{"id":586089,"date":"2026-06-05T11:16:33","date_gmt":"2026-06-05T14:16:33","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=586089"},"modified":"2026-06-05T11:16:33","modified_gmt":"2026-06-05T14:16:33","slug":"medica-de-la-fundacion-oswaldo-cruz-habla-sobre-los-problemas-que-afrontan-los-ninos-con-microcefalia-causada-por-el-zika","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/medica-de-la-fundacion-oswaldo-cruz-habla-sobre-los-problemas-que-afrontan-los-ninos-con-microcefalia-causada-por-el-zika\/","title":{"rendered":"M\u00e9dica de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz habla sobre los problemas que afrontan los ni\u00f1os con microcefalia causada por el zika"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_586090\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-586090 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/RPF-entrevista-elizabeth-moreira-2025-10-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1038\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/RPF-entrevista-elizabeth-moreira-2025-10-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/RPF-entrevista-elizabeth-moreira-2025-10-800-250x324.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/RPF-entrevista-elizabeth-moreira-2025-10-800-700x908.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/RPF-entrevista-elizabeth-moreira-2025-10-800-120x156.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ana Carolina Fernandes<\/span>Moreira delante de la escultura <em>Mater<\/em>, en el Instituto Fernandes Figueira<span class=\"media-credits\">Ana Carolina Fernandes<\/span><\/p><\/div>\n<p>Fue all\u00e1 por octubre del a\u00f1o 2015 que surgieron los primeros casos; de entrada, en maternidades del nordeste de Brasil. Se trataba de beb\u00e9s que nac\u00edan con la cabeza demasiado peque\u00f1a para su edad gestacional. Ten\u00edan microcefalia y, en muchas ocasiones, la b\u00f3veda de sus cr\u00e1neos aparec\u00eda hundida pese a que las facciones eran normales. Este tipo de malformaci\u00f3n, tal como qued\u00f3 posteriormente comprobado, era producto de los da\u00f1os causados por el virus del Zika, que destruye \u00e1reas del cerebro durante el desarrollo fetal, con el cual se hab\u00edan infectado las madres de esos ni\u00f1os durante su gestaci\u00f3n. El total de casos registrados durante la epidemia, cuyo apogeo en el pa\u00eds se produjo entre 2015 y 2016, super\u00f3 y mucho al de otras infecciones. \u201cFue una avalancha\u201d, recuerda la pediatra Maria Elisabeth Moreira, del Instituto Fernandes Figueira, el hospital de referencia en salud materno-infantil de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), en R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>Especialista en neonatolog\u00eda, el \u00e1rea encargada de tratar a los beb\u00e9s que nacen con condiciones de salud complejas, Moreira se dedica al seguimiento desde el comienzo de los beb\u00e9s expuestos durante la gestaci\u00f3n al virus del Zika \u2013hasta los d\u00edas actuales, son 180 ni\u00f1os los que se atienden en su consultorio externo\u2013 y participa en investigaciones cuyo objetivo consiste en evaluar la evoluci\u00f3n de su desarrollo. En julio, ella y sus colaboradores publicaron en la revista <em>The Lancet<\/em> un art\u00edculo de revisi\u00f3n informando acerca de lo que se ha aprendido durante esta d\u00e9cada con relaci\u00f3n a esta nueva afecci\u00f3n, a la que en su versi\u00f3n m\u00e1s grave se le da el nombre de s\u00edndrome cong\u00e9nito del Zika (SCZ), y qu\u00e9 debe hacerse al respecto: hay que mejorar el diagn\u00f3stico y obtener una vacuna contra el virus.<\/p>\n<p>Por videollamada, Moreira convers\u00f3 en agosto con <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. Se refiri\u00f3 entonces a las dificultades que afrontan esos ni\u00f1os que est\u00e1n ahora entrando en la adolescencia y sus familias, y se mostr\u00f3 indignada con la desconsideraci\u00f3n con que se las trata. En ocasiones incluso por los propios m\u00e9dicos.<\/p>\n<p><strong>Hace 10 a\u00f1os, Brasil vivi\u00f3 una epidemia de zika que afect\u00f3 fundamentalmente a los hijos de las mujeres infectadas durante la gestaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo est\u00e1n ahora esos ni\u00f1os?<br \/>\n<\/strong>Los ni\u00f1os expuestos por v\u00eda intrauterina, principalmente durante el primer trimestre de la gestaci\u00f3n, evolucionaron con cuadros neurol\u00f3gicos m\u00e1s graves. Tuvieron microcefalia y calcificaciones cerebrales. Desarrollaron par\u00e1lisis cerebral, aparte de numerosas alteraciones auditivas y oculares. Los que se infectaron posteriormente padecen problemas m\u00e1s leves.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCon qu\u00e9 frecuencia aparecen esos problemas?<br \/>\n<\/strong>En un 4 % de los casos, las madres afectadas tuvieron hijos con microcefalia. En ese grupo de ni\u00f1os, la frecuencia de problemas es alta. Muchos padecen convulsiones de dif\u00edcil control, que requieren la administraci\u00f3n de medicaciones espec\u00edficas que no siempre se encuentran disponibles en los servicios p\u00fablicos de salud. Hubo mucho desabastecimiento de medicamentos durante la pandemia de covid-19, y a\u00fan ahora hay faltantes puntuales. Esos ni\u00f1os tambi\u00e9n padecen a menudo contracturas musculares en sus manos y sus brazos, aparte de displasia de cadera. Todo esto provoca mucho dolor. Imag\u00ednatelo: no logran asir un juguete para jugar. Entre ellos es com\u00fan la disfagia, que es la dificultad para tragar, y algunos conviven con la desnutrici\u00f3n pese a haber pasado por gastrostom\u00edas, que consisten en la introducci\u00f3n de un tubo por una apertura de la pared abdominal para efectuar su alimentaci\u00f3n. Sus familias tambi\u00e9n afrontan dificultades a la hora de encontrar apoyo terap\u00e9utico para la estimulaci\u00f3n de los ni\u00f1os, y a la edad que tienen ahora, surge la dificultad de la inclusi\u00f3n escolar. Toda esta situaci\u00f3n es sumamente dif\u00edcil para los ni\u00f1os y para sus familias.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se concreta su acceso a la atenci\u00f3n en el sistema p\u00fablico de salud?<br \/>\n<\/strong>El acceso a las cirug\u00edas ortop\u00e9dicas, para corregir la displasia de cadera, por ejemplo, no resulta f\u00e1cil. Nosotros y el propio Ministerio de Salud efectuamos un movimiento con miras a priorizar la atenci\u00f3n de esos chicos, pero eso no sali\u00f3 muy bien. Muchos se encuentran en lista de espera para concretar la cirug\u00eda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son los problemas de desarrollo cognitivo m\u00e1s comunes?<br \/>\n<\/strong>Muchos exhiben un retraso en el desarrollo del habla y en la adquisici\u00f3n del lenguaje. En una gran cantidad de casos, especialmente cuando se trata de chicos expuestos al virus al final de la gestaci\u00f3n, no nacieron con microcefalia ni tuvieron el diagn\u00f3stico de exposici\u00f3n al virus del Zika porque sus madres casi siempre cursaron una infecci\u00f3n asintom\u00e1tica. Incluso esos ni\u00f1os exhiben un retraso del desarrollo motor y cognitivo, y afrontan dificultades en la escuela. Hay incluso algunos casos de autismo y de alteraciones conductuales.<\/p>\n<blockquote><p>Los ni\u00f1os con cuadros m\u00e1s leves responden mejor a las intervenciones destinadas a mejorar el desarrollo<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfLos que tuvieron microcefalia presentan un cuadro m\u00e1s grave?<br \/>\n<\/strong>Existen distintos grados de microcefalia. Los ni\u00f1os menos afectados, con un cuadro m\u00e1s leve, son m\u00e1s sensibles a la estimulaci\u00f3n y responden mejor a una serie de intervenciones destinadas a mejorar su desarrollo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 logran hacer los que presentan cuadros m\u00e1s leves?<br \/>\n<\/strong>Pueden caminar, correr, aprender. Hago el seguimiento de ni\u00f1os con microcefalia leve que tienen 8 a\u00f1os y se han alfabetizado. Sus familias buscan muy intensamente estimulaci\u00f3n para esos chicos. En general se trata de chiquitos que fueron bien estimulados desde el comienzo, cuando se los diagnostic\u00f3. Esos ni\u00f1os exhiben un cierto grado de retraso porque, al cabo, nacieron con microcefalia, pero no padecen demasiados problemas motrices. Tienen m\u00e1s dificultades cognitivas y de lenguaje.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY los casos m\u00e1s graves?<br \/>\n<\/strong>Esos son los chicos que nacieron con la cabeza muy peque\u00f1a. En esos casos hubo gran destrucci\u00f3n del tejido cerebral durante el desarrollo uterino y evolucionan con cuadros graves de espasticidad [rigidez muscular] y par\u00e1lisis cerebral [dificultad para controlar los movimientos debido a lesiones cerebrales]. Son capaces incluso de mantener alg\u00fan grado de comunicaci\u00f3n, pero a las familias se les hace sumamente dif\u00edcil tratarlas de manera tal de obtener respuestas contundentes. Las mam\u00e1s de esos chicos sufren mucho.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ntos casos se confirmaron?<br \/>\n<\/strong>Actualmente son alrededor de 1.800 casos confirmados de microcefalia derivada de zika registrados en el ministerio y casi 3.200 m\u00e1s en estudio. La detecci\u00f3n de la infecci\u00f3n provocada por el virus del Zika alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de que ocurri\u00f3 es todav\u00eda sumamente dif\u00edcil. El mayor problema radica en que no existe un m\u00e9todo de diagn\u00f3stico serol\u00f3gico eficiente en la red p\u00fablica de salud. Las madres en su mayor\u00eda tuvieron zika asintom\u00e1tico y el examen serol\u00f3gico, especialmente de las que padecieron la infecci\u00f3n al comienzo del embarazo, no arrojaba resultado positivo al momento del nacimiento del beb\u00e9. De este modo, quedaba sin saberse si el ni\u00f1o hab\u00eda estado expuesto al virus. El m\u00e9todo de diagn\u00f3stico m\u00e1s preciso es el de la reacci\u00f3n en cadena de la polimerasa, el PCR, pero su ventana de detecci\u00f3n es muy estrecha. Detecta la infecci\u00f3n con base en el material gen\u00e9tico del virus hasta unos 15 d\u00edas despu\u00e9s de ocurrida. Las pruebas serol\u00f3gicas, que detectan los anticuerpos inmunoglobulina G e inmunoglobulina M en la sangre, en principio deber\u00edan suministrarnos alguna informaci\u00f3n sobre la infecci\u00f3n en el pasado. Pero est\u00e1n sujetas a la reacci\u00f3n cruzada con el dengue y el chikungu\u00f1a, que causan s\u00edntomas similares a los del zika. Ninguna de las pruebas serol\u00f3gicas permite saber si el ni\u00f1o ha estado expuesto al virus del Zika, aun cuando haya nacido con microcefalia. Un solo test permite esa identificaci\u00f3n posterior: es el PNRT [la prueba de neutralizaci\u00f3n por reducci\u00f3n de placas, que mide la presencia de anticuerpos espec\u00edficos contra el virus], que solamente se encuentra disponible en los centros de investigaci\u00f3n y es muy caro. Por eso existe a\u00fan ahora una proporci\u00f3n desconocida de ni\u00f1os que pueden haber estado expuestos al virus durante su gestaci\u00f3n y haber quedado afectados en diversos grados.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo empez\u00f3 a hacer el seguimiento de esos ni\u00f1os?<br \/>\n<\/strong>El Instituto Nacional de Infectolog\u00eda Evandro Chagas, de la Fiocruz, ac\u00e1 en R\u00edo de Janeiro, cuenta con un consultorio externo para enfermedades febriles agudas. All\u00e1 por el a\u00f1o 2015, ese consultorio externo empez\u00f3 a recibir casos de mujeres embarazadas con fiebre de origen desconocido, que no era causada por el dengue ni tampoco por el chikungu\u00f1a. En ese entonces, el grupo del vir\u00f3logo Gubio Soares Santos, de la Universidad Federal de Bah\u00eda, detect\u00f3 algunos casos de zika en la ciudad de Salvador. Con base en los resultados de Bah\u00eda, el equipo del consultorio externo empez\u00f3 a investigar y confirm\u00f3 la infecci\u00f3n con el virus del Zika en esas embarazadas. Esas mujeres fueron derivadas al Instituto Fernandes Figueira, una unidad de cuidado materno-infantil de la Fiocruz, para que pudiesen hacer el prenatal adecuado. As\u00ed fue como entramos en esta historia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo llegaron esas madres?<br \/>\n<\/strong>A comienzos de 2016. Se hac\u00edan ecograf\u00edas de sus beb\u00e9s de tiempo en tiempo para seguir su desarrollo hasta el momento del nacimiento. Y continuamos realizando el seguimiento de esos chicos hasta ahora. De los 90 que nacieron con microcefalia y que atendimos, murieron al menos 19. Tambi\u00e9n hicimos el seguimiento de ni\u00f1os expuestos al virus durante la gestaci\u00f3n que no tuvieron microcefalia, dado que pueden presentar retraso en el desarrollo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ntos siguen con ustedes actualmente?<br \/>\n<\/strong>Empezamos con los hijos de 246 mujeres embarazadas. Posteriormente, se sumaron a las primeras otras madres con hijos con microcefalia, no en todos los casos causada por zika. El instituto es un centro de referencia en gen\u00e9tica en el pa\u00eds y esas mam\u00e1s buscaban un dictamen gen\u00e9tico sobre el problema de sus ni\u00f1os. Perdimos contacto con una parte de esas mujeres y ni\u00f1os, especialmente en los casos en que su salud mejor\u00f3. Hoy en d\u00eda hay 180 que se mantienen bajo seguimiento.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es la situaci\u00f3n de las familias?<br \/>\n<\/strong>La microcefalia trajo aparejada una gran desorganizaci\u00f3n familiar. En general, las madres se convirtieron en madres monoparentales. Es raro que un hombre asuma el cuidado intensivo que es necesario permanentemente. Quienes cuidan son las mujeres. Piensa c\u00f3mo debe ser tener en casa a un ni\u00f1o que tiene convulsiones, que grita, siente dolor y que hay que llevarlo asiduamente a hospitales y servicios de salud para hacerle estimulaci\u00f3n. La mam\u00e1 termina siendo prisionera de esa rutina. Muchas tuvieron que dejar sus trabajos y desistir de sus sue\u00f1os. Ellas escuchan, generalmente de boca de los pol\u00edticos, \u201custedes son unas guerreras\u201d. Recientemente una de ellas me dijo: \u201cDoctora, ya no quiero ser una guerrera. Estoy cansada\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 las madres quedan solas al cuidado de sus chicos?<br \/>\n<\/strong>Eso sucede mucho y no es solamente con el zika, sino tambi\u00e9n con otras patolog\u00edas que afectan a los ni\u00f1os. Cuando la cosa se complica y el ambiente y el trabajo del hogar se vuelven densos, los varones se mandan a mudar.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY de qu\u00e9 manera afrontan esas familias los gastos referentes a los tratamientos?<br \/>\n<\/strong>En julio finalmente se promulg\u00f3 la Ley n\u00ba 15.156, que prev\u00e9 el pago de una indemnizaci\u00f3n de 50.000 reales a cada familia de los ni\u00f1os con microcefalia derivada del s\u00edndrome cong\u00e9nito de zika, am\u00e9n de una pensi\u00f3n vitalicia equivalente al tope del R\u00e9gimen General de Previsi\u00f3n Social [actualmente de 8.157,41 reales]. Pero por ahora no hay un cronograma de pago. Es un dinero m\u00e1s que necesario. Muchos de esos ni\u00f1os padecen desnutrici\u00f3n y requieren de una alimentaci\u00f3n hiperproteica. Se trata de leches especiales, caras, que no siempre se encuentran disponibles en los centros de salud. Esos chicos tambi\u00e9n necesitan sillas de ruedas personalizadas, que deben cambiarse a medida que van creciendo. Muchos padecen problemas oculares y necesitan cambiar la graduaci\u00f3n de los lentes de tanto en tanto. Y tambi\u00e9n pasan por varias cirug\u00edas: desde las menores, para corregir la posici\u00f3n de las manos y los brazos deformados por las contracturas, hasta las mayores, las de cadera. Esas familias est\u00e1n todo el tiempo en busca de cuidados y en ocasiones deben ir a servicios de salud privados. Atiendo a mis chicos todos los jueves y se hace duro escuchar las historias que cuentan sus mam\u00e1s. No s\u00e9 c\u00f3mo se las est\u00e1n arreglando esas madres mientras esperan esa pensi\u00f3n.<\/p>\n<blockquote><p>En julio se promulg\u00f3 la ley que prev\u00e9 el pago de una indemnizaci\u00f3n y una pensi\u00f3n vitalicia. Es un dinero necesario<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfMientras tanto, con qu\u00e9 cuentan esas madres?<br \/>\n<\/strong>Muchas de ellas cuentan con la ayuda de las abuelas para los cuidados generales. Desde el punto de vista de la econom\u00eda, los a\u00f1os de vida sanos perdidos de esos ni\u00f1os tienen un costo muy alto, tal como lo demostramos en un estudio que hicimos hace algunos a\u00f1os. Esas madres deambulan afrontando dificultades por los servicios de salud. Una cosa es ir en \u00f3mnibus con un reci\u00e9n nacido. Otra es hacerlo con un ni\u00f1o m\u00e1s grande con par\u00e1lisis cerebral y en silla de ruedas. Derivamos a varias familias a las unidades b\u00e1sicas de salud, los centros de atenci\u00f3n primaria cercanos a sus casas, para que puedan tratar problemas sencillos como una fiebre. Pero en general en esos centros existe un cierto malestar al atender a esos ni\u00f1os y los derivan nuevamente a los hospitales de referencia.<\/p>\n<p><strong>Esos ni\u00f1os tienen actualmente entre 9 y 10 a\u00f1os. \u00bfC\u00f3mo se concreta su acceso a las escuelas?<br \/>\n<\/strong>La inclusi\u00f3n, en especial la de los m\u00e1s graves, resulta sumamente dif\u00edcil. Algunas madres consiguen arreglar con educadoras que van a sus casas. Otras se hacen cargo ellas mismas de ese rol. Incluso los ni\u00f1os que no tienen microcefalia, pero s\u00ed un retraso en su desarrollo, tienen dificultades de aprendizaje y la escuela no sabe c\u00f3mo lidiar con ello.<\/p>\n<p><strong>Un estudio de su grupo estim\u00f3 en 600 millones de d\u00f3lares los gastos en salud con esos ni\u00f1os durante estos 10 a\u00f1os.<br \/>\n<\/strong>El cuidado de esos ni\u00f1os genera un alto costo en dinero para la sociedad, ocasionado por la atenci\u00f3n m\u00e9dica y por los tratamientos de salud, y ni hablar de la sobrecarga emocional y econ\u00f3mica para las familias, en especial para las mam\u00e1s, que deben dejar de lado su trabajo, sus sue\u00f1os. Adem\u00e1s, las propias familias deben sacar dinero de sus bolsillos para cubrir los gastos con los tratamientos. Por eso se muestran ansiosas por percibir las pensiones vitalicias. Las necesitar\u00e1n para tratar adecuadamente a sus hijos.<\/p>\n<p><strong>Despu\u00e9s de 2016, la epidemia se ralentiz\u00f3 y no se escucha m\u00e1s hablar de infecciones causadas por el virus del Zika. \u00bfA\u00fan existen casos?<br \/>\n<\/strong>Sigue habi\u00e9ndolos, pero la cantidad no es ni por asomo cercana a lo que se vio durante la epidemia. En el hospital en donde trabajo, en la actualidad aparecen uno o dos casos por a\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Los casos durante la epidemia se concentraron en la regi\u00f3n nordeste de Brasil. \u00bfSe descubri\u00f3 la raz\u00f3n de ello?<br \/>\n<\/strong>Se investigaron muchas hip\u00f3tesis, pero no se comprob\u00f3 nada. Creo que el problema pas\u00f3 por las condiciones generales de la poblaci\u00f3n en esas zonas. Las menos favorecidas, con menos acceso al saneamiento, fueron las m\u00e1s afectadas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe los casos que usted sigui\u00f3, alguno la afect\u00f3 especialmente?<br \/>\n<\/strong>Me acuerdo mucho de uno, bien al comienzo. El nene hab\u00eda nacido con los piecitos torcidos. Un d\u00eda, cuando ten\u00eda alrededor de 1 a\u00f1o, la mam\u00e1 lleg\u00f3 ac\u00e1 muy contenta porque hab\u00eda logrado calzarle los zapatitos al beb\u00e9 luego de una cirug\u00eda de correcci\u00f3n ortop\u00e9dica. Aquella escena me conmovi\u00f3 sobremanera. Esas peque\u00f1as conquistas representan mucho para esas familias. Ese chico falleci\u00f3 hace poco.<\/p>\n<blockquote><p>El m\u00e9dico dijo: \u201cTu beb\u00e9 no tiene recomendaci\u00f3n de CTI, porque de todos modos se va a morir\u201d. \u00bfEso es algo que se le debe decir a una madre?<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les fueron las mayores dificultades que enfrentaron ustedes, los profesionales de la salud, durante el apogeo de la epidemia?<br \/>\n<\/strong>Era todo demasiado in\u00e9dito para nosotros. Como neonat\u00f3loga, solamente hab\u00eda o\u00eddo hablar de una proporci\u00f3n tan elevada de malformaciones asociada a la administraci\u00f3n de talidomida, antes de la d\u00e9cada 1960. Observ\u00e9 que esos problemas se daban con la rubeola cong\u00e9nita. Pero se trataba de casos espor\u00e1dicos, no exist\u00eda esa proporci\u00f3n epid\u00e9mica. Fue una avalancha. Para los pediatras se hac\u00eda muy duro decirle a una mam\u00e1 que no exist\u00eda un tratamiento y que no podr\u00edamos hacer nada. En general, los ni\u00f1os tienen mucha neuroplasticidad. Ciertas \u00e1reas del cerebro son capaces de formar nuevas c\u00e9lulas y reemplazar o poblar las de una zona da\u00f1ada. Pero el estrago causado por el virus del Zika era tan grande que no hab\u00eda manera de que eso sucediera con los ni\u00f1os con cuadros m\u00e1s graves de microcefalia. En los casos sin microcefalia se logra promover la neuroplasticidad mediante la estimulaci\u00f3n. Me encantaba aplicar los test de desarrollo, identificar cu\u00e1les eran los principales problemas y trabajar con estimulaciones espec\u00edficas para las \u00e1reas que determinan ciertas funciones. Pero eso no era suficiente para los ni\u00f1os con microcefalia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 puede hacerse?<br \/>\n<\/strong>Lo que pod\u00edamos hacer en aquel momento era tratar los s\u00edntomas para mejorar la calidad de vida de los ni\u00f1os y trabajar la estimulaci\u00f3n. Pero exist\u00eda un problema. No cont\u00e1bamos con profesionales suficientes para concretar la estimulaci\u00f3n de un grupo tan grande de ni\u00f1os con microcefalia. Ac\u00e1 en el Instituto Fernandes Figueira entrenamos a distintos profesionales que trabajaban en cl\u00ednicas de la familia para atender a esos ni\u00f1os. Cuando cambi\u00f3 el alcalde, los despidieron a todos. Eso nos provoc\u00f3 una enorme tristeza. Con el correr del tiempo, esas familias tuvieron que afrontar el desabastecimiento, la discontinuidad y la desidia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor parte de qui\u00e9n?<br \/>\n<\/strong>De diversos grupos. Los pol\u00edticos dirigen su mirada hacia esos ni\u00f1os solamente para decir \u201cno hay nada que hacer\u201d. La mam\u00e1 de un nene con una escoliosis [una deformidad de la columna vertebral] grave a punto tal de causar problemas pulmonares, recientemente le escuch\u00f3 decir a un ortopedista: \u201cLo siento mucho, pero usted no es una prioridad\u201d. Esos ni\u00f1os y sus familias nunca fueron tenidos como prioridad. Otro ni\u00f1o con microcefalia tuvo una neumon\u00eda y hubo que internarlo en un centro de terapia intensiva [CTI]. El m\u00e9dico le dijo a la mam\u00e1: \u201cTu beb\u00e9 no tiene recomendaci\u00f3n de CTI, porque de todos modos se va a morir\u201d. La pucha, \u00bfeso es algo que debe dec\u00edrsele a una madre? Es su hijo y merece que se lo cuide de la mejor manera posible. En el sistema de salud en ocasiones debemos tomar \u201cdecisiones de Sof\u00eda\u201d. Pero no era \u00e9se el caso porque hab\u00eda una cama disponible. Fue una actitud sumamente cruel.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 se ha aprendido sobre la enfermedad desde la epidemia?<br \/>\n<\/strong>Hemos aprendido mucho acerca de qu\u00e9 esperar del crecimiento y del desarrollo de esos ni\u00f1os. Y sobre cu\u00e1n importante es hacer el control del desarrollo, es decir, el seguimiento de la adquisici\u00f3n de habilidades tales como ponerse el piecito en la boca, sentarse y sostener el tronco, de manera tal de aprovechar las ventanas de oportunidades para la estimulaci\u00f3n. Para ello solamente es necesario saber observar.<\/p>\n<p><strong>\u00bfExiste en Brasil una capacidad de seguimiento de todo ese contingente?<br \/>\n<\/strong>Por supuesto que s\u00ed. El monitoreo del desarrollo no es complicado. Para ello se requiere la presencia de pediatras en las cl\u00ednicas de la familia, las unidades orientadas hacia la atenci\u00f3n b\u00e1sica y el seguimiento continuo de las familias. Algunos dicen: \u201cNo es posible poner especialistas en esas cl\u00ednicas\u201d. Pero los y las pediatras no son especialistas. Hacen cl\u00ednica general de la infancia. El 70 % de las mujeres que tuvieron zika en la epidemia eran asintom\u00e1ticas. Si no cuento con test confiables para detectarlo, \u00bfc\u00f3mo sabr\u00e9 si un ni\u00f1o ha estado expuesto al virus? Para minimizar los problemas de retraso en el desarrollo de esos ni\u00f1os, es indispensable el control del desarrollo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 falta a\u00fan para afrontar esto mejor?<br \/>\n<\/strong>Un buen test serol\u00f3gico, concretar el control de los mosquitos y obtener una vacuna.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 punto se encuentra ahora el desarrollo de una vacuna contra el zika?<br \/>\n<\/strong>Est\u00e1 en fase de investigaci\u00f3n. Ser\u00eda importante para las mujeres en edad f\u00e9rtil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 se espera que suceda con esos ni\u00f1os en los pr\u00f3ximos a\u00f1os?<br \/>\n<\/strong>En la actualidad afrontan dificultades para acceder a la escuela. Muchos de ellos est\u00e1n ingresando a la adolescencia, que es cuando surgen todas las cuestiones relacionadas con la fertilidad. \u00c9se ser\u00e1 otro desaf\u00edo para las familias.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Esta entrevista sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Maria Elisabeth Moreira:<\/strong><strong>La m\u00e9dica de los olvidados<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 356 de Octubre de 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las familias vivencian la falta de sost\u00e9n econ\u00f3mico y el desabastecimiento de medicaciones, a lo que se suma la indiferencia","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,183],"tags":[319,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-586089","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","category-entrevista-es","tag-neurociencia-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586089","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=586089"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586089\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":586478,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586089\/revisions\/586478"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=586089"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=586089"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=586089"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=586089"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}