{"id":584497,"date":"2026-06-02T16:24:21","date_gmt":"2026-06-02T19:24:21","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=584497"},"modified":"2026-06-02T16:39:11","modified_gmt":"2026-06-02T19:39:11","slug":"una-especie-de-opilion-tiene-machos-de-dos-tipos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-especie-de-opilion-tiene-machos-de-dos-tipos\/","title":{"rendered":"Una especie de opili\u00f3n tiene machos de dos tipos"},"content":{"rendered":"<p>Durante su doctorado en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), entre 2018 y 2024, la bi\u00f3loga Bruna Cassettari pas\u00f3 gran parte del tiempo en el laboratorio observando el apareamiento de parejas de opiliones, un tipo de ar\u00e1cnidos cuyo cuerpo mide unos 5 mil\u00edmetros (mm) de largo sin contar sus largas patas, e incluy\u00e9ndolas, llegan a medir 5 cent\u00edmetros (cm). Al igual que muchas de este grupo, la especie estudiada (<em>Poecilaemula lavarrei<\/em>), que habita en la Amazonia, posee dos tipos de machos: uno territorial con garras fuertes y otro que es un invasor sigiloso con garras peque\u00f1as.<\/p>\n<p>Bajo una tenue luz roja, que permit\u00eda filmar sin ahuyentar a estos animales de costumbres nocturnas, la bi\u00f3loga colocaba a un macho territorial y a una hembra sobre un fragmento de un tronco, imitando el ambiente natural donde viven. Enseguida se apareaban, en un lance de cortejo y c\u00f3pula que duraba unos 10 minutos. Alternativamente, Cassettari introduc\u00eda un macho furtivo que, si cautivaba a la hembra, tambi\u00e9n copulaba.<\/p>\n<p>\u201cA la hora del apareamiento, el ritual de los dos tipos de machos es similar\u201d, relata Cassettari. \u201cMordisquean a la hembra en distintas partes del cuerpo con su par de garras, denominadas quel\u00edceros, que se encuentran a los lados de la boca y sirven para cazar, y rozan intensamente sus patas en las de ella\u201d. Seg\u00fan la bi\u00f3loga, si no est\u00e1 satisfecha con el pretendiente, la hembra agacha la parte delantera de su cuerpo impidi\u00e9ndole el acceso a los \u00f3rganos genitales. El macho a veces insiste con toques m\u00e1s intensos y, tan solo si acaba convenci\u00e9ndola de sus encantos, ella eleva su cuerpo y el macho logra penetrarla. Despu\u00e9s de haber llevado a cabo 90 experimentos de formaci\u00f3n de parejas, los dos tipos de machos mostraron un \u00e9xito similar. Las hembras se aparearon con el 87 % de los machos fuertes y con el 89 % de los d\u00e9biles, seg\u00fan un art\u00edculo publicado en julio en la revista cient\u00edfica <em>Evolution<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cLos opiliones viven en un universo sensorial completamente diferente al nuestro\u201d, se\u00f1ala el bi\u00f3logo Glauco Machado, de la USP, director del trabajo doctoral de Cassettari. Son pr\u00e1cticamente ciegos y utilizan el sentido del olfato para detectar a otros animales. \u201cPero no poseen narinas, sino que sus \u00f3rganos olfativos est\u00e1n distribuidos por la superficie de su cuerpo\u201d, describe. \u201cEl olfato solamente funciona mediante el tacto o a peque\u00f1as distancias\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_584502\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-584502 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-opiliao-serracutisoma-proximum-2025-9-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"974\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-opiliao-serracutisoma-proximum-2025-9-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-opiliao-serracutisoma-proximum-2025-9-800-250x304.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-opiliao-serracutisoma-proximum-2025-9-800-700x852.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RPF-opiliao-serracutisoma-proximum-2025-9-800-120x146.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Paulo Mascaretti<\/span>Un macho fuerte de la especie <em>Serracutisoma proximum<\/em> protege a la hembra despu\u00e9s de aparearse<span class=\"media-credits\">Paulo Mascaretti<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Diferenciaci\u00f3n genital<br \/>\n<\/strong>La gran diferencia entre los machos dominantes y los furtivos es el tama\u00f1o de sus quel\u00edceros, de 4 mm de largo, que utilizan para cazar y atacar a otros machos. Cuando dos machos dominantes se disputan el territorio, la contienda es violenta: uno de ellos finalmente huye ante la amenaza de perder una pata, que el perseguidor puede llegar a arrancarle con sus garras. Los machos escurridizos, al tener quel\u00edceros m\u00e1s livianos, de alrededor de 1,5 mm de largo, consiguen huir con mayor rapidez.<\/p>\n<p>\u201cComo los machos m\u00e1s peque\u00f1os se encuentran en desventaja en lo que concierne al territorio y las peleas, sospechamos que adoptan alguna estrategia para compensarlo\u201d, comenta Cassettari, autora principal del trabajo que cont\u00f3 con el apoyo de la FAPESP, de la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes), del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) y del Fondo de Investigaci\u00f3n de la Sociedad Americana de Aracnolog\u00eda. Un an\u00e1lisis microsc\u00f3pico revel\u00f3 proporciones diferentes entre las partes del pene al comparar a los dos tipos de machos.<\/p>\n<p>A la hora de la reproducci\u00f3n, la hembra posee un rol m\u00e1s activo de lo habitual. Como el esperma de los opiliones no es m\u00f3vil, al contrario de lo que ocurre en la mayor\u00eda de los animales, ellas contraen la musculatura de la vagina empujando los gametos masculinos hacia el \u00f3rgano de almacenamiento esperm\u00e1tico. Seg\u00fan Machado, es posible que la hembra utilice esta habilidad para seleccionar el esperma del macho de su preferencia, tal como sucede con algunos otros animales. \u201cDe ser posible la contracci\u00f3n en ambos sentidos, la hembra quiz\u00e1 pueda eliminar el esperma del macho indeseado y absorber el de su preferido\u201d, propone.<\/p>\n<p>\u201cHasta donde s\u00e9, \u00e9sta es la primera descripci\u00f3n de una diferencia, aunque sutil, entre los \u00f3rganos genitales masculinos de una especie con dos tipos de machos\u201d, reconoce la bi\u00f3loga argentina Mariela Oviedo-Diego, del Museo Nacional de Historia Natural Smithsonian, en Washington (EE. UU.), en una entrevista concedida a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> por videollamada. Seg\u00fan ella, es uno de los trabajos m\u00e1s minuciosos sobre las diferencias se\u00f1aladas en el estudio. \u201cLa investigaci\u00f3n describe en forma detallada su comportamiento y morfolog\u00eda\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>Los opiliones viven en un universo sensorial completamente diferente al nuestro<\/p><\/blockquote>\n<p>La estrategia de los opiliones furtivos puede variar. En una especie que vive en el Bosque Atl\u00e1ntico (<em>Serracutisoma proximum<\/em>), el macho fuerte acompa\u00f1a a la hembra despu\u00e9s de la c\u00f3pula, protegi\u00e9ndola de otros machos. El macho d\u00e9bil se aproxima arteramente sin ser visto, y se aparea mientras ella pone los huevos fecundados por el macho fuerte.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Machado, el pene de opili\u00f3n m\u00e1s antiguo qued\u00f3 registrado en un f\u00f3sil de unos 430 millones de a\u00f1os, pero se desconoce cu\u00e1ndo surgieron las variantes dentro de la misma especie. Si bien es poco frecuente, la existencia de diferencias en el mismo sexo de una especie reapareci\u00f3, de manera independiente, en algunas especies de insectos, ara\u00f1as, peces y lagartos.<\/p>\n<p>\u201cLos machos dominantes y los furtivos son gen\u00e9ticamente id\u00e9nticos\u201d, dice Machado. Seg\u00fan el bi\u00f3logo, una interacci\u00f3n entre la gen\u00e9tica y el ambiente determina el tipo de macho. Cuando el macho come mucho, se activa un conjunto de genes que hace que sus quel\u00edceros se vuelvan m\u00e1s robustos. En los que se alimentan menos, se activa otro conjunto de genes que inhibe el desarrollo de estas estructuras. Que un macho sea musculoso no significa que sus cr\u00edas se parecer\u00e1n al padre. Si al a\u00f1o siguiente el clima es m\u00e1s seco y los reto\u00f1os disponen de escaso alimento, la tendencia marca que la mayor\u00eda ser\u00e1 del tipo escurridizo.<\/p>\n<p>El comportamiento puede variar de acuerdo con las circunstancias, Seg\u00fan Machado, cuando el macho dominante no posee un territorio puede comportarse como un furtivo. \u201cEn cambio, el macho furtivo, con sus quel\u00edceros peque\u00f1os, no puede cambiar de estrategia, ya que ser\u00eda incapaz de defender un territorio\u201d, subraya el bi\u00f3logo.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Un ar\u00e1cnido con dos tipos de machos<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 355 de septiembre de 2025.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Dimorfismo intrasexual masculino y t\u00e1cticas alternativas de reproducci\u00f3n. Un abordaje multidisciplinario (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/pesquisa\/buscador\/?q=todos:(2021\/00915-5)\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 21\/00915-5<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; Programa Biota; <strong>Investigador responsable<\/strong> Glauco Machado (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 268.971,01.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> La evoluci\u00f3n de la complejidad genital. Un abordaje <em>evo-devo<\/em> utilizando pentat\u00f3midos como modelos (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/184408\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 18\/18184-4<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca posdoctoral; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Tatiana Teixeira Torres (USP); <strong>Becario<\/strong> Bruno Celso Feltrin Genevcius; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 313.641,63.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>CASSETTARI, B. O. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/evolut\/qpaf136\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Can sexual selection promote within-species divergence of male genitalia? A study case with a male-dimorphic arachnid<\/a>. <em>Online<\/em>. 18 jun. 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una especie de opili\u00f3n tiene machos de dos tipos","protected":false},"author":545,"featured_media":584498,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,278,300,335],"coauthors":[1498],"class_list":["post-584497","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-evolucion","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/584497","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/545"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=584497"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/584497\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":585901,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/584497\/revisions\/585901"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/584498"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=584497"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=584497"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=584497"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=584497"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}