{"id":568652,"date":"2025-11-21T17:49:30","date_gmt":"2025-11-21T20:49:30","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=568652"},"modified":"2025-11-26T10:56:35","modified_gmt":"2025-11-26T13:56:35","slug":"la-utilizacion-de-e-mails-falsos-causa-la-retractacion-de-45-articulos-de-cientificos-brasilenos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-utilizacion-de-e-mails-falsos-causa-la-retractacion-de-45-articulos-de-cientificos-brasilenos\/","title":{"rendered":"La utilizaci\u00f3n de <em>e-mails<\/em> falsos causa la retractaci\u00f3n de 45 art\u00edculos de cient\u00edficos brasile\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>El bi\u00f3logo brasile\u00f1o Guilherme Malafaia Pinto gan\u00f3 notoriedad en un <em>ranking<\/em> en el que ning\u00fan cient\u00edfico querr\u00eda escalar: la lista de los investigadores con la mayor cantidad de art\u00edculos retractados, es decir, de estudios cient\u00edficos que dejaron de considerarse v\u00e1lidos por contener errores o evidencias de mala conducta. Investigador del Instituto Federal de Goi\u00e1s (IF-Goiano), en su campus de Uruta\u00ed, y jefe del Laboratorio de Toxicolog\u00eda Aplicada al Medio Ambiente de la instituci\u00f3n, hasta ahora acumula 45 <em>papers<\/em> invalidados, todos en la misma revista, <em>Science of the Total Environment (Stoten)<\/em>, de la editorial Elsevier. Seg\u00fan informa el sitio web Retraction Watch, tan solo 10 autores en todo el mundo han sumado m\u00e1s retractaciones que el brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>Las notas de retractaci\u00f3n, a diferencia de lo que suele suceder, no apuntaban problemas en cuanto al contenido de los art\u00edculos, sino que informaban que su revisi\u00f3n por pares \u2012un examen realizado por expertos que eval\u00faan los trabajos y recomiendan o no su publicaci\u00f3n\u2012 quedaba en entredicho. El autor principal, en este caso Malafaia Pinto, hab\u00eda sugerido a <em>Stoten<\/em> los nombres de los investigadores que estar\u00edan calificados para evaluar los <em>papers<\/em>: utilizarlos o no es prerrogativa de los editores. El problema es que facilit\u00f3 direcciones de <em>e-mail<\/em> falsas, que no pertenec\u00edan a tres de los cient\u00edficos recomendados.<\/p>\n<p>Los editores de <em>Stoten<\/em> enviaron decenas de art\u00edculos presentados por el bi\u00f3logo a estos correos electr\u00f3nicos ap\u00f3crifos, y recibieron como respuesta dict\u00e1menes bien elaborados que refrendaban su calidad. Es cierto que los <em>papers<\/em> tambi\u00e9n fueron evaluados por otros revisores seleccionados por los editores, pero Elsevier decidi\u00f3 retractarlos, alegando que \u201clos editores perdieron la confianza en la validez y\/o integridad\u201d de los manuscritos. Todas las notas de retractaci\u00f3n citan a Malafaia como el responsable de proporcionar los correos electr\u00f3nicos, lo que var\u00eda es el n\u00famero de revisores ileg\u00edtimos en cada <em>paper<\/em>: entre uno y tres.<\/p>\n<p>Antes de que el caso saliera a la luz, el bi\u00f3logo descollaba como un joven investigador con alta productividad acad\u00e9mica: en sus 15 a\u00f1os de carrera dirigi\u00f3 a 40 alumnos de maestr\u00eda, 15 de doctorado y public\u00f3 alrededor de 350 art\u00edculos, 40 solo durante el a\u00f1o pasado, 1 cada 9 d\u00edas. En su curr\u00edculum Lattes, destaca su buena posici\u00f3n en las clasificaciones que miden la producci\u00f3n cient\u00edfica y el n\u00famero de citas. Tambi\u00e9n fue miembro del consejo editorial de varias publicaciones, incluida <em>Stoten<\/em>, en forma no remunerada: all\u00ed coordin\u00f3 una edici\u00f3n especial y emiti\u00f3 dict\u00e1menes sobre m\u00e1s de 400 manuscritos publicados en la revista.<\/p>\n<p>Al ser consultada por <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, Elsevier inform\u00f3, a trav\u00e9s de su asesor\u00eda de prensa, que los art\u00edculos hab\u00edan sido puestos a consideraci\u00f3n de su equipo de integridad por uno de los editores de la revista y, una vez constatado el uso de correos electr\u00f3nicos ficticios, \u201cse tom\u00f3 la decisi\u00f3n de retractar los art\u00edculos\u201d. La editorial colabora con el IF-Goiano, que abri\u00f3 una Investigaci\u00f3n Sumaria Preliminar a finales de 2024 y dispone de un plazo de seis meses para esclarecer la responsabilidad del bi\u00f3logo. El nombre de al menos un revisor cuya identidad fue usurpada fue confirmado en un informe de la revista <em>Science<\/em>. El toxic\u00f3logo Michael Bertram, de la Universidad Sueca de Ciencias Agr\u00edcolas, fue contactado por Elsevier el a\u00f1o pasado y declar\u00f3 no reconocer la cuenta de Gmail proporcionada por Malafaia Pinto ni tener conocimiento acerca de los 30 manuscritos que supuestamente hab\u00eda evaluado. Dijo que no ten\u00eda informaci\u00f3n suficiente como para saber qui\u00e9n se hizo pasar por \u00e9l, pero que le parec\u00eda sospechosa la alta productividad de la red de autores de los art\u00edculos. \u201cSon extremadamente prol\u00edficos\u201d, declar\u00f3 a la revista <em>Science<\/em>. Tambi\u00e9n verti\u00f3 cr\u00edticas sobre los procesos editoriales de <em>Stoten<\/em>. \u201cSoy editor asociado de la revista <em>Proceedings of the Royal Society B<\/em>, y siempre que elijo a un revisor, verifico su direcci\u00f3n de correo electr\u00f3nico.\u201d<\/p>\n<p>Malafaia niega categ\u00f3ricamente haber participado en la evaluaci\u00f3n de sus propios art\u00edculos o conocer qui\u00e9n escribi\u00f3 los dict\u00e1menes, pero reconoce que sugiri\u00f3 las direcciones de correo electr\u00f3nico sin darse cuenta de que eran falsas, dice. Declara que seleccion\u00f3 los nombres y contactos de los revisores hace m\u00e1s de 10 a\u00f1os analizando art\u00edculos en una plataforma electr\u00f3nica de publicaciones cient\u00edficas de China llamada CNKI. Cuando Elsevier lo inst\u00f3 a que mostrara su fuente de informaci\u00f3n, respondi\u00f3 que no pudo recuperarla. \u201cLa revista me exig\u00eda que indicase los nombres de seis posibles revisores por cada manuscrito que presentaba. Como ya hab\u00eda rastreado aquellos nombres una vez, recort\u00e9 y pegu\u00e9 esa informaci\u00f3n en los art\u00edculos, sin saber si se utilizar\u00edan\u201d, dijo el bi\u00f3logo.<\/p>\n<p>En una carta abierta de 28 p\u00e1ginas publicada en noviembre de 2024, el investigador reivindica la consistencia de sus <em>papers<\/em> y sostiene que el problema en la revisi\u00f3n por pares no lo benefici\u00f3, bas\u00e1ndose en un an\u00e1lisis ling\u00fc\u00edstico respaldado por estad\u00edsticas que comparaba dict\u00e1menes sobre los trabajos retractados con otras evaluaciones sobre trabajos suyos que no fueron retractados. Por consiguiente, consider\u00f3 que deber\u00edan haberse aplicado sanciones menos dr\u00e1sticas que las retractaciones.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"298\" class=\"size-full wp-image-568662 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/RPF-fraude-domino-2-2025-03-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/RPF-fraude-domino-2-2025-03-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/RPF-fraude-domino-2-2025-03-1140-250x65.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/RPF-fraude-domino-2-2025-03-1140-700x183.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/RPF-fraude-domino-2-2025-03-1140-120x31.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/p>\n<p>La mayor parte de su alegato hace hincapi\u00e9 en la responsabilidad compartida de <em>Stoten<\/em> en las infracciones de que se le acusa. \u201cEra obligaci\u00f3n de los editores cotejar los correos electr\u00f3nicos. La revista no quiso asumir su responsabilidad y me convirti\u00f3 en un chivo expiatorio\u201d, sostiene. Destaca que la revista para la que colaboraba como editor fue denunciada recientemente por adoptar pr\u00e1cticas heterodoxas y que sus editores trabajan bajo presi\u00f3n. En octubre de 2024, Clarivate Analytics, responsable de calcular el factor de impacto de las publicaciones cient\u00edficas en la revista <em>Journal Citation Reports<\/em>, suspendi\u00f3 provisionalmente la publicaci\u00f3n de indicadores de productividad de <em>Stoten<\/em> por las dudas sobre la calidad de los art\u00edculos. La revista publica unos 7.000 art\u00edculos por a\u00f1o y su \u00faltimo factor de impacto hab\u00eda sido de 8,2, superior a cualquier otra revista cient\u00edfica de Brasil.<\/p>\n<p>Algunos de los editores del peri\u00f3dico cient\u00edfico, entre ellos Dami\u00e0 Barcel\u00f3, de la Universidad de Almer\u00eda, en Espa\u00f1a, y Daniel C. W. Tsang, de la Universidad Polit\u00e9cnica de Hong Kong, fueron criticados por formar parte de las redes de investigadores que publican asiduamente en la revista, una pr\u00e1ctica conocida como \u201cedit-for-pal\u201d, editar para amigos. En la correspondencia que Elsevier intercambi\u00f3 con Malafaia Pinto, la editorial sostiene que en este caso los problemas de <em>Stoten<\/em> \u201cson pr\u00e1cticamente irrelevantes\u201d. Tras consumarse las retractaciones, el bi\u00f3logo present\u00f3 una demanda contra Elsevier ante el Comit\u00e9 de \u00c9tica en Publicaciones (Cope), un foro internacional de editores abocado a evaluar la integridad, alegando que se le neg\u00f3 acceso a informaci\u00f3n importante para poder esgrimir su defensa. En respuesta al Cope, Elsevier justific\u00f3 la necesidad de suprimir los art\u00edculos e inform\u00f3 que no estaba acusando directamente a Malafaia de haber manipulado la revisi\u00f3n por pares, sino tan solo de haber proporcionado los correos electr\u00f3nicos. \u201cSolicit\u00e9 que la averiguaci\u00f3n se llevara a cabo sobre la base de pruebas concretas que demostraran mi participaci\u00f3n en la revisi\u00f3n de mis propios art\u00edculos y que se utilizaran herramientas tecnol\u00f3gicas para rastrear el origen de los dict\u00e1menes\u201d, dice Malafaia. \u201cEsto nunca se hizo. Como no existe una denuncia formal en mi contra por haber manipulado el proceso de revisi\u00f3n por pares, \u00bfpor qu\u00e9 tendr\u00edan que constatarlo?\u201d.<\/p>\n<p>En su carta abierta, afirma que las retractaciones \u201ctuvieron un impacto devastador no solo para mi carrera cient\u00edfica, sino tambi\u00e9n en mi vida personal y en las personas que me rodean\u201d. Los da\u00f1os a la reputaci\u00f3n preocupan a los m\u00e1s de 50 autores que tambi\u00e9n firmaron los art\u00edculos. Muchos de ellos eran alumnos de Malafaia, pero su red de colaboradores tambi\u00e9n inclu\u00eda a l\u00edderes de grupos de investigaci\u00f3n de universidades de renombre. \u201cHubo coautores que se comunicaron conmigo para pedirme que eliminara sus nombres de los art\u00edculos e incluso solicitando una declaraci\u00f3n de que Malafaia no los conoc\u00eda personalmente\u201d, dice el farmac\u00f3logo Ives Charlie da Silva, quien realiza una pasant\u00eda posdoctoral en el Instituto de Qu\u00edmica de Araraquara de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) y es autor de algunos de los trabajos retractados. \u201cLes respond\u00ed a todos que conf\u00edo en la calidad de los <em>papers<\/em> y que, mientras no se demuestre que las revisiones manipuladas salieron de la computadora de Malafaia, yo seguir\u00e9 apoy\u00e1ndolo\u201d.<\/p>\n<p>Da Silva dice que tuvo una participaci\u00f3n directa en la creaci\u00f3n de las redes de cooperaci\u00f3n que dieron lugar a los art\u00edculos. \u201cMalafaia maneja un laboratorio muy activo y sabe formular buenas preguntas de investigaci\u00f3n. Lo conozco desde hace m\u00e1s de 10 a\u00f1os y lo contact\u00e9 con investigadores de varios estados, invit\u00e1ndolos a participar en los estudios, proporcionar muestras y realizar parte de los experimentos o sus an\u00e1lisis, seg\u00fan sus especialidades\u201d, explica. En octubre de 2021, el sitio web de <em>Pesquisa FAPESP<\/em> public\u00f3 un reportaje mencionando uno de los estudios que ser\u00edan retractados: un experimento coordinado por Malafaia en el que Da Silva era el autor principal, que analizaba la influencia del virus Sars-CoV-2 en los animales que viven en ambientes acu\u00e1ticos. Entre los coautores hay investigadores de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y de las universidades federales de Goi\u00e1s [UFG], Cear\u00e1 [UFC] y Alfenas [Unifal-Minas Gerais].<\/p>\n<p>La m\u00e9dica Luciani Silveira de Carvalho, coordinadora de la unidad multiusuarios de pez cebra, un pez que se utiliza como modelo en experimentaci\u00f3n cient\u00edfica, del Centro de Bioterismo de la Facultad de Medicina de la USP (FM-USP), comenta que se acerc\u00f3 a la red de colaboradores de Malafaia durante la pandemia. Una de sus alumnas de doctorado, Bianca Ventura Fernandes, recibi\u00f3 una invitaci\u00f3n de Da Silva para participar en un estudio sobre los efectos toxicol\u00f3gicos del Sars-CoV-2 en los peces cebra. Cuando el art\u00edculo estuvo listo, la doctoranda, responsable en parte de los experimentos, firm\u00f3 como autora principal. \u201cMe invitaron a sumarme como autora corresponsal, por ser la directora de doctorado de Ventura, pero no me pareci\u00f3 apropiado. Entonces Da Silva propuso que Malafaia firmara como autor corresponsal, ya que la idea original era suya, y tambi\u00e9n porque el estudio tendr\u00eda m\u00e1s posibilidades de ser publicado en <em>Stoten<\/em>, una revista con un factor de impacto significativo en donde \u00e9l ya hab\u00eda publicado varios art\u00edculos. Aceptamos en el acto\u201d, recuerda. La m\u00e9dica defiende la imparcialidad del art\u00edculo en el que particip\u00f3 y, en un grupo de WhatsApp que re\u00fane a los coautores de los <em>papers<\/em>, defiende al investigador del IF-Goiano. Seg\u00fan ella, el grupo est\u00e1 dividido: \u201cAlgunos lo han criticado con dureza y otros, entre quienes me encuentro, consideramos que las retractaciones son injustas. Tambi\u00e9n hay otros que no se han pronunciado al respecto\u201d.<\/p>\n<p>Malafaia contin\u00faa trabajando en el IF-Goiano. La instituci\u00f3n fue contactada por <em>Pesquisa FAPESP<\/em> y respondi\u00f3 a trav\u00e9s de una nota, en la cual informa que el caso est\u00e1 siendo evaluado por su comit\u00e9 de \u00e9tica y una comisi\u00f3n investigadora. Las instituciones a las que est\u00e1n afiliados los coautores no ven ninguna raz\u00f3n para involucrarse en el caso. \u201cPara abrir cualquier tipo de investigaci\u00f3n, ser\u00eda necesario recibir una denuncia, lo que hasta ahora no ha sucedido\u201d, dice Edson Cocchieri Botelho, prorrector de Investigaci\u00f3n de la Unesp, quien, no obstante, tiene la intenci\u00f3n de llevar el caso a debate en los eventos sobre \u00e9tica que la universidad organiza cada a\u00f1o en sus distintas unidades. El f\u00edsico Paulo Nussenzveig, prorrector de Investigaci\u00f3n e Innovaci\u00f3n de la USP, dice que los coautores son corresponsables del art\u00edculo y todos deben leerlo y autorizar su publicaci\u00f3n. \u201cPero la responsabilidad de nominar a los revisores recae espec\u00edficamente en el autor corresponsal, quien no necesita consultar a los dem\u00e1s autores para hacerlo\u201d, sostiene. Nussenzveig subraya que uno de los requisitos de las buenas pr\u00e1cticas en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica es conocer bien y tener confianza en los colaboradores, aunque esto no siempre sea sencillo. \u201cCuando las redes son muy grandes, es muy dif\u00edcil que todos se conozcan\u201d. Con todo, el prorrector considera que es inapropiado utilizar como criterio de elecci\u00f3n de un colaborador el hecho de que \u00e9ste posea un buen v\u00ednculo con las revistas. \u201cYo quiero trabajar con colaboradores productivos que tengan ideas innovadoras y est\u00e9n capacitados para realizarlas\u201d.<\/p>\n<p>El ec\u00f3logo Daniel Brito, investigador de la Universidad Federal de Goi\u00e1s, donde tambi\u00e9n es miembro del comit\u00e9 de integridad acad\u00e9mica e imparte cursos de \u00e9tica a estudiantes de posgrado en ecolog\u00eda y evoluci\u00f3n, considera que la repercusi\u00f3n de las retractaciones es mala para la ciencia brasile\u00f1a y teme que los episodios de este tipo menoscaben la confianza de la sociedad en los cient\u00edficos. \u201cPor otra parte, esto tambi\u00e9n demuestra que los mecanismos de autocorrecci\u00f3n de la ciencia est\u00e1n funcionando\u201d, sostiene.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>\u00bfA qui\u00e9nes se adjudica un art\u00edculo?<\/strong><\/p>\n<p>Las reglas que se siguen para formular la lista de autores de un art\u00edculo cient\u00edfico pueden variar seg\u00fan las \u00e1reas del conocimiento, pero la convenci\u00f3n m\u00e1s consolidada, la norma Vancouver, considera que el autor principal es aquel que figura en el primer lugar de la lista y su menci\u00f3n es obligatoria en las referencias bibliogr\u00e1ficas del <em>paper<\/em>, siendo el investigador que m\u00e1s empe\u00f1o dedic\u00f3 al trabajo. \u201cEs el autor que, literalmente, se puso el trabajo al hombro, por lo general un estudiante de posgrado o un investigador novato que permaneci\u00f3 en el banco del laboratorio ocup\u00e1ndose de la parte experimental\u201d, explica Sigmar de Mello Rode, expresidente de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Editores Cient\u00edficos (Abec-Brasil).<\/p>\n<p>En cambio, el \u00faltimo nombre de la lista es la posici\u00f3n m\u00e1s prestigiosa y corresponde al ideador o supervisor de la investigaci\u00f3n, generalmente el jefe del laboratorio o el director del primer autor. Los dem\u00e1s coautores se disputan los puestos intermedios: lo m\u00e1s usual es que aparezcan por orden decreciente de contribuci\u00f3n. \u201cEl orden de los nombres suele ser objeto de una ardua disputa entre los participantes\u201d, dice el exdirector de la Abec.<\/p>\n<p>Otra figura es la del autor corresponsal, encargado de presentar el manuscrito para su publicaci\u00f3n y de responder las preguntas y requerimientos de los editores a lo largo del proceso de evaluaci\u00f3n por pares. No existe una regla para definir qui\u00e9n debe ser el elegido, pero, seg\u00fan Mello Rode, lo ideal es que no sea el autor principal, sino alguien que tenga un v\u00ednculo formal con la instituci\u00f3n en que los experimentos se llevaron a cabo, como el l\u00edder del grupo. \u201cNo debe ser un estudiante de posgrado, porque podr\u00eda marcharse al cabo de un tiempo\u201d, explica Mello Rode. No todas las \u00e1reas siguen estas reglas. \u201cEl l\u00edder de la investigaci\u00f3n puede figurar en el primer lugar en algunas disciplinas de humanidades\u201d. En los grandes consorcios de investigaci\u00f3n, cuyos art\u00edculos pueden tener cientos de coautores, una alternativa consiste en recurrir al orden alfab\u00e9tico, pero esta modalidad es cada vez m\u00e1s rara, dada la necesidad de informar en forma transparente la contribuci\u00f3n exacta de cada autor.<\/div>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Retractaciones en cascada<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 349 de marzo de 2025. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Evaluaci\u00f3n por pares comprometida: tres revisores recomendados por un autor no eran quienes parec\u00edan ser","protected":false},"author":11,"featured_media":568658,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[299],"coauthors":[98],"class_list":["post-568652","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/568652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=568652"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/568652\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":570242,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/568652\/revisions\/570242"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/568658"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=568652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=568652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=568652"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=568652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}