{"id":586444,"date":"2026-06-05T11:16:15","date_gmt":"2026-06-05T14:16:15","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=586444"},"modified":"2026-06-05T11:16:15","modified_gmt":"2026-06-05T14:16:15","slug":"las-enfermedades-hormonales-y-del-aparato-digestivo-elevan-el-riesgo-de-padecer-parkinson-y-alzheimer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-enfermedades-hormonales-y-del-aparato-digestivo-elevan-el-riesgo-de-padecer-parkinson-y-alzheimer\/","title":{"rendered":"Las enfermedades hormonales y del aparato digestivo elevan el riesgo de padecer p\u00e1rkinson y alzh\u00e9imer"},"content":{"rendered":"<p>A medida que la esperanza de vida de la poblaci\u00f3n aumenta, crece la preocupaci\u00f3n de ellas mismas y de sus familiares por la aparici\u00f3n de trastornos neurodegenerativos, en particular, las enfermedades de Parkinson y de Alzheimer que, en conjunto, afectan a m\u00e1s de 400 millones de personas en todo el mundo. La primera provoca temblores, rigidez muscular y ralentizaci\u00f3n de los movimientos, aparte de dolor, alteraciones del sue\u00f1o y, en estadios m\u00e1s avanzados, demencia. La segunda, en tanto, se caracteriza por los olvidos y las dificultades de razonamiento, de orientaci\u00f3n y de lenguaje, as\u00ed como alteraciones de conducta y p\u00e9rdida de autonom\u00eda. Estas dolencias, m\u00e1s comunes en edades avanzadas, afectan el funcionamiento del cerebro y otras partes del sistema nervioso central y no se las considera como un aspecto natural del envejecimiento. De origen complejo, a menudo son el resultado de la interacci\u00f3n entre una predisposici\u00f3n gen\u00e9tica y la exposici\u00f3n a factores ambientales que aumentan el riesgo de desarrollarlas.<\/p>\n<p>Un grupo cient\u00edfico internacional interesado en identificar posibles formas de reducir el riesgo de aparici\u00f3n de estas enfermedades, entre cuyos miembros se cuenta un brasile\u00f1o, decidi\u00f3 fijarse no solamente en el cerebro, el \u00f3rgano en el que se concentran los da\u00f1os una vez que el p\u00e1rkinson o el alzh\u00e9imer se instalan. Tambi\u00e9n investigaron los problemas y alteraciones que aparecen en otros \u00f3rganos y tejidos un tiempo antes y que pueden interferir con la vitalidad y el normal funcionamiento del sistema nervioso central.<\/p>\n<p>En dicho trabajo, que sali\u00f3 publicado en agosto en la revista cient\u00edfica <em>Science Advances<\/em>, el equipo encabezado por la farmac\u00e9utica y neurocient\u00edfica espa\u00f1ola Sara Bandr\u00e9s-Ciga, en ese momento jefa del \u00e1rea de neurogen\u00e9tica en el Centro de Investigaciones de la Enfermedad de Alzheimer y las Demencias Relacionadas de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), de Estados Unidos, analiz\u00f3 de qu\u00e9 manera 155 problemas que afectan a los sistemas digestivo y metab\u00f3lico podr\u00edan tener influencia en el riesgo de desarrollar p\u00e1rkinson o alzh\u00e9imer. Se seleccionaron esas 155 enfermedades porque las mismas afectan las estructuras del llamado eje intestino-cerebro, un conjunto de \u00f3rganos y gl\u00e1ndulas del tracto digestivo que, por diversas v\u00edas, tienen incidencia sobre el funcionamiento del sistema nervioso central. Tambi\u00e9n ocurre lo contrario, cuando la actividad cerebral altera el desempe\u00f1o de esas estructuras.<\/p>\n<p>Los investigadores notaron que cuatro de esos problemas de salud se asociaban a un riesgo hasta tres veces mayor de desarrollar la enfermedad de Parkinson y otros trece a la probabilidad de padecer el mal de Alzheimer (<em>v\u00e9ase la infograf\u00eda abajo)<\/em>. Todos ellos corresponden a afecciones que suelen instalarse a\u00f1os antes de la aparici\u00f3n de los primeros s\u00edntomas de esas dos enfermedades neurodegenerativas. La diabetes tipo 1 y tipo 2, adem\u00e1s de trastornos intestinales como el s\u00edndrome de colon irritable, se han asociado a un riesgo mayor de desarrollar tanto alzh\u00e9imer como p\u00e1rkinson.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rpf-Parkison-Contribuicoes_Indesejaveis-info-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1140x1852\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rpf-Parkison-Contribuicoes_Indesejaveis-info-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rpf-Parkison-Contribuicoes_Indesejaveis-info-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rpf-Parkison-Contribuicoes_Indesejaveis-info-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Glauco Lara<\/span>\n<p>\u201cEn el caso de la enfermedad de Alzheimer, tambi\u00e9n llamaron la atenci\u00f3n los problemas relacionados con el metabolismo de los l\u00edpidos, la deficiencia de vitamina D, los desequilibrios de sales minerales y las inflamaciones del tracto digestivo, tales como esofagitis, gastritis y colitis\u201d, le coment\u00f3 Bandr\u00e9s-Ciga, quien actualmente trabaja en la empresa de biotecnolog\u00eda Valo Health, a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. \u201cPor otra parte, problemas tales como la indigesti\u00f3n cr\u00f3nica, las disfunciones pancre\u00e1ticas y la carencia de vitaminas del complejo B se asociaron a un mayor riesgo de desarrollar p\u00e1rkinson\u201d.<\/p>\n<p>Estos hallazgos, subrayan los investigadores, no permiten establecer una relaci\u00f3n de causalidad, es decir, afirmar que trastornos como la diabetes sean el origen del p\u00e1rkinson o el alzh\u00e9imer. Pero el hecho de que los problemas digestivos y metab\u00f3licos aparecieran un tiempo antes de que se presentaran los s\u00edntomas de las enfermedades neurodegenerativas sugiere que los primeros podr\u00edan contribuir al surgimiento de las \u00faltimas.<\/p>\n<p>\u201cLa hip\u00f3tesis indica que esos problemas digestivos y metab\u00f3licos podr\u00edan tener incidencia en el desarrollo de esas dos enfermedades\u201d, explica el neur\u00f3logo brasile\u00f1o Artur Schumacher Schuh, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), coautor del estudio. Entre los resultados, llama la atenci\u00f3n el incremento del riesgo atribuido a la diabetes tipo 2, que aparece de 10 a 15 a\u00f1os antes que el alzh\u00e9imer. \u201cSe sabe que la diabetes eleva el riesgo cardiovascular y se sospecha que puede provocar glicaci\u00f3n de prote\u00ednas [la uni\u00f3n de az\u00facares a las prote\u00ednas, volvi\u00e9ndolas t\u00f3xicas], lo que puede contribuir a la acumulaci\u00f3n de las placas beta-amiloides caracter\u00edsticas del alzh\u00e9imer\u201d.<\/p>\n<p><strong>M\u00faltiples conexiones<br \/>\n<\/strong>Estudios anteriores ya hab\u00edan instalado la sospecha de que las inflamaciones, los desequilibrios en la microbiota intestinal o las deficiencias nutricionales pueden enviar se\u00f1ales perjudiciales para el funcionamiento del cerebro. \u201cHay indicios de que las prote\u00ednas malformadas, como las que se asocian al p\u00e1rkinson, podr\u00edan incluso originarse en el intestino y migrar hacia el sistema nervioso central a trav\u00e9s del nervio vago\u201d, informa Bandr\u00e9s-Ciga.<\/p>\n<p>\u201cEl intestino y el cerebro se comunican de varias maneras\u201d, explica el inmun\u00f3logo Licio Velloso, de la Universidad de Campinas (Unicamp), quien no tom\u00f3 parte en el estudio. Despu\u00e9s de todo, el sistema gastrointestinal contiene neuronas y c\u00e9lulas gliales, en contacto con los mismos tipos de c\u00e9lulas del sistema nervioso central. Una v\u00eda de conexi\u00f3n es la neuronal, a trav\u00e9s del nervio vago, que conecta el sistema digestivo con el sistema nervioso central y contribuye a regular la saciedad. Otra es la v\u00eda hormonal, mediante compuestos presentes en el est\u00f3mago y los intestinos que modulan el apetito. La tercera involucra a las sustancias sintetizadas por la microbiota intestinal (bacterias y otros microorganismos que habitan en el intestino), capaces de pasar al sistema circulatorio y afectar al cerebro. \u201cEste conjunto de mecanismos, descrito m\u00e1s claramente en los \u00faltimos a\u00f1os, muestra que el sistema digestivo y el sistema nervioso est\u00e1n profundamente interconectados\u201d, explica Velloso, coordinador del Centro de Investigaciones en Obesidad y Comorbilidades de la Unicamp, uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n financiados por la FAPESP.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rpf-Parkison-Contribuicoes_Indesejaveis-info2-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1140x1954\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rpf-Parkison-Contribuicoes_Indesejaveis-info2-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rpf-Parkison-Contribuicoes_Indesejaveis-info2-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rpf-Parkison-Contribuicoes_Indesejaveis-info2-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Glauco Lara<\/span>\n<p>Para calcular en qu\u00e9 medida contribuyen los trastornos digestivos y metab\u00f3licos al riesgo de desarrollar p\u00e1rkinson y alzh\u00e9imer, los investigadores se basaron en informaci\u00f3n gen\u00e9tica, de edad y de salud de 225.000 personas del Reino Unido a quienes se les realiz\u00f3 un seguimiento entre 1999 y 2023. Los registros iniciales de esos individuos, almacenados en la base de datos de salud del Reino Unido (UK Biobank), indicaban que todos eran individuos adultos y sanos. Asimismo, presentaban bajo riesgo gen\u00e9tico de desarrollar enfermedades neurodegenerativas. A lo largo del per\u00edodo de seguimiento, 4.473 desarrollaron alzh\u00e9imer y 4,564 p\u00e1rkinson. Para validar los hallazgos, los resultados fueron posteriormente cotejados con informaci\u00f3n procedente de otras dos bases de datos con los registros de salud de decenas de miles de personas.<\/p>\n<p>Con base en informaci\u00f3n gen\u00e9tica y de prote\u00ednas circulantes en la sangre, los investigadores crearon un modelo matem\u00e1tico que fue capaz de predecir el riesgo de desarrollar alzh\u00e9imer y p\u00e1rkinson, con un 90 % y un 78 % de acierto respectivamente. \u201cEstas cifras son prometedoras, pero a\u00fan debe valid\u00e1rselas\u201d, explica Schumacher Schuh, de la UFRGS. \u201cEl modelo indica que es posible estimar la probabilidad de padecer esas enfermedades neurodegenerativas y, quiz\u00e1, podr\u00edan seleccionarse personas para que se sometan a intervenciones tempranas que puedan menguar ese riesgo\u201d. Para Bandr\u00e9s-Ciga, todav\u00eda hace falta \u201cprobar esta herramienta en poblaciones m\u00e1s diversas, incluir factores ambientales y de estilos de vida y lidiar con la posibilidad de falsos positivos\u201d, antes de que la misma pueda estar disponible para la pr\u00e1ctica cl\u00ednica.<\/p>\n<p>La posible conexi\u00f3n entre los problemas metab\u00f3licos y digestivos y las enfermedades neurodegenerativas abre espacio para adoptar medidas tales cambios en la dieta y en el manejo de los problemas intestinales y la diabetes antes de la aparici\u00f3n de los s\u00edntomas neurol\u00f3gicos y, tal vez as\u00ed, disminuir el riesgo de padecer p\u00e1rkinson y alzh\u00e9imer. Aunque es una posibilidad, a\u00fan no hay pruebas de que esto ocurra realmente. \u201cEstudios observacionales sugieren que medicamentos como la metformina y la semaglutida, que se emplean en el tratamiento de la diabetes, confieren efectos protectores, pero los ensayos cl\u00ednicos que se han llevado a cabo hasta ahora arrojaron resultados dispares\u201d, relata Bandr\u00e9s-Ciga.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>El control de 14 factores de riesgo puede evitar hasta un 60 % de los casos de demencia en Brasil<br \/>\n<\/strong><em>Es un porcentaje estimado con base en el an\u00e1lisis de datos de salud de 9.900 personas de m\u00e1s de 50 a\u00f1os<\/em><\/p>\n<p>Mientras que el estudio publicado en<em> Science Advances<\/em> genera inquietud al indicar que enfermedades comunes pueden elevar el riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas, una investigaci\u00f3n realizada en Brasil perfila un panorama m\u00e1s alentador. Este trabajo, dirigido por la geriatra Claudia Suemoto, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y publicado en la edici\u00f3n de septiembre de la revista <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.lana.2025.101209\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>The Lancet Regional Health \u2013 Americas<\/em><\/a>, muestra que casi el 60 % de los casos de demencia, que incluyen la enfermedad de Alzheimer, podr\u00edan evitarse en Brasil mediante el control total de 14 factores de riesgo.<\/p>\n<p>Los investigadores arribaron a esta cifra tras calcular, con base en los datos de salud de 9.949 personas de 50 a\u00f1os o m\u00e1s que tomaron parte en el Estudio Longitudinal de Salud de Adultos Mayores Brasile\u00f1os (ELSI-Brasil), en qu\u00e9 medida cada uno de los 14 factores de riesgo contribu\u00edan al desarrollo de la demencia. Desde 2017, el comit\u00e9 de prevenci\u00f3n, intervenci\u00f3n y cuidados en demencia de la revista<em> The Lancet <\/em>enumera estos factores, que en 2024 pasaron de ser 12 a 14, al incorporar la disminuci\u00f3n de la agudeza visual y el nivel elevado de colesterol. Cada uno de ellos tiene un peso distinto, ponderado en funci\u00f3n de la fuerza de su asociaci\u00f3n con la demencia y en su prevalencia en la poblaci\u00f3n. La proporci\u00f3n de casos que podr\u00edan evitarse en el resto del mundo, estimada tomando como base los datos de los pa\u00edses ricos, es menor que en Brasil: un 45 % (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-enfermedad-de-alzheimer-es-mas-comun-entre-personas-blancas-mientras-que-la-demencia-vascular-afecta-mas-a-las-personas-negras\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 346<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>En el pa\u00eds, los factores que m\u00e1s influyen en el riesgo de desarrollar demencia son el bajo nivel educativo, asociado al 9,5 % de los casos, la p\u00e9rdida de visi\u00f3n no tratada, responsable del 9,2 %, y la depresi\u00f3n en la mediana edad, con un 6,3 %. El impacto total de los factores fue similar entre las diferentes etnias y regiones del mapa nacional: un 59,5 %. El \u00edndice es ligeramente m\u00e1s alto para las mujeres (un 61,1 %) que para los varones (un 58,2\u00a0%). En una versi\u00f3n anterior de esta estimaci\u00f3n, publicada en 2022, el grupo de Suemoto hab\u00eda calculado que el porcentaje de casos evitables era de un 48,2 % \u2012llegando al 54 % en las regiones m\u00e1s pobres de Brasil\u2012 si se eliminaban 12 factores de riesgo (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/al-menos-1-760-000-personas-padecen-alguna-forma-de-demencia-en-brasil\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 329<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>\u201cNo podemos tomar como referencia solamente los estudios efectuados en los pa\u00edses ricos\u201d, advierte la geriatra. \u201cEn Brasil, el bajo nivel educativo constituye el principal factor de riesgo de demencia porque sigue siendo muy prevalente entre los ancianos. En Estados Unidos, el promedio de estudios formales es de 12 a\u00f1os, y en Europa, de 16. Aqu\u00ed, la escolaridad media entre los adultos mayores es de 5 a\u00f1os\u201d.<\/div>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Antes que aparezca el problema<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 356 de Octubre de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>SHAFIEINOURI, Mohammad <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1126\/sciadv.adu2937\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Gut-brain nexus: Mapping multimodal links to neurodegeneration at biobank scale<\/a>. <strong>Science Advances<\/strong>. 27 ago. 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadores estiman el aporte de afecciones metab\u00f3licas frecuentes al desarrollo de problemas neurodegenerativos","protected":false},"author":719,"featured_media":586445,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[298],"coauthors":[4223],"class_list":["post-586444","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-epidemiologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586444","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/719"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=586444"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586444\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":586466,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586444\/revisions\/586466"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/586445"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=586444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=586444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=586444"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=586444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}