{"id":582821,"date":"2026-05-14T18:01:12","date_gmt":"2026-05-14T21:01:12","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=582821"},"modified":"2026-05-14T18:01:12","modified_gmt":"2026-05-14T21:01:12","slug":"que-dicen-sobre-nosotros-y-los-otros-los-modos-de-hablar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/que-dicen-sobre-nosotros-y-los-otros-los-modos-de-hablar\/","title":{"rendered":"Qu\u00e9 dicen sobre nosotros y los otros los modos de hablar"},"content":{"rendered":"<p>\u201cLo primero que debe decirse del acento idiom\u00e1tico regional es que este no existe entre los propios. Aparece con el otro o cuando uno mismo es el otro. Y te das cuenta. La primera vez que not\u00e9 la existencia de otro acento en Brasil fue cuando me mud\u00e9 del interior del estado de Bah\u00eda a la capital, Salvador: existe el acento bahiano <em>caipira<\/em>, campesino, del sert\u00f3n, que es diferente al acento bahiano de la costa\u201d, relata el guionista Tetel Queiroz, un bahiano blanco de unos 40 a\u00f1os radicado en S\u00e3o Paulo, quien tambi\u00e9n menciona los \u201cjuicios previos\u201d inherentes a su modo de hablar que capta en la capital paulista. \u201cPara el bahiano existen expectativas: que le gusta ir a la playa o que solo le interesa la hora feliz de las cinco de la tarde\u201d.<\/p>\n<p>El testimonio de Queiroz forma parte de una conversaci\u00f3n entre 12 personas, procedentes de diversas partes de Brasil, que reflexionan acerca de la percepci\u00f3n de los acentos. Proyectada en pantallas gigantes, la charla puede seguirse en la exposici\u00f3n <em>Fala falar falares<\/em>, en cartelera hasta el 14 de septiembre en el Museo de la Lengua Portuguesa, en el centro de la capital paulista. Con la curadur\u00eda de la escen\u00f3grafa Daniela Thomas y el ling\u00fcista Caetano W. Galindo, de la Universidad Federal de Paran\u00e1 (UFPR), la muestra indaga tanto en las cuestiones mec\u00e1nicas del acto de hablar, a ejemplo de la respiraci\u00f3n, como en las cuestiones sociales y pol\u00edticas relacionadas con el lenguaje.<\/p>\n<p>Las variaciones ling\u00fc\u00edsticas tienen un impacto en la vida de las personas, seg\u00fan lo comenta la ling\u00fcista Livia Oushiro, de la Universidad de Campinas (Unicamp). En los \u00faltimos a\u00f1os, con el apoyo de la FAPESP, ella ha investigado el modo de hablar de los migrantes del nordeste brasile\u00f1o, especialmente los procedentes de los estados de Alagoas y Para\u00edba, radicados en las \u00e1reas metropolitanas de Campinas (S\u00e3o Paulo) y de la capital paulista. En su mayor\u00eda provienen de zonas rurales, son adultos (entre 20 y 60 a\u00f1os) y solamente han cursado la ense\u00f1anza b\u00e1sica. En sus estudios, la investigadora ha intentado averiguar si estas personas adquieren los rasgos ling\u00fc\u00edsticos distintivos de su nueva localidad de residencia.<\/p>\n<p>Oushiro analiz\u00f3 los vocablos que utilizan estos migrantes y la pronunciaci\u00f3n de la <em>R<\/em> en la coda sil\u00e1bica, que en el portugu\u00e9s paulista puede ser una <em>R<\/em> retrofleja, tambi\u00e9n caracterizada como \u201c<em>R caipira<\/em>\u201d. Este rasgo se presenta al final de la s\u00edlaba, ya sea en el medio de la palabra, como en <em>co<\/em>r<em>da <\/em>[cuerda o soga], o en el final, como en amo<em>r<\/em>. \u201cEs un sonido ausente en el modo de hablar del nordeste, que generalmente adopta un sonido aspirado\u201d, dice la investigadora.<\/p>\n<p>Asimismo, la ling\u00fcista analiz\u00f3 otros factores, como el sonido de la <em>T<\/em> y la <em>D<\/em> antes de la <em>I<\/em>, la concordancia nominal y las preferencias a la hora de estructurar una frase negativa. \u201cEn portugu\u00e9s, podemos decir \u201cno lo vi\u201d de distintas maneras, por ejemplo: <em>n\u00e3o vi<\/em>; <em>n\u00e3o vi, n\u00e3o; <\/em>o <em>vi n\u00e3o<\/em>. La prevalencia de la forma de decirlo entre los habitantes del sudeste y los del nordeste es marcadamente diferente, siendo el primero de los ejemplos relativamente m\u00e1s usual en el sudeste y los otros dos en el nordeste\u201d, dice Oushiro.<\/p>\n<p>La investigadora constat\u00f3 que los rasgos de la pronunciaci\u00f3n generalmente se modifican, como en el caso de la <em>R<\/em> y de la <em>T<\/em> o la <em>D<\/em> antes de la <em>I<\/em>, pero la investigaci\u00f3n tambi\u00e9n revel\u00f3 otras dos cuestiones importantes. Una de ellas indica que las alteraciones son menos marcadas en lo que se refiere al nivel morfosint\u00e1ctico, como la doble negaci\u00f3n. Adem\u00e1s, la ling\u00fcista observ\u00f3 que parte de los cambios graduales no guardan una relaci\u00f3n directa con el tiempo de residencia o incluso con la edad al momento de la migraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEl migrante puede llevar 30 o 40 a\u00f1os viviendo en Campinas, pero no necesariamente adquirir\u00e1 m\u00e1s rasgos ling\u00fc\u00edsticos del lugar ad\u00f3nde se mud\u00f3 ni experimentar\u00e1 un proceso de cambio gradual para asimilar estas caracter\u00edsticas\u201d, constata la investigadora. \u201cVerificamos esta correlaci\u00f3n del tiempo en la pronunciaci\u00f3n de la <em>R<\/em>, pero no en el caso de otras variables. Por eso es importante examinar detenidamente el recorrido personal de cada individuo y analizar otros factores que influyen sobre su trayectoria ling\u00fc\u00edstica, como las redes de sociabilidad, compuestas por las interacciones con vecinos y compa\u00f1eros de trabajo, por ejemplo\u201d.<\/p>\n<p>Uno de los miembros del Laboratorio Variem [acr\u00f3nimo en portugu\u00e9s por variaci\u00f3n, identidad, estilo y cambio], coordinado por Oushiro, es el ling\u00fcista Emerson Santos de Souza, de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA). En su investigaci\u00f3n doctoral, defendida en la Unicamp en 2023, Santos de Souza procur\u00f3 entender c\u00f3mo se comportan ling\u00fc\u00edsticamente los bahianos en el \u00c1rea Metropolitana de S\u00e3o Paulo y si terminan hablando como los paulistas en cuanto a los aspectos fonol\u00f3gicos, sint\u00e1cticos y lexicales.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"686\" class=\"size-full wp-image-582826 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/rpf-sotaques-2025-08-1140b.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/rpf-sotaques-2025-08-1140b.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/rpf-sotaques-2025-08-1140b-250x150.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/rpf-sotaques-2025-08-1140b-700x421.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/rpf-sotaques-2025-08-1140b-120x72.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Mariana Zanetti<\/span><\/p>\n<p>Santos de Souza, quien tambi\u00e9n es bahiano, analiz\u00f3 el modo de hablar de 50 coterr\u00e1neos. La investigaci\u00f3n se llev\u00f3 a cabo a trav\u00e9s de un proceso denominado muestreo de redes sociales. El investigador escogi\u00f3 tres \u201canclas\u201d: una esteticista de 37 a\u00f1os, una empresaria de 47 a\u00f1os y un asistente escolar de 42 a\u00f1os, que no se conoc\u00edan entre s\u00ed. Luego mape\u00f3 sus contactos.<\/p>\n<p>Durante la investigaci\u00f3n, el ling\u00fcista observ\u00f3 que los modelos te\u00f3ricos existentes que explican la adaptaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica en situaciones de migraci\u00f3n no consegu\u00edan explicar sus datos. Por eso cre\u00f3 el concepto de \u201cplasticidad dialectal\u201d para demostrar la capacidad de adaptaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica de las personas a la comunidad anfitriona.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino \u201cplasticidad\u201d lo tom\u00f3 prestado de la biolog\u00eda y de la f\u00edsica, dos \u00e1reas en las que se lo utiliza para describir la capacidad de adaptaci\u00f3n de los materiales u organismos como respuesta a factores externos. En el caso de la ling\u00fc\u00edstica, este concepto ayuda a explicar por qu\u00e9 los grupos de migrantes, aun cuando est\u00e1n expuestos a una misma variedad de contactos, pueden desarrollar patrones de habla diferentes.<\/p>\n<p>En su tesis, Santos de Souza analiz\u00f3 seis fen\u00f3menos ling\u00fc\u00edsticos, a ejemplo de la pronunciaci\u00f3n de la <em>R<\/em> en la coda sil\u00e1bica, un sonido ausente en el modo de hablar bahiano. El investigador tambi\u00e9n examin\u00f3 el uso de estructuras de doble negaci\u00f3n y el intercambio de vocablos, tales como <em>tangerina<\/em> por <em>mexerica<\/em> [mandarina] y <em>trabalho <\/em>por <em>servi\u00e7o <\/em>[empleo, trabajo].<\/p>\n<p>Ese an\u00e1lisis revel\u00f3 que la adaptaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica est\u00e1 asociada a dos fen\u00f3menos: los regulares, cuando una estructura ling\u00fc\u00edstica existe en sus variantes paulistas y bahianas, pero en proporciones diferentes, a ejemplo de la doble negaci\u00f3n, y los irregulares, es decir, cuando surge una novedad en el habla del migrante, como la <em>R<\/em> retrofleja para los bahianos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la adquisici\u00f3n, Santos de Souza identific\u00f3 los procesos de ampliaciones de contexto y de sentido, as\u00ed como reducciones de uso. \u201cLa palabra \u2018mandioca\u2019, por ejemplo, experimenta una ampliaci\u00f3n de sentido. En S\u00e3o Paulo, el t\u00e9rmino designa tanto al tub\u00e9rculo que se utiliza para elaborar harina como a aquel que se consume cocido. En Bah\u00eda, existe un vocablo diferente para cada uno, ya que a la ra\u00edz comestible se la denomina <em>aipim<\/em> y a la que se usa para hacer harina se le dice mandioca\u201d, dice el investigador.<\/p>\n<p>La ling\u00fcista Leila Tesch, de la Universidad Federal de Esp\u00edrito Santo (Ufes), ha estudiado la percepci\u00f3n del acento propio del estado hom\u00f3nimo dentro de este estado y fuera del mismo. \u201cLas personas suelen decir, tanto las locales como las que viven en otros lugares de Brasil, que los habitantes de Esp\u00edrito Santo no tienen acento propio, algo que incluso circula bajo la forma de chistes en las redes sociales\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Para entender este tema, Tesch realiz\u00f3 en 2021 un estudio de percepci\u00f3n con la participaci\u00f3n de aproximadamente 1.500 personas residentes en diversos estados de Brasil, con excepci\u00f3n de Acre, Sergipe y Tocantins. La investigadora tambi\u00e9n se contact\u00f3 con 23 brasile\u00f1os residentes en pa\u00edses como Portugal y Per\u00fa.<\/p>\n<p>El estudio revel\u00f3 que el 56 % de los entrevistados considera que los <em>capixabas<\/em> [gentilicio portugu\u00e9s de los habitantes de Esp\u00edrito Santo] poseen acento, mientras que un 30 % no estaba de acuerdo con esa afirmaci\u00f3n y el 14 % restante dijo no saberlo. Entre los propios habitantes de Esp\u00edrito Santo, las proporciones fueron similares: poco m\u00e1s de la mitad reconoce un acento, mientras que el resto considera que el mismo no existe. \u201cIncluso entre los que reconocen el acento, su identificaci\u00f3n no proviene, en general, de las caracter\u00edsticas fon\u00e9ticas, sino de expresiones t\u00edpicas de la zona, como el t\u00e9rmino <em>pocar <\/em>[estallar, reventar]\u201d, explica.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"591\" class=\"size-full wp-image-582830 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/rpf-sotaques-2025-08-1140c.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/rpf-sotaques-2025-08-1140c.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/rpf-sotaques-2025-08-1140c-250x130.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/rpf-sotaques-2025-08-1140c-700x363.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/rpf-sotaques-2025-08-1140c-120x62.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Mariana Zanetti<\/span><\/p>\n<p>Seg\u00fan Tesch, los rasgos ling\u00fc\u00edsticos considerados t\u00edpicos del estado son efectivamente dif\u00edciles de definir. \u201cPueden identificarse algunas particularidades, como la construcci\u00f3n de diptongos en palabras como <em>tr\u00eas <\/em>y <em>dez<\/em> [tres y diez], cuya pronunciaci\u00f3n acaba sonando como <em>treis <\/em>y <em>deiz<\/em>, pero estos fen\u00f3menos tambi\u00e9n aparecen en otras variantes de acentos, como el carioca\u201d.<\/p>\n<p>En la segunda parte del cuestionario, Tesch analiz\u00f3 los acentos de las cuatro capitales de los estados del sudeste brasile\u00f1o teniendo en cuenta cuatro criterios: prestigio, belleza, correcci\u00f3n y agradabilidad. Los resultados mostraron, por ejemplo, que los acentos de R\u00edo de Janeiro y S\u00e3o Paulo se asociaban m\u00e1s al prestigio, mientras que Belo Horizonte [Minas Gerais] fue se\u00f1alada como la capital de los estados del sudeste con el acento m\u00e1s lindo y agradable, seguida por Vit\u00f3ria [Esp\u00edrito Santo]. En cuanto a la correcci\u00f3n, Vit\u00f3ria sobresali\u00f3 como la ciudad cuyo portugu\u00e9s hablado se ajusta m\u00e1s a la norma gramatical. \u201cNo se trata solamente de elecciones ling\u00fc\u00edsticas, sino que tambi\u00e9n revelan una amplia construcci\u00f3n de identidad social\u201d, comenta Tesch. \u201cLo que posiblemente hace que el acento de Minas Gerais sea considerado agradable, por ejemplo, tambi\u00e9n guarda relaci\u00f3n con la idea de hospitalidad asociada a este estado\u201d.<\/p>\n<p>La forma en que la gente percibe el lenguaje, sus acentos y sus caracter\u00edsticas sociales es el punto de partida del libro <em>Varia\u00e7\u00e3o ling\u00fc\u00edstica: Diversidade e cotidiano <\/em>[Variedad ling\u00fc\u00edstica. Diversidad y cotidianeidad] (editorial Contexto, 2025), de la ling\u00fcista Raquel Freitag, de la Universidad Federal de Sergipe (UFS). \u201cEn el \u00e1mbito de la socioling\u00fc\u00edstica estudiamos lo que es concreto y medible. Por lo general, nos fijamos en aspectos tales como las variantes que indican la forma de hablar de los migrantes, de las personas LGBT+ o con determinados niveles de escolarizaci\u00f3n, por ejemplo\u201d, explica Freitag. \u201cPero en lo cotidiano, la percepci\u00f3n funciona de otra manera. La gente no elabora este an\u00e1lisis t\u00e9cnico. Lo que perciben es todo el conjunto y, con base en \u00e9ste, hacen conjeturas sobre el que habla, aun sin saber exactamente qu\u00e9 rasgo ling\u00fc\u00edstico est\u00e1 en juego\u201d.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de juicios basados en el modo de hablar no es un fen\u00f3meno nuevo. Seg\u00fan Freitag, esta conducta incluso aparece en los textos b\u00edblicos. Es el caso del fragmento del Antiguo Testamento que describe una estrategia utilizada por los soldados del l\u00edder militar Jeft\u00e9 para descubrir a los miembros del ej\u00e9rcito enemigo infiltrados en sus filas. Al utilizar la pronunciaci\u00f3n de la palabra hebrea <em>shibboleth <\/em>(espiga), descubr\u00edan a los que proced\u00edan de otra regi\u00f3n, porque los extranjeros no lograban pronunciar correctamente el fonema y, en cambio, dec\u00edan <em>siboleth<\/em>. Hoy en d\u00eda, los ling\u00fcistas denominan <em>shibboleth <\/em>a cualquier rasgo que revele autom\u00e1ticamente nuestra identidad.<\/p>\n<p>\u201cEl juzgamiento por el idioma forma parte del funcionamiento cognitivo humano. Lo hacemos permanentemente, ya que es una forma de organizar y percibir el mundo para as\u00ed poder tomar decisiones r\u00e1pidamente\u201d, prosigue la investigadora. Por eso, Freitag propugna ampliar el repertorio ling\u00fc\u00edstico como una de las estrategias m\u00e1s eficaces para mitigar los efectos negativos de este mecanismo. \u201cCuando solamente mantenemos contacto con un grupo, nuestra percepci\u00f3n del idioma es m\u00e1s uniforme, pero al ampliar nuestras redes, ya sea por migraci\u00f3n, viajes o a trav\u00e9s de los medios digitales, empezamos a entender que hay muchas maneras leg\u00edtimas de hablar\u201d, dice.<\/p>\n<p>El ling\u00fcista Ronald Beline Mendes, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), coincide. Desde la d\u00e9cada de 2010, Beline Mendes investiga c\u00f3mo se perciben socialmente ciertos rasgos del habla y se los asocia con la identidad de los varones homosexuales. \u201cEs lo que se conoce como \u2018hablar gay\u2019, una idea problem\u00e1tica en s\u00ed misma, ya que esto presupone que, por ser gay, una persona necesariamente va a sonar de determinada manera, pero \u00e9sta no es una relaci\u00f3n obligatoria\u201d, se\u00f1ala. \u201cEs posible que un var\u00f3n homosexual no suene \u2018gay\u2019, como as\u00ed tambi\u00e9n que otro que no es homosexual eventualmente suene de ese modo\u201d.<\/p>\n<p>En una de sus investigaciones, realizada en 2017, cinco varones leyeron un mismo texto y un grupo de personas fue invitado a escuchar y analizar las grabaciones de estas lecturas, indicando, entre otras cosas, cu\u00e1les voces sonaban como \u201cgais\u201d. Una de las respuestas indicaba que cierta persona \u201chablaba demasiado correctamente\u201d, otra mencionaba que \u201clos varones gais utilizan mucho los diminutivos\u201d. Ambos comentarios revelan estereotipos sociales, ya que todos los participantes leyeron el mismo texto, que no conten\u00eda diminutivos.<\/p>\n<p>Desde entonces, Beline Mendes ha desarrollado sus estudios de percepci\u00f3n centr\u00e1ndose en dos variables ling\u00fc\u00edsticas: la concordancia nominal y la pronunciaci\u00f3n de la <em>E<\/em> nasal. En el primer caso, tras escuchar cuatro voces masculinas en diversas versiones, los participantes coincidieron en forma homog\u00e9nea en que \u00e9stas, cuando se presentaban en la variante est\u00e1ndar del idioma, es decir, con una concordancia gramatical plena, sonaban \u201cm\u00e1s gay\u201d. Asimismo, los oyentes masculinos atribuyeron esta caracter\u00edstica con m\u00e1s frecuencia que las mujeres, un indicador de que el estereotipo acerca de c\u00f3mo debe sonar una voz masculina es m\u00e1s riguroso entre los propios varones.<\/p>\n<p>Para Beline Mendes, estos resultados ilustran c\u00f3mo operan los aspectos ling\u00fc\u00edsticos en la construcci\u00f3n de significados sociales. \u201cEsto forma parte del funcionamiento de la lengua. El problema sobreviene cuando esta percepci\u00f3n se convierte en prejuicio y se la utiliza para da\u00f1ar a la gente\u201d, concluye.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Los modos de hablar<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 354 de agosto de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Cohesi\u00f3n y dispersi\u00f3n. An\u00e1lisis sociofon\u00e9tico de la variaci\u00f3n idiolectal en situaci\u00f3n de contacto entre dialectos (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/112284\/coesao-e-dispersao-analise-sociofonetica-da-variacao-idioletal-em-situacao-de-contato-entre-dialetos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00b0 23\/00968-7<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2012 Regular; <strong>Investigadora responsable <\/strong>Livia Oushiro (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 125.424,34.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Procesos de acomodaci\u00f3n dialectal en el habla de brasile\u00f1os nordestinos residentes en S\u00e3o Paulo (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/93662\/processos-de-acomodacao-dialetal-na-fala-de-nordestinos-residentes-em-sao-paulo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 16\/04960-7<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2012 Regular; <strong>Investigadora responsable <\/strong>Livia Oushiro (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 53.996,23.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>OUSHIRO, L. <em>et. al<\/em>. \u201cEstudos sociolingu\u00edsticos sobre contato dialetal: Contribui\u00e7\u00f5es do VARIEM e agenda de pesquisa\u201d. <strong>Caderno de Estudos Lingu\u00edsticos<\/strong>. Campinas, v. 65. 2023.<br \/>\nTESCH, L. \u201cO sotaque capixaba: Um estudo de percep\u00e7\u00e3o\u201d. <strong>(Con)Textos Lingu\u00edsticos<\/strong>. Vit\u00f3ria, v. 16. 2022.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Cap\u00edtulos de libros<br \/>\n<\/strong>OUSHIRO, L. \u201cInteraction, confounding effect, and collinearity in the analysis of Brazilian internal migrants\u2019 speech\u201d. En: FERN\u00c1NDEZ-MALLAT, V. y NYCZ, J. (comp.). <strong>Dialect Contact: From speaker to community-based perspectives<\/strong>. Washington: Georgetown University Press, 2024.<br \/>\nMENDES, R. B. \u201cNonstandard plural noun phrase agreement as an index of masculinity\u201d. En: LEVON, E. y MENDES, R. B. <strong>Language, sexuality and power: Studies in intersectional sociolinguistics<\/strong>. Washington Oxford University Press, 2016.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libro<br \/>\n<\/strong>FREITAG, R. <strong>Varia\u00e7\u00e3o lingu\u00edstica: Diversidade e cotidiano<\/strong>. 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