{"id":581947,"date":"2026-05-14T19:13:57","date_gmt":"2026-05-14T22:13:57","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=581947"},"modified":"2026-05-14T19:13:57","modified_gmt":"2026-05-14T22:13:57","slug":"a-los-88-anos-muere-jean-claude-bernardet-personalidad-destacada-del-cine-brasileno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/a-los-88-anos-muere-jean-claude-bernardet-personalidad-destacada-del-cine-brasileno\/","title":{"rendered":"A los 88 a\u00f1os muere Jean-Claude Bernardet, personalidad destacada del cine brasile\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p>Jean-Claude Bernardet hab\u00eda culminado un nuevo proyecto. El libro <em>Viver o medo \u2013 Uma novela porn\u00f4-gourmet<\/em>, escrito a d\u00fao con la escritora y guionista Sabina Anzuategui, docente de la Facultad C\u00e1sper L\u00edbero, que discurre entre los recuerdos m\u00e1s \u00edntimos y la ficci\u00f3n, est\u00e1 a punto de ser publicado por la editorial Companhia das Letras. El investigador, cr\u00edtico de cine, cineasta y actor, por mencionar algunas m\u00e1s de sus facetas profesionales, ya ten\u00eda otros proyectos en mente y escribi\u00f3 hasta que lo sorprendi\u00f3 el accidente cerebrovascular (ACV) que le ocasion\u00f3 la muerte en la madrugada del 12 de julio, a los 88 a\u00f1os, en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Un temor que lo persegu\u00eda desde 1993 era dejar trabajos inconclusos. Por entonces se desempe\u00f1aba como docente en la Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ECA-USP) y trabajaba en el filme <em>S\u00e3o Paulo \u2013 Sinfon\u00eda y cacofon\u00eda<\/em>, que fue uno de los primeros proyectos tem\u00e1ticos en humanidades financiados por la FAPESP. Y dio positivo al someterse a una prueba de detecci\u00f3n del VIH, el virus causante del sida, diagn\u00f3stico que equival\u00eda a una sentencia de muerte. Bernardet se aferr\u00f3 as\u00ed a la pel\u00edcula con la urgencia de quien encara su \u00faltima obra. \u00c9l y su equipo lograron terminarla a finales de 1994, pero \u00e9se no fue el final. La llegada del c\u00f3ctel antirretroviral, al a\u00f1o siguiente, le permiti\u00f3 disfrutar de otras tres d\u00e9cadas de trabajos que dejaron su impronta, superando percances de salud como un c\u00e1ncer de pr\u00f3stata recurrente, que decidi\u00f3 no tratar, y sucesivas fracturas.<\/p>\n<p>Al ir perdiendo progresivamente la vista como consecuencia de una degeneraci\u00f3n macular, que dio el t\u00edtulo a la biograf\u00eda <em>Wet macula <\/em>(Companhia das Letras, 2023), tambi\u00e9n escrita en forma conjunta con Anzuategui a partir de un proyecto iniciado con la editora y traductora Heloisa Jahn (1947-2022), mantuvo la costumbre de ir al cine siempre que no fuera necesario leer subt\u00edtulos. Ya no distingu\u00eda los detalles y le resultaba cada vez m\u00e1s dif\u00edcil leer y escribir.<\/p>\n<p>Por eso se reinvent\u00f3 como actor, una actividad que antes ejerc\u00eda en forma ocasional. El profesor Arthur Autran, del Departamento de Artes y Comunicaci\u00f3n de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), recuerda una situaci\u00f3n que vivi\u00f3 cuando era estudiante en la ECA-USP. El entonces estudiante Vitor \u00c2ngelo le propuso a Bernardet formar parte del elenco de su cortometraje <em>Disseram que voltei americanizada <\/em>(1995) [Dijeron que volv\u00ed americanizada], y el profesor acept\u00f3 el reto. \u201cEn la cinta \u00e9l aparec\u00eda muy maquillado, al estilo <em>drag queen<\/em>, aunque ese t\u00e9rmino no se utilizaba tanto en aquella \u00e9poca\u201d, relata. \u201cPoco a poco se iba quitando el maquillaje y le contaba a la c\u00e1mara c\u00f3mo hab\u00eda empezado a notar las primeras manchas en la piel caracter\u00edsticas del sida; fue una escena estremecedora, fuert\u00edsima\u201d, dice Autran, quien presenci\u00f3 el rodaje. \u201cYa sab\u00edamos que era portador del virus, pero eso significaba que estaba desarrollando la enfermedad\u201d.<\/p>\n<p>Autran destaca el inter\u00e9s de Bernardet por los desaf\u00edos, tanto propios como ajenos. \u201cEn <em>Historiografia cl\u00e1ssica do cinema brasileiro <\/em>(editorial Annablume, 1995), el cr\u00edtico revalu\u00f3 a autores cl\u00e1sicos como Paulo Em\u00edlio Salles Gomes [1916-1977], a quien consideraba su maestro\u201d, resume. \u201cEsto se consider\u00f3 una falta de respeto, pero yo discrepo: \u00e9l no aceptaba monumentos y reposicion\u00f3 cr\u00edticamente a esos autores desde otro punto de vista\u201d.<\/p>\n<p>La misma falta de reverencia caracteriza a la obra <em>Brasil em tempo de cinema <\/em>(editorial Civiliza\u00e7\u00e3o Brasileira, 1967), en la que analiz\u00f3 al Cinema Novo, que marc\u00f3 una \u00e9poca a partir de finales de la d\u00e9cada de 1950, y lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que las pel\u00edculas que pretend\u00edan retratar al pueblo brasile\u00f1o y dirigirse al mismo, lo que a decir verdad reflejaban era el punto de vista de la clase media. Esto motiv\u00f3 una airada reacci\u00f3n de los cineastas vinculados a ese movimiento y, d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, el director Eduardo Coutinho (1933-2014) declar\u00f3 p\u00fablicamente que rod\u00f3 su filme<em> Cabra marcado para morrer <\/em>(1984) como respuesta. La versi\u00f3n de <em>Brasil en tempo de cinema <\/em>publicada en 2007 por la editorial Companhia das Letras incluye una transcripci\u00f3n de esa declaraci\u00f3n. La historia pone de manifiesto el rol que Bernardet atribu\u00eda al cr\u00edtico: Ser \u201cun participante cultural pleno\u201d en la producci\u00f3n y en la creaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica. \u201cPara ello necesitaba trabajar con pel\u00edculas y tem\u00e1ticas brasile\u00f1as porque era la \u00fanica posibilidad de entablar un di\u00e1logo\u201d, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/jean-claude-bernardet-un-critico-de-la-estetica-de-la-miseria\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">declar\u00f3 en una entrevista concedida a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> en 2014.<\/a><\/p>\n<blockquote><p>El deseo de actuar y bailar suele estar alejado de la intelectualidad, pero \u00e9l era todo eso junto: contempor\u00e1neo y futurista<\/p><\/blockquote>\n<p>En las reediciones de sus libros, Bernardet no modificaba los textos originales, sino que los resignificaba con material nuevo, tanto propio como de otros. La segunda edici\u00f3n de <em>Cinema brasileiro: Propostas para uma hist\u00f3ria <\/em>(Companhia das Letras, 2009), en cuya producci\u00f3n colabor\u00f3 Autran, es un ejemplo de ello. \u201cIncluimos entrevistas con tres mujeres productoras de cine, porque \u00e9l consideraba que ese era un papel fundamental, pero en Brasil no exist\u00eda esa percepci\u00f3n\u201d. La elecci\u00f3n de entrevistar a esas mujeres tampoco fue casual, seg\u00fan refiere el profesor de la UFSCar: \u201cBernardet afirmaba que las mujeres se estaban dedicando m\u00e1s a eso en aquel momento\u201d.<\/p>\n<p>Fue docente de la ECA-USP entre 1967 y 1997, per\u00edodo que incluy\u00f3 un intervalo de 11 a\u00f1os en los que fue \u201cjubilado\u201d por el gobierno militar. Tras la amnist\u00eda, obtuvo el doctorado y en 2012 se convirti\u00f3 en profesor em\u00e9rito de la instituci\u00f3n. Seg\u00fan Autran, Bernardet \u201cinstigaba a sus alumnos en una forma rayana en la agresi\u00f3n\u201d. Anzuategui tambi\u00e9n vivi\u00f3 esa experiencia en el tercero y en el cuarto a\u00f1o de su carrera de grado, cuando cursaba una especializaci\u00f3n como guionista que estuvo signada por la visi\u00f3n original del profesor, combinada con el \u201cmodo franc\u00e9s de decir las cosas en la cara, que a los brasile\u00f1os les resulta extra\u00f1a\u201d. Mientras que a algunos compa\u00f1eros les inspiraba temor, ella admiraba \u201cla tolerancia cero con la hipocres\u00eda\u201d, la valent\u00eda de expresarse sin temor a ofender al interlocutor. Cuenta que Bernardet mostraba un fragmento para que los alumnos lo comentaran y encontraran el problema. Una vez que todos hab\u00edan hablado, \u00e9l se\u00f1alaba algo inesperado y certero.<\/p>\n<p>Autran destaca que Bernardet se mantuvo muy activo hasta el final, en parte realizando colaboraciones con cineastas j\u00f3venes, entre los que cita a Cristiano Burlan, Lincoln P\u00e9ricles y F\u00e1bio Rog\u00e9rio. \u201cEra muy abierto a las nuevas generaciones, sent\u00eda curiosidad por lo que ten\u00edamos para decir\u201d, coincide la periodista Mariana Queen Nwabasili, quien cursa un doctorado en medios y procesos audiovisuales en la ECA-USP.<\/p>\n<p>Nwabasili se contact\u00f3 con Bernardet hace unos pocos a\u00f1os, a partir de la cr\u00edtica de la historiadora Maria Beatriz Nascimento (1942-1995) sobre la pel\u00edcula <em>Xica da Silva <\/em>(1976), de Cac\u00e1 Diegues (1930-2015), publicada en el peri\u00f3dico <em>Opini\u00e3o<\/em> al momento del estreno. Al leer <em>Brasil em tempo de cinema<\/em>, la joven comprendi\u00f3 que exist\u00eda esa otra capa: los cineastas de la \u00e9poca no solo eran de clase media, sino que tambi\u00e9n eran varones blancos. \u201cQuer\u00eda conversar con Bernardet sobre la posibilidad de una densificaci\u00f3n racial la discusi\u00f3n al respecto de los autores del Cinema Novo y \u00e9l demostr\u00f3 un generoso inter\u00e9s\u201d, relata la investigadora. Enseguida desarrollaron una cercan\u00eda que les permiti\u00f3 debatir acerca de una diversidad de temas, que no se limitaban solamente a la esfera acad\u00e9mico.<\/p>\n<p>La investigadora define a Bernardet como una amalgama entre lo art\u00edstico y lo intelectual. \u201cEl anhelo por actuar y bailar suele estar alejado de la intelectualidad, pero \u00e9l aunaba en s\u00ed todo eso; siempre contempor\u00e1neo y futurista, desfasado de su tiempo, hasta ahora\u201d.<\/p>\n<p>Para Sabina Anzuategui, la ficci\u00f3n siempre fue algo medular en Bernardet. El pensamiento cartesiano sirvi\u00f3 a la cr\u00edtica cinematogr\u00e1fica, pero \u00e9l no se identificaba como alguien del cine. La guionista percibe una cualidad literaria en los textos cr\u00edticos que los convierte en buenas lecturas, independientemente de la \u00e9poca y del filme en cuesti\u00f3n. \u201c\u00c9l rechazaba autodefinirse, era una especie de hu\u00e9rfano de la existencia, arrancado de su pa\u00eds, de su madre\u201d. Bernardet era de origen franc\u00e9s, aunque hab\u00eda nacido en Charleroi (B\u00e9lgica), en 1936. Lleg\u00f3 a Brasil a los 13 a\u00f1os en compa\u00f1\u00eda de su padre, su madrastra y su hermano. \u201cPose\u00eda una gran inteligencia y una extrema sensibilidad, era un alma art\u00edstica buscando d\u00f3nde reposar un poco\u201d.<\/p>\n<p>Su radicalismo no se quedaba solo en el pensamiento. A los 70 a\u00f1os se entusiasm\u00f3 con un salto en paraca\u00eddas y repiti\u00f3 esa experiencia varias veces. En la primera de ellas adquiri\u00f3 dos copias del registro fotogr\u00e1fico: una para la Cinemateca Brasile\u00f1a, que alberga su archivo documental, y otra para su hija, Ligia. Adem\u00e1s de ella, Bernardet deja a su nieta Alici. Ambas viven en Estados Unidos, pero eso no les imped\u00eda jugar partidas de cartas cada tanto, en encuentros virtuales que a \u00e9l le encantaban. El domingo previo a su muerte, le gan\u00f3 a toda la familia.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Un artista de vuelos radicales<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 354 de agosto de 2025. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El investigador, actor y escritor deja un amplio legado al pensamiento cr\u00edtico y a la escena art\u00edstica nacional","protected":false},"author":3,"featured_media":581948,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1349],"tags":[273,285,1502],"coauthors":[1601],"class_list":["post-581947","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-necrologia","tag-artes-plasticas-es","tag-cine","tag-literatura-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/581947","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=581947"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/581947\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":581952,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/581947\/revisions\/581952"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/581948"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=581947"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=581947"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=581947"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=581947"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}