{"id":60091,"date":"2012-11-17T16:25:43","date_gmt":"2012-11-17T18:25:43","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=60091"},"modified":"2015-12-30T12:56:52","modified_gmt":"2015-12-30T14:56:52","slug":"un-inmenso-portugal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-inmenso-portugal\/","title":{"rendered":"Un inmenso Portugal"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_60122\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-60122\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/018-025_ImperioPortugues_201-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/018-025_ImperioPortugues_201-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/018-025_ImperioPortugues_201-1-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/018-025_ImperioPortugues_201-1-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Robert Everts\/Getty Images<\/span>Monumento a los descubrimientos, Lisboa, Portugal<span class=\"media-credits\">Robert Everts\/Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible que un peque\u00f1o pa\u00eds cuyo territorio no llega a los 90 mil kil\u00f3metros cuadrados haya dejado la impronta de su presencia en cinco continentes, en regiones tales como \u00c1frica, Jap\u00f3n, China, la India y Brasil? Ning\u00fan imperio europeo colonial moderno fue tan amplio y duradero. Portugal fue el primer constructor de un imperio global (aunque los portugueses lo denominaran reino, y no imperio, tal como lo hac\u00edan los espa\u00f1oles), que sobrevivi\u00f3 en gran parte hasta mediados de los a\u00f1os 1970, y con China recuperando Macao reci\u00e9n en 1999. \u201cSu \u00e9xito se bas\u00f3 en innovaciones que escapan a cualquier modelo. La relaci\u00f3n pionera entre su centro y la periferia estuvo signada por la flexibilizaci\u00f3n del poder entre las elites locales, sin que Lisboa dejara de ser el polo desde donde emanaba la autoridad. Tambi\u00e9n result\u00f3 bastante innovador el uso de la religi\u00f3n para establecer la unidad imperial\u201d, explica la historiadora Laura de Mello e Souza, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), quien coordin\u00f3 el proyecto de investigaci\u00f3n intitulado <em>Las dimensiones del Imperio Portugu\u00e9s<\/em>, un proyecto tem\u00e1tico iniciado en 2004, con el apoyo de la FAPESP y concluido recientemente.<\/p>\n<p>El objetivo de la investigaci\u00f3n, que ya ha redundado en libros tales como <em>O governo dos <\/em>povos (Alameda), <em>Contextos mission\u00e1rios: religi\u00e3o e pol\u00edtica no Imp\u00e9rio Portugu\u00eas <\/em>(Hucitec\/ FAPESP) y <em>O imp\u00e9rio por escrito <\/em>(Alameda), consisti\u00f3 en rediscutir el concepto del antiguo sistema colonial y verificar si todav\u00eda ten\u00eda operatividad ante las novedades generadas por la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica. El estudio gener\u00f3 alrededor de 30 trabajos acad\u00e9micos, entre tesinas de maestr\u00eda y tesis doctorales, y fue dividido en n\u00facleos de investigadores para analizar mejor las dimensiones pol\u00edticas, econ\u00f3micas, culturales y religiosas del Imperio Portugu\u00e9s, revelando un panorama complejo y lleno de diversidad donde, como dice Mello e Souza \u201cse percibe lo m\u00faltiple dentro de la unidad\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa visi\u00f3n consagrada de una administraci\u00f3n colonial ca\u00f3tica, una monstruosa m\u00e1quina burocr\u00e1tica, trabada e ineficiente, con un centro autoritario y colonias sumisas, no da cuenta de la capacidad de ese inmenso imperio de mantenerse longevamente. Es cierto que Lisboa hizo uso del poder en forma inteligente, trascendiendo los l\u00edmites de la separaci\u00f3n oce\u00e1nica entre la metr\u00f3poli y sus colonias\u201d, explica la profesora.<\/p>\n<p>La cronolog\u00eda adoptada en el marco del proyecto, entre los siglos XV y XIX, se explica por ser \u00e9se el per\u00edodo de la expansi\u00f3n lusitana, puesto que, despu\u00e9s de 1822, no se justifica la lectura conjunta de formaciones tan independientes como lo fueron el imperio brasile\u00f1o y el portugu\u00e9s.<\/p>\n<p>El proyecto actualiza el debate surgido a finales de la d\u00e9cada de 1970 sobre c\u00f3mo interpretar la econom\u00eda y la sociedad de la Am\u00e9rica portuguesa revaluando tanto la idea de \u2018sentido de la colonizaci\u00f3n\u2019, de Caio Prado, como el concepto de \u2018antiguo sistema colonial\u2019, que definiera Fernando Novais. El resultado, sostiene Mello e Souza, es un juego dial\u00e9ctico entre las partes y el todo, que elimina la oposici\u00f3n mec\u00e1nica entre la metr\u00f3poli y la colonia, mucho m\u00e1s all\u00e1 de la relaci\u00f3n Brasil-Portugal. \u201cEn esta relectura, el Imperio Portugu\u00e9s se revela poco homog\u00e9neo, con centros pol\u00edticos relativamente aut\u00f3nomos. Es necesario discutir la idea de una ideolog\u00eda imperial unitaria\u201d, a\u00f1ade la investigadora.<\/p>\n<p><strong>Hip\u00f3tesis<\/strong><br \/>\nLaura de Mello e Souza sostiene que el resentimiento poscolonial de los brasile\u00f1os dej\u00f3 expedito el camino, durante mucho tiempo, para que los historiadores extranjeros idearan sus hip\u00f3tesis y rellenaran lagunas obvias, ya que no se los imped\u00eda el peso de un pasado que no era de ellos, y contra el cual no precisaban ajustar cuentas. \u201cEn los \u00faltimos a\u00f1os el imperio \u201cest\u00e1 en boga\u201d, y esto ha congregado a una amplia gama de historiadores, nacionalidades y diversas matrices te\u00f3ricas e historiogr\u00e1ficas\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Con todo, muchos todav\u00eda quedan atrapados en las \u201ctrampas\u201d historiogr\u00e1ficas, soslayando el tema de la esclavitud o sobrevalorando el poder de la lectura de textos oficiales, un enga\u00f1o ya se\u00f1alado por Caio Prado en 1942 cuando critica la \u201c\u00f3ptica de la norma\u201d, que, en diversas ocasiones era \u201cletra muerta\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa flexibilidad de las instituciones pol\u00edtico-administrativas, capaces de establecer un complejo sistema de relaciones horizontales y verticales con el poder central, el intermedio y el local, no anula la necesidad de concebir al sistema colonial como un conjunto jerarquizado de relaciones pol\u00edticas\u201d, dice Mello e Souza.<\/p>\n<div id=\"attachment_60129\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-60129\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/018-025_ImperioPortugues_201-2.jpg\" alt=\"Novissima et Acurat\u00edssima Totius Americae Descriptio, John Ogilby, 1671, 43,5 x 54 cm \" width=\"290\" height=\"234\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/018-025_ImperioPortugues_201-2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/018-025_ImperioPortugues_201-2-120x97.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/018-025_ImperioPortugues_201-2-250x202.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Im\u00e1genes del libro O Tesouro dos Mapas - A cartografia na forma\u00e7\u00e3o do Brasil<\/span><em>Novissima et Acurat\u00edssima Totius Americae Descriptio<\/em>, John Ogilby, 1671, 43,5 x 54 cm<span class=\"media-credits\">Im\u00e1genes del libro O Tesouro dos Mapas - A cartografia na forma\u00e7\u00e3o do Brasil<\/span><\/p><\/div>\n<p>No se tratar\u00eda ni de la visi\u00f3n de un \u201cimperio controlador\u201d, ni del \u201cimperio incapaz de controlar\u201d, sino de un imperio que, a sabiendas de la inmensidad oce\u00e1nica que separaba sus partes, comprendi\u00f3 la necesidad de mantener relaciones con periferias relativamente aut\u00f3nomas, conectadas con la metr\u00f3poli mediante lazos m\u00e1s o menos el\u00e1sticos. Empero, sin que Lisboa dejase de ser el centro desde donde emanaba el poder. La distancia entre el rey y sus s\u00fabditos, que podr\u00eda erigirse en un problema, resurge, ahora, como una \u201cvirtud\u201d del gobernar.<\/p>\n<p>\u201cLas colonias tambi\u00e9n se constituyeron, aunque no solamente as\u00ed, en forma mim\u00e9tica, como espejos, reproduciendo los valores socioculturales de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica. Para ello fue importante la creaci\u00f3n por parte de los portugueses de un sistema de comunicaci\u00f3n pol\u00edtica casi universal entre la Corte y las colonias. Lo que podr\u00eda percibirse como una debilidad institucional se erige como su propia fortaleza, que se revela en la adaptabilidad a las diferentes coyunturas pol\u00edticas y territoriales y, en ocasiones, en un cierto pluralismo administrativo\u201d, recuerda la investigadora.<\/p>\n<p>La originalidad de las bases del Imperio Portugu\u00e9s puede notarse en la creaci\u00f3n de nuevas estructuras, intermediarias en la relaci\u00f3n entre los poderes locales, en los territorios de ultramar, y los poderes centrales.<\/p>\n<p>\u201cLos administradores portugueses que vinieron, por ejemplo, a ciertas regiones de lo que luego ser\u00eda Brasil, no se encuadran en el estereotipo del \u2018peque\u00f1o tirano\u2019 que buscaba expoliar a los brasile\u00f1os. Obviamente hubo inescrupulosos. Pero, en general, se sab\u00eda que no se pod\u00eda imponer mano dura a la colonia. La explotaci\u00f3n muchas veces se ocultaba bajo la forma de la intolerancia, seguida de la flexibilidad en la aplicaci\u00f3n de las leyes\u201d, apunta Mello e Souza. \u201cPor eso, afirmar, tal como declaraba Tiradentes, que los administradores portugueses ven\u00edan a expoliarnos y chuparnos la sangre, no explica demasiado el asunto y nos sumerge en el equivocado discurso de la dominaci\u00f3n. En realidad, la administraci\u00f3n s\u00f3lo pudo funcionar porque las elites locales participaban de ella\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p><strong>La corona<\/strong><br \/>\nLa investigadora sostiene que no pueden comprenderse las relaciones de ese imperio bas\u00e1ndose solamente en los documentos legales. \u201cLa Corona sab\u00eda que no pod\u00eda imponer el control tomando la ley al pie de la letra. Hasta 1822, los \u2018brasile\u00f1os\u2019 se ve\u00edan como portugueses, y no como dominados\u201d, explica. De tal manera, los movimientos revolucionarios locales no eran siempre sin\u00f3nimo de \u201clucha por la independencia\u201d, sino que eran reacciones ante reordenamientos. Por lo que tambi\u00e9n vale la definici\u00f3n propuesta por Tocqueville para el Antiguo R\u00e9gimen: \u201cUna regla r\u00edgida y una pr\u00e1ctica blanda\u201d.<\/p>\n<p>Pero no se debe pensar en un \u201cAntiguo R\u00e9gimen tropicalizado\u201d. Si la sociedad colonial fuese concebida en sentido estricto como del Antiguo R\u00e9gimen, sus particularidades la exceden y socavan los principios b\u00e1sicos, puesto que estaba organizada y sustentada en el esclavismo, algo inexistente en el \u00e1mbito europeo\u201d, recuerda Mello e Souza.<\/p>\n<p>\u201cLa adquisici\u00f3n de esclavos mancillaba la reputaci\u00f3n de la nobleza local, escindi\u00e9ndola de aqu\u00e9lla del reino. Se escond\u00edan detr\u00e1s de t\u00edtulos, honores y dignidades, aumentando con ello la dependencia del rey portugu\u00e9s, lo cual se agrav\u00f3 con el correr de los a\u00f1os\u201d, dice la historiadora. La particularidad de la Am\u00e9rica portuguesa no resid\u00eda en la pura y simple y asimilaci\u00f3n del mundo del Antiguo R\u00e9gimen, sino en su recreaci\u00f3n perversa, alimentada por la trata de esclavos, por el trabajo de esclavos negros, por la introducci\u00f3n en la vieja sociedad de un nuevo elemento, m\u00e1s estructural que institucional: el esclavismo.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n aparece nuevamente por medio de la flexibilizaci\u00f3n. \u201cPor los principios del Antiguo R\u00e9gimen se prohib\u00eda a los portadores de \u2018sangre infectada\u2019 ejercer cargos administrativos. Entonces hubiese sido imposible gobernar las colonias ya que la mayor parte de la elite nativa estaba integrada por mestizos: regiones tales como S\u00e3o Paulo y Minas Gerais, por ejemplo, pr\u00e1cticamente estaban habitadas por cholos y mulatos. Entonces se nombraba a un mulato como capit\u00e1n mayor [<em>capit\u00e3o-mor<\/em>] y \u00e9ste dejaba de ser mulato, pudiendo ascender\u201d, aclara la profesora. Aunque estaba oficialmente sujeta a las reglas del antiguo sistema colonial, la periferia del imperio usaba y abusaba del \u201cjuego de cintura\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/018-025_ImperioPortugues_201-1_novo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-111807\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/018-025_ImperioPortugues_201-1_novo-300x158.jpg\" alt=\"018-025_ImperioPortugues_201-1_novo\" width=\"300\" height=\"158\" \/><\/a>\u201cEl proyecto introduce una innovaci\u00f3n al discutir estas peculiaridades del Imperio Portugu\u00e9s, otorg\u00e1ndole una categor\u00eda explicativa mayor. El debate nos condujo a repensar el concepto de sistema colonial ante la idea de que la colonia no era una mera extensi\u00f3n de la metr\u00f3poli, sino un territorio subordinado que ejerci\u00f3 un rol fundamental para el imperio ya que prove\u00eda una parte considerable de los recursos esenciales para su existencia\u201d, sostiene el historiador Jobson Arruda, de la USP y miembro del proyecto. \u201cEl sistema imperial lusitano ostentaba una gran racionalidad y era consciente de que los problemas locales exig\u00edan soluciones inmediatas y producidas localmente\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>\u00c9sa fue una de las principales razones del \u00e9xito de los portugueses frente a sus rivales espa\u00f1oles. \u201cLa monarqu\u00eda espa\u00f1ola estaba formada por varios reinos, mientras que Portugal era un reino unificado. Se hicieron grandes esfuerzos para aumentar el poder del Estado a expensas de la nobleza y de las comunas. Esos recursos propiciaron la expansi\u00f3n mar\u00edtima, que a su vez, hizo que el reino se volviera menos dependiente tanto de los nobles como de los plebeyos, gracias a los recursos obtenidos. A cambio, esos recursos le permitieron al Estado cooptar a la nobleza, lo cual le signific\u00f3 al rey portugu\u00e9s una enorme consolidaci\u00f3n de su poder\u201d, explica la historiadora Ana Paula Megiani, de la USP, organizadora de <em>O imp\u00e9rio por escrito <\/em>(Alameda), otra investigadora participante en el proyecto.<\/p>\n<p>\u201cMediante ese centralismo, la monarqu\u00eda portuguesa lograba una capacidad de mando en su imperio mayor que la espa\u00f1ola, con el poder local funcionando como formas de ejercicio de aqu\u00e9l poder, expresiones de centralismo, y no de desmembramiento del imperio\u201d, eval\u00faa Megiani. De todos modos, Portugal soportaba una contradicci\u00f3n que los espa\u00f1oles no padec\u00edan: eran un imperio sin emperador.<\/p>\n<p>\u201cEn ese contexto, el costado religioso del imperio es el que mejor expresa su universalidad. La Iglesia aport\u00f3 un sustrato adecuado para la pr\u00e1ctica efectiva de un grupo de dogmas y principios, teniendo en las misiones religiosas su principal instrumento operativo para amalgamar las partes de la totalidad\u201d, afirma el historiador Adone Agnolin, de la USP, proveniente del n\u00facleo Religi\u00f3n y Evangelizaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n. \u201cLa perspectiva religiosa contiene el basamento de una <em>universalitas <\/em>(el principio forjador de imperios heredado de los romanos) transpuesta, desde el punto de vista pol\u00edtico, a la manutenci\u00f3n de los imperios, aunque en el fondo, se apoya sobre la idea de un \u2018imperio simb\u00f3lico\u2019, unificando pol\u00edtica y religi\u00f3n\u201d, comenta Agnolin.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el historiador, por medio de sus misioneros, el Imperio Portugu\u00e9s revierte el proceso de formaci\u00f3n hist\u00f3rica al encontrar su supuesto universal en la dimensi\u00f3n de lo religioso. \u201cLo religioso es su instrumento privilegiado para la realizaci\u00f3n del proyecto y, a partir de \u00e9ste, Portugal se propone como un nuevo e in\u00e9dito modelo imperial\u201d, dice.<\/p>\n<p>Mello e Souza sostiene que esa concepci\u00f3n es una de las grandes novedades que aporta la investigaci\u00f3n. \u201cLos misioneros son los brazos de homogeneizaci\u00f3n de la fe, que hacen posible una mayor adaptabilidad de los portugueses en cuanto a las confrontaciones religiosas y culturales\u201d, comenta la historiadora. La tentaci\u00f3n de \u201cdemonizar\u201d a la Iglesia es grande, aunque equivocada. \u201cToda la acci\u00f3n de los agentes diplom\u00e1ticos, administrativos o comerciales, estaba bajo cauci\u00f3n de los misioneros, que otorgaban legitimidad al conjunto de acciones que tendientes al bien com\u00fan y, por lo tanto, a la salvaci\u00f3n de los hombres\u201d, afirma.<\/p>\n<p><strong>Riqueza<\/strong><br \/>\nLa noci\u00f3n de \u201cbien com\u00fan\u201d abarcaba, en aquella \u00e9poca, a la dimensi\u00f3n colonial aliada al cristianismo, aunque con ciertas tensiones. Aumentar la riqueza del rey significaba elevar la riqueza del reino y, de ese modo, la riqueza de los vasallos cristianos. El aumento de la actividad comercial y de la riqueza del reino estaba conectado y basado en la funci\u00f3n del rey en su expresi\u00f3n del ejercicio de la virtud teol\u00f3gica de la caridad y del ejercicio de las virtudes terrenales en la justicia distributiva.<\/p>\n<p>La unidad del reino, como unidad de la comunidad, apunta al bien com\u00fan y a la salvaci\u00f3n. La finalidad del imperio no se restringe a la colonizaci\u00f3n, concebida meramente como un medio, sino a la salvaci\u00f3n, ya que permite convertir a los gentiles y sostiene la acci\u00f3n misionera, expansionista y de universalizaci\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/018-025_ImperioPortugues_201-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-111808\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/018-025_ImperioPortugues_201-21-601x1024.jpg\" alt=\"018-025_ImperioPortugues_201-2\" width=\"290\" height=\"494\" \/><\/a>\u201cEsa especificidad aparece a partir de la segunda mitad del siglo XV. En la base de la expansi\u00f3n colonial se encuentra la teolog\u00eda y, en sus rastros, los resultados de un nuevo comercio colonial. Es en esa direcci\u00f3n que Portugal construye, con una anticipaci\u00f3n extraordinaria en relaci\u00f3n con el resto de las naciones europeas, la nueva perspectiva de universalidad que se constituy\u00f3 en la articulaci\u00f3n entre el imperio, la teolog\u00eda y el comercio\u201d, explica Agnolin. Las misiones, junto con el comercio, fueron una de las v\u00edas privilegiadas en los primeros di\u00e1logos con las culturas en contacto con el mundo ib\u00e9rico. El imperio de los hombres era, por encima de todo, de Dios.<\/p>\n<p>\u201cAsimismo, si los europeos necesitaban comprender a las culturas locales, tambi\u00e9n era necesario desarrollar nuevos instrumentos cognitivos para dar cuenta de las nuevas situaciones del contacto. Significaba un proceso de traducci\u00f3n de parte a parte, en el que el lenguaje religioso funcionaba como un \u00e1rea de mediaci\u00f3n simb\u00f3lica, fundamental para la incorporaci\u00f3n de las poblaciones nativas a la monarqu\u00eda portuguesa\u201d, a\u00f1ade el historiador. Las misiones realizaron las necesarias \u201cadecuaciones\u201d a las diversas realidades locales.<\/p>\n<p>\u201cSi bien las relaciones entre imperio y religi\u00f3n, entre la administraci\u00f3n de los pueblos y las misiones cat\u00f3licas se construyeron a partir de intereses comerciales, no podemos dejar de pensar de qu\u00e9 modo las dimensiones del Imperio Portugu\u00e9s se basan en el universalismo que remite a la autonomizaci\u00f3n moderna del derecho natural\u201d, comenta Agnolin. De tal modo, en la base de la tensi\u00f3n entre teolog\u00eda e imperio, reside la noci\u00f3n de imperio cuyo objetivo consist\u00eda en la imposici\u00f3n de un gobierno com\u00fan a los pueblos, siguiendo las diferentes modalidades de interlocuci\u00f3n local, tanto en sus dimensiones pol\u00edticas como culturales.<\/p>\n<p>Otro acierto lusitano fue mantener gobiernos espec\u00edficos en cada parte del imperio, adapt\u00e1ndose a las idiosincrasias locales. No pod\u00eda gobernarse una regi\u00f3n colonial del mismo modo en que se gobernaba a otra. En el caso fundamental de la religi\u00f3n, el cristianismo determin\u00f3, a partir de ese contexto, un nexo entre \u201clos asuntos de la fe\u201d y \u201cla vida pol\u00edtica\u201d. Desde esta perspectiva, que apuntaba a lo universal, result\u00f3 que la pr\u00e1ctica evangelizadora realiz\u00f3 los \u201cajustes\u201d necesarios en relaci\u00f3n con las culturas no occidentales particulares.<\/p>\n<p>El Imperio Portugu\u00e9s elabor\u00f3 proyectos que promov\u00edan la incorporaci\u00f3n de otros pueblos, con la catequesis como el medio fundamental en ese intento. \u201cFlexibilidad y adaptabilidad, con relativa autonom\u00eda, fueron los instrumentos de supervivencia de ese imperio, con Lisboa como centro, aunque muchas veces sobrecargada. En cuanto a ello, el rol fundamental le cupo a la Iglesia y a las \u00f3rdenes religiosas, m\u00e1s importantes en la manutenci\u00f3n y defensa del territorio lusitano que el propio Estado portugu\u00e9s\u201d, sostiene el brasile\u00f1ista Kenneth Maxwell, de la Harvard University.<\/p>\n<p>En el imperio, la cultura europeizante, al igual que la religi\u00f3n, promovi\u00f3 su manutenci\u00f3n. \u201cSe trataba de una cultura que estaba embebida de un ideal civilizador, aunque atenta a las recombinaciones y a los mecanismos capaces para extender mejor su dominio. Por ello las diversas formas de circulaci\u00f3n de la escritura o de los soportes de representaci\u00f3n tales como la cartograf\u00eda\u201d, agrega la historiadora Leila Algranti, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp). Esta peculiaridad permiti\u00f3 que, a partir del proyecto tem\u00e1tico, se crearan la Biblioteca Digital de Cartograf\u00eda Hist\u00f3rica (<em>lea <\/em>El tesoro de los mapas<em>, en la edici\u00f3n n\u00ba 183 de <\/em>Pesquisa FAPESP), el Laboratorio de Estudios de Cartograf\u00eda Hist\u00f3rica (LECH), y el Centro de Documentaci\u00f3n sobre el Atl\u00e1ntico (Cenda).<\/p>\n<div id=\"attachment_60131\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-60131\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/018-025_ImperioPortugues_201-7.jpg\" alt=\"Meridionalis Americae Pars, Petrus Plancius c. 1592-1610\" width=\"290\" height=\"281\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/018-025_ImperioPortugues_201-7.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/018-025_ImperioPortugues_201-7-120x116.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/018-025_ImperioPortugues_201-7-250x242.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Im\u00e1genes del libro O Tesouro dos Mapas - A cartografia na forma\u00e7\u00e3o do Brasil<\/span><em>Meridionalis Americae Pars<\/em>, Petrus Plancius c. 1592-1610<span class=\"media-credits\">Im\u00e1genes del libro O Tesouro dos Mapas - A cartografia na forma\u00e7\u00e3o do Brasil<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan Mello e Souza, esa cuesti\u00f3n de la escritura, previamente ignorada, constituy\u00f3 otro punto alto del proyecto, al revelar c\u00f3mo ocurr\u00eda la comunicaci\u00f3n entre las partes distantes del imperio, independientemente de la invenci\u00f3n de la imprenta. \u201cFue un proceso de intensificaci\u00f3n y difusi\u00f3n de los modos de recabar, organizar y preservar la informaci\u00f3n escrita, ligados a la formaci\u00f3n de la burocracia y del Estado moderno y relacionados con la sofisticaci\u00f3n de las formas del conocimiento y las nuevas maneras de ascensi\u00f3n social de las figuras ligadas a la escritura\u201d, recuerda Algranti.<\/p>\n<p>\u201cEn t\u00e9rminos de Portugal y Brasil, resulta evidente que sin la comunicaci\u00f3n por escrito hubiera sido pr\u00e1cticamente inviable administrar el imperio. M\u00e1s all\u00e1 de los impresos, registros manuscritos de todo tipo (cartas, estatutos, cr\u00f3nicas, gram\u00e1ticas) desempe\u00f1aron un rol fundamental en la transmisi\u00f3n de ideas, valores, normas, costumbres y saberes entre las metr\u00f3polis y sus colonias, tanto como entre sus diversas posesiones de ultramar que integraban tales imperios coloniales\u201d, sostiene Algranti.<\/p>\n<p>Al expandirse, el Imperio Portugu\u00e9s se vio ante la necesidad de intercambiar informaciones con mayor rapidez. \u201cLas \u00f3rdenes que hasta entonces se transmit\u00edan oralmente comenzaron a hacerse por escrito. Las normas regulaban no s\u00f3lo la administraci\u00f3n, sino tambi\u00e9n otras esferas, en el \u00e1mbito pol\u00edtico y jur\u00eddico, involucrando quejas o denuncias\u201d, prosigue Algranti.<\/p>\n<p>En su opini\u00f3n, entender la colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica es captar las formas de comunicaci\u00f3n entre conquistadores y conquistados, de integraci\u00f3n y modificaci\u00f3n entre el Viejo y el Nuevo Mundo. \u201cEstos nuevos an\u00e1lisis nos condujeron a notar, en la base del imperio, una relativizaci\u00f3n de la presencia metropolitana, la importancia del rol de las elites coloniales y la especificidad y el radio de acci\u00f3n de los procesos evangelizadores\u201d, a\u00f1ade Mello e Souza.<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed, las cuestiones econ\u00f3micas y sociales de fondo, es decir, el drenaje de riquezas y la constituci\u00f3n de sistemas de trabajo compulsivo, especialmente el esclavismo, se relativizan. Los sentidos y contenidos del imperio lusitano ganan una singularidad que nos oblig\u00f3 a repensar su esencia y c\u00f3mo se insert\u00f3 en la l\u00f3gica capitalista en forma particular\u201d, dice.<\/p>\n<p>Esta din\u00e1mica acab\u00f3 por convertir a los colonizadores residentes, antes ligados a la soberan\u00eda metropolitana, en una fuerza de autonomizaci\u00f3n. \u201cSu acci\u00f3n hac\u00eda posible el arraigamiento de capital y el logro de rutas comerciales que los tornaban independientes de la metr\u00f3poli\u201d, comenta Arruda.<\/p>\n<p>No se pod\u00eda proceder a la explotaci\u00f3n de la colonia sin propiciar su crecimiento, su desarrollo, lo cual provocaba tensiones siempre que el poder central, en Lisboa, fuera incapaz de contemplar las nuevas necesidades locales e impidiese el crecimiento.<\/p>\n<p><strong>Decadencia<\/strong><br \/>\nEn la propia esencia del mantenimiento del imperio estaban las semillas de su decadencia. \u201cPortugal fue un importante engranaje en la construcci\u00f3n del capitalismo, especialmente durante la etapa mercantil. Pero en el capitalismo no es posible mantener la hegemon\u00eda para siempre, ya que su l\u00f3gica se basa en la din\u00e1mica de migraci\u00f3n del centro de acumulaci\u00f3n\u201d, explica Ana Paula Megiani. Durante los siglos XVIII y XIX ya no se observa en Europa la afluencia de riqueza entre los ib\u00e9ricos. \u201cLa crisis del capitalismo mercantil determin\u00f3 la crisis del Imperio Portugu\u00e9s, aunque si observamos las dimensiones culturales, religiosas y pol\u00edticas, la duraci\u00f3n es otra\u201d, afirma. \u201cEl impacto de la colonizaci\u00f3n lusitana fue bastante mayor que su estructura gubernamental\u201d, recuerda Maxwell.<\/p>\n<p>\u201cEl punto de inflexi\u00f3n del imperio ocurri\u00f3 durante el llamado per\u00edodo pombalino, entre 1750 y 1777. El marqu\u00e9s de Pombal fortaleci\u00f3 sobremanera a las elites locales y se not\u00f3 que cuando eso no ocurr\u00eda hab\u00eda conflictos\u201d, sostiene Mello. Cada vez m\u00e1s, la antigua idea acerca de la necesidad y la posibilidad de un imperio luso-brasile\u00f1o fue deshilachando la noci\u00f3n del antiguo sistema colonial. \u201cMuchos deseaban descentralizar el imperio y colocar a Brasil como centro, lo cual va socavando las relaciones entre la metr\u00f3poli y la colonia, a punto tal de no poder ya definir centro y periferia\u201d, a\u00f1ade la investigadora.<\/p>\n<p>Las elites locales obtienen un estatus in\u00e9dito. La llegada a Brasil de la familia real en 1808 agiliz\u00f3 ese movimiento, al instaurar la rara situaci\u00f3n de una colonia que tambi\u00e9n era sede del imperio.<\/p>\n<p>\u201cLos temores ante la autonomizaci\u00f3n de los grupos locales no hicieron m\u00e1s que aumentar con la Revoluci\u00f3n Francesa y el avance de Napole\u00f3n, lo cual hizo que parte de la elite portuguesa pensara seriamente en ese cambio de roles como la \u00fanica forma de mantener el control de Brasil\u201d, dice Mello e Souza.<\/p>\n<p>En 1822, el proceso se consolid\u00f3. \u201cPero una parte del antiguo imperio reci\u00e9n se liber\u00f3 luego de un doloroso proceso de guerras civiles, tal como ocurri\u00f3 en \u00c1frica, donde fuerzas externas entraron en acci\u00f3n, a causa de la renuencia a negociar del r\u00e9gimen salazarista\u201d, recuerda Maxwell.<\/p>\n<p>Esa intransigencia, seg\u00fan el brasile\u00f1ista, dej\u00f3 pocas alternativas y, en la d\u00e9cada de 1970, cuando el imperio en \u00c1frica sucumbi\u00f3, subsistieron los enfrentamientos de la Guerra Fr\u00eda y el <em>apartheid<\/em> en Sud\u00e1frica, con Cuba, Estados Unidos y la ex URSS extendiendo sus conflictos por las antiguas colonias portuguesas.<\/p>\n<p>Ya hab\u00eda m\u00e1s espacio para decir que \u201cesta tierra mantendr\u00e1 su ideal\/ Transformarse en un inmenso Portugal\u201d, la bravata lusitana de <em>Fado tropical<\/em>, de Chico Buarque.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Dimensiones del Imperio Portugu\u00e9s (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1570\/dimensoes-do-imperio-portugues-investigacao-sobre-as-estruturas-e-dinamicas-do-antigo-sistema-colon\/\" target=\"_blank\">n\u00ba2004\/10367<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinadora\u00a0<\/strong>Laura de Mello e Souza \u2013 USP; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 578.580,17 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El imperio lusitano us\u00f3 la libertad de las elites locales para mantenerse","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[310],"coauthors":[117],"class_list":["post-60091","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60091","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60091"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60091\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60091"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60091"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60091"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=60091"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}