{"id":586795,"date":"2026-06-05T19:19:30","date_gmt":"2026-06-05T22:19:30","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=586795"},"modified":"2026-06-05T19:19:30","modified_gmt":"2026-06-05T22:19:30","slug":"los-artropodos-pueden-usar-sus-extremidades-grandes-para-regular-el-calor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-artropodos-pueden-usar-sus-extremidades-grandes-para-regular-el-calor\/","title":{"rendered":"Los artr\u00f3podos pueden usar sus extremidades grandes para regular el calor"},"content":{"rendered":"<p>Cuando la Receita Federal \u2013la agencia federal tributaria y aduanera de Brasil\u2013 decomis\u00f3 99 escarabajos de la especie <em>Megasoma gyas<\/em> hallados dentro de la maleta de un japon\u00e9s que se aprestaba a volar hacia Tailandia partiendo desde el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, en el \u00c1rea Metropolitana de S\u00e3o Paulo, un grupo de cient\u00edficos brasile\u00f1os y canadienses tuvo su d\u00eda de suerte. Ese equipo de investigadores aspiraba a descubrir si las partes desproporcionadamente grandes de los cuerpos de ciertos insectos y artr\u00f3podos \u2013como las garras de los cangrejos\u2013<br \/>\npod\u00edan servir para regular su temperatura. Los escarabajos incautados en la ocasi\u00f3n poseen largos cuernos puntiagudos.<\/p>\n<p>\u201cLos insectos fueron a parar al Museo de Zoolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo [MZ-USP], y logramos tener acceso a ellos antes de que se los sometiese a eutanasia para a\u00f1adirlos a la colecci\u00f3n del museo\u201d, comenta el fisi\u00f3logo Danilo Giacometti, investigador que cursa una pasant\u00eda posdoctoral en la USP con una beca de la FAPESP. Giacometti es el autor principal de dos art\u00edculos cient\u00edficos que constituyen el resultado de la referida investigaci\u00f3n y que se publicaron en las ediciones de marzo y mayo de las revistas <em>Insect Science <\/em>e <em>Integrative and Comparative Biology<\/em>, respectivamente.<\/p>\n<p>Con los insectos en mano, el primer paso del experimento consisti\u00f3 en calentar el ambiente en hasta 30 grados Celsius (\u00b0C) y dejar que los ejemplares de los cascarudos con cuernos y sin cuernos reaccionasen al calor durante 15 minutos. Posteriormente, el equipo emple\u00f3 un aparato para medir sus temperaturas corporales cada 30 segundos durante 5 minutos.<\/p>\n<p>Como resultado de ello, el cuerno mantuvo una temperatura media durante el calentamiento y fue la primera parte del cuerpo que se enfri\u00f3 luego de que las temperaturas de la habitaci\u00f3n dejaron de aumentar. Fue lo contrario de lo esperable, pues la hip\u00f3tesis indicaba que la hemolinfa, tal como se la denomina a la sangre de los insectos, fluir\u00eda hacia el cuerno de manera tal de no sobrecalentar su cuerpo y lo volver\u00eda m\u00e1s caliente, tal como sucede con los tucanes. Durante los d\u00edas fr\u00edos, la sangre de estas aves fluye desde sus picos hacia sus cuerpos, y as\u00ed calienta el t\u00f3rax de los animales, pero, cuando los d\u00edas son calurosos, una parte de la circulaci\u00f3n se concentra en el pico, que obra como un disipador de calor (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-refrigerador-natural\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00b0 162<\/em><\/a>). \u201cNo detectamos el mismo proceso que se verifica en los vertebrados, probablemente porque los insectos no controlan tan bien el flujo de la hemolinfa y el mecanismo de disipaci\u00f3n activa del calor no se concreta\u201d, comenta el bi\u00f3logo Alexandre Palaoro, de la Universidad Federal de Paran\u00e1 (UFPR), uno de los autores.<\/p>\n<div id=\"attachment_586800\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-586800 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/3rpf-termorreguladores-Lasiorhynchus-barbicornis-800b.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"681\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/3rpf-termorreguladores-Lasiorhynchus-barbicornis-800b.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/3rpf-termorreguladores-Lasiorhynchus-barbicornis-800b-250x213.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/3rpf-termorreguladores-Lasiorhynchus-barbicornis-800b-700x596.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/3rpf-termorreguladores-Lasiorhynchus-barbicornis-800b-120x102.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Househopper_jr\u2009\/\u2009iNaturalist<\/span>El gorgojo <em>Lasiorhynchus barbicornis<\/em> es menor en los climas m\u00e1s fr\u00edos<span class=\"media-credits\">Househopper_jr\u2009\/\u2009iNaturalist<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la disipaci\u00f3n activa, entra en acci\u00f3n un mecanismo fisiol\u00f3gico para concretar la termorregulaci\u00f3n. \u201cSon los casos de los insectos voladores que hacen temblar sus alas antes de levantar vuelo para calentar sus cuerpos\u201d, describe Giacometti. En tanto, la termorregulaci\u00f3n pasiva es una consecuencia natural de ciertas partes del cuerpo que poseen una gran superficie y poco volumen, por eso ganan y pierden calor con facilidad. \u201cEn <em>M. gyas<\/em>, el enfriamiento del cuerno indica que existe un fuerte proceso de disipaci\u00f3n pasiva\u201d.<\/p>\n<p>Con todo, Giacometti hace hincapi\u00e9 en que la termorregulaci\u00f3n activa a\u00fan no se ha desechado del todo, pues algunos escarabajos aguantan temperaturas de hasta 50 \u00b0C sin mostrar signos de estr\u00e9s t\u00e9rmico. \u201cDe calefaccionar m\u00e1s a\u00fan el ambiente, a lo mejor el escarabajo activa alg\u00fan mecanismo que a\u00fan no se ha constatado\u201d. Asimismo, el equipo detect\u00f3 que el mayor calentamiento se produce en el t\u00f3rax. Es all\u00ed donde se encuentran los m\u00fasculos de vuelo, en los cuales el flujo de la hemolinfa genera gran cantidad de calor.<\/p>\n<p>El experimento acicate\u00f3 la creatividad del grupo: los investigadores decidieron entonces invitar al bi\u00f3logo canadiense Glenn Tattersall, de la Universidad de Brock, en Canad\u00e1, autor principal del art\u00edculo sobre el pico del tuc\u00e1n, a unirse a ellos y escribir juntos el trabajo publicado en la revista <em>Integrative and Comparative Biology<\/em>. En \u00e9l, los cient\u00edficos juntaron los resultados de otros estudios realizados con artr\u00f3podos que poseen grandes ap\u00e9ndices en comparaci\u00f3n con sus cuerpos y observaron de qu\u00e9 manera se distribuyen estas especies en el mundo. En general, esas partes de sus cuerpos son producto de la evoluci\u00f3n, en la cual los machos con los m\u00e1s grandes colmillos atra\u00edan a las hembras y ganaban las disputas con otros cong\u00e9neres de la especie.<\/p>\n<p>Tras hurgar entre los escasos art\u00edculos existentes sobre la termorregulaci\u00f3n en los invertebrados, los bi\u00f3logos reunieron estudios de tres escarabajos \u2013un gorgojo (<em>Lasiorhynchus barbicornis<\/em>), un cortapicos (<em>Labidura xanthopus<\/em>) y un ciervo volante (<em>Lucanus cervus<\/em>)\u2013 y dos cangrejos (<em>Leptuca panacea <\/em>y <em>L. pugilator<\/em>), todos con alg\u00fan tipo de garras, cuernos o pinzas grandes.<\/p>\n<p>El equipo mape\u00f3 a los animales de acuerdo con los ambientes en donde viven y descubri\u00f3 que en los climas m\u00e1s fr\u00edos los cortapicos tienen ap\u00e9ndices mayores y los gorgojos menores, pero en los cangrejos y en los ciervos volantes no parece existir una relaci\u00f3n entre el tama\u00f1o y la temperatura ambiente. Los resultados referentes a los escarabajos indican que las estructuras seleccionadas por la evoluci\u00f3n interfieren en el modo de relacionarse de los animales con las diversas temperaturas.<\/p>\n<div id=\"attachment_586804\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-586804 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/2rpf-termorreguladores-Leptuca-leptodactyla-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/2rpf-termorreguladores-Leptuca-leptodactyla-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/2rpf-termorreguladores-Leptuca-leptodactyla-1140-250x150.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/2rpf-termorreguladores-Leptuca-leptodactyla-1140-700x419.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/2rpf-termorreguladores-Leptuca-leptodactyla-1140-120x72.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Alexandre Palaoro\u2009\/\u2009UFPR<\/span>El cangrejo violinista <em>Leptuca leptodactyla<\/em>, de alrededor de 1 cent\u00edmetro de ancho, posee una garra de un tama\u00f1o desproporcionado con relaci\u00f3n a su cuerpo<span class=\"media-credits\">Alexandre Palaoro\u2009\/\u2009UFPR<\/span><\/p><\/div>\n<p>Otro descubrimiento indic\u00f3 que el modo en que la termorregulaci\u00f3n operar\u00e1 depende y mucho del formato de las grandes partes del cuerpo. De ser delgadas y largas, se calientan y se enfr\u00edan r\u00e1pidamente. En tanto, las estructuras voluminosas y compactas se calientan y se enfr\u00edan lentamente y retienen el calor durante m\u00e1s tiempo, como un buen termo de caf\u00e9 durante un d\u00eda fr\u00edo.<\/p>\n<p>Sin haber tomado parte en los estudios, el bi\u00f3logo alem\u00e1n Klaus Hartfelder, de la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto (FMRP) de la USP, considera que \u201cresulta dif\u00edcil ver una funci\u00f3n termorreguladora\u201d en el cuerno de <em>M. gyas<\/em>. \u201cLa estructura fija est\u00e1 hecha b\u00e1sicamente de cut\u00edcula, a diferencia del pico del tuc\u00e1n, que est\u00e1 sumamente vascularizado, o incluso de las patas de los artr\u00f3podos, que poseen varios m\u00fasculos\u201d, dice el investigador, estudioso de la fisiolog\u00eda de los insectos.<\/p>\n<p>Aun con esa reserva, para Palaoro, la composici\u00f3n del cuerno no excluye de manera completa la circulaci\u00f3n de hemolinfa. \u201cSon estructuras que se encuentran muy cerca del t\u00f3rax, en donde hay una gran cantidad de m\u00fasculos. Cuando un escarabajo contrae y relaja los m\u00fasculos de su cuerpo, todo su caparaz\u00f3n acompa\u00f1a ese movimiento y recibe hemolinfa\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Aunque expresa sus reservas con relaci\u00f3n a los experimentos con <em>M. gyas<\/em>, Hartfelder reconoce que los cangrejos y los cortapicos pueden lograr regular el calor debido a la existencia de m\u00fasculos en sus garras y sus pinzas. \u201cLo propio sucede con algunos insectos voladores que emplean sus alas para calentar sus cuerpos aun cuando no vuelan, y adem\u00e1s necesitan este precalentamiento a la hora de alzar vuelo\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>El grupo de investigadores planea ahora la concreci\u00f3n de nuevos estudios a los efectos de poner a prueba otras hip\u00f3tesis. Un camino consistir\u00eda en procurar descubrir de qu\u00e9 manera reaccionan los animales de las especies con ap\u00e9ndices de combate, ya sean grandes o peque\u00f1os, ante el calentamiento y el enfriamiento. \u201cTenemos muchas cuestiones b\u00e1sicas por responder. M\u00e1s a\u00fan cuando cualquier ap\u00e9ndice, e incluso un exoesqueleto, puede poseer instrumentos de termorregulaci\u00f3n\u201d, puntualiza Giacometti. \u201cUna pregunta a la que pretendemos dar respuesta es en qu\u00e9 medida los insectos o los artr\u00f3podos logran controlar el flujo de hemolinfa para distribuir calor\u201d. Palaoro recuerda que es importante considerar no solamente qu\u00e9 cantidad de calor logran retener los animales, sino tambi\u00e9n su capacidad de variar muy r\u00e1pidamente sus temperaturas corporales. \u201cDebemos tener en mente que estamos hablando de peque\u00f1os bichos. Para una abeja, resulta completamente distinto volar al sol o a la sombra. Se trata de un costado fascinante de los estudios de las variaciones de temperatura\u201d, culmina diciendo el investigador de la UFPR.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Peque\u00f1os bichos provistos de grandes termostatos<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 357 de Noviembre de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Fiebre conductual en vertebrados ectot\u00e9rmicos: patrones, procesos e implicaciones ecol\u00f3gicas (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/229736\/febre-comportamental-em-vertebrados-ectotermicos-padroes-processos-e-implicacoes-ecologicas\/\">n\u00ba 25\/06560-5<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Beca posdoctoral; <strong>Investigador responsable <\/strong>Carlos Arturo Navas Iannini (USP); <strong>Becario<\/strong> Danilo Giacometti; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 497.772,00.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>GIACOMETTI, D.\u00a0<em>et al.<\/em>\u00a0<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/40312788\/\">Exaggeration through sexual selection may impact the thermal biology of arthropods<\/a>.\u00a0<strong>Integrative and Comparative Biology<\/strong>. 1\u00ba may. 2025.<br \/>\nGIACOMETTI, D.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"http:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/40047367\/\">Regional heterothermy in\u00a0<em>Megasoma gyas<\/em>\u00a0is not related to active heat dissipation by the horns<\/a>.\u00a0<strong>Insect Science<\/strong>. 6 mar. 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Escarabajos y cangrejos se valen de sus cuernos, sus garras y sus pinzas gigantes para enfriar o calentar sus cuerpos","protected":false},"author":753,"featured_media":586796,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,293,5964,335],"coauthors":[4945],"class_list":["post-586795","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-ecologia-es","tag-physiology","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586795","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/753"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=586795"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586795\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":586808,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586795\/revisions\/586808"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/586796"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=586795"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=586795"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=586795"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=586795"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}