{"id":573286,"date":"2025-12-18T16:33:12","date_gmt":"2025-12-18T19:33:12","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=573286"},"modified":"2025-12-18T16:47:18","modified_gmt":"2025-12-18T19:47:18","slug":"pienselo-bien-antes-de-tomarse-otra-gaseosa-o-un-cafe-dulce","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/pienselo-bien-antes-de-tomarse-otra-gaseosa-o-un-cafe-dulce\/","title":{"rendered":"Pi\u00e9nselo bien antes de tomarse otra gaseosa o un caf\u00e9 dulce"},"content":{"rendered":"<p>Por supuesto que son refrescantes y reconfortantes. Pero es cada vez m\u00e1s evidente que los refrescos o gaseosas, los jugos industrializados e incluso el cafecito endulzado cotidiano producen efectos indeseables. Adem\u00e1s de calor\u00edas en exceso, estas bebidas tambi\u00e9n multiplican el riesgo de desarrollo de dolencias cr\u00f3nicas, debido al desequilibrio que provocan en el organismo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan una investigaci\u00f3n cient\u00edfica internacional publicada en el mes de enero en la revista <em>Nature <\/em>Medicine, que cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de investigadores brasile\u00f1os, el consumo excesivo de bebidas endulzadas contribuy\u00f3 directamente y en todo el mundo a desencadenar 2,2 millones de nuevos casos de diabetes tipo 2 \u2012que dicho de manera sencilla, es cuando el organismo produce insulina, la hormona responsable de la absorci\u00f3n de la glucosa, pero no la utiliza en forma adecuada\u2012 y 1,2 millones de casos de enfermedades cardiovasculares durante el a\u00f1o 2020. Brasil figura entre los pa\u00edses con un consumo clasificado entre intermedio alto, en el 34\u00ba puesto a nivel mundial y en el 6\u00ba de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, una de las regiones m\u00e1s afectadas por este flagelo. El 24,4 % de los nuevos casos de diabetes tipo 2 diagnosticada en 14 millones de personas en el territorio brasile\u00f1o y el 11,3 % de los casos de enfermedades cardiovasculares se asocia al consumo de estas bebidas. Seg\u00fan el Ministerio de Salud nacional, e incluyendo otras causas como el tabaquismo y el exceso de colesterol en sangre, las enfermedades cardiovasculares y principalmente los infartos, provocan cada a\u00f1o la muerte de unas 400.000 personas en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Este problema tambi\u00e9n es preocupante por el hecho de que las bebidas endulzadas se encuentran a disposici\u00f3n en muchos comercios de venta de alimentos. La buena noticia, desde el punto de vista de la salud p\u00fablica, es que la producci\u00f3n de refrescos cay\u00f3 de 16.900 millones a 12.600 millones de litros y el consumo anual per c\u00e1pita, de 88,9 a 59,5 litros entre 2010 y 2021, seg\u00fan la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Industrias de Refrescos y Bebidas Sin Alcohol (Abir).<\/p>\n<p>El estudio publicado en <em>Nature Medicine<\/em> recopil\u00f3 datos de 184 pa\u00edses que comprenden un total de 6.900 millones de personas, lo que equivale al 87,1 % de la poblaci\u00f3n mundial. El pa\u00eds donde se consumen m\u00e1s bebidas azucaradas es Colombia, cuyo consumo es de aproximadamente 600 mililitros (ml) diarios, mientras que en el otro extremo se ubica China, con un consumo promedio de 7 ml por d\u00eda.<\/p>\n<p>Las estimaciones consideraron factores tales como la edad, el g\u00e9nero, el nivel educativo y el lugar de residencia de cada pa\u00eds. Para hacer frente a la falta de datos en algunos lugares, se recurri\u00f3 a un modelo matem\u00e1tico que combin\u00f3 informaci\u00f3n de diferentes niveles \u2012nacional, regional y mundial\u2012 para generar pron\u00f3sticos m\u00e1s precisos. \u201cEste m\u00e9todo permite lidiar con las disparidades entre los datos disponibles y la inexactitud de las muestras, garantizando proyecciones m\u00e1s fidedignas\u201d, explica la coordinadora del estudio, la nutricionista Laura Lara-Castor, pasante posdoctoral en la Universidad de Washington, en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Entre los brasile\u00f1os adultos, el consumo semanal promedio de bebidas endulzadas estimado en el estudio fue de 4,1 porciones de 240 ml, lo que equivale a un vaso de tama\u00f1o mediano casi lleno (140 ml) por d\u00eda. En 2020, el equipo de la nutricionista Regina Fisberg, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), detect\u00f3 valores m\u00e1s altos en la capital paulista: en promedio, los adolescentes tomaban 668,4 ml de bebidas endulzadas por d\u00eda, los adultos 502,6 ml y las personas mayores de 60 a\u00f1os consum\u00edan 358,2 ml.<\/p>\n<p><strong>Los adolescentes<br \/>\n<\/strong>Seg\u00fan este \u00faltimo estudio citado, publicado en febrero de 2020 en la <em>Revista Brasileira de Epidemiologia<\/em>, el consumo era mayor entre los adolescentes con exceso de peso, los adultos f\u00edsicamente activos y los ancianos de menores ingresos. Las familias con menores ingresos per c\u00e1pita suelen consumir m\u00e1s caf\u00e9 y t\u00e9 endulzados, mientras que los adolescentes de mayor poder adquisitivo beb\u00edan m\u00e1s jugos de fruta endulzados. Las conclusiones confirman la tendencia mundial presentada en <em>Nature Medicine<\/em>: las personas m\u00e1s j\u00f3venes, residentes en \u00e1reas urbanas y con mayor nivel de escolaridad, presentan un riesgo m\u00e1s alto de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares causadas por el consumo de bebidas endulzadas.<\/p>\n<blockquote><p>El consumo de refrescos en Brasil disminuy\u00f3 un 33 % entre 2010 y 2021, lo que favoreci\u00f3 el control de las enfermedades metab\u00f3licas<\/p><\/blockquote>\n<p>\u201cEntre los adolescentes, cuanto mayor es el ingreso, tambi\u00e9n mayor es el consumo de bebidas endulzadas\u201d, afirma la nutricionista Amanda de Moura Souza, del Instituto de Salud Colectiva de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj), cuyas investigaciones se utilizaron para elaborar los an\u00e1lisis publicados en <em>Nature Medicine<\/em>. \u201cEsta tendencia puede modificarse en la adultez, cuando las personas con mayor poder adquisitivo ampl\u00edan su acceso a los servicios de seguimiento de la salud y las posibilidades de cambiar su estilos de vida, adoptando una alimentaci\u00f3n m\u00e1s saludable acompa\u00f1ada de una mayor frecuencia de la pr\u00e1ctica de ejercicios f\u00edsicos, que aten\u00faan el problema\u201d.<\/p>\n<p>Fisberg, quien tambi\u00e9n colabor\u00f3 con el trabajo publicado en <em>Nature Medicine<\/em>, advierte: \u201cEl efecto de las bebidas azucaradas sobre la diabetes es considerable porque se trata de az\u00facares de liberaci\u00f3n r\u00e1pida en la sangre\u201d. Los az\u00facares como la sacarosa (el az\u00facar refinado) pueden incrementar r\u00e1pidamente los niveles de glucosa en la sangre y agravar la diabetes tipo 2. La fructosa, uno de los componentes principales de la sacarosa, se metaboliza principalmente en el h\u00edgado. Su exceso produce inflamaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n de grasa en las c\u00e9lulas de este \u00f3rgano, da\u00f1ando su funcionamiento.<\/p>\n<p>El consumo de az\u00facar tambi\u00e9n favorece la hipertensi\u00f3n arterial, ya que altera los niveles en sangre de ciertos compuestos como el \u00e1cido \u00farico, un inhibidor del \u00f3xido n\u00edtrico, que ayuda a relajar los vasos sangu\u00edneos y a equilibrar la presi\u00f3n arterial. Otro efecto es el aumento de los niveles de triglic\u00e9ridos en sangre, que alteran la estructura del colesterol de baja densidad [LDL], propiciando la formaci\u00f3n de placas de grasa [ateromas], que causan accidentes cerebrovasculares o infarto.<\/p>\n<p>Aunque el consumo de bebidas endulzadas sigue siendo alto, la tendencia a la baja ha disminuido a lo largo de los a\u00f1os en Brasil. Seg\u00fan un estudio publicado en marzo de 2024 en la <em>Revista de Sa\u00fade P\u00fablica<\/em>, entre 2007 y 2021, el consumo regular de estas bebidas por la poblaci\u00f3n se redujo de un 30,9 % a un 14 % y el consumo diario promedio pas\u00f3 de 430,4 ml a 287,4 ml. Sin embargo, entre 2015 y 2021 la tendencia descendente se desaceler\u00f3. \u201cEl consumo de frutas y verduras, que ven\u00eda creciendo en los a\u00f1os anteriores, tambi\u00e9n comenz\u00f3 a decaer, lo que indica que algo afect\u00f3 la alimentaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n de manera generalizada\u201d, dice la nutricionista Luiza Eunice S\u00e1 da Silva, de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), coordinadora del estudio.<\/p>\n<p>Para reducir de manera efectiva el consumo de bebidas endulzadas, los expertos sugieren la adopci\u00f3n de medidas combinadas, que abarcan desde el fortalecimiento del Programa Nacional de Alimentaci\u00f3n Escolar, esencial para la educaci\u00f3n y la seguridad alimentaria desde la infancia, hasta su gravamen. La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) clasifica a la carga tributaria impuesta a este tipo de bebidas como una de las medidas de mayor costo-beneficio para la salud p\u00fablica.<\/p>\n<p>Los efectos ser\u00edan amplios. Se calcula que un gravamen adicional de un 20 % a las bebidas endulzadas, sobre las que ya pesa un 36,56 % en impuestos, provocar\u00eda un alza en el precio del producto y una ca\u00edda de las ventas y el consumo. En Brasil, seg\u00fan un estudio publicado en septiembre de 2022 en la revista <em>Diabetes Research and Clinical Practice<\/em>, esto evitar\u00eda 37.303 casos nuevos de diabetes y 5.386 muertes entre los varones y 56.757 y 6.075 casos, respectivamente, entre las mujeres, en los pr\u00f3ximos 10 a\u00f1os. Al cabo de 20 a\u00f1os, este gravamen generar\u00eda un descenso de hasta un 12,4 % de los nuevos casos de la enfermedad y una disminuci\u00f3n del 13,7 % de las muertes asociadas a la diabetes en varones y un 12,7 % en las mujeres.<\/p>\n<p>\u201cHablamos de dolencias cr\u00f3nicas que est\u00e1n apareciendo cada vez m\u00e1s pronto\u201d, comenta la nutricionista Carla Cristina Enes, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Campinas, coordinadora de este estudio. \u201cM\u00e1s all\u00e1 de la p\u00e9rdida de calidad de vida para los individuos y sus familias, hay una sobrecarga sobre el sistema de salud p\u00fablica\u201d.<\/p>\n<p>Las perspectivas siguen esta tendencia. El gobierno federal aprob\u00f3 el a\u00f1o pasado una reforma tributaria que apunta a la creaci\u00f3n de un impuesto \u00fanico nacional y un tributo selectivo sobre los productos que se consideran perniciosos para la salud, entre ellos los refrescos y otras bebidas azucaradas, con la intenci\u00f3n de desalentar su consumo.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Lo dulce, no tan dulce<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 351 de mayo de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Estilo de vida y marcadores bioqu\u00edmicos y gen\u00e9ticos como factores de riesgo cardiometab\u00f3lico: investigaci\u00f3n de la salud en la ciudad de S\u00e3o Paulo (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/102711\/estilo-de-vida-marcadores-bioquimicos-e-geneticos-como-fatores-de-risco-cardiometabolico-inquerito-d\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n<sup>o<\/sup> 17\/05125-7<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Regina Mara Fisberg (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 5.019.338,71.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>LARA-CASTOR, L. <em>et al. <\/em><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41591-024-03345-4\">Burdens of type 2 diabetes and cardiovascular disease attributable to sugar-sweetened beverages in 184 countries. <\/a><strong>Nature Medicine<\/strong>. v. 31, p. 552-64. ene. 2025.<br \/>\nNUCCI, L. B.<em> et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.diabres.2022.110087\">Impact of a reduction in sugar-sweetened beverage consumption on the burden of type 2 diabetes in Brazil: A modeling study. <\/a><strong>Diabetes Research and Clinical Practice. <\/strong>v. 192, 110087. oct. 2022.<br \/>\nORGANIZACI\u00d3N PANAMERICANA DE LA SALUD. <a href=\"https:\/\/www.paho.org\/pt\/noticias\/27-8-2021-tributacao-bebidas-acucaradas-e-uma-das-medidas-maior-custo-beneficio-para-saude\">Tributa\u00e7\u00e3o de bebidas a\u00e7ucaradas \u00e9 uma das medidas de maior custo-benef\u00edcio para a sa\u00fade, afirma Opas. <\/a>ago. 2021.<br \/>\nSILVA, L. E. S. da <em>et. al.<\/em> <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.11606\/s1518-8787.2024058005661\">Updating trends in sweetened beverages consumption in Brazil from 2007 to 2021.<\/a><strong> Revista de Sa\u00fade P\u00fablica.<\/strong> v. 58, n. 1. mar. 2024.<br \/>\nSOUZA, A. M. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1590\/S01518-8787.2016050006698\">ERICA: Intake of macro and micronutrients of Brazilian adolescents<strong>.<\/strong><\/a><strong> Revista de Sa\u00fade P\u00fablica. <\/strong>v. 50, n. 1. feb. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Pi\u00e9nselo bien antes de tomarse otra gaseosa o un caf\u00e9 dulce","protected":false},"author":765,"featured_media":573287,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[298,316],"coauthors":[5170],"class_list":["post-573286","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-epidemiologia-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/573286","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/765"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=573286"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/573286\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":573763,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/573286\/revisions\/573763"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/573287"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=573286"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=573286"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=573286"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=573286"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}