{"id":581800,"date":"2026-05-14T19:21:40","date_gmt":"2026-05-14T22:21:40","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=581800"},"modified":"2026-05-14T19:21:40","modified_gmt":"2026-05-14T22:21:40","slug":"la-vacuna-contra-la-poliomielitis-llego-hace-70-anos-y-evito-miles-de-muertes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-vacuna-contra-la-poliomielitis-llego-hace-70-anos-y-evito-miles-de-muertes\/","title":{"rendered":"La vacuna contra la poliomielitis lleg\u00f3 hace 70 a\u00f1os y evit\u00f3 miles de muertes"},"content":{"rendered":"<p>El 1\u00ba de enero de 1953, cuando la ciudad de R\u00edo de Janeiro padec\u00eda la mayor epidemia de poliomielitis registrada hasta entonces en Brasil, el peri\u00f3dico <em>Correio da Manh\u00e3<\/em> anunciaba: \u201cNo hay epidemia de par\u00e1lisis infantil en R\u00edo\u201d. Los casos se multiplicaban \u2012contando desde junio del a\u00f1o anterior, ya sumaban 450, y 27 muertes, desde junio del a\u00f1o anterior\u2012 pero el Departamento de Higiene del municipio aseguraba que se encontraban \u201crigurosamente dentro de la incidencia habitual\u201d. El 23 de enero, el matutino volv\u00eda a negar la epidemia y, en un tono jocoso, argumentaba que la poliomielitis era una \u201cenfermedad de climas fr\u00edos\u201d, un \u201celemento epidemiol\u00f3gico\u201d inexistente en el verano carioca.<\/p>\n<p>La negaci\u00f3n de la gravedad de la epidemia era una estrategia para evitar el p\u00e1nico. Otra forma de tranquilizar a la poblaci\u00f3n consist\u00eda en recurrir a acciones preventivas inocuas, como la fumigaci\u00f3n que se llev\u00f3 a cabo en el interior del estado de S\u00e3o Paulo cuando ya se sab\u00eda que la infecci\u00f3n pod\u00eda transmitirse por v\u00eda fecal-oral. \u201cIncluso se consider\u00f3 a las moscas como las causantes de la enfermedad. Durante las grandes epidemias de 1916 en Estados Unidos, se cre\u00eda que \u00e9stas se posaban en las casas de los pobres y desde all\u00ed llevaban la infecci\u00f3n al hogar de los ricos\u201d, relata la m\u00e9dica Dilene Nascimento, de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) y organizadora del libro <em>A hist\u00f3ria da poliomielite<\/em> (editorial Garamond, 2010).<\/p>\n<p>En aquella \u00e9poca a\u00fan no hab\u00eda una forma eficiente de prevenci\u00f3n contra la infecci\u00f3n neurol\u00f3gica aguda que pod\u00eda r\u00e1pidamente evolucionar a un cuadro de par\u00e1lisis irreversible, sobre todo de las piernas, u ocasionar la muerte, cuando afectaba a los m\u00fasculos de la degluci\u00f3n o la respiraci\u00f3n. En una carrera contra el tiempo, algunas de las v\u00edctimas con el sistema respiratorio paralizado pod\u00edan salvarse si se las confinaba en lo que se conoc\u00eda como pulm\u00f3n de acero o pulmotor, un cilindro met\u00e1lico provisto de una bomba que forzaba la entrada y salida de aire de los pulmones.<\/p>\n<div id=\"attachment_581813\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-581813 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-Sabin-2025-08-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"708\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-Sabin-2025-08-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-Sabin-2025-08-1140-250x155.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-Sabin-2025-08-1140-700x435.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-Sabin-2025-08-1140-120x75.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NARA<\/span>Albert Sabin (<em>a la izq<\/em>.) y Jonas Salk en 1958, entre otros investigadores que contribuyeron para el desarrollo de la vacuna contra la poliomielitis<span class=\"media-credits\">NARA<\/span><\/p><\/div>\n<p>La enfermedad afectaba principalmente a ni\u00f1os menores de 5 a\u00f1os, lo que justificaba su denominaci\u00f3n como par\u00e1lisis infantil, pero tambi\u00e9n a adultos. En 1921, paraliz\u00f3 las piernas de un presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt (1882-1945), quien por entonces ten\u00eda 39 a\u00f1os. En 1943 mat\u00f3 a Get\u00falio Vargas Filho, de 23 a\u00f1os, el hijo del presidente de Brasil, Get\u00falio Vargas.<\/p>\n<p>Como exist\u00eda un clima generalizado de temor y expectativa por encontrar una protecci\u00f3n efectiva contra la enfermedad, el anuncio informando que el vir\u00f3logo neoyorquino Jonas Salk (1914-1995) hab\u00eda desarrollado un inmun\u00f3geno inyectable seguro y eficaz, elaborado con el virus inactivado (muerto), hizo de \u00e9l una celebridad mundial. La fama fue inevitable, pero Salk renunci\u00f3 a la fortuna que podr\u00eda haber amasado con las regal\u00edas. Cuando se le pregunt\u00f3 qui\u00e9n ser\u00eda el due\u00f1o de la patente habr\u00eda respondido: \u201cYo dir\u00eda que el pueblo. No hay una patente. \u00bfAcaso podr\u00edas patentar el Sol?\u201d.<\/p>\n<p>El mismo d\u00eda en que se difundieron los resultados positivos de las pruebas, el 12 de abril de 1955, la licencia de fabricaci\u00f3n de la vacuna de Salk fue liberada. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, los casos anuales en Estados Unidos ya hab\u00edan descendido de 58.000 a 5.600, seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<\/p>\n<div id=\"attachment_581801\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-581801 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-campanha-1969-2025-08-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"758\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-campanha-1969-2025-08-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-campanha-1969-2025-08-1140-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-campanha-1969-2025-08-1140-700x465.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-campanha-1969-2025-08-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Folhapress<\/span>Coche utilizado en la campa\u00f1a de vacunaci\u00f3n contra la polio en la ciudad de S\u00e3o Paulo en 1969<span class=\"media-credits\">Folhapress<\/span><\/p><\/div>\n<p>En 1961 aparec\u00eda una nueva opci\u00f3n de inmun\u00f3geno, la vacuna oral, producida a partir del virus vivo atenuado, desarrollada por el microbi\u00f3logo polaco nacionalizado estadounidense Albert Sabin (1906-1993). \u00c9l tampoco quiso patentar su invenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (OPS), la poliomielitis causaba par\u00e1lisis a unos 1.000 ni\u00f1os por d\u00eda en 125 pa\u00edses del mundo. \u201cLa vacuna oral contra la poliomielitis tuvo un gran impacto en la erradicaci\u00f3n de la enfermedad. Redujo los casos causados por el virus silvestre de la enfermedad en m\u00e1s de un 99,9\u00a0%\u201d, comenta la epidemi\u00f3loga Ligia Kerr, de la Facultad de Medicina de la Universidad Federal de Cear\u00e1 (FM-UFC). \u201cLas gotitas son f\u00e1ciles de administrar y los ni\u00f1os vacunados transmiten el virus a otros ni\u00f1os, algo que no ocurre con la vacuna de Salk, ya que se trata de un virus muerto. Sin embargo, el virus atenuado de la vacuna puede experimentar mutaciones, sobre todo cuando la cobertura de vacunaci\u00f3n de una regi\u00f3n es baja, causando casos de poliomielitis\u201d.<\/p>\n<p><strong>La marcha del miedo<br \/>\n<\/strong>La obtenci\u00f3n de una vacuna \u201csegura, eficaz y potente\u201d \u2012como se promocion\u00f3 al inmun\u00f3geno de Salk\u2012 fue fruto de d\u00e9cadas de investigaciones y descubrimientos, desde los primeros registros de la enfermedad, en el siglo XVIII. Existen evidencias de que la poliomielitis ya afectaba a la humanidad en 1.350 a. C., pero reci\u00e9n en 1789, el m\u00e9dico brit\u00e1nico Michael Underwood (1737-1820) realiz\u00f3 la primera descripci\u00f3n cl\u00ednica de la enfermedad, defini\u00e9ndola como una \u201cdebilidad de las extremidades inferiores\u201d.<\/p>\n<p>En su forma epid\u00e9mica, la poliomielitis se instal\u00f3 en la humanidad entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX. La primera gran epidemia se produjo en Estados Unidos en 1916, con m\u00e1s de 27.000 casos y un saldo de 6.000 muertes. Un a\u00f1o despu\u00e9s, el m\u00e9dico brasile\u00f1o Francisco de Salles Gomes J\u00fanior (1888-1972), director del Servicio Sanitario de S\u00e3o Paulo, describi\u00f3 un brote en la localidad de Americana, en el interior paulista. Supuso que el virus hab\u00eda sido importado desde Estados Unidos, teniendo en cuenta los v\u00ednculos hist\u00f3ricos del municipio, por entonces denominado Vila Americana, con ese pa\u00eds. Aquella epidemia deriv\u00f3 en la promulgaci\u00f3n de la Ley n\u00ba 1.596, que declaraba a la poliomielitis una enfermedad de notificaci\u00f3n obligatoria en el estado.<\/p>\n<div id=\"attachment_581805\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-581805 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-cartazes-2025-08-1200.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"689\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-cartazes-2025-08-1200.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-cartazes-2025-08-1200-250x151.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-cartazes-2025-08-1200-700x423.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-cartazes-2025-08-1200-120x73.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n del Instituto Butantan \/ Museo de Salud P\u00fablica Em\u00edlio Ribas <\/span>Afiches de apoyo a las campa\u00f1as (<em>de 1971, a la izq.; fecha desconocida, a la der<\/em>.)<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n del Instituto Butantan \/ Museo de Salud P\u00fablica Em\u00edlio Ribas <\/span><\/p><\/div>\n<p>En la novela intitulada <em>N\u00e9mesis<\/em>, el escritor estadounidense Philip Roth (1933-2018) describe el p\u00e1nico que provocaba la polio, como se la denomina en forma coloquial. Las familias se mudaban a los pueblos del interior, huyendo de la enfermedad, y a los ni\u00f1os se les prohib\u00eda frecuentar piscinas p\u00fablicas, ir al cine, viajar en autob\u00fas o incluso tomar libros prestados de las bibliotecas. A medida que el temor cund\u00eda, se intensificaron los esfuerzos cient\u00edficos \u2012y pol\u00edticos\u2012 para la consecuci\u00f3n de una vacuna. La propia poblaci\u00f3n lleg\u00f3 a movilizarse en adhesi\u00f3n a la campa\u00f1a de recaudaci\u00f3n lanzada por el presidente Roosevelt en 1938, la <em>March of Dimes<\/em>, donando monedas de 10 centavos (los <em>dimes<\/em>) para financiar investigaciones sobre la enfermedad.<\/p>\n<p>La posibilidad real de una vacuna se hizo m\u00e1s concreta en 1949, cuando los investigadores John Enders (1897-1985), Thomas Weller (1915-2008) y Frederick Robbins (1916-2003) consiguieron cultivar el llamado poliovirus en cultivos de diversos tipos de tejidos. El art\u00edculo sali\u00f3 publicado en la revista <em>Science<\/em> en enero de 1949 y ese logro les vali\u00f3 el Premio Nobel de Fisiolog\u00eda o Medicina de 1954. Se allanaba as\u00ed el camino para las vacunas de Salk y Sabin.<\/p>\n<p><strong>Campa\u00f1as nacionales<br \/>\n<\/strong>En Brasil, la vacuna de Salk lleg\u00f3 el mismo a\u00f1o de su autorizaci\u00f3n en Estados Unidos, en 1955, a S\u00e3o Paulo en un primer momento, probablemente porque la ciudad contaba con un sistema sanitario m\u00e1s organizado que el de R\u00edo de Janeiro, donde comenz\u00f3 a aplicarse al a\u00f1o siguiente. Al principio, fueron pocos los ni\u00f1os vacunados.<\/p>\n<p>Kerr fue uno de los chicos que no tuvieron la oportunidad de que se les aplicara la vacuna en aquella \u00e9poca, lo que acab\u00f3 afectando la movilidad de su pierna derecha y, parcialmente, tambi\u00e9n la de la izquierda: \u201cContraje la polio en 1957, cuando ten\u00eda 1 a\u00f1o y la vacuna todav\u00eda era poco com\u00fan en Brasil\u201d. Solo despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de la vacuna Sabin el inmun\u00f3geno empez\u00f3 a diseminarse por todo el mundo, aunque todav\u00eda en forma limitada durante los primeros a\u00f1os. \u201cTan solo algunos pediatras la compraban y la aplicaban en sus consultorios\u201d, dice Nascimento.<\/p>\n<div id=\"attachment_581817\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-581817 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-vacina-2024-2025-08-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"883\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-vacina-2024-2025-08-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-vacina-2024-2025-08-800-250x276.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-vacina-2024-2025-08-800-700x773.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-vacina-2024-2025-08-800-120x132.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Paulo Pinto \/ Ag\u00eancia Brasil<\/span>Ni\u00f1os reciben la vacuna Sabin oral en la capital paulista como parte de una iniciativa nacional contra la polio en 2024<span class=\"media-credits\">Paulo Pinto \/ Ag\u00eancia Brasil<\/span><\/p><\/div>\n<p>Ni bien Estados Unidos autoriz\u00f3 la vacuna en gotas de Sabin, el Ministerio de Salud cre\u00f3 una comisi\u00f3n para evaluar cu\u00e1l se aplicar\u00eda en el pa\u00eds. \u201cLlegaron a la conclusi\u00f3n de que ser\u00eda la oral\u201d, relata Nascimento. Su bajo costo y su mayor facilidad de aplicaci\u00f3n pesaron en la decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>La primera experiencia de vacunaci\u00f3n masiva se llev\u00f3 a cabo en Santo Andr\u00e9, un municipio del Gran S\u00e3o Paulo, el 16 de julio de 1961, con el objetivo de inmunizar a 25.000 ni\u00f1os residentes tambi\u00e9n en localidades vecinas. En un art\u00edculo publicado en febrero de 2011 en la revista <em>Ci\u00eancia &amp; Sa\u00fade Coletiva<\/em>, Nascimento sostiene que las primeras iniciativas \u201cse caracterizaron m\u00e1s bien por su discontinuidad, debido a los problemas con el suministro y la distribuci\u00f3n de las vacunas, que por el aumento de la cobertura de vacunaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Las campa\u00f1as nacionales de vacunaci\u00f3n contra la poliomielitis, organizadas por el Ministerio de Salud, solamente se pusieron en marcha a partir de la d\u00e9cada de 1980. Los casos descendieron r\u00e1pidamente, de 1.290 en 1980 a 122 en 1981. En 1989, a\u00f1o en que se registraron los \u00faltimos casos de polio en Brasil, fueron solamente 35. El \u00faltimo caso se registr\u00f3 en Sousa, estado de Para\u00edba.<\/p>\n<p>Durante los primeros a\u00f1os del D\u00eda Nacional de Vacunaci\u00f3n, las vacunas eran importadas de laboratorios europeos. Luego comenzaron a producirse en los laboratorios de Bio-Manguinhos, la unidad de fabricaci\u00f3n de medicamentos de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), mediante un acuerdo de transferencia de tecnolog\u00eda, suscrito en 1980 entre los gobiernos de Brasil y Jap\u00f3n. La bi\u00f3loga Rosane Cuber, directora de Bio-Manguinhos, comenta que, como la fabricaci\u00f3n del concentrado viral no resultaba viable desde una perspectiva econ\u00f3mica y t\u00e9cnica, se opt\u00f3 por una f\u00f3rmula de la vacuna elaborada partiendo del concentrado viral importado. Seg\u00fan ella, entre 1984 y 2012, Bio-Manguinhos fabric\u00f3 691 millones de dosis de la vacuna trivalente (para los tipos virales 1, 2 y 3), y 212 millones de dosis de la bivalente (tipos 1 y 2) entre 2015 y 2024. Fruto de una asociaci\u00f3n iniciada en 2011 con la empresa farmac\u00e9utica francesa Sanofi, tambi\u00e9n fabric\u00f3 145 millones de dosis de la vacuna con el virus inactivado. En aquel momento, el esquema de vacunaci\u00f3n consist\u00eda en la aplicaci\u00f3n de tres dosis de la vacuna inyectable (a los 2, 4 y 6 meses de edad) y dos dosis de refuerzo con la vacuna oral.<\/p>\n<p>La estrategia de las jornadas nacionales de vacunaci\u00f3n adoptadas en Brasil sirvi\u00f3 como modelo a otros pa\u00edses y la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (OPS) recomend\u00f3 su implementaci\u00f3n para erradicar la enfermedad en toda Am\u00e9rica, un logro que se plasm\u00f3 en 1994. Hoy en d\u00eda, sin embargo, esta conquista se ve amenazada. Seg\u00fan Kerr, de la UFC, existe un riesgo inminente de que la poliomielitis reaparezca en Brasil: \u201cLas vacunas contra la poliomielitis y el sarampi\u00f3n, por ejemplo, requieren un 95\u00a0% de cobertura para poder garantizar el control de la enfermedad, pero en 2024 est\u00e1bamos en alrededor de un 70 %, con una gran variabilidad regional\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_581821\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-581821 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-ze-gotinha-2025-08-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"644\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-ze-gotinha-2025-08-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-ze-gotinha-2025-08-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-ze-gotinha-2025-08-1140-700x395.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-memoria-polio-ze-gotinha-2025-08-1140-120x68.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n del Instituto Butantan \/ Museo de Salud P\u00fablica Em\u00edlio Ribas <\/span>Z\u00e9 Gotinha participa en una campa\u00f1a de vacunaci\u00f3n en Osasco (SP), sin fecha conocida<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n del Instituto Butantan \/ Museo de Salud P\u00fablica Em\u00edlio Ribas <\/span><\/p><\/div>\n<p>La investigadora advierte que el mundo ha registrado una ca\u00edda en la vacunaci\u00f3n infantil en los \u00faltimos 30 a\u00f1os: \u201cAl no ver m\u00e1s casos, la gente considera, err\u00f3neamente, que la enfermedad ha desaparecido\u201d. En Brasil, a su juicio, los problemas de desabastecimiento de vacunas en los centros de salud, los errores de comunicaci\u00f3n del gobierno y las noticias falsas podr\u00edan haber dificultado el cumplimiento del calendario nacional de vacunaci\u00f3n, fundamentalmente entre los grupos de menor nivel socioecon\u00f3mico.<\/p>\n<p>\u201cSer\u00eda importante llevar a los equipos de los centros de salud a las escuelas y a las grandes empresas\u201d, opina el farmac\u00e9utico y bioqu\u00edmico Wasim Alu\u00edsio Prates-Syed, actualmente doctorando en el Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ICB-USP) y miembro de Uni\u00f3n Provacuna, una iniciativa del Instituto de Estudios Avanzados de la USP para combatir la desinformaci\u00f3n al respecto de las vacunas.<\/p>\n<p>El gobierno federal, adhiriendo a los esfuerzos en pro de la erradicaci\u00f3n mundial de la enfermedad, anunci\u00f3 en noviembre de 2024 un cambio en el esquema de vacunaci\u00f3n antipoliomiel\u00edtica, que responde a una recomendaci\u00f3n de la OMS: la sustituci\u00f3n de la vacuna oral con el virus vivo atenuado por la inyectable con el virus muerto.<\/p>\n<p>Anteriormente se administraban tres dosis de la versi\u00f3n inyectable a los 2, 4 y 6 meses de edad, y luego dos dosis de refuerzo con la oral a los 15 meses y a los 4 a\u00f1os. Ahora solamente se administrar\u00e1 una dosis de refuerzo a los 15 meses con la vacuna inyectable. El objetivo es reducir la circulaci\u00f3n del virus vivo atenuado en los lugares con baja cobertura de vacunaci\u00f3n y el riesgo, si bien bajo, de que el virus desarrolle mutaciones gen\u00e9ticas y recobre su virulencia. En 2024, diversos pa\u00edses africanos registraron casos de la enfermedad causados por poliovirus circulantes derivados de la vacuna.<\/p>\n<p>El reemplazo de las gotas por la inyecci\u00f3n no implicar\u00eda la jubilaci\u00f3n de Z\u00e9 Gotinha, la mascota de las campa\u00f1as nacionales de vacunaci\u00f3n. El personaje, creado en 1986 por el artista pl\u00e1stico Darlan Rosa, de Minas Gerais, en ese entonces en su calidad de personal del Ministerio de Salud, naci\u00f3 con la misi\u00f3n de popularizar las campa\u00f1as de lucha contra la poliomielitis, pero temin\u00f3 convirti\u00e9ndose en un emblema de todas las vacunas.<\/p>\n<p>\u201cNunca asoci\u00e9 a Z\u00e9 Gotinha \u00fanicamente con la vacuna oral antipolio. Es la mascota de las vacunas, y no conozco ninguna otra en todo el mundo\u201d, se enorgullece Prates-Syed, quien exhibe un tatuaje de Z\u00e9 Gotinha en el brazo. Nascimento, por su parte, reconoce que la lucha contra la poliomielitis robusteci\u00f3 la vacunaci\u00f3n contra otras enfermedades infecciosas prevenibles. El calendario de vacunaci\u00f3n nacional contempla 19 vacunas que deben administrarse a partir del nacimiento.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Victoria en riesgo<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 354 de agosto de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>CAMPOS, A. L. V. de <em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1590\/S0104-59702003000500007\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A hist\u00f3ria da poliomielite no Brasil e seu controle por imuniza\u00e7\u00e3o<\/a>.\u00a0<strong>Hist\u00f3ria, Ci\u00eancias, Sa\u00fade \u2012Manguinhos<\/strong>. v. 10, n. 2. 9 mar. 2004.<br \/>\nNASCIMENTO, D. R. do.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/csc\/a\/sFdXC3FpMjgMDDKyNBR9N9P\/?lang=pt\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">As campanhas de vacina\u00e7\u00e3o contra a poliomielite no Brasil (1960-1990)<\/a>.\u00a0<strong>Ci\u00eancia &amp; Sa\u00fade Coletiva<\/strong>. v. 16, n. 2. feb. 2011.<br \/>\nENDERS, J. F. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/science.109.2822.85\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Cultivation of the lansing strain of poliomyelitis virus in cultures of various human embryonic tissues<\/a>.\u00a0<strong>Science<\/strong>. v. 109, n. 2822. 28 ene. 1949.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libros<br \/>\n<\/strong>ROTH, P.\u00a0<strong>N\u00eamesis<\/strong>. Traducci\u00f3n de Jorio Dauster. S\u00e3o Paulo: Companhia das Letras, 2011.<br \/>\nNACIMENTO, D. R. do (comp.).\u00a0<strong>A hist\u00f3ria da poliomielite<\/strong>. R\u00edo de Janeiro: Garamond, 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En la actualidad, la baja cobertura del inmun\u00f3geno le abre el terreno al regreso de la par\u00e1lisis infantil","protected":false},"author":131,"featured_media":581809,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[281,298,329],"coauthors":[440],"class_list":["post-581800","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-es","tag-biotecnologia-es","tag-epidemiologia-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/581800","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=581800"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/581800\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":581825,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/581800\/revisions\/581825"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/581809"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=581800"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=581800"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=581800"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=581800"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}