{"id":579191,"date":"2026-04-23T22:07:39","date_gmt":"2026-04-24T01:07:39","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=579191"},"modified":"2026-04-23T22:21:03","modified_gmt":"2026-04-24T01:21:03","slug":"la-ley-del-femicidio-cumple-10-anos-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-ley-del-femicidio-cumple-10-anos-en-brasil\/","title":{"rendered":"La Ley del Femicidio cumple 10 a\u00f1os en Brasil"},"content":{"rendered":"<p>\u201cEstoy aqu\u00ed porque ten\u00eda una hija con unos hermosos ojos verdes\u201d. As\u00ed fue como se present\u00f3 un padre a la soci\u00f3loga Eva Alterman Blay, en una reuni\u00f3n en el apartamento de ella en el barrio de Santa Cec\u00edlia, en el centro de la ciudad de S\u00e3o Paulo, hace alrededor de 20 a\u00f1os. La soci\u00f3loga, quien desde la d\u00e9cada de 1970 se dedica a la problem\u00e1tica de la violencia contra las mujeres, sol\u00eda recibir en su hogar a personas vinculadas a los movimientos sociales. El hombre en cuesti\u00f3n, llevado al apartamento por un colega de Alterman Blay, tra\u00eda consigo un desahogo y un arrepentimiento. Revel\u00f3 que, ante la intenci\u00f3n de su hija de separarse de su marido porque \u00e9l la agred\u00eda, le hab\u00eda pedido que tuviera paciencia: \u201cTal vez \u00e9l cambie, t\u00fa cambies y las cosas se arreglen\u201d. D\u00edas despu\u00e9s, la muchacha fue asesinada de un disparo en el ojo por su pareja. \u201cTambi\u00e9n estoy aqu\u00ed porque creo que el trabajo que hacen ustedes debe continuar\u201d, concluy\u00f3 diciendo el hombre.<\/p>\n<p>\u00c9l sab\u00eda que Alterman Blay formaba parte del grupo del gobierno estadual de Franco Montoro (1983-1987), quien en 1985 cre\u00f3 en la ciudad de S\u00e3o Paulo la primera Comisar\u00eda de Defensa de la Mujer de Brasil. Pero parec\u00eda que estaba reclamando algo m\u00e1s, para que el asesinato de su hija a manos del marido no fuera uno m\u00e1s. \u201cComo soci\u00f3loga, s\u00e9 que cuando finalmente se aprueba una ley, la sociedad ya se ha adelantado y est\u00e1 en v\u00edas de exigir esa soluci\u00f3n\u201d, dice Alterman Blay, profesora em\u00e9rita de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP). \u201cLa Ley contra el Femicidio es reciente e importante, pero por s\u00ed sola no soluciona el problema. Basta con ver el aumento de la cifra de casos en el pa\u00eds en los \u00faltimos a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan datos del Ministerio de Justicia y Seguridad P\u00fablica nacional, los femicidios pasaron de 527 casos en 2015 a 1.510 en 2024, lo que representa un incremento del 186,53 %. Las v\u00edctimas de femicidio registradas en ese intervalo ascendieron a 11.714, con un promedio de tres casos por d\u00eda. Entre los estados brasile\u00f1os con m\u00e1s femicidios, S\u00e3o Paulo encabeza la lista, con 1.590 muertes hasta 2024, seguido por Minas Gerais (1.501) y Rio Grande do Sul (935).<\/p>\n<p>El 9 de marzo de este a\u00f1o, la Ley Federal n\u00ba 13.104\/2015, m\u00e1s conocida como Ley del Femicidio, cumpli\u00f3 10 a\u00f1os. Literalmente, este crimen consiste en el asesinato de una mujer \u201cmotivado por su condici\u00f3n de sexo femenino\u201d, razones que involucran dos incisos: el primero es la violencia dom\u00e9stica y familiar, y el segundo es el menosprecio o la discriminaci\u00f3n por el simple hecho de ser mujer.<\/p>\n<p>Fruto de la Comisi\u00f3n Parlamentaria Mixta de Investigaci\u00f3n (CPMI) sobre la Violencia contra la Mujer, cuyas deliberaciones en el Congreso Nacional se extendieron entre marzo de 2012 y agosto de 2013, la ley no solo modific\u00f3 el C\u00f3digo Penal, al tipificar el femicidio como circunstancia agravante del homicidio, sino que incluy\u00f3 a este tipo de asesinato en la lista de los cr\u00edmenes aberrantes.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado, el presidente Luiz In\u00e1cio Lula da Silva promulg\u00f3 la Ley n\u00ba 14.994, que reforz\u00f3 la Ley n\u00ba 13.104 al declarar al femicidio como crimen aut\u00f3nomo (con caracter\u00edsticas propias) y ampliar la pena prevista hasta los 40 a\u00f1os de prisi\u00f3n. Se trata de la pena m\u00e1s severa prevista en el C\u00f3digo Penal.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, por presi\u00f3n de la sociedad, tambi\u00e9n se han implementado medidas como el \u201cLigue 180\u201d [Llame al 180], creado en 2005, un servicio de utilidad p\u00fablica que ofrece apoyo y orientaci\u00f3n a las mujeres en situaci\u00f3n de violencia, que a partir de 2014 comenz\u00f3 a recibir denuncias y las remite a los organismos competentes.<\/p>\n<p>Existen otras iniciativas, como la Patrulla Maria da Penha (instaurada por primera vez en el pa\u00eds en 2012 en Rio Grande do Sul, promueve visitas regulares a las v\u00edctimas de violencia dom\u00e9stica y familiar que se encuentran bajo un r\u00e9gimen de medidas de protecci\u00f3n preventivas) y el uso de tobilleras electr\u00f3nicas para someter a los agresores a la vigilancia electr\u00f3nica durante el per\u00edodo de aplicaci\u00f3n de las medidas de protecci\u00f3n de urgencia en los casos de violencia dom\u00e9stica y familiar, que pas\u00f3 a ser obligatoria en 2025.<\/p>\n<p>Sin embargo, as\u00ed como por un lado se han endurecido las sanciones, por otro se pone de manifiesto el fracaso del Estado a la hora de promover la protecci\u00f3n efectiva de las mujeres. \u201cT\u00e9cnicamente, cuando la muerte de una mujer es calificada como femicidio, se est\u00e1 reconociendo que los servicios p\u00fablicos no han sido eficaces para combatir una pr\u00e1ctica que, en la mayor\u00eda de los casos, es evitable\u201d, dice la abogada Fabiana Cristina Severi, del Departamento de Derecho P\u00fablico de la Facultad de Derecho de Ribeir\u00e3o Preto de la USP. \u201cNo es algo que ocurra de una hora a otra, sino un cuadro de violencia que ha venido escalando\u201d.<\/p>\n<p>La literatura espec\u00edfica y las organizaciones internacionales de derechos humanos entienden al femicidio como una consecuencia de otras formas de violencia dom\u00e9stica contra las mujeres y las ni\u00f1as, especialmente la violencia dom\u00e9stica y familiar. Ser\u00eda la consecuencia tr\u00e1gica de todo un ciclo de desprotecci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"720\" class=\"size-full wp-image-579200 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-Feminicidio-mao-2025-07-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-Feminicidio-mao-2025-07-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-Feminicidio-mao-2025-07-1140-250x158.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-Feminicidio-mao-2025-07-1140-700x442.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-Feminicidio-mao-2025-07-1140-120x76.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Valentina Fraiz<\/span><\/p>\n<p>Desde 2015 a la fecha, los estudios acad\u00e9micos sobre el femicidio apuntan no solamente a identificar los errores y aciertos en la aplicaci\u00f3n de la ley, sino tambi\u00e9n recopilar cifras m\u00e1s fidedignas sobre los femicidios en Brasil y entender sus impactos y su dimensi\u00f3n en diferentes contextos.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado, Severi coordin\u00f3 una investigaci\u00f3n realizada en el marco del Grupo de Investigaciones sobre Derechos Humanos, Democracia y Desigualdades de la USP de Ribeir\u00e3o Preto. El estudio, que ha sido presentado a una revista cient\u00edfica para su publicaci\u00f3n, analiz\u00f3 alrededor de 20.000 causas penales por homicidios de mujeres tramitadas a partir de 2015 en el Tribunal de Justicia del Estado de S\u00e3o Paulo (TJSP) con el prop\u00f3sito de identificar en qu\u00e9 se diferenciaban estos cr\u00edmenes que la Justicia reconoci\u00f3 como femicidios de aquellos no reconocidos como tales.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Severi, los expedientes judiciales que ella y otros tres colegas de la USP analizaron muestran que predomin\u00f3 la perspectiva de los agentes de seguridad p\u00fablica y del sistema judicial, desde polic\u00edas hasta fiscales: si bien estos profesionales normalmente no titubean en calificar como femicidio a los homicidios en el \u00e1mbito dom\u00e9stico perpetrados por la pareja, no es raro que vacilen si la relaci\u00f3n de pareja fuera espor\u00e1dica o si el asesinato tiene que ver con cuestiones mis\u00f3ginas, aunque esta condici\u00f3n se encuadra en el menosprecio o la discriminaci\u00f3n hacia la condici\u00f3n femenina previstos en la ley.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en lo concerniente al texto de la Ley contra el Femicidio, un aspecto que puede dificultar la evaluaci\u00f3n de los casos es la utilizaci\u00f3n del t\u00e9rmino \u201csexo\u201d, en lugar de \u201cg\u00e9nero\u201d. En 2015, antes de la aprobaci\u00f3n de la ley, ya exist\u00eda un s\u00f3lido campo de estudios que relacionaba la violencia dom\u00e9stica y familiar no con el sexo femenino, sino con la posici\u00f3n de desigualdad que ocupa la mujer en la sociedad en t\u00e9rminos de acceso a los derechos. No obstante, cuando el proyecto ya estaba a punto de ser aprobado, el entonces presidente de la C\u00e1mara de Diputados, Eduardo Cunha, solicit\u00f3 la sustituci\u00f3n de la expresi\u00f3n \u201cg\u00e9nero\u201d por \u201csexo femenino\u201d, de lo contrario, retirar\u00eda el tema de la agenda parlamentaria.<\/p>\n<p>Uno de los problemas de la terminolog\u00eda basada en el t\u00e9rmino \u201csexo\u201d y no \u201cg\u00e9nero\u201d, ser\u00eda el distanciamiento de la Ley contra el Femicidio en lo que concierne a la violencia contra las mujeres transexuales. \u201cEn la mayor\u00eda de estos casos, son asesinadas a causa de su \u2018desviaci\u00f3n\u2019 del g\u00e9nero que se espera de ellas\u201d, dice Severi. \u201cUna vez circunscrita al sexo, la Ley del Femicidio no contemplar\u00eda a estas ciudadanas\u201d.<\/p>\n<p>Un dosier divulgado por la Asociaci\u00f3n Nacional de Travestis y Transexuales (Antra) en el mes de enero se\u00f1al\u00f3 que, con las 122 muertes de personas trans y travestis registradas en 2024, Brasil ocupa, por 16\u00ba a\u00f1o consecutivo, el primer puesto entre los pa\u00edses con m\u00e1s asesinatos de estas personas en el mundo. El perfil de las v\u00edctimas, en su mayor\u00eda, indica que se trata de j\u00f3venes negras y pobres, con una esperanza de vida promedio que no supera los 35 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En los tratados internacionales de los que Brasil es signatario, as\u00ed como en la Convenci\u00f3n Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer (Convenci\u00f3n de Bel\u00e9m do Par\u00e1), aprobada el 9 de junio de 1994, la terminolog\u00eda utilizada para referirse a la violencia es g\u00e9nero, y no sexo. Por ello, los estudiosos del derecho han sugerido que, en la lectura de la ley, se sustituya el segundo t\u00e9rmino por el primero, para adecuarlo de manera apropiada al control de convencionalidad, que verifica la compatibilidad entre las leyes de un pa\u00eds y los tratados internacionales.<\/p>\n<p>Para la soci\u00f3loga Ana Paula Portella, investigadora visitante del Centro de Estudios de la Poblaci\u00f3n de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, el g\u00e9nero (o su ausencia en la ley) se articula con otros elementos, tales como la cuesti\u00f3n racial y la propia seguridad y violencia en los ambientes en que viven las mujeres. \u201cLos riesgos que corre una mujer que vive en un ambiente socialmente precario son muy diferentes a los de aquellas que cuentan con acceso a servicios de salud y transporte\u201d, dice.<\/p>\n<p>Dentro de esta precariedad, Portella pone de relieve el contexto delictivo, en particular el mercado de las drogas il\u00edcitas, como un ambiente de riesgo extremo de muerte femenina. \u201cEsos grupos delictivos generalmente est\u00e1n controlados por varones que se gu\u00edan por una masculinidad violenta, que se manifiesta en las relaciones de poder entre hombres y mujeres y de las que ellas son las principales v\u00edctimas\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la investigadora, el perfil de estos agresores es muy similar al de las v\u00edctimas: hombres j\u00f3venes, negros, con bajo nivel de escolaridad y residentes en zonas socialmente vulnerables. En ese contexto, las armas de fuego constituyen el principal instrumento para la aniquilaci\u00f3n de las mujeres. En cambio, en los casos de violencia dom\u00e9stica, el perfil de los agresores abarca un espectro m\u00e1s amplio. \u201cCualquier hombre, de cualquier clase social, rango etario, raza y nivel de escolaridad es capaz de cometer un femicidio\u201d, dice Portella.<\/p>\n<p>Autora del libro <em>Como morre uma mulher? <\/em>(editorial UFPE, 2020), una adaptaci\u00f3n de su tesis doctoral defendida en 2014 en la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE), la investigadora dice que en el ambiente familiar a\u00fan predominan las armas blancas, aunque las armas de fuego tambi\u00e9n est\u00e1n aumentando en esos espacios de convivencia.<\/p>\n<p>En otra tesis doctoral, en este caso defendida en 2024 en la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), Luciane Stochero analiz\u00f3 otro escenario de gran vulnerabilidad para las mujeres v\u00edctimas de violencia en Brasil: el medio rural. En su investigaci\u00f3n, estudi\u00f3 los casos ocurridos en dos ciudades del noroeste del estado de Rio Grande do Sul: Bossoroca, un municipio de unos 6.000 habitantes, y S\u00e3o Miguel das Miss\u00f5es, con 7.000 habitantes aproximadamente.<\/p>\n<blockquote><p>El uso del t\u00e9rmino \u201csexo\u201d, y no \u201cg\u00e9nero\u201d femenino en la ley puede dificultar la evaluaci\u00f3n de los casos<\/p><\/blockquote>\n<p>\u201cLa distancia geogr\u00e1fica es uno de los factores limitantes para la mujer de campo a la hora buscar el amparo de los servicios sociales de protecci\u00f3n, y eso si es que existen\u201d, dice la investigadora. \u201cUna de mis entrevistadas, que estaba embarazada, relat\u00f3 que cuando el marido llegaba borracho a la casa y se pon\u00eda agresivo, ella caminaba kil\u00f3metros en la oscuridad con sus tres hijos para pedir refugio al vecino m\u00e1s cercano\u201d.<\/p>\n<p>En estos ambientes, los servicios de internet y de telefon\u00eda tambi\u00e9n son deficientes, al igual que el transporte p\u00fablico. Aunque hubiera un coche en el garaje, sus entrevistadas en su mayor\u00eda no sabr\u00edan conducir. En su estudio, la investigadora busca romper el estereotipo que caracteriza al hombre de campo como m\u00e1s violento que el urbano. \u201cEl hecho es que ellos encuentran en el entorno rural un elemento que facilita la violencia, que es el aislamiento. Nadie los ve cuando golpean a sus mujeres, no hay testigos\u201d, dice.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las dificultades para contactar a los participantes de la investigaci\u00f3n, Stochero menciona los obst\u00e1culos para acceder a informaci\u00f3n espec\u00edfica del medio rural en las bases de datos oficiales como el Sistema de Informaci\u00f3n sobre Mortalidad (SIM), que no dispone de una variable que relacione la muerte de las mujeres con la zona en la que viv\u00edan, ya sea rural o urbana.<\/p>\n<p>La investigadora recurri\u00f3 espec\u00edficamente al Sistema de Informaci\u00f3n de Enfermedades de Notificaci\u00f3n Obligatoria (Sinan), en el que examin\u00f3 las denuncias de violencia contra las mujeres en el medio rural brasile\u00f1o entre 2011 y 2020. En total, eran 79.229 casos de agresi\u00f3n, principalmente de orden f\u00edsico, psicol\u00f3gico y sexual. Las v\u00edctimas eran mujeres j\u00f3venes, negras y casadas, y las agresiones fueron perpetradas principalmente en el domicilio y por parte de la propia pareja. Al estudiar esas dos regiones rurales de Rio Grande do Sul, la estudiosa registr\u00f3 6.335 denuncias, por ejemplo, de violencia f\u00edsica y psicol\u00f3gica, adem\u00e1s de intentos de suicidio.<\/p>\n<p>Cuando hay un cad\u00e1ver presente, el homicidio ser\u00eda un crimen f\u00e1cil de contabilizar debido a la obligatoriedad de su notificaci\u00f3n. En cambio, el femicidio a\u00fan adolece de la necesaria caracterizaci\u00f3n como asesinato intencional de mujeres, tal como lo advierte la soci\u00f3loga Silvana Aparecida Mariano, de la Universidad Estadual de Londrina (UEL), en Paran\u00e1.<\/p>\n<p>\u201cSi tomamos las fuentes policiales, los datos son unos; si proceden del Poder Judicial, son otros. Y si utilizamos datos producidos en forma independiente, como ocurre en nuestro caso desde enero de 2003, la informaci\u00f3n recabada tambi\u00e9n es otra\u201d, constata la investigadora, quien dirige el Laboratorio de Estudios sobre el Femicidio (Lesfem), que gestiona el Monitor de Femicidios en Brasil (MFB).<\/p>\n<p>Fruto de una colaboraci\u00f3n entre la UEL y las universidades federales de Uberl\u00e2ndia (UFU) y de Bah\u00eda (UFBA) y con la cooperaci\u00f3n de otras instituciones, el MFB centra su recabado de datos en el seguimiento permanente de las noticias con indicios de femicidios publicadas en los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n tiene en cuenta las tipolog\u00edas y definiciones de las Directrices Nacionales para Investigar, Procesar y Juzgar con Perspectiva de G\u00e9nero las Muertes Violentas de Mujeres (femicidios), de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Igualdad de G\u00e9nero y el Empoderamiento de la Mujer, conocida como ONU Mujeres, y del Mapa Latinoamericano de Femicidios, elaborado por la asociaci\u00f3n civil franco-argentina MundoSur, que busca denunciar la violencia de g\u00e9nero en Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Esta recolecci\u00f3n se complementa con informaci\u00f3n recabada en bases de datos p\u00fablicas. Se verifican no solamente los femicidios consumados, sino tambi\u00e9n las tentativas, es decir, cuando se registr\u00f3 un intento de asesinato de una mujer por motivos de g\u00e9nero y la v\u00edctima sobrevivi\u00f3.<\/p>\n<p>El <a href=\"https:\/\/sites.uel.br\/lesfem\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Informe-Feminicidios-no-Brasil-Primeiro-semestre-de-2024.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Informe feminic\u00eddios no Brasil janeiro-junio 2024<\/em> <\/a>[Informe sobre femicidios en Brasil entre enero y junio de 2024], publicado por el Lesfem, detalla la metodolog\u00eda utilizada por el MFB. La detecci\u00f3n de las noticias se lleva a cabo en primera instancia utilizando dos herramientas digitales creadas en el marco del proyecto \u201cDatos contra el femicidio\u201d, afiliado al Data + Feminism Lab, del Instituto de Tecnolog\u00eda de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos, en colaboraci\u00f3n con activistas de todo el mundo, que fueron adaptadas al idioma portugu\u00e9s.<\/p>\n<p>La primera herramienta se denomina Alerta de Correos Electr\u00f3nicos, que ayuda a identificar noticias potencialmente vinculadas con femicidios. Funciona a partir de la identificaci\u00f3n de palabras claves y de un algoritmo de aprendizaje autom\u00e1tico entrenado por activistas que recopilan datos sobre femicidios, capaz filtrar noticias relevantes en la base de datos de Media Cloud (una herramienta de c\u00f3digo abierto que permite el estudio del flujo global de noticias e informaci\u00f3n). Los usuarios registrados reciben entonces correos electr\u00f3nicos que alertan sobre estas noticias.<\/p>\n<p>Este sistema es utilizado por el Lesfem juntamente con otra herramienta llamada Marcador de Datos, una extensi\u00f3n para el navegador Chrome que resalta palabras claves en las p\u00e1ginas web, lo que facilita la identificaci\u00f3n de casos de femicidios. La extensi\u00f3n, al igual que la plataforma, funciona en ingl\u00e9s, espa\u00f1ol y portugu\u00e9s y permite registrar datos y compartir informaci\u00f3n con otros colaboradores.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"550\" class=\"size-full wp-image-579196 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-Feminicidio-cacos-2025-07-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-Feminicidio-cacos-2025-07-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-Feminicidio-cacos-2025-07-1140-250x121.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-Feminicidio-cacos-2025-07-1140-700x338.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/rpf-Feminicidio-cacos-2025-07-1140-120x58.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Valentina Fraiz<\/span><\/p>\n<p>Una vez recopiladas y catalogadas las noticias detectadas por la plataforma del Data + Feminism Lab, el Lesfem lleva a cabo una segunda comprobaci\u00f3n utilizando el sistema de b\u00fasqueda de Google. Esto se hace para identificar las noticias faltantes en la base de datos de Media Cloud utilizada por la plataforma del laboratorio del MIT.<\/p>\n<p>Los resultados recopilados por el MFB se denominan \u201ccontradatos\u201d, porque se producen de forma independiente con el prop\u00f3sito de impugnar, complementar o revelar faltantes en la informaci\u00f3n oficial. Con base en los c\u00e1lculos de la organizaci\u00f3n, en 2024 se registraron en Brasil 1.859 femicidios consumados, 349 m\u00e1s que los 1.510 divulgados por el Ministerio de Justicia y Seguridad P\u00fablica, que trabaja con los datos suministrados por los estados brasile\u00f1os y el Distrito Federal.<\/p>\n<p>\u201cExiste un tipo de violencia que nosotros hemos tenido en cuenta en este contexto que es la violencia simb\u00f3lica\u201d, ilustra Mariano. \u201cCuando se atacan partes del cuerpo como los genitales, los pechos o el rostro; o cuando le cortan el cabello a la v\u00edctima o le introducen lencer\u00eda en la boca. Son signos de desprecio, menosprecio y odio por lo femenino\u201d.<\/p>\n<p>Al Lesfem tambi\u00e9n le interesa contabilizar los femicidios en grado de tentativa que, seg\u00fan las estimaciones del laboratorio, en 2024 habr\u00edan sido 2.286 casos. La justificaci\u00f3n para este registro obedece al impacto negativo que ocasiona para la vida de las mujeres atacadas y la de sus familias, para la comunidad que las rodea y la sociedad en su conjunto.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ser\u00eda un registro para reflexionar al respecto de la efectividad de las medidas de protecci\u00f3n, previstas en la Ley Maria da Penha, de 2006, que defini\u00f3 a la violencia dom\u00e9stica y familiar contra la mujer como un delito y cre\u00f3 mecanismos para prevenir, combatir y castigar este tipo de violencia. En el estado de S\u00e3o Paulo, en 2024 se concedieron 103.519 medidas de protecci\u00f3n, seg\u00fan el Panel de Protecci\u00f3n del TJSP.<\/p>\n<p>Otro dato a tener en cuenta, recuerda Mariano, es que los datos sobre los intentos de femicidio est\u00e1n subestimados, ya que a menudo los medios de comunicaci\u00f3n no los difunden porque no causaron una muerte inmediata.<\/p>\n<p>En la actualidad, el proyecto \u201cDatos contra el femicidio\u201d, del MIT, desarrolla, en colaboraci\u00f3n con el laboratorio Data in Society Collective (Disco Lab), de la Universidad Brown (EE. UU.), una herramienta de inteligencia artificial que procura entender y mitigar los sesgos de las noticias period\u00edsticas al tratar sobre los casos de femicidio. Los medios de comunicaci\u00f3n constituyen la principal fuente de las activistas contra el femicidio en Latinoam\u00e9rica y el Caribe, donde en 2024 se registraron m\u00e1s de 12.000 asesinatos de mujeres bajo esta denominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cAhora estamos elaborando una clasificaci\u00f3n taxon\u00f3mica de los t\u00e9rminos en dos grandes categor\u00edas, una en la que los medios de comunicaci\u00f3n son perjudiciales en lo que respecta a la violencia contra las mujeres, y otra de buenas pr\u00e1cticas medi\u00e1ticas en este sentido\u201d, comenta la investigadora brasile\u00f1a Alessandra Jungs de Almeida, quien trabaja en el proyecto \u201cDatos contra el femicidio\u201d.<\/p>\n<p>Con graduaci\u00f3n en relaciones internacionales, Jungs de Almeida edit\u00f3 y compil\u00f3 el libro intitulado <em>Estudios feministas de seguridad desde Am\u00e9rica Latina y el Caribe<\/em>, publicado por la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC). La obra, publicada en febrero de 2025, por ahora solamente en espa\u00f1ol, recopila art\u00edculos de autoras de 14 pa\u00edses de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Uno de los cap\u00edtulos trata sobre el femicidio transnacional, que ser\u00edan los asesinatos de ni\u00f1as y mujeres perpetrados en contextos de crimen organizado, migraci\u00f3n forzada y militarizaci\u00f3n, por ejemplo. Otro cap\u00edtulo se centra en los femicidios contra las l\u00edderes femeninas del movimiento en defensa del medio ambiente.<\/p>\n<p>La violencia contra las mujeres est\u00e1 muy lejos de ser una cuesti\u00f3n reciente. En su investigaci\u00f3n doctoral defendida en febrero en la Universidad del Estado de Maranh\u00e3o (Uema), la historiadora Nila Michele Bastos Santos analiz\u00f3 un crimen con todas las caracter\u00edsticas de un femicidio ocurrido el 14 de agosto de 1873 en la ciudad de S\u00e3o Lu\u00eds (Maranh\u00e3o). Se trata del caso conocido como Pontes Visgueiro o, como prefiere decir la investigadora, el asesinato de Mariquinhas.<\/p>\n<p>El juez de segunda instancia Jos\u00e9 C\u00e2ndido Pontes Visgueiro (1811-1875) fue un magistrado que, a sus 60 a\u00f1os, se enamor\u00f3 de la joven Maria da Concei\u00e7\u00e3o, apodada Mariquinhas, que entonces ten\u00eda entre 15 y 16 a\u00f1os y a la que muchos se\u00f1alaban como prostituta. Indignado al no poder tener control sobre la vida de la muchacha, premedit\u00f3 su asesinato con la ayuda de un empleado: drog\u00f3, apu\u00f1al\u00f3 y descuartiz\u00f3 a la adolescente, ocultando su cad\u00e1ver en un ba\u00fal forrado con zinc que mand\u00f3 enterrar en el patio de la finca donde viv\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando el crimen fue descubierto, el juez fue condenado a prisi\u00f3n perpetua, aunque la pena que le hubiera cabido en aquella \u00e9poca era la condena a muerte. En su investigaci\u00f3n, Bastos Santos rescata la actuaci\u00f3n de las mujeres que rodeaban a Mariquinhas y su posterior borrado de la historia.<\/p>\n<p>\u201cLa madre, la hermana y las amigas de la v\u00edctima fueron determinantes para el descubrimiento del crimen, tanto por la presi\u00f3n que ejercieron sobre la polic\u00eda como por la vigilia que mantuvieron frente a la finca en donde viv\u00eda el juez. En los relatos que se encontraron, se percibe que ellas supon\u00edan que Mariquinhas estaba muerta, ya que vigilaban la casa para asegurarse de que el cuerpo no fuera arrojado al mar, cerca de all\u00ed\u201d, comenta la investigadora.<\/p>\n<p>Otro descubrimiento, en este caso no solo emergente de los peri\u00f3dicos sino especialmente de la literatura, fue la percepci\u00f3n de que, con el paso de los a\u00f1os, la figura de Mariquinhas \u2012una mujer blanca, tal como lo atestigua el examen forense de la \u00e9poca\u2012 fue oscureci\u00e9ndose en los relatos. Seg\u00fan Bastos Santos, el componente racial refuerza la imagen de mujer promiscua que la marc\u00f3 a lo largo del tiempo.<\/p>\n<p>De la tesis doctoral de la historiadora surgi\u00f3 la historieta <em>Mariquinhas: Crime e resist\u00eancia feminina na S\u00e3o Lu\u00eds do Maranh\u00e3o de 1873<\/em>, dirigida a estudiantes mayores de 14 a\u00f1os, que Bastos Santos tiene previsto publicar este mismo a\u00f1o. \u201cLa propuesta es que la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica dialogue con la educaci\u00f3n b\u00e1sica, contribuyendo a fomentar debates sobre las cuestiones de g\u00e9nero y violencia de una manera accesible\u201d, dice la investigadora.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>A mitad de camino<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 353 de julio de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libros<br \/>\n<\/strong>ALMEIDA, A. J. (comp.)<strong>. Estudios feministas de seguridad desde Am\u00e9rica Latina y el Caribe.\u00a0<\/strong>Florian\u00f3polis: UFSC, 2025.<br \/>\nPORTELLA, A. P.\u00a0<a href=\"https:\/\/editora.ufpe.br\/books\/catalog\/book\/49\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Como morre uma mulher?<\/strong><\/a> Recife: editorial UFPE, 2020.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Informes<br \/>\n<\/strong><strong>Dados Nacionais de Seguran\u00e7a P\u00fablica<\/strong>. Brasilia: Ministerio de Justicia y Seguridad P\u00fablica, 2024.<br \/>\nBENEVIDES, B. G<strong>. <\/strong><a href=\"https:\/\/antrabrasil.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/dossie-antra-2025.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Dossi\u00ea: assassinatos e viol\u00eancias contra travestis e transexuais brasileiras em 2024<\/strong><\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Brasilia, DF: ANTRA, 2025.<br \/>\nCRUX\u00caN, I. y JUNGS DE ALMEIDA, A. Datos contra los femicidios. <a href=\"https:\/\/qmro.qmul.ac.uk\/xmlui\/handle\/123456789\/102361\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Ativismo de dados contra o feminic\u00eddio.<\/strong><\/a> Londres: Queen Mary University of London, 2025.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/sites.uel.br\/lesfem\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Informe-Feminicidios-no-Brasil-Primeiro-semestre-de-2024.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Informe feminic\u00eddios no Brasil janeiro-junho de 2024<\/strong><\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Londrina: UEL, 2024.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Pese a la existencia de esta legislaci\u00f3n, que contempla penas de hasta 40 a\u00f1os de c\u00e1rcel, se trata de una modalidad criminal cuya frecuencia sigue siendo alta en el pa\u00eds","protected":false},"author":756,"featured_media":579192,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[389,330],"coauthors":[5012],"class_list":["post-579191","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-derecho","tag-sociologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/579191","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/756"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=579191"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/579191\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":582919,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/579191\/revisions\/582919"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/579192"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=579191"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=579191"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=579191"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=579191"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}