{"id":571794,"date":"2025-12-08T17:28:58","date_gmt":"2025-12-08T20:28:58","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=571794"},"modified":"2025-12-17T16:31:38","modified_gmt":"2025-12-17T19:31:38","slug":"un-estudio-indica-areas-prioritarias-para-la-restauracion-de-la-vegetacion-autoctona-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-estudio-indica-areas-prioritarias-para-la-restauracion-de-la-vegetacion-autoctona-en-brasil\/","title":{"rendered":"\u00c1reas prioritarias para la restauraci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona en Brasil"},"content":{"rendered":"<p>El nuevo Plan Nacional de Recuperaci\u00f3n de la Vegetaci\u00f3n Nativa (Planaveg), puesto en marcha en diciembre por el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Clim\u00e1tico (MMA) de Brasil, actualiz\u00f3 las estrategias nacionales con miras a alcanzar la meta de recuperar 12 millones de hect\u00e1reas (ha) de vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona de aqu\u00ed a 2030. Este compromiso fue asumido en el marco del Acuerdo de Par\u00eds, un tratado internacional suscrito por 195 pa\u00edses en 2016 que estipula medidas para contrarrestar los impactos del cambio clim\u00e1tico y limitar el calentamiento global por debajo de 2 grados Celsius [\u00baC].<\/p>\n<p>El programa del Planaveg 2025-2028 prev\u00e9 la implementaci\u00f3n de cuatro \u201cestrategias transversales\u201d combinadas (monitoreo, fomento de la cadena productiva, financiaci\u00f3n e investigaci\u00f3n) con distintos \u201cordenamientos de implementaci\u00f3n\u201d, que contemplan la recuperaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona en \u00e1reas de conservaci\u00f3n permanente, reserva legal y uso restringido, como as\u00ed tambi\u00e9n en \u00e1reas p\u00fablicas y propiedades rurales de baja productividad.<\/p>\n<p>La bi\u00f3loga Rita Mesquita, secretaria de Biodiversidad, Bosques y Derechos de los Animales del MMA, es partidaria de recuperar la diversidad de especies, de procesos ecol\u00f3gicos y de servicios ambientales a los efectos de evitar que el sistema natural pierda capacidad de respuesta a los impactos futuros como los que provoca el cambio clim\u00e1tico. \u201cPara ello, es muy importante contar con buena informaci\u00f3n de todos los biomas, porque cada ecosistema seguir\u00e1 una trayectoria diferente, t\u00edpica del propio lugar\u201d, subraya, refiri\u00e9ndose al comportamiento durante la regeneraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un estudio publicado en febrero en la revista <em>Biological Conservation<\/em> puede contribuir a la labor de los organismos ambientales y de gesti\u00f3n del territorio al identificar \u00e1reas prioritarias para la recuperaci\u00f3n en cada uno de los seis biomas brasile\u00f1os: Amazonia, Cerrado, Caatinga, Pampa, Pantanal y Bosque Atl\u00e1ntico. Su selecci\u00f3n debe tener en cuenta la expansi\u00f3n del h\u00e1bitat disponible para las especies aut\u00f3ctonas y una mejora de la conectividad funcional, que ocurre cuando el ambiente permite el desplazamiento, la dispersi\u00f3n y el asentamiento de especies mediante el flujo de polen, semillas y organismos entre los fragmentos forestales.<\/p>\n<p>El referido trabajo comprendi\u00f3 la participaci\u00f3n de m\u00e1s de 80 investigadores de universidades, institutos de investigaci\u00f3n y organizaciones ambientales de Brasil y del exterior y presenta los resultados de una metodolog\u00eda que combina el desarrollo de modelos de distribuci\u00f3n de especies y de conectividad territorial, con la aplicaci\u00f3n de un algoritmo de programaci\u00f3n lineal para optimizar la restauraci\u00f3n, priorizando las \u00e1reas de mayor impacto para la diversidad e integraci\u00f3n de los ecosistemas.<\/p>\n<p>\u201cLo que har\u00e1 el modelo es simular c\u00f3mo se restaurar\u00eda cada p\u00edxel de una zona deforestada e identificar c\u00f3mo puede potenciarse cada criterio\u201d, explica la bi\u00f3loga Luisa Fernanda Li\u00e9vano-Latorre, autora principal del art\u00edculo e investigadora del Instituto Internacional para la Sostenibilidad (IIS), una organizaci\u00f3n ambiental privada con sede en R\u00edo de Janeiro. Una de las funcionalidades del modelo consiste en conocer la distribuci\u00f3n potencial de cada especie en el \u00e1rea elegida.<\/p>\n<p>Los autores identificaron 76 millones de ha prioritarias para la restauraci\u00f3n forestal, distribuidas entre los seis biomas. Estas \u00e1reas, anteriormente cubiertas por ecosistemas naturales, ahora est\u00e1n ocupadas por cultivos, campos de pasturas y explotaciones forestales (silvicultura). Se excluyeron las zonas urbanas y mineras, donde la regeneraci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n nativa es inviable.<\/p>\n<p>En lo concerniente a la biodiversidad, el grupo analiz\u00f3 8.692 especies vegetales (angiospermas) y 2.699 animales, abarcando tanto ambientes terrestres como acu\u00e1ticos. Seg\u00fan las conclusiones extra\u00eddas, si el 30 % de las \u00e1reas prioritarias identificadas pudiera regenerarse, ser\u00eda posible ampliar hasta un 10 % el h\u00e1bitat disponible para esas especies y en un 60 %, en promedio, la conectividad funcional en comparaci\u00f3n con el escenario actual, que se utiliz\u00f3 como control.<\/p>\n<div id=\"attachment_571821\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-571821 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/RPF-restaura-floresta-amazonia-2025-04-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"704\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/RPF-restaura-floresta-amazonia-2025-04-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/RPF-restaura-floresta-amazonia-2025-04-1140-250x154.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/RPF-restaura-floresta-amazonia-2025-04-1140-700x432.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/RPF-restaura-floresta-amazonia-2025-04-1140-120x74.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Catarina Jakovac \/ UFSC<\/span>Paisaje con bosque en regeneraci\u00f3n alternando con \u00e1reas agr\u00edcolas de tala y quema en la Amazonia Central<span class=\"media-credits\">Catarina Jakovac \/ UFSC<\/span><\/p><\/div>\n<p>El estudio evalu\u00f3 organismos con distintas capacidades de dispersi\u00f3n, abarcando un espectro m\u00e1s amplio de la fauna y la flora, lo que hace que el trabajo sea m\u00e1s s\u00f3lido. Los beneficios son m\u00e1s significativos en el Cerrado \u2500la sabana tropical brasile\u00f1a\u2012, donde la conectividad aumentar\u00eda m\u00e1s de un 80 %, seguido por la Amazonia, el Bosque Atl\u00e1ntico y la Caatinga \u2012el bosque xer\u00f3filo del nordeste brasile\u00f1o\u2012 (m\u00e1s de un 70 %), y la Pampa y el Pantanal (hasta un 50\u00a0%).<\/p>\n<p>Para Mesquita, m\u00e1s all\u00e1 de poner de relieve las \u00e1reas en las cuales deben concentrarse los esfuerzos, los datos de conectividad presentados son importantes para la gesti\u00f3n p\u00fablica, toda vez que es necesario que \u201csean cada vez m\u00e1s tenidos en cuenta para la toma de decisiones, incluso en los ordenamientos productivos, porque no puede haber producci\u00f3n efectiva en paisajes inviables\u201d. Para la bi\u00f3loga, quien no particip\u00f3 en el estudio, la restauraci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona debe apuntar a devolverle la resiliencia a paisajes.<\/p>\n<p>El estudio publicado en <em>Biological Conservation<\/em> clasific\u00f3 algunas de las zonas identificadas como altamente prioritarias, porque albergan una gran biodiversidad y est\u00e1n sometidas a fuertes presiones. Por lo general, se trata de territorios de transici\u00f3n entre biomas. En el caso de la Amazonia, estas \u00e1reas se concentran principalmente en el llamado arco de la deforestaci\u00f3n, situado en l\u00edmite meridional del bioma.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la publicaci\u00f3n, si pudiera recuperarse el 30 % de las \u00e1reas restaurables de la regi\u00f3n, esta podr\u00eda retener m\u00e1s de un 50 % de su m\u00e1ximo potencial de almacenamiento de carbono, contribuyendo sustancialmente a la mitigaci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico. La Amazonia es el bioma con mayor capacidad de absorci\u00f3n de carbono entre todos los ecosistemas analizados.<\/p>\n<p>\u201cCuando se piensa en la Amazonia en su conjunto, el \u00e9xito est\u00e1 sujeto a dos factores en particular: la cantidad de veces que la selva ha sido talada, es decir, la frecuencia del desmonte, y el historial de utilizaci\u00f3n previo al inicio de su regeneraci\u00f3n\u201d, subraya el bi\u00f3logo Andr\u00e9 Giles, quien cumple una pasant\u00eda de investigaci\u00f3n posdoctoral en la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC). Giles es el autor principal de un estudio publicado en diciembre en la revista <em>Communications Earth &amp; Environment<\/em>, cuyo objetivo es suministrar indicadores para medir el \u00e9xito de la regeneraci\u00f3n y apoyar acciones dirigidas a la conservaci\u00f3n del territorio y a mitigar el cambio clim\u00e1tico en la Amazonia.<\/p>\n<p>El trabajo cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de 29 investigadores de instituciones nacionales e internacionales \u2012entre ellos Mesquita, del MMA\u2012, que identificaron cuatro indicadores claves: el \u00e1rea basal, que representa la estructura de la selva y la densidad de la vegetaci\u00f3n; la heterogeneidad estructural, que mide las variaciones de tama\u00f1o de los \u00e1rboles, se\u00f1al de un ecosistema m\u00e1s equilibrado; la multiplicidad de especies nativas, que eval\u00faa la biodiversidad del bosque secundario, y la biomasa que cubre el suelo, un indicador de la cantidad de carbono almacenado en la vegetaci\u00f3n, esencial para estimar el papel de la selva en las alteraciones del clima.<\/p>\n<p>\u201cNo se trata solamente de plantar \u00e1rboles, sino de la reconstrucci\u00f3n de ecosistemas complejos\u201d, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ima-vieira-para-restaurar-la-selva-y-hacer-justicia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">destaca la ingeniera agr\u00f3noma Ima Vieira<\/a>, del Museo Paraense Em\u00edlio Goeldi y coautora del estudio. \u201cNuestros indicadores muestran exactamente c\u00f3mo hacerlo de manera eficiente y mensurable\u201d.<\/p>\n<p>Los autores definieron estos indicadores a partir del an\u00e1lisis de 448 parcelas de bosque secundario en 24 puntos de la Amazonia y establecieron valores de referencia para analizar su integridad tras 5, 10, 15 y 20 a\u00f1os de regeneraci\u00f3n, permitiendo comparar el desarrollo forestal con los est\u00e1ndares de restauraci\u00f3n ideales.<\/p>\n<div id=\"attachment_571825\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-571825 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/RPF-restaura-floresta-samauma-2025-04-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"982\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/RPF-restaura-floresta-samauma-2025-04-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/RPF-restaura-floresta-samauma-2025-04-800-250x307.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/RPF-restaura-floresta-samauma-2025-04-800-700x859.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/RPF-restaura-floresta-samauma-2025-04-800-120x147.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Andr\u00e9 Giles \/ UFSC<\/span>Ceiba o pochote (<em>Ceiba pentandra<\/em>) remanente de la selva original en un \u00e1rea restaurada en la Reserva Extractiva Tapaj\u00f3s-Arapiuns, en el estado de Par\u00e1<span class=\"media-credits\">Andr\u00e9 Giles \/ UFSC<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cCreamos un modelo con un escenario de regeneraci\u00f3n natural \u00f3ptimo para definir cu\u00e1les ser\u00edan los par\u00e1metros de esta trayectoria de restauraci\u00f3n\u201d, explica Giles. \u201cA partir de ah\u00ed, obtuvimos indicadores que son importantes para la integridad y que deben actuar en conjunto para poder alcanzar el resultado esperado en la restauraci\u00f3n vegetal\u201d.<\/p>\n<p>Con base en los an\u00e1lisis efectuados para definir la trayectoria de recuperaci\u00f3n, los investigadores pudieron comprobar que los impactos son m\u00e1s graves en aquellas \u00e1reas que han sido objeto de m\u00faltiples deforestaciones o que soportaron extensos per\u00edodos de explotaci\u00f3n agr\u00edcola o fueron utilizadas como pasturas. Asimismo, la textura y la compactaci\u00f3n del suelo tienen incidencia en la recomposici\u00f3n de la selva. \u201cLos suelos m\u00e1s arcillosos pueden limitar el asentamiento de nuevas especies, posiblemente porque son m\u00e1s susceptibles a degradarse por el uso\u201d, subraya Giles.<\/p>\n<p>Aunque los datos e indicadores se limitan a la Amazonia, podr\u00edan adaptarse a otros ecosistemas similares. Para la bi\u00f3loga F\u00e1tima Arcanjo, quien no particip\u00f3 en el estudio, los datos registrados para el Bosque Atl\u00e1ntico, el ecosistema con el que trabaja, a\u00fan son escasos. \u201cAqu\u00ed el panorama cambiar\u00eda, porque la degradaci\u00f3n es mayor y hay menos conectividad ecol\u00f3gica. Siendo as\u00ed, es necesario plantearse una restauraci\u00f3n activa\u201d, subraya, en alusi\u00f3n a la pr\u00e1ctica que consiste en el plant\u00edo de ejemplares de especies aut\u00f3ctonas.<\/p>\n<p>Arcanjo trabaja es docente de la Universidad Federal de Uberl\u00e2ndia (UFU) y dirige un proyecto de restauraci\u00f3n vegetal en el Laboratorio de Ecolog\u00eda Aplicada de la Universidad Federal Rural de R\u00edo de Janeiro (UFRRJ). En ese estudio se investigan los cambios ecol\u00f3gicos graduales que tienen lugar en el transcurso del tiempo en la composici\u00f3n, la estructura y el funcionamiento de la vegetaci\u00f3n del Bosque Atl\u00e1ntico en \u00e1reas de restauraci\u00f3n activa.<\/p>\n<p>En este bioma, 186.000 ha de selvas frondosas dieron paso, entre 2010 y 2020, a zonas agr\u00edcolas, de silvicultura y ganaderas, adem\u00e1s de pasturas. As\u00ed se lo advierte un estudio publicado en febrero en la revista <em>Nature Sustainability<\/em>. Los autores identificaron 14.401 focos de deforestaci\u00f3n que totalizan 186.289 ha, gran parte de ellos con indicios de ilegalidad.<\/p>\n<p>Los datos indican que el 73 % de la p\u00e9rdida de bosques maduros se produjo en tierras privadas, y que la mayor cantidad de superficie deforestada (el 40 % del total) se encontraba en grandes propiedades. \u201cLos tama\u00f1os de las \u00e1reas est\u00e1n directamente relacionados con los modos de producci\u00f3n y con el tipo de actor implicado en las actividades de remoci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona\u201d, explica la ec\u00f3loga Silvana Amaral, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) y autora principal del estudio.<\/p>\n<p>Ni las \u00e1reas protegidas, como las unidades de conservaci\u00f3n y las tierras ind\u00edgenas, escaparon a la destrucci\u00f3n del bosque nativo, lo que pone de manifiesto las deficiencias en la aplicaci\u00f3n de la Ley del Bosque Atl\u00e1ntico, que desde 2006 establece normas espec\u00edficas para el uso, la explotaci\u00f3n y la conservaci\u00f3n del bioma.<\/p>\n<p>En el estudio se utiliz\u00f3 una metodolog\u00eda combinada de teledetecci\u00f3n, estad\u00edsticas espaciales y datos geoespaciales para mapear y entender la p\u00e9rdida de bosques antiguos, sin signos de degradaci\u00f3n visibles en las im\u00e1genes satelitales. Este enfoque permiti\u00f3 identificar las principales motivaciones de la deforestaci\u00f3n, los actores implicados y las fallas en las pol\u00edticas de conservaci\u00f3n, un m\u00e9todo que podr\u00eda aplicarse a otros biomas.<\/p>\n<p>\u201cAdem\u00e1s de poner a disposici\u00f3n los datos utilizados y los resultados, hemos descrito todas las etapas realizadas. La adaptaci\u00f3n de este m\u00e9todo a otros biomas requerir\u00eda contar con profesionales expertos en ese ecosistema capaces de reconocer los diferentes usos y coberturas del suelo a los que se haya convertido la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona\u201d, explica Amaral.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>D\u00f3nde reforestar<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 350 de abril de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>LI\u00c9VANO-LATORRE, L. F.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.biocon.2025.110972\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Addressing the urgent climate and biodiversity crisis through strategic ecosystem restoration in Brazil<\/a>.\u00a0<strong>Biological Conservation<\/strong>. v. 302, 110972. feb. 2025.<br \/>\nGILES, A. L.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s43247-024-01949-9\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Simple ecological indicators benchmark regeneration success of Amazonian forests<\/a>.\u00a0<strong>Communications Earth &amp; Environment<\/strong>. v. 5, 780. 20 dic. 2024.<br \/>\nAMARAL, S.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41893-025-01508-w\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alarming patterns of mature forest loss in the Brazilian Atlantic Forest<\/a>.\u00a0<strong>Nature Sustainability<\/strong>. <em>Online<\/em>. 13 feb. 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La regeneraci\u00f3n de un 30 % de los 76 millones de ha relevadas en los seis biomas nacionales podr\u00eda aumentar la disponibilidad de h\u00e1bitats para m\u00e1s de 11.000 especies animales y vegetales am\u00e9n de mitigar el cambio clim\u00e1tico","protected":false},"author":762,"featured_media":571805,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,282,293],"coauthors":[5094],"class_list":["post-571794","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-botanica-es","tag-ecologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/571794","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/762"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=571794"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/571794\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":573674,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/571794\/revisions\/573674"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/571805"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=571794"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=571794"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=571794"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=571794"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}