{"id":586915,"date":"2026-06-05T19:21:48","date_gmt":"2026-06-05T22:21:48","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=586915"},"modified":"2026-06-05T19:21:48","modified_gmt":"2026-06-05T22:21:48","slug":"sublevaciones-intensificaron-la-represion-contra-los-esclavizados-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/sublevaciones-intensificaron-la-represion-contra-los-esclavizados-en-brasil\/","title":{"rendered":"Sublevaciones intensificaron la represi\u00f3n contra los esclavizados en Brasil"},"content":{"rendered":"<p>\u201cCuentan que hubo una profusi\u00f3n de ahorcados\/ Y sus calaveras clavadas en las columnas\/ De la hacienda deshabitada\/ A\u00fallan de noche\/ En el viento del monte\u201d. Los versos son de <em>Levante <\/em>[Levantamiento], poema con autor\u00eda del escritor Oswald de Andrade (1890-1954), quien se inspir\u00f3 en la revuelta de los esclavizados de Carrancas, seg\u00fan el historiador Marcos Ferreira de Andrade, docente de la Universidad Federal de S\u00e3o Jo\u00e3o del-Rei (UFSJ), en Minas Gerais.<\/p>\n<p>Esa insurrecci\u00f3n, que se desat\u00f3 en 1833 en la provincia minera, es considerada una de las m\u00e1s sangrientas acaecidas en la regi\u00f3n sudeste de Brasil durante el per\u00edodo del Imperio (1822-1889), y caus\u00f3 la muerte de 33 personas. De ellas, 21 eran esclavizadas. Tambi\u00e9n fueron asesinados nueve miembros de la familia Junqueira (de la elite local), un agregado y dos \u201cpersonas de color\u201d, que el investigador presume que habr\u00edan sido esclavizados o libertos de confianza de la familia se\u00f1orial. Ese episodio tuvo como resultado la mayor ejecuci\u00f3n colectiva del pa\u00eds, que llev\u00f3 al cadalso a 16 condenados.<\/p>\n<p>La ligaz\u00f3n de Oswald de Andrade con Carrancas no era fruto de la casualidad. Seg\u00fan el historiador, dos antepasados del poeta modernista, sus t\u00edos bisabuelos paternos, se casaron con integrantes de la familia Junqueira, propietaria de las haciendas en donde transcurri\u00f3 la revuelta. El poema <em>Levante<\/em> consta en su libro de estreno, <em>Pau-brasil<\/em>, publicado en 1925, un a\u00f1o despu\u00e9s de que Oswald De Andrade visitara las haciendas de la familia Junqueira en compa\u00f1\u00eda del poeta francosuizo Blaise Cendrars (1887-1961) y de otros pares modernistas. \u201cExisten fuertes indicios de que Oswald de Andrade elabor\u00f3 en ese poema una memoria familiar y colectiva de la regi\u00f3n. Son historias que seguramente escuch\u00f3 en las visitas a sus parientes del interior de Minas Gerais\u201d, afirma el investigador, quien compil\u00f3 y escribi\u00f3 el posfacio del libro <em>Caramurus negros: A revolta de escravos de Carrancas \u2013 Minas Gerais (1833<\/em>), publicado ahora en 2025 por Ch\u00e3o Editora.<\/p>\n<p>El historiador investiga el tema desde hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os. En 1992, Ferreira de Andrade localiz\u00f3 los autos del proceso penal de la revuelta, un grueso libro manuscrito de m\u00e1s de 400 p\u00e1ginas, en el Archivo del Museo Regional de S\u00e3o Jo\u00e3o del-Rei, y desde entonces se aboca al estudio del episodio del 13 de mayo de 1833. En dicha fecha, un grupo de esclavizados de tres haciendas de los Junqueira \u2013Campo Alegre, Bela Cruz y Jardim\u2013 se sublev\u00f3 y mat\u00f3 a miembros del clan con palos, hoces y armas de fuego. A esa rebeli\u00f3n se la denomin\u00f3 de \u201cCarrancas\u201d por una cuesti\u00f3n geogr\u00e1fica: las tierras involucradas estaban ubicadas en la en ese entonces Freguesia de Carrancas, una comarca que, adem\u00e1s de esa localidad, comprend\u00eda a los actuales municipios de Cruz\u00edlia, S\u00e3o Tom\u00e9 das Letras y Lumin\u00e1rias.<\/p>\n<p>Due\u00f1os de haciendas que llegaban a tener m\u00e1s de 100 esclavizados, los Junqueira pose\u00edan otras fincas aparte de las tres antes mencionadas, en donde criaban ganado y cerdos, y tambi\u00e9n cultivaban cereales, ca\u00f1a de az\u00facar y tabaco. Uno de los integrantes del clan, Gabriel Francisco Junqueira, fue electo diputado por la provincia de Minas Gerais para la Asamblea General (el equivalente al actual Congreso Nacional) en 1831, y era el principal representante del partido Liberal Moderado en la zona. \u201cPese a que no era contraria a la monarqu\u00eda, esa vertiente pol\u00edtica cuestionaba el hecho de que su majestad imperial tuviera plenos poderes\u201d, comenta Ferreira de Andrade. \u201cAl ser electo, Junqueira derrot\u00f3 al candidato del emperador Pedro I [1798-1834] y se granje\u00f3 enemistades por la regi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>De acuerdo con el historiador, un antiguo aliado de los Junqueira, el productor agropecuario y comerciante Francisco Silv\u00e9rio, hizo correr la voz entre los esclavizados del clan. Silv\u00e9rio se identificaba con el grupo pol\u00edtico de los restauradores, tambi\u00e9n llamados \u201ccaramurus\u201d. \u00c9stos abogaban por el regreso a Brasil de Pedro I, quien hab\u00eda partido rumbo a Portugal aquel mismo a\u00f1o 1831, luego de abdicar del trono a favor de su hijo Pedro II (1825-1891). En marzo de 1833, tomaron la capital de la provincia de Minas Gerais, Ouro Preto, durante un conflicto que pas\u00f3 a la historia como la Sedici\u00f3n Militar.<\/p>\n<p>En esa ocasi\u00f3n, Silv\u00e9rio le dijo al l\u00edder de los esclavizados en las haciendas de los Junqueira, conocido como Ventura Mina, que los caramurus hab\u00edan acabado con la esclavitud en Ouro Preto. Entretanto, Mina y sus compa\u00f1eros permanec\u00edan bajo el yugo de aquella familia. \u201c\u00c9sa fue la mecha que encendi\u00f3 la insurrecci\u00f3n\u201d, comenta Ferreira de Andrade. As\u00ed y todo, seg\u00fan el investigador, los esclavizados no fueron masa de maniobra. \u201cSe movilizaron alrededor de la lucha por la libertad\u201d, prosigue.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"582\" class=\"size-full wp-image-586920 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rpf-escravizados-revoltas-miolo-2025-11-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rpf-escravizados-revoltas-miolo-2025-11-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rpf-escravizados-revoltas-miolo-2025-11-1140-250x128.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rpf-escravizados-revoltas-miolo-2025-11-1140-700x357.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/rpf-escravizados-revoltas-miolo-2025-11-1140-120x61.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Valentina Fraiz<\/span><\/p>\n<p>Ventura Mina condujo a unos 60 esclavizados a trav\u00e9s de las tres haciendas y lo mataron en Jardim, una de ellas. La sublevaci\u00f3n fue sofocada y los insurrectos fueron detenidos. De los 31 imputados, 16 fueron ahorcados. Otro condenado a muerte, Antonio Rezende, recibi\u00f3 una conmutaci\u00f3n por la pena de prisi\u00f3n perpetua para oficiar de verdugo de los dem\u00e1s reos. Otros cuatro fueron azotados. Diez acusados quedaron absueltos. Las \u201ccalaveras clavadas\u201d del poema de Oswald de Andrade ser\u00edan las cabezas decapitadas, cuyas im\u00e1genes perduraron vivas en el imaginario de la zona.<\/p>\n<p>Pese a la conmoci\u00f3n, el levantamiento fue escasamente noticiado en los peri\u00f3dicos de la \u00e9poca. \u201cHubo una estrategia de desinformaci\u00f3n y censura por parte de los gobernantes, a los efectos de evitar el p\u00e1nico entre los amos y una parte de la poblaci\u00f3n libre\u201d, comenta Ferreira de Andrade. Seg\u00fan el historiador, el miedo a las rebeliones fue la inspiraci\u00f3n de una ley cuyo proyecto, en junio de 1833, fue enviado a la C\u00e1mara de Diputados poco despu\u00e9s de la insurrecci\u00f3n. Dicha propuesta preve\u00eda una mayor celeridad en el castigo a los esclavizados que matasen a sus amos, pero solamente se convirti\u00f3 en ley en junio de 1835, menos de cinco meses despu\u00e9s de que hiciera eclosi\u00f3n la Revuelta de los Mal\u00e9s en la ciudad de Salvador, en Bah\u00eda.<\/p>\n<p>La insurrecci\u00f3n bahiana ocurri\u00f3 durante la madrugada del 25 de enero de 1835, cuando un grupo encabezado por los mal\u00e9s, tal el nombre que se les daba a los musulmanes yorubas o <em>nag\u00f4s<\/em>, tom\u00f3 las calles de la ciudad. \u201cLas autoridades lograron dominar a los aproximadamente 600 sublevados al cabo de unas tres horas\u201d, dice el historiador Jo\u00e3o Jos\u00e9 Reis, de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA), autor de <em>Rebeli\u00e3o escrava no Brasil <\/em>(Companhia das Letras, 2003), una obra de referencia sobre el tema. La revuelta estuvo encabezada por musulmanes esclavizados y libertos. No obstante, la documentaci\u00f3n revela que tambi\u00e9n participaron en el levantamiento africanos que no eran musulmanes. Diecis\u00e9is personas fueron condenadas a muerte, pero solamente cuatro sufrieron la pena capital.<\/p>\n<p>Una versi\u00f3n ficcional de la sublevaci\u00f3n, que llega a los 190 a\u00f1os en 2025, aparece en <em>Mal\u00eas<\/em>, pel\u00edcula dirigida por Ant\u00f4nio Pitanga. El largometraje se estren\u00f3 en octubre en los cines brasile\u00f1os tras su exhibici\u00f3n en festivales realizados en Brasil y en las universidades Harvard, de Princeton y de Pensilvania, en Estados Unidos. \u201cEl guion es bastante fiel a los acontecimientos\u201d, afirma Reis, quien fue consultor de la pel\u00edcula.<\/p>\n<p>La Revuelta de los Mal\u00e9s dej\u00f3 una amplia documentaci\u00f3n. \u201cSon m\u00e1s de 500 testimonios, interrogatorios e informes. Es una de las m\u00e1s grandes investigaciones realizadas en el continente americano relacionadas con este tipo de levantamientos\u201d, comenta el historiador. \u201cSe trata de un material riqu\u00edsimo, no solamente sobre la rebeli\u00f3n, sino tambi\u00e9n sobre c\u00f3mo era la vida de los africanos en la ciudad y la relaci\u00f3n entre ellos, sus amos y sus vecinos\u201d.<\/p>\n<p>A juicio de Reis, la revuelta fue un movimiento antiesclavista, con fuerte base \u00e9tnica <em>nag\u00f4<\/em>, que era la denominaci\u00f3n con la cual se conoc\u00eda a los yorubas (un grupo \u00e9tnico africano) en Bah\u00eda. El propio vocablo mal\u00e9 proviene de <em>imal\u00e9<\/em>, musulm\u00e1n en lengua yoruba. Asimismo, la insurrecci\u00f3n carec\u00eda de aires yihadistas, como afirmaron otros estudiosos, a ejemplo del antrop\u00f3logo y m\u00e9dico Raimundo Nina Rodrigues (1862-1906). \u201cMuchos de los revoltosos tra\u00edan como \u2018amuletos\u2019 peque\u00f1os textos \u00e1rabes devocionales, con oraciones de protecci\u00f3n. Pero la documentaci\u00f3n no muestra que se haya tratado de un movimiento tendiente a instaurar un estado musulm\u00e1n en Bah\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>La investigadora Fernanda Pereira Mendes ha venido estudiando en detalle estos amuletos de los africanos musulmanes, escritos en \u00e1rabe, en la pasant\u00eda posdoctoral que lleva a cabo actualmente en la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP), con el apoyo de la FAPESP. \u201cEsos esclavizados escrib\u00edan fragmentos del Cor\u00e1n y de obras literarias que recordaban para mantener viva su cultura, y lo propio al respecto de la pr\u00e1ctica del islam\u201d, explica Pereira Mendes, quien investiga las posibles conexiones entre esos textos \u00e1rabes y la literatura brasile\u00f1a del siglo XIX.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la estudiosa, tales documentos manuscritos, algunos en formato de peque\u00f1as libretas, constituyen unos de los primeros testimonios de la religi\u00f3n, la cultura y la lengua \u00e1rabe en Brasil, ya que son anteriores a los registros de los inmigrantes libaneses, que arribaron al pa\u00eds a finales del siglo XIX. \u201cLos manuscritos son importantes para el rescate de la cultura africana, pero tambi\u00e9n constituyen un patrimonio en s\u00ed mismos\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>De acuerdo con Reis, si bien fracas\u00f3, la revuelta sembr\u00f3 el miedo en todo el Imperio e hizo que tanto los gobiernos provinciales como el gobierno imperial arreciasen la represi\u00f3n contra los esclavizados y los libertos. Luego de estudiar los pormenores de este episodio, el historiador ha venido ahondando en las historias de vida de los africanos que vivieron en Salvador durante el siglo XIX. Actualmente se encuentra trabajando en la biograf\u00eda del comerciante Manuel Joaquim Ricardo, due\u00f1o de una tienda de cereales en el Mercado de Santa B\u00e1rbara, en la capital bahiana. En ese mismo lugar, el musulm\u00e1n Elesb\u00e3o do Carmo, conocido como Dandara, citado en la investigaci\u00f3n de la revuelta, ten\u00eda un puesto de venta de tabaco. \u201cCon los documentos busco reconstituir la red de relaciones de Manuel Joaquim Ricardo\u201d, dice. Aparte, Reis estudia otras rebeliones en la zona de Rec\u00f4ncavo Baiano de comienzos del siglo XIX, en donde esclavizados hausas (de un grupo \u00e9tnico africano) desempe\u00f1aron un rol fundamental, al contrario que en la Revuelta de los Mal\u00eas, protagonizada por los <em>nag\u00f4s<\/em>.<\/p>\n<p>Si en el caso de la Revuelta de los Mal\u00e9s las investigaciones sobre el episodio, sus participantes y sus motivaciones fueron extensas, tales estudios no existen con relaci\u00f3n a las insurrecciones de Alagoas. Ante esta ausencia, el historiador Danilo Luiz Marques, de la Universidad Federal de Alagoas (Ufal), hall\u00f3, en correspondencias e informes intercambiados entre autoridades, datos que revelan la resistencia de los esclavizados y los libertos en esa regi\u00f3n. En un art\u00edculo publicado a finales del a\u00f1o pasado, el investigador aborda algunas de esas conspiraciones y rebeliones.<\/p>\n<p>Una de ellas fue una insurrecci\u00f3n prevista para la Navidad de 1815, presuntamente liderada por musulmanes hausas que hab\u00edan huido de Bah\u00eda rumbo al distrito de Alagoas y que contar\u00eda tambi\u00e9n con la participaci\u00f3n de esclavizados de peque\u00f1os hacendados locales. \u201cEsos esclavizados pose\u00edan una cierta movilidad, pues se encargaban de obtener su propio sustento, como as\u00ed tambi\u00e9n el de sus amos\u201d, informa el historiador.<\/p>\n<p>En julio de aquel a\u00f1o, las autoridades de Alagoas anunciaron la sospecha imperante de que hubiese una revuelta y le solicitaron ayuda log\u00edstica a la capitan\u00eda de Pernambuco. As\u00ed fue como pasaron a contar con una tropa de unos 200 ind\u00edgenas para ayudar a capturar a los sospechosos. Las b\u00fasquedas transcurrieron durante meses, y a comienzos de 1816 se concret\u00f3 en Recife (Pernambuco) el juicio de las 28 personas acusadas de la \u201csedici\u00f3n premeditada\u201d. Veintitr\u00e9s de ellas fueron sentenciadas. Dos murieron en la c\u00e1rcel y otras dos ahorcadas.<\/p>\n<p>As\u00ed y todo, de acuerdo con el historiador, es probable que la revuelta haya sido planeada \u00fanicamente por esclavizados o libertos de Alagoas. \u201cEl magistrado Ant\u00f4nio Batalha, poseedor de un cargo de gran relevancia pol\u00edtica, habr\u00eda inventado esa historia para mostrar que estaba llevando a cabo un muy buen trabajo en el distrito y que esa conspiraci\u00f3n solamente hab\u00eda sucedido debido a la llegada de los mal\u00e9s huidos desde Bahia\u201d, dice Marques.<\/p>\n<p>Otra revuelta en Alagoas que el investigador analiz\u00f3 en el art\u00edculo es la de Marimbondos (1851-1852). La chispa de esa movilizaci\u00f3n fue el anuncio de que entrar\u00edan en vigor los decretos 797, de registro civil de nacimiento y defunci\u00f3n, y 798, del Censo General del Imperio. Seg\u00fan el investigador, estas novedades fueron interpretadas por personas pobres libres y libertas como artima\u00f1as de esclavizaci\u00f3n y reesclavizaci\u00f3n. \u201cEsa gente bautiz\u00f3 a esas medidas como \u2018Ley del Cautiverio\u2019\u201d, comenta.<\/p>\n<p>En dicha ocasi\u00f3n, los edictos de las leyes se fijaron en las iglesias y en las reparticiones p\u00fablicas, y numerosos grupos empezaron a apersonarse en esos lugares con el fin de destruirlos. \u201cEl barullo de la poblaci\u00f3n furiosa fue comparado con el zumbido de las avispas o <em>marimbondos<\/em>, y esto termin\u00f3 por darle ese nombre al movimiento, tambi\u00e9n conocido como \u2018Ronquido de las Abejas\u2019\u201d, relata Marques. \u201cEra un movimiento sin l\u00edderes, que uni\u00f3 a blancos y negros, varones y mujeres\u201d. Seg\u00fan el historiador, episodios de revueltas por id\u00e9nticos motivos en Pernambuco, Para\u00edba y el norte de Minas Gerais llevaron al Imperio de Brasil a revocar ambos decretos.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>D\u00edas de lucha<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 357 de Noviembre de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Las fuentes \u00e1rabes y afroisl\u00e1micas de la literatura ochocentista. Los casos de Gon\u00e7alves Dias, Castro Alves y Machado de Assis (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/219460\/as-fontes-arabes-e-afro-islamicas-da-literatura-oitocentista-os-casos-de-goncalves-dias-castro-alves\/?q=23\/16601-5\">n\u00ba 23\/16601-5<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong>: Beca de posdoctorado; <strong>Investigador responsable<\/strong>: Michel Sleiman (USP); <strong>Becario <\/strong>Fernanda Pereira Mendes; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 341.560,08.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>MENDES, F. P.\u00a0<a href=\"https:\/\/periodicos.unifesp.br\/index.php\/exilium\/article\/view\/20693\">Breve invent\u00e1rio dos manuscritos em grafia \u00e1rabe produzidos por negros mu\u00e7ulmanos no Brasil oitocentista<\/a>.<strong>\u00a0EXILIUM Revista de Estudos da Contemporaneidade<\/strong>. v. 6, n. 10, p. 279-94, 2025.<br \/>\nMARQUES, D. L.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.11606\/issn.1983-6023.sank.2024.234262\">Mal\u00eas, cabanos e marimbondos: Hist\u00f3rias da resist\u00eancia negra em Alagoas (1815-1852)<\/a>.\u00a0<strong>Sankofa<\/strong>. v. 17, n. 29. p. 58-83, 2024.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libros<br \/>\n<\/strong>ANDRADE, M. F. de (comp.).\u00a0<strong>Caramurus negros \u2013 A revolta dos escravos de Carrancas, Minas Gerais (1833)<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Ch\u00e3o Editora, 2025.<br \/>\nREIS, J. J.\u00a0<strong>Rebeli\u00e3o escrava no Brasil: A hist\u00f3ria do levante dos mal\u00eas<\/strong>. 3\u00aa ed. S\u00e3o Paulo: Companhia das Letras, 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las insurrecciones del siglo XIX, como la de Carrancas y la de los Mal\u00e9s, causaron temor entre las elites imperiales del pa\u00eds","protected":false},"author":784,"featured_media":586916,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[5509],"class_list":["post-586915","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586915","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/784"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=586915"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586915\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":586925,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586915\/revisions\/586925"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/586916"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=586915"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=586915"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=586915"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=586915"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}