{"id":586247,"date":"2026-06-05T11:11:17","date_gmt":"2026-06-05T14:11:17","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=586247"},"modified":"2026-06-05T11:11:17","modified_gmt":"2026-06-05T14:11:17","slug":"los-comentarios-de-advertencia-formulados-por-usuarios-en-publicaciones-con-contenidos-falsos-en-las-redes-sociales-tienen-escasa-eficacia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-comentarios-de-advertencia-formulados-por-usuarios-en-publicaciones-con-contenidos-falsos-en-las-redes-sociales-tienen-escasa-eficacia\/","title":{"rendered":"Los comentarios de advertencia formulados por usuarios en publicaciones con contenidos falsos en las redes sociales tienen escasa eficacia"},"content":{"rendered":"<p>Cuando se encuentra una publicaci\u00f3n que difunde informaci\u00f3n falsa en las redes sociales, \u00bfes eficaz publicar un comentario alertando a otros usuarios de que se trata de una <em>fake news<\/em>, una noticia falsa? Un estudio publicado en julio en la revista cient\u00edfica <em>Harvard Kennedy School Misinformation<\/em> <em>Review<\/em> apunta que estas correcciones realizadas por usuarios corrientes tienen un efecto limitado sobre aquellos individuos que creen en la desinformaci\u00f3n que circula al respecto del covid-19. En el caso en que, aparte de se\u00f1alar el problema, tambi\u00e9n se a\u00f1ada un enlace con informaci\u00f3n verificada por una organizaci\u00f3n period\u00edstica, los efectos pueden ser ligeramente m\u00e1s relevantes, dependiendo del pa\u00eds. En el art\u00edculo, los investigadores hacen hincapi\u00e9 en la necesidad de adoptar estrategias institucionales e introducir cambios en la operaci\u00f3n de las plataformas para ampliar el impacto del combate a la informaci\u00f3n falsa.<\/p>\n<p>En el marco de la investigaci\u00f3n, 3.000 personas de Brasil, la India y el Reino Unido evaluaron publicaciones realizadas en Facebook sobre el covid-19. Mil participantes de cada uno de estos pa\u00edses respondieron un cuestionario en el que se mostraban publicaciones reales con desinformaci\u00f3n, circulantes en el momento en que se recopilaban los datos, en marzo de 2021. Esas publicaciones, por ejemplo, ponderaban los beneficios de la cloroquina \u2012aunque la eficacia de ese tratamiento ya hab\u00eda sido descartada por estudios efectuados con una gran cantidad de pacientes\u2012 o pon\u00edan en tela de juicio la gravedad de la emergencia sanitaria.<\/p>\n<p>Los participantes de cada pa\u00eds se distribuyeron en tres subgrupos, que inclu\u00edan a unas 300 personas cada uno. Al primer grupo, de control, se le mostraron tres publicaciones verdaderas y seis falsas, ninguna de las cuales inclu\u00eda comentarios con correcciones. Al segundo grupo se les mostraron las mismas publicaciones, pero en algunas de ellas hab\u00eda un mensaje creado por los investigadores, simulando el comentario de un usuario, alertando sobre la falsedad de los contenidos. En cuanto al tercer grupo, las advertencias conten\u00edan un enlace a una publicaci\u00f3n de una organizaci\u00f3n period\u00edstica con la informaci\u00f3n verificada. Aunque los enlaces no eran ejecutables, mostraban una vista previa del t\u00edtulo del contenido y el nombre del medio de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se les solicit\u00f3 a los participantes que evaluaran la veracidad de los contenidos y que indicaran si los consideraban nada precisos, poco precisos, razonablemente precisos o muy precisos; cada respuesta equival\u00eda a un puntaje en una escala que iba de 0 a 3 puntos. Con base en la puntuaci\u00f3n total obtenida, los investigadores pudieron calcular el nivel medio de creencia en la desinformaci\u00f3n de cada uno de los tres pa\u00edses, en primera instancia para el grupo de control. En el Reino Unido, el puntaje promedio arroj\u00f3 0,83, lo que indic\u00f3 el menor nivel de creencia; en Brasil, fue de 1,03 puntos, y en la India, la media lleg\u00f3 a 1,68 puntos, reflejando el nivel m\u00e1s alto.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, calcularon el promedio para los dem\u00e1s grupos que vieron las publicaciones con los comentarios correctivos. En Brasil, los efectos fueron modestos, con peque\u00f1as reducciones en el promedio de creencia en la desinformaci\u00f3n en comparaci\u00f3n con el grupo de control: se registr\u00f3 una merma de un 6,9 % entre los que vieron las publicaciones con comentarios que conten\u00edan enlaces y una disminuci\u00f3n de un 5,7 % en el grupo sin enlaces. Por su parte, en la India, los comentarios con enlaces redujeron en forma significativa la fiabilidad en las noticias falsas en comparaci\u00f3n con el grupo de control, aproximadamente un 10 %, mientras que entre los participantes que observaron comentarios sin enlaces no se registraron cambios relevantes. En el Reino Unido, hubo poca diferencia entre los tres, porque el grupo de control ya mostraba escepticismo en lo que concern\u00eda a los contenidos con desinformaci\u00f3n.<\/p>\n<blockquote><p>Para combatir la desinformaci\u00f3n es necesario diversificar las iniciativas<\/p><\/blockquote>\n<p>Otra etapa del estudio midi\u00f3 de qu\u00e9 manera las correcciones disminuyeron la disposici\u00f3n de los participantes a compartir contenidos con informaci\u00f3n falsa sobre la pandemia. El experimento fue similar al primero, y los participantes debieron responder en qu\u00e9 medida segu\u00edan dispuestos a compartir las mismas publicaciones. Las respuestas se clasificaron en una escala de 0 a 3, donde 0 significaba nada probable, 1 poco probable, 2 algo probable y 3 muy probable. En el grupo de control, la intenci\u00f3n de compartir publicaciones con noticias falsas registr\u00f3 un guarismo promedio de 0,47 en el Reino Unido, el menor de todos, mientras que en Brasil el valor registrado fue 0,71 y, en la India, 1,61 puntos.<\/p>\n<p>En Brasil, las menguas en la disposici\u00f3n a compartir noticias falsas entre los grupos que vieron los comentarios con las correcciones se ubicaron entre el 7,4 % y el 11,2 % en relaci\u00f3n al grupo de control. En tanto, en la India, mientras que las correcciones sin enlaces tuvieron escaso efecto (un 5,7 %), las que inclu\u00edan un enlace a una fuente de informaci\u00f3n confiable redujeron en un 11,6 % la intenci\u00f3n de compartir contenido falso sobre el covid-19.<\/p>\n<p>\u201cEn cierta medida el est\u00edmulo funciona, pero ello depende en gran parte del contexto de cada pa\u00eds. Por eso, a la hora de formular estrategias para combatir la desinformaci\u00f3n, deben tenerse en cuenta las disparidades econ\u00f3micas y sociales de cada lugar particular, pondera Camila Mont\u2019Alverne, docente de la Universidad de Strathclyde, en Escocia, una de las autoras del art\u00edculo. A tal fin, propone que las redes sociales les ofrezcan m\u00e1s herramientas a los usuarios para asegurar la integridad de la informaci\u00f3n, y cita como ejemplo a \u201clas etiquetas, r\u00f3tulos con descripciones o realces visuales que ayuden a identificar si un contenido es fidedigno o falso. Esto se implement\u00f3 durante un tiempo en la pandemia, y luego su uso fue decreciendo\u201d.<\/p>\n<p>Para Raquel Recuero, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), quien no particip\u00f3 en la investigaci\u00f3n, este tipo de acci\u00f3n, por s\u00ed sola, puede que no sea efectiva, porque la desinformaci\u00f3n es un problema sist\u00e9mico. \u201cLa gente recibe contenidos falsos a trav\u00e9s de diversos canales. Un mismo individuo, que ya cuestiona la eficacia de las vacunas, observa que un secretario de Salud de un pa\u00eds extranjero afirma en un video que las vacunas no son seguras. Luego, recibe un mensaje de un vecino con otra <em>fake news <\/em>sobre el tema. Todo eso no hace m\u00e1s que reafirmar su creencia\u201d, dice la investigadora, autora del libro <em>A rede da desinforma\u00e7\u00e3o \u2013 Sistemas, estruturas e din\u00e2micas nas plataformas de m\u00eddias sociais <\/em>(editorial Sulina, 2024). \u201cPor esta raz\u00f3n, una advertencia en un comentario o un enlace para su chequeo, si bien no deja de ser importante, puede tener un alcance limitado en medio de tanta informaci\u00f3n que circula en las redes\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEsta investigaci\u00f3n advierte que los esfuerzos para hacer frente a la desinformaci\u00f3n sistem\u00e1tica deben diversificarse. Se hace necesario apostar por m\u00e1s de una estrategia\u201d, comenta Dayane Machado, doctoranda del Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica de la Universidad de Campinas (Unicamp) e investigadora de la desinformaci\u00f3n en el \u00e1rea de la salud, quien tampoco particip\u00f3 del estudio. Machado es una de las autoras de un art\u00edculo publicado en octubre de 2020 en la revista cient\u00edfica <em>Frontiers in Communication,<\/em> en el que se analizaron videos creados por brasile\u00f1os con informaci\u00f3n falsa sobre la vacunaci\u00f3n y colgados en YouTube, y precis\u00f3 que esta plataforma estar\u00eda contribuyendo a la propagaci\u00f3n de esos contenidos al permitir su monetizaci\u00f3n, generando ingresos para ambos. A su juicio, el desaf\u00edo de corregir la informaci\u00f3n no debe recaer en el usuario.<\/p>\n<p>Seg\u00fan sostiene Recuero, para mitigar este problema es necesario tomar una serie de medidas. Una de ellas es el trabajo <em>offline<\/em>, m\u00e1s cercano a algunos actores estrat\u00e9gicos de la poblaci\u00f3n, como los agentes sanitarios, que poseen autoridad para propagar informaci\u00f3n fidedigna siempre y cuando ellos mismos no est\u00e9n desinformados. \u201cEn un trabajo de investigaci\u00f3n que llevamos a cabo con esos agentes en el estado de Maranh\u00e3o, constatamos que ellos mismos albergaban dudas acerca de la eficacia de varias vacunas, ya que tambi\u00e9n estaban siendo bombardeados con contenidos falsos\u201d, dice. Otra estrategia que la investigadora destaca es la creaci\u00f3n de coaliciones con el mundo acad\u00e9mico, el gobierno y la sociedad civil para combatir la desinformaci\u00f3n en alg\u00fan campo espec\u00edfico y en forma coordinada.<\/p>\n<p>En medio de este complejo panorama, \u00bfa\u00fan valdr\u00e1 la pena publicar un comentario desmintiendo un contenido falaz en las redes sociales? \u201cSiempre vale la pena. Al cabo, quiz\u00e1 puedas disuadir a alguien que estaba dispuesto a compartir esa mentira\u201d, culmina diciendo Recuero.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Un grito suspendido en el aire<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 356 de Octubre de 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En un estudio realizado en Brasil, la India y el Reino Unido se analizaron datos de 3.000 personas","protected":false},"author":684,"featured_media":586248,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[289],"coauthors":[2721],"class_list":["post-586247","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-comunicacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586247","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/684"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=586247"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586247\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":586473,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586247\/revisions\/586473"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/586248"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=586247"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=586247"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=586247"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=586247"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}