{"id":584342,"date":"2026-06-02T16:17:04","date_gmt":"2026-06-02T19:17:04","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=584342"},"modified":"2026-06-02T16:17:04","modified_gmt":"2026-06-02T19:17:04","slug":"politologa-brasilena-sostiene-que-aun-es-posible-el-debate-entre-opiniones-divergentes-en-el-seno-de-la-sociedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/politologa-brasilena-sostiene-que-aun-es-posible-el-debate-entre-opiniones-divergentes-en-el-seno-de-la-sociedad\/","title":{"rendered":"Polit\u00f3loga brasile\u00f1a sostiene que a\u00fan es posible el debate entre opiniones divergentes en el seno de la sociedad"},"content":{"rendered":"<p>Hija de un abogado que defend\u00eda a agricultores pobres del interior del estado de S\u00e3o Paulo sin cobrarles por sus servicios y que estaba vinculado al Partido Comunista, Maria Herm\u00ednia Tavares de Almeida creci\u00f3 siguiendo de cerca los debates sobre la agitada pol\u00edtica brasile\u00f1a. \u201cEn aquella \u00e9poca, aprend\u00ed que las diferencias de opini\u00f3n pod\u00edan discutirse con vehemencia sin que ello separara de manera insalvable a la gente que se quer\u00eda\u201d, relata.<\/p>\n<p>Esta tem\u00e1tica sign\u00f3 su trayectoria acad\u00e9mica, en donde se destac\u00f3 en el campo de la ciencia pol\u00edtica al debatir sobre cuestiones tales como el sindicalismo, el federalismo y las pol\u00edticas p\u00fablicas. Tavares de Almeida dio sus primeros pasos en la docencia en la Universidad de Campinas (Unicamp), en la d\u00e9cada de 1970. En el decenio siguiente se traslad\u00f3 a la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), en donde desarroll\u00f3 su carrera hasta jubilarse en 2013. Posteriormente, en 2024, recibi\u00f3 el t\u00edtulo de profesora em\u00e9rita del Departamento de Ciencia Pol\u00edtica de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la misma universidad (FFLCH-USP).<\/p>\n<p>En el campo institucional, particip\u00f3 en diversas iniciativas, como la fundaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Nacional de Posgrado e Investigaci\u00f3n en Ciencias Sociales (Anpocs), en 1977, y la refundaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Ciencia Pol\u00edtica, en 1986, entidad que presidi\u00f3 entre 2004 y 2008.<\/p>\n<p>A sus 82 a\u00f1os, a\u00fan sigue plenamente activa. Escribe una columna semanal en el peri\u00f3dico<em> Folha de S.Paulo <\/em>e integra el consejo curador de la fundaci\u00f3n Padre Anchieta, que administra la cadena de televisi\u00f3n TV Cultura. Adem\u00e1s, es una de las coordinadoras del Programa Internacional de Posdoctorado del Centro Brasileiro de An\u00e1lise e Planejamento (Cebrap). \u201cSuelo recomendarles a los j\u00f3venes participantes que no teman tomar las riendas de sus propias investigaciones, que sean audaces\u201d, dice.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Especialidad<br \/>\n<\/strong>Ciencias pol\u00edticas<\/p>\n<p><strong>Instituci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Centro Brasileiro de An\u00e1lise e Planejamento (Cebrap)<\/p>\n<p><strong>Estudios<br \/>\n<\/strong>T\u00edtulo de grado en ciencias sociales (1969) y doctorado en ciencia pol\u00edtica (1979) por la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP)<\/div>\n<p><strong>\u00bfLos polit\u00f3logos brasile\u00f1os siempre est\u00e1n tratando de dar respuesta a los temas del momento y miran poco al pasado?<br \/>\n<\/strong>S\u00ed. Mi generaci\u00f3n, por ejemplo, se form\u00f3 durante la dictadura militar y era imposible darle la espalda a esa realidad. Las universidades, para bien o para mal, eran una especie de oasis en donde se pod\u00eda reflexionar sobre las cuestiones del momento. Parte de la agenda de la redemocratizaci\u00f3n pas\u00f3 por los debates que ten\u00edan lugar en el \u00e1mbito universitario o, por ejemplo, en instituciones como Cebrap y otros centros de investigaci\u00f3n privados. Ya en democracia incluso, per\u00edodo que ya lleva 40 a\u00f1os, los incentivos para ocuparnos del presente son grandes. La prensa nos busca, nos invitan a participar en debates. Quienes estudian las relaciones entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, los partidos pol\u00edticos o los procesos electorales, tienen m\u00e1s posibilidades de ser convocados para dar entrevistas y de que sus textos sean le\u00eddos por legos que quienes estudian los sistemas o las ideolog\u00edas autoritarias de los a\u00f1os 1930. As\u00ed, pues, se va dejando de lado el estudio de las cosas del pasado, que son importantes, ya sea para el avance de las teor\u00edas o para entender c\u00f3mo funcionan determinados sistemas pol\u00edticos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs diferente a lo que sucede en Estados Unidos, por ejemplo?<br \/>\n<\/strong>Las ciencias sociales siempre dialogan con los procesos sociales, con lo que est\u00e1 sucediendo en la sociedad. Y esto ocurre tanto aqu\u00ed como en otros pa\u00edses en donde esta \u00e1rea hace m\u00e1s tiempo que est\u00e1 consolidada, como es el caso de Estados Unidos. Sin embargo, el campo disciplinario en ese pa\u00eds es m\u00e1s amplio: hay m\u00e1s polit\u00f3logos, algunos dedicados al riesgoso ejercicio de tratar sobre el presente y otros que buscan en el pasado evidencias para aceptar o rechazar teor\u00edas, o bien para entender fen\u00f3menos m\u00e1s complejos o de larga duraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa ciencia pol\u00edtica posee herramientas para lidiar con la complejidad del mundo actual?<br \/>\n<\/strong>S\u00ed y no. Tal como ocurre con todo el conocimiento organizado en las ciencias sociales, es m\u00e1s f\u00e1cil explicar lo que ya pas\u00f3 que aquello que est\u00e1 sucediendo ahora. Los cient\u00edficos sociales, ya sean economistas, soci\u00f3logos, antrop\u00f3logos o polit\u00f3logos, se ocupan de explicar el comportamiento humano. Y los seres humanos calculan, eval\u00faan y, sobre todo, aprenden de las experiencias pasadas. Por lo tanto, nunca se puede decir que, ante las mismas circunstancias, tomar\u00e1n las mismas decisiones. Por eso el conocimiento del pasado no nos asegura la capacidad de entender plenamente el presente, ni mucho menos prever lo que vendr\u00e1. De cualquier modo, la ciencia pol\u00edtica tiene hoy en d\u00eda m\u00e1s conocimiento acumulado. A lo largo de la historia de la humanidad, siempre se ha pensado en la pol\u00edtica, pero la ciencia pol\u00edtica es una disciplina acad\u00e9mica relativamente reciente, del siglo XX.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo entr\u00f3 la pol\u00edtica en su vida?<br \/>\n<\/strong>En mi casa se hablaba mucho de pol\u00edtica. Mi pap\u00e1 vino de Recife [Pernabuco] en 1920 y se fue a vivir a Monte Apraz\u00edvel, en el interior de S\u00e3o Paulo. Despu\u00e9s se mud\u00f3 a S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto [S\u00e3o Paulo], en donde yo nac\u00ed, en 1942. All\u00ed, mi pap\u00e1 form\u00f3 un c\u00edrculo de amigos, que se convirtieron en su segunda familia. \u00c9l era abogado, trabajaba en el sector p\u00fablico y atend\u00eda a los agricultores pobres sin cobrarles por sus servicios. Lleg\u00f3 a postularse como candidato a diputado federal por el Partido Comunista, en 1947, pero qued\u00f3 como suplente. Fue perseguido y por esta raz\u00f3n, cuando yo era una ni\u00f1a, nos mudamos a S\u00e3o Paulo en donde estaba la familia de mi mam\u00e1, oriunda de S\u00e3o Carlos. Tambi\u00e9n se hab\u00edan ido a vivir a S\u00e3o Paulo los miembros de la nueva \u201cfamilia\u201d de mi pap\u00e1. Eran comunistas o estaban vinculados al Partido Laborista Brasile\u00f1o [PTB, por sus siglas en portugu\u00e9s], pero tambi\u00e9n eran allegados de Luiza Mesquita, pariente de los propietarios del peri\u00f3dico <em>O Estado de S. Paulo <\/em>y simpatizante de la UDN [Uni\u00f3n Democr\u00e1tica Nacional, partido conservador y defensor del liberalismo econ\u00f3mico]. En su casa, siempre llena de gente, mi pap\u00e1 y sus amigos jugaban al buraco y discut\u00edan acaloradamente sobre pol\u00edtica. Ah\u00ed se enfrentaban la UDN contra el PTB y el Partido Comunista. En aquel ambiente aprend\u00ed que la pol\u00edtica era algo muy importante y que las diferencias de opini\u00f3n pod\u00edan discutirse con vehemencia sin llegar a separar a las personas que se quer\u00edan bien. Me complace contar esta historia para demostrar que el di\u00e1logo es posible a pesar de las diferencias ideol\u00f3gicas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEsa idea no parece ut\u00f3pica en los tiempos que corren?<br \/>\n<\/strong>Estamos viviendo en un tiempo de mayor intransigencia, que parece ser hostil al debate y a las diferencias de opini\u00f3n. Pero desde el punto de vista de la civilizaci\u00f3n, creo que no podemos perder de vista la importancia de escuchar y leer a aquellos con quienes no coincidimos, de debatir sus ideas y aceptar lo contradictorio. Pienso que los intelectuales deben desempe\u00f1ar ese papel. La intelectualidad sirve para poner en duda los consensos f\u00e1ciles, para cuestionar las posturas r\u00edgidas.<\/p>\n<blockquote><p>En Brasil, los polit\u00f3logos se centran en el presente y dejan de lado el estudio de las cosas del pasado<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 estudi\u00f3 ciencias sociales?<br \/>\n<\/strong>No fue una elecci\u00f3n inmediata. Cuando termin\u00e9 el <em>gymnasium<\/em>, empec\u00e9 a cursar el cient\u00edfico [la actual ense\u00f1anza media] porque quer\u00eda ser psiquiatra. Pero finalmente desist\u00ed, porque me di cuenta de que la medicina ser\u00eda un camino dif\u00edcil para m\u00ed: no pod\u00eda ver sangre. Tambi\u00e9n contempl\u00e9 estudiar psicolog\u00eda, pero un amigo de mi pap\u00e1, el fil\u00f3sofo Jo\u00e3o Cruz Costa [1904-1978], docente de la USP, me desanim\u00f3. No recuerdo exactamente por qu\u00e9 fui a estudiar ciencias sociales. El hecho es que en 1962 ingres\u00e9 a la USP, curs\u00e9 durante un a\u00f1o y dej\u00e9 por un tiempo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3?<br \/>\n<\/strong>Me hab\u00eda sumado a una organizaci\u00f3n de izquierda, trotskista, y quise dedicarme a la militancia. Integr\u00e9 ese grupo hasta 1968 aproximadamente, pero retom\u00e9 el cursado en la facultad dos a\u00f1os antes. Abandon\u00e9 la militancia por desencanto y porque quer\u00eda seguir la vida acad\u00e9mica. Durante la carrera, dud\u00e9 entre seguir ciencia pol\u00edtica o antropolog\u00eda. Tuve tres profesoras estupendas: las antrop\u00f3logas Gioconda Mussolini [1913-1969], Eunice Durham [1932-2022] y Ruth Cardoso [1930-2008]. Esta \u00faltima hizo un curso en Francia con el antrop\u00f3logo Claude L\u00e9vi-Strauss [1908-2009], que m\u00e1s tarde replic\u00f3 para sus alumnos en la USP. Qued\u00e9 fascinada con el modelo anal\u00edtico de L\u00e9vi-Strauss, que es muy sofisticado. Sin embargo, hacia el final de la carrera curs\u00e9 una materia que dictaba el soci\u00f3logo Francisco Weffort [1937-2021], quien me llev\u00f3 definitivamente a la ciencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe qu\u00e9 se trataba?<br \/>\n<\/strong>Era una asignatura que combinaba teor\u00eda e investigaci\u00f3n. Realic\u00e9 un estudio con mi colega Cassiano Marcondes Rangel, quien no sigui\u00f3 la carrera acad\u00e9mica, sobre las huelgas durante el gobierno de Jo\u00e3o Goulart [1961-1964]. Descubrimos que en su mayor\u00eda ten\u00edan lugar en el sector p\u00fablico, promovidas por trabajadores de la base sindical que apoyaba a Goulart. A finales de 1968 se promulg\u00f3 el AI-5 [Acto Institucional n\u00ba 5], que dej\u00f3 cesantes a varios de nuestros docentes. Algunos de ellos fundaron Cebrap al a\u00f1o siguiente, liderados por Fernando Henrique Cardoso. Aunque \u00e9l no fue destituido de su cargo, Weffort particip\u00f3 en la fundaci\u00f3n de Cebrap y cre\u00f3 all\u00ed un centro de estudios sobre la clase obrera y los sindicatos. Pero no abandon\u00f3 la USP. Por entonces, me invit\u00f3 a completar en Cebrap el estudio sobre las huelgas que hab\u00eda iniciado durante la carrera de grado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHizo la maestr\u00eda en la USP?<br \/>\n<\/strong>Debido a la represi\u00f3n pol\u00edtica que viv\u00eda el pa\u00eds, quer\u00eda hacer un posgrado en el extranjero y llegu\u00e9 a empezar los tr\u00e1mites para conseguir una vacante en la Universidad Columbia, en Estados Unidos. Cuando todav\u00eda cursaba la carrera, en 1967, comenc\u00e9 a trabajar como secretaria de redacci\u00f3n en la divisi\u00f3n de fasc\u00edculos de editorial Abril, que publicaba t\u00edtulos como la enciclopedia <em>Conhecer<\/em>. Para cuando me gradu\u00e9, mi jefe, el soci\u00f3logo Pedro Paulo Poppovic [1928-2025], me dijo que Fernando Henrique Cardoso, que era amigo suyo, pod\u00eda recomendarme para una plaza en el Programa de Posgrado en Sociolog\u00eda de Flacso [Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales], en Chile. Decid\u00ed aceptar, ya que la respuesta de Columbia demorar\u00eda. Curs\u00e9 sociolog\u00eda, que se consideraba mejor que ciencia pol\u00edtica. Era un programa de maestr\u00eda con \u00e9nfasis en teor\u00eda sociol\u00f3gica y teor\u00edas del desarrollo, adem\u00e1s de mucha estad\u00edstica y metodolog\u00eda de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue su estancia en Chile?<br \/>\n<\/strong>Llegu\u00e9 a Santiago, la capital del pa\u00eds, en marzo de 1970. Flacso recib\u00eda a estudiantes de toda Am\u00e9rica Latina y conviv\u00ed con colegas de Argentina, Uruguay, M\u00e9xico, Per\u00fa, Bolivia y Venezuela. Adem\u00e1s, me mov\u00eda entre la comunidad de brasile\u00f1os exiliados por la dictadura. En aquel per\u00edodo, previo al golpe militar de 1973, Chile cobijaba a muchas organizaciones internacionales que hab\u00edan establecido all\u00ed sus oficinas en Latinoam\u00e9rica. Fue el caso de la Cepal [Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe], un organismo de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas [ONU], creado en 1948 para reflexionar sobre las v\u00edas del desarrollo econ\u00f3mico en la regi\u00f3n. A comienzos de la d\u00e9cada de 1970, estaban all\u00ed economistas brasile\u00f1os como Maria da Concei\u00e7\u00e3o Tavares [1930-2024] y Ant\u00f4nio Barros de Castro [1938-2011]. Asist\u00ed a algunos de los cursos que impart\u00edan en Escolatina [Escuela de Estudios Latinoamericanos para Graduados], vinculada a la Universidad de Chile, y me hice amiga de ellos. Como ten\u00eda una beca de la FAPESP, pude dedicarme por completo a mis estudios, pero, al cabo, no entregu\u00e9 la tesina final para obtener el t\u00edtulo de mag\u00edster. Regres\u00e9 a Brasil en noviembre de 1972.<\/p>\n<blockquote><p>Descubrimos que las huelgas del per\u00edodo de Jo\u00e3o Goulart se organizaban desde la base sindical que apoyaba al gobierno<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 la trajo de regreso?<br \/>\n<\/strong>Weffort me envi\u00f3 una carta dici\u00e9ndome que mi plaza en el doctorado estaba asegurada y tambi\u00e9n que hab\u00eda propuesto mi contrataci\u00f3n como profesora asistente en la USP. Por invitaci\u00f3n suya, me qued\u00e9 en Cebrap aguardando por la contrataci\u00f3n en la USP, que, empero, no se concretaba. Le ped\u00ed a Le\u00f4ncio Martins Rodrigues [1934-2021], que hab\u00eda sido docente m\u00edo y de quien me hab\u00eda hecho muy amiga, que averiguase qu\u00e9 estaba sucediendo. \u00c9l ten\u00eda contactos dentro del rectorado. All\u00ed funcionaba la llamada tercera etapa, que m\u00e1s tarde la Comisi\u00f3n de la Verdad de la USP [2013-2018], de la que form\u00e9 parte, revel\u00f3 que se trataba de la Asesor\u00eda Especial de Seguridad Interna, que operaba en sinton\u00eda con el despacho del rector para seleccionar los contratos y contaba con dos empleados que no eran de la USP, encargados de recopilar los antecedentes de los candidatos en los organismos de informaci\u00f3n, como el DOPS [Departamento de Orden Pol\u00edtico y Social] y el SNI [Servicio Nacional de Informaciones]. Y entonces mi amigo me advirti\u00f3: \u201cTu contrato no se va a aprobar\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 motivo?<br \/>\n<\/strong>No llegu\u00e9 a ser detenida durante la dictadura, pero entre 1966 y 1969 tuve que responder ante la Justicia militar por mi participaci\u00f3n en aquella organizaci\u00f3n trotskista. Esa informaci\u00f3n figuraba en el dictamen de la USP y debido a ello finalmente no me contrataron como profesora asistente. En el marco de las investigaciones para su libro <em>As universidades e o regime militar <\/em>[editorial Zahar, 2014], el historiador Rodrigo Patto S\u00e1 Motta, de la Universidad Federal de Minas Gerais [UFMG], encontr\u00f3 estos documentos y me envi\u00f3 una copia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 investig\u00f3 en su doctorado?<br \/>\n<\/strong>El t\u00edtulo de mi tesis es \u201cEl Estado y las clases trabajadoras en Brasil (1930-1945)\u201d. La investigaci\u00f3n la llev\u00e9 a cabo entre 1973 y 1979 en la USP, con la direcci\u00f3n de Weffort. En la tesis, analizo c\u00f3mo se estableci\u00f3 la institucionalidad laboral y sindical durante el gobierno de Get\u00falio Vargas. All\u00ed demuestro que esa medida no surgi\u00f3 a partir de un reclamo de la clase trabajadora, sino de una \u00e9lite estatal dispuesta a regular las relaciones entre el capital y el trabajo y controlar a los l\u00edderes sindicales.<\/p>\n<p><strong>Durante su doctorado escribi\u00f3 el art\u00edculo intitulado \u201cLos sindicatos en Brasil: antiguas estructuras, nuevos problemas\u201d, publicado en 1975, en el que analiza el movimiento sindical en el \u00e1rea metropolitana denominada ABC paulista en la d\u00e9cada de 1970. \u00bfC\u00f3mo surgi\u00f3 esa idea?<br \/>\n<\/strong>Cuando estaba comenzando mi doctorado, Weffort me dijo: \u201cEn la zona del ABC est\u00e1 surgiendo algo nuevo, diferente al liderazgo sindical m\u00e1s carnero tradicional\u201d. Fui all\u00ed a ver de qu\u00e9 se trataba. Eso fue en 1973. En aquella \u00e9poca, el presidente del Sindicato de los Metal\u00fargicos de S\u00e3o Bernardo do Campo y Diadema era Paulo Vidal, quien se mantuvo en el cargo hasta 1975, siendo sucedido por Lula. Aun despu\u00e9s de haber escrito el art\u00edculo, segu\u00ed visitando el sindicato. Le\u00f4ncio Martins Rodrigues y yo impartimos seminarios a aquellos trabajadores y seguimos de cerca las huelgas de 1978 y 1979. Adem\u00e1s, fuimos testigos de la transformaci\u00f3n de Lula en una figura de alcance nacional, durante y despu\u00e9s de las movilizaciones huelguistas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo se fue a la Unicamp?<br \/>\n<\/strong>A finales de 1973, mientras aguardaba la contrataci\u00f3n en la USP, impart\u00ed un seminario en la Unicamp, por invitaci\u00f3n de los profesores Carlos Estevam Martins [1934-2009] y Paulo S\u00e9rgio Pinheiro. Habl\u00e9 sobre lo que hab\u00eda presenciado en el ABC paulista. A principios del a\u00f1o siguiente, el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Michel Debrun [1921-1997], quien coordinaba el \u00e1rea de ciencia pol\u00edtica del Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Humanas [IFCH] de la universidad, me llam\u00f3 para conversar. El profesor Roberto Gambino, hoy en d\u00eda psicoanalista, acababa de renunciar y hab\u00eda una vacante docente en la asignatura de Historia del Pensamiento Pol\u00edtico Brasile\u00f1o, en la carrera de ciencias sociales. Yo no sab\u00eda casi nada del tema, pero aun as\u00ed acept\u00e9 el puesto y le ped\u00ed al polit\u00f3logo Bol\u00edvar Lamounier que me ayudara a elaborar un programa. Pas\u00e9 dos meses inmersa en la literatura sobre el tema e impart\u00ed esa asignatura.<\/p>\n<blockquote><p>Hoy en d\u00eda, la cuesti\u00f3n no pasa tanto por la creaci\u00f3n de pol\u00edticas sociales, sino por profundizar y complementar las que ya tenemos en Brasil<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfFue all\u00ed en la Unicamp que comenz\u00f3 a interesarse por el estudio de las pol\u00edticas p\u00fablicas?<br \/>\n<\/strong>A principios de la d\u00e9cada de 1980, el pa\u00eds avanzaba hacia la redemocratizaci\u00f3n y Vilmar Faria [1941-2001], colega m\u00edo del \u00e1rea de ciencia pol\u00edtica en la Unicamp, me dijo que las universidades necesitaban reflexionar al respecto de las pol\u00edticas p\u00fablicas, especialmente las pol\u00edticas sociales. Con este objetivo en mente, \u00e9l, Paulo Renato Souza [1945-2011], del Instituto de Econom\u00eda, y yo, organizamos algunos seminarios e invitamos a participar, por ejemplo, a dirigentes de los sectores de la salud y la educaci\u00f3n. La idea fue expandi\u00e9ndose. En 1982, durante la gesti\u00f3n del rector Jos\u00e9 Aristodemo Pinotti [1934-2009], se crearon el N\u00facleo de Estudios en Pol\u00edticas P\u00fablicas [Nepp], que ayud\u00e9 a fundar y m\u00e1s adelante dirig\u00ed, y el N\u00facleo de Estudios de Poblaci\u00f3n [Nepo], que fue liderado por la matem\u00e1tica y dem\u00f3grafa Elza Berqu\u00f3. Posteriormente, en 1984, part\u00ed hacia Estados Unidos para realizar una pasant\u00eda posdoctoral en la Universidad de California [Ucla] en Berkeley, para profundizar en la agenda de las pol\u00edticas p\u00fablicas. Pas\u00e9 alrededor de cuatro meses all\u00ed \u201cviviendo\u201d pr\u00e1cticamente en la biblioteca. En aquella \u00e9poca no exist\u00eda internet y las bibliotecas brasile\u00f1as estaban muy desfasadas en relaci\u00f3n con lo que se produc\u00eda en el extranjero.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hizo al regresar a la Unicamp?<br \/>\n<\/strong>Tan pronto como hab\u00eda llegado all\u00ed hab\u00eda ayudado a crear la maestr\u00eda en ciencia pol\u00edtica. La USP ten\u00eda un modelo de posgrado m\u00e1s antiguo, m\u00e1s centrado en la tutor\u00eda. La admisi\u00f3n la decid\u00eda el director de tesis y el estudiante hac\u00eda dos o tres cr\u00e9ditos, de la manera que quisiera. Lo importante era entregar la tesis. En la Unicamp decidimos escolarizar este proceso, incorporando un examen de ingreso y un plan de estudios. Era m\u00e1s organizado y muchos estudiantes graduados en la USP vinieron a hacer la maestr\u00eda en la Unicamp. Cuando regres\u00e9 de Berkeley, empezamos a discutir la etapa siguiente, la organizaci\u00f3n de un doctorado. Creamos un doctorado multidisciplinario, organizado en torno a \u00e1reas de investigaci\u00f3n que aunaban a polit\u00f3logos, soci\u00f3logos y antrop\u00f3logos. El programa funcion\u00f3 as\u00ed durante mucho tiempo, pero siempre tuvo dificultades para encajar en el sistema de evaluaci\u00f3n de la Capes [Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior], que privilegiaba el posgrado en una disciplina espec\u00edfica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se acerc\u00f3 al federalismo?<br \/>\n<\/strong>Durante mi estancia en Berkeley pas\u00e9 meses leyendo bibliograf\u00eda sobre el estado de bienestar social. En Brasil, este sistema de protecci\u00f3n social es atravesado por la cuesti\u00f3n federal. Los diagn\u00f3sticos que condujeron a las reformas de las grandes pol\u00edticas de protecci\u00f3n social [salud, educaci\u00f3n y asistencia social] despu\u00e9s de 1988 [a\u00f1o de promulgaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n Federal], hac\u00edan hincapi\u00e9 en el car\u00e1cter centralizado del sistema de protecci\u00f3n social bajo el r\u00e9gimen autoritario, as\u00ed como en su naturaleza regresiva, que beneficiaba a los trabajadores de mayores ingresos, en detrimento de los m\u00e1s pobres. Gran parte del debate del per\u00edodo de la redemocratizaci\u00f3n se centr\u00f3 en c\u00f3mo pod\u00edan redefinirse las competencias del gobierno federal, los estados y los municipios para que este sistema se volviera universal, como as\u00ed tambi\u00e9n m\u00e1s justo y eficiente. En otras palabras, la discusi\u00f3n giraba en torno a la apreciaci\u00f3n de cambios que implicaban una redefinici\u00f3n de las funciones de los distintos niveles federativos y su articulaci\u00f3n para que las pol\u00edticas de protecci\u00f3n social pudieran ser m\u00e1s amplias y redistributivas. As\u00ed fue como acab\u00e9 involucr\u00e1ndome en la cuesti\u00f3n del federalismo. Tanto es as\u00ed que, a la fecha, uno de mis art\u00edculos m\u00e1s citados es precisamente \u201cFederalismo y pol\u00edticas sociales\u201d, de 1995, en el que analizo los obst\u00e1culos para la transferencia de responsabilidades entre los distintos niveles de gobierno.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 pol\u00edticas sociales deber\u00eda adoptar el Estado para mejorar la calidad de vida de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a?<br \/>\n<\/strong>Hoy en d\u00eda, el problema no pasa tanto por la generaci\u00f3n de pol\u00edticas, sino por profundizar y complementar las que ya tenemos, adem\u00e1s de financiarlas adecuadamente. A partir de la redemocratizaci\u00f3n del pa\u00eds, con la Constituci\u00f3n de 1988, hemos vivido un largo proceso de reformas sociales. Creamos un sistema de salud p\u00fablica universal y respetable, el SUS; la educaci\u00f3n pas\u00f3 a considerarse un derecho de todos y un deber del Estado; y finalmente, la educaci\u00f3n b\u00e1sica se ha universalizado. Con la estabilizaci\u00f3n de la moneda, en la d\u00e9cada de 1990, los gobiernos de Fernando Henrique Cardoso [1994-2002] y los dos primeros de Luiz In\u00e1cio Lula da Silva [2003-2011] incluyeron en la sociedad a una poblaci\u00f3n que viv\u00eda en condiciones muy precarias a trav\u00e9s de programas de transferencia de ingresos como Bolsa Familia. Asimismo, otros programas como el Prouni [Programa Universidad para Todos] garantizaron a una parte de la poblaci\u00f3n el acceso a la educaci\u00f3n superior. Las pol\u00edticas de acci\u00f3n afirmativa han permitido que hoy en d\u00eda nuestras elites no sean tan blancas. Es decir, los progresos fueron lentos, pero palpables. En la actualidad, el mayor reto que enfrentamos consiste en reducir las inequidades y las ineficiencias que a\u00fan subsisten en cada sector de las pol\u00edticas sociales. Tambi\u00e9n es importante reducir la regresividad de la pol\u00edtica tributaria, que va en contra de las pol\u00edticas sociales redistributivas. Brasil necesita dar un paso m\u00e1s en este sentido, a pesar de las limitaciones fiscales con las que convivimos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 se fue a la USP?<br \/>\n<\/strong>Permanec\u00ed 13 a\u00f1os en la Unicamp, de 1974 a 1987, y ese per\u00edodo fue fundamental para mi formaci\u00f3n como intelectual y articuladora de instituciones acad\u00e9micas. Sin embargo, al final, sent\u00eda una falta de desaf\u00edos. Cuando me march\u00e9 a la USP, las ciencias sociales se estaban dividiendo en tres departamentos: Ciencia Pol\u00edtica, Antropolog\u00eda y Sociolog\u00eda. La creaci\u00f3n del Departamento de Ciencia Pol\u00edtica estuvo al mando de Jos\u00e9 Augusto Guilhon Albuquerque y Jos\u00e9 \u00c1lvaro Mois\u00e9s. Ellos invitaron a algunos investigadores de fuera a la USP, como Simon Schwartzman, quien se encontraba en R\u00edo de Janeiro, y al argentino Guillermo O\u2019Donnell [1936-2011], a quien considero el polit\u00f3logo m\u00e1s importante de Am\u00e9rica Latina. Tambi\u00e9n nos convocaron a Maria D\u2019Alva Kinzo [1951-2008] y a m\u00ed, de la Unicamp. Por sugerencia de O\u2019Donnell y con fondos aportados por la fundaci\u00f3n Ford, creamos, junto con Guilhon Albuquerque y Mois\u00e9s, el N\u00facleo de Investigaci\u00f3n en Relaciones Internacionales, en 1987. La USP hab\u00eda cambiado mucho y yo tambi\u00e9n. Ya no era una profesora al inicio de su carrera y trabajar con mis antiguos profesores no me asustaba tanto como anta\u00f1o. Weffort se mantuvo durante un tiempo al frente del departamento hasta que se incorpor\u00f3 al gobierno de Fernando Henrique Cardoso en 1995, como ministro de Cultura.<\/p>\n<blockquote><p>No conozco un mejor lugar que la universidad, ni nada m\u00e1s interesante que el trabajo acad\u00e9mico<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfNunca ha pensado en trabajar en la esfera gubernamental?<br \/>\n<\/strong>Tuve una breve experiencia como asesora de Paulo Renato Souza, quien entre 1984 y 1986 fue secretario estadual de Educaci\u00f3n del gobierno de Franco Montoro, en S\u00e3o Paulo. Pero no me gust\u00f3 tanto: el mundo de la pol\u00edtica es muy jer\u00e1rquico, tu jefe est\u00e1 realmente al mando de todo, incluso de tus horarios. Yo estaba acostumbrada a la libertad que existe en el \u00e1mbito acad\u00e9mico. Adem\u00e1s, me gusta poner las cosas en marcha, pero a\u00fan m\u00e1s me gusta analizarlas, entender c\u00f3mo funcionan. No conozco un lugar mejor que la universidad, ni nada m\u00e1s interesante que el trabajo acad\u00e9mico.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue su experiencia en el Instituto de Relaciones Internacionales [IRI] de la USP?<br \/>\n<\/strong>En el a\u00f1o 2000, yo era jefa del Departamento de Ciencias Pol\u00edticas cuando el por entonces rector de la USP, Jacques Marcovitch, mont\u00f3 una comisi\u00f3n formada por docentes de diferentes \u00e1reas del conocimiento, de la que pas\u00e9 a formar parte, para crear la carrera de grado en relaciones internacionales. Elaboramos un proyecto multidisciplinario con asignaturas de las \u00e1reas de derecho, econom\u00eda, historia y ciencia pol\u00edtica. La licenciatura en relaciones internacionales abri\u00f3 en 2002 y, desde entonces, figura entre las cinco carreras de la USP con mayor nota de corte en el examen de ingreso. El primer director del IRI fue el profesor Walter Colli, del Instituto de Qu\u00edmica, y yo fui su vicedirectora. M\u00e1s tarde asum\u00ed la direcci\u00f3n, entre 2010 y 2013. Fue mi segunda experiencia en un proyecto multidisciplinario, en la que volqu\u00e9 toda mi experiencia previa. Esto siempre supone un reto, porque los obst\u00e1culos administrativos y, sobre todo, los dilemas intelectuales, son inmensos. La organizaci\u00f3n en departamentos estructurados en torno a campos disciplinarios, como suele ocurrir en las universidades, dificulta bastante no solamente el tr\u00e1nsito de los estudiantes, sino tambi\u00e9n la construcci\u00f3n de proyectos verdaderamente interdisciplinarios. La cultura acad\u00e9mica, los criterios de evaluaci\u00f3n, las pr\u00e1cticas de investigaci\u00f3n cient\u00edfica, son muy diferentes, incluso entre las disciplinas del \u00e1mbito de las humanidades.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLe result\u00f3 dif\u00edcil migrar hacia las relaciones internacionales?<br \/>\n<\/strong>Las relaciones internacionales constituyen un campo de la ciencia pol\u00edtica. Desde el punto de vista de mi trayectoria acad\u00e9mica, trat\u00e9 de tender un puente entre las pol\u00edticas p\u00fablicas y las cuestiones internacionales. Acab\u00e9 encontrando un camino cuando, all\u00e1 por 2009, me sum\u00e9 a un proyecto colaborativo, con sede en M\u00e9xico, dedicado al estudio de la opini\u00f3n p\u00fablica sobre pol\u00edtica exterior y asuntos internacionales. Se trata de la investigaci\u00f3n \u201cLas Am\u00e9ricas y el mundo\u201d, en el marco de la cual he coordinado hasta hace poco el subproyecto \u201cBrasil, las Am\u00e9ricas y el mundo: opini\u00f3n p\u00fablica y pol\u00edtica exterior\u201d, financiado por la FAPESP.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 haciendo actualmente en t\u00e9rminos acad\u00e9micos?<br \/>\n<\/strong>Ahora mismo estoy transfiriendo la coordinaci\u00f3n de este proyecto a un colega del IRI m\u00e1s joven. Es hora de pasar la posta, pero seguir\u00e9 trabajando como investigadora. Adem\u00e1s, desde 2019 coordino el Programa Internacional de Posdoctorado de Cebrap, junto con la profesora Vera Schattan Coelho. Suelo decirles a los j\u00f3venes participantes que \u00e9ste es un espacio para liberarse de sus directores acad\u00e9micos, tomar las riendas de sus propias investigaciones y convertirse en autores, sin temor y con audacia, como debe ser una trayectoria acad\u00e9mica.<\/p>\n<p>Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Maria Herm\u00ednia Tavares de Almeida: <\/strong><strong>En defensa del di\u00e1logo<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 355 de septiembre de 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Maria Herm\u00ednia Tavares de Almeida estudi\u00f3 temas tales como el sindicalismo, el federalismo y las pol\u00edticas p\u00fablicas","protected":false},"author":689,"featured_media":584386,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[283],"coauthors":[3453],"class_list":["post-584342","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","tag-ciencia-politica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/584342","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/689"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=584342"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/584342\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":584385,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/584342\/revisions\/584385"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/584386"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=584342"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=584342"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=584342"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=584342"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}