{"id":562540,"date":"2025-09-19T17:26:14","date_gmt":"2025-09-19T20:26:14","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=562540"},"modified":"2025-09-19T17:26:14","modified_gmt":"2025-09-19T20:26:14","slug":"austregesilo-lima-a-la-sombra-de-freud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/austregesilo-lima-a-la-sombra-de-freud\/","title":{"rendered":"Austreg\u00e9silo Lima, a la sombra de Freud"},"content":{"rendered":"<p>A finales del siglo XIX y comienzos del XX, un m\u00e9dico oriundo del estado de Pernambuco, en Brasil, sigui\u00f3 una senda parecida a la de otros que buscaban nuevas formas de tratar los trastornos ps\u00edquicos, como en Europa el neur\u00f3logo austr\u00edaco Sigmund Freud (1856-1939). El tambi\u00e9n neur\u00f3logo y psiquiatra Ant\u00f4nio Austreg\u00e9silo Rodrigues Lima (1876-1960), quien firmaba sus obras como Ant\u00f4nio Austreg\u00e9silo, explor\u00f3 lo que m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en la psicoterapia y realiz\u00f3 aportaciones te\u00f3ricas cr\u00edticas al psicoan\u00e1lisis, como el perfeccionamiento del diagn\u00f3stico de la histeria, en ese entonces ampliamente atribuida a las mujeres, diferenci\u00e1ndola de otros problemas ps\u00edquicos o f\u00edsicos.<\/p>\n<p>Como sex\u00f3logo, pretend\u00eda entender qu\u00e9 suced\u00eda durante la vida nocturna de R\u00edo de Janeiro. \u201cCirculaba por los cabar\u00e9s, conversaba con las prostitutas y se interesaba por la vida como la vida es\u201d, dice el psiquiatra Paulo Dalgalarrondo, de la Universidad de Campinas (Unicamp), uno de los autores de un art\u00edculo sobre el m\u00e9dico pernambucano publicado en julio de 2020 en la <em>Revista Latinoamericana de Psicopatolog\u00eda Fundamental<\/em>.<\/p>\n<p>Austreg\u00e9silo escribi\u00f3 libros en un lenguaje relativamente sencillo sobre la sexualidad, como <em>Neurastenia <\/em><em>sexual e seu tratamento <\/em>(1919) y <em>Conduta sexual <\/em>(1939), en donde planteaba a la educaci\u00f3n sexual como un instrumento de control de lo que ve\u00eda en esa \u00e9poca como desv\u00edos de la sexualidad, la homosexualidad inclusive. Abogaba por un abordaje sin hipocres\u00edas sobre el tema en las escuelas y la difusi\u00f3n amplia de la sexolog\u00eda entre los estudiantes, algo que a\u00fan hoy en d\u00eda incomoda a los sectores m\u00e1s conservadores de la sociedad brasile\u00f1a.<\/p>\n<div id=\"attachment_562545\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-562545 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-fardao-2025-01-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"942\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-fardao-2025-01-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-fardao-2025-01-800-250x294.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-fardao-2025-01-800-700x824.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-fardao-2025-01-800-120x141.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n de la Familia<\/span>Austreg\u00e9silo con el tradicional uniforme de la Academia Brasile\u00f1a de Letras, a la que ingres\u00f3 en 1914<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n de la Familia<\/span><\/p><\/div>\n<p>Austreg\u00e9silo era pardo, y a diferencia de otros afrodescendientes, pudo abocarse a sus estudios; su padre era abogado. A los 16 a\u00f1os, se mud\u00f3 de Recife a R\u00edo de Janeiro para cursar medicina. Su inter\u00e9s por los trastornos mentales se expres\u00f3 en 1899 con su tesina final de la carrera, intitulada \u201cEstudio cl\u00ednico del delirio\u201d. En la d\u00e9cada siguiente, integr\u00f3 el equipo del psiquiatra negro Juliano Moreira (1872-1933), quien entre 1903 y 1930 dirigi\u00f3 el Hospicio Nacional de Alienados, el primer hospital psiqui\u00e1trico de Brasil, inaugurado en 1852 en R\u00edo de Janeiro (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, ediciones n\u00b0<\/em> <em><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-alienista\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">124<\/a> y <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-los-locos-el-hospicio\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">263<\/a><\/em>).<\/p>\n<p>Moreira, uno de los pioneros de la psiquiatr\u00eda en Brasil y uno de los fundadores de la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias, que presidi\u00f3 entre 1926 y 1929, aboli\u00f3 el uso de los chalecos de fuerza, retir\u00f3 las rejas de las ventanas de los dormitorios de los pacientes, cre\u00f3 espacios para el di\u00e1logo con las personas en tratamiento y separ\u00f3 a los adultos de los ni\u00f1os. Austreg\u00e9silo y Moreira cre\u00edan en la funci\u00f3n disciplinante y moralizante de la psiquiatr\u00eda. Abogaban por el higienismo, que pregonaba el saneamiento de las ciudades para evitar epidemias, y recomendaban la higiene mental y f\u00edsica para prevenir trastornos mentales.<\/p>\n<p>Austreg\u00e9silo tambi\u00e9n abord\u00f3 la eugenesia, una estrategia a trav\u00e9s de la cual se pretend\u00eda mejorar la especie humana esterilizando a los individuos considerados ineptos, como los portadores de enfermedades hereditarias, o impidiendo la reproducci\u00f3n de las en ese entonces denominadas razas inferiores. En <em>Conduta sexual<\/em>, preconiz\u00f3 la esterilizaci\u00f3n penal de los delincuentes reincidentes, pero se opuso a la visi\u00f3n racista, que adjudicaba los trastornos mentales al color de la piel, encabezada por el m\u00e9dico paulista Renato Kehl (1889-1974), quien fund\u00f3 la Sociedad Eugen\u00e9sica de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<div id=\"attachment_562549\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-562549 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-juliano-moreira-2025-01-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"890\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-juliano-moreira-2025-01-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-juliano-moreira-2025-01-800-250x278.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-juliano-moreira-2025-01-800-700x779.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-juliano-moreira-2025-01-800-120x134.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Nacional\u2009\/\u2009Wikimedia Commons <\/span>Juliano Moreira, director del Hospicio Nacional de Alienados de 1903 a 1930<span class=\"media-credits\">Archivo Nacional\u2009\/\u2009Wikimedia Commons <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Un cr\u00edtico de Freud<br \/>\n<\/strong>En 1912, Austreg\u00e9silo se convirti\u00f3 en el primer docente de la reci\u00e9n creada c\u00e1tedra de neurolog\u00eda de la Facultad Nacional de Medicina, posteriormente integrada a la Universidad de R\u00edo de Janeiro, actual Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). Ese a\u00f1o, junto a su alumno Faustino Esposel (1888-1931), public\u00f3 en la revista francesa de psiquiatr\u00eda <em>L\u2019Enc\u00e9phale <\/em>un art\u00edculo sobre un s\u00edntoma a\u00fan no descrito de la lesi\u00f3n del tracto corticoespinal. Ese conjunto de axones, las prolongaciones de las neuronas, transmite se\u00f1ales desde la corteza cerebral hacia la m\u00e9dula espinal y controla los movimientos voluntarios. La denominada se\u00f1al de Austreg\u00e9silo-Esposel consiste en una presi\u00f3n en los m\u00fasculos y los nervios de la regi\u00f3n central del muslo que hace que el dedo gordo del pie se levante y los dedos vecinos se abran en abanico, y puede indicar la existencia de una lesi\u00f3n en la m\u00e9dula espinal o una enfermedad cerebral.<\/p>\n<p>Otro trabajo pionero, publicado en 1928 en <em>Revue Neurologique<\/em>, en tal ocasi\u00f3n con el colega neur\u00f3logo y coterr\u00e1neo Alu\u00edzio Marques (1902-1965), consisti\u00f3 en la descripci\u00f3n del primer caso de diston\u00eda (contracciones musculares involuntarias) postraum\u00e1tica, de un paciente de 25 a\u00f1os quien desde los 13 a\u00f1os exhib\u00eda dicho s\u00edntoma, producto de un traumatismo de cr\u00e1neo acaecido como consecuencia de haberse ca\u00eddo de un tranv\u00eda.<\/p>\n<p>Austreg\u00e9silo visit\u00f3 centros de investigaci\u00f3n m\u00e9dica de Europa y Estados Unidos y represent\u00f3 a Brasil en congresos internacionales de neurolog\u00eda. Una de las investigaciones que dirigi\u00f3 en la Facultad de Medicina de R\u00edo fue la del cearense Genserico Arag\u00e3o de Souza Pinto (1888-1958), cuya monograf\u00eda de final de carrera, defendida en 1914, constituy\u00f3 el primer trabajo acad\u00e9mico sobre psicoan\u00e1lisis elaborado en Brasil.<\/p>\n<p>Elegido en 1914 para ocupar un esca\u00f1o de la Academia Brasile\u00f1a de Letras (ABL), Austreg\u00e9silo escribi\u00f3 35 libros. En su discurso de toma de posesi\u00f3n, advirti\u00f3 sobre \u201cla tendencia al mimetismo exagerado de las cosas del Viejo Mundo\u201d en los medios intelectuales brasile\u00f1os, algo que se reflejaba, seg\u00fan sostuvo, en un cierto \u201cdesd\u00e9n con respecto a nuestras cualidades originales\u201d. La psiquiatra y psicoanalista Silvia Alexim Nunes coincide: \u201cLa psiquiatr\u00eda brasile\u00f1a era importada en demas\u00eda.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_562553\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-562553 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-hospital-nacional-alienados-2025-01-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"646\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-hospital-nacional-alienados-2025-01-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-hospital-nacional-alienados-2025-01-1140-250x142.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-hospital-nacional-alienados-2025-01-1140-700x397.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-hospital-nacional-alienados-2025-01-1140-120x68.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Nacional\u2009\/\u2009Wikimedia Commons <\/span>El Hospicio Nacional de Alienados, el primer hospital psiqui\u00e1trico de Brasil, entre 1859 y 1861<span class=\"media-credits\">Archivo Nacional\u2009\/\u2009Wikimedia Commons <\/span><\/p><\/div>\n<p>Su obra incluye escritos sobre psicoan\u00e1lisis y ensayos literarios. \u201cFue le\u00eddo por un p\u00fablico m\u00e1s instruido que extrapolaba al de los m\u00e9dicos, compuesto por docentes, abogados, ingenieros y empleados p\u00fablicos\u201d, afirma Dalgalarrondo, de la Unicamp.<\/p>\n<p>En dos libros publicados en 1916, <em>Pequenos males <\/em>y<em> A cura dos nervosos, <\/em>Austreg\u00e9silo pregona el di\u00e1logo en el tratamiento de los trastornos mentales. \u201cApostaba por una pr\u00e1ctica terap\u00e9utica basada en la persuasi\u00f3n, con la idea de que los pacientes podr\u00edan convencerse de corregir lo que se consideraba como un error de pensamiento mediante charlas con su terapeuta\u201d, afirma el psic\u00f3logo Mikael Almeida Corr\u00eaa, de la Universidad Federal de Rio Grande (Furg), autor de un art\u00edculo sobre las primeras obras de Austreg\u00e9silo publicado en junio de 2024 en la <em>Revista Brasileira de Historia da Ciencia<\/em>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Almeida Corr\u00eaa, \u00e9se fue un m\u00e9todo precursor de las actuales terapias cognitivo-conductuales, desarrollado por el neuropat\u00f3logo suizo Paul Charles Dubois (1848-1918). En ese abordaje, la cura de ciertas condiciones cl\u00ednicas tales como la hipocondr\u00eda, la ansiedad, el p\u00e1nico y las fobias se concretar\u00eda mediante la reeducaci\u00f3n de la mente y el cuerpo.<\/p>\n<p>Austreg\u00e9silo consideraba a la teor\u00eda psicoanal\u00edtica, que empezaba a ganar terreno en Brasil a comienzos del siglo XX, tan solo como una m\u00e1s entre diversas alternativas interesantes para el tratamiento de los trastornos ps\u00edquicos. Su mirada cr\u00edtica lo llev\u00f3 a crear un abordaje similar al de Freud sobre la estructura de la mente humana. Para el m\u00e9dico austr\u00edaco, la psiquis puede entenderse como la interacci\u00f3n entre el ello (el inconsciente, en el cual residir\u00eda la libido, formada por los deseos y los instintos), el yo (la base de la personalidad consciente, que se ajusta a los deseos) y el supery\u00f3 (la instancia de la conciencia moldeada por la moral y por la represi\u00f3n de los deseos).<\/p>\n<div id=\"attachment_562557\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-562557 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-dedo-pe-2025-01-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"518\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-dedo-pe-2025-01-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-dedo-pe-2025-01-800-250x162.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-dedo-pe-2025-01-800-700x453.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-dedo-pe-2025-01-800-120x78.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Austreg\u00e9silo, A. E ESPOSEL, F. L\u2019Enc\u00e9phale.<\/span>La se\u00f1al de Austreg\u00e9silo-Esposel: el reflejo de los dedos del pie indica una alteraci\u00f3n neurol\u00f3gica<span class=\"media-credits\">Austreg\u00e9silo, A. E ESPOSEL, F. L\u2019Enc\u00e9phale.<\/span><\/p><\/div>\n<p>El m\u00e9dico pernambucano propuso una estructura alternativa, formada por lo que denominaba <em>fames <\/em>(hambre en lat\u00edn), la libido y el yo. La <em>fames <\/em>corresponde a las necesidades de supervivencia m\u00e1s b\u00e1sicas, relacionadas con la propia nutrici\u00f3n, que \u00e9l describ\u00eda como \u201cuna fuerza interior de la materia viva\u201d en el libro <em>Fames, libido, ego<\/em>, publicado en 1938. Concibi\u00f3 a la libido de manera m\u00e1s estrictamente correspondiente al deseo sexual, mientras que Freud la ve\u00eda como motivadora de deseos m\u00e1s all\u00e1 de las necesidades sexuales. Por \u00faltimo, Austreg\u00e9silo ve\u00eda al yo como la estructura que articula esas dos motivaciones b\u00e1sicas.<\/p>\n<p>En el libro de 1938, pese a celebrar lo que consider\u00f3 \u201cla visi\u00f3n genial de Freud\u201d, Austreg\u00e9silo efectu\u00f3 cr\u00edticas al psicoan\u00e1lisis por sus \u201cdoctrinas dogm\u00e1ticas\u201d. Seg\u00fan \u00e9l, los freudianos pensaban que todo pod\u00eda explicarse seg\u00fan las claves psicoanal\u00edticas del \u201csabio de Viena\u201d. Tambi\u00e9n manifestaba reservas en cuanto al presunto papel predominante de la libido en los trastornos ps\u00edquicos: \u201cEstoy plenamente de acuerdo en que en la especie humana la libido posee un papel muy prominente en el origen de las neuropsicosis, pero no soy exclusivista, como lo propugnan Freud y sus adeptos.\u201d<\/p>\n<p>En un art\u00edculo sobre el estado del arte de la psiquiatr\u00eda, publicado en 1945 en el <em>Bolet\u00edn de la Oficina Sanitaria Panamericana<\/em>, escribi\u00f3 as\u00ed: \u201cEl cuerpo y el esp\u00edritu forman una unidad fisiopatol\u00f3gica. El cl\u00ednico debe tener siempre en mente que existen ra\u00edces ps\u00edquicas en las enfermedades org\u00e1nicas, como hay a menudo elementos org\u00e1nicos en las enfermedades funcionales.\u201d<\/p>\n<p>Sus cr\u00edticas no tuvieron una influencia duradera entre los psicoanalistas brasile\u00f1os de mediados del siglo XX. Seg\u00fan Nunes, los higienistas, Austreg\u00e9silo inclusive, adaptaron lo que vieron que era interesante del psicoan\u00e1lisis \u2013la idea de inconsciente y la posibilidad de poder acceder a \u00e9l de alg\u00fan modo\u2013 en una clave moralizante y pedag\u00f3gica, orientada hacia la correcci\u00f3n de las conductas, algo que no estaba entre los objetivos del psicoan\u00e1lisis freudiano.<\/p>\n<div id=\"attachment_562561\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-562561 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-clinica-mulheres-2025-01-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"528\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-clinica-mulheres-2025-01-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-clinica-mulheres-2025-01-800-250x165.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-clinica-mulheres-2025-01-800-700x462.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-memoria-austregesilo-clinica-mulheres-2025-01-800-120x79.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n de la familia<\/span>Austreg\u00e9silo (<em>en el c\u00edrculo<\/em>) y su equipo m\u00e9dico en el frente de la cl\u00ednica para mujeres, entre 1900 y 1920<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n de la familia<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Las falsas histerias<br \/>\n<\/strong>Un trastorno que fue objeto de gran atenci\u00f3n por parte de los psiquiatras a finales del siglo XIX y principios del siglo XX fue la histeria. Caracterizada generalmente por las crisis ps\u00edquicas, los desmayos y los temblores, era tenida desde la Antig\u00fcedad como algo propio de las mujeres: <em>hysteros <\/em>es la palabra griega que designa al \u00fatero. En el siglo XIX, los diagn\u00f3sticos de la histeria estuvieron al servicio de un proceso de control m\u00e9dico y disciplina del cuerpo femenino, lo que gener\u00f3 una ola de internaciones de mujeres cuya conducta no era la esperable en sus roles de esposas y madres de acuerdo con la moral predominante. A comienzos del siglo XX, si bien se le adjudicaban causas neurol\u00f3gicas o ps\u00edquicas a la histeria en detrimento de las vinculadas al aparato reproductor femenino, el supuesto trastorno a\u00fan se encontraba fuertemente asociado a las mujeres. Asimismo, los diagn\u00f3sticos sol\u00edan concretarse de manera poco rigurosa.<\/p>\n<p>Insatisfecho con los ex\u00e1menes imprecisos, Austreg\u00e9silo distingui\u00f3 a la histeria del s\u00edndrome histeroide o seudohisteria y argument\u00f3 que muchos casos de histeria eran a decir verdad otros problemas f\u00edsicos o ps\u00edquicos, tales como la demencia precoz, los tumores cerebrales o la intoxicaci\u00f3n alcoh\u00f3lica. \u201cLimpi\u00f3 el terreno y as\u00ed los diagn\u00f3sticos de la histeria se volvieron m\u00e1s precisos\u201d, dice Nunes. \u201cTuvo \u00e9xito en ello y fue muy influyente\u201d. Seg\u00fan la psicoanalista, Austreg\u00e9silo no sigui\u00f3 la tendencia de los psiquiatras de la \u00e9poca que caracterizaban a las mujeres que exhib\u00edan se\u00f1ales de histeria como degeneradas, aunque estaba convencido del ideal higienista de educaci\u00f3n para lograr una conducta m\u00e1s cercana a la moral vigente.<\/p>\n<p>Dalgalarrondo acota que Austreg\u00e9silo mostr\u00f3 rigor al estudiar las eventuales relaciones entre las enfermedades infecciosas como la s\u00edfilis y las alteraciones ps\u00edquicas asociadas a las mismas, como una infecci\u00f3n del sistema nervioso central conocida como neuros\u00edfilis. A\u00fan hoy en d\u00eda no se sabe si las alteraciones mentales ser\u00edan el efecto directo de la acci\u00f3n de un pat\u00f3geno o un efecto indirecto, resultante de un desequilibrio de las defensas del organismo, por ejemplo. \u201cPese a no contar con el conocimiento actual, no era simpl\u00f3n, tal como se podr\u00eda suponer, y ten\u00eda conciencia acerca de la alta complejidad de las relaciones causales investigadas\u201d, sostiene el psiquiatra de la Unicamp.<\/p>\n<p>Austreg\u00e9silo fue elegido diputado por Pernambuco en 1921. Logr\u00f3 su reelecci\u00f3n tres veces, y ejerci\u00f3 su cargo hasta la Revoluci\u00f3n de 1930. Al investigar sobre la historia de la Casa de Brasil en la ciudad Universitaria de Par\u00eds, inaugurada en 1959, la historiadora Ang\u00e9lica Muller, de la Universidad Federal Fluminense (UFF), encontr\u00f3 un proyecto anterior del edificio que retrata el prestigio del m\u00e9dico pernambucano.<\/p>\n<p>En 1926, Austreg\u00e9silo viaj\u00f3 a Francia para mediar las negociaciones diplom\u00e1ticas referentes a la construcci\u00f3n de un edificio que albergase a los estudiantes brasile\u00f1os en Par\u00eds. \u201cCuando regres\u00f3, propuso la elaboraci\u00f3n de un proyecto de ley solicitando la construcci\u00f3n de una casa del estudiante brasile\u00f1o en la capital francesa\u201d, comenta Muller. Ese proyecto fue aprobado aquel mismo a\u00f1o y la financiaci\u00f3n fue promulgada por el entonces presidente Washington Lu\u00eds (1869-1957). As\u00ed y todo, el 1930, cuando Get\u00falio Vargas (1882-1954) asumi\u00f3 el poder, cay\u00f3 en el olvido. La idea de construir la Casa de Brasil en Par\u00eds se retom\u00f3 bajo otros moldes reci\u00e9n en la d\u00e9cada de 1950.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Bajo la sombra de Freud<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 347 de enero de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>AUSTREG\u00c9SILO, A. <a href=\"https:\/\/iris.paho.org\/bitstream\/handle\/10665.2\/11636\/v24n12p1057.pdf?sequence=1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Os progressos da psiquiatria<\/a>. <strong>Bolet\u00edn de la Oficina Sanitaria Panamericana<\/strong>. v. 24, n. 12. dic. 1945.<strong><br \/>\n<\/strong>CORREA, M. A. <a href=\"https:\/\/rbhciencia.emnuvens.com.br\/revista\/article\/view\/944\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Havia um \u201cFreud brasileiro\u201d? Notas biogr\u00e1ficas e an\u00e1lise te\u00f3rica das primeiras obras de Ant\u00f4nio Austreg\u00e9silo<\/a><strong>. Revista Brasileira de Hist\u00f3ria da Ci\u00eancia<\/strong>. v. 17, n. 1. p. 325-44. ene.-jun. 2024.<br \/>\nDALGALARRONDO, P. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/rlpf\/a\/5xRDS6rDbpWPbW7rpcSKrTM\/?lang=pt\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Das psicoses associadas a infec\u00e7\u00f5es no Brasil: 100 anos da contribui\u00e7\u00e3o psicopatol\u00f3gica de Ant\u00f4nio Austreg\u00e9silo<\/a>. <strong>Revista Latinoamericana de Psicopatolog\u00eda Fundamental<\/strong>. v. 23, n. 3. jul.-sep. 2020.<br \/>\nNUNES, S. A. <a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/hcsm\/a\/KkXH8ZQZL9xtmtYtj5jLb9Q\/?lang=pt\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Histeria e psiquiatria no Brasil da Primeira Rep\u00fablica<\/a>. <strong>Hist\u00f3ria, Ci\u00eancias, Sa\u00fade \u2013 Manguinhos<\/strong>. v. 17, supl. 2. p. 373-89. dic. 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El neur\u00f3logo y psiquiatra de Pernambuco, cr\u00edtico y te\u00f3rico de la psicoterapia, perfeccion\u00f3 el diagn\u00f3stico de la histeria y hablaba abiertamente sobre sexo a comienzos del siglo XX","protected":false},"author":630,"featured_media":562541,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[298,310,316,329],"coauthors":[1647],"class_list":["post-562540","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-es","tag-epidemiologia-es","tag-historia-es","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562540","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/630"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=562540"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562540\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":562565,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562540\/revisions\/562565"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/562541"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=562540"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=562540"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=562540"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=562540"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}