{"id":575276,"date":"2026-01-19T16:56:56","date_gmt":"2026-01-19T19:56:56","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=575276"},"modified":"2026-01-19T16:56:56","modified_gmt":"2026-01-19T19:56:56","slug":"el-bosque-atlantico-en-capas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-bosque-atlantico-en-capas\/","title":{"rendered":"El Bosque Atl\u00e1ntico en capas"},"content":{"rendered":"<p>Ciertas microalgas unicelulares con un tama\u00f1o aproximado de entre 20 y 50 micrones han hecho posible que podamos transportarnos m\u00e1s de 500.000 a\u00f1os atr\u00e1s en el tiempo para revelar c\u00f3mo era el clima del Bosque Atl\u00e1ntico en el Pleistoceno Medio. Las diatomeas, organismos presentes en ambientes acu\u00e1ticos, poseen una pared celular r\u00edgida de s\u00edlice (similar al vidrio) que asegura una buena conservaci\u00f3n de su estructura en los sedimentos a lo largo de miles de a\u00f1os. Asimismo, las diferentes especies de diatomeas viven en condiciones ambientales muy espec\u00edficas en lo que se refiere al tipo de agua, la profundidad, la acidez y la concentraci\u00f3n de nutrientes, por ejemplo. Esto hace que su presencia funcione como un indicador preciso de las caracter\u00edsticas de ese ecosistema.<\/p>\n<p>Con base en estas pistas microsc\u00f3picas, la bi\u00f3loga Gisele Marquardt, de la Universidad Federal de Paran\u00e1 (UFPR), investig\u00f3 las transformaciones ambientales que se produjeron en el transcurso de centenas de miles de a\u00f1os en la depresi\u00f3n de Col\u00f4nia, en la zona sur de la ciudad de S\u00e3o Paulo. La regi\u00f3n, que alberga una estructura geol\u00f3gica circular de aproximadamente 3,6 kil\u00f3metros (km) de di\u00e1metro, m\u00e1s conocida como cr\u00e1ter Col\u00f4nia, es considerada uno de los yacimientos paleoclim\u00e1ticos tropicales m\u00e1s importantes del planeta.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de los sedimentos revel\u00f3 un patr\u00f3n recurrente en el decurso de los ciclos clim\u00e1ticos: en los per\u00edodos glaciales, asociados a temperaturas m\u00e1s bajas y a la expansi\u00f3n de los casquetes polares (que no llegaron a extenderse sobre Sudam\u00e9rica), las condiciones predominantes eran de mayor humedad y expansi\u00f3n de las masas de agua, lo que provocaba inundaciones. Como contrapartida, en los per\u00edodos interglaciales, con temperaturas mayores, el clima era m\u00e1s seco y las aguas estaban m\u00e1s contenidas. \u201cHemos podido identificar c\u00f3mo acaeci\u00f3 la transformaci\u00f3n del lago que cubr\u00eda la depresi\u00f3n de Col\u00f4nia en una turbera y que esto habr\u00eda ocurrido en dos etapas distintas, comenzando por los bordes y reci\u00e9n despu\u00e9s llegando al centro\u201d, destaca la investigadora, autora de un art\u00edculo publicado en diciembre en la revista <em>Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology<\/em>.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las oscilaciones clim\u00e1ticas, su transici\u00f3n hasta convertirse en una turbera (un ambiente inundado en el que el agua impide que la materia org\u00e1nica reciba ox\u00edgeno, haciendo m\u00e1s lenta su descomposici\u00f3n) tambi\u00e9n se vio condicionada por factores locales, tales como la geolog\u00eda, la composici\u00f3n de los sedimentos y la cobertura vegetal, lo que sugiere que los ecosistemas tropicales pueden responder de formas diversas a los cambios clim\u00e1ticos. \u201cEsto indica que se trata de un proceso m\u00e1s antiguo de lo que se sab\u00eda \u2012los datos son de hace 500.000 a\u00f1os\u2012 y m\u00e1s complejo que una mera respuesta a los cambios clim\u00e1ticos globales\u201d, explica Marquardt, quien subraya que este hallazgo puede contribuir a la identificaci\u00f3n de futuras transformaciones en zonas h\u00famedas, adem\u00e1s de reforzar la importancia de su conservaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cLa base de diatomeas fue fundamental para entender c\u00f3mo se transforma un lago en el transcurso del tiempo, lo que en la actualidad reviste gran importancia: con los cambios clim\u00e1ticos y el uso intensivo del agua para el riego, muchos lagos se est\u00e1n evaporando y atravesando procesos similares\u201d, a\u00f1ade la paleoec\u00f3loga francesa Marie-Pierre Ledru, investigadora del Instituto de Investigaci\u00f3n para el Desarrollo (IRD) de Francia y una de las coautoras del art\u00edculo.<\/p>\n<p>Para llevar a cabo la recolecci\u00f3n de las diatomeas, los investigadores se valieron de un sistema de martilleo manual montado sobre un tr\u00edpode que inserta un tubo a 14,7 metros (m) de profundidad. Las capas m\u00e1s antiguas se encuentran en el fondo del tubo y las m\u00e1s recientes en la parte superior. A partir de ese n\u00facleo testigo de sedimentos, se fueron extrayendo muestras cada 3 o 4 cent\u00edmetros (cm), entre las profundidades de 14,7 y 8 m. De cada segmento, se extrajeron peque\u00f1os vol\u00famenes de suelo de tan solo 0,5 cm<sup>3<\/sup>, lo que sum\u00f3 un total de 160 submuestras destinadas al an\u00e1lisis de las microalgas fosilizadas.<\/p>\n<p>El material fue sometido a un proceso qu\u00edmico para eliminar la materia org\u00e1nica y los carbonatos, permitiendo as\u00ed la observaci\u00f3n en un microscopio de las fr\u00fastulas de las diatomeas: sus caparazones de s\u00edlice, cada uno compuesto por dos valvas. En cada l\u00e1mina analizada, los cient\u00edficos contabilizaron al menos 400 valvas, identificando especies y clasific\u00e1ndolas como planct\u00f3nicas (aquellas que viven en suspensi\u00f3n en la columna de agua) o bent\u00f3nicas, fijadas al fondo del cuerpo de agua o sobre superficies sumergidas como rocas, plantas y sedimentos.<\/p>\n<p>La presencia de las primeras sugiere que el ambiente era un lago activo, con agua en abundancia y en movimiento, asociado a per\u00edodos glaciales h\u00famedos. En tanto, la presencia de las bent\u00f3nicas revela un ambiente de escasa profundidad o en transici\u00f3n hacia una turbera, indicador de fases m\u00e1s secas o bien con vegetaci\u00f3n cubriendo la superficie del agua. \u201cLogramos identificar las especies recolectadas y descubrimos que hay muchas cosas nuevas en Col\u00f4nia que nunca se hab\u00edan descrito. Es un ambiente extremadamente diverso\u201d, subraya Marquardt.<\/p>\n<div id=\"attachment_575301\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-575301 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/RPF-paleo-cratera-2025-05-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"540\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/RPF-paleo-cratera-2025-05-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/RPF-paleo-cratera-2025-05-800-250x169.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/RPF-paleo-cratera-2025-05-800-700x473.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/RPF-paleo-cratera-2025-05-800-120x81.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span>El cr\u00e1ter, de unos 4 km de di\u00e1metro, est\u00e1 situado en el distrito paulista de Parelheiros, en la zona sur del municipio<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Este trabajo se llev\u00f3 a cabo cuando la investigadora realizaba una pasant\u00eda posdoctoral en el que entonces era el Instituto de Bot\u00e1nica de S\u00e3o Paulo, incorporado en 2021 al Instituto de Investigaciones Ambientales (IPA). El proyecto, financiado por la FAPESP, apunt\u00f3 a evaluar los cambios en las comunidades de diatomeas y utilizarlas como marcadores biol\u00f3gicos para la reconstrucci\u00f3n paleoambiental en el cr\u00e1ter Col\u00f4nia.<\/p>\n<p>Aunque la investigaci\u00f3n se centr\u00f3 en el yacimiento paulista, los resultados publicados en diciembre se compararon con registros del lago Titicaca, en la regi\u00f3n andina fronteriza de Per\u00fa y Bolivia. A pesar de las diferencias de altitud y localizaci\u00f3n, ambos ambientes presentaron respuestas clim\u00e1ticas convergentes ante las oscilaciones globales, con per\u00edodos m\u00e1s fr\u00edos coincidentes con una mayor disponibilidad h\u00eddrica y la consiguiente expansi\u00f3n de los cuerpos de agua, en contraposici\u00f3n a intervalos m\u00e1s c\u00e1lidos que se caracterizaron por una reducci\u00f3n de la humedad y una disminuci\u00f3n del nivel de las aguas.<\/p>\n<p>Sin embargo, las diferencias en los tipos de diatomeas halladas revelan que no todo puede explicarse con base \u00fanicamente en el clima global. Durante el per\u00edodo glacial, mientras que en el lago Titicaca predominaban las especies bent\u00f3nicas, un indicador de aguas poco profundas, las preponderantes en el cr\u00e1ter Col\u00f4nia eran las planct\u00f3nicas, asociadas a ambientes m\u00e1s profundos y turbulentos. Esto llev\u00f3 a los investigadores a plantear la hip\u00f3tesis de que ciertos factores locales, tales como el relieve, la vegetaci\u00f3n y la profundidad del agua pueden haber tenido influencia sobre la din\u00e1mica ambiental tanto o m\u00e1s a\u00fan que las variaciones del clima mundial.<\/p>\n<p>\u201cNuestros actuales modelos clim\u00e1ticos cuentan con unos 40 a\u00f1os de informaci\u00f3n. Cuando disponemos de un testimonio como el que se presenta en este art\u00edculo, con toda esta historia clim\u00e1tica, que incluso revela registros dispares dentro de una misma subcuenca, estos datos se tornan sumamente valiosos\u201d, resalta la bi\u00f3loga brasile\u00f1a Luciane Fontana, de la Universidad de Lanzhou, en China.<\/p>\n<p>Experta en reconstrucciones paleoambientales, Fontana utiliza diatomeas y otros marcadores en sus investigaciones, aunque no particip\u00f3 en la publicaci\u00f3n de Marquardt. La investigadora tambi\u00e9n destaca que \u201clos modelos predictivos que se utilizan actualmente pueden y deben incorporar este tipo de informaci\u00f3n para ser m\u00e1s s\u00f3lidos, ya que las diatomeas son excelentes bioindicadores, dado que presentan una r\u00e1pida respuesta a los cambios ambientales\u201d.<\/p>\n<p>Otro estudio, publicado en marzo en la revista <em>Review of Palaeobotany and Palynology<\/em>, revela una diversidad considerable de p\u00f3lenes y esporas f\u00f3siles preservados en los sedimentos del cr\u00e1ter Col\u00f4nia, tambi\u00e9n datados en el Pleistoceno Medio (hace entre 530.000 y 370.000 a\u00f1os). El art\u00edculo, firmado por la paleoec\u00f3loga paraguaya Olga Aquino-Alfonso y por Ledru, presenta 146 tipos de palinomorfos (part\u00edculas org\u00e1nicas microsc\u00f3picas) que documentan la vegetaci\u00f3n del antiguo Bosque Atl\u00e1ntico antes de que se instaurara en el planeta el ciclo glacial que dur\u00f3 100.000 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ese estudio combina t\u00e9cnicas de microscop\u00eda y an\u00e1lisis ecol\u00f3gicos para revelar una selva h\u00fameda y diversa, con la presencia de especies vegetales hoy en d\u00eda raras, como araucarias y podocarpos, y la ausencia de otras como acaena y efedra, indicadores de dr\u00e1sticos cambios ambientales a lo largo del tiempo. \u201cEncontramos y describimos una mezcla de especies de la sabana tropical del Cerrado y otras que actualmente se consideran propias de climas m\u00e1s fr\u00edos como la Pampa\u201d, destaca Ledru.<\/p>\n<p>Ella explica que, durante las eras glaciales, el nivel del mar era unos 100 m m\u00e1s bajo, lo que alejaba la costa y reduc\u00eda la humedad necesaria para el desarrollo del Bosque Atl\u00e1ntico. \u201cLa costa estaba m\u00e1s lejos. Entonces comenzaron a desarrollarse y a proliferar las especies de climas m\u00e1s secos, hasta que regres\u00f3 la humedad y el nivel del mar volvi\u00f3 a subir\u201d, explica. Estos registros, sostiene, muestran que los biomas deben ser monitoreados atentamente ante los cambios clim\u00e1ticos actuales, ya que sus l\u00edmites pueden modificarse m\u00e1s r\u00e1pidamente de lo que se imagina.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Alteraciones de las asambleas de diatom\u00e1ceas ante los cambios clim\u00e1ticos y ambientales durante ciclos glaciales e interglaciales en la zona de Bosque Atl\u00e1ntico situada en \u00e1rea urbana (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/182988\/alteracoes-das-assembleias-de-diatomaceas-frente-as-mudancas-climaticas-e-ambientais-durante-ciclos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 18\/23399-0<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>Beca de posdoctorado;\u00a0<strong>Investigador responsable<\/strong>\u00a0Carlos Eduardo de Mattos Bicudo (Instituto de Bot\u00e1nica);\u00a0<strong>Becaria <\/strong>Gisele Carolina Marquardt; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 177.857,36.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Los desaf\u00edos para la conservaci\u00f3n de la biodiversidad ante los cambios clim\u00e1ticos, la contaminaci\u00f3n y los usos y la ocupaci\u00f3n del suelo (PDIp) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/100779\/desafios-para-conservacao-da-biodiversidade-frente-as-mudancas-climaticas-poluicao-e-uso-e-ocupacao-\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 17\/50341-0<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Programa de Modernizaci\u00f3n de Institutos Estaduales de Investigaci\u00f3n;\u00a0<strong>Investigador responsable<\/strong>: Luiz Mauro Barbosa (Instituto de Investigaciones Ambientales);\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 9.612. 432,65.<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Dimensions US-Biota S\u00e3o Paulo. Integraci\u00f3n de disciplinas para la predicci\u00f3n de la biodiversidad del Bosque Atl\u00e1ntico en Brasil (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/82209\/dimensions-us-biota-sao-paulo-integrando-disciplinas-para-a-predicao-da-biodiversidade-da-floresta-a\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 13\/50297-0<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>Programa Biota; Convenio National Science Foundation (NSF);\u00a0<strong>Investigadora responsable<\/strong>\u00a0Cristina Yumi Miyaki (USP);\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 4.517.876,44.<br \/>\n<strong>4.<\/strong> Reconstrucci\u00f3n paleolimnol\u00f3gica de la represa Guarapiranga y diagn\u00f3stico de la calidad actual del agua y de los sedimentos de los cursos de agua del \u00e1rea metropolitana de S\u00e3o Paulo (RMSP) para la gesti\u00f3n del suministro (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/28819\/reconstrucao-paleolimnologica-da-represa-guarapiranga-e-diagnostico-da-qualidade-atual-da-agua-e-dos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 09\/53898-9<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Investigador responsable<\/strong>: Carlos Eduardo de Mattos Bicudo (Instituto de Bot\u00e1nica);\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 1.725.042,01.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>MARQUARDT, G. C.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0031018224005170\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">From paleolake to peatland: Paleo environmental changes over glacial and interglacial cycles (Mid-Pleistocene) in the Col\u00f4nia Basin, Brazil<\/a>.\u00a0<strong>Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology<\/strong>. v. 655. dic. 2024.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una investigaci\u00f3n con microalgas en la zona sur de S\u00e3o Paulo muestra de qu\u00e9 manera un antiguo lago se transform\u00f3 en un pantano","protected":false},"author":762,"featured_media":575297,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[282,293,269,324],"coauthors":[5094],"class_list":["post-575276","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-botanica-es","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/575276","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/762"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=575276"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/575276\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":575305,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/575276\/revisions\/575305"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/575297"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=575276"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=575276"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=575276"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=575276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}