{"id":565255,"date":"2025-10-23T13:52:23","date_gmt":"2025-10-23T16:52:23","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=565255"},"modified":"2025-10-23T13:52:23","modified_gmt":"2025-10-23T16:52:23","slug":"la-inteligencia-artificial-les-abre-posibilidades-a-los-artistas-pero-tambien-reviste-retos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-inteligencia-artificial-les-abre-posibilidades-a-los-artistas-pero-tambien-reviste-retos\/","title":{"rendered":"La inteligencia artificial les abre posibilidades a los artistas, pero tambi\u00e9n reviste retos"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_565260\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-565260 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-maria-sibylla-merianj-2025-02-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"981\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-maria-sibylla-merianj-2025-02-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-maria-sibylla-merianj-2025-02-800-250x307.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-maria-sibylla-merianj-2025-02-800-700x858.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-maria-sibylla-merianj-2025-02-800-120x147.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Giselle Beiguelman \/ Cortes\u00eda de la Artista<\/span>Maria Sibylla Merian, a los 70 a\u00f1os, en un retrato creado por Giselle Beiguelman utilizando inteligencia artificial<span class=\"media-credits\">Giselle Beiguelman \/ Cortes\u00eda de la Artista<\/span><\/p><\/div>\n<p>A los 52 a\u00f1os, la alemana Maria Sibylla Merian (1647-1717) se embarc\u00f3 en una expedici\u00f3n cient\u00edfica rumbo a Surinam. La naturalista e ilustradora cient\u00edfica financi\u00f3 la traves\u00eda con la venta de sus grabados. En 1705, con dificultades econ\u00f3micas producto de los costos del viaje a Sudam\u00e9rica, public\u00f3 un libro ilustrado sobre los insectos de Surinam y otros t\u00edtulos m\u00e1s. Doce a\u00f1os despu\u00e9s mor\u00eda en \u00c1msterdam, Pa\u00edses Bajos, empobrecida y con su vista debilitada. Con el tiempo, al ser redescubierta por investigadoras feministas, el valor art\u00edstico de su obra creci\u00f3. En 2011, una edici\u00f3n de su libro intitulado <em>Neues blumenbuch<\/em> (<em>Nuevo libro de flores<\/em>), de 1675, fue subastada en el Reino Unido por 570.000 libras esterlinas.<\/p>\n<p>Sibylla Merian es una de las mujeres retratadas por la artista visual Giselle Beiguelman en la exposici\u00f3n <em>Venenosas, nocivas e suspeitas <\/em>[Venenosas, nocivas y sospechosas], en cartel hasta el 20 de abril en el Centro Cultural Fiesp, de S\u00e3o Paulo. \u201cSe trata de naturalistas, ilustradoras o ambas cosas a la vez, nacidas entre los siglos XVII y XIX, que han sido borradas de la historia del arte y de la ciencia\u201d, dice Beiguelman, docente de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Dise\u00f1o de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FAU-USP). Entre los siete retratos expuestos hay dos brasile\u00f1as. Una de ellas es Maria do Carmo Vaughan Bandeira (1902-1992), a quien se considera la primera bot\u00e1nica del Jard\u00edn Bot\u00e1nico de R\u00edo de Janeiro. La otra es la ilustradora Constan\u00e7a Eufrosina Borba Paca (1844-1920) quien a principios del siglo XX acompa\u00f1\u00f3 a su marido, el bot\u00e1nico Jo\u00e3o Barbosa Rodrigues (1842-1909) en sus expediciones cient\u00edficas.<\/p>\n<p>\u201cLos retratos fueron creados con inteligencia artificial [IA] generativa y son especulativos, ya que se basan en escas\u00edsimas im\u00e1genes de ellas en su juventud. A partir de una serie de procesamientos de <em>text-to-image <\/em>[texto a imagen] y de <em>image-to-image<\/em> [imagen a imagen], la tecnolog\u00eda enmarca sus rostros a la edad en que fallecieron, fusion\u00e1ndolos con las plantas y ecosistemas que caracterizaron sus obras, tanto est\u00e9tica como cient\u00edficamente\u201d, explica la artista.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los retratos, la muestra incluye siete videos en los que Beiguelman reinterpreta, tambi\u00e9n con la ayuda de la IA, plantas como la mandr\u00e1gora y la belladona. Combin\u00e1ndolas, la artista crea incluso especies h\u00edbridas. \u201cEstas plantas fueron prohibidas o demonizadas a lo largo de la historia por diversos motivos, que van desde su empleo en pr\u00e1cticas rituales hasta atribuirles supuestos poderes afrodis\u00edacos o alucin\u00f3genos\u201d, prosigue Beiguelman. \u201cAl estudiarlas, not\u00e9 que algunas de ellas hab\u00edan sido dibujadas por mujeres de las que nunca hab\u00eda o\u00eddo hablar, y as\u00ed surgi\u00f3 la idea de la exposici\u00f3n\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_565264\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-565264 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Mayara-Ferrao-2025-02-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"824\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Mayara-Ferrao-2025-02-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Mayara-Ferrao-2025-02-800-250x258.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Mayara-Ferrao-2025-02-800-700x721.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Mayara-Ferrao-2025-02-800-120x124.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Mayara Ferr\u00e3o \/ Cortes\u00eda de la Artista <\/span>Imagen del ensayo fotogr\u00e1fico <em>\u00c1lbum de desesquecimentos<\/em> (2024), de la artista Mayara Ferr\u00e3o<span class=\"media-credits\">Mayara Ferr\u00e3o \/ Cortes\u00eda de la Artista <\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan la artista, homenajear a estas mujeres, cuyo protagonismo les fue negado en la \u00e9poca en que vivieron, solamente fue posible mediante el uso de la tecnolog\u00eda. \u201cComo existen poqu\u00edsimas im\u00e1genes de ellas, pude producir estos retratos cargando a la m\u00e1quina la informaci\u00f3n textual que recog\u00ed durante la investigaci\u00f3n\u201d, dice Beiguelman.<\/p>\n<p>La artista visual bahiana Mayara Ferr\u00e3o sac\u00f3 partido de la misma estrategia para darles visibilidad a las mujeres negras e ind\u00edgenas del per\u00edodo colonial. En el ensayo fotogr\u00e1fico <em>\u00c1lbum de desesquecimentos <\/em>[\u00c1lbum de desolvidos] (2024), imagina escenas de maternidad u homoafectivas a trav\u00e9s de im\u00e1genes generadas por IA.<\/p>\n<p>No es una novedad que los artistas visuales recurran a la tecnolog\u00eda para producir sus trabajos. En lo que concierne a la IA, un campo del conocimiento que surgi\u00f3 en la d\u00e9cada de 1950, uno de los pioneros fue el pintor brit\u00e1nico Harold Cohen (1928-2016). \u201cPintaba al \u00f3leo y hab\u00eda adquirido cierto renombre en Europa cuando se traslad\u00f3 a Estados Unidos, en la d\u00e9cada de 1960, para realizar una pasant\u00eda posdoctoral en la Universidad Stanford. All\u00ed conoci\u00f3 a un grupo de investigadores que estudiaba la IA\u201d, relata el artista brasile\u00f1o Fabrizio Poltronieri, de la Universidad de Nottingham, en el Reino Unido. A finales de la d\u00e9cada de 1960, el pintor concibi\u00f3 Aaron, un <em>software<\/em> de creaci\u00f3n art\u00edstica que sigui\u00f3 desarrollando hasta su muerte, en 2016. \u201cAl principio, la m\u00e1quina reproduc\u00eda los dibujos de Cohen\u201d, contin\u00faa Poltronieri. \u201cPero hacia el final de su vida, Cohen empez\u00f3 a trabajar junto con el programa, que le suger\u00eda nuevas formas en un proceso de cocreaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>L\u00facia Santaella, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP), destaca la evoluci\u00f3n que ha tenido la IA en los \u00faltimos 20 a\u00f1os a trav\u00e9s de los algoritmos de aprendizaje progresivo. Pero en 2018 hubo un punto de inflexi\u00f3n a partir del surgimiento de la IA generativa. En la actualidad, mediante <em>prompts<\/em> (comandos), las m\u00e1quinas son capaces de escribir, conversar y producir im\u00e1genes en forma similar a como lo hace un humano. \u201cLa creatividad se ha reinventado, lo que ha puesto en jaque a la hegemon\u00eda de la humanidad a este respecto a lo largo de la historia\u201d, reflexiona la investigadora. \u201cEsto ha suscitado una serie de indagaciones en lo que concierne al rol del artista y al riesgo de que las m\u00e1quinas reemplacen al ser humano en la creaci\u00f3n art\u00edstica\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_565268\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-565268 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Refik-Anadol-2025-02-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"654\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Refik-Anadol-2025-02-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Refik-Anadol-2025-02-1140-250x143.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Refik-Anadol-2025-02-1140-700x402.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Refik-Anadol-2025-02-1140-290x166.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Refik-Anadol-2025-02-1140-120x69.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">\u00a9Refik Anadol Studio \/ Cortes\u00eda del Artista<\/span><em>Unsupervised<\/em> (2021), de Refik Anadol<span class=\"media-credits\">\u00a9Refik Anadol Studio \/ Cortes\u00eda del Artista<\/span><\/p><\/div>\n<p>Desde entonces han surgido otros interrogantes. En la obra <em>Anatomy of an AI system <\/em>(<em>Anatom\u00eda de un sistema de IA<\/em>), de 2018, la artista australiana Kate Crawford y su colega serbio Vladan Joler mapean los engranajes de esta estructura en un diagrama. \u201cMuestran el desarrollo paso a paso de un sistema de IA por parte de una gran empresa tecnol\u00f3gica estadounidense y dejan claro que este tipo de producci\u00f3n tiene impactos ambientales y sociales\u201d, comenta el artista multimedia Cesar Baio, del Instituto de Artes de la Universidad de Campinas (Unicamp).<\/p>\n<p>Uno de los aspectos que aborda la obra es el uso de mano de obra precarizada. \u201cCuando en 2018 apareci\u00f3 la IA generativa, las <em>big tech <\/em>recopilaron un enorme volumen de datos de internet para entrenar a sus modelos y ense\u00f1arles a las m\u00e1quinas lo que era, por ejemplo, una manzana o un gato. En los albores de esta tecnolog\u00eda, hab\u00eda que identificar manualmente las im\u00e1genes como \u2018manzana\u2019 o \u2018gato\u2019. Los que hac\u00edan y a veces siguen haciendo este trabajo agotador y mal remunerado constituyen una masa de trabajadores procedentes en su mayor\u00eda de pa\u00edses en desarrollo\u201d, expone el artista visual brasile\u00f1o Bruno Moreschi, de la Universidad Leuphana de L\u00fcneburg, en Alemania, quien estudi\u00f3 el tema en una pasant\u00eda posdoctoral en la FAU-USP en 2020.<\/p>\n<p>En la actualidad, seg\u00fan Moreschi, la IA generativa suele utilizar modelos preentrenados, que parten de un conjunto de datos organizados en aquella primera fase. \u201cPero el trabajo humano precarizado en el \u00e1mbito de la IA a\u00fan subsiste, para corregir y calibrar herramientas o incluso para la creaci\u00f3n de nuevas bases de datos. Son cuestiones que los artistas deben tener en cuenta para no hacer un uso ingenuo de los recursos de la IA\u201d, afirma el investigador.<\/p>\n<p>La historiadora del arte Nara Cristina Santos, profesora jubilada de la Universidad Federal de Santa Maria (UFSM), en Rio Grande do Sul, llama la atenci\u00f3n sobre otro punto pol\u00e9mico: el tema de los derechos de autor. \u201cAlgunos artistas que utilizan recursos de la IA en sus obras son acusados de plagiadores. Por otro lado, los artistas demandan a las empresas tecnol\u00f3gicas porque consideran que sus obras fueron utilizadas para entrenar a las m\u00e1quinas\u201d, dice Santos, fundadora del Laboratorio de Investigaci\u00f3n sobre Arte Contempor\u00e1neo, Tecnolog\u00eda y Medios Digitales (Labart) de esa universidad.<\/p>\n<div id=\"attachment_565256\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-565256 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Baio-Salomon-2025-02-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"715\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Baio-Salomon-2025-02-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Baio-Salomon-2025-02-1140-250x157.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Baio-Salomon-2025-02-1140-700x439.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/RPF-IA-artes-Baio-Salomon-2025-02-1140-120x75.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Divulgaci\u00f3n \/ Beto Mohr_Tuane Eggers<\/span><em>Insurrei\u00e7\u00e3o micorr\u00edzica<\/em> (2022), de Cesar Baio y Lucy Solomon<span class=\"media-credits\">Divulgaci\u00f3n \/ Beto Mohr_Tuane Eggers<\/span><\/p><\/div>\n<p>El a\u00f1o pasado, la IA fue el eje principal del 19\u00ba Simposio de Arte Contempor\u00e1neo organizado por el Labart-UFSM. La idea surgi\u00f3 a partir de las discusiones propuestas por el libro <em>\u00c9tica de la inteligencia artificial<\/em>, del fil\u00f3sofo belga Mark Coeckelbergh, publicado en Brasil a principios de 2024 por Ubu Editora. Hay mucho por debatir. \u201cEstamos revisando una serie de cuestiones en nuestro campo\u201d, confirma la investigadora. \u201cUna obra de arte hecha con IA comprende, adem\u00e1s de al propio creador, gigantescas bases de datos y programadores de algoritmos. No se trata solamente de una \u2018autor\u00eda compartida\u2019, tal como se viene sosteniendo en el \u00e1mbito jur\u00eddico, sino quiz\u00e1 de una \u2018autor\u00eda incorporada\u2019 basada en la intencionalidad del artista\u201d.<\/p>\n<p>Entre las posibilidades que ha abierto la IA en el campo del arte, Moreschi pone de relieve que este recurso se est\u00e1 utilizando para analizar patrones de im\u00e1genes. \u201cLa herramienta es capaz, por ejemplo, de crear conexiones en el contenido visual de una obra y entre distintas obras, o tambi\u00e9n escudri\u00f1ar la colecci\u00f3n de una instituci\u00f3n museol\u00f3gica para hallar coincidencias en obras que retratan tem\u00e1ticas similares\u201d, dice.<\/p>\n<p>El hecho de escarbar en las colecciones de los museos puede dar como resultado otras obras de arte, como, por ejemplo, la instalaci\u00f3n <em>Unsupervised <\/em>(<em>Sin supervisi\u00f3n<\/em>), del artista turco Refik Anadol, que se mantuvo en cartel en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York entre 2021 y 2023. En la producci\u00f3n de la obra, el autor entren\u00f3 un modelo de aprendizaje autom\u00e1tico para interpretar los datos de la colecci\u00f3n del MoMA, bas\u00e1ndose en 380.000 im\u00e1genes en alta resoluci\u00f3n de m\u00e1s de 180.000 objetos de la colecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando organizaba la exposici\u00f3n <em>Venenosas, nocivas e suspeitas<\/em>, Beiguelman se top\u00f3 con la dificultad de tener que retratar a las mujeres en su vejez. \u201cLa m\u00e1quina tard\u00f3 en entenderlo y solamente produc\u00eda im\u00e1genes de mujeres j\u00f3venes\u201d, recuerda. \u201cEstos modelos se construyen a partir de ingentes conjuntos de datos que reflejan el pensamiento hegem\u00f3nico blanco, masculino y con sesgo etarista. De ah\u00ed las dificultades para entender los comandos que transgred\u00edan la norma\u201d, prosigue la investigadora, coordinadora de un proyecto tem\u00e1tico de la FAPESP sobre colecciones digitales.<\/p>\n<p>Un grupo integrado por 17 artistas visuales ind\u00edgenas de Brasil, Argentina, Bolivia y Chile se enfrent\u00f3 a un reto similar. En 2023, participaron del proyecto intitulado \u201cIndigenia: IA generativa para futuros ind\u00edgenas y \u2018Digital\u2019 Buena Vida\u201d, coordinado por Thea Pitman, de la Universidad de Leeds, en el Reino Unido, y Andreas Rauh, de la Universidad de Dubl\u00edn, en Irlanda. \u201cLa idea era que ellos pudieran generar im\u00e1genes a trav\u00e9s de un <em>software<\/em> de IA generativa\u201d, comenta el investigador Alexsandro Cosmo de Mesquita, del pueblo Potiguara, quien realiz\u00f3 un seguimiento del estudio y escribi\u00f3 un art\u00edculo publicado el a\u00f1o pasado en un dosier sobre inteligencia artificial y procesos creativos de Sesc S\u00e3o Paulo. \u201cEl <em>software<\/em> proporcion\u00f3 im\u00e1genes futuristas, aunque plagadas de estereotipos, donde los ind\u00edgenas presentan caracter\u00edsticas descritas en el pasado por los colonizadores\u201d.<\/p>\n<p>En esa ocasi\u00f3n, los artistas redactaron un manifiesto sobre c\u00f3mo utilizar las tecnolog\u00edas digitales. En uno de sus p\u00e1rrafos reivindican la existencia de \u201cc\u00f3digos de \u00e9tica [\u2026] y formas de regulaci\u00f3n para salvaguardar el cumplimiento de estos c\u00f3digos con representaci\u00f3n de los pueblos ind\u00edgenas\u201d. En Brasil, a\u00fan no existe una normativa que regule el uso de la IA. El Proyecto de Ley n\u00ba 2.338\/23, que tiene esta finalidad, fue aprobado en diciembre en el Senado Federal, pero a\u00fan debe ser sometido a an\u00e1lisis en la C\u00e1mara de Diputados, algo que est\u00e1 previsto que ocurra este a\u00f1o.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la regulaci\u00f3n de la IA, un tema que le preocupa a Baio, de la Unicamp, es la cuesti\u00f3n ambiental. Desde 2018, \u00e9l viene realizando una serie de obras en colaboraci\u00f3n con la artista estadounidense Lucy Solomon, de la Universidad del Estado de California en San Marcos. Una de ellas se intitula <em>Insurrei\u00e7\u00e3o micorr\u00edzica<\/em>, una instalaci\u00f3n de 2022 presentada en la 13\u00aa Bienal del Mercosur de ese a\u00f1o. \u201cEn esta obra, entrenamos una IA con modelos de lenguaje natural que reconocen textos sobre temas vinculados con el cambio clim\u00e1tico, como la deforestaci\u00f3n\u201d, relata Baio. \u201cLa IA tambi\u00e9n procesa las se\u00f1ales electroqu\u00edmicas que emiten las c\u00e9lulas de los hongos que forman parte de la obra para comunicarse entre s\u00ed y las transforma en mensajes que combinan texto y signos gr\u00e1ficos. A continuaci\u00f3n, este contenido puede enviarse a trav\u00e9s de una aplicaci\u00f3n de mensajer\u00eda al celular del espectador\u201d.<\/p>\n<p>En la actualidad, con el apoyo de la FAPESP, Baio y Solomon est\u00e1n desarrollando un experimento con IA generativa para avanzar en la interacci\u00f3n entre humanos, m\u00e1quinas y microorganismos tales como hongos y protozoos. \u201cTrabajaremos en la generaci\u00f3n de im\u00e1genes a partir de una base de datos que estamos organizando, que incluye im\u00e1genes bidimensionales de microscopios y tambi\u00e9n datos generados por los propios microorganismos\u201d, dice el investigador. \u201cLo que pretendemos es crear una IA interespecies\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Reimaginar la creatividad<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 348 de febrero de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Colecciones digitales e investigaci\u00f3n: arte, arquitectura, dise\u00f1o y tecnolog\u00eda (<a href=\"https:\/\/bvs.fapesp.br\/pt\/auxilios\/111570\/acervos-digitais-e-pesquisa-arte-arquitetura-design-e-tecnologia\/?q=22\/05946-9\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 22\/05946-9<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de investigaci\u00f3n \u2013 Tem\u00e1tico; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Giselle Beiguelman (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 908.513,91.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Po\u00e9ticas interespecies: biointerfaces inteligentes para redes no humanas (<a href=\"https:\/\/bvs.fapesp.br\/pt\/auxilios\/115051\/poeticas-interespecies-biointerfaces-inteligentes-para-redes-nao-humanas\/?q=23\/10966-1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 23\/10966-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Cesar Augusto Baio Santos (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 132.050,00.<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Est\u00e9ticas posantropoc\u00e9ntricas: hacia sistemas bioh\u00edbridos (<a href=\"https:\/\/bvs.fapesp.br\/pt\/auxilios\/103330\/esteticas-pos-antropocentricas-rumo-a-sistemas-biohibridos\/?q=18\/24452-1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 18\/24452-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Cesar Augusto Baio Santos (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 99.148,81.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>BRAGA, A y SANTAELLA, L. <a href=\"https:\/\/www.revistageminis.ufscar.br\/index.php\/geminis\/article\/view\/835\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A intelig\u00eancia artificial generativa e os desconcertos no contexto art\u00edstico<\/a>. <strong>Revista Geminis<\/strong>. 2023.<br \/>\nBEIGUELMAN, G. <a href=\"https:\/\/www.revistas.usp.br\/rapsodia\/article\/view\/219844\/200703\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Intelig\u00eancia artificial como ph\u00e1rmakon: A arte algor\u00edtmica entre o rem\u00e9dio e o veneno<\/a>. <strong>Raps\u00f3dia<\/strong>. 2023.<br \/>\nBEIGUELMAN, G. <a href=\"https:\/\/www.revistas.usp.br\/virus\/article\/view\/229584\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Eugenia maqu\u00ednica do olhar: Vis\u00e3o computacional, etarismo e g\u00eanero<\/a>. <strong>Virus.<\/strong> 2024.<br \/>\nMORESCHI, B. <a href=\"https:\/\/www.cambridge.org\/core\/journals\/bjhs-themes\/article\/five-experimentations-in-computer-vision-seeing-through-images-from-large-scale-vision-datasets\/76777C2707BCA07CF346BE7102719370\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Five experimentations in computer vision: Seeing (through) images from large scale vision datasets.<\/a> <strong>BJHS Themes<\/strong>. 2023.<br \/>\nMORESCHI, B. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/educativamuseunacional.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Trabalhadores-brasileiros-no-Amazon-Mechanical-Turk.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Trabalhadores brasileiros no Amazon Mechanical Turk: Sonhos e realidades de \u201ctrabalhadores fantasmas\u201d<\/a>. <strong>Revista Contracampo<\/strong>. 2020.<br \/>\nSANTAELLA, L. <a href=\"https:\/\/semeiosis.com.br\/issues?issue=o7wFgOjUOLh8woRzVWwD&amp;article=eQuY8uMHUxQizAPpdhNX\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A IA generativa e a emerg\u00eancia de novas quest\u00f5es est\u00e9ticas<\/a>. <strong>Semeiosis<\/strong>. 2023.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libros<br \/>\n<\/strong>BEIGUELMAN, G. <em>et al<\/em><strong>. <\/strong><a href=\"https:\/\/meson.press\/books\/boundary-images\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Boundary images<\/strong><\/a>. Minnesota University Press, 2023.<br \/>\nPOLTRONIERI, F. y VEAR, C. (comp.). <strong>The language of creative AI \u2013 Practices, aesthetics and structures<\/strong>. Springer: 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El empleo de esta tecnolog\u00eda plantea una serie de interrogantes sobre el proceso de creaci\u00f3n art\u00edstica, lo que comprende la noci\u00f3n de autor\u00eda","protected":false},"author":689,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[273],"coauthors":[3453],"class_list":["post-565255","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-artes-plasticas-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/565255","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/689"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=565255"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/565255\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":565289,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/565255\/revisions\/565289"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=565255"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=565255"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=565255"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=565255"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}