{"id":578701,"date":"2026-04-23T21:28:46","date_gmt":"2026-04-24T00:28:46","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=578701"},"modified":"2026-04-23T21:43:37","modified_gmt":"2026-04-24T00:43:37","slug":"la-deforestacion-y-la-produccion-agropecuaria-determinan-el-tamano-de-la-huella-de-carbono-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-deforestacion-y-la-produccion-agropecuaria-determinan-el-tamano-de-la-huella-de-carbono-en-brasil\/","title":{"rendered":"La deforestaci\u00f3n y la producci\u00f3n agropecuaria determinan el tama\u00f1o de la huella de carbono en Brasil"},"content":{"rendered":"<p>Hacia dondequiera que se encaminen dos fen\u00f3menos propios del Brasil profundo, la tala de bosques aut\u00f3ctonos y la expansi\u00f3n de la agricultura y la ganader\u00eda, tambi\u00e9n se dirigir\u00e1n las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero (GEI). El pa\u00eds tiene un perfil muy diferente al de las grandes econom\u00edas que m\u00e1s emiten a la atm\u00f3sfera di\u00f3xido de carbono (CO<sub>2<\/sub>), metano (CH<sub>4<\/sub>), \u00f3xido nitroso (N<sub>2<\/sub>O) y gases fluorados (HFC, PFC, SF<sub>6 <\/sub>y NF<sub>3<\/sub>), que representan casi la totalidad de los GEI producidos en el planeta (<em>v\u00e9ase el cuadro en este reportaje<\/em>). Estos compuestos retienen calor en la atm\u00f3sfera, potencian el calentamiento global y funcionan como combustible de los cambios clim\u00e1ticos.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lee tambi\u00e9n:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-efectos-de-los-recortes-en-la-ciencia-estadounidense-se-hacen-sentir-en-las-investigaciones-climaticas-internacionales\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Los efectos de los recortes en la ciencia estadounidense se hacen sentir en las investigaciones clim\u00e1ticas internacionales<\/a><\/div>\n<p>Seg\u00fan el \u00faltimo Inventario Nacional de Emisiones y Remociones de GEI, publicado en diciembre de 2024 por el Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI) de Brasil, el 39,5 % de los GEI emitidos por el pa\u00eds provienen en gran medida de la conversi\u00f3n de \u00e1reas de vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona \u2012b\u00e1sicamente bosques\u2012 en pastizales y tierras de pasturas y de cultivos. Otro 30,5 % es procedente de actividades agropecuarias como la cr\u00eda de ganado bovino especialmente (casi el 20 % del total) y del manejo de los suelos (un 7 %).<\/p>\n<p>Asimismo, seg\u00fan el documento, el sector energ\u00e9tico, en el que se contabilizan las emisiones de combustibles f\u00f3siles (petr\u00f3leo, gas y carb\u00f3n), representa el 20,5 %. Las dos grandes categor\u00edas que liberan menos gases de efecto invernadero son el sector industrial (un 5 % del total) y la gesti\u00f3n y el tratamiento de residuos s\u00f3lidos y l\u00edquidos (un 4,5 %). Los porcentajes corresponden a 2022, el \u00faltimo a\u00f1o cubierto por la serie hist\u00f3rica del inventario.<\/p>\n<p>En otras naciones con tama\u00f1o similar, dif\u00edcilmente se encontrar\u00e1 un balance de carbono con un protagonismo tan acentuado del sector del uso de la tierra, el cambio en el uso del suelo y de los bosques \u2012resumido en la sigla LULUCF [en ingl\u00e9s: uso de la tierra, cambio de uso de la tierra y silvicultura, o UTCUTS en castellano], que engloba las emisiones derivadas de la deforestaci\u00f3n\u2012 y de la agricultura y la ganader\u00eda. En Indonesia, pa\u00eds con la segunda selva tropical m\u00e1s grande del planeta y cuya econom\u00eda representa casi dos tercios de la brasile\u00f1a, el sector energ\u00e9tico concentra el 53 % de las emisiones (el sector agropecuario casi el 10 % del total y el sector LULUCF, poco m\u00e1s de un 22 %). Entre los pa\u00edses que m\u00e1s GEI emiten, el sector energ\u00e9tico es responsable de aproximadamente un 75 % de las emisiones, en proporci\u00f3n, casi el cu\u00e1druple que Brasil.<\/p>\n<p>\u201cLa tasa de deforestaci\u00f3n en la Amazonia tiene una gran influencia sobre el perfil y el volumen de las emisiones de Brasil\u201d, dice el economista R\u00e9gis Rathmann, supervisor del inventario nacional. La deforestaci\u00f3n modula la tendencia al alza (o a la baja) de las emisiones nacionales. \u201cComo nuestra matriz energ\u00e9tica es limpia, merced al uso de biocombustibles en los autom\u00f3viles, a las centrales hidroel\u00e9ctricas y otras fuentes renovables de generaci\u00f3n de electricidad, el peso de las emisiones del sector energ\u00e9tico local es proporcionalmente menor que en otros pa\u00edses\u201d.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info1-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1939x1327\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info1-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info1-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info1-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>La incidencia de Brasil en las emisiones globales var\u00eda seg\u00fan el a\u00f1o y la metodolog\u00eda de an\u00e1lisis. El pa\u00eds casi siempre aparece en el sexto puesto entre los mayores generadores de GEI, fluctuando en ocasiones entre el quinto y el s\u00e9ptimo lugar. Su contribuci\u00f3n representa entre el 2 % y el 3 % del total de los gases de efecto invernadero contabilizados en un per\u00edodo. Seg\u00fan el informe Emissions Gap Report, publicado el a\u00f1o pasado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), Brasil fue el sexto mayor emisor de GEI en 2023, por detr\u00e1s de China (el 30 % del total), Estados Unidos (el 11 %), la India (el 8 %), la Uni\u00f3n Europea (el 6 %) y Rusia (el 5 %).<\/p>\n<p>Las emisiones netas de GEI en Brasil en 2022 ascendieron a poco m\u00e1s de 2.000 millones de toneladas (t) de di\u00f3xido de carbono equivalente (CO<sub>2<\/sub>eq), registrando un ligero descenso con respecto al a\u00f1o anterior. Esta cifra corresponde al total de GEI generado por todos los sectores de la econom\u00eda nacional (emisiones brutas) menos el total del CO<sub>2<\/sub> atmosf\u00e9rico eliminado atribuible a la fijaci\u00f3n de carbono, por ejemplo, v\u00eda fotos\u00edntesis, en la biomasa de la vegetaci\u00f3n preservada en las unidades de conservaci\u00f3n y en las tierras ind\u00edgenas.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info2-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1939x1055\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info2-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info2-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info2-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Para la obtenci\u00f3n de un valor \u00fanico que exprese la suma de todas las emisiones de los principales gases de efecto invernadero, los inventarios nacionales adoptan como unidad de medida el CO<sub>2<\/sub>eq. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC, por su sigla en ingl\u00e9s) recomienda preferentemente el uso del \u00edndice GWP-100 para calcular la equivalencia de los gases. Mediante la utilizaci\u00f3n de este \u00edndice, los valores de las emisiones de metano, \u00f3xido nitroso y gases fluorados se transforman en su equivalente de di\u00f3xido de carbono.<\/p>\n<p>\u201cLa conversi\u00f3n se realiza de acuerdo con la vida media y el potencial de cada gas para calentar la atm\u00f3sfera durante un per\u00edodo de 100 a\u00f1os en comparaci\u00f3n con el CO<sub>2<\/sub>\u201d, explica el ingeniero qu\u00edmico David Tsai, de la organizaci\u00f3n no gubernamental Instituto de Energia e Meio Ambiente (Iema), quien coordina el Sistema de Estimaci\u00f3n de Emisiones y Remociones de Gases de Efecto Invernadero (Seeg), un proyecto de la red de organizaciones no gubernamentales Observatorio do Clima (OC). El Seeg es una iniciativa de la sociedad civil que calcula el balance de carbono en el pa\u00eds siguiendo una metodolog\u00eda similar a la adoptada por el inventario nacional. El total de las emisiones netas de Brasil obtenido por el inventario nacional y por el Seeg suele ser muy similar y refleja las mismas tendencias de aumento o disminuci\u00f3n en la producci\u00f3n de GEI.<\/p>\n<p>Para 2022, el Seeg calcul\u00f3 un total de emisiones netas de casi 2.000 millones de t de CO<sub>2<\/sub>eq, una cifra levemente inferior a la estimada por el inventario nacional. Los datos m\u00e1s recientes del sistema creado por el OC corresponden a 2023, cuando las emisiones netas alcanzaron 1.650 millones de t de CO<sub>2<\/sub>eq, lo que supone un descenso de un 15 % con respecto a 2022. El inventario nacional todav\u00eda no ha divulgado el valor de las emisiones de 2023. \u201cCalculamos las emisiones a partir de datos consolidados, lo que requiere de un tiempo para que las instituciones proveedoras los suministren. Asimismo, nos ce\u00f1imos al compromiso internacional de informar las emisiones con un intervalo de hasta dos a\u00f1os entre el a\u00f1o de presentaci\u00f3n y el \u00faltimo a\u00f1o inventariado. Es la misma norma adoptada por los pa\u00edses desarrollados\u201d, dice Rathmann. \u201cDe este modo, podemos contar con datos oficiales ya consolidados de los sectores contemplados en el inventario\u201d. El Seeg tiene un poco m\u00e1s de libertad en este sentido, y cuando no se dispone de informaci\u00f3n consolidada sobre la econom\u00eda nacional, puede recurrir a fuentes alternativas o incluso, en casos extremos, a estimaciones.<\/p>\n<p><strong>La f\u00f3rmula del IPCC<br \/>\n<\/strong>En 2006, el IPCC estableci\u00f3 las bases metodol\u00f3gicas que utilizan la mayor\u00eda de los pa\u00edses y los proyectos como el Seeg para elaborar un inventario de las emisiones de GEI. \u201cEsta metodolog\u00eda se actualiza peri\u00f3dicamente a medida que la ciencia avanza y la forma de calcular las emisiones de cada actividad econ\u00f3mica o proceso se perfecciona\u201d, comenta el ingeniero agr\u00f3nomo Carlos Eduardo Cerri, de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Esalq-USP), coordinador del Centro de Estudios del Carbono en la Agricultura Tropical (CCarbon-USP), uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid), apoyados por la FAPESP. \u201cEs importante que los pa\u00edses adopten los mismos criterios para que la comparaci\u00f3n de sus niveles de emisi\u00f3n tenga sentido\u201d.<\/p>\n<p>El primer paso para la elaboraci\u00f3n de los inventarios consiste en calcular las emisiones en cinco sectores: energ\u00eda; procesos industriales y uso de productos; agricultura y ganader\u00eda; residuos, y LULUCF. Los primeros cuatro solo liberan GEI. LULUCF es el \u00fanico que, adem\u00e1s de emitir, en los informes puede incluir la remoci\u00f3n de CO<sub>2<\/sub> del aire a trav\u00e9s de la fotos\u00edntesis, que fija carbono en la biomasa de las plantas e incluso en el suelo.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, se calcula el volumen de GEI generado por cada proceso o actividad comprendidos por esos sectores. Para el c\u00e1lculo, son imprescindibles dos tipos de informaci\u00f3n: los llamados datos de actividad y los factores de emisi\u00f3n, que se multiplican entre s\u00ed. Los datos de actividad dan cuenta de la dimensi\u00f3n y las caracter\u00edsticas principales de un segmento econ\u00f3mico. En el sector de los procesos industriales y uso de productos, un ejemplo ser\u00eda la cantidad de toneladas de cemento o hierro producidas anualmente. Los factores de emisi\u00f3n son valores ya estipulados en la literatura cient\u00edfica que estiman el volumen de GEI liberado por cada actividad. Est\u00e1n divididos en tres niveles o, para usar la terminolog\u00eda de los expertos en la materia, <em>tiers<\/em>.<\/p>\n<p>El primer nivel, propuesto por el IPCC, es el m\u00e1s gen\u00e9rico y menos preciso. Se trata de un factor de emisi\u00f3n que se aplica a una determinada actividad, independientemente de las condiciones y del pa\u00eds en que se lleve a cabo. El segundo vale para una naci\u00f3n o partes de la misma. El <em>tier <\/em>3 es el m\u00e1s espec\u00edfico y tiene el potencial de reflejar las emisiones de un lugar o f\u00e1brica determinados.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info3-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1140x2451\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info3-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info3-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info3-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>\u201cActualmente Brasil utiliza factores de los <em>tiers<\/em> 2 y 3 para estimar el 95 % de sus emisiones totales, como los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados\u201d, dice Rathmann.<\/p>\n<p>Un caso muy ilustrativo de esta particularidad es el c\u00e1lculo de la producci\u00f3n de metano por la fermentaci\u00f3n ent\u00e9rica (el proceso digestivo) de los rumiantes, esencialmente de la caba\u00f1a bovina nacional, que supera los 200 millones de cabezas y emite casi un quinto del total de GEI generados en el pa\u00eds. En la actualidad, existen factores de emisi\u00f3n espec\u00edficos para los distintos tipos de ganado bovino criados en cada estado brasile\u00f1o. El documento del Seeg considera, por ejemplo, que un macho de m\u00e1s de 2 a\u00f1os criado bajo un r\u00e9gimen sin confinamiento emite anualmente 72 kilogramos (kg) de metano si se lo cr\u00eda en Mato Grosso, Mato Grosso do Sul o Goi\u00e1s, y 63 kg si es en Alagoas u otros estados.<\/p>\n<p>Estas diferencias repercuten en el resultado de un inventario. \u201cNecesitamos producir m\u00e1s ciencia para proponer factores de emisi\u00f3n cada vez m\u00e1s espec\u00edficos\u201d, dice el ingeniero ambiental Gabriel Quintana, de la organizaci\u00f3n no gubernamental Instituto de Manejo e Certifica\u00e7\u00e3o Florestal e Agr\u00edcola (Imaflora), quien coordina los trabajos del Seeg en el sector agropecuario. Para ser aceptados internacionalmente, los factores de impacto de los <em>tiers<\/em> 2 y 3 deben estar documentados en forma transparente, ser coherentes con las directrices del IPCC y contar con una s\u00f3lida base cient\u00edfica o emp\u00edrica.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info4-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1939x868\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info4-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info4-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-2025-07-info4-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Entre 1990 y 2022, la producci\u00f3n anual de metano por cabeza de ganado vacuno de corte disminuy\u00f3 alrededor de un 8 % en Brasil, seg\u00fan el inventario nacional. Pero como la tasa de crecimiento del reba\u00f1o fue mayor que el aumento de la productividad, las emisiones totales generadas por la fermentaci\u00f3n ent\u00e9rica siguen increment\u00e1ndose. \u201cLa mejora de la calidad de las pasturas reduce la cantidad de metano que produce el ganado bovino\u201d, sostiene Cerri. \u201cTodav\u00eda tenemos mucho margen para mejorar en este aspecto\u201d.<\/p>\n<p><strong>El impacto del desmonte<br \/>\n<\/strong>El c\u00e1lculo de las emisiones asociadas al uso de la tierra, los cambios en el uso de la tierra y los bosques es diferente al que se realiza en los otros sectores. La liberaci\u00f3n de GEI se produce cuando una categor\u00eda de uso de la tierra que almacena m\u00e1s carbono, como los bosques aut\u00f3ctonos, se convierte en otra que retiene menos, como los pastizales, las pasturas y las \u00e1reas agr\u00edcolas. En otras palabras, la emisi\u00f3n es resultado de la deforestaci\u00f3n. Esta es la \u201cactividad econ\u00f3mica\u201d registrada por el sector LULUCF. La emisi\u00f3n calculada es la diferencia entre la cantidad de carbono que se hallaba almacenada en el tramo de bosque nativo y la que pas\u00f3 a almacenarse en el nuevo uso que se le dio a esa misma zona, tras la tala de la vegetaci\u00f3n original.<\/p>\n<p>Estos valores son muy diferentes, especialmente cuando involucran al bioma Amazonia, cuya selva almacena m\u00e1s carbono en su biomasa vegetal que la vegetaci\u00f3n de otros ecosistemas. Tanto el Seeg como el inventario nacional trabajan con factores de emisi\u00f3n espec\u00edficos (del <em>tier <\/em>2) para las diferentes fisonom\u00edas vegetales de la Amazonia. Este bioma, que abarca la mitad del territorio nacional, presenta 44 fisonom\u00edas distintas. La m\u00e1s com\u00fan pertenece al grupo de los bosques ombr\u00f3filos densos o selva lluviosa, que cubren aproximadamente la mitad de la Amazonia.<\/p>\n<p>La cantidad de carbono almacenada en 1 hect\u00e1rea de este tipo de bosques oscila entre 130 t y 201 t. \u201cUna hect\u00e1rea de pasturas almacena en promedio unas 10 t, y una de cultivo de soja, 6 t\u201d, informa la ec\u00f3loga B\u00e1rbara Zimbres, del Instituto de Investigaciones Ambientales de la Amazonia (Ipam), quien coordina el monitoreo del sector LULUCF en el Seeg. En un c\u00e1lculo conservador, si de un a\u00f1o a otro, una hect\u00e1rea de selva con 130 t de carbono almacenado es talada y se convierte en pastura, se liberar\u00edan a la atm\u00f3sfera 120\u00a0t de GEI. El inventario nacional utiliza el mapeo del uso y la cobertura de la tierra obtenidos a partir de im\u00e1genes satelitales del territorio nacional, adem\u00e1s de otros datos, mientras que el Seeg emplea los mapas del proyecto MapBiomas, otra iniciativa gestada en el Observatorio do Clima, pero que en la actualidad re\u00fane a instituciones de investigaci\u00f3n, organizaciones no gubernamentales y empresas de tecnolog\u00eda y geoprocesamiento.<\/p>\n<p>La categor\u00eda LULUCF es la \u00fanica que tambi\u00e9n contabiliza eventuales remociones de carbono de la atm\u00f3sfera, mientras que los dem\u00e1s sectores solamente contribuyen con la porci\u00f3n \u2012mayoritaria\u2012 de las emisiones en los inventarios. Esta particularidad hace que el valor de las emisiones netas (descontadas las remociones) del sector pueda ser menor si se adoptan pr\u00e1cticas que promuevan la absorci\u00f3n de CO<sub>2<\/sub> de la atm\u00f3sfera o que eviten su retorno a la misma.<\/p>\n<p>El IPCC acepta y computa en sus inventarios dos mecanismos de remoci\u00f3n de carbono. El m\u00e1s importante est\u00e1 vinculado al crecimiento de las plantas. En la fotos\u00edntesis, \u00e9stas absorben CO<sub>2<\/sub> y fijan el carbono extra\u00eddo de la atm\u00f3sfera en sus troncos, ramas, hojas, ra\u00edces y en el suelo. Este mecanismo tiene lugar all\u00ed donde hay vegetaci\u00f3n en desarrollo.<\/p>\n<div id=\"attachment_578738\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-578738 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-aldeia-2025-07-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"708\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-aldeia-2025-07-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-aldeia-2025-07-1140-250x155.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-aldeia-2025-07-1140-700x435.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-emissoes-aldeia-2025-07-1140-120x75.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fabio Colombini\u2002<\/span>El carbono fijado por la vegetaci\u00f3n de las tierras ind\u00edgenas protegidas se contabiliza en los inventarios como remoci\u00f3n de CO<sub>2<\/sub> atmosf\u00e9rico<span class=\"media-credits\">Fabio Colombini\u2002<\/span><\/p><\/div>\n<p>Sin embargo, en los inventarios solamente se contabiliza como remoci\u00f3n de carbono el crecimiento de la vegetaci\u00f3n en \u00e1reas protegidas (unidades de conservaci\u00f3n y tierras ind\u00edgenas) y en bosques secundarios, las formaciones vegetales que crecen espont\u00e1neamente en antiguos tramos de bosque nativo que han sido deforestados y abandonados. \u201cComo se est\u00e1 realizando un esfuerzo para mantener la vegetaci\u00f3n en las unidades de protecci\u00f3n, el carbono almacenado en las plantas de estas \u00e1reas puede contabilizarse en el inventario como remoci\u00f3n\u201d, explica Zimbres.<\/p>\n<p>Hay una segunda situaci\u00f3n que puede debitarse en la cuenta de las remociones. Se trata del uso de la madera procedente de las \u00e1reas de reforestaci\u00f3n, como las plantaciones de eucalipto destinadas a fabricar muebles u otros objetos. Como esta madera no se quem\u00f3 ni se va a dejar pudrir al aire libre, su reserva de carbono no vuelve a la atm\u00f3sfera. Queda almacenada en el producto por largo tiempo, mientras que el \u00e1rea reforestada vuelve a crecer y a capturar m\u00e1s carbono del aire, creando as\u00ed un c\u00edrculo virtuoso. En 2022, el inventario calcul\u00f3 que las remociones en \u00e1reas protegidas y en segmentos de reforestaci\u00f3n gestionada redujeron en un 15,3 % y un 2,8 % respectivamente el valor final de las emisiones totales de GEI de Brasil. Estos datos muestran la importancia para el medio ambiente de la protecci\u00f3n de grandes \u00e1reas del territorio nacional.<\/p>\n<p>De cualquier modo, por muy bien hechos que est\u00e9n, los inventarios no est\u00e1n exentos de imperfecciones, aunque incorporan mejoras con cada edici\u00f3n. Existen lagunas e imprecisiones, tanto en el campo de las emisiones como en el de las absorciones de GEI. El margen de error de los c\u00e1lculos del inventario nacional es de alrededor de un 20 %. El del Seeg es similar. La metodolog\u00eda recomendada por el IPCC se perfecciona peri\u00f3dicamente, lo que mejora la forma de calcular la producci\u00f3n de gases de efecto invernadero en diferentes sectores de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>El escenario brasile\u00f1o presenta una inconsistencia que es la no inclusi\u00f3n en el inventario nacional de las emisiones producidas por las quemas no asociadas a la deforestaci\u00f3n. Los incendios forestales directamente asociados a los desmontes s\u00ed est\u00e1n incluidos en los c\u00e1lculos oficiales. Pero otros de grandes proporciones, intencionales o no, en pastizales, pasturas o bosques a\u00fan plantean desaf\u00edos para su adecuado registro e inclusi\u00f3n en las estimaciones del inventario. \u201cCon las sequ\u00edas recurrentes que afrontan la Amazonia y otras regiones del pa\u00eds y las temperaturas cada vez m\u00e1s elevadas, estos incendios se han vuelto m\u00e1s intensos, frecuentes y relevantes en lo que respecta a las emisiones de carbono\u201d, reflexiona el ingeniero agr\u00f3nomo Jean Ometto, del Inpe, uno de los coordinadores del Programa FAPESP de Investigaciones sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PFPMCG). \u201cLos incendios recurrentes tienden a degradar sectores de la selva, lo que afecta su capacidad de absorci\u00f3n de carbono de la atm\u00f3sfera\u201d.<\/p>\n<p>En su informe anual, el Seeg notifica la liberaci\u00f3n de GEI producto de los incendios no vinculados con la deforestaci\u00f3n. Pero esta forma de producci\u00f3n de gases de efecto invernadero no se contabiliza junto con las dem\u00e1s. Se la menciona aparte, como emisiones no incluidas en el inventario. En 2023, ascendieron a 100 millones de t de CO<sub>2<\/sub>eq.<\/p>\n<p>Los casi 200 pa\u00edses signatarios de la Convenci\u00f3n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim\u00e1tico (CMNUCC) y del Acuerdo de Par\u00eds, el tratado internacional suscrito en 2015 que apunta a limitar las emisiones de GEI y, por consiguiente, limitar el calentamiento global a un m\u00e1ximo de 2 grados Celsius [\u00baC], deben informar peri\u00f3dicamente el total de sus emisiones. Adem\u00e1s de servir como punto de partida para la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas nacionales, los inventarios sirven de base para que los pa\u00edses establezcan sus propias metas de reducci\u00f3n de emisiones futuras, las llamadas NDC (Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional, por sus siglas en ingl\u00e9s), en el marco del Acuerdo de Par\u00eds.<\/p>\n<p>El nuevo objetivo de Brasil, publicado el a\u00f1o pasado, prev\u00e9 que, en 2035, las emisiones netas de GEI (que tienen en cuenta las remociones realizadas mediante la preservaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n) representen entre un 59 % y un 67 % de las producci\u00f3n de GEI en 2005. Esta reducci\u00f3n llevar\u00eda a Brasil a emitir anualmente entre 850 y 1.050 millones de t de CO<sub>2<\/sub>eq. Desde finales de 2024, los pa\u00edses signatarios del Acuerdo de Par\u00eds est\u00e1n obligados a producir inventarios oficiales cada dos a\u00f1os y a adoptar la misma metodolog\u00eda para elaborar sus informes. \u201cEsto facilitar\u00e1 la comparaci\u00f3n de las emisiones de los pa\u00edses, especialmente entre aquellos que utilizaban metodolog\u00edas m\u00e1s antiguas\u201d, comenta Rathmann. Cada vez es m\u00e1s dif\u00edcil ocultar la huella de carbono.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Al ritmo de la selva y del campo<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 353 de julio de 2025. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Ambos sectores emiten el 70 % de los gases de efecto invernadero que libera el pa\u00eds","protected":false},"author":13,"featured_media":578702,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,179],"tags":[269],"coauthors":[101],"class_list":["post-578701","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-tapa","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/578701","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=578701"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/578701\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":582914,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/578701\/revisions\/582914"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/578702"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=578701"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=578701"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=578701"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=578701"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}