{"id":578871,"date":"2026-04-23T22:01:07","date_gmt":"2026-04-24T01:01:07","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=578871"},"modified":"2026-04-23T22:01:07","modified_gmt":"2026-04-24T01:01:07","slug":"la-cifra-de-accidentes-con-escorpiones-aumento-un-154-entre-2014-y-2023-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-cifra-de-accidentes-con-escorpiones-aumento-un-154-entre-2014-y-2023-en-brasil\/","title":{"rendered":"La cifra de accidentes con escorpiones aument\u00f3 un 154 % entre 2014 y 2023 en Brasil"},"content":{"rendered":"<p>A mediados de mayo, las noticias sobre accidentes con escorpiones en Perdizes, un barrio de clase media y alta en la zona oeste de la ciudad de S\u00e3o Paulo pusieron en alerta a sus ciudadanos, poco habituados a toparse con estos ar\u00e1cnidos. Se los puede encontrar con mayor frecuencia en las \u00e1reas perif\u00e9ricas y pobres de la ciudad, aunque existen focos en varios de los barrios m\u00e1s c\u00e9ntricos. Pese al susto inicial, hasta ahora no ha habido se\u00f1ales de que la capital paulista se enfrente a una invasi\u00f3n reciente de estos artr\u00f3podos, que pueden ingresar a las casas y apartamentos a trav\u00e9s de las tuber\u00edas de las instalaciones el\u00e9ctricas o del agua y alcantarillas sin protecci\u00f3n. Los <a href=\"https:\/\/nies.saude.sp.gov.br\/ses\/publico\/peconhentos\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">datos del panel de accidentes con animales ponzo\u00f1osos<\/a> de la Secretar\u00eda de Salud del Estado de S\u00e3o Paulo registraban, hasta junio de 2025, 161 casos de envenenamiento por picaduras de escorpiones en la ciudad, frente a 426 a lo largo de todo el a\u00f1o anterior y 451 en 2023 (<em>v\u00e9ase el gr\u00e1fico abajo<\/em>). Sin embargo, un an\u00e1lisis efectuado sobre un per\u00edodo m\u00e1s extenso revela un aumento importante del total de accidentes en la capital, en el interior del estado y en el resto de Brasil durante las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>\u201cEn el pasado no se o\u00eda hablar de picaduras en el interior de los hogares. Hoy en d\u00eda, la gente suele encontrarse con ellos y sufre accidentes. Yo misma he encontrado escorpiones dentro de mi casa\u201d, relata la biom\u00e9dica Manuela Pucca, docente de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en su campus de la localidad de Araraquara, donde ella reside. Pucca es la autora principal de un art\u00edculo publicado en el mes de mayo en la revista <a href=\"https:\/\/www.frontiersin.org\/journals\/public-health\/articles\/10.3389\/fpubh.2025.1573767\/full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Frontiers in Public Health<\/em><\/a> que muestra la evoluci\u00f3n de los accidentes en distintas regiones de Brasil entre 2014 y 2023. Durante ese per\u00edodo, el total de casos de envenenamiento en el pa\u00eds por esta causa se increment\u00f3 en un 154 %. Seg\u00fan los datos disponibles en el Ministerio de Salud nacional a la fecha en que se redact\u00f3 el trabajo, esa cifra pas\u00f3 de 67.000 casos en 2014 a 170.600 en 2023.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpioes-2025-07-info1-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1140x1021\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpioes-2025-07-info1-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpioes-2025-07-info1-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpioes-2025-07-info1-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>Las dos regiones m\u00e1s pobladas de Brasil \u2012el sudeste, en donde viven 84,8 millones de personas, y el nordeste, con 54,6 millones\u2012 tambi\u00e9n son las que concentran la mayor cantidad de envenenamientos. En 2023 se registraron 84.500 y 57.600 casos, respectivamente, uno por cada mil habitantes aproximadamente. Con 30,2 millones de habitantes, la regi\u00f3n sur es, proporcionalmente, la menos afectada, con un accidente cada 4.000 personas. Seg\u00fan sospechan los investigadores, las cifras oficiales ser\u00edan solamente la porci\u00f3n m\u00e1s visible de una epidemia silenciosa, ya que cuando las picaduras se concretan en adultos, \u00e9stos no suelen acudir a los servicios de salud (que est\u00e1n obligados a notificarlas) y se automedican en casa. \u201cEl escorpionismo, tal como se las denomina a las intoxicaciones causadas por las picaduras de escorpiones, es un problema descuidado que se incluye entre las enfermedades desatendidas\u201d, dice Pucca.<\/p>\n<p>Con un t\u00edtulo ligeramente alarmista, que sugiere que las ciudades brasile\u00f1as est\u00e1n padeciendo una infestaci\u00f3n de escorpiones, el estudio tambi\u00e9n esboza una proyecci\u00f3n de lo que podr\u00eda suceder si no se toman medidas tendientes a modificar las condiciones que propician la proliferaci\u00f3n de estos ar\u00e1cnidos. El total de accidentes por a\u00f1o continuar\u00e1 en aumento y ascender\u00eda a 274.300 casos en 2033 (<em>v\u00e9ase el gr\u00e1fico abajo<\/em>). \u201cAunque las cifras de la serie hist\u00f3rica son conocidas, la proyecci\u00f3n expone el problema de manera muy clara\u201d, comenta el bi\u00f3logo Gabriel Murayama, investigador del Laboratorio de Ecolog\u00eda Sensorial y del Comportamiento de Ar\u00e1cnidos (Lesca) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), en donde estudia el control qu\u00edmico y biol\u00f3gico de los escorpiones, quien no particip\u00f3 en el estudio actual.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpioes-2025-07-info2ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1140x1021\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpioes-2025-07-info2ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpioes-2025-07-info2ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpioes-2025-07-info2ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>En el trabajo publicado en mayo, Pucca y los otros cinco colaboradores enumeraron algunas de las razones del aumento de los accidentes con estos ar\u00e1cnidos: el crecimiento r\u00e1pido y no planificado de las ciudades (particularmente en zonas con escasa infraestructura); el tratamiento y desechado inadecuado de los residuos; la falta de saneamiento b\u00e1sico; la ausencia de medidas regulares de control de estos animales en las ciudades, y el advenimiento de veranos m\u00e1s c\u00e1lidos y per\u00edodos de lluvia alternados con sequ\u00edas intensas, agravados por los cambios clim\u00e1ticos. \u201cParte de este aumento de los accidentes tambi\u00e9n puede atribuirse a la ampliaci\u00f3n y la mejora de los sistemas de vigilancia y notificaci\u00f3n, especialmente en los municipios que en los \u00faltimos a\u00f1os comenzaron a reportar los datos en forma sistem\u00e1tica y regular\u201d, dice la investigadora.<\/p>\n<p>El escorpi\u00f3n amarillo (<em>Tityus serrulatus<\/em>) y el escorpi\u00f3n amarillo del nordeste (<em>T. stigmurus<\/em>) estar\u00edan propag\u00e1ndose por diversas regiones de Brasil, posiblemente transportados en embalajes de mercader\u00edas. Originarias de regiones con clima c\u00e1lido y seco, estas especies se han adaptado a la vida en las ciudades, en donde establecen f\u00e1cilmente nuevas poblaciones, y parecen soportar bien el fr\u00edo. \u201cEn los \u00faltimos a\u00f1os se han informado accidentes con \u00e9stos incluso en lugares con clima m\u00e1s fr\u00edo, como Santa Catarina y Rio Grande do Sul\u201d, comenta el zo\u00f3logo Rogerio Bertani, experto en ar\u00e1cnidos y autor principal de un art\u00edculo publicado en 2018 en la revista <em>Bioinvasions Records<\/em>, en el que inform\u00f3 de la llegada de <em>T. stigmurus<\/em> a la ciudad de S\u00e3o Paulo en 2012, probablemente escondidos en cajones de frutas.<\/p>\n<p>Las dos especies de escorpiones mencionadas se consideran invasoras en algunos estados. En la capital paulista, parecen haber sustituido al escorpi\u00f3n marr\u00f3n o pardo, tal como se la conoce a la especie denominada <em>T. bahiensis<\/em>, que habita en ambientes m\u00e1s h\u00famedos, cerca de los montes, y era m\u00e1s com\u00fan en la ciudad hasta la d\u00e9cada de 1960. En el <a href=\"https:\/\/www.livrosabertos.abcd.usp.br\/portaldelivrosUSP\/catalog\/book\/1308\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Atlas escorpi\u00f4nico de S\u00e3o Paulo<\/em><\/a>, publicado en 2024, el bi\u00f3logo Sergio Cominato Ferraz, del Centro de Control de Zoonosis de la capital paulista, y el epidemi\u00f3logo Francisco Chiaravallotti Neto, de la Facultad de Salud P\u00fablica de la USP, informan que entre 2013 y 2018 el escorpi\u00f3n amarillo hab\u00eda sido hallado en 89 de los 96 distritos administrativos de la capital, el escorpi\u00f3n amarillo del nordeste en 64 y el marr\u00f3n, solamente en cuatro.<\/p>\n<div id=\"attachment_578892\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-578892 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-luz-negra-2025-07-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"702\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-luz-negra-2025-07-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-luz-negra-2025-07-1140-250x154.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-luz-negra-2025-07-1140-700x431.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-luz-negra-2025-07-1140-120x74.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Rafael Sim\u00f5es \/ Comunicaci\u00f3n Instituto Butantan<\/span>Un compuesto fluorescente de su exoesqueleto hace que los escorpiones brillen cuando se los ilumina con luz negra<span class=\"media-credits\">Rafael Sim\u00f5es \/ Comunicaci\u00f3n Instituto Butantan<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los escorpiones se cuentan entre los primeros animales que ocuparon la tierra firme. Seg\u00fan los registros paleontol\u00f3gicos, los primeros ejemplares aparecieron hace unos 435 millones de a\u00f1os, cuando los continentes actuales en parte se encontraban agrupados en el supercontinente Gondwana. De las alrededor de 2.500 especies descritas en todo el mundo, aproximadamente 170 se encuentran en Brasil. Cuatro de ellas se consideran de inter\u00e9s m\u00e9dico, ya que causan accidentes graves: las tres citadas anteriormente y el escorpi\u00f3n negro amaz\u00f3nico (<em>T. obscurus<\/em>).<\/p>\n<p>Con cuatro pares de patas, un par de pinzas y un aguij\u00f3n en la punta de la cola a trav\u00e9s del cual inoculan el veneno, los escorpiones son m\u00e1s peque\u00f1os de lo que muchos imaginan. Los ejemplares de las tres primeras especies citadas llegan a medir, como m\u00e1ximo, 7 cent\u00edmetros (cm) de largo, mientras que la especie m\u00e1s grande, el escorpi\u00f3n negro amaz\u00f3nico, puede alcanzar unos 12 cm. \u201cLos escorpiones son animales sinantr\u00f3picos, es decir, permanecen cerca de los humanos porque se han adaptado bien al ambiente urbano, principalmente porque el mismo les proporciona cuatro elementos esenciales: agua, alimento, refugio y un acceso propicio\u201d, explic\u00f3 la bi\u00f3loga Denise Maria Candido, del Bioterio de Artr\u00f3podos del Instituto Butantan de S\u00e3o Paulo, a <em>Ag\u00eancia de Not\u00edcias do Estado de S.Paulo <\/em>en febrero de este a\u00f1o. \u201cSi se cumplen estas cuatro condiciones, acaban instal\u00e1ndose, reproduci\u00e9ndose y proliferando\u201d, coment\u00f3.<\/p>\n<p>En Brasil, los accidentes m\u00e1s graves est\u00e1n relacionados con el escorpi\u00f3n amarillo. Con sus patas y su cola de un tono amarillo p\u00e1lido y el cuerpo m\u00e1s oscuro, se encuentra en casi todos los estados del pa\u00eds. Una caracter\u00edstica que facilita la proliferaci\u00f3n de esta especie radica en que puede reproducirse en forma asexual, por partenog\u00e9nesis, un proceso en el que el \u00f3vulo puede dar lugar a un ejemplar adulto sin necesidad de espermatozoide: los machos son raros y, en algunos lugares, inexistentes.<\/p>\n<div id=\"attachment_578896\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-578896 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-veneno-2025-07-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"691\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-veneno-2025-07-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-veneno-2025-07-1140-250x152.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-veneno-2025-07-1140-700x424.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-veneno-2025-07-1140-120x73.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Rafael Sim\u00f5es \/ Comunicaci\u00f3n Instituto Butantan<\/span>Extracci\u00f3n de veneno para la producci\u00f3n del suero antiescorpi\u00f3nico<span class=\"media-credits\">Rafael Sim\u00f5es \/ Comunicaci\u00f3n Instituto Butantan<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los compuestos t\u00f3xicos que inyectan con su picadura suelen causar problemas locales (por lo general, dolor, ardor, hormigueo e inflamaci\u00f3n) y sist\u00e9micos, tales como cefaleas, n\u00e1useas, hipersalivaci\u00f3n, somnolencia, taquicardia, descenso o aumento de la temperatura corporal y espasmos musculares. En los casos m\u00e1s graves, puede producirse falta de aire, un descenso importante de la presi\u00f3n arterial, lo que perjudica la circulaci\u00f3n de la sangre y la irrigaci\u00f3n de los \u00f3rganos, e incluso la muerte.<\/p>\n<p>De padecerse un accidente, se recomienda buscar atenci\u00f3n m\u00e9dica de urgencia lo m\u00e1s pronto posible, pues algunos de los casos requieren internaci\u00f3n, aunque la tasa de mortalidad sea baja. En una carta publicada en 2019 en la <a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/rsbmt\/a\/kmCcGVLxgV5nBHrbzKPnqds\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Revista Brasileira de Medicina Tropical<\/em><\/a>, investigadores de la USP y del Instituto Butantan, entre ellos Bertani, alertan sobre el hecho de que en un 80 % las muertes se producen hasta 48 horas despu\u00e9s de las picaduras y la tasa de decesos var\u00eda seg\u00fan la edad.<\/p>\n<p>Las principales v\u00edctimas fatales son los ni\u00f1os. Entre los menores de 10 a\u00f1os, se producen 32 muertes por cada 10.000 accidentes, un \u00edndice m\u00e1s de tres veces superior al registrado entre adolescentes y adultos (9 de cada 10.000).<\/p>\n<p>El tama\u00f1o m\u00e1s peque\u00f1o sus cuerpos y la frecuencia card\u00edaca naturalmente m\u00e1s elevada que la de los adultos hacen que las toxinas del escorpi\u00f3n lleguen r\u00e1pidamente al sistema nervioso central de los ni\u00f1os. \u201cLos s\u00edntomas suelen ser m\u00e1s graves en este caso porque la barrera hematoencef\u00e1lica, una estructura que protege al cerebro y regula el transporte de sustancias entre la sangre y el sistema nervioso central, a\u00fan no est\u00e1 madura\u201d, dice la farmac\u00e9utica y bioqu\u00edmica Eliane Candiani Arantes, de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de Ribeir\u00e3o Preto (FCFRP) de la USP, coautora del trabajo publicado en <em>Frontiers in Public Health<\/em>. \u201cPor esa raz\u00f3n, las neurotoxinas pueden llegar muy r\u00e1pidamente al sistema nervioso central y causar un edema cerebral\u201d, explica.<\/p>\n<div id=\"attachment_578900\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-578900 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-marrom-2025-07-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-marrom-2025-07-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-marrom-2025-07-1140-250x99.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-marrom-2025-07-1140-700x276.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-marrom-2025-07-1140-120x47.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Rogerio Bertani\u2009\/\u2009Instituto Butantan<\/span>Escorpi\u00f3n marr\u00f3n (<em>T. bahiensis<\/em>), de cuerpo casta\u00f1o oscuro, y escorpi\u00f3n amarillo del nordeste (<em>T. stigmurus<\/em>), con una mancha oscura en el dorso<span class=\"media-credits\">Rogerio Bertani\u2009\/\u2009Instituto Butantan<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan un estudio publicado en abril en la revista <em>Toxicon<\/em>, la demora en la b\u00fasqueda de atenci\u00f3n m\u00e9dica aumenta la necesidad de internaci\u00f3n hospitalaria para afrontar los trastornos que se producen en el organismo de los ni\u00f1os. En ese trabajo, el grupo dirigido por el farmac\u00e9utico Edmarlon Girotto, de la Universidad Estadual de Londrina (UEL), sigui\u00f3 la evoluci\u00f3n de 450 ni\u00f1os menores de 12 a\u00f1os picados por escorpiones y atendidos entre 2017 y 2022 en el Centro de Informaci\u00f3n y Asistencia Toxicol\u00f3gica (Ciatox) del hospital universitario. Un 11 % de ellos requiri\u00f3 la administraci\u00f3n de suero antiescorpi\u00f3nico y un 8,4 % tuvo que ser hospitalizado. La necesidad de internaci\u00f3n aument\u00f3 11 veces cuando los accidentes se produjeron con escorpiones amarillos y 2,5 veces si la b\u00fasqueda de tratamiento hab\u00eda tardado m\u00e1s de 3 horas.<\/p>\n<p>La acci\u00f3n de las toxinas, escriben los autores, provoca cambios en la circulaci\u00f3n de los iones de sodio, potasio y calcio en las c\u00e9lulas del sistema nervioso y conduce a lo que los especialistas denominan \u201ctormenta auton\u00f3mica\u201d. Se produce una estimulaci\u00f3n temporal del sistema nervioso parasimp\u00e1tico, que suele ralentizar los latidos card\u00edacos y causar una ca\u00edda de la presi\u00f3n arterial, seguida de una activaci\u00f3n prolongada del sistema nervioso simp\u00e1tico, responsable de activar las respuestas de lucha o huida y elevar la frecuencia y la intensidad de los latidos del coraz\u00f3n y la presi\u00f3n arterial, as\u00ed como de facilitar la respiraci\u00f3n. \u201cLa tormenta auton\u00f3mica dificulta un tratamiento r\u00e1pido porque el paciente puede arribar al hospital con hipotensi\u00f3n y, de repente, presentar hipertensi\u00f3n\u201d, dice Candiani Arantes, de la FCFRP-USP.<\/p>\n<p>Los adultos no est\u00e1n a salvo de la acci\u00f3n de las toxinas y pueden presentar reacciones graves, especialmente si se trata de ancianos o personas con problemas de salud preexistentes. \u201cLas personas con problemas card\u00edacos y pulmonares pueden llegar a morirse porque la principal causa de defunci\u00f3n la constituyen las alteraciones card\u00edacas y el edema pulmonar [acumulaci\u00f3n de l\u00edquido en los alv\u00e9olos]\u201d, explica Candiani Arantes.<\/p>\n<p>El suero antiescorpi\u00f3nico se produce en el Instituto Butantan de S\u00e3o Paulo y en la Fundaci\u00f3n Ezequiel Dias, en Minas Gerais, y sirve para el tratamiento de los accidentes con las cuatro especies del g\u00e9nero <em>Tityus<\/em>. Solo se lo puede encontrar en algunos centros de atenci\u00f3n de urgencias y hospitales de referencia. Para saber d\u00f3nde encontrar el suero en la ciudad donde vive, consulte la lista de hospitales de referencia para la atenci\u00f3n de accidentes con animales ponzo\u00f1osos publicada por el <a href=\"https:\/\/www.gov.br\/saude\/pt-br\/assuntos\/saude-de-a-a-z\/a\/animais-peconhentos\/hospitais-de-referencia?b_start:int=20\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ministerio de Salud<\/a>.<\/p>\n<div id=\"attachment_578904\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-578904 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-soro-2025-07-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"703\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-soro-2025-07-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-soro-2025-07-1140-250x154.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-soro-2025-07-1140-700x432.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpiao-soro-2025-07-1140-120x74.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Prensa Instituto Butantan <\/span>Envase de suero antiescorpi\u00f3nico en el Instituto Butantan<span class=\"media-credits\">Prensa Instituto Butantan <\/span><\/p><\/div>\n<p>Asimismo, el suero solo est\u00e1 recomendado para los casos graves, porque puede provocar reacciones al\u00e9rgicas, que en general son leves y pueden controlarse con los medicamentos adecuados. Sucede que, para producir el suero, se inyecta el veneno del escorpi\u00f3n en la sangre de caballos. Posteriormente, se les extrae sangre y se filtra el plasma (la parte l\u00edquida) para extraer los anticuerpos generados contra las toxinas del escorpi\u00f3n. \u201cLos anticuerpos de los caballos no son iguales a los humanos y, a menudo, nuestro organismo los reconoce como extra\u00f1os. Al ser inoculados en humanos, pueden causar reacciones al\u00e9rgicas e incluso un <em>shock<\/em> anafil\u00e1ctico\u201d, explica Pucca, quien est\u00e1 tratando de producir suero en laboratorio mediante biotecnolog\u00eda, sin utilizar caballos.<\/p>\n<p>Los escorpiones son animales predadores \u2012por lo general, cazan insectos, ara\u00f1as y otros artr\u00f3podos\u2012 y son m\u00e1s activos por la noche. En su h\u00e1bitat natural, se ocultan entre las hojas, en la corteza de los \u00e1rboles, debajo de troncos o ramas ca\u00eddas o piedras y en las grietas de las rocas o madrigueras. En las ciudades, se los encuentra en terrenos bald\u00edos, alcantarillas, jardines y cementerios. No existen en el mercado productos qu\u00edmicos eficaces para controlar a los escorpiones y es poco lo que se sabe sobre los enemigos naturales de las especies que habitan en Brasil. \u201cSe necesitan estudios urgentes para probar m\u00e9todos de control\u201d, dice Murayama, de la USP.<\/p>\n<p>La mejor forma de evitar la presencia indeseada de escorpiones es mantener el hogar y el espacio exterior libres de basura y escombros, que pueden servirles de refugio y fuente de alimento, y sellar hendijas, puertas, ventanas, rejillas y tomacorrientes, ya que pueden ingresar por las tuber\u00edas o los conductos de la instalaci\u00f3n el\u00e9ctrica (<em>v\u00e9ase el recuadro abajo<\/em>). Para evitar accidentes, hay que protegerse con guantes y calzado apropiado cuando se realizan tareas rurales o de jardiner\u00eda. Tambi\u00e9n es aconsejable sacudir la ropa e inspeccionar el interior del calzado antes de pon\u00e9rselo. Los escorpiones no atacan a los seres humanos. Seg\u00fan los expertos, en caso de amenaza, su instinto los impulsa a huir. Las picaduras se producen cuando las personas los tocan o los pisan. Si se encuentra con un ejemplar, no intente atraparlo, ni siquiera con guantes. Comun\u00edquese con el Centro de Control de Zoonosis de su ciudad (en la capital paulista, marque 156, seguido de la opci\u00f3n 2 y luego la opci\u00f3n 3).<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpioes-2025-07-info3-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1939x681\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpioes-2025-07-info3-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpioes-2025-07-info3-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RPF-escorpioes-2025-07-info3-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Una epidemia silenciosa<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 353 de julio de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>PUCCA, M. B.<em>\u00a0et al.<\/em>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.frontiersin.org\/journals\/public-health\/articles\/10.3389\/fpubh.2025.1573767\/full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Scorpions are taking over: The silent and escalating public health crisis in Brazil.<\/a>\u00a0<strong>Frontiers in Public Health<\/strong>. 7 mayo 2025.<br \/>\nBERTANI, R.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.reabic.net\/journals\/bir\/2018\/1\/BIR_2018_Bertani_etal.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alien scorpions in the Municipality of S\u00e3o Paulo, Brazil \u2013 Evidence of<\/a> successful establishment of <em>Tityus stigmuru<\/em>s (Thorell, 1876) and first records of <em>Broteochactas parvulus<\/em> (Pocock, 1897) and <em>Jaguajir rochae<\/em> (Borelli, 1910).\u00a0<strong>BioInvasions Records<\/strong>. 2018.<br \/>\nTORRES, P. P. Q.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/rsbmt\/a\/kmCcGVLxgV5nBHrbzKPnqds\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Scorpionism in Brazil: Exponential growth of accidents and deaths from scorpion stings.<\/a> <strong>Revista Brasileira de Medicina Tropical<\/strong>. 16 mayo. 2019.<br \/>\nTONIN DOS SANTOS, R. H.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0041010125000790\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Characterization of scorpion envenoming in children care for a poisoning control center<\/a>.\u00a0<strong>Toxicon<\/strong>. abr. 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las regiones sudeste y nordeste del pa\u00eds concentran la mayor cantidad de casos","protected":false},"author":702,"featured_media":578872,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[298,329],"coauthors":[3889],"class_list":["post-578871","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-epidemiologia-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/578871","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/702"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=578871"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/578871\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":578917,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/578871\/revisions\/578917"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/578872"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=578871"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=578871"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=578871"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=578871"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}