{"id":578835,"date":"2026-04-23T22:00:03","date_gmt":"2026-04-24T01:00:03","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=578835"},"modified":"2026-04-23T22:00:03","modified_gmt":"2026-04-24T01:00:03","slug":"suelos-cada-vez-mas-fragiles-en-rio-grande-do-sul","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/suelos-cada-vez-mas-fragiles-en-rio-grande-do-sul\/","title":{"rendered":"Suelos cada vez m\u00e1s fr\u00e1giles en Rio Grande do Sul"},"content":{"rendered":"<p>Durante los primeros d\u00edas del mes de mayo, reportajes publicados en peri\u00f3dicos, sitios web y televisi\u00f3n daban cuenta de la recuperaci\u00f3n de las grandes ciudades de Rio Grande do Sul afectadas por la colosal inundaci\u00f3n que hab\u00edan padecido un a\u00f1o antes, pero prestaban escasa atenci\u00f3n a las consecuencias de los cambios operados en el paisaje de las \u00e1reas rurales y en municipios menos poblados. Las grietas que se abrieron en los cerros producto de los deslaves y la disminuci\u00f3n de la profundidad de los r\u00edos, debido a la acumulaci\u00f3n de tierra y de sedimentos arrastrados por las lluvias, han dejado al estado del extremo meridional de Brasil a\u00fan m\u00e1s susceptible a la erosi\u00f3n y a las inundaciones que provocan las lluvias, aun cuando no lleguen a ser tan intensas como las de 2024. La regi\u00f3n ya es vulnerable a las inclemencias del clima por su propia naturaleza, debido a su ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica, su relieve y su suelo poco profundo (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-lluvias-extremas-las-fallas-en-la-prevencion-y-la-geografia-local-provocaron-la-catastrofe-en-el-sur-de-brasil\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 340<\/em><\/a>). En la segunda quincena de junio se registraron nuevamente intensas precipitaciones y unas 170 ciudades sufrieron da\u00f1os a causa de las inundaciones, que obligaron a m\u00e1s de 9.000 personas a abandonar sus hogares y a refugiarse en albergues temporarios.<\/p>\n<p>La gran inundaci\u00f3n de abril y mayo del a\u00f1o pasado afect\u00f3 a 478 de los 497 municipios de Rio Grande do Sul, dej\u00f3 15.000 kil\u00f3metros cuadrados (km<sup>2<\/sup>) bajo el agua y ocasion\u00f3 perjuicios concretos a 2,4 millones de personas. El episodio \u201cpuso de manifiesto las vulnerabilidades existentes en la planificaci\u00f3n urbana, en la gesti\u00f3n de los recursos h\u00eddricos y en la comunicaci\u00f3n de los riesgos a la poblaci\u00f3n\u201d, tal como se deja constancia en el libro intitulado <em>As enchentes no Rio Grande do Sul <\/em>[Las inundaciones en Rio Grande do Sul], coordinado por la Agencia Nacional de Aguas y Saneamiento B\u00e1sico (ANA), publicado a finales de abril.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s, todav\u00eda hay motivos para preocuparse. \u201cLas zonas en donde hubo deslizamientos de tierra siguen siendo vulnerables a las lluvias y la erosi\u00f3n hasta que la vegetaci\u00f3n vuelva a cubrirlas\u201d, explica el ge\u00f3grafo Harideva Egas, del Centro Nacional de Monitoreo y Alerta de Desastres Naturales (Cemaden). \u201cOtro evento con lluvias torrenciales podr\u00eda provocar nuevos deslizamientos en las \u00e1reas afectadas\u201d.<\/p>\n<p>Egas y su colega ge\u00f3grafo Rodrigo Stabile coordinaron un mapeo basado en im\u00e1genes satelitales de alta resoluci\u00f3n (3 metros) que identific\u00f3 15.087 deslizamientos de tierra acaecidos entre el 30 de abril y el 6 de mayo de 2024. Producto de las intensas lluvias, dejaron marcas en el terreno \u2012las cicatrices de los deslaves\u2012 que se concentran en las laderas del centro-oeste de Rio Grande do Sul, en la cuenca hidrogr\u00e1fica del Gua\u00edba, seg\u00fan un estudio publicado en noviembre en la revista cient\u00edfica <em>Landslides<\/em>.<\/p>\n<p>Los deslaves afectaron a una superficie de 63.000 km<sup>2<\/sup> que abarc\u00f3 130 municipios, generando cicatrices de hasta 2 km de longitud, y contribuyeron directamente a la muerte de al menos 67 personas.<\/p>\n<p>\u201cEl agua que bajaba de los cerros arrastr\u00f3 tierra y troncos de \u00e1rboles, cubri\u00f3 arroyos formando barreras naturales que hicieron las veces de represa temporal para todo ese flujo, relata Egas. \u201cCuando esas barreras se rompieron, liberaron oleadas de lodo y desperdicios provocando violentas riadas que, en algunos lugares, alcanzaron los 4 m de altura, dejando a ciudades como Roca Sales, en Vale do Taquari, situada a 142 km de Porto Alegre, cubiertas de lodo\u201d. El ge\u00f3grafo recorri\u00f3 la regi\u00f3n por primera vez en septiembre de 2024 para constatar <em>in situ<\/em> las conclusiones sobre los deslizamientos obtenidas a trav\u00e9s de las im\u00e1genes satelitales.<\/p>\n<p>\u201cA los habitantes de las zonas rurales lo que m\u00e1s les preocupaba eran las inundaciones, porque los deslizamientos de tierra no eran tan frecuentes\u201d, comenta Stabile, quien particip\u00f3 en la expedici\u00f3n. \u201cDec\u00edan que nunca hab\u00eda ocurrido nada parecido, pero, tal como lo pudimos comprobar, las propiedades se encontraban sobre capas de sedimentos antiguos que deben haberse acumulado a lo largo de miles de a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-Enchentes-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1939x1021\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-Enchentes-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-Enchentes-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-Enchentes-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Egas volvi\u00f3 a visitar la regi\u00f3n de Bento Gon\u00e7alves en marzo de este a\u00f1o y comprob\u00f3 que la vegetaci\u00f3n ya hab\u00eda empezado a cubrir algunas de las cicatrices que dejaron los deslizamientos. Otras, sin embargo, a\u00fan dejan a la vista manchones de tierra colorada abiertos por el agua de las fuertes lluvias en medio del bosque que cubre los cerros.<\/p>\n<p>\u201cLos corrimientos de tierra siguen ocurriendo en Bento Gon\u00e7alves, Gramado y Lageado, por ejemplo\u201d, se\u00f1ala el ingeniero forestal Masato Kobiyama, coordinador del Grupo de Investigaci\u00f3n sobre Desastres Naturales del Instituto de Investigaciones Hidr\u00e1ulicas de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (GPDEN-IPH-UFRGS). \u201cTodav\u00eda queda mucha agua en el suelo, que se infiltr\u00f3 por las grietas en las rocas del subsuelo y no se evapor\u00f3 por completo\u201d.<\/p>\n<p>Kobiyama ha recorrido la regi\u00f3n afectada por las lluvias, acompa\u00f1\u00f3 a Egas y otros investigadores en marzo y, junto a otros colegas de la UFRGS, redact\u00f3 un resumen de la tragedia acontecida en 2024 en un art\u00edculo publicado en marzo en la <em>Revista Brasileira de Recursos H\u00eddricos<\/em>. \u201cA mi juicio, fueron muchos m\u00e1s de 15.000 deslizamientos, tal vez el doble, porque el sat\u00e9lite no detecta los m\u00e1s peque\u00f1os, de 1 a 2 m, que frecuentemente he podido observar en las laderas de los cerros\u201d, dice.<\/p>\n<p>Al menos un 35 % del volumen de los sedimentos desplazados por los deslaves lleg\u00f3 a los r\u00edos, principalmente aquellos que discurren cerca de las cabeceras y ca\u00f1ones de la regi\u00f3n serrana, seg\u00fan los c\u00e1lculos del ge\u00f3grafo Jo\u00e3o Paulo Ara\u00fajo, quien particip\u00f3 en el estudio realizado por el Cemaden. Seg\u00fan estima Stabile, ese volumen corresponde a al menos 10 millones de toneladas (t) de sedimentos, suficientes para llenar casi siete estadios como el Maracan\u00e1 de R\u00edo de Janeiro, el m\u00e1s grande de Brasil.<\/p>\n<p>Con base en un modelo matem\u00e1tico que representa a gran escala el flujo de agua en las cuencas hidrogr\u00e1ficas, el ingeniero ambiental Hugo Fagundes, de la Universidad de Campinas (Unicamp), estim\u00f3 que tan solo el r\u00edo Gua\u00edba, que atraviesa el \u00e1rea metropolitana de Porto Alegre, habr\u00eda recibido alrededor de 5 millones de toneladas de sedimentos entre el 27 de abril y el 17 de junio de 2024. \u201cUna parte de ese volumen de sedimentos que no hemos podido cuantificar qued\u00f3 en los r\u00edos, y otra parte fue arrastrada por los r\u00edos hacia el mar\u201d.<\/p>\n<p>Mientras que los sedimentos m\u00e1s livianos son transportados por el agua, los m\u00e1s pesados se asientan en el lecho, por lo que el r\u00edo pierde profundidad y, en consecuencia, parte de su capacidad de absorber el escurrimiento del agua de lluvia. Este fen\u00f3meno abona un incremento de la superficie de las islas fluviales en donde los sedimentos se acumulan, dificulta la navegaci\u00f3n y obliga a tener que retirar los sedimentos acumulados en el r\u00edo utilizando dragas.<\/p>\n<div id=\"attachment_578848\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-578848 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-enchentes-rio-forqueta-RS-2025-06-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"560\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-enchentes-rio-forqueta-RS-2025-06-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-enchentes-rio-forqueta-RS-2025-06-1140-250x123.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-enchentes-rio-forqueta-RS-2025-06-1140-700x344.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-enchentes-rio-forqueta-RS-2025-06-1140-120x59.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Cleberton Bianchini \/ FREITAS, E. M. de <em>et al<\/em>. <strong>Marcas na paisagem<\/strong>. 2025 | Elisete Freitas \/ FREITAS, E. M. de <em>et al<\/em>. <strong>Marcas na paisagem<\/strong>. 2025<\/span>Riberas del r\u00edo Forqueta, afluente del Taquari, en noviembre de 2022 (<em>a la izq<\/em>.) y en agosto de 2024<span class=\"media-credits\">Cleberton Bianchini \/ FREITAS, E. M. de <em>et al<\/em>. <strong>Marcas na paisagem<\/strong>. 2025 | Elisete Freitas \/ FREITAS, E. M. de <em>et al<\/em>. <strong>Marcas na paisagem<\/strong>. 2025<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEl flujo de los r\u00edos ha quedado obstruido por la acumulaci\u00f3n de lodo, materiales org\u00e1nicos, muebles y ramas\u201d, coment\u00f3 el alcalde del municipio de Sapucaia do Sul (Rio Grande do Sul), Volmir Rodrigues, en un debate que tuvo lugar en la C\u00e1mara de Diputados en julio de 2024 en Brasilia. \u201cLos municipios no cuentan con fondos para solventar el dragado\u201d.<\/p>\n<p>En diciembre de 2024, la gobernaci\u00f3n de Rio Grande do Sul anunci\u00f3 inversiones por alrededor de 691 millones de reales para el dragado de las v\u00edas navegables del estado, como parte del programa de recuperaci\u00f3n ambiental de las zonas afectadas por las inundaciones. \u201cLas dragas ya han retirado millones de metros c\u00fabicos de sedimentos de los canales de la hidrov\u00eda que une los puertos de Porto Alegre y Rio Grande\u201d, inform\u00f3 la Secretar\u00eda de Medio Ambiente e Infraestructura (Sema) de Rio Grande do Sul, a trav\u00e9s de su Asesor\u00eda de Comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, no se sabe si estas y otras medidas, como la construcci\u00f3n de diques, ser\u00e1n suficientes como para resistir la intensidad de las lluvias, cuya frecuencia se quintuplicar\u00eda durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas en la regi\u00f3n del sur de Brasil, de acuerdo con un art\u00edculo publicado en febrero en la revista <em>Geophysical Research Letters<\/em>. \u201cSi no se hace bien\u201d, advierte Kobiyama, \u201cel dragado solamente resuelve el problema en la zona puntual donde se realiza, pero puede crear un canal en el lecho del r\u00edo que har\u00e1 que el agua corra m\u00e1s r\u00e1pido, lo que incrementar\u00e1 las inundaciones en las \u00e1reas cercanas a su desembocadura\u201d.<\/p>\n<p>El libro <em>As enchentes no Rio Grande do Sul<\/em> hace hincapi\u00e9 en la conservaci\u00f3n de las \u00e1reas verdes para dificultar la construcci\u00f3n de viviendas en zonas de riesgo y frenar el avance de las aguas. \u201cEn los sitios donde se pierde la cobertura vegetal, los procesos erosivos tienden a agravarse\u201d, subraya Fagundes. No obstante, en un recorrido inverso, la superficie agr\u00edcola creci\u00f3 un 35 % entre 1985 y 2022, lo que ha incrementado la vulnerabilidad a los eventos clim\u00e1ticos severos, seg\u00fan un art\u00edculo publicado en abril en la revista <em>Environmental Research Letters<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cLas riberas y los bosques que se alzan a orillas de los r\u00edos no deber\u00edan ocuparse, debido al peligro que suponen para la gente en caso de crecientes\u201d, insiste Kobiyama. Los d\u00edas 4 y 5 de junio, por invitaci\u00f3n de un concejal, el ingeniero forestal dio charlas a agricultores, docentes, estudiantes y otros residentes del municipio de Rolante, situado a 90 km de Porto Alegre a la vera de un r\u00edo que ya ha causado violentas inundaciones. \u201cTodos tenemos que aprender a observar los movimientos de los r\u00edos y el suelo en caso de lluvias fuertes, para prepararnos para nuevos embates del clima\u201d, coment\u00f3.<\/p>\n<p>En Rolante, Kobiyama propuso la formaci\u00f3n de grupos comunitarios integrados por voluntarios para organizar las alertas y la evacuaci\u00f3n de los habitantes a albergues seguros aprovisionados con alimentos en caso de lluvias fuertes. \u201cEn una ciudad aqu\u00ed en Rio Grande do Sul\u201d, relata, \u201cla gente se refugi\u00f3 en una iglesia situada al pie de una ladera, pero tuvieron que marcharse r\u00e1pidamente cuando advirtieron que la iglesia pod\u00eda ser afectada por los deslizamientos de tierra\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Suelos cada vez m\u00e1s fr\u00e1giles en Rio Grande do Sul<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 353 de julio de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>COLLISCHONN, W.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/rbrh\/a\/pZSKfKmv5dmyBWZRhpLv5zF\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The exceptional hydrological disaster of april-may 2024 in southern Brazil<\/a>. <strong>Revista Brasileira de Recursos H\u00eddricos<\/strong>. v. 30, e1. 19 mar. 2025.<br \/>\nEGAS, H. M.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/s10346-024-02410-w\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Comprehensive inventory and initial assessment of landslides triggered by autumn 2024 rainfall in Rio Grande do Sul, Brazil<\/a>.\u00a0<strong>Landslide<\/strong>. v. 22, p. 579-89. 26 nov. 2024.<br \/>\nPETRY, I.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1029\/2024GL112436\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Changes in flood magnitude and frequency projected for vulnerable regions and major wetlands of South America<\/a>.<strong>\u00a0Geophysical Research Letters<\/strong>. v. 52, n. 5. e2024GL112436. 16 mar. 2025.<br \/>\nTRANCOSO, R.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.proquest.com\/openview\/ef7a472cffdf526c3da57cc10294ebb6\/1?cbl=4998671&amp;pq-origsite=gscholar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Deadlier natural disasters\u2014a warning from Brazil\u2019s 2024 floods<\/a>.\u00a0<strong>Environmental Research Letters<\/strong>. v. 20, n. 4. 041001. abr. 2025.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libros<br \/>\n<\/strong>AGENCIA NACIONAL DE AGUAS Y SANEAMIENTO B\u00c1SICO.<strong>\u00a0<\/strong><a href=\"https:\/\/biblioteca.ana.gov.br\/sophia_web\/Acervo\/Detalhe\/107692?returnUrl=\/sophia_web\/Home\/Index&amp;guid=1745452800751\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>As enchentes no Rio Grande do Sul: Li\u00e7\u00f5es, desafios e caminhos para um futuro resiliente<\/strong><\/a>. Brasilia: ANA, 2025.<br \/>\nFREITAS, E. M. de\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.univates.br\/editora-univates\/media\/publicacoes\/445\/pdf_445.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Marcas na paisagem: Mem\u00f3rias para construir a resili\u00eancia no vale do Taquari (RS)<\/strong><\/a>. Lajeado, Rio Grande do Sul. Editorial Univates, 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Miles de grietas abiertas en los cerros y los r\u00edos menos profundos tras la gran inundaci\u00f3n de 2024 acent\u00faan la vulnerabilidad del sur de Brasil a los estragos que causan las lluvias","protected":false},"author":17,"featured_media":578836,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[293,269],"coauthors":[5968],"class_list":["post-578835","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/578835","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=578835"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/578835\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":578852,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/578835\/revisions\/578852"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/578836"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=578835"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=578835"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=578835"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=578835"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}