{"id":586072,"date":"2026-06-05T11:13:46","date_gmt":"2026-06-05T14:13:46","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=586072"},"modified":"2026-06-05T11:13:46","modified_gmt":"2026-06-05T14:13:46","slug":"las-huellas-del-sistema-fraudulento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-huellas-del-sistema-fraudulento\/","title":{"rendered":"Las huellas del sistema fraudulento"},"content":{"rendered":"<p>Una investigaci\u00f3n realizada por el equipo de periodismo de la revista <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-025-02446-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Nature<\/em><\/a> identific\u00f3 los nombres de cient\u00edficos que, actuando en calidad de editores voluntarios de la revista de ciencia <em>PLOS ONE<\/em>, fueron responsables de la evaluaci\u00f3n y posterior publicaci\u00f3n de buena parte de los art\u00edculos de la revista que fueron retractados, es decir, que se consideraron inv\u00e1lidos por contener errores o indicios de mala conducta. De acuerdo con la averiguaci\u00f3n, un 15 % de todos los art\u00edculos de <em>PLOS ONE<\/em> que fueron cancelados pas\u00f3 por las manos de cinco de esos editores. Hay indicios de su participaci\u00f3n en acciones negligentes o de colusi\u00f3n que comprometieron la integridad del proceso de evaluaci\u00f3n y permitieron la publicaci\u00f3n de estudios producidos por lo que se conoce como f\u00e1bricas de <em>papers<\/em>, servicios ilegales que comercializan art\u00edculos cient\u00edficos por encargo, a veces con datos falsos.<\/p>\n<p>El jefe de la divisi\u00f3n de \u00e9tica en las publicaciones de la familia de revistas PLOS, Renee Hoch, dijo estar al tanto de los problemas. \u201cHemos excluido r\u00e1pidamente a las personas que generaron preocupaci\u00f3n en los consejos editoriales de PLOS y tomamos las medidas necesarias en lo que respecta a los trabajos afectados\u201d, declar\u00f3 a la revista <em>Nature<\/em>. <em>PLOS ONE<\/em> es un <em>mega-journal<\/em>, un tipo de revista cient\u00edfica que publica una gran cantidad de art\u00edculos en r\u00e9gimen de acceso abierto en internet y abarca un amplio espectro de disciplinas (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-disputa-de-los-grandes-journals\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 250<\/em><\/a>). Es una creaci\u00f3n de Public Library of Science (PLOS), una organizaci\u00f3n sin fines de lucro con sede en San Francisco (EE. UU.), y cuenta con miles de editores voluntarios, que se encargan de los art\u00edculos remitidos y supervisan la revisi\u00f3n por pares, con la ayuda de 22 editores contratados.<\/p>\n<p>Los cinco editores voluntarios asociados con las retractaciones fueron expulsados de la revista. La lista la encabeza Shahid Farooq, bot\u00e1nico de la Universidad Harran, en Sanliurfa (Turqu\u00eda). Entre 2019 y 2023, Farooq fue responsable de la edici\u00f3n de 79 art\u00edculos en <em>PLOS ONE<\/em>, 52 de los cuales finalmente fueron cancelados. En los avisos de retractaci\u00f3n, la revista dej\u00f3 sentadas sus sospechas sobre la autor\u00eda, conflictos de intereses y rectitud en la revisi\u00f3n por pares relacionada con los art\u00edculos. Farooq tambi\u00e9n firm\u00f3 siete art\u00edculos en la revista como coautor, que posteriormente recibieron notas de retractaci\u00f3n id\u00e9nticas. En su descargo, declar\u00f3 a la revista <em>Nature<\/em> que se hab\u00eda basado en los informes de los revisores para tomar sus decisiones editoriales y que dispon\u00eda de pocas herramientas para detectar conflictos de intereses. Dijo que <em>PLOS ONE<\/em> lo sac\u00f3 de su equipo de editores en 2022 y que renunci\u00f3 a cargos editoriales en otras revistas cient\u00edficas, tales como <em>Frontiers in Agronomy <\/em>y <em>BMC Plant Biology<\/em>. \u201cYa no edito ning\u00fan art\u00edculo para ninguna editorial, ya que \u00e9stas act\u00faan como si fueran inocentes cuando surge cualquier tipo de cuestionamiento sobre los trabajos publicados\u201d, replic\u00f3.<\/p>\n<p>En el segundo lugar en la lista aparece Zhihan Lv (tambi\u00e9n conocido como Zhihan Lyu), un investigador chino especializado en realidad virtual que el a\u00f1o pasado se desvincul\u00f3 de la Universidad de Upsala, en Suecia. Entre 2017 y 2021, edit\u00f3 54 art\u00edculos en <em>PLOS ONE<\/em>, 43 de ellos posteriormente retractados, 31 este a\u00f1o. En 2024, la revista <em>Neural Computing and Applications<\/em>, publicada por la editorial Springer Nature, invalid\u00f3 24 de los 26 art\u00edculos de una edici\u00f3n especial de 2018 de la que Lv fue editor invitado. Los fundamentos de las retractaciones, que inclu\u00edan un art\u00edculo en el que el propio Lv era coautor, eran que la revisi\u00f3n por pares se hab\u00eda visto comprometida, la inclusi\u00f3n de citas irrelevantes, la manipulaci\u00f3n de im\u00e1genes, la presencia de frases distorsionadas, que pueden indicar un intento de ocultar plagio, y contenidos fuera del campo de inter\u00e9s de la revista. Seg\u00fan declar\u00f3 Lv a <em>Nature<\/em>, en aquel momento \u00e9l no estaba enterado de que el env\u00edo de un trabajo de su autor\u00eda a una edici\u00f3n especial de la que era editor responsable configurara un conflicto de intereses. En 2022, <em>PLOS ONE <\/em>lo apart\u00f3 de su equipo de editores voluntarios.<\/p>\n<p>Los otros editores mencionados en la investigaci\u00f3n fueron Haibin Lv, ge\u00f3logo marino del Ministerio de Recursos Naturales de China (quien no guarda ning\u00fan parentesco con Zhihan Lv), Adnan Noor Shah, agr\u00f3nomo de la Universidad de Ingenier\u00eda y Tecnolog\u00eda de la Informaci\u00f3n Khwaja Fareed, en Rahim Yar Kahn (Pakist\u00e1n), y el m\u00e9dico Aamir Ahmad, docente de la Universidad del Sur de Alabama, en Mobile (EE. UU.), durante una parte del per\u00edodo en que se desempe\u00f1\u00f3 como editor en <em>PLOS ONE<\/em>, entre 2012 y 2020.<\/p>\n<p>La revista <em>Nature <\/em>logr\u00f3 identificar los nombres de los cinco editores al analizar los datos de otra investigaci\u00f3n, publicada en agosto en la revista <em>PNAS<\/em> por cient\u00edficos de la Universidad Northwestern, en Estados Unidos. Este estudio revel\u00f3 hasta qu\u00e9 punto el funcionamiento de las f\u00e1bricas de art\u00edculos cient\u00edficos depende de un sistema complejo, que incluye a revistas e intermediarios que env\u00edan manuscritos fraudulentos o de mala calidad a editores negligentes o corrompidos. En ese trabajo se analizaron 276.956 art\u00edculos publicados en <em>PLOS ONE<\/em> entre 2006 y 2023, y se evalu\u00f3 el desempe\u00f1o de 134.983 autores y 18.329 editores voluntarios. Se pudo constatar que 45 de esos editores fueron responsables del 30 % de todos los <em>papers<\/em> retractados del per\u00edodo, pese a que solo hab\u00edan estado involucrados en el manejo del 1,3 % del total de los estudios publicados entre 2006 y 2023. \u201cLas huellas que el fraude sistem\u00e1tico deja en la literatura son tan marcadas que no pueden atribuirse solamente a unos pocos autores deshonestos\u201d, declar\u00f3 a <em>Nature<\/em> el autor principal del estudio publicado en <em>PNAS<\/em>, Reese Richardson, quien recientemente complet\u00f3 su doctorado en la Universidad Northwestern con una tesis sobre reproducibilidad, sesgos y fraude en la producci\u00f3n cient\u00edfica. Para dar con los nombres de los cinco editores, que no hab\u00edan sido revelados en el estudio original, el equipo de <em>Nature<\/em> cruz\u00f3 los datos de p\u00fablica disposici\u00f3n en <em>PLOS ONE<\/em> con los registros de retractaci\u00f3n de la base de datos del sitio web Retraction Watch.<\/p>\n<p>\u201cPuede ser que algunos editores est\u00e9n recibiendo sobornos\u201d, dijo Richardson, en una entrevista concedida a la revista <em>Science<\/em>. \u201cPero tambi\u00e9n es posible que existan acuerdos informales pactados entre colegas\u201d, afirm\u00f3, en referencia al hecho de que los autores suelen ser editores voluntarios de la revista y unos se ocupan de los art\u00edculos de otros y viceversa. El equipo de Northwestern registr\u00f3 las actividades de intermediarios que se ofrecen a gestionar la publicaci\u00f3n de art\u00edculos en anuencia con revistas y editores deshonestos. Uno de ellos es la Asociaci\u00f3n Acad\u00e9mica de Investigaci\u00f3n y Desarrollo (Arda), que tiene su sede en Chennai (India). Esta organizaci\u00f3n cobra entre 250 y 500 d\u00f3lares, seg\u00fan los presupuestos ofrecidos a Richardson, para publicar art\u00edculos de clientes en varias revistas. La empresa les pide a los autores que le env\u00eden sus propios manuscritos, lo que indica que no opera como una f\u00e1brica de <em>papers<\/em>, sino que se dedica \u00fanicamente a negociar su publicaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios detallan la actuaci\u00f3n de servicios ilegales, editores de revistas y representantes en la publicaci\u00f3n de art\u00edculos cient\u00edficos que fueron retractados en PLOS ONE","protected":false},"author":756,"featured_media":586073,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299],"coauthors":[5012],"class_list":["post-586072","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586072","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/756"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=586072"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586072\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":586077,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586072\/revisions\/586077"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/586073"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=586072"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=586072"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=586072"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=586072"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}