{"id":586819,"date":"2026-06-05T19:19:51","date_gmt":"2026-06-05T22:19:51","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=586819"},"modified":"2026-06-05T19:19:51","modified_gmt":"2026-06-05T22:19:51","slug":"una-selva-rodeada-por-un-desierto-hace-260-millones-de-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-selva-rodeada-por-un-desierto-hace-260-millones-de-anos\/","title":{"rendered":"Una selva rodeada por un desierto hace 260 millones de a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>Una selva en suelo pantanoso, con \u00e1rboles, helechos y lagos en donde viv\u00edan peces y moluscos acu\u00e1ticos primitivos, floreci\u00f3 en el actual sudoeste del estado brasile\u00f1o de Rio Grande do Sul, en la frontera con Uruguay, hace entre 273 y 260 millones de a\u00f1os, a mediados del per\u00edodo geol\u00f3gico conocido como P\u00e9rmico. Fueron tiempos de intensos cambios ambientales y clim\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Enclavado en una zona que estaba volvi\u00e9ndose por entonces cada vez m\u00e1s \u00e1rida, dicho oasis protegi\u00f3 a las plantas y a los pocos grupos de animales acu\u00e1ticos que ya exist\u00edan antes de las extinciones que ultimaron a alrededor del 90 % de las especies de seres vivos al final del P\u00e9rmico. Esa colosal extinci\u00f3n fue el resultado de cambios clim\u00e1ticos y de una intensa actividad volc\u00e1nica acaecida durante ese per\u00edodo.<\/p>\n<p>\u201cFue una enorme sorpresa encontrar tama\u00f1a diversidad de plantas f\u00f3siles en un per\u00edodo en el que esas \u00e1reas continentales se estaban volviendo cada vez m\u00e1s \u00e1ridas\u201d, celebra la paleobot\u00e1nica Joseane Salau Ferraz, de la Universidad Federal de la Pampa (Unipampa), autora principal de un art\u00edculo cient\u00edfico al respecto publicado en junio en la revista <em>Journal of South American Earth Sciences<\/em>. Los investigadores integrantes del grupo que suscribe el texto recolectaron 200 f\u00f3siles e identificaron entre los 103 mejor preservados la existencia de plantas que crec\u00edan en ambientes h\u00famedos. Los vestigios de escamas de peces y moluscos confirmaron que en esa regi\u00f3n hab\u00eda lagos rodeados por una vegetaci\u00f3n diversa y abundante.<\/p>\n<p>En aquella misma \u00e9poca, dos especies de moluscos (<em>Pinzonella neotropica <\/em>y<em> Jacquesia brasiliensis<\/em>), que viv\u00edan en un gran lago ubicado en la zona que hoy en d\u00eda corresponde al sur del estado de Goi\u00e1s, sobrevivieron a una de las extinciones del P\u00e9rmico. Esto constituye una se\u00f1al indicativa de que los grandes lagos, de escala continental y aislados en el interior del continente, pueden haber protegido a algunos seres vivos de la extinci\u00f3n masiva, de acuerdo con otro estudio publicado en diciembre de 2024 en la revista <em>Journal of South American Earth Sciences<\/em>. Sin embargo, lo propio no sucedi\u00f3 en el ambiente marino: la combinaci\u00f3n del aumento de la temperatura con las cenizas de las erupciones volc\u00e1nicas y el descenso del nivel del mar provoc\u00f3 la extinci\u00f3n de una gran parte de las especies de moluscos bivalvos.<\/p>\n<p>Salau Ferraz y sus pares empezaron a excavar en el a\u00f1o 2020 en el yacimiento paleontol\u00f3gico conocido como Cerro Chato, ubicado en el municipio de Dom Pedrito, en el sudoeste de Rio Grande do Sul. \u201cAl comienzo de las excavaciones afloraban decenas de f\u00f3siles de las rocas en un estado de preservaci\u00f3n y con una diversidad que nos sorprendieron\u201d, comenta la paleobot\u00e1nica Joseline Manfroi, de la Corporaci\u00f3n de Investigaci\u00f3n y Avance de la Paleontolog\u00eda e Historia Natural de Atacama (Chile) y colaboradora de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), coautora del art\u00edculo.<\/p>\n<div id=\"attachment_586824\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-586824 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/RPF-oasis-rocha-2025-11-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"837\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/RPF-oasis-rocha-2025-11-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/RPF-oasis-rocha-2025-11-800-250x262.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/RPF-oasis-rocha-2025-11-800-700x732.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/RPF-oasis-rocha-2025-11-800-120x126.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Joseline Manfroi<\/span>Una roca con fragmentos de plantas f\u00f3siles<span class=\"media-credits\">Joseline Manfroi<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las hojas manten\u00edan las l\u00edneas, conocidas como nervaduras, y los tallos expon\u00edan, vistos en el microscopio, los vasos conductores de la savia. \u201cUna de las plantas estaba casi completa, con sus hojas sujetas al tallo y sus ra\u00edces unidas al tronco\u201d, comenta Salau Ferraz. La investigaci\u00f3n cont\u00f3 con el apoyo de la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes) de Brasil, la Fundaci\u00f3n de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica del Estado de Rio Grande do Sul (Fapergs) y el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) de Brasil.<\/p>\n<p>Esa selva de inciertas dimensiones estaba sumamente diversificada, pese a que el 73 % de los f\u00f3siles de plantas exhibi\u00f3 una correspondencia con el grupo de las lic\u00f3fitas, con especies como <em>Lycopodiopsis derbyi,<\/em> de 30 metros (m) de altura, tallo fino y copa redondeada. En ella crec\u00edan grandes con\u00edferas y <em>Glossopteris<\/em>, una especie arb\u00f3rea que desapareci\u00f3 hace 252 millones de a\u00f1os. Hab\u00eda tambi\u00e9n plantas de 15 cm con tallos finos, las llamadas esfen\u00f3fitas, parientes lejanas de la actual cola de caballo (<em>Equisetum <\/em>spp.), que llega a medir 2 m. En aquella \u00e9poca, en donde se ubican los actuales estados de S\u00e3o Paulo y Tocantins, crec\u00edan helechos arb\u00f3reos de hasta 15 m de altura, parecidos al actual helecho de tronco o <em>samambaia-a\u00e7u<\/em> del Bosque Atl\u00e1ntico (<em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n<sup>o<\/sup> 210<\/em>).<\/p>\n<p>Desde la \u00f3ptica del paleobi\u00f3logo de la USP, Paulo Eduardo de Oliveira, este hallazgo pone en entredicho conceptos afianzados: \u201cDe manera general, los paleont\u00f3logos sostienen que a lo largo de la historia de la Tierra pr\u00e1cticamente no exist\u00edan bosques durante los per\u00edodos demasiado secos\u201d. Los dinosaurios que vivieron hace alrededor de 90 millones de a\u00f1os en donde se ubica el actual municipio de General Salgado, en el noroeste del estado de S\u00e3o Paulo, han de haberse alimentado en bosques. \u201cLa selva del sur de Brasil constituye una demostraci\u00f3n contundente de que all\u00ed existi\u00f3 una zona h\u00fameda con una variedad de seres vivos en una \u00e9poca \u00e1rida\u201d, dice el investigador.<\/p>\n<p><strong>La presi\u00f3n del clima<br \/>\n<\/strong>\u201cEse oasis constituye un bosque remanente de las grandes selvas que cubr\u00edan el sur del continente hace 299 millones de a\u00f1os, que se desarrollaron mientras se replegaban los glaciares, luego de un per\u00edodo glacial, cuando casi todo el planeta se encontraba cubierto de hielo\u201d, comenta Manfroi.<\/p>\n<p>Vestigios de una de esas selvas f\u00f3siles tambi\u00e9n se hallaron en la zona central del actual estado de Paran\u00e1. En esa regi\u00f3n, un grupo de investigadores de las universidades federales de Paran\u00e1 (UFPR) y de Rio Grande do Sul (UFRGS) recolect\u00f3 decenas de fragmentos de otra especie de lic\u00f3fita, de unos 10 m de altura estimados, en las posiciones en que viv\u00edan probablemente. \u201cA medida que iba aumentando la aridez, las \u00e1reas de vegetaci\u00f3n disminu\u00edan y quedaban solamente tramos boscosos aislados\u201d, a\u00f1ade la investigadora.<\/p>\n<div id=\"attachment_586828\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-586828 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/RPF-oasis-fossil-2025-11-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/RPF-oasis-fossil-2025-11-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/RPF-oasis-fossil-2025-11-1140-250x88.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/RPF-oasis-fossil-2025-11-1140-700x246.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/RPF-oasis-fossil-2025-11-1140-120x42.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Joseline Manfroi<\/span>Un detalle de una especie del grupo que incluye en la actualidad a los helechos<span class=\"media-credits\">Joseline Manfroi<\/span><\/p><\/div>\n<p>Una de las causas de la carencia de lluvias en las entonces futuras tierras <em>ga\u00fachas<\/em> fue la formaci\u00f3n del supercontinente Pangea, que culmin\u00f3 hace alrededor de 252 millones de a\u00f1os y que uni\u00f3 las masas continentales del planeta. \u201cA medida que se iba formando Pangea, las \u00e1reas m\u00e1s alejadas del mar se fueron volviendo m\u00e1s secas, lo que provoc\u00f3 un aumento de la aridez en muchas zonas del globo\u201d, dice el paleont\u00f3logo de la Unipampa Felipe Pinheiro, coautor del art\u00edculo.<\/p>\n<p>En el marco de otro estudio, tambi\u00e9n realizado con el apoyo del CNPq y de la Capes, la bi\u00f3loga J\u00falia Siqueira Carniere, de la Universidade do Vale do Taquari (Univates), explor\u00f3 el afloramiento Quit\u00e9ria, situado en el municipio de P\u00e2ntano Grande, en Rio Grande do Sul, a 300 km al nordeste de Dom Pedrito, y hall\u00f3 vestigios de \u00e1rboles, arbustos y hierbas a\u00fan m\u00e1s antiguos, de 296 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cLas capas inferiores del afloramiento se consideraban ambientes pantanosos y formaban parte de una gran selva con clima m\u00e1s clemente y h\u00famedo\u201d, afirma. Carniere identific\u00f3 un g\u00e9nero nuevo de lic\u00f3fita herb\u00e1cea, <em>Franscinella riograndensis<\/em>, detallado en un art\u00edculo cient\u00edfico publicado en junio en la revista <em>Review of Palaeobotany and Palynology<\/em>.<\/p>\n<p>La abundancia de f\u00f3siles de<em> Glossopteris <\/em>en ese lugar le imprime fuerza a la idea de que Am\u00e9rica del Sur y \u00c1frica ya estaban unidas en ese entonces, pues se los hall\u00f3 en ambos continentes. Una selva con m\u00e1s especies que la del sur de Brasil creci\u00f3 durante esa misma \u00e9poca en el sur de la actual Sud\u00e1frica antes de seguir un destino id\u00e9ntico y pr\u00e1cticamente desaparecer.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Una selva con un desierto alrededor<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 357 de Noviembre de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>\u200bFERRAZ, J. S.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jsames.2025.105508\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">An oasis in Western Gondwana: A diverse Guadalupian paleoflora from South America<\/a>.\u00a0<strong>Journal of South American Earth Sciences<\/strong>. v. 158, n. 105508. 1\u00ba jun. 2025.<br \/>\nCARNIERE, J. S.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.revpalbo.2025.105401\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Franscinella riograndensis (Salvi <em>et al<\/em>.) gen. nov. et comb. nov.: The first record of a lycopsid with in situ spores for the Permian strata of the Paran\u00e1 Basin, Brazil<\/a>.\u00a0<strong>Review of Palaeobotany and Palynology<\/strong>. v. 342, 105401. nov. 2025.<br \/>\nCHRISTOFOLETTI, B.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jsames.2023.104750\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Rising mollusk bivalves from the ashes: Geologic, biostratigraphic and evolutionary implications from tuff data in the Permian Corumbata\u00ed Formation, Paran\u00e1 Basin, Brazil.<\/a>\u00a0<strong>Journal of South American Earth Sciences<\/strong>. v. 134, n. 104750. feb. 2024.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un oasis situado en la regi\u00f3n del actual estado brasile\u00f1o de Rio Grande do Sul puede haber protegido a plantas y animales contra el clima \u00e1rido en una \u00e9poca de extinciones masivas","protected":false},"author":545,"featured_media":586820,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,300,309,324],"coauthors":[1498],"class_list":["post-586819","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-evolucion","tag-geologia-es","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586819","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/545"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=586819"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586819\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":586832,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586819\/revisions\/586832"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/586820"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=586819"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=586819"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=586819"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=586819"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}