{"id":564788,"date":"2025-10-23T09:47:08","date_gmt":"2025-10-23T12:47:08","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=564788"},"modified":"2025-10-23T09:47:08","modified_gmt":"2025-10-23T12:47:08","slug":"vuelva-a-chequearlo-todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/vuelva-a-chequearlo-todo\/","title":{"rendered":"Vuelva a chequearlo todo"},"content":{"rendered":"<p>Un programa piloto de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), que constituyen la principal agencia de apoyo a la investigaci\u00f3n biom\u00e9dica de Estados Unidos, ha ofrecido a los cient\u00edficos que llevan adelante estudios que dicho organismo financia la oportunidad de contratar a un equipo independiente para comprobar la validez de los resultados obtenidos en sus experimentos. Los coordinadores de proyectos con \u201calto potencial de impacto en la salud p\u00fablica\u201d fueron invitados a participar en la Iniciativa de Replicaci\u00f3n para Mejorar el Impacto de las Investigaciones, que reserv\u00f3 una asignaci\u00f3n de hasta 50.000 d\u00f3lares para cada una de las propuestas seleccionadas, destinados al pago de los servicios de una organizaci\u00f3n de investigaci\u00f3n contratada (CRO). Este tipo de empresas presta servicios especializados por demanda a empresas farmac\u00e9uticas, biotecnol\u00f3gicas y de equipamiento m\u00e9dico en general para la gesti\u00f3n de ensayos cl\u00ednicos. Seg\u00fan un <a href=\"https:\/\/www.europeanpharmaceuticalreview.com\/news\/112382\/global-cro-market-to-reach-71-7-billion-by-2024-says-research\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">informe<\/a> de la empresa consultora estadounidense Frost &amp; Sullivan, en 2020 hab\u00eda m\u00e1s de 1.000 de estas organizaciones independientes en actividad en todo el mundo, un mercado que a la fecha movilizaba 45.800 millones de d\u00f3lares al a\u00f1o.<\/p>\n<p>La CRO elegida recibir\u00e1 los fondos directamente de los NIH y se har\u00e1 cargo de volver a evaluar los efectos y las conclusiones de las investigaciones utilizando los mismos reactivos, m\u00e9todos y protocolos empleados en el experimento original, e informar\u00e1 si son realmente v\u00e1lidos o si existen obst\u00e1culos para arribar a los mismos resultados. El plazo del llamado a la presentaci\u00f3n de propuestas finaliz\u00f3 en noviembre de 2024 y los que resultaron seleccionados se anunciar\u00e1n en febrero, pero ya se sabe que hubo poco inter\u00e9s de parte de los cient\u00edficos. Tan solo 32 investigadores de un total que supera los 30.000 patrocinados por la agencia se inscribieron en los seminarios virtuales en los que se dieron a conocer los t\u00e9rminos de la iniciativa. De cualquier modo, los organizadores tienen previsto anunciar al menos seis proyectos, una cantidad que consideran suficiente como para evaluar si el dise\u00f1o del programa piloto es adecuado y si se logran identificar con antelaci\u00f3n problemas en los estudios que solo se detectar\u00edan cuando otros cient\u00edficos intentaran reproducirlos.<\/p>\n<p>Esta iniciativa es una respuesta de los NIH a una exigencia del Congreso de Estados Unidos para que la agencia invierta m\u00e1s en estudios de replicaci\u00f3n. El objetivo es evitar la reiteraci\u00f3n de episodios en los que investigaciones con resultados prometedores sobre enfermedades como el c\u00e1ncer y la enfermedad de Alzheimer quedaron desacreditadas al no poder confirmarse en estudios posteriores porque conten\u00edan errores o hab\u00edan sido objeto de fraude. La C\u00e1mara de Representantes recomend\u00f3 una inversi\u00f3n de 50 millones de d\u00f3lares para el ejercicio fiscal 2024, mientras que el Senado sugiri\u00f3 10 millones. La ley que estableci\u00f3 el presupuesto de la agencia, aprobada a principios del a\u00f1o pasado, no defin\u00eda un monto espec\u00edfico, pero conced\u00eda un plazo de 180 d\u00edas para implementar sus considerandos.<\/p>\n<p>De conformidad con las justificaciones del programa presentado por los NIH, se esperan una serie de beneficios. Los principales son ahorrarles tiempo y dinero a otros grupos interesados en explotar los resultados de las investigaciones, validar y acelerar la adopci\u00f3n de nuevas herramientas y tecnolog\u00edas y apuntalar la confianza de la sociedad en la ciencia. Para los autores de los estudios originales, tambi\u00e9n constituye una oportunidad de recibir datos adicionales que puedan ayudarlos a comprender mejor el alcance de sus hallazgos y a desarrollar aplicaciones basadas en ellos. Se financiar\u00e1n esfuerzos tendientes a reproducir o validar estudios precl\u00ednicos o en busca de aplicaciones terap\u00e9uticas referentes a conocimientos generados por la ciencia b\u00e1sica. Como el plazo para que las CRO completen su verificaci\u00f3n es de hasta 12 meses, las investigaciones que impliquen la participaci\u00f3n de seres humanos, cuyo costo y complejidad son mayores, no contar\u00e1n con apoyo del programa piloto.<\/p>\n<p>Los NIH no tienen previsto dar a conocer los resultados de los intentos de replicaci\u00f3n, alegando la necesidad de proteger la propiedad intelectual, ya que incluyen estudios que a\u00fan no se han publicado, pero los coordinadores podr\u00e1n divulgarlos si lo desean. El qu\u00edmico Douglas Sheeley, director adjunto de la agencia, declar\u00f3 a la revista <em>Science<\/em> que el objetivo es establecer una relaci\u00f3n de confianza con los cient\u00edficos. \u201cAhora mismo solamente nos interesa asegurarnos de que el programa piloto tenga \u00e9xito y que aprendamos lo m\u00e1ximo posible con \u00e9l\u201d, dijo.<\/p>\n<p>Sheeley recuerda que m\u00faltiples factores que pueden contribuir a que un experimento exitoso en manos de un investigador no pueda replicarlo otro, tales como divergencias en las especificaciones y en la calidad de los materiales utilizados, la infraestructura y las condiciones del laboratorio en que se realiza el estudio, errores e imprecisiones en el recabado y el registro de los datos e incluso la forma de manipular dispositivos sensibles. Estos problemas, seg\u00fan acota, son muy distintos a los que causan la mala fe o la mala conducta. \u201cPuede ser dif\u00edcil predecir d\u00f3nde surgir\u00e1n problemas con la replicaci\u00f3n, y todav\u00eda hay mucho que aprender sobre c\u00f3mo mejorar la reproducibilidad\u201d. El programa se suma a otros procedimientos adoptados por el organismo en los \u00faltimos a\u00f1os, como una pol\u00edtica de administraci\u00f3n y compartici\u00f3n de los datos de investigaci\u00f3n, de modo que estos puedan reutilizarse f\u00e1cilmente, y la exigencia de protocolos y dise\u00f1os de experimentos m\u00e1s rigurosos y transparentes.<\/p>\n<p>Los obst\u00e1culos no son sencillos, tal como le confi\u00f3 a la revista <em>Science<\/em> el bi\u00f3logo Sean Morrison, especialista en c\u00e9lulas madre de un centro vinculado a la Universidad de Texas [EE. UU.], quien particip\u00f3 en el \u201c<a href=\"https:\/\/www.cos.io\/rpcb\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Proyecto reproducibilidad: Biolog\u00eda del c\u00e1ncer<\/a>\u201d, centrado en la replicaci\u00f3n de art\u00edculos con resultados prometedores en oncolog\u00eda. Esta iniciativa, desarrollada entre 2014 y 2021 con financiaci\u00f3n de la fundaci\u00f3n Laura y John Arnold, fue una colaboraci\u00f3n entre el Center for Open Science y Science Exchange, una red de CRO, y se enfrent\u00f3 a varios obst\u00e1culos. Tan solo fue posible verificar 23 de los 50 estudios seleccionados inicialmente: la falta de cooperaci\u00f3n de los autores y la escasez de detalles al respecto de los protocolos de los experimentos impidieron el chequeo de algunos de los trabajos (en el programa de los NIH, los laboratorios encargados de la validaci\u00f3n mantendr\u00e1n un estrecho contacto con los autores, que asumir\u00e1n el compromiso de informar con precisi\u00f3n todos los m\u00e9todos, protocolos y materiales que utilizaron).<\/p>\n<p>Entre los estudios de biolog\u00eda del c\u00e1ncer que efectivamente pudieron someterse a an\u00e1lisis, menos de la mitad (el 46 %) se consideraron convergentes con los originales y solo en cinco se confirmaron plenamente sus conclusiones. Morrison advierte que algunos resultados ambiguos o difusos obtenidos en los intentos de replicaci\u00f3n pueden haber sido causados por la falta de estructura y capacidad de los laboratorios contratados para reproducir con fidelidad las condiciones originales de la investigaci\u00f3n. \u201cEllos no tienen la misma experiencia que los laboratorios acad\u00e9micos, especialmente cuando se trata de t\u00e9cnicas avanzadas o muy especializadas\u201d, explic\u00f3.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una iniciativa financia la verificaci\u00f3n adicional de los resultados de las investigaciones biom\u00e9dicas para evitar la publicaci\u00f3n de estudios que pongan en entredicho la confianza en la ciencia","protected":false},"author":11,"featured_media":564789,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299],"coauthors":[98],"class_list":["post-564788","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/564788","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=564788"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/564788\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":564793,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/564788\/revisions\/564793"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/564789"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=564788"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=564788"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=564788"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=564788"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}