{"id":568852,"date":"2025-11-21T17:57:03","date_gmt":"2025-11-21T20:57:03","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=568852"},"modified":"2025-11-21T17:57:03","modified_gmt":"2025-11-21T20:57:03","slug":"un-estudio-apunta-a-explicar-por-que-el-alzheimer-es-mas-comun-entre-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-estudio-apunta-a-explicar-por-que-el-alzheimer-es-mas-comun-entre-las-mujeres\/","title":{"rendered":"Un estudio apunta a explicar por qu\u00e9 el alzh\u00e9imer es m\u00e1s com\u00fan entre las mujeres"},"content":{"rendered":"<p>Por razones poco claras, la enfermedad de Alzheimer, la forma m\u00e1s com\u00fan de demencia, es dos veces m\u00e1s frecuente en las mujeres que en los varones. En enero, un art\u00edculo publicado en la revista <em>Molecular Psychiatry<\/em> present\u00f3 una posible explicaci\u00f3n de esta diferencia. En dicho trabajo, un grupo internacional de investigadores que entre sus miembros cuenta con varios brasile\u00f1os, analiz\u00f3 el desempe\u00f1o cognitivo y los compuestos hallados en la sangre y en el l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo de 125 hombres y mujeres de Brasil y Estados Unidos. Los resultados sugieren que uno de los probables factores detr\u00e1s de la disparidad de \u00edndices del problema ser\u00edan dos mol\u00e9culas: la carnitina y una de sus formas modificadas, L-acetil-carnitina (LAC), cuyos niveles en sangre en las personas con demencia son m\u00e1s bajos que en las sanas.<\/p>\n<p>Resultado de la combinaci\u00f3n de dos amino\u00e1cidos (los componentes b\u00e1sicos de las prote\u00ednas), la carnitina se obtiene mediante la ingesta de carnes, pescados y productos l\u00e1cteos y, en menor proporci\u00f3n, es producida naturalmente por el propio organismo. La mayor parte se almacena en los m\u00fasculos y un peque\u00f1o porcentaje circulante en el torrente sangu\u00edneo \u2012la carnitina libre\u2012 sirve como reserva para los tejidos.<\/p>\n<p>En las c\u00e9lulas, parte de la carnitina se transforma en LAC y desempe\u00f1a varias funciones importantes. Una de ellas consiste en transportar un tipo espec\u00edfico de grasas \u2012los \u00e1cidos grasos de cadena larga, como el omega-3, presente en el pescado, y el omega-9, en el aceite de oliva\u2012 hasta las mitocondrias, la central energ\u00e9tica de las c\u00e9lulas, en donde se convierte en combustible celular. La LAC tambi\u00e9n regula la actividad de los genes que codifican las prote\u00ednas asociadas a la formaci\u00f3n de conexiones (sinapsis) entre las neuronas, principalmente en el hipocampo, un \u00e1rea del cerebro vinculada al desarrollo de la memoria que se ve comprometida en el alzh\u00e9imer, y forma parte de la composici\u00f3n de la acetilcolina, un mensajero qu\u00edmico (neurotransmisor) esencial para la memoria y el aprendizaje. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n ayuda a las mitocondrias a deshacerse de los compuestos t\u00f3xicos.<\/p>\n<p>La medici\u00f3n de los niveles de LAC y carnitina en la sangre de los participantes revel\u00f3 que tanto la primera como la segunda disminuyen a medida que avanza el deterioro cognitivo. La concentraci\u00f3n de LAC promedio en varones y mujeres fue de 9,5 micromoles por litro de sangre (\u00b5mol\/l) en las personas sin deterioro cognitivo, de 8,4 \u00b5mol\/l en las que presentan un leve deterioro cognitivo y 7,9 \u00b5mol\/l en los pacientes con diagn\u00f3stico de alzh\u00e9imer.<\/p>\n<p>En cambio, la carnitina, que se recicla en las mitocondrias y retorna a la sangre tras la transformaci\u00f3n de los l\u00edpidos en energ\u00eda, se comport\u00f3 de una manera diferente. En las mujeres, el nivel promedio disminuy\u00f3 de 39,3 \u00b5mol\/l en las sanas a 36 \u00b5mol\/l en las que el declive cognitivo era leve y a 31,3 \u00b5mol\/l en las que padec\u00edan alzh\u00e9imer. Los varones presentaban niveles m\u00e1s bajos de carnitina y no se registraron variaciones entre la concentraci\u00f3n media en los sanos y en los que presentaban deterioro cognitivo. Seg\u00fan los autores, este hallazgo sugiere que las mujeres con riesgo de desarrollar demencia presentan un estadio m\u00e1s avanzado de disfunci\u00f3n mitocondrial que los varones en la misma situaci\u00f3n.<\/p>\n<blockquote><p>Las alteraciones hormonales que sobrevienen tras la menopausia pueden desequilibrar el metabolismo y afectar el cerebro<\/p><\/blockquote>\n<p>Los resultados obtenidos para los 75 brasile\u00f1os fueron similares a los observados en los 50 estadounidenses que participaron del estudio, coordinado por la neurocient\u00edfica Carla Nasca, de la Universidad de Nueva York (EE. UU.), y los neurocient\u00edficos brasile\u00f1os Mychael Louren\u00e7o, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), y Fernanda De Felice, de la UFRJ, el Instituto D\u2019Or de Pesquisa e Ensino (Idor) y la Universidad Queen, de Canad\u00e1.<\/p>\n<p>\u201cEstas alteraciones en la carnitina libre y en la LAC pueden reflejar cambios en el metabolismo de las mitocondrias en todo el organismo\u201d, dice De Felice, a quien a\u00f1os atr\u00e1s, el neurocient\u00edfico Bruce McEwen (1938-2020), por entonces en la Universidad Rockefeller, convenci\u00f3 de que investigara el rol de estas mol\u00e9culas en la enfermedad de Alzheimer: ella estudiaba su efecto en la depresi\u00f3n.<\/p>\n<p>En aquel entonces, los experimentos con roedores y monos hab\u00edan demostrado que los cambios en el funcionamiento de las mitocondrias podr\u00edan estar asociados a los da\u00f1os observados en el mal de Alzheimer. En simult\u00e1neo, otros trabajos previos del equipo de Nasca hab\u00edan apuntado que el aumento de los niveles de LAC mejoraba el desempe\u00f1o de los ratones en las pruebas cognitivas al activar genes que propiciaban la formaci\u00f3n de nuevas sinapsis. Los roedores con bajos niveles de LAC en el cerebro y en la sangre registraban resultados peores en esas pruebas. \u201cEl papel de la LAC en el desarrollo de alteraciones epigen\u00e9ticas [que cambian la expresi\u00f3n g\u00e9nica, pero no modifican el ADN] es de especial inter\u00e9s para la salud de las sinapsis\u201d, dice Louren\u00e7o.<\/p>\n<p>\u201cEstas evidencias deben orientar los estudios para investigar los cambios metab\u00f3licos femeninos, como los que se producen despu\u00e9s de la menopausia\u201d, dice el biom\u00e9dico Ricardo Lima-Filho, coautor del estudio publicado en <em>Molecular Psychiatry<\/em>. Las mujeres de ambos grupos ten\u00edan 55 a\u00f1os o m\u00e1s, y todas excepto una, ya hab\u00edan pasado por la menopausia. \u201cHasta ahora hemos estudiado poco si ciertas patolog\u00edas afectan a las mujeres de forma diferente que a los varones. Hay varias hip\u00f3tesis sobre c\u00f3mo los cambios metab\u00f3licos pueden ser uno de los factores ocultos detr\u00e1s de estas diferencias en el caso del alzh\u00e9imer\u201d, a\u00f1ade el investigador, quien realiza un posdoctorado en la UFRJ bajo la supervisi\u00f3n de Louren\u00e7o.<\/p>\n<p>El grupo sospecha que las alteraciones hormonales que sobrevienen tras la menopausia desequilibran el metabolismo de los l\u00edpidos y la disponibilidad de carnitina y LAC, con posibles impactos en el cerebro. \u201cPretendemos explorar el mecanismo subyacente en experimentos con animales\u201d, dice Louren\u00e7o.<\/p>\n<p>Para el neur\u00f3logo Paulo Bertolucci, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), una mejor comprensi\u00f3n del impacto metab\u00f3lico en la enfermedad puede allanar el camino hacia el desarrollo de nuevas estrategias preventivas y terap\u00e9uticas. \u201cEstos compuestos act\u00faan de diversas formas, con efectos m\u00e1s o menos espec\u00edficos en el caso del alzh\u00e9imer. Por ello, lo m\u00e1s razonable no es pensar en la administraci\u00f3n de c\u00e1psulas de LAC, sino promover una alimentaci\u00f3n que aporte estos nutrientes en forma natural\u201d, explica.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>El alzh\u00e9imer y las mujeres<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 349 de marzo de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>BIGIO, B. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41380-024-02862-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sex differences in mitochondrial free-carnitine levels in subjects at-risk and with Alzheimer\u2019s disease in two independent study cohorts<\/a>. <strong>Molecular Psychiatry<\/strong>. 7 ene. 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Mol\u00e9culas relacionadas con la producci\u00f3n de energ\u00eda y el control de la activaci\u00f3n de los genes aparecen en niveles m\u00e1s bajos en personas del sexo femenino con distintos grados de demencia","protected":false},"author":765,"featured_media":568853,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[5964],"coauthors":[5170],"class_list":["post-568852","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-physiology"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/568852","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/765"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=568852"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/568852\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":568857,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/568852\/revisions\/568857"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/568853"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=568852"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=568852"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=568852"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=568852"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}