{"id":574675,"date":"2026-01-19T16:50:58","date_gmt":"2026-01-19T19:50:58","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=574675"},"modified":"2026-01-21T13:23:20","modified_gmt":"2026-01-21T16:23:20","slug":"regina-macedo-la-biologa-que-reformulo-la-optica-sobre-la-conducta-de-las-aves","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/regina-macedo-la-biologa-que-reformulo-la-optica-sobre-la-conducta-de-las-aves\/","title":{"rendered":"Regina Macedo: la bi\u00f3loga que reformul\u00f3 la \u00f3ptica sobre la conducta de las aves"},"content":{"rendered":"<p>Cuando cursaba la ense\u00f1anza media, Regina Helena Ferraz Macedo pasaba las clases dibujando. A su profesor de biolog\u00eda esto no le agradaba y le puso una baja calificaci\u00f3n al final del a\u00f1o, por lo que \u00e9l supon\u00eda que era falta de atenci\u00f3n. Ella siempre tuvo un pie puesto en el arte y otro en la biolog\u00eda. Estudi\u00f3 artes pl\u00e1sticas en Estados Unidos, regres\u00f3 e ingres\u00f3 a la carrera de biolog\u00eda en la Universidad de Brasilia (UnB).<\/p>\n<p>Posteriormente, como investigadora y docente en la misma instituci\u00f3n, se dedic\u00f3 al estudio de la conducta de las aves tales como el pirincho (<em>Guira guira<\/em>), el semillero volatinero o saltapalito (<em>Volatinia jacarina<\/em>), la bandurria com\u00fan (<em>Theristicus caudatus<\/em>), el colibr\u00ed (varias especies), la urraca de cresta rizada (<em>Cyanocorax cristatellus<\/em>), el guacamayo azul y amarillo (<em>Ara ararauna<\/em>), y el carpintero campestre (<em>Colaptes campestris<\/em>). Sus investigaciones han ayudado a demostrar que las aves de las regiones tropicales como Brasil no tienen los mismos h\u00e1bitos reproductivos que las del hemisferio norte, sujetas a inviernos rigurosos.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado, tras jubilarse de su cargo en la UnB, la ornit\u00f3loga decidi\u00f3 asumir su faceta art\u00edstica y volvi\u00f3 a pintar. Paulistana, de 66 a\u00f1os, vive con su marido en una amplia casa con jard\u00edn en el barrio de Park Way, cerca del aeropuerto de Brasilia. Sus dos hijas, Natasha y Chantal, a veces le sirven de modelo para sus pinturas.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Especialidad<br \/>\n<\/strong>Comportamiento de las aves<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Universidad de Brasilia (UnB)<br \/>\n<strong>Estudios<br \/>\n<\/strong>Licenciada en <em>liberal arts<\/em> por el Pine Manor College, en EE. UU. (1979), y en biolog\u00eda por la Universidad de Brasilia (1983), con maestr\u00eda en educaci\u00f3n por el Lesley University College of Art and Design (1984), y maestr\u00eda (1986) y doctorado (1991) en zoolog\u00eda por la Universidad de Oklahoma [EE. UU.]<\/div>\n<p><strong>Ha estudiado muchas especies de aves. \u00bfQu\u00e9 es lo que m\u00e1s le impresion\u00f3?<br \/>\n<\/strong>Tuve alumnos trabajando con muchas especies, pero lo que m\u00e1s disfrut\u00e9 fue cuando tuve una participaci\u00f3n m\u00e1s directa, yendo al campo a realizar investigaciones. El trabajo sobre el pirincho fue mi tesis doctoral, y ese estudio continu\u00f3 luego durante m\u00e1s de 10 a\u00f1os. M\u00e1s que nada se centr\u00f3 en la interfaz entre la competencia y la cooperaci\u00f3n, que constituye la esfera m\u00e1s amplia de la conducta, esta cuesti\u00f3n sobre c\u00f3mo la competencia se inserta en un contexto cooperativo. El semillero volatinero comenz\u00f3 como un peque\u00f1o proyecto que eleg\u00ed porque era m\u00e1s f\u00e1cil para una alumna de maestr\u00eda que ten\u00eda miedo de trepar a los \u00e1rboles. Estas aves realizan una exhibici\u00f3n o puesta en escena fant\u00e1stica, acrob\u00e1tica, todo un interrogante en materia de selecci\u00f3n sexual, un tema que yo a\u00fan no hab\u00eda explorado y me parec\u00eda muy interesante. Me entusiasm\u00e9 y empec\u00e9 a indagar en el campo de la selecci\u00f3n sexual, inicialmente con esta especie. Se trata de dos grandes \u00e1reas bien delimitadas, la evoluci\u00f3n de la cooperaci\u00f3n y la selecci\u00f3n sexual. Al cabo, las dos especies mencionadas, el pirincho y el semillero volatinero, acabaron siendo las dos l\u00edneas principales de mi trabajo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa competencia y la cooperaci\u00f3n no son fuerzas opuestas?<br \/>\n<\/strong>Lo son, pero en cualquier sociedad deben encontrar un equilibrio. Nunca podr\u00e1 eliminarse por completo la competencia ni tener una cooperaci\u00f3n absolutamente pura. Lo que a m\u00ed me interesaba era esa interfaz. El pirincho vive en grupos de hasta 13 adultos. Las parejas no siempre son mon\u00f3gamas y dentro del grupo hay varias hembras reproductivas. Tanto los machos como las hembras compiten por el espacio del nido. Las hembras van poniendo los huevos y, a menudo, las que a\u00fan no iniciaron la puesta tiran afuera los huevos de las primeras hembras. Adem\u00e1s de tirar los huevos, eventualmente tambi\u00e9n matan a los polluelos cuando nacen. La disputa por el espacio puede llegar a ser extremadamente agresiva.<\/p>\n<p><strong>En alg\u00fan momento esa matanza se detiene, \u00bfverdad? De lo contrario la especie se extinguir\u00eda.<br \/>\n<\/strong>En efecto, tienen que dejar de arrojar los huevos afuera para que el nido prospere y los polluelos sobrevivientes puedan crecer. Una de las hip\u00f3tesis que barajaba es que los ejemplares que hacen esto son los que no han conseguido reproducirse en ese intento de anidar. Por lo general, la hembra dominante en la jerarqu\u00eda es la \u00faltima en poner sus huevos. Hasta ese momento, arroja afuera cualquier huevo que aparezca en el nido para tener espacio para su propia puesta. Los machos probablemente tiran los huevos y matan a los polluelos si no han copulado, pero en general no tienen manera de saber si los huevos son de ellos o no. Son eventos reproductivos en los que llega un momento en que el grupo entero debe decidir que van a sacar adelante la nidada. La competencia es mayor al inicio de la estaci\u00f3n reproductiva, que aqu\u00ed en el centro de Brasil coincide con el comienzo del per\u00edodo lluvioso, entre agosto y septiembre. Al principio, la jerarqu\u00eda del grupo a\u00fan puede ser muy inestable, pero si el grupo no obtiene cr\u00edas al final de la estaci\u00f3n reproductiva pierde esa ventana de oportunidad: llega la sequ\u00eda y todo se detiene. El propio clima impone l\u00edmites a la competencia. Tambi\u00e9n est\u00e1 la cuesti\u00f3n gen\u00e9tica del grupo, porque algunos ejemplares son parientes y esto cambia la configuraci\u00f3n jer\u00e1rquica. Han quedado muchas cosas por entender y me gustar\u00eda que otras personas contin\u00faen con este trabajo.<\/p>\n<blockquote><p>En todo Brasil pas\u00f3 mucho tiempo hasta que empezaron a aparecer vacantes para docentes del \u00e1rea del comportamiento animal<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 cooperan los pirinchos?<br \/>\n<\/strong>Tiene que ver con una cuesti\u00f3n de sociabilidad [el instinto social] frente a la depredaci\u00f3n. Cuando trepaba a un \u00e1rbol para observar uno de esos nidos, notaba que siempre hab\u00eda un ejemplar cerca, vigilando mientras los otros se alejaban para alimentarse. El que se quedaba daba gritos de alarma y toda la bandada se congregaba y empezaba a vocalizar con estridencia. Los pirinchos forrajean [buscan alimento] en el suelo, act\u00faan como una manada, van caminando. Uno de los mayores beneficios de la socializaci\u00f3n es la protecci\u00f3n que brinda contra los depredadores. Tambi\u00e9n existe otro mecanismo, la reproducci\u00f3n cooperativa.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo funciona?<br \/>\n<\/strong>Entre los carpinteros campestres, solo se reproduce una pareja y los ayudantes, que vigilan el nido cuando los padres salen, son las cr\u00edas mayores de esa misma pareja. Esta situaci\u00f3n es m\u00e1s com\u00fan que el sistema de los pirinchos, que solo es el caso de 12 a 15 especies descritas hasta la fecha, sobre m\u00e1s de 9.000 especies de aves. La reproducci\u00f3n cooperativa es m\u00e1s habitual en las regiones tropicales, quiz\u00e1 porque el ambiente es m\u00e1s estable, con inviernos no tan rigurosos. Tuve un alumno que trabaj\u00f3 bastante con el carpintero campestre, Raphael Igor.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 tan importante es conciliar el trabajo de campo con los abordajes experimentales?<br \/>\n<\/strong>Las investigaciones comienzan siempre con una observaci\u00f3n de campo aleatoria y curiosa. Hoy mismo, cuando regresaba a casa, observ\u00e9 en las cercan\u00edas del aeropuerto un sitio donde hab\u00eda cientos de teros. \u00c9sa es una oportunidad perfecta para tratar de entender por qu\u00e9 esta especie es cooperativa, por qu\u00e9 est\u00e1n all\u00ed. A veces, hay 200 o 300 ejemplares deambulando todo el d\u00eda por el mismo lugar. En principio, las observaciones de campo son importantes para describir alg\u00fan fen\u00f3meno o plantearse alg\u00fan tipo de interrogante, o bien para formular alguna hip\u00f3tesis.<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n estudi\u00f3 aves en cautiverio, \u00bfverdad?<br \/>\n<\/strong>Mantuve un aviario en el campus de la UnB durante 20 a\u00f1os, donde cri\u00e1bamos semilleros volatineros. Es una forma m\u00e1s r\u00e1pida de responder preguntas, hicimos muchos experimentos interesantes. Observamos que su comportamiento en cautiverio no era exactamente igual al que ten\u00edan cuando viv\u00edan libres. Estos semilleros saltan sin vocalizar, pero en libertad nunca he visto ninguno que lo haga sin emitir su sonido caracter\u00edstico. En el campo, suelen posarse y cantan sin saltar. Sin embargo, en cautiverio era muy habitual que saltaran sin cantar, quiz\u00e1 porque no necesitan llamar la atenci\u00f3n, porque no hay depredadores o simplemente no quieren gastar energ\u00eda.<\/p>\n<div id=\"attachment_574680\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-574680 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/RPF_entrevista-regina-macedo-Passaros-2025-06-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"581\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/RPF_entrevista-regina-macedo-Passaros-2025-06-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/RPF_entrevista-regina-macedo-Passaros-2025-06-1140-250x127.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/RPF_entrevista-regina-macedo-Passaros-2025-06-1140-700x357.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/RPF_entrevista-regina-macedo-Passaros-2025-06-1140-120x61.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Luc Viatour\u2009\/\u2009Wikimedia Commons | Dario Sanches\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span>El guacamayo azul y amarillo, m\u00e1s com\u00fan en Brasilia; el semillero volatinero, cuyo canto var\u00eda seg\u00fan el lugar (<em>arriba, a la der<\/em>.), y el pirincho, el destructor de nidos<span class=\"media-credits\">Luc Viatour\u2009\/\u2009Wikimedia Commons | Dario Sanches\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Tambi\u00e9n observaron que el canto de estos semilleros var\u00eda seg\u00fan la regi\u00f3n en donde viven.<br \/>\n<\/strong>\u00c9sa fue la investigaci\u00f3n de maestr\u00eda de uno de mis \u00faltimos alumnos, Edvaldo Silva-Jr. Comenz\u00f3 cuando me encontraba escuchando el canto de un volatinero de la regi\u00f3n del Caribe en los archivos de la Universidad Cornell, en Nueva York. Era diferente al nuestro. Las aves, en general, poseen dialectos, pero cuando se dispersan por un \u00e1rea muy extensa sus vocalizaciones son levemente diferentes en cada lugar. Por ejemplo, si uno introduce en el Caribe uno de estos semilleros del centro-oeste de Brasil para reproducirse, pueden ocurrir dos cosas: que las hembras lo encuentren atractivo o que no lo entiendan. Las diferencias de vocalizaci\u00f3n son importantes a la hora de planificar la reintroducci\u00f3n en un h\u00e1bitat de especies en peligro de extinci\u00f3n. Pueden llegar a ser determinantes para su supervivencia e incluso podr\u00edan erigirse como uno de los factores que promueven la especiaci\u00f3n, es decir, la formaci\u00f3n de nuevas especies.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa comunicaci\u00f3n vocal fue uno de sus principales temas de investigaci\u00f3n o solo la abord\u00f3 en trabajos eventuales?<br \/>\n<\/strong>La bioac\u00fastica fue una l\u00ednea de investigaci\u00f3n que introduje en el laboratorio de la UnB cuando no era un tema muy com\u00fan aqu\u00ed en Brasil. Pero fue porque un alumno m\u00edo, Pedro Diniz, quer\u00eda estudiar al hornero. Yo no dispon\u00eda de equipos, pero \u00e9l ten\u00eda un grabador y estaba muy entusiasmado. Realiz\u00f3 grandes avances, hizo un buen doctorado y yo empec\u00e9 a trabajar en ello. Hice el curso de bioac\u00fastica, traje profesionales del extranjero y aprend\u00ed a grabar. Otros grupos ya estaban trabajando con la vocalizaci\u00f3n, pero no directamente relacionada con el comportamiento.<\/p>\n<p><strong>Hizo la maestr\u00eda con un roedor. \u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\n<\/strong>Cuando termin\u00e9 de cursar biolog\u00eda en la UnB, me fui a trabajar como secretaria a la Embajada de Canad\u00e1. Ya hac\u00eda casi un a\u00f1o que estaba all\u00ed cuando un d\u00eda regres\u00e9 a la UnB a buscar unos documentos y me encontr\u00e9 con un antiguo profesor, Cleber Alho. Me pregunt\u00f3 si me interesaba una beca para hacer una maestr\u00eda en Estados Unidos. Le respond\u00ed: \u201cS\u00ed, por supuesto. Pero, \u00bfqu\u00e9 tengo que hacer all\u00e1?\u201d. Fui a la Universidad de Oklahoma con un proyecto montado previamente que quer\u00edan que yo desarrollase sobre taxonom\u00eda de roedores. Me la pas\u00e9 toda la maestr\u00eda visitando colecciones de museos provista de un calibre [un instrumento para medir espesores y longitudes]. Me pasaba el d\u00eda entero haciendo eso. Eran 24 mediciones de cada cr\u00e1neo de una especie de ratoncito, <em>Bolomys Iasirius<\/em>. Cuando estaba concluyendo la maestr\u00eda, ya desesperada, pens\u00e9: \u201cEsto que estoy haciendo no es biolog\u00eda, no es lo que a m\u00ed me gusta\u201d. No sab\u00eda exactamente qu\u00e9 era lo que me gustaba, hasta que curs\u00e9 una asignatura de ornitolog\u00eda con un profesor llamado Douglas Mock, que en sus clases hablaba mucho sobre la conducta. Me encant\u00f3: \u201cEs esto, lo he descubierto\u201d. Mis directores de la maestr\u00eda, Michael Mares, en Oklahoma, y Cleber Alho, en la UnB, cre\u00edan que me iba a dedicar a la taxonom\u00eda, pero en cuanto Michael Mares se fue a un congreso me escap\u00e9 del museo. Cuando regres\u00f3, le ped\u00ed mil disculpas y le dije que iba a dedicarme a estudiar la conducta. Ya hab\u00eda cambiado de laboratorio y conseguido otro director: Gary Schnell.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 ha cambiado desde que comenz\u00f3 a investigar la conducta animal en la UnB?<br \/>\n<\/strong>Durante los primeros 10 a\u00f1os me sent\u00eda como estuviera inmersa en la oscuridad. En todo Brasil pas\u00f3 mucho tiempo hasta que empezaron a aparecer vacantes para docentes del \u00e1rea de la conducta animal. En cierta ocasi\u00f3n, un alumno se matricul\u00f3 para hacer una maestr\u00eda con otra profesora, en el \u00e1rea de gen\u00e9tica, pero tambi\u00e9n quer\u00eda trabajar con el comportamiento. Hicimos un proyecto en com\u00fan, con moscas. Cuando este proyecto fue presentado a la comisi\u00f3n de posgrado, una docente de otra \u00e1rea se ech\u00f3 a re\u00edr y pregunt\u00f3: \u201c\u00bfDesde cu\u00e1ndo las moscas se comportan?\u201d. Pens\u00e9: \u201c\u00a1Dios m\u00edo!, estoy en la Edad Media, retroced\u00ed en el tiempo\u201d. Demor\u00f3 un poco m\u00e1s hasta que fueron surgiendo otros grupos de investigaci\u00f3n en Brasil y el \u00e1rea de la conducta animal se consolid\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Chocante el comentario de su colega\u2026<br \/>\n<\/strong>Cuando regres\u00e9 a Brasil vine con un bagaje sobre sociobiolog\u00eda, disciplina que ya estaba difundida y aceptada sin inconvenientes, sobre todo en Estados Unidos [la sociobiolog\u00eda estudia la conducta social de los animales, los humanos inclusive, sobre una base conceptual de psicolog\u00eda, evoluci\u00f3n y gen\u00e9tica [<em>V\u00e9ase el obituario de E. O. Wilson en la secci\u00f3n Necrol\u00f3gicas de <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/dos-vidas-dedicadas-a-la-biodiversidad\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">312<\/a>, y la entrevista a Carlos Brand\u00e3o, en la edici\u00f3n n\u00ba <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/carlos-roberto-ferreira-brandao-una-vida-entre-hormigas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">317<\/a><\/em>]. Cuando comenzaba a impartir una asignatura sobre el comportamiento animal y la selecci\u00f3n sexual, siempre les dec\u00eda a los alumnos que explicar las conductas no es lo mismo que aprobarlas, y esto incluye al comportamiento humano. A veces, hay quienes esgrimen una explicaci\u00f3n biol\u00f3gica para una conducta detestable, como el infanticidio, que podemos ver en muchos animales y tambi\u00e9n en nuestra propia especie. Podemos explicarlo con bases biol\u00f3gicas, lo que no significa que para nosotros sea aceptable. No es correcto realizar una mera extrapolaci\u00f3n para los seres humanos de las interpretaciones acerca de c\u00f3mo la evoluci\u00f3n, el ambiente y la fisiolog\u00eda inducen una conducta, y tampoco es un buen mensaje. Estas cuestiones siempre se han prestado a confusi\u00f3n. En 2011, cuando cre\u00e9 una nueva materia titulada Selecci\u00f3n Sexual y Reproducci\u00f3n, se inscribieron 130 aspirantes, pero solo hab\u00eda 25 plazas. Les llev\u00f3 un tiempo entender que no iba a hablar de algo as\u00ed como el <em>Kamasutra<\/em> y que se trataba de una asignatura sobre el mundo animal.<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n estudi\u00f3 el comportamiento de lib\u00e9lulas, monos e incluso ballenas. \u00bfQu\u00e9 hay en com\u00fan entre animales tan distintos?<br \/>\n<\/strong>Los principios son los mismos. Podemos elaborar las mismas hip\u00f3tesis para el ser humano, otros mam\u00edferos, reptiles o insectos. Lo que cambia es la biolog\u00eda b\u00e1sica de cada especie y la forma en que se ejercen las presiones. En general, los aspectos que rigen la biolog\u00eda de un organismo son b\u00e1sicamente sobrevivir, hallar alimento y reproducirse. Otro principio en com\u00fan, la sociabilidad, proporciona protecci\u00f3n contra los predadores, pero tambi\u00e9n genera problemas de competencia, por el alimento y por la pareja sexual. Es un fen\u00f3meno universal, tanto entre las lagartijas que andan por all\u00ed, en el jard\u00edn, como entre las ballenas. No me gustaba indagar en otras especies, pero mis alumnos insist\u00edan hasta conseguirlo. Tuve una alumna excepcional, Diana Lunardi, que quer\u00eda estudiar las ballenas yubartas. Le pregunt\u00e9: \u201c\u00bfHas visto alguna yubarta aqu\u00ed en el Cerrado?\u201d. Pero ella sac\u00f3 a relucir otros temas, como la b\u00fasqueda de alimento, la depredaci\u00f3n y el apareamiento, y finalmente lo consigui\u00f3.<\/p>\n<blockquote><p>En las selvas tropicales, los animales se reproducen a lo largo de todo el a\u00f1o y la competencia por aparearse no es tan feroz<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>En 2014, usted y Glauco Machado, bi\u00f3logo de la Universidad de S\u00e3o Paulo, publicaron el libro <em>Sexual selection \u2013 Perspectives and models from the neotropics <\/em>[Oxford, UK], en el que demostraron que la selecci\u00f3n sexual en la regi\u00f3n neotropical era diferente a la de las zonas templadas del hemisferio norte. \u00bfEn qu\u00e9 se diferencia?<br \/>\n<\/strong>Aqu\u00ed en el tr\u00f3pico pr\u00e1cticamente no tenemos estacionalidad. En las regiones templadas, con temporadas de fr\u00edo extremo, las estaciones reproductivas son mucho m\u00e1s breves, lo que modifica la conducta de los animales. La competencia por la pareja aumenta, por ejemplo. En las selvas tropicales, como es el caso de la Amazonia, la fauna puede reproducirse a lo largo de todo el a\u00f1o y la disputa por la pareja no es tan feroz. El problema que ten\u00edamos con Glauco en esa \u00e9poca y que decidimos transformar en un libro era que los cient\u00edficos estadounidenses y europeos sol\u00edan considerar que las conclusiones para los animales que ellos estudiaban ten\u00edan validez mundial. Se centraban en el estudio de unas pocas especies, a menudo solo en los laboratorios, y pretend\u00edan afirmar c\u00f3mo funcionaba la conducta animal en general. Glauco Machado y yo no est\u00e1bamos de acuerdo, nos rebelamos y reunimos m\u00e1s gente para rebatir esas ideas. Y as\u00ed pudimos demostrar que lo que observ\u00e1bamos aqu\u00ed en Brasil y en otras regiones tropicales no condec\u00eda con los resultados obtenidos por estadounidenses y europeos. El problema resid\u00eda en que a nosotros nos resultaba dif\u00edcil publicar, porque nuestros resultados no se ajustaban a los modelos que ten\u00edan los dictaminadores de las revistas. Yo argumentaba que no se encajaban porque no trabaj\u00e1bamos con pinzones cebra, p\u00e1jaros que ellos utilizan hasta el hartazgo, o con periquitos australianos, criados por millares en laboratorios de Estados Unidos y Europa. Estamos trabajando con especies tropicales y, en general, de vida silvestre. El libro fue una protesta contra las ideas que no nos serv\u00edan y, poco a poco, a medida que aumentaba nuestra inserci\u00f3n internacional, los conceptos comenzaron a ampliarse [<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-un-clima-de-seduccion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 244<\/em><\/a>].<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 otros conceptos ayud\u00f3 a modificar?<br \/>\n<\/strong>Particip\u00e9 en el debate sobre los estudios gen\u00e9ticos del parentesco, que fue sumamente importante para entender el comportamiento animal y el de las aves especialmente. Hace unos 40 a\u00f1os, sol\u00eda afirmarse que las aves eran mon\u00f3gamas, mientras que los mam\u00edferos no lo eran y los peces, a veces s\u00ed y otras no. Y es cierto, las aves viv\u00edan en pareja, un macho con una hembra, pero en el nido pod\u00eda pasar de todo. En ocasiones, los polluelos no eran hijos de ese macho. Incluso observamos cr\u00edas que no eran de la hembra due\u00f1a del nido. Desde una \u00f3ptica evolutiva, este disloque en el nido es algo muy bueno, porque genera diversidad gen\u00e9tica. Pudimos constatar que, en muchas especies, la tasa de lo que llamamos c\u00f3pula o paternidad extraparental era alt\u00edsima. En mi opini\u00f3n, este comportamiento est\u00e1 asociado a la depredaci\u00f3n, una de las fuerzas m\u00e1s brutales que rigen la selecci\u00f3n natural. Entre los semilleros volatineros, un 80 % de las nidadas de un \u00e1rea que estudiamos fue devorado por depredadores. Pero estas aves se reproducen cuatro o cinco veces durante la estaci\u00f3n lluviosa. Un macho se aparea con la hembra que est\u00e1 en su nido, pero tambi\u00e9n con otras de otros nidos. De esta manera, esparce sus genes por un \u00e1rea m\u00e1s grande. Algunos de sus polluelos quiz\u00e1 sobrevivan. La ventaja, en este caso, ser\u00eda evitar la depredaci\u00f3n y dejar alg\u00fan sobreviviente. Para la especie, la variabilidad gen\u00e9tica aumenta, lo que tambi\u00e9n es bueno.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEst\u00e1 interesada en la conducta de las aves que viven en contextos urbanos?<br \/>\n<\/strong>Algunos alumnos han trabajado en ello. Una alumna en particular, Renata Alquezar, hizo un trabajo precioso e importante en su doctorado, al demostrar de qu\u00e9 manera los aeropuertos afectan el canto de las aves que viven en sus alrededores. La contaminaci\u00f3n sonora tiene un enorme impacto, no solo sobre las vocalizaciones, sino tambi\u00e9n en la propia biolog\u00eda del animal y sobre la forma en que las aves se perciben entre s\u00ed. Algunas cambian su horario de canto en funci\u00f3n del horario en que despegan los aviones. Otras especies modifican un poco la frecuencia de su canto. Cantan en una frecuencia m\u00e1s alta y tratan de amplificar el sonido, ya que as\u00ed consiguen comunicarse, como cuando estamos en un bar ruidoso y empezamos a hablar cada vez m\u00e1s alto.<\/p>\n<blockquote><p>Algunas aves cambian su horario de canto en funci\u00f3n del horario de los aviones. Otras cambian la frecuencia del canto<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Aqu\u00ed en S\u00e3o Paulo, los zorzales cantan a las 2 de la madrugada.<br \/>\n<\/strong>\u00bfA las 2 a. m.? No es normal. Tambi\u00e9n hemos observado que algunas especies no poseen la flexibilidad necesaria como para vivir en las cercan\u00edas de \u00e1reas muy urbanizadas y desaparecen. Tan solo quedan las que tienen mayor capacidad de adaptaci\u00f3n a la urbanizaci\u00f3n. El hornero, el choch\u00edn rat\u00f3n, el zorzal y el benteveo son comunes en las zonas urbanas porque se adaptan bien, mientras que otras especies desaparecen. En los a\u00f1os 1970 y 1980 era habitual ver carpinteros campestres y grupos de pirinchos aqu\u00ed en Brasilia. Hoy en d\u00eda son rar\u00edsimos. Pero han empezado a aparecer guacamayos azules y amarillos a raudales, comunes en la Amazonia. Algo est\u00e1 sucediendo para que hayan venido hasta aqu\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo va su vida, a un a\u00f1o de haberse jubilado de la UnB?<br \/>\n<\/strong>Alejarme de la universidad fue una decisi\u00f3n dif\u00edcil, porque a\u00fan ten\u00eda un camino por delante y alumnos a quienes dirigir, pero creo que debemos irnos de la fiesta cuando est\u00e1 en su mejor momento. Y tambi\u00e9n porque siempre hab\u00eda tenido esta pasi\u00f3n por el arte pendiente de desarrollar. Me fui de la universidad pensando en labrarme este nuevo camino y ha sido muy placentero. Sin exigencias, sin estr\u00e9s. Estoy acostumbr\u00e1ndome a no tener horarios, es algo un poco extra\u00f1o para m\u00ed, porque siempre estaba a las corridas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo es volver a un antiguo sue\u00f1o?<br \/>\n<\/strong>Mi pasi\u00f3n por la pintura nunca se apag\u00f3. Vivo el arte mitad y mitad. Todo el tiempo, incluso cuando estaba en la universidad, mientras conversaba con alguien observaba la luz que incid\u00eda en la oreja de esa otra persona y pensaba \u201c\u00a1qu\u00e9 hermoso color!\u201d. Aunque escasamente, mantuve una actividad art\u00edstica a lo largo de los a\u00f1os. Pintaba cuando ten\u00eda tiempo y, de vez en cuando, expon\u00eda. As\u00ed que no ha sido redescubrirlo por completo. He vuelto a estudiar y a asistir a cursos, con profesores pintores muy j\u00f3venes, de 30 a\u00f1os\u2026 Necesitaba volver nuevamente a ese punto en donde hay alguien que me corrige. Eso tambi\u00e9n fue una adaptaci\u00f3n. Sigo leyendo mucho sobre gen\u00e9tica, fisiolog\u00eda y biolog\u00eda en general. Siempre leo un libro m\u00e1s cient\u00edfico y luego dos libros de literatura, me gustan los cuentos que termina bien, para recuperar mi fe en la humanidad. Me gusta pintar retratos. Tambi\u00e9n paisajes, pero esto es algo m\u00e1s f\u00e1cil. Si pones una rama aqu\u00ed o all\u00ed, no hay nada de malo en el \u00e1rbol. Pero pintar una persona es un reto muy grande, se necesita precisi\u00f3n para acertar en la expresi\u00f3n, en la mirada.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDesde cu\u00e1ndo hace retratos?<br \/>\n<\/strong>Desde que ten\u00eda 7 u 8 a\u00f1os. Sentaba a mis hermanas menores frente a m\u00ed y les ped\u00eda que se queden quietas para poder dibujarlas. Pero ellas se rebelaban, no sal\u00eda bien. Ahora son mis hijas las que me sirven mucho de modelo. Cuando quieren hacerme un regalo de Navidad, les pido: \u201cQuiero una hora con ustedes aqu\u00ed en el estudio, para tomarles fotos\u201d, y luego uso esas fotos para pintar. Es mi manera de no echarlas tanto de menos: una vive en S\u00e3o Paulo y la otra aqu\u00ed en Brasilia. Cuando estaba en la UnB hice algunas exposiciones. La \u00faltima fue el a\u00f1o pasado en el STJ [Supremo Tribunal de Justicia].<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue que la biolog\u00eda entr\u00f3 en su vida, que ya se encaminaba hacia el arte?<br \/>\n<\/strong>Cuando era una ni\u00f1a, deb\u00eda tener unos 6 a\u00f1os, a mi pap\u00e1, que era de la Fuerza A\u00e9rea, lo trasladaron a Canad\u00e1. Cuando volvimos ten\u00eda 9 a\u00f1os. No sab\u00eda leer ni escribir en portugu\u00e9s y lo hablaba mal. Mi mam\u00e1 entr\u00f3 a trabajar en la Escuela Americana para que mis dos hermanas y yo pudi\u00e9semos estudiar all\u00ed. Cuando estaba terminando, con unos 16 o 17 a\u00f1os, me encantaba la biolog\u00eda. Tras me gradu\u00e9, con 18 a\u00f1os, me ofrecieron una beca para estudiar artes pl\u00e1sticas en Estados Unidos. Me fui sola a Boston. Pas\u00e9 dos a\u00f1os all\u00ed estudiando artes pl\u00e1sticas. Tambi\u00e9n asist\u00ed a cursos optativos de biolog\u00eda marina, gen\u00e9tica e introducci\u00f3n a la biolog\u00eda celular que me gustaban mucho. Pero lo m\u00edo eran las artes pl\u00e1sticas. Cuando regres\u00e9 a Brasilia, dos a\u00f1os despu\u00e9s, mir\u00e9 a mi alrededor y comprend\u00ed: \u201cNo voy a poder mantenerme pintando\u201d. Ni siquiera ahora podr\u00eda. Entonces decid\u00ed ser pragm\u00e1tica e ingres\u00e9 a la carrera de ciencias biol\u00f3gicas en la UnB. Nunca me he arrepentido de haber tomado esa decisi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Regina Macedo: <\/strong><strong>Los vuelos de una bi\u00f3loga<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 352 de junio de 2025. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Nacida en S\u00e3o Paulo, fue docente de la Universidad de Brasilia y ayud\u00f3 a rever conceptos referentes a la selecci\u00f3n sexual en los tr\u00f3picos y a la reproducci\u00f3n cooperativa. Desde el a\u00f1o pasado se dedica a su otra pasi\u00f3n: la pintura","protected":false},"author":3,"featured_media":574676,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,183],"tags":[278,293,269,335],"coauthors":[1601,5968],"class_list":["post-574675","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-entrevista-es","tag-biologia-es","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/574675","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=574675"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/574675\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":577121,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/574675\/revisions\/577121"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/574676"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=574675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=574675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=574675"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=574675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}