{"id":568098,"date":"2025-11-21T17:52:38","date_gmt":"2025-11-21T20:52:38","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=568098"},"modified":"2025-11-21T17:52:38","modified_gmt":"2025-11-21T20:52:38","slug":"intrusos-en-el-nido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/intrusos-en-el-nido\/","title":{"rendered":"Intrusos en el nido"},"content":{"rendered":"<p>A los investigadores cuya producci\u00f3n cient\u00edfica es muy citada en los trabajos de otros autores suelen consider\u00e1rselos influyentes y productivos, e incluso existen clasificaciones para reconocerlos y exaltarlos. Pero tambi\u00e9n hay pruebas de que no todos siguen los par\u00e1metros m\u00e1s estrictos de integridad. En un estudio publicado el 30 de enero en la revista <a href=\"https:\/\/journals.plos.org\/plosbiology\/article?id=10.1371\/journal.pbio.3002999\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>PLOS Biology<\/em><\/a>, el epidemi\u00f3logo John Ioannidis, experto en \u00e9tica de la Universidad Stanford, en Estados Unidos, constat\u00f3 que al menos 8.000 investigadores que figuran en una lista de autores altamente citados tienen una retractaci\u00f3n en su curr\u00edculum, es decir, uno de sus art\u00edculos fue invalidado tras su publicaci\u00f3n por contener errores o indicios de plagio o manipulaci\u00f3n de datos.<\/p>\n<p>Para arribar a estos resultados, Ioannidis y su grupo tomaron como punto de partida el banco de datos de un sitio web de noticias sobre integridad cient\u00edfica, Retraction Watch, que conten\u00eda registros de 55.237 retractaciones al momento del estudio. A continuaci\u00f3n, cotejaron esta lista de retractaciones con los datos de citas de la plataforma Scopus, una base de datos administrada por la editorial Elsevier. Se descartaron los casos en los que la anulaci\u00f3n se debi\u00f3 a factores ajenos a la conducta de los autores (como problemas en el proceso de edici\u00f3n), que dieron lugar a que los art\u00edculos se volvieran a publicar con datos corregidos, y aquellos que no estaban indexados en Scopus. Quedaron 39.468 <em>papers<\/em> para evaluar.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, se cruzaron los nombres de los autores de estos trabajos con dos recortes diferentes de una lista de cient\u00edficos muy citados, conocida como \u201cLista de Stanford\u201d, extra\u00edda de un banco de datos mantenido desde 2016 por el propio Ioannidis. Uno de los recortes, con 223.152 nombres, reun\u00eda a los autores clasificados dentro del 2\u00a0% de los m\u00e1s citados del mundo en sus disciplinas en 2023, de los cuales 8.747, el 4 % del total \u20121 de cada 25\u2012, tuvieron un art\u00edculo retractado. El otro recorte reun\u00eda 217.097 nombres entre el 2 % m\u00e1s citado a lo largo de su carrera: 7.083 cient\u00edficos, el 3,3 % de esta muestra, cargaban con una retractaci\u00f3n. En la lista de investigadores que acumularon dos retractaciones, aparec\u00edan 1.199 y 957 autores, respectivamente, en los dos recortes.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el estudio, las retractaciones fueron m\u00e1s frecuentes en las ciencias de la vida, con medicina cl\u00ednica y biomedicina a la cabeza, cada una con alrededor del 5 % de todos los art\u00edculos anulados. En otras sub\u00e1reas como artes, humanidades y ciencias sociales hubo muy pocos <em>papers <\/em>invalidados, probablemente porque sus resultados los divulgan mayormente bajo el formato de libros e informes. En cifras absolutas, sobresale Estados Unidos, con 2.332 retractaciones de art\u00edculos firmados por autores cuya producci\u00f3n cient\u00edfica a lo largo de su carrera los ha situado entre el 2 % de los m\u00e1s citados, seguido por China (877), Reino Unido (430), Jap\u00f3n (362) y Alemania (336). En tanto, cuando se analiza la proporci\u00f3n de autores con una retractaci\u00f3n en el total de investigadores muy citados de un pa\u00eds, se destacan naciones tales como Senegal (66,7\u00a0%), Ecuador (28,6 %) y Pakist\u00e1n (27,8 %). \u201cEsto puede reflejar ambientes problem\u00e1ticos y pol\u00edticas de incentivos en los pa\u00edses en desarrollo, muchos de los cuales han aumentado r\u00e1pidamente su productividad general\u201d, escribi\u00f3 Ioannidis. En la lista de pa\u00edses con alta producci\u00f3n cient\u00edfica, se destacaron la India, con un 9,2 % de investigadores altamente citados con una retractaci\u00f3n, China (6,7\u00a0%), Taiw\u00e1n (5,7 %) y Corea del Sur (5,3 %). El estudio no menciona a Brasil, donde hist\u00f3ricamente ha habido pocas retractaciones en comparaci\u00f3n con otras naciones.<\/p>\n<p>El trabajo publicado en <em>PLOS Biology<\/em> no indag\u00f3 en las causas del fen\u00f3meno, pero s\u00ed suscit\u00f3 un debate sobre lo que podr\u00eda estar fallando con los cient\u00edficos de gran prestigio. \u201cEste an\u00e1lisis aporta evidencias circunstanciales, aunque d\u00e9biles, de que existe un problema real, y que necesitamos observar detenidamente a los autores con altos \u00edndices de citas, en lugar de simplemente dar por sentado que son grandes investigadores\u201d, declar\u00f3 a la revista <em>Nature<\/em> la neuropsic\u00f3loga Dorothy Bishop, especialista en integridad cient\u00edfica y profesora jubilada de la Universidad de Oxford, en el Reino Unido.<\/p>\n<p>Ioannidis se muestra prudente a la hora de analizar los resultados. \u201cHay que ser cautos al interpretar las retractaciones, ya que no siempre significan mala conducta. Es esencial un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo caso por caso\u201d, escribi\u00f3 en el art\u00edculo. Seg\u00fan \u00e9l, es natural que los cient\u00edficos prol\u00edficos tengan m\u00e1s retractaciones: como publican mucho, las probabilidades de que alg\u00fan <em>paper<\/em> tenga un problema son mayores que entre los colegas que publican menos. Seg\u00fan el estudio, los investigadores con art\u00edculos cancelados ten\u00edan una mayor cantidad de publicaciones y un n\u00famero m\u00e1s amplio de coautores en sus trabajos que los dem\u00e1s. El epidemi\u00f3logo subraya que es importante tener una visi\u00f3n panor\u00e1mica de las caracter\u00edsticas y vulnerabilidades de los cient\u00edficos m\u00e1s influyentes en distintas disciplinas y lugares del mundo. Por ello, decidi\u00f3 incluir datos sobre las retractaciones de cada autor mencionado en la versi\u00f3n m\u00e1s reciente de la Lista de Stanford, publicada en septiembre de 2024.<\/p>\n<p>Ivan Oransky, cofundador del sitio web Retraction Watch, declar\u00f3 a <em>Nature<\/em> que los resultados indican problemas en la pr\u00e1ctica de clasificar a los cient\u00edficos en funci\u00f3n de las citas. A su juicio, los datos del estudio no son sorprendentes, sobre todo cuando se refieren a pa\u00edses que recompensan a sus investigadores en funci\u00f3n de indicadores de impacto acad\u00e9mico. \u201cMi suposici\u00f3n es que este comportamiento est\u00e1 vinculado de alg\u00fan modo a las pr\u00e1cticas de manipulaci\u00f3n de citas\u201d. La suposici\u00f3n de Oransky es corroborada por los coordinadores de otra lista de investigadores altamente citados que publica cada a\u00f1o la empresa Clarivate Analytics. Para garantizar la credibilidad de su lista, Clarivate analiza caso por caso, con el prop\u00f3sito de detectar cualquier intento de manipulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por ejemplo, se excluye a los investigadores que abusan de las autocitas o que suelen realizar citas cruzadas con otros autores, pr\u00e1cticas que aumentan artificialmente los indicadores de impacto cient\u00edfico. Tambi\u00e9n se elimina a los que enfrentan cargos por mala conducta en sus instituciones; los que han tenido art\u00edculos retractados e incluso los que firman trabajos con cientos de coautores, lo que hace imposible evaluar la contribuci\u00f3n individual de cada uno (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/como-inflar-curriculums-e-influir-en-la-gente\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 323<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>La inclusi\u00f3n progresiva de estos filtros ha hecho que el n\u00famero de cient\u00edficos descalificados crezca a\u00f1o tras a\u00f1o. En 2021, algo m\u00e1s de 300 cient\u00edficos fueron excluidos por adoptar pr\u00e1cticas capaces de manipular sus \u00edndices de rendimiento. La exclusi\u00f3n ascendi\u00f3 a 550 nombres en 2022 y algo m\u00e1s de 1.000 en 2023. El a\u00f1o pasado, hubo una cifra r\u00e9cord de 2.000 eliminaciones, de una lista de 6.600 investigadores. \u201cSeguimos perfeccionando nuestras pol\u00edticas de evaluaci\u00f3n y selecci\u00f3n para hacer frente a los retos que plantea el registro de datos acad\u00e9micos cada vez m\u00e1s complejos y contaminados\u201d, dijo David Pendlebury, jefe de an\u00e1lisis de investigaci\u00f3n de Clarivate, en un comunicado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio muestra que uno de cada 25 cient\u00edficos altamente citados ha tenido alg\u00fan art\u00edculo retractado y suscita un debate sobre el prestigio y la integridad","protected":false},"author":11,"featured_media":568099,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299],"coauthors":[98],"class_list":["post-568098","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/568098","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=568098"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/568098\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":570162,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/568098\/revisions\/570162"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/568099"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=568098"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=568098"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=568098"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=568098"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}