{"id":584454,"date":"2026-06-02T16:23:28","date_gmt":"2026-06-02T19:23:28","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=584454"},"modified":"2026-06-02T16:39:13","modified_gmt":"2026-06-02T19:39:13","slug":"los-rios-modifican-los-ambientes-al-incorporar-partes-de-otros-cursos-de-agua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-rios-modifican-los-ambientes-al-incorporar-partes-de-otros-cursos-de-agua\/","title":{"rendered":"Los r\u00edos modifican los ambientes al incorporar partes de otros cursos de agua"},"content":{"rendered":"<p>Cuanto m\u00e1s err\u00e1tico es el curso de un r\u00edo, con desv\u00edos aparentemente il\u00f3gicos, mayor es el inter\u00e9s del ge\u00f3grafo Andr\u00e9 Salgado, de la Universidad Federal de Goi\u00e1s (UFG). En los \u00faltimos 15 a\u00f1os, con la ayuda de im\u00e1genes satelitales, an\u00e1lisis de suelos y muchas horas de caminatas y observaci\u00f3n, ha identificado avances y retrocesos en varias redes fluviales de Brasil, ampliando el \u00e1rea de las investigaciones realizadas desde la d\u00e9cada de 1950.<\/p>\n<p>Sus estudios indicaron que el curso del r\u00edo S\u00e3o Francisco ya fue 250 kil\u00f3metros (km) m\u00e1s extenso, antes de que su tramo inicial, en Minas Gerais, fuera absorbido por el r\u00edo Grande, el principal formador del r\u00edo Paran\u00e1. Por el contrario, el curso del Poti, el afluente principal del Parna\u00edba, que discurre entre los estados de Cear\u00e1 y Piau\u00ed, se extendi\u00f3 al apoderarse de la mayor parte del cauce alto y medio del Acara\u00fa. En Roraima, el r\u00edo Branco incorpor\u00f3 afluentes del Essequibo, el mayor de Guyana, y en Santa Catarina, el Itaja\u00ed-A\u00e7u se apoder\u00f3 de los afluentes de los r\u00edos Uruguay e Iguaz\u00fa. \u201cLas cuencas hidrogr\u00e1ficas est\u00e1n modific\u00e1ndose continuamente\u201d, comenta Salgado.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-capturaderios-2025-09-info1-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1140x851\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-capturaderios-2025-09-info1-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-capturaderios-2025-09-info1-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-capturaderios-2025-09-info1-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso\/Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>Mediante lo que se conoce como captura fluvial, los r\u00edos se comportan como can\u00edbales, incorporando partes de otros, cuyo caudal mermar\u00e1 o desaparecer\u00e1n. En un art\u00edculo publicado en mayo de 2013 en la revista <em>Science<\/em>, Sean Willett y otros ge\u00f3logos del Instituto Federal Suizo de Tecnolog\u00eda de Z\u00farich, denominaron agresores y v\u00edctimas a los r\u00edos que forman parte, con roles opuestos, de este fen\u00f3meno de progresi\u00f3n lenta. El ritmo de los cambios superficiales o subterr\u00e1neos del flujo de agua depende del tipo de suelo, de la naturaleza de las rocas (cuanto menos resistentes son, m\u00e1s f\u00e1cil es que el agua las excave) y de la pendiente del terreno, ya que el agua tiende a fluir hacia zonas m\u00e1s bajas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n tienen incidencia el clima, con m\u00e1s o menos lluvias, que determina el poder erosivo de los r\u00edos, y los movimientos tect\u00f3nicos, como el ascenso de la capa m\u00e1s superficial del suelo y las rocas de la Tierra. \u201cLa captura fluvial es como un pastel devorado a dos bocas. Quien come m\u00e1s r\u00e1pido de un lado llega antes al otro extremo\u201d, compara Salgado.<\/p>\n<div id=\"attachment_584471\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-584471 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-rios-rio-itajai-acu-2025-09-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"632\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-rios-rio-itajai-acu-2025-09-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-rios-rio-itajai-acu-2025-09-1140-250x139.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-rios-rio-itajai-acu-2025-09-1140-700x388.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-rios-rio-itajai-acu-2025-09-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Raphael dos Passos Borba \/ Wikipedia<\/span>El r\u00edo Itaja\u00ed-A\u00e7u atraviesa Blumenau (Santa Catarina) despu\u00e9s de apoderarse de los afluentes de los r\u00edos Uruguay e Iguaz\u00fa<span class=\"media-credits\">Raphael dos Passos Borba \/ Wikipedia<\/span><\/p><\/div>\n<p>Al formar desv\u00edos y fusionar parte de sus cursos, los r\u00edos aumentan o disminuyen el caudal de agua que irriga una regi\u00f3n. Como consecuencia de ello, el clima, los tipos de vegetaci\u00f3n y la ocupaci\u00f3n humana pueden variar. \u201cEl r\u00edo Parna\u00edba captur\u00f3 al Poti en alg\u00fan momento hace entre 23 y 2,5 millones de a\u00f1os, dejando al actual estado de Cear\u00e1 m\u00e1s seco de lo que estar\u00eda si no hubiese ocurrido ese desv\u00edo de las aguas hacia Piau\u00ed\u201d, dice Salgado, uno de los autores del art\u00edculo publicado en mayo en la <em>Revista Brasileira de Geomorfolog\u00eda<\/em> en el que se describen estos episodios geol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>El ge\u00f3grafo estadounidense William Morris Davis (1850-1934) comenz\u00f3 a estudiar este fen\u00f3meno al describir, en 1896, la captura de un r\u00edo en el nordeste de Francia. Otros an\u00e1lisis explicaron los desv\u00edos de los r\u00edos Ohio y James, en Estados Unidos, del T\u00e1mesis, en Londres, del Nilo, en Egipto, y del Amarillo, en China, entre otros. En Brasil, a partir de la d\u00e9cada de 1950, los ge\u00f3grafos Aziz Ab\u2019Saber (1921-2012), de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), y Antonio Christofoletti (1936-1999), de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en su campus de Rio Claro, presentaron algunas posibilidades de captura, aunque todav\u00eda con escasos argumentos, debido a que las t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis no eran tan precisas como las actuales.<\/p>\n<div id=\"attachment_584475\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-584475 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/044-049_captura-de-rios_355-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"731\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/044-049_captura-de-rios_355-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/044-049_captura-de-rios_355-1140-250x160.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/044-049_captura-de-rios_355-1140-700x449.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/044-049_captura-de-rios_355-1140-120x77.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Tulio F\u2009\/\u2009Wikimedia | Andr\u00e9 Salgado \/ UFG<\/span>El r\u00edo Branco (<em>en la foto m\u00e1s grande<\/em>), en Caracara\u00ed (Roraima), aument\u00f3 su caudal al apoderarse de las aguas del Essequibo, dejando vestigios de un r\u00edo antiguo que flu\u00eda por la frontera entre las dos cuencas<span class=\"media-credits\">Tulio F\u2009\/\u2009Wikimedia | Andr\u00e9 Salgado \/ UFG<\/span><\/p><\/div>\n<p>Con el tiempo, la reconfiguraci\u00f3n de los r\u00edos adquiri\u00f3 connotaciones pol\u00edticas, en la medida en que permiti\u00f3 definir l\u00edmites territoriales, como sucedi\u00f3 con el r\u00edo Branco. Sus afluentes principales formaban parte de la cuenca del r\u00edo Essequibo, que nace en un cerro situado en la frontera entre los estados de Roraima y Par\u00e1, atraviesa Guyana y desemboca m\u00e1s al norte en el Atl\u00e1ntico. En un art\u00edculo publicado en diciembre de 2021 en la revista <em>Journal of South American Earth Sciences<\/em>, Salgado y sus colegas de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), en donde se desempe\u00f1\u00f3 como docente hasta 2022, argumentaron que, probablemente debido a un hundimiento de la corteza terrestre en el sur de Roraima, el r\u00edo Branco captur\u00f3 al Uraricoera, uno de los tributarios del Essequibo, y posteriormente al Tacutu, cambiando de direcci\u00f3n su cauce y aumentando su \u00e1rea de drenaje.<\/p>\n<p>\u201cSi el r\u00edo Branco siguiera fluyendo hacia el nordeste en lugar de haber cambiado de direcci\u00f3n hacia el sudoeste, Brasil habr\u00eda perdido a manos de Guyana toda el \u00e1rea central y norte de Roraima, porque las fronteras entre ambos pa\u00edses en esa regi\u00f3n fueron definidas b\u00e1sicamente por los l\u00edmites de las cuencas hidrogr\u00e1ficas\u201d, comenta Salgado. \u201cComo los colonizadores europeos se internaron en la Amazonia siguiendo los r\u00edos, los que habr\u00edan llegado primero al interior de Roraima habr\u00edan sido los ingleses, si la captura no hubiese acontecido\u201d.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de los sedimentos ribere\u00f1os indic\u00f3 que este evento habr\u00eda tenido lugar en un per\u00edodo geol\u00f3gico relativamente reciente, hace entre 18.000 y 10.000 a\u00f1os. Vali\u00e9ndose de otras metodolog\u00edas, el tambi\u00e9n ge\u00f3grafo F\u00e1bio Alves, de la Universidad Federal del Oeste de Bah\u00eda (Ufob), estudi\u00f3 la regi\u00f3n y confirm\u00f3 los hallazgos de los equipos de la UFG y del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), al ver que el proceso de captura del r\u00edo Branco habr\u00eda comenzado hace unos 18.700 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cLa cuenca amaz\u00f3nica se form\u00f3 y se expandi\u00f3 mediante sucesivas capturas de r\u00edos\u201d, dice Alves, con base en un art\u00edculo publicado en octubre de 2018 en la revista <em>Neotropical Ichthyology<\/em>. En ese trabajo, el bi\u00f3logo James Albert, de la Universidad de Luisiana en Lafayette, Estados Unidos, y los ge\u00f3logos Carina Hoom, de la Universidad de \u00c1msterdam, en los Pa\u00edses Bajos, y Pedro Val, de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (Cuny), argumentan que la red fluvial que atraviesa la selva amaz\u00f3nica es el resultado de secuestros fluviales acaecidos hace entre 5,6 y 4,9 millones de a\u00f1os, que aceleraron la diversificaci\u00f3n de las especies de animales y plantas de la regi\u00f3n (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-raices-de-la-biodiversidad-de-la-amazonia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 334<\/em><\/a>).<\/p>\n<div id=\"attachment_584467\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-584467 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-rios-serra-canastra-2025-09-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"691\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-rios-serra-canastra-2025-09-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-rios-serra-canastra-2025-09-1140-250x152.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-rios-serra-canastra-2025-09-1140-700x424.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-rios-serra-canastra-2025-09-1140-120x73.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fellipe Abreu \/ Getty Images<\/span>Serra da Canastra y el tramo inicial del r\u00edo S\u00e3o Francisco, justo despu\u00e9s de sus nacientes<span class=\"media-credits\">Fellipe Abreu \/ Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>P\u00e9rdidas y desviaciones<br \/>\n<\/strong>Las investigaciones en la regi\u00f3n aumentan el inter\u00e9s por algunos puntos tur\u00edsticos. Los administradores del Parque Nacional de Itatiaia, por ejemplo, podr\u00edan colocar un cartel cerca del manantial que brota a 1.980 metros de altura, en el municipio de Bocaina de Minas, estado de Minas Gerais, donde nace el r\u00edo Grande, informando que, en ese lugar, hace unos 5 millones de a\u00f1os, se encontraba la cabecera de otro r\u00edo, el S\u00e3o Francisco. En la actualidad, el Velho Chico \u2013el apodo de este r\u00edo en Brasil\u2013, nace en Serra da Canastra, tambi\u00e9n en Minas Gerais, pero a 250 km de all\u00ed.<\/p>\n<p>Salgado repar\u00f3 en este secuestro acu\u00e1tico a partir de una observaci\u00f3n del ge\u00f3grafo \u00c9ric Andrade Rezende, por entonces estudiante de doctorado. \u201cEn 2015, Andrade Rezende iba por una carretera rumbo a Pimenta, en Minas Gerais, y not\u00f3 algo extra\u00f1o\u201d, relata. \u201cAll\u00ed, el r\u00edo Grande, afluente principal del r\u00edo Paran\u00e1, describ\u00eda una curva sobre un \u00e1rea plana. A su regreso, dijo: \u2018\u00bfY si fuera el r\u00edo S\u00e3o Francisco el que corr\u00eda por all\u00ed, y no el r\u00edo Grande, como hoy en d\u00eda?\u2019\u201d. Salgado, quien hasta entonces hab\u00eda estudiado r\u00edos peque\u00f1os y menos relevantes, apost\u00f3 por esa idea.<\/p>\n<p>Actualmente en la alcald\u00eda de Contagem, en Minas Gerais, Andrade Rezende dice: \u201cCuanto m\u00e1s antiguo es el proceso seg\u00fan los tiempos geol\u00f3gicos, m\u00e1s dif\u00edcil es hacer esa reconstrucci\u00f3n evolutiva, ya que las evidencias se van borrando debido a la erosi\u00f3n o a la actividad tect\u00f3nica\u201d. Salgado, el entonces doctorando y su director de tesis, el ge\u00f3logo Paulo de Tarso Amorim Castro, presentaron esa hip\u00f3tesis en un art\u00edculo publicado en julio de 2018 en la <em>Revista Brasileira de Geomorfologia<\/em>, con base en el an\u00e1lisis de los sedimentos, las estructuras geol\u00f3gicas y los movimientos de la superficie de la zona.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-capturaderios-2025-09-info2-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1140x851\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-capturaderios-2025-09-info2-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-capturaderios-2025-09-info2-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-capturaderios-2025-09-info2-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso\/Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>En el marco de un congreso que se llev\u00f3 a cabo en el estado de Cear\u00e1 en 2019, Jos\u00e9 C\u00e2ndido Stevaux, ge\u00f3logo de la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul (UFMS), quien estudia los cambios que ha experimentado el r\u00edo Paran\u00e1 durante los \u00faltimos 10.000 a\u00f1os, se emocion\u00f3 al escuchar la conferencia en la que Salgado present\u00f3 estos argumentos. \u201cEn la d\u00e9cada de 1980, cuando estaba en la Universidad de Maring\u00e1, en Paran\u00e1, mis colegas bi\u00f3logos me preguntaban si no hab\u00eda existido alg\u00fan contacto entre los r\u00edos Paran\u00e1 y S\u00e3o Francisco, porque ten\u00edan muchas especies de peces en com\u00fan, y yo no sab\u00eda qu\u00e9 responder\u201d, relata.<\/p>\n<p>Para reforzar la hip\u00f3tesis, el grupo de la UFG estudi\u00f3 la dispersi\u00f3n de las especies de peces comunes a las dos cuencas hidrogr\u00e1ficas, como el dorado (<em>Salminus brasiliensis<\/em>) y el surub\u00ed pintado (<em>Pseudoplatystoma corruscans<\/em>). Las conclusiones, publicadas en forma detallada en la edici\u00f3n de enero de la revista <em>Geomorphology<\/em>, indicaron que hace entre 5 y 6 millones de a\u00f1os existi\u00f3 una conexi\u00f3n moment\u00e1nea entre ambos r\u00edos y la cabecera del S\u00e3o Francisco gradualmente pas\u00f3 a ser la del r\u00edo Grande.<\/p>\n<p>Como resultado de ello, el r\u00edo Grande se apropi\u00f3 1.000 km de la cuenca del S\u00e3o Francisco. Si incluimos los afluentes, el formador del r\u00edo Paran\u00e1 habr\u00eda incorporado unos 50.000 km<sup>2<\/sup>, algo m\u00e1s que la superficie de todo el estado de R\u00edo de Janeiro. \u201cEl r\u00edo S\u00e3o Francisco es un gran perdedor, porque perdi\u00f3 parte de sus aguas en favor del Paran\u00e1, del Paranagua\u00e7u, que nace en la meseta de Chapada Diamantina, en Bah\u00eda, y del Jequitinhonha, en Minas Gerais\u201d, dice Salgado (<em>v\u00e9ase la infograf\u00eda abajo<\/em>).<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-capturaderios-2025-09-info3-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1939x953\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-capturaderios-2025-09-info3-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-capturaderios-2025-09-info3-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-capturaderios-2025-09-info3-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso\/Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Estudioso de las transformaciones del Velho Chico en los \u00faltimos 90.000 a\u00f1os (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-lluvias-la-erosion-y-la-represas-moldearon-el-rio-sao-francisco-en-brasil-durante-los-ultimos-90-000-anos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 331<\/em><\/a>), el ge\u00f3grafo Genisson Panta, actualmente doctorando en la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE) y docente de ense\u00f1anza media en una escuela p\u00fablica estadual de Macei\u00f3, en Alagoas, comenta: \u201cLuego de que el tramo inicial del S\u00e3o Francisco se reconfigur\u00f3 debido a las capturas, el r\u00edo tall\u00f3 las rocas y profundiz\u00f3 su ca\u00f1\u00f3n a 2.000 km de distancia, hace entre 1,5 y 3,5 millones de a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>En Cabrob\u00f3, interior de Pernambuco, el S\u00e3o Francisco se desv\u00eda abruptamente hacia el este en un recodo que es un signo cl\u00e1sico de captura fluvial, lo que indica que un r\u00edo m\u00e1s peque\u00f1o y menos caudaloso lo incorpor\u00f3. Panta comenta que un vestigio de ese secuestro es un canal abandonado, denominado valle seco, en el l\u00edmite entre Bah\u00eda y Piau\u00ed, por donde habr\u00eda corrido el r\u00edo, tal como lo propuso en la d\u00e9cada de 1990 el ge\u00f3grafo de la UFPE Jannes Mabessone (1931-2007).<\/p>\n<p>\u201cEl Parna\u00edba pudo haber sido el antepasado del S\u00e3o Francisco\u201d, especula. El ingeniero civil y ge\u00f3logo Lu\u00eds Flores de Morais R\u00eago (1896-1940), de la Escuela Polit\u00e9cnica de la USP, ya propon\u00eda en un libro publicado en 1945 que hace millones de a\u00f1os el S\u00e3o Francisco habr\u00eda fluido hacia el norte desembocando en el mar en alg\u00fan punto entre los estados de Maranh\u00e3o y Piau\u00ed.<\/p>\n<p><strong>P\u00f3lenes<br \/>\n<\/strong>\u201cEl enfoque estrictamente geol\u00f3gico es limitante\u201d, concluy\u00f3 la ge\u00f3grafa D\u00e9borah de Oliveira, de la USP, luego de haber realizado estudios en Serra do Mar. Los temblores de tierra han reconfigurado el relieve y alterado el curso de los r\u00edos de la regi\u00f3n, el Para\u00edba do Sul y el Tiet\u00ea: el primero se volc\u00f3 hacia la costa y el segundo, que tambi\u00e9n desembocaba en el mar, revirti\u00f3 su curso hacia el interior del estado de S\u00e3o Paulo (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/escultores-de-paisajes\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 77<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>De Oliveira analiz\u00f3 los desv\u00edos bruscos del r\u00edo Guaratuba, en Serra do Mar, que antes flu\u00eda hacia el alto Tiet\u00ea y actualmente desemboca en Bertioga, S\u00e3o Paulo. En 2013, observ\u00f3 que el canal abandonado del r\u00edo capturado no hab\u00eda dado paso a un valle seco, sino pantanoso, con histosoles que podr\u00edan contener polen o restos de plantas. Tres a\u00f1os despu\u00e9s, cuando se dirig\u00eda hacia un congreso en el parque de La Vilette, en Par\u00eds, le pidi\u00f3 a la ge\u00f3grafa Nat\u00e1lia Nunes Patucci, una de sus alumnas de doctorado que la acompa\u00f1aba: \u201cInvestiga los valles secos. All\u00ed hay algo importante\u201d.<\/p>\n<p>Nunes Patucci busc\u00f3 la ayuda de expertos en polen en el Centro de Energ\u00eda Nuclear en la Agricultura (Cena), en Piracicaba, y en el Instituto de Geolog\u00eda (IGc), ambos de la USP. Aprendi\u00f3 a hacer los an\u00e1lisis y, finalmente, encontr\u00f3 polen de plantas t\u00edpicas de climas fr\u00edos y h\u00famedos, tales como <em>Podocarpus <\/em>sp., <em>Ilex <\/em>sp. y <em>Symplocos<\/em>\u00a0sp. \u201cCuando el clima cambi\u00f3 a c\u00e1lido y seco, hace unos 25.000 a\u00f1os, habr\u00eda llovido m\u00e1s y la erosi\u00f3n aument\u00f3, facilitando la captura de los r\u00edos de la regi\u00f3n\u201d, comenta De Oliveira. Su plan es buscar polen tambi\u00e9n en otros r\u00edos que estudia, con su equipo, en el estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>\u201cCuando las precipitaciones aumentaron, los r\u00edos y los lagos se fusionaron\u201d, coincide Salgado, quien tambi\u00e9n realiza investigaciones en la zona. \u201cComo la erosi\u00f3n no se ha detenido, otros r\u00edos ser\u00e1n capturados, reconfigurando nuevamente el paisaje que observamos hoy en d\u00eda\u201d. Y pone como ejemplo a la cuenca amaz\u00f3nica, que poco a poco est\u00e1 capturando todo el tramo inicial de la cuenca del Orinoco, en Venezuela, a trav\u00e9s del r\u00edo Cassiquiare. Este canibalismo acu\u00e1tico ha avanzado, pero no ha concluido. Cuando esta conexi\u00f3n se ampl\u00ede, el r\u00edo Amazonas, el m\u00e1s grande del mundo, se apropiar\u00e1 de 40.000 km<sup>2<\/sup> de la cuenca hidrogr\u00e1fica del Orinoco, el cuarto m\u00e1s grande del mundo, lo que equivale a la superficie territorial de Suiza.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Canibalismo fluvial<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 355 de septiembre de 2025.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Estudio de las relaciones entre el relieve, la litolog\u00eda, el suelo y el drenaje en distintas escalas de abordaje (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/56529\/estudo-das-relacoes-entre-relevo-litologia-solo-drenagem-em-varias-escalas-de-abordagem\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n<sup>o<\/sup> 12\/19048-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2012 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> D\u00e9borah de Oliveira (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 47.985,52.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Geocronolog\u00eda para el an\u00e1lisis de los procesos fluviales de capturas. Aplicaci\u00f3n en sedimentos de los valles secos de Guaratuba (S\u00e3o Paulo) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/164453\/geocronologia-para-avaliacao-dos-processos-de-capturas-fluviais-aplicacao-em-sedimentos-dos-vales-s\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n<sup>o<\/sup> 16\/06654-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca doctoral; <strong>Investigadora responsable<\/strong> D\u00e9borah de Oliveira (USP); <strong>Becaria <\/strong>Nat\u00e1lia Nunes Patucci; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 155.123,41.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>ALBERT, J. S. <em>et al. <\/em><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1590\/1982-0224-20180033\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The changing course of the Amazon river in the Neogene: Center stage for Neotropical diversification<\/a>. <strong>Neotropical Ichthyology<\/strong>. v. 16, n. 3, e180033. 18 oct. 2018.<br \/>\nCASEMIRO, F. A. S. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.geomorph.2024.109457\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The timing of large drainage rearrangement in South America: A study based on morphological and ecological evidence<\/a>. <strong>Geomorphology<\/strong>. v. 468, 109457. 1\u00ba ene. 2025.<br \/>\nREZENDE, E. A. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/rbgeomorfologia.org.br\/rbg\/article\/view\/1304\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Evolu\u00e7\u00e3o da rede de drenagem e evid\u00eancias de antigas conex\u00f5es entre as bacias dos rios Grande e S\u00e3o Francisco no Sudeste brasileiro<\/a>. <strong>Revista Brasileira de Geomorfologia<\/strong>. v. 19, n. 3. jul. 2018.<br \/>\nRODRIGUES, W. F. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.20502\/rbgeomorfologia.v25i2.2446\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Subterranean river captures in siliciclastic rocks in a semiarid climate: The case of the Poti River Canyon, Brazilian Northeast<\/a>.\u00a0<strong>Revista Brasileira de Geomorfologia<\/strong>. v. 25, n. 2. 15 may. 2024.<br \/>\nSALGADO, A. R. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jsames.2021.103598\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Large rivers, slow drainage rearrangements: The ongoing fluvial piracy of a major river by its tributary in the Branco river basin \u2012 Northern Amazon<\/a>. <strong>Journal of South American Earth Sciences<\/strong>. v. 112, 103598. dic. 2021.<br \/>\nSTOKES, M. F. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/agupubs.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/full\/10.1029\/2018GL078129\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ongoing river capture in the Amazon<\/a>. <strong>Geophysical Research Letters<\/strong>. v. 45, n. 11, p. 5545-52. 16 jun. 2018.<br \/>\nWILLETT, S. D. <em>et al<\/em>. <a href=\"DOI:%2010.1126\/science.1248765\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Dynamic reorganization of river basins<\/a>. <strong>Science<\/strong>. v. 343,\u00a0n. 6175. 7 mar. 2014.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libro<br \/>\n<\/strong>R\u00caGO, L. F. de M. <strong>O vale do S\u00e3o Francisco: Ensaio de monografia regional<\/strong>. S\u00e3o Paulo: editorial Renascen\u00e7a. 1945.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los r\u00edos modifican los ambientes al incorporar partes de otros cursos de agua","protected":false},"author":17,"featured_media":584455,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,293,300,269],"coauthors":[5968],"class_list":["post-584454","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-ecologia-es","tag-evolucion","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/584454","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=584454"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/584454\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":585902,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/584454\/revisions\/585902"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/584455"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=584454"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=584454"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=584454"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=584454"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}