{"id":578813,"date":"2026-04-23T21:51:21","date_gmt":"2026-04-24T00:51:21","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=578813"},"modified":"2026-04-23T21:51:21","modified_gmt":"2026-04-24T00:51:21","slug":"la-historia-desconocida-de-los-presos-negros-obligados-a-participar-en-un-estudio-sobre-el-paludismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-historia-desconocida-de-los-presos-negros-obligados-a-participar-en-un-estudio-sobre-el-paludismo\/","title":{"rendered":"La historia desconocida de los presos negros obligados a participar en un estudio sobre el paludismo"},"content":{"rendered":"<p>Un art\u00edculo publicado en la revista <em>Journal of the American Medical Association<\/em> (<em>JAMA<\/em>), a\u00f1adi\u00f3 detalles sombr\u00edos a una investigaci\u00f3n cient\u00edfica que ya se consideraba despreciable desde el punto de vista \u00e9tico: un estudio que se llev\u00f3 a cabo entre las d\u00e9cadas de 1940 y 1970 con los presos de una c\u00e1rcel del estado de Illinois [EE.\u00a0UU.], a quienes se los infectaba con el par\u00e1sito que provoca el paludismo para probar medicamentos contra esta enfermedad. El estudio sobre la malaria en la Penitenciar\u00eda de Stateville, tristemente famoso por adoptar m\u00e9todos coercitivos para reclutar detenidos para sus experimentos cient\u00edficos, tales como ofrecerles dinero y una reducci\u00f3n de sus condenas, en un \u00e1mbito en el que la idea de un consentimiento libre es cuestionable.<\/p>\n<p>El esfuerzo de investigaci\u00f3n, coordinado por la Facultad de Medicina de la Universidad de Chicago, el Ej\u00e9rcito y el Departamento de Estado de los Estados Unidos, tuvo como resultado inicial el desarrollo de un medicamento contra el paludismo, la primaquina. La versi\u00f3n oficial de la historia de Stateville informaba que sus experimentos inclu\u00edan solamente reclusos blancos. En efecto, los presos negros no participaron en las etapas iniciales del estudio, porque se supon\u00eda, err\u00f3neamente, que los afrodescendientes pose\u00edan alg\u00fan tipo de inmunidad a la malaria y su participaci\u00f3n pod\u00eda distorsionar los resultados de las pruebas.<\/p>\n<p>Pero los autores del art\u00edculo en <em>JAMA<\/em>, James Tabery y Hannah Allen, de la Universidad de Utah, descubrieron que con el tiempo eso fue cambiando y, a partir de la d\u00e9cada de 1950, los reclusos negros pasaron a convertirse en un nuevo objeto de investigaci\u00f3n porque presentaban alta sensibilidad a la primaquina. Para estudiar las reacciones a este f\u00e1rmaco, los investigadores de Stateville inocularon el par\u00e1sito del paludismo a detenidos negros y les administraban primaquina en cantidades excesivas, aunque ello pudiera causarles dolores incapacitantes. Los presos que padec\u00edan un trastorno conocido como deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD) presentaron efectos colaterales que inclu\u00edan n\u00e1useas, fatiga e incluso falencia de \u00f3rganos.<\/p>\n<p>Al examinar los trabajos cient\u00edficos y los archivos de los investigadores de Stateville, Tabery y Allen descubrieron que los presos negros recib\u00edan recompensas menores que las ofrecidas a los blancos. Sus familiares tambi\u00e9n fueron convocados para participar en una l\u00ednea del estudio cuyo objetivo era rastrear el origen gen\u00e9tico de la sensibilidad a la primaquina. \u201cEsto plantea interrogantes al respecto de la forma en que la din\u00e1mica coercitiva pod\u00eda ampliarse y trascender los muros del establecimiento carcelario\u201d, dijo Tabery a la revista <em>Science<\/em>. Ahora \u00e9l se propone divulgar la historia desconocida de aquellos reclusos negros en programas de educaci\u00f3n cient\u00edfica y en museos de la regi\u00f3n de Chicago, donde ellos viv\u00edan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La historia desconocida de los presos negros obligados a participar en un estudio sobre el paludismo","protected":false},"author":476,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299],"coauthors":[786],"class_list":["post-578813","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/578813","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/476"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=578813"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/578813\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":578814,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/578813\/revisions\/578814"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=578813"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=578813"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=578813"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=578813"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}