{"id":582037,"date":"2026-05-14T17:40:21","date_gmt":"2026-05-14T20:40:21","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=582037"},"modified":"2026-05-15T10:01:41","modified_gmt":"2026-05-15T13:01:41","slug":"arboles-que-protegen-a-otros-arboles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/arboles-que-protegen-a-otros-arboles\/","title":{"rendered":"\u00c1rboles que protegen a otros \u00e1rboles"},"content":{"rendered":"<p>El ec\u00f3logo paulista Gustavo Paterno lleg\u00f3 por primera vez a la isla de Sumatra (Indonesia) en 2021, como coordinador de un proyecto de restauraci\u00f3n forestal en ese pa\u00eds ideado en la Universidad de Gotinga, Alemania. Cuando observ\u00f3 las islas de \u00e1rboles plantados en medio de una vasta plantaci\u00f3n de palma aceitera record\u00f3 un experimento que \u00e9l hab\u00eda dirigido en el bioma semi\u00e1rido brasile\u00f1o de la Caatinga, 10 a\u00f1os antes.<\/p>\n<p>En una zona cubierta por pasturas en Petrolina, Pernambuco, cuando trabajaba en la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN), Paterno plant\u00f3 \u00e1rboles bajo la sombra de otros para observar c\u00f3mo se establec\u00eda entre ellos lo que se conoce como interacci\u00f3n ecol\u00f3gica de facilitaci\u00f3n, es decir, cuando una planta beneficia a otra, protegi\u00e9ndola contra condiciones ambientales desfavorables. Plantas con nombres vern\u00e1culos como la <em>catingueira-rasteira<\/em> (<em>Poincianella microphylla<\/em>) y el <em>faveleiro <\/em>(<em>Cnidoscolus quercifolius<\/em>), promov\u00edan el crecimiento de otras al darles sombra con sus copas, que sueltan hojas y as\u00ed mantienen la humedad del suelo y lo abastecen de nutrientes para las plantas.<\/p>\n<p>Con su directora de maestr\u00eda, Gislene Ganade, y el coordinador del experimento en Petrolina, Jos\u00e9 Alves Siqueira Filho, plante\u00f3 algunas hip\u00f3tesis: se tratar\u00eda de una interacci\u00f3n entre especies; una mayor diversidad forestal inicial podr\u00eda promover una mayor diversidad de especies beneficiadas, y su efecto podr\u00eda ser variable, favoreciendo la germinaci\u00f3n, por ejemplo, pero posteriormente impidiendo el crecimiento de otras plantas. Supuso que estos fen\u00f3menos pod\u00edan estar m\u00e1s extendidos y no ser meramente locales, pero no ten\u00eda c\u00f3mo comprobarlo. El experimento en Sumatra, descrito en noviembre de 2024 en la revista <em>Science<\/em>, confirm\u00f3 sus percepciones al revelar la existencia de relaciones similares incluso en un ambiente diferente, con \u00e1rboles de hasta 40 metros (m) de altura.<\/p>\n<div id=\"attachment_582050\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-582050 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvore-faveleira-2025-08-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"907\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvore-faveleira-2025-08-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvore-faveleira-2025-08-800-250x283.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvore-faveleira-2025-08-800-700x794.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvore-faveleira-2025-08-800-120x136.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Renato Bandeira\u2009\/\u2009inaturalist<\/span>Un faveleiro de Cura\u00e7\u00e1 (Bah\u00eda): las principales especies facilitadoras del bioma de la Caatinga<span class=\"media-credits\">Renato Bandeira\u2009\/\u2009inaturalist<\/span><\/p><\/div>\n<p>Paterno enseguida pudo observar interacciones entre pares de \u00e1rboles a una escala mucho mayor, influenciadas por la luminosidad o por compuestos qu\u00edmicos que pueden favorecer o perjudicar el crecimiento de las plantas. Por invitaci\u00f3n del ec\u00f3logo Miguel Verd\u00fa, de la Universidad de Valencia, en Espa\u00f1a, quien hab\u00eda le\u00eddo su trabajo sobre la Caatinga, publicado en enero de 2016 en la revista <em>Journal of Vegetation Science<\/em>, el ec\u00f3logo brasile\u00f1o se uni\u00f3 a RecruitNet, una red mundial creada en 2018 por el espa\u00f1ol, que aplic\u00f3 el concepto conocido como redes de reclutamiento de \u00e1rboles. Verd\u00fa separ\u00f3 a las especies en dos grupos: las reclutadoras o facilitadoras, que son las primeras en ocupar nuevos ambientes y generar condiciones propicias para el desarrollo de otras especies; y las reclutadas, que inicialmente crecen bajo la copa de las facilitadoras.<\/p>\n<p>Descrita en febrero de 2023 en la revista <em>Ecology<\/em>, RecruitNet re\u00fane informaci\u00f3n sobre 143 lugares, con 2.355 <em>plots <\/em>(parcelas o puntos de muestreo), en 23 pa\u00edses de regiones des\u00e9rticas, templadas y tropicales de 5 continentes. La planilla que acompa\u00f1a el art\u00edculo, con 135.211 entradas, detalla los lugares de muestreo de las 118.411 parejas de interacciones, con reclutadoras y reclutadas, entre 3.318 especies de \u00e1rboles. Los investigadores estudiaron selvas tropicales y subtropicales h\u00famedas similares a la Amazonia en Panam\u00e1, Per\u00fa, China, Pap\u00faa Nueva Guinea y Filipinas. Con su amplia biodiversidad, Pap\u00faa Nueva Guinea se destac\u00f3 como el pa\u00eds con m\u00e1s interacciones: 557 especies y 40.365 interacciones.<\/p>\n<p>Los datos sobre Brasil que especifican las interacciones entre los \u00e1rboles de la Caatinga fueron recopilados por Paterno, y los de dos \u00e1reas del Bosque Atl\u00e1ntico en el estado de Paran\u00e1, por el bi\u00f3logo paranaense Vin\u00edcius Marc\u00edlio-Silva, actualmente en la Universidad del Estado de Dakota del Norte (NDSU), Estados Unidos. El trabajo es el resultado de su maestr\u00eda en la Universidad Federal de Paran\u00e1 (UFPR), publicado en mayo de 2015 en la revista <em>Austral Ecology<\/em>.<\/p>\n<p>En la Caatinga y en el Bosque Atl\u00e1ntico, Paterno y Marc\u00edlio-Silva registraron 258 interacciones, 29 especies reclutadoras y 56 reclutadas. La que se mostr\u00f3 m\u00e1s protectora fue un \u00e1rbol del Bosque Atl\u00e1ntico que puede encontrarse desde Minas Gerais hasta Rio Grande do Sul, el canel\u00f3n o capororoca (<em>Myrsine umbellata<\/em>), que formaba 57 pares con las especies reclutadas, incluida ella misma. La segunda, conocida en Brasil como <em>pixirica<\/em> (<em>Miconia sellowiana<\/em>), propia del Bosque Atl\u00e1ntico y del Cerrado, la sabana tropical brasile\u00f1a, propici\u00f3 el crecimiento de otras 43 especies, incluida ella misma. Las plantas de la misma especie no siempre se ayudan entre s\u00ed, ya que pueden competir por los mismos nutrientes o atraer a los insectos herb\u00edvoros que acometen tanto a los ejemplares adultos como a los que se encuentran en fase de crecimiento.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvores-2025-08-info1-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1939x1259\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvores-2025-08-info1-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvores-2025-08-info1-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvores-2025-08-info1-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>En 2013, cuando hac\u00eda un recuento de las plantas que crec\u00edan bajo la sombra de otras en los parques estaduales de Guartel\u00e1 y Vila Velha, separados entre s\u00ed por 150 kil\u00f3metros, Marc\u00edlio-Silva qued\u00f3 sorprendido con la capacidad de la capororoca para prosperar en diversos ambientes: en medio de bosques de araucarias [<em>Araucaria angustifolia<\/em>], descampados o sobre rocas con poco suelo. \u201cEsta especie logra imponerse en la competencia con las gram\u00edneas, produce flores simples que pueden ser polinizadas por muchas especies de insectos, y se caracteriza por su amplia dispersi\u00f3n de semillas\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Curiosamente, estos \u00e1rboles predominaban en Guartel\u00e1, pero no en Vila Velha, donde aparec\u00edan en el tercer puesto entre las especies reclutadoras principales. \u201cLa especie m\u00e1s abundante no es necesariamente la que primero se instala, sino la m\u00e1s agresiva, capaz de ocupar los espacios de otras\u201d, reflexiona Marc\u00edlio-Silva. Lo asalt\u00f3 la misma duda que a Paterno: \u00bfqu\u00e9 otros lugares podr\u00edan albergar los mismos fen\u00f3menos? Esta duda se mantuvo por a\u00f1os, hasta que Verd\u00fa tambi\u00e9n lo invit\u00f3 a sumarse a RecruitNet.<\/p>\n<p>En la Caatinga, las reclutadoras principales eran la <em>catingueira-rasteira<\/em>, com\u00fan en \u00e1reas degradadas, con 41 interacciones, y el <em>faveleiro<\/em>, con 40. El total de especies reclutadas por las principales especies reclutadoras de la Caatinga es menor que el del Bosque Atl\u00e1ntico, pero su capacidad de reclutamiento es tres veces mayor, considerando la diversidad de especies de cada bioma. El mismo efecto se observ\u00f3 en zonas semi\u00e1ridas de la costa oeste de Estados Unidos, M\u00e9xico, Argentina y Arabia Saudita. A grandes rasgos, como se detalla en la edici\u00f3n de junio de la revista <em>Biological Review<\/em>, el n\u00famero de interacciones entre los \u00e1rboles registra un crecimiento en las \u00e1reas m\u00e1s secas, en comparaci\u00f3n con las h\u00famedas, porque en los ambientes m\u00e1s inh\u00f3spitos las plantas dependen m\u00e1s unas de otras.<\/p>\n<div id=\"attachment_582038\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-582038 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvore-capororoca-2025-08-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"685\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvore-capororoca-2025-08-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvore-capororoca-2025-08-1140-250x150.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvore-capororoca-2025-08-1140-700x421.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvore-capororoca-2025-08-1140-120x72.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Enrique Salazar\u2009\/\u2009inaturalist<\/span>Un canel\u00f3n de Cap\u00e3o do Le\u00e3o (Rio Grande do Sul), el principal reclutador de otras especies de \u00e1rboles del Bosque Atl\u00e1ntico<span class=\"media-credits\">Enrique Salazar\u2009\/\u2009inaturalist<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las generalizaciones no siempre son v\u00e1lidas: \u201cSeg\u00fan cu\u00e1l sea la especie que ocupa el estrato superior, proporcionando sombra, y cu\u00e1l la que crece debajo, el resultado puede variar\u201d, advierte Paterno. En sus observaciones sobre el terreno, not\u00f3 que la <em>catingueira<\/em> promueve la germinaci\u00f3n y el crecimiento del urunday (<em>Myracrodruon urundeuva<\/em>), pero en el caso del <em>pereiro<\/em> o jichituriqui (<em>Aspidosperma pyrifolium<\/em>), el efecto no es favorable en todas las etapas de crecimiento. El tepezcohuite o catinga, conocido localmente como <em>jurema-preta<\/em> (<em>Mimosa tenuiflora<\/em>) solamente contribuy\u00f3 a la germinaci\u00f3n del urunday que, como pudo observarse, crece poco. Algunas relaciones son bastante curiosas: aunque es muy amante del sol, el cactus mel\u00f3n o gorro turco (<em>melocactus zehntneri<\/em>), aprecia la sombra de la <em>catingueira<\/em>.<\/p>\n<p>Las especies que conforman la estructura de los bosques pueden variar de un lugar a otro. \u201cLa <em>catingueira<\/em> mostr\u00f3 un efecto m\u00e1s positivo que el tepezcohuite en la colonizaci\u00f3n de ambientes degradados, pero puede que no sea la m\u00e1s indicada para todas las \u00e1reas de la Caatinga\u201d, advierte Paterno. En experimentos realizados en la unidad de conservaci\u00f3n federal llamada Floresta Nacional de A\u00e7u, en la regi\u00f3n central de Rio Grande do Norte, las reclutadoras principales fueron el <em>pereiro<\/em>, la <em>jurema-branca <\/em>(<em>Piptadenia stipulacea<\/em>) y la <em>jurema-preta<\/em> (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-cuidado-del-suelo-y-de-la-vegetacion-recupera-la-vitalidad-de-la-caatinga\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 346<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>\u201cComo la diversidad de especies puede variar dentro de un mismo bioma, necesitamos estudiar las t\u00edpicas de cada lugar para conocer las interacciones\u201d, subraya la bot\u00e1nica Aretha Guimar\u00e3es, becaria de posdoctorado en el Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa), quien no particip\u00f3 en el estudio. \u201cEn ecosistemas de alta diversidad como la Amazonia, se hace muy dif\u00edcil detallar esta distinci\u00f3n entre los grupos de especies, as\u00ed como encontrar a las que atraen a las especies de inter\u00e9s y se imponen en la competencia con las invasoras, como las gram\u00edneas, los distintos tipos de bamb\u00fa y otras especies de amplia dispersi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_582046\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-582046 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvore-dende-2025-08-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"722\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvore-dende-2025-08-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvore-dende-2025-08-1140-250x158.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvore-dende-2025-08-1140-700x443.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/RPF-arvore-dende-2025-08-1140-120x76.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gustavo Paterno<\/span>Ejemplo de una isla de restauraci\u00f3n forestal en medio de una plantaci\u00f3n de palma aceitera en Sumatra (Indonesia)<span class=\"media-credits\">Gustavo Paterno<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para el ingeniero agr\u00f3nomo Pedro Brancalion, de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Esalq-USP), quien tampoco form\u00f3 parte del estudio antes mencionado, la identificaci\u00f3n de las interacciones entre las especies reafirma la tendencia de los expertos en la materia a abandonar el enfoque antiguo de los proyectos de restauraci\u00f3n de paisajes, que sol\u00edan mezclar el mayor n\u00famero de especies aunque podr\u00eda ser que muchas no se desarrollen, para adoptar una perspectiva m\u00e1s clara sobre la funci\u00f3n ecol\u00f3gica de los \u00e1rboles.<\/p>\n<p>\u00c9l mismo adopta un enfoque similar con dos grupos: el de las especies recubridoras, como el gu\u00e1simo, llamado localmente <em>mutambo <\/em>(<em>Guazuma ulmifolia<\/em>), la afata blanca (<em>Heliocarpus popayanensis<\/em>) y el <em>capixingui <\/em>(<em>Croton floribundus<\/em>), de crecimiento r\u00e1pido y que desarrollan una copa frondosa, cuya sombra dificulta el crecimiento de gram\u00edneas invasoras; y el de la diversidad, que incluye a decenas de otras especies que no crecen a un ritmo tan veloz. \u201cEn cinco a\u00f1os varias especies crecieron bastante y, en diez, parte de la cobertura proviene de otras especies, tras la muerte natural y gradual de las especies de recubrimiento\u201d, informa. \u201cLos enfoques deben validarse en el campo, ya que el ambiente de restauraci\u00f3n, al tener generalmente un suelo degradado, es diferente a un ambiente natural\u201d.<\/p>\n<p>Paterno tiene la intenci\u00f3n de regresar a Brasil a principios de 2026 para crear islas de restauraci\u00f3n forestal en paisajes agr\u00edcolas donde predominan los monocultivos de eucalipto, caf\u00e9, soja o ca\u00f1a de az\u00facar, tomando como base los experimentos realizados en Indonesia. \u201cTenemos que mirar m\u00e1s all\u00e1 de las plantas y evaluar c\u00f3mo influyen las redes de reclutamiento en otros nichos ecol\u00f3gicos, como el de las redes de polinizadores y de dispersores de semillas, y las interacciones que tienen lugar debajo del suelo entre hongos y bacterias\u201d, dice.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>\u00c1rboles que protegen a otros \u00e1rboles<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 354 de agosto de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>ALCANTARA, J. M. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/brv.13177\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Key concepts and a world-wide look at plant recruitment networks<\/a>. <strong>Biological Review<\/strong>. v. 100, n. 3, p. 1127-51. jun. 2025<strong>.<br \/>\n<\/strong>FAGUNDES, M.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/ece3.3962\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The role of nurse successional stages on species-specific facilitation in drylands: Nurse traits and facilitation skills.<\/a><strong>\u00a0Ecology and Evolution.\u00a0<\/strong>v. 8, n. 10. 27 abr. 2018.<br \/>\nMARCILIO-SILVA, V. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/full\/10.1111\/aec.12270\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Nurse abundance determines plant facilitation networks of subtropical forest \u2013 grassland ecotone<\/a>. <strong>Austral Ecology<\/strong>. v. 40, n. 8, p. 898-908. 21 mayo 2015.<br \/>\nPATERNO, G. B. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/d.docs.live.net\/D4FF4944CF6BA582\/%C3%81rea%20de%20Trabalho\/%C3%81rvores%20junho25\/10.1126\/science.ado1629\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Diverse and larger tree islands promote native tree diversity in oil palm landscapes<\/a>. <strong>Science<\/strong>. v. 386, n. 6723, p. 795-802. 14 nov. 2024.<br \/>\nPATERNO, G. B. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/jvs.12382\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Species-specific facilitation, ontogenetic shifts and consequences for plant community succession<\/a>. <strong>Journal of Vegetation Science<\/strong>. v. 27, n. 3, p. 606-15. 29 ene. 2016.<br \/>\nVERD\u00da, M. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/esajournals.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/ecy.3923\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">RecruitNet: A global database of plant recruitment networks<\/a>. <strong>Ecology<\/strong>. v. 104, n. 2, e3923. feb. 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El canel\u00f3n y la <em>pixirica<\/em> en el Bosque Atl\u00e1ntico y la catingueira y el <em>faveleiro<\/em> en la Caatinga crean ambientes propicios para el crecimiento de decenas de otras especies","protected":false},"author":17,"featured_media":582042,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,293,269],"coauthors":[5968],"class_list":["post-582037","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/582037","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=582037"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/582037\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":584228,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/582037\/revisions\/584228"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/582042"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=582037"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=582037"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=582037"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=582037"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}