{"id":564889,"date":"2025-10-23T11:41:57","date_gmt":"2025-10-23T14:41:57","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=564889"},"modified":"2025-10-27T09:44:32","modified_gmt":"2025-10-27T12:44:32","slug":"un-mapeo-expone-las-estructuras-mas-antiguas-de-america-del-sur","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-mapeo-expone-las-estructuras-mas-antiguas-de-america-del-sur\/","title":{"rendered":"Un mapeo expone las estructuras m\u00e1s antiguas de Am\u00e9rica del Sur"},"content":{"rendered":"<p>T\u00e9cnicas de tomograf\u00eda similares a las que se utilizan para examinar el interior del cuerpo humano han revelado una inesperada fragmentaci\u00f3n de las capas situadas hasta 600 kil\u00f3metros (km) por debajo de la superficie terrestre. Las im\u00e1genes han llevado a redefinir l\u00edmites, sacaron a la luz estructuras profundas sobre las que solamente hab\u00eda indicios y reforzaron la idea de que los mapeos superficiales no bastan para delinear el esquema rocoso de Sudam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes a distintas profundidades se elaboran a partir del an\u00e1lisis de diversos tipos de ondas generadas por los temblores de tierra, tambi\u00e9n llamados sismos. Inicialmente captadas por aparatos denominados sism\u00f3grafos, atraviesan el interior de la Tierra a velocidades que var\u00edan en funci\u00f3n de la densidad de las rocas: la velocidad es mayor en donde la lit\u00f3sfera \u2012la capa s\u00f3lida exterior de la Tierra\u2012 es m\u00e1s gruesa y fr\u00eda y menor en donde es m\u00e1s delgada y caliente. Es una forma de visualizar los l\u00edmites de los llamados cratones, bloques rocosos con centenas a miles de kil\u00f3metros de extensi\u00f3n, en ocasiones cubiertos por rocas sedimentarias o suelo. Por lo general, se formaron hace entre 1.000 y 2.000 millones de a\u00f1os, cuando la Tierra a\u00fan era una masa caliente, y constituyen el armaz\u00f3n de la estructura geol\u00f3gica de los continentes, alrededor de los cuales se agrupan otras estructuras rocosas (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/y-sudamerica-se-hizo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 188<\/em><\/a>).<\/p>\n<div id=\"attachment_564894\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-564894 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-litosfera-serra-do-espinhaco-2025-02-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"697\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-litosfera-serra-do-espinhaco-2025-02-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-litosfera-serra-do-espinhaco-2025-02-1140-250x153.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-litosfera-serra-do-espinhaco-2025-02-1140-700x428.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-litosfera-serra-do-espinhaco-2025-02-1140-120x73.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Serra do Cip\u00f3 National Park<\/span>Serra do Espinha\u00e7o, una formaci\u00f3n monta\u00f1osa que se extiende a lo largo de unos 1.000 km por los estados de Minas Gerais y Bah\u00eda, marca el l\u00edmite oriental del crat\u00f3n de S\u00e3o Francisco<span class=\"media-credits\">Serra do Cip\u00f3 National Park<\/span><\/p><\/div>\n<p>En uno de los estudios m\u00e1s recientes y vastos, descrito en un art\u00edculo cient\u00edfico publicado en noviembre en la revista <em>Gondwana Research<\/em>, la f\u00edsica Bruna Chagas de Melo, de Minas Gerais, y colegas del Instituto de Estudios Avanzados de Dubl\u00edn, en Irlanda, demostraron que el crat\u00f3n amaz\u00f3nico, hasta ahora considerado una estructura \u00fanica con formato ovalado, con el r\u00edo Amazonas discurriendo por su zona central, en realidad podr\u00eda estar conformado por dos unidades, separadas lateralmente a unos 200 km por debajo de la superficie.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n de acuerdo con este trabajo, los l\u00edmites de otro crat\u00f3n, el de S\u00e3o Francisco, son m\u00e1s amplios y se ubican m\u00e1s al sudoeste de lo que indicaban anteriores relevamientos. Tres unidades antiguas de la estructura geol\u00f3gica continental, propuestas por el ge\u00f3logo Umberto Cordani, del Instituto de Geociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IGc-USP) a principios de la d\u00e9cada de 1980, ganaron contornos m\u00e1s n\u00edtidos: el crat\u00f3n del R\u00edo de la Plata, que abarca partes del estado brasile\u00f1o de Rio Grande do Sul, de Uruguay y de Argentina, y dos bloques crat\u00f3nicos, llamados as\u00ed por hallarse cubiertos por cuencas sedimentarias: Parna\u00edba, en el estado de Piau\u00ed, y Paran\u00e1 (o Paranapanema), bajo la cuenca del r\u00edo Paran\u00e1, en los estados de S\u00e3o Paulo y Mato Grosso do Sul.<\/p>\n<p>Un mejor conocimiento \u2012a profundidades mayores\u2012 de estas estructuras rocosas antiguas ayuda a detallar la evoluci\u00f3n tanto geol\u00f3gica como biol\u00f3gica del continente, ya que la cordillera de los Andes, situada al oeste, a medida que iba form\u00e1ndose invirti\u00f3 la pendiente de los r\u00edos, molde\u00f3 la superficie y bloque\u00f3 la humedad procedente del Atl\u00e1ntico, favoreciendo el surgimiento de nuevas especies de plantas y animales, principalmente en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-raices-de-la-biodiversidad-de-la-amazonia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 334<\/em><\/a>). Tambi\u00e9n ayuda a explicar el origen de las provincias minerales, incluyendo las \u00e1reas en donde es m\u00e1s probable encontrar diamantes, que se forman a una profundidad de al menos 150 km, y consolida la historia de los distintos tipos de relieve, como los asociados al vulcanismo, presente en aquellas regiones en donde la lit\u00f3sfera es m\u00e1s delgada.<\/p>\n<p>Principalmente al este del estado de Amazonas y al sur del estado de Par\u00e1, hace casi 2.000 millones de a\u00f1os hab\u00eda decenas de volcanes y r\u00edos de lava corriendo por la superficie (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, ediciones n\u00ba <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/detectan-mas-oro-bajo-la-selva\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">81<\/a>, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-infierno-en-la-tierra\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">174<\/a> y <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/erupciones-preciosas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">250<\/a><\/em>). En \u00e9pocas m\u00e1s recientes, el magma tambi\u00e9n fluy\u00f3 en las regiones ocupadas por la isla de Maraj\u00f3, en Par\u00e1, y Dourados, en Mato Grosso do Sul y, aunque inactivos, existen canales de magma bajo los archipi\u00e9lagos de Fernando de Noronha, Trindade y Martin Vaz.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay vestigios expl\u00edcitos de magmatismo, como el Pico do Cabugi, de 590 m de altura en Angicos, Rio Grande do Norte, que conserva la forma de un volc\u00e1n, y otros m\u00e1s sutiles. El municipio de Po\u00e7os de Caldas, en Minas Gerais, por ejemplo, se extiende al pie del cr\u00e1ter de un volc\u00e1n por el que brotaba magma hace unos 60 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cEl ascenso del magma solamente fue posible porque en esta regi\u00f3n, entre el crat\u00f3n de S\u00e3o Francisco y el bloque de Paranapanema, la lit\u00f3sfera era y a\u00fan es m\u00e1s estrecha. Una lit\u00f3sfera m\u00e1s delgada significa que la asten\u00f3sfera, la capa m\u00e1s caliente situada justo debajo de la lit\u00f3sfera, era menos profunda, lo cual permit\u00eda que las rocas se fundieran a una profundidad de entre 100 y 200 kil\u00f3metros\u201d, comenta el f\u00edsico Marcelo de Sousa Assump\u00e7\u00e3o, del Instituto de Energ\u00eda y Medio Ambiente (IEE) de la USP, coautor del art\u00edculo publicado en <em>Gondwana Research<\/em>. Estudioso de los movimientos de la corteza terrestre desde mediados de los a\u00f1os 1970 (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/tension-subterranea\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, ediciones n\u00ba 256<\/em><\/a>), dirigi\u00f3 a Melo en su maestr\u00eda y la apoy\u00f3 en su doctorado en uno de los grandes centros internacionales de investigaci\u00f3n geof\u00edsica, en Irlanda.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-litosfera-2025-02-info1-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1939x2144\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-litosfera-2025-02-info1-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-litosfera-2025-02-info1-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-litosfera-2025-02-info1-ESP-MOBILE-scaled.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Melo arrib\u00f3 a Dubl\u00edn en diciembre de 2018 con el prop\u00f3sito de aplicar el m\u00e9todo que su director de doctorado, el geof\u00edsico ruso Sergei Lebedev, hab\u00eda desarrollado para analizar grandes cantidades de datos s\u00edsmicos, los registros de las ondas generadas por los terremotos. En pocos meses, pudo reunir informaci\u00f3n sobre alrededor de 970.000 ondas s\u00edsmicas \u2212resultado de unos 300.000 temblores registrados por 9.259 estaciones sismol\u00f3gicas de todo el mundo, incluidas las de Brasil\u2212 recabada desde 1994, a profundidades de hasta 600 km.<\/p>\n<p>\u201cEs una cantidad de datos asombrosa, nunca he visto nada igual\u201d, sostuvo asombrado el ge\u00f3logo Reinhardt Adolfo Fuck, profesor em\u00e9rito de la Universidad de Brasilia (UnB), quien estudia la evoluci\u00f3n de la lit\u00f3sfera en Brasil desde hace 50 a\u00f1os (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-himalaya-brasileno\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 122<\/em><\/a>). \u201cTuvieron mucho cuidado en realizar las correcciones necesarias y excluir lo que deb\u00eda desecharse\u201d.<\/p>\n<p>Seis meses despu\u00e9s, en un congreso celebrado en Viena (Austria), Melo present\u00f3 los primeros indicios de que el crat\u00f3n amaz\u00f3nico en realidad estar\u00eda formado por dos, uno al norte y otro al sur del r\u00edo Amazonas. \u201cNo he observado el bloque completo a ninguna profundidad\u201d, coment\u00f3 en noviembre, en una revisi\u00f3n de su trabajo.<\/p>\n<p>Con una metodolog\u00eda de an\u00e1lisis de las ondas s\u00edsmicas diferente, con menos datos \u2012112 temblores y 1.311 estaciones sismol\u00f3gicas\u2012 y una profundidad m\u00e1xima tambi\u00e9n menor, de 500 km, el geof\u00edsico Caio Ciardelli ya hab\u00eda planteado la posibilidad de que las regiones m\u00e1s profundas de cada lado del crat\u00f3n se hubieran estrechado debido a los desplazamientos en el interior de la Tierra, fractur\u00e1ndose, tal como lo describi\u00f3 en su doctorado, concluido en 2021 en el Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG) de la USP, y en un art\u00edculo publicado en enero de 2022 en la revista <em>Journal of Geophysical Research: Solid Earth<\/em>. \u201cEl resultado de otras tomograf\u00edas variaba, mostrando en ocasiones continuidad y otras, separaci\u00f3n\u201d, comenta Assump\u00e7\u00e3o, director del doctorado de Ciardelli y actualmente realizando una pasant\u00eda posdoctoral en la Universidad Northwestern (EE. UU.). \u201cMelo zanj\u00f3 la discusi\u00f3n al demostrar que hubo un angostamiento o un desgaste a lo largo del r\u00edo Amazonas\u201d.<\/p>\n<p>El f\u00edsico Marcelo Rocha, de la UnB, quien trabaja con tomograf\u00eda de la lit\u00f3sfera desde 2001 discrepa. \u201cNo est\u00e1 todo dicho. Cualquier conclusi\u00f3n a\u00fan es prematura, porque disponemos de pocos datos sobre la regi\u00f3n, una de las menos estudiadas de Brasil. All\u00ed, las estaciones s\u00edsmicas son pocas y se encuentran a 800 o 1.000 km de distancia unas de otras\u201d, dice. \u201cDe hecho, con respecto al crat\u00f3n amaz\u00f3nico, no se trata ni de uno ni de dos, sino de muchos, con edades distintas, que var\u00edan entre 3.100 y 1.000 millones de a\u00f1os\u201d. El hecho de que haya rocas con las mismas edades a cada lado, tal como los ge\u00f3logos lo han constatado hace d\u00e9cadas, indica que el crat\u00f3n habr\u00eda sido un bloque \u00fanico que en alg\u00fan momento se dividi\u00f3 en dos, al menos a nivel superficial, abriendo un valle que posteriormente fue ocupado por el r\u00edo Amazonas.<\/p>\n<p>El grupo de Dubl\u00edn sostiene que el magma pudo haber ascendido al menos en dos per\u00edodos, uno hace unos 550 millones de a\u00f1os y otro hace unos 200 millones de a\u00f1os, a trav\u00e9s de una grieta \u2012o <em>rift<\/em>\u2012 en una regi\u00f3n m\u00e1s delgada de la lit\u00f3sfera cercana a Manaos [Amazonas], separando las dos partes del crat\u00f3n. Nuevamente, Rocha disiente: \u201cLa ruptura no lleg\u00f3 a completarse, sino que atraves\u00f3 todo el crat\u00f3n, de este a oeste\u201d. Fuck a\u00f1ade: \u201cLa ruptura no progres\u00f3, lo que habr\u00eda formado un mar separando ambos bloques, pero dio origen a las cuencas sedimentarias del Amazonas y el Solim\u00f5es\u201d.<\/p>\n<p>Melo replica: \u201cNo conocemos ni el formato ni la extensi\u00f3n exacta del <em>rift<\/em>, o si la lit\u00f3sfera ya se encontraba segmentada previamente, facilitando su propagaci\u00f3n en determinada direcci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Con el equipo de Dubl\u00edn, tambi\u00e9n redefini\u00f3 los contornos y el formato del crat\u00f3n de S\u00e3o Francisco, delimitado al este por Serra do Espinha\u00e7o, formaci\u00f3n monta\u00f1osa que se extiende a lo largo de unos 1.000 km por los estados de Minas Gerais y Bah\u00eda, con una altitud m\u00e1xima de 2.072\u00a0m. En esta nueva versi\u00f3n, en lugar de un bloque \u00fanico, tal como lo indicaban las mediciones geol\u00f3gicas superficiales, el crat\u00f3n se presenta m\u00e1s alargado, con una regi\u00f3n central m\u00e1s profunda en su centro y dos menores situadas al nordeste y al sudeste.<\/p>\n<p>En la tomograf\u00eda, debido al l\u00edmite de resoluci\u00f3n, el bloque del crat\u00f3n de Paranapanema podr\u00eda estar unido al crat\u00f3n de S\u00e3o Francisco, pero a\u00fan no queda claro. \u201cEl bloque m\u00e1s grande situado justo al sur del crat\u00f3n de S\u00e3o Francisco se encuentra demasiado cerca del bloque central como para que la tomograf\u00eda consiga delimitarlos\u201d, dice Melo. En los an\u00e1lisis del crat\u00f3n de S\u00e3o Francisco realizados por el grupo de Rocha y publicados en julio de 2019 en la revista <em>Geophysical Journal International<\/em>, ambos bloques aparecen separados.<\/p>\n<p>Otra divergencia: Ciardelli identific\u00f3 al crat\u00f3n de Paranapanema como un bloque \u00fanico, mientras que Melo lo vio fragmentado. Las conclusiones difieren debido a sus enfoques metodol\u00f3gicos, ya que los an\u00e1lisis se basaron en diferentes ondas s\u00edsmicas, m\u00e1s adecuadas para definir la profundidad o el ancho de los bloques de la lit\u00f3sfera. \u201cEs probable que nos lleve algunos a\u00f1os arribar a la conclusi\u00f3n de cu\u00e1l es el mejor modelo para analizar los datos geof\u00edsicos\u201d, tercia Rocha.<\/p>\n<p>Pese a las dudas y a las mediciones indirectas, estos estudios constituyen un avance, pues indican el formato probable de los bloques rocosos situados a cientos de kil\u00f3metros por debajo de la superficie, mucho m\u00e1s all\u00e1 de la capacidad de observaci\u00f3n directa del interior de la Tierra. El pozo m\u00e1s profundo, perforado entre 1970 y 1989 en la pen\u00ednsula de Kola (Rusia), tiene 12,2 km de profundidad.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>A 600 kil\u00f3metros bajo la superficie<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 348 de febrero de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Las cuencas de Pantanal, Gran Chaco y Paran\u00e1 (PCPB): evoluci\u00f3n y estructura s\u00edsmica de la corteza y el manto superior (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/90330\/as-bacias-do-pantanal-chaco-e-parana-pcpb-evolucao-e-estrutura-sismica-da-crosta-e-manto-superior\/?q=2013\/24215-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n<sup>o<\/sup> 13\/24215-6<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Marcelo Sousa de Assump\u00e7\u00e3o (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 7.188.833,62.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> La tomograf\u00eda de forma de onda en Am\u00e9rica del Sur con los m\u00e9todos de elementos espectrales y adjuntos (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/163942\/tomografia-de-forma-de-onda-na-america-do-sul-com-os-metodos-de-elementos-espectrais-e-adjuntos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n<sup>o<\/sup> 16\/03120-5<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Beca doctoral; <strong>Investigador responsable<\/strong> Marcelo Sousa de Assump\u00e7\u00e3o (USP); <strong>Becario<\/strong> Caio Henrique Ciardelli; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 275.045,61.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>CIARDELLI, C. <em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/agupubs.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1029\/2021JB022575\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Adjoint waveform tomography of South America<\/a>.<strong>\u00a0Journal of Geophysical Research-Solid Earth.<\/strong> v. 127, n. 2. 2 ene. 2022.<br \/>\nCHAGAS de MELO, B. de <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1342937X24003071?via%3Dihub\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The lithosphere of South America from seismic tomography: Structure, evolution, and control on tectonics and magmatism<\/a>. <strong>Gondwana Research. <\/strong>v. 138, p. 139-67. feb. 2025.<br \/>\nROCHA, M. P. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/gji\/ggz323\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Delimiting the Neoproterozoic S\u00e3o Francisco Paleocontinental Block with\u00a0<em>P<\/em>-wave traveltime tomography<\/a>.<strong> Geophysical Journal International<\/strong>. v. 219, n. 1, p. 633-44. 19 jul. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La aplicaci\u00f3n de t\u00e9cnicas de tomograf\u00eda redefine los l\u00edmites de formaciones rocosas que se erigieron hace miles de millones de a\u00f1os","protected":false},"author":17,"featured_media":564890,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-564889","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/564889","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=564889"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/564889\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":565520,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/564889\/revisions\/565520"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/564890"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=564889"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=564889"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=564889"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=564889"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}