{"id":562401,"date":"2025-09-19T17:06:32","date_gmt":"2025-09-19T20:06:32","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=562401"},"modified":"2025-09-19T17:06:32","modified_gmt":"2025-09-19T20:06:32","slug":"cerveza-helada-por-mas-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cerveza-helada-por-mas-tiempo\/","title":{"rendered":"Cerveza helada por m\u00e1s tiempo"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_562402\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-562402 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/rpf_copo-cerveja-2024-12-800jpg.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1025\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/rpf_copo-cerveja-2024-12-800jpg.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/rpf_copo-cerveja-2024-12-800jpg-250x320.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/rpf_copo-cerveja-2024-12-800jpg-700x897.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/rpf_copo-cerveja-2024-12-800jpg-120x154.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Sezeryadigar\u2009\/\u2009Getty Images<\/span>Dibujo de un vaso tipo tulipa brasile\u00f1a optimizado, con la denominada boca de corneta, para mantener la cerveza helada durante m\u00e1s tiempo<span class=\"media-credits\">Sezeryadigar\u2009\/\u2009Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>A diferencia de otros pueblos, que toman la cerveza a temperaturas m\u00e1s elevadas, a los brasile\u00f1os mayoritariamente les gusta tomarla extremadamente helada. Con esta predilecci\u00f3n en mente, el ingeniero mec\u00e1nico Cl\u00e1udio Pellegrini, de la Universidad Federal de S\u00e3o Jo\u00e3o del-Rei (UFSJ), en Minas Gerais, se vali\u00f3 de sus conocimientos en su especialidad, la mec\u00e1nica de fluidos, para determinar qu\u00e9 formato de vaso har\u00eda que la cerveza se caliente lo menos posible mientras se la toma.<\/p>\n<p>Los resultados que obtuvo mediante modelado matem\u00e1tico generaron una especie de regla general que ser\u00eda v\u00e1lida y podr\u00eda adaptarse a cualquier tipo de vaso (tulipa, de una pinta o jarrita), siempre y cuando que el principal objetivo dicho recipiente fuese mantener el l\u00edquido helado durante m\u00e1s tiempo: la circunferencia del vaso debe aumentar progresivamente de abajo arriba. A partir de una base estrecha, el di\u00e1metro del mismo solo se ampl\u00eda en direcci\u00f3n a la boca, m\u00e1s ancha, y obedece a una funci\u00f3n matem\u00e1tica creciente denominada mon\u00f3tona (o monot\u00f3nica).<\/p>\n<p>Esta regla genera un vaso alargado con la denominada boca de corneta, que propicia un menor intercambio de calor entre el l\u00edquido y el ambiente. Con excepci\u00f3n de su borde, en donde se ubica la mencionada boca de corneta, el recipiente exhibe l\u00edneas predominantemente rectas en la mayor parte de su extensi\u00f3n. Los vasos abultados en su base o a mitad de camino hacia su boca, como los que se asemejan a la tulipa brasile\u00f1a, no ser\u00edan los ideales para mantener la cerveza helada durante m\u00e1s tiempo, de acuerdo con este trabajo.<\/p>\n<p>Pellegrini aplic\u00f3 ecuaciones para describir la transferencia de calor entre el vaso y el ambiente en el transcurso del tiempo a los efectos de definir la curvatura m\u00e1s eficaz con miras a minimizar ese proceso. El an\u00e1lisis incluy\u00f3 un aspecto din\u00e1mico del sistema: la transferencia de calor disminuye a medida que la cantidad de cerveza presente en el recipiente tambi\u00e9n se reduce (en funci\u00f3n de su ingesta). Los vasos con la denominada boca de corneta minimizan el intercambio t\u00e9rmico porque la cerveza queda durante m\u00e1s tiempo en su base, que es m\u00e1s ce\u00f1ida y tiene una menor \u00e1rea de contacto con el ambiente.<\/p>\n<p>\u201cEste estudio puede utilizarse para orientar la fabricaci\u00f3n de vasos m\u00e1s eficaces, pues apunta hacia un dise\u00f1o que no se elabora actualmente\u201d, dice el ingeniero mec\u00e1nico. De los modelos comerciales m\u00e1s conocidos, el vaso tipo pilsen (alto, con boca abierta y base peque\u00f1a) es probablemente el que m\u00e1s se acerca al modelo ideal. Pellegrini dej\u00f3 disponible en octubre en el repositorio arXiv un <em>preprint <\/em>(un art\u00edculo no publicado y sin revisi\u00f3n por pares) en el cual se refiere a este trabajo. El texto actualiza y desarrolla un abordaje que plante\u00f3 en un art\u00edculo publicado en el a\u00f1o 2019 en la <em>Revista Brasileira de Ensino de F\u00edsica<\/em>.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo anterior, por no haber determinado las dimensiones de los recipientes modelados, Pellegrini arrib\u00f3 a soluciones de poca utilidad pr\u00e1ctica: los vasos ideales para conservar fr\u00eda la cerveza durante m\u00e1s tiempo ten\u00edan una capacidad de entre 2 litros (L) y 103 L. El planteo en el actual trabajo incluyo mayores detalles de los recipientes. El investigador utiliz\u00f3 dimensiones fijas para tipos cl\u00e1sicos de vasos, como el <em>pint <\/em>americano, con capacidad para 473 mililitros (mL), la tulipa brasile\u00f1a (300 mL) y la jarrita de chopp (473 mL). Tambi\u00e9n defini\u00f3 par\u00e1metros b\u00e1sicos de su geometr\u00eda: la altura y el tama\u00f1o de sus circunferencias de la base y la boca. Con estas adaptaciones, el nuevo estudio plantea soluciones cercanas a la realidad. El dise\u00f1o modificado del vaso tipo tulipa brasile\u00f1a que ilustra este art\u00edculo es una de ellas.<\/p>\n<p>Para modelar matem\u00e1ticamente este problema, Pellegrini adopt\u00f3 algunas suposiciones ideales a la hora de concebir los vasos. Dej\u00f3 de lado la espuma, que ayuda a mantener la cerveza helada, y la transferencia de calor debido al tacto de las manos en los mismos. El c\u00e1lculo se concentr\u00f3 en el calor que atraviesa el vidrio en la parte lateral del recipiente y en el que entra por arriba debido al contacto entre el aire y la cerveza. El fondo del vaso se ide\u00f3 aislado del ambiente exterior (en realidad es solamente un vidrio m\u00e1s grueso) y la temperatura del l\u00edquido se consider\u00f3 homog\u00e9nea.<\/p>\n<p>Pellegrini estaba interesado \u00fanicamente en vasos de vidrio y no en recipientes con aislamiento t\u00e9rmico, que se volvieron populares en los \u00faltimos a\u00f1os. El m\u00e1s famoso de ellos, el llamado vaso Stanley, utiliza un dise\u00f1o eficaz ya conocido hace mucho tiempo: el aislamiento t\u00e9rmico causado por el vac\u00edo entre la parte interna en contacto con el l\u00edquido y la parte externa en contacto con el ambiente.<\/p>\n<p>El art\u00edculo tiene su humor, ya que est\u00e1 repleto de ocurrencias. Al referirse al vaso americano, tan com\u00fan en los bares brasile\u00f1os, Pellegrini arriba a la conclusi\u00f3n de que el mismo mantiene la cerveza helada debido al proceso m\u00e1s primitivo. \u201cA causa de su escasa capacidad [del vaso], la cerveza es tomada tan r\u00e1pido que no tiene ni tiempo de calentarse\u201d, dice. Tal afirmaci\u00f3n remite a una nota al pie. \u201cY no, usted no conoce a nadie que tome cerveza tan despacio\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Para el f\u00edsico Peter Schulz, de la Universidad de Campinas (Unicamp), el trabajo de Pellegrini llega en buena hora. \u201cEs una muy agradable sorpresa\u201d, dice. \u201cLa ciencia a veces se pone demasiado seria y este art\u00edculo indica que existe un esp\u00edritu general que apunta a disminuir un poco la circunspecci\u00f3n de los trabajos cient\u00edficos\u201d. A juicio de Vanderlei Bagnato, f\u00edsico licenciado de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y actualmente en la Universidad Texas A&amp;M, Estados Unidos, este estudio indica de qu\u00e9 manera puede emplearse la creatividad no solamente en la producci\u00f3n de ciencia nueva, que hace avanzar las fronteras del conocimiento, sino tambi\u00e9n para resolver problemas del cotidiano mediante la utilizaci\u00f3n de un saber ya establecido. \u201cPese a que no genera ciencia, este art\u00edculo muestra el valor del conocimiento para optimizar el d\u00eda a d\u00eda\u201d, comenta Bagnato<\/p>\n<p>El investigador de la UFSJ se\u00f1ala tambi\u00e9n otro motivo que lo llev\u00f3 abocarse a un tema aparentemente tan banal. \u201cLos j\u00f3venes no han venido mostrando inter\u00e9s en \u00e1reas del conocimiento que no poseen demasiada aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica\u201d, comenta Pellegrini, docente desde hace 33 a\u00f1os. Por eso hizo un estudio did\u00e1ctico. Evit\u00f3 intencionalmente utilizar simulaciones computacionales y experimentos para indicar de qu\u00e9 manera transferencia de calor puede utilizarse con miras a obtener respuestas a preguntas sencillas mediante la aplicaci\u00f3n de un enfoque estrictamente anal\u00edtico. Y le sali\u00f3 bien.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un vaso alargado de base estrecha y con boca con forma de corneta hace que la bebida se caliente menos mientras se la toma","protected":false},"author":630,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[304],"coauthors":[1647],"class_list":["post-562401","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-fisica-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562401","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/630"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=562401"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562401\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":562406,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562401\/revisions\/562406"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=562401"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=562401"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=562401"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=562401"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}