{"id":562351,"date":"2025-09-19T17:01:37","date_gmt":"2025-09-19T20:01:37","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=562351"},"modified":"2025-09-19T17:01:37","modified_gmt":"2025-09-19T20:01:37","slug":"plantas-que-se-valen-de-bombas-de-polen-para-disputar-espacio-en-los-picos-de-los-colibries","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/plantas-que-se-valen-de-bombas-de-polen-para-disputar-espacio-en-los-picos-de-los-colibries\/","title":{"rendered":"Plantas que se valen de bombas de polen para disputar espacio en los picos de los colibr\u00edes"},"content":{"rendered":"<p>Cuando succionan el n\u00e9ctar de las flores de la especie <em>Hypenia macrantha<\/em>, una hierba que crece a orillas de los r\u00edos del Cerrado, la sabana brasile\u00f1a, los colibr\u00edes son sorprendidos por una erupci\u00f3n de granos de polen, las part\u00edculas reproductivas masculinas, que se adhieren a sus picos. Dichos granos, transportados a las flores hembra de la misma especie, podr\u00e1n fecundar los \u00f3vulos. Sin embargo, en caso de que un colibr\u00ed visite otra flor macho, una nueva explosi\u00f3n podr\u00e1 remover parte de los p\u00f3lenes que ya estaban en su pico y aumentar as\u00ed las probabilidades de reproducci\u00f3n de la \u00faltima planta visitada, de acuerdo con un art\u00edculo publicado en octubre en la revista <em>The American Naturalist<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cSe trata de un raro ejemplo de competencia masculina entre los vegetales\u201d, sostiene el bot\u00e1nico Vin\u00edcius Brito, de la Universidad Federal de Uberl\u00e2ndia (UFU), uno de los autores del art\u00edculo. Seg\u00fan Brito, el polen es arrojado mediante un mecanismo floral que se asemeja a una catapulta, y desplaza as\u00ed a los granos que ya estaban all\u00ed como si fuese bolas de billar. Para verificar la eficiencia de este sistema, los investigadores colorearon los granos de polen con puntos cu\u00e1nticos, nanopart\u00edculas que se vuelven fluorescentes bajo la acci\u00f3n de la luz ultravioleta. As\u00ed podr\u00edan ubicarlas luego de su transporte.<\/p>\n<p>Posteriormente, utilizaron un cr\u00e1neo de colibr\u00ed para depositar el polen coloreado en su pico y contaron cu\u00e1ntos granos quedaron adheridos mediante el empleo de un microscopio. Introducido en una flor, cuyo polen no hab\u00eda sido coloreado, el pico destrab\u00f3 la catapulta y los investigadores contaron cu\u00e1ntos granos coloreados segu\u00edan quedando adheridos al pico. Seg\u00fan Brito, la explosi\u00f3n removi\u00f3 en promedio un 40 % del polen del pico. En una de las flores, la remoci\u00f3n lleg\u00f3 al 75 %.<\/p>\n<p>La velocidad de la erupci\u00f3n, medida en video, fue de 2,62 metros por segundo (m\/s), alrededor de 9,5 kil\u00f3metros por hora (km\/h), el equivalente a la de una persona en carrera moderada. Esto hace de la eyecci\u00f3n de <em>H. macrantha <\/em>una de las m\u00e1s r\u00e1pidas entre las plantas. As\u00ed y todo, la distancia al respecto de la campeona es enorme. La morera blanca (<em>Morus alba<\/em>) lanza sus granos a alrededor de 170 m\/s, el equivalente a 612 km\/h, casi el doble que un coche de la F\u00f3rmula Uno. Seg\u00fan Brito, la explosi\u00f3n de polen constituye un mecanismo relativamente com\u00fan entre las plantas, pero sus efectos en la competencia masculina a\u00fan son poco conocidos.<\/p>\n<div id=\"attachment_562356\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-562356 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-polinizacao-explosiva-2025-01-01-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"530\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-polinizacao-explosiva-2025-01-01-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-polinizacao-explosiva-2025-01-01-1140-250x116.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-polinizacao-explosiva-2025-01-01-1140-700x325.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-polinizacao-explosiva-2025-01-01-1140-120x56.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Daniela Cala\u00e7a\u2009\/\u2009UFU<\/span>El cr\u00e1neo de un colibr\u00ed con polen depositado (<em>a la izq<\/em>.) y granos marcados con puntos cu\u00e1nticos (<em>a la der<\/em>.)<span class=\"media-credits\">Daniela Cala\u00e7a\u2009\/\u2009UFU<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEs la primera demostraci\u00f3n de que una flor puede remover el polen de otra y reemplazarlo por el suyo\u201d, subraya el bot\u00e1nico Arthur Domingos de Melo, de la Universidad Federal de Sergipe, quien no particip\u00f3 en el estudio. Seg\u00fan \u00e9l, los bot\u00e1nicos sospechaban que los granos de polen disputaban espacio en el cuerpo de los polinizadores, pero era dif\u00edcil poner a prueba la hip\u00f3tesis de un embate f\u00edsico directo. \u201cLos autores encontraron un excelente modelo para concretar los experimentos.\u201d<\/p>\n<p><strong>El mundo masculino<\/strong><br \/>\n\u201cLa posibilidad de rastrear el polen con los puntos cu\u00e1nticos podr\u00e1 revelar mecanismos desconocidos de la funci\u00f3n masculina en las plantas\u201d, sugiere el bot\u00e1nico sudafricano Bruce Anderson, de la Universidad de Stellenbosch, en Sud\u00e1frica, en una entrevista por videollamada concedida a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. Anderson es el autor principal del art\u00edculo y el responsable de la adaptaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda de los puntos cu\u00e1nticos para colorear el polen.<\/p>\n<p>\u201cDurante un siglo, los estudios de la reproducci\u00f3n de las plantas priorizaron las estructuras femeninas, tales como los frutos y las semillas\u201d, recuerda Anderson. Adem\u00e1s de que son m\u00e1s visibles, es f\u00e1cil identificar su origen, ya que se desarrollan sujetas a la flor, mientras que los p\u00f3lenes, que son transportados por aves e insectos o por el viento, son dif\u00edciles de rastrear.<\/p>\n<p>El sudafricano estudiaba la competencia reproductiva en plantas que, como las orqu\u00eddeas, guardan su polen en peque\u00f1as bolsas que se adhieren a las patas de los insectos. Seg\u00fan \u00e9l, como el espacio en el polinizador es reducido, estos paquetes pueden pegarse arriba de los granos reproductivos de otra flor, que de este modo quedan inutilizados. \u201cEs una planta dif\u00edcil de estudiar porque su estructura masculina es muy peque\u00f1a\u201d, acota Anderson, quien vino a Brasil en busca de una planta con estructuras mayores. Cuando toc\u00f3 por primera vez la flor de <em>H. macrantha<\/em>, en una visita junto a Brito al Parque Estadual de Rio Preto, en Minas Gerais, enseguida imagin\u00f3 que esa explosi\u00f3n podr\u00eda constituir un ejemplo de competencia masculina.<\/p>\n<p>Alrededor de un 94 % de las plantas posee flores hermafroditas, muchas de ellas con una fase masculina y otra femenina. Cuando un ave destraba la catapulta de <em>H. macrantha<\/em>, la flor, que estaba en la fase masculina, pone en marcha una transici\u00f3n de dos d\u00edas hacia la fase femenina. A partir de entonces, se vuelve capaz de recibir el polen de otras flores. Seg\u00fan Brito, como la hierba posee hasta 10 flores, parte de ellas en la fase masculina, el ave puede visitar m\u00e1s de una flor en la misma planta, lo que amplifica la fuerza competitiva. \u201cCon cada flor, m\u00e1s polen se adhiere al pico en reemplazo del de las plantas antes visitadas\u201d, remarca.<\/p>\n<p>Entre los animales, existe una variedad de formas de competencia de esperma. Las lib\u00e9lulas, por ejemplo, tienen penes ornamentados con ganchos, que recogen el esperma que dejan sus rivales e insertan el suyo en el fondo del tracto reproductivo de la hembra.<\/p>\n<p>Otra estrategia es el denominado enchufe copulador, aplicado por los machos de diversos grupos, tales como las abejas, los reptiles y los primates. Despu\u00e9s de la c\u00f3pula, la secreci\u00f3n del macho se coagula y cierra el trato reproductivo de la hembra. Aun cuando la hembra pueda retirar esa tapa, el esperma del macho tiene tiempo como para fecundar el \u00f3vulo.<\/p>\n<p>\u201cSolemos pensar que las plantas se reproducen pasivamente, pero ellas libran batallas similares a las de los animales\u201d, remarca Anderson. \u201cBrasil posee una cantidad enorme de especies que pueden ayudarnos a entender la competencia de p\u00f3lenes en las plantas\u201d, subraya el investigador, quien pretende regresar pronto al pa\u00eds para realizar nuevos estudios.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Un villar reproductivo<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 347 de enero de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>ANDERSON, B. <a href=\"https:\/\/www.journals.uchicago.edu\/doi\/abs\/10.1086\/732797?journalCode=an\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pollen wars: Explosive pollination removes pollen deposited from previously visited flowers.<\/a> <strong>The American Naturalist<\/strong>. v. 204, n. 6. 10 oct. 2024.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El \u00e9xito en la competencia entre gametos masculinos puede aumentar las probabilidades de reproducci\u00f3n","protected":false},"author":545,"featured_media":562352,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[282,293,335],"coauthors":[1498],"class_list":["post-562351","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-botanica-es","tag-ecologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562351","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/545"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=562351"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562351\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":562360,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562351\/revisions\/562360"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/562352"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=562351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=562351"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=562351"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=562351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}