{"id":586680,"date":"2026-06-05T19:14:45","date_gmt":"2026-06-05T22:14:45","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=586680"},"modified":"2026-06-05T19:14:45","modified_gmt":"2026-06-05T22:14:45","slug":"los-arboles-grandes-consumen-y-almacenan-mas-carbono","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-arboles-grandes-consumen-y-almacenan-mas-carbono\/","title":{"rendered":"Los \u00e1rboles grandes consumen y almacenan m\u00e1s carbono"},"content":{"rendered":"<p>Hace tiempo que se oye hablar de la inminencia de que la Amazonia alcance un punto sin retorno y se degrade. En los \u00faltimos a\u00f1os las noticias han ido empeorando, por la mengua de la capacidad de la selva de almacenar carbono. Pero ahora llega una buena noticia: los \u00e1rboles est\u00e1n aumentando de tama\u00f1o en toda la regi\u00f3n, posiblemente a ra\u00edz del incremento del di\u00f3xido de carbono (CO<sub>2<\/sub>) presente en la atm\u00f3sfera, seg\u00fan un art\u00edculo publicado a finales de septiembre en la revista cient\u00edfica <em>Nature Plants<\/em>. El crecimiento fue m\u00e1s evidente en los \u00e1rboles m\u00e1s grandes.<\/p>\n<p>Los datos mostraron que el tama\u00f1o promedio de los \u00e1rboles amaz\u00f3nicos creci\u00f3 un 3,3 % por d\u00e9cada en los \u00faltimos 30 a\u00f1os, mientras que el tama\u00f1o m\u00e1ximo aument\u00f3 un 5,8 %. Esto indica que los ejemplares m\u00e1s grandes han logrado sacar m\u00e1s partido de esta abundancia mayor de carbono en la atm\u00f3sfera, aunque en general, toda la masa forestal ha crecido. En toda la cuenca amaz\u00f3nica aument\u00f3 la proporci\u00f3n de troncos con un di\u00e1metro superior a los 40 cent\u00edmetros (cm). \u201cUtilizamos inventarios forestales que integran una red llamada RAINFoR, en los que los investigadores toman mediciones de la selva en cada uno de esos lugares a lo largo de mucho tiempo\u201d, explica la ec\u00f3loga brasile\u00f1a Adriane Esquivel-Muelbert, de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, autora principal del art\u00edculo. En los nueve pa\u00edses amaz\u00f3nicos, los miembros de la red realizan visitas de campo peri\u00f3dicas y miden los mismos \u00e1rboles para identificar cu\u00e1les han sobrevivido.<\/p>\n<p>La medici\u00f3n utilizada es lo que los especialistas denominan \u00e1rea basal, que cuantifica el espacio que ocupar\u00eda el tronco si el \u00e1rbol se cortara a una distancia de 1,3 metros (m) del suelo. \u201cSi el tronco presenta alguna deformidad, tomamos esa medida m\u00e1s arriba\u201d, comenta Esquivel-Muelbert. \u201cPara asegurarnos de que la medici\u00f3n se haga siempre en el mismo lugar, pintamos una marca en el tronco\u201d. De esta manera, es posible evaluar los cambios a\u00f1o tras a\u00f1o. Lo que esto ha dejado en evidencia es que los \u00e1rboles con m\u00e1s de 40 cm de di\u00e1metro son cada vez m\u00e1s numerosos y mayores, pero la proliferaci\u00f3n de \u00e1rboles con troncos de 10 a 20 cm no es tan perceptible. \u201cLo ideal ser\u00eda tener datos sobre la biomasa de cada ejemplar, pero no logramos una precisi\u00f3n suficiente en la estimaci\u00f3n de la altura como para poder seguir su crecimiento\u201d, dice.<\/p>\n<p>El art\u00edculo interpreta esta observaci\u00f3n como una se\u00f1al de resiliencia de la selva, que de este modo se afianzar\u00eda en lo que hace a sus existencias de carbono. La ventaja es que contribuye a extraer el CO<sub>2<\/sub> de la atm\u00f3sfera, pero esta funci\u00f3n de sumidero no basta como para mitigar los da\u00f1os causados por las emisiones desenfrenadas en todo el mundo.<\/p>\n<p>Es un resultado sorpresivo porque estudios recientes apuntan que la Amazonia se estar\u00eda convirtiendo m\u00e1s bien en una fuente que en captadora de carbono (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/se-duplican-en-la-amazonia-las-emisiones-recientes-de-dioxido-de-carbono-el-principal-gas-de-efecto-invernadero\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 321<\/em><\/a>). \u201cEsos estudios se realizan a una escala diferente y analizan varios tipos de segmentos forestales simult\u00e1neamente, incluidas las \u00e1reas deforestadas\u201d, dice la ec\u00f3loga. \u201cNosotros nos centramos \u00fanicamente a la selva madura, y esto marca una gran diferencia\u201d. En otras palabras, no hay contraposici\u00f3n, pues los objetivos del estudio son distintos. En efecto, las zonas deforestadas son una fuente de carbono y el problema es el predominio de \u00e9stas sobre las de selva madura. \u201cLa capacidad de almacenamiento de los bosques maduros est\u00e1 disminuyendo, y se prev\u00e9 que este efecto desaparezca en 2030\u201d, dice Esquivel-Muelbert. Para revertirlo, es necesario asegurar la permanencia de esos bosques, aparte de reducir las emisiones provenientes de la quema de combustibles f\u00f3siles.<\/p>\n<p>La demostraci\u00f3n de que los \u00e1rboles m\u00e1s grandes y muy longevos est\u00e1n resistiendo el cambio clim\u00e1tico podr\u00eda ser una buena se\u00f1al, siempre y cuando se verifique que son m\u00e1s resilientes de lo que se hab\u00eda calculado hasta ahora. Experimentos forestales que simulan una sequ\u00eda extrema mostraron anteriormente que los \u00e1rboles muy grandes pueden morir repentinamente en situaciones de sequ\u00eda, debido a una falla hidr\u00e1ulica en el transporte del agua de las ra\u00edces a las hojas (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-sequia-amenaza-a-la-amazonia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 238<\/em><\/a>). Y las sequ\u00edas, precisamente, son cada vez m\u00e1s intensas y frecuentes en el actual contexto del cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Pero, seg\u00fan el bi\u00f3logo brasile\u00f1o Paulo Bittencourt, investigador en la Universidad de Cardiff, en el Reino Unido, quien estudia los \u00e1rboles gigantes en la Amazonia brasile\u00f1a (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cientificos-investigan-los-misterios-de-los-arboles-gigantes-de-la-amazonia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 336<\/em><\/a>) y en Malasia, la realidad no est\u00e1 mostrando esto. \u201cAparentemente, los \u00e1rboles grandes no se ven m\u00e1s limitados por la sequ\u00eda que los peque\u00f1os en las \u00e1reas donde crecen\u201d, afirma. \u201cEl monitoreo efectuado en Malasia ha demostrado que se encuentran muy bien tras soportar una fuerte sequ\u00eda y que se aclimataron cambiando los atributos de su madera\u201d. Datos preliminares de estudios con ejemplares del \u00e1rbol llamado <em>angelim-vermelho <\/em>(<em>Dinizia excelsa<\/em>), en el estado brasile\u00f1o de Amap\u00e1, muestran lo mismo.<\/p>\n<p>A\u00fan no se ha logrado entender c\u00f3mo estos \u00e1rboles que pueden superar los 40 m de altura resuelven ese reto de ingenier\u00eda hidr\u00e1ulica, pero Bittencourt ha logrado algunos avances en ese sentido. El hecho de sobresalir por encima del dosel de la selva tambi\u00e9n reviste riesgos en lo que respecta a la atracci\u00f3n de rayos durante las tormentas y a quebrarse a causa de las r\u00e1fagas de viento, riesgos que parecen tener un rol m\u00e1s preponderante.<\/p>\n<p>\u201cSeguimos abocados a tratar de entender a los \u00e1rboles gigantes\u201d, dice la investigadora de Cambridge. \u201cComo son raros en medio del paisaje, es dif\u00edcil entender cu\u00e1l es la causa de su mortalidad\u201d. Bittencourt a\u00f1ade que es necesario un replanteo de los estudios. \u201cMuchos inventarios se basan en parcelas de 1 hect\u00e1rea (ha), en las que no hay m\u00e1s de 10 \u00e1rboles grandes\u201d, explica. \u201cSi uno solo cae, el efecto sobre la biomasa de la parcela es may\u00fasculo\u201d. El 1 % de los \u00e1rboles que representan a los m\u00e1s voluminosos de la selva concentra alrededor del 50 % de la biomasa vegetal. Para subsanar esa limitaci\u00f3n, Esquivel-Muelbert ha estado trabajando con parcelas de 1500 ha.<\/p>\n<p>Para el bi\u00f3logo Rafael Oliveira, quien particip\u00f3 en el experimento de sequ\u00eda \u201cEsecaflor\u201d y en el estudio conducido por Bittencourt con \u00e1rboles gigantes en Amap\u00e1, el estudio de Esquivel-Muelbert puede sugerir un cambio en la mirada sobre el papel de la Amazonia en el ciclo del carbono. \u201cQuienes estudian la vegetaci\u00f3n saben que \u00e9sta tiene mecanismos de resistencia a diversos factores de estr\u00e9s\u201d, afirma. El escenario de colapso que prevalece en las proyecciones proviene, seg\u00fan \u00e9l, de modelos climatol\u00f3gicos que no toman en cuenta la fisiolog\u00eda de los \u00e1rboles ni se basan en un muestreo amplio del paisaje. \u201cNecesitamos m\u00e1s estudios a escala local para poder monitorear qu\u00e9 est\u00e1 haciendo la vegetaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Esquivel-Muelbert hace hincapi\u00e9 en la necesidad de una inversi\u00f3n a largo plazo en este tipo de estudios, una tarea que concierne a varios pa\u00edses. \u201cSolamente vamos a poder entender la din\u00e1mica de la selva si continuamos elaborando inventarios minuciosos\u201d, advierte la investigadora, quien considera que los datos a largo plazo constituyen una infraestructura cient\u00edfica importante. Y tambi\u00e9n subraya que los experimentos son fundamentales para la comprensi\u00f3n de los mecanismos implicados. Uno de ellos es <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/por-encima-de-la-selva\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">AmazonFACE<\/a>, que liberar\u00e1 CO<sub>2<\/sub> en algunos tramos de la selva amaz\u00f3nica para medir la reacci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n. \u201c\u00bfReaccionar\u00e1n produciendo m\u00e1s frutos o con un mayor crecimiento?\u201d, se pregunta la ec\u00f3loga. La primera liberaci\u00f3n del gas, comenta Bittencourt, tendr\u00e1 lugar en breve, con miras a comenzar el experimento efectivamente a principios de 2026. \u201cQuiz\u00e1 los \u00e1rboles incrementen su biomasa, quiz\u00e1 se vuelvan m\u00e1s resistentes a la sequ\u00eda al transpirar menos, o acaso hayan alcanzado su l\u00edmite de aclimataci\u00f3n y no haya ning\u00fan cambio\u201d, plantea. Seg\u00fan \u00e9l, lo m\u00e1s estimulante del art\u00edculo de su colega de Cambridge radica en que la observaci\u00f3n a escala de la cuenca amaz\u00f3nica encaja perfectamente con las percepciones m\u00e1s actuales.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Devoradores de carbono<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 357 de Noviembre de 2025. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En toda la cuenca amaz\u00f3nica, los gases de efecto invernadero provocan un crecimiento acelerado de la vegetaci\u00f3n de mayor altura","protected":false},"author":3,"featured_media":586681,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[286,269],"coauthors":[1601],"class_list":["post-586680","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-clima-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=586680"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586680\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":586685,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586680\/revisions\/586685"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/586681"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=586680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=586680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=586680"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=586680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}