{"id":577395,"date":"2026-04-23T20:46:21","date_gmt":"2026-04-23T23:46:21","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=577395"},"modified":"2026-04-23T20:46:21","modified_gmt":"2026-04-23T23:46:21","slug":"como-hacer-la-cuenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/como-hacer-la-cuenta\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo hacer la cuenta"},"content":{"rendered":"<p>La caba\u00f1a bovina nacional es, por s\u00ed sola, responsable de casi el 20\u00a0% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en Brasil. Si a ello se le suma el resto del sector agropecuario, la cifra asciende al 30,5 %. Cuando incluimos tambi\u00e9n los cambios en el uso de la tierra \u2012la conversi\u00f3n de bosques en pastizales, \u00e1reas de pasturas y cultivos agr\u00edcolas, es decir, actividades muy relacionadas con la agricultura y la ganader\u00eda\u2012, llegamos a un 70 % del total de la producci\u00f3n brasile\u00f1a de estos compuestos que retienen el calor en la atm\u00f3sfera y alimentan el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Las actividades econ\u00f3micas contempladas en el Inventario Nacional de Emisiones y Remociones de GEI incluyen asimismo al sector energ\u00e9tico, al de procesos industriales y al de residuos, que representan el 20,5 %, el 5 % y el 4,5 % de las emisiones respectivamente. Estos datos corresponden al a\u00f1o 2022. Los argumentos econ\u00f3micos son habituales cuando se trata de la emergencia clim\u00e1tica, por eso vale la pena recordar que, de acuerdo con los datos del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE) de 2023, el sector agropecuario tuvo una participaci\u00f3n del 8,1 % en el PIB, en tanto que que el sector industrial gener\u00f3 el 12,8 % de la riqueza producida en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los estudios como el del inventario son cada vez m\u00e1s precisos: para hacerse una idea, hay un factor de emisi\u00f3n espec\u00edfico para cada tipo de ganado bovino en cada regi\u00f3n brasile\u00f1a. El editor de Ciencias Exactas de <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, Marcos Pivetta, explica c\u00f3mo se llega a estas cifras, las disparidades entre los diversos estudios y las posibles lagunas (<em>p\u00e1gina 12<\/em>). Para poder participar en este debate, cada vez m\u00e1s urgente, es necesario comprender de d\u00f3nde proceden los datos. El reportaje complementario de Renata Fontanetto muestra de qu\u00e9 manera los recortes de recursos destinados a la investigaci\u00f3n clim\u00e1tica dispuestos por el gobierno de Estados Unidos tienen efectos negativos en muchos pa\u00edses y tambi\u00e9n perjudican a Brasil, por su dependencia de los instrumentos de observaci\u00f3n de la Tierra financiados por ese pa\u00eds (<em>p\u00e1gina 19<\/em>).<\/p>\n<p>En 1982, Estados Unidos cre\u00f3 un programa de apoyo a la innovaci\u00f3n en peque\u00f1as empresas que supuso un punto de inflexi\u00f3n en las pol\u00edticas p\u00fablicas orientadas a la I&amp;D en el sector privado. Anteriormente centradas en las grandes empresas, la implementaci\u00f3n del Small Business Innovation Research (Sbir), las peque\u00f1as compa\u00f1\u00edas ganaron terreno. En 40 a\u00f1os, el programa destin\u00f3 64.000 millones de d\u00f3lares a 195.000 proyectos de I&amp;D e impuls\u00f3 programas similares en al menos 20 pa\u00edses, entre ellos Brasil. En 1997, la FAPESP creaba el Programa de Investigaci\u00f3n Innovadora en Peque\u00f1as Empresas (Pipe), que desde entonces ha financiado m\u00e1s de 4.000 proyectos en 2.000 empresas. Un estudio realizado por investigadores de las universidades Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), Federal del Estado de R\u00edo de Janeiro (Unirio) y Federal de Uberl\u00e2ndia (UFU) apunt\u00f3 a evaluar c\u00f3mo evolucionaron los programas de siete pa\u00edses que tomaron como referencia ese modelo en realidades distintas (<em>p\u00e1gina 34<\/em>).<\/p>\n<p>Una empresa beneficiaria del Pipe desarroll\u00f3 una innovaci\u00f3n que combina una tecnolog\u00eda tradicional de detecci\u00f3n de fugas de agua, la varilla de escucha, con el an\u00e1lisis v\u00eda inteligencia artificial de los ruidos recogidos. El nuevo Marco Legal del Saneamiento, de 2020, establece que los contratos de servicios e infraestructura sanitaria deben contemplar metas de eficiencia que incluyan la disminuci\u00f3n progresiva de las p\u00e9rdidas de agua, que seg\u00fan estimaciones recientes ascienden al 40 % del total del agua tratada distribuida en Brasil. La demanda de las empresas concesionarias referente a tecnolog\u00edas y pr\u00e1cticas destinadas a monitorear los escapes motiva la b\u00fasqueda de innovaciones en el \u00e1rea. El reportaje sobre el tema (<em>p\u00e1gina 70<\/em>) incluye una infograf\u00eda que resume los m\u00e9todos tradicionales de detecci\u00f3n y las nuevas t\u00e9cnicas.<\/p>\n<p>El 4 de junio, Brasil, el estado de Piau\u00ed y la prehistoria perdieron a Ni\u00e8de Guidon. La arque\u00f3loga brasile\u00f1a dedic\u00f3 su vida a los estudios, la valoraci\u00f3n y la preservaci\u00f3n de los sitios de arte rupestre en el Parque Nacional Serra da Capivara, en el sudeste de Piau\u00ed (<em>p\u00e1gina\u00a088<\/em>). Por coincidencia, la secci\u00f3n Memoria est\u00e1 dedicada al pionero Programa Nacional de Investigaciones Arqueol\u00f3gicas, implementado hace 60 a\u00f1os, que form\u00f3 profesionales y cambi\u00f3 los m\u00e9todos de trabajo en esta \u00e1rea (<em>p\u00e1gina 90<\/em>).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La caba\u00f1a bovina nacional es, por s\u00ed sola, responsable de casi el 20\u00a0% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en Brasil. Si a ello se le suma el resto del sector agropecuario, la cifra asciende al 30,5 %. 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