{"id":60230,"date":"2012-11-17T15:20:00","date_gmt":"2012-11-17T17:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=60230"},"modified":"2015-10-16T17:46:11","modified_gmt":"2015-10-16T20:46:11","slug":"c%c3%a1ncer-debilitado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/c%c3%a1ncer-debilitado\/","title":{"rendered":"C\u00e1ncer debilitado"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_60240\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-60240\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/054-057_Calcio_201-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"258\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/054-057_Calcio_201-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/054-057_Calcio_201-1-120x107.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/054-057_Calcio_201-1-250x222.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Steve Gschmeissner\/ Science Photo Library<\/span>Una c\u00e9lula de c\u00e1ncer de boca (<em>en rojo<\/em>), observada bajo el microscopio electr\u00f3nico de barrido<span class=\"media-credits\">Steve Gschmeissner\/ Science Photo Library<\/span><\/p><\/div>\n<p>El bombardeo de un tumor con rayos X puede impedir que \u00e9ste se difunda por el cuerpo. Pero se trata de un procedimiento delicado. Aunque la radioterapia elimine la mayor\u00eda de las c\u00e9lulas cancer\u00edgenas al da\u00f1ar el ADN e inducir su muerte, las pocas sobrevivientes pueden sufrir mutaciones que las hacen inmunes a los efectos de la radiaci\u00f3n y aumentan su capacidad de reproducci\u00f3n. De esa forma, el tumor vuelve a crecer, m\u00e1s velozmente y con mayor resistencia, y la \u00fanica opci\u00f3n de los m\u00e9dicos consiste en extirparlo por medio de una cirug\u00eda. Sin embargo, en el caso del c\u00e1ncer de cabeza y cuello, este \u00faltimo recurso generalmente es mutilador. Ocasiona da\u00f1os est\u00e9ticos, en la degluci\u00f3n, el habla, e incluso en la respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En busca de un modo m\u00e1s eficiente para combatir este tipo de tumor, un equipo multidisciplinario compuesto por 18 investigadores de Minas Gerais y de S\u00e3o Paulo desarroll\u00f3 una estrategia prometedora tendiente a sensibilizar a las c\u00e9lulas tumorales ante los efectos de la radiaci\u00f3n. Los resultados de esta investigaci\u00f3n, que se publicaron en mayo de este a\u00f1o en el <em>Journal of Cancer Science and Therapy<\/em>, y que a\u00fan se encuentran en fase precl\u00ednica, sugieren que la radioterapia, acompa\u00f1ada de un procedimiento que impide la libre circulaci\u00f3n de iones de calcio en el n\u00facleo de las c\u00e9lulas, puede reducir a la mitad el tiempo de exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n y disminuir dr\u00e1sticamente el riesgo de reincidencia del tumor.<\/p>\n<p>La estrategia fue concebida por la investigadora L\u00eddia Maria Andrade, bajo la supervisi\u00f3n de la bi\u00f3loga celular Maria de F\u00e1tima Leite, de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), y del inmun\u00f3logo Olindo Assis Martins Filho, del Centro de investigaciones Ren\u00e9 Rachou, dependiente de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz, en Belo Horizonte. Cuando todav\u00eda era una estudiante de odontolog\u00eda, Andrade tuvo la oportunidad de seguir de cerca el sufrimiento de pacientes con c\u00e1ncer de cabeza y cuello. Provocado principalmente por fumar y consumir alcohol, \u00e9ste es la octava mayor causa de muerte por c\u00e1ncer en el mundo. Tan s\u00f3lo el c\u00e1ncer de la cavidad oral afectar\u00e1 a m\u00e1s de 14 mil personas este a\u00f1o en Brasil, seg\u00fan estima el Instituto Nacional del C\u00e1ncer. El m\u00e9dico Jo\u00e3o Victor Salvajoli, especialista en radioterapia del Hospital Alem\u00e1n Oswaldo Cruz, de S\u00e3o Paulo, explica que en el tratamiento del c\u00e1ncer de cabeza y cuello la radioterapia generalmente se combina con una quimioterapia con sustancias que dejan a las c\u00e9lulas m\u00e1s susceptibles a la radiaci\u00f3n. Los efectos colaterales son una serie de lesiones en la piel y en la mucosa que pueden afectar gravemente la degluci\u00f3n, el gusto y la salivaci\u00f3n. Adem\u00e1s, existe un alto riesgo de reincidencia de la afecci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 2008, interesada en descubrir algo que pudiera disminuir a\u00fan m\u00e1s la resistencia de las c\u00e9lulas del c\u00e1ncer de cabeza y cuello a la radiaci\u00f3n, Andrade convoc\u00f3 a Leite, cuyas investigaciones durante la \u00faltima d\u00e9cada se han concentrado en el estudio del rol que desempe\u00f1an los iones de calcio del n\u00facleo celular en la multiplicaci\u00f3n de los tumores. As\u00ed, las investigadoras decidieron estudiar si el bloqueo del flujo de calcio nuclear disminuir\u00eda la resistencia a la radiaci\u00f3n de esas c\u00e9lulas.<\/p>\n<p><strong>Canales bloqueados<\/strong><br \/>\nLos iones de calcio son piezas fundamentales de la maquinaria que hace funcionar a las c\u00e9lulas. Una mayor o menor concentraci\u00f3n de calcio dispara o suprime una serie de procesos vitales, tales como la activaci\u00f3n de genes. Dentro de las c\u00e9lulas hay un org\u00e1nulo con varios compartimientos que almacenan iones de calcio al que se conoce con el nombre de ret\u00edculo endoplasm\u00e1tico. Las paredes de ese ret\u00edculo se encuentran repletas de prote\u00ednas, entre las cuales, algunas funcionan como canales. Se trata de los denominados canales del calcio, que permanecen cerrados la mayor parte del tiempo y s\u00f3lo se abren, dejando que los iones salgan hacia el citoplasma, cuando una sustancia espec\u00edfica, el inositol trifosfato, se une a ellos. Una vez pasada la necesidad, los iones de calcio son bombeados de regreso al interior del ret\u00edculo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/054-057_Calcio_201_novo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-111879\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/054-057_Calcio_201_novo-253x300.jpg\" alt=\"054-057_Calcio_201_novo\" width=\"253\" height=\"300\" \/><\/a>En 2003, en forma conjunta con cient\u00edficos de las Universidades de Cornell y Yale, en Estados Unidos, Leite describi\u00f3 en un art\u00edculo publicado en la revista <em>Nature Cell Biology<\/em> c\u00f3mo se controla al calcio del n\u00facleo celular en forma independiente del calcio ubicado en el resto de la c\u00e9lula. En el n\u00facleo hay otro reservorio de esos iones, denominado ret\u00edculo nucleoplasm\u00e1tico. En 2007, junto a sus colegas de Yale, la investigadora public\u00f3 un trabajo en el <em>Journal of Biological Chemistry<\/em> demostrando que el bloqueo de la salida del 70% del calcio del ret\u00edculo nucleoplasm\u00e1tico reduc\u00eda la reproducci\u00f3n de las c\u00e9lulas de un tumor de h\u00edgado implantado en ratones. \u201cEl tumor creci\u00f3 much\u00edsimo menos que lo normal\u201d, recuerda. \u201cSe sabe, desde hace mucho tiempo, que el calcio participa en diferentes fases de la multiplicaci\u00f3n de las c\u00e9lulas, en el denominado ciclo celular\u201d, explica. \u201cEl bloqueo del calcio interrumpe el ciclo celular y as\u00ed, la c\u00e9lula no logra dividirse\u201d.<\/p>\n<p>Tanto en el tumor de h\u00edgado como actualmente en las c\u00e9lulas de c\u00e1ncer de cabeza y de cuello cultivadas en laboratorio, el bloqueo del calcio se obtuvo mediante una t\u00e9cnica de ingenier\u00eda gen\u00e9tica. Con la ayuda de un adenovirus artificial, los investigadores indujeron a las c\u00e9lulas tumorales a producir dentro del n\u00facleo una prote\u00edna que imita a una parte de los canales de calcio que se unen al inositol trifosfato. Con casi todo el inositol trifosfato neutralizado por esas prote\u00ednas, la mayor\u00eda de los verdaderos canales de calcio del ret\u00edculo endoplasm\u00e1tico permanecen cerrados (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/054-057_Calcio_201_novo.jpg\" target=\"_blank\"><em>vea la infograf\u00eda<\/em><\/a>). Sin la cantidad necesaria de calcio, las c\u00e9lulas tumorales disminuyen su capacidad de reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este procedimiento suministr\u00f3 una ventaja adicional. El bloqueo del calcio redujo tan s\u00f3lo la proliferaci\u00f3n de las c\u00e9lulas tumorales. Las c\u00e9lulas sanas de las enc\u00edas, cuando son sometidas a la terapia g\u00e9nica, siguen reproduci\u00e9ndose normalmente. Seg\u00fan los investigadores, las c\u00e9lulas sanas se mostraron menos sensibles a la retenci\u00f3n del calcio nuclear. Esta constataci\u00f3n sugiere que una terapia que se base en esa estrategia podr\u00eda no afectar a los tejidos sanos situados alrededor del tumor.<\/p>\n<p><strong>Una prueba realista<\/strong><br \/>\nEn las pruebas, Andrade y el equipo del f\u00edsico Jony Marques Geraldo, del Instituto de Radioterapia S\u00e3o Francisco, de Belo Horizonte, irradiaron con rayos X los cultivos de c\u00e9lulas con sumo cuidado, para que cada una de \u00e9stas recibiera la misma cantidad de radiaci\u00f3n, ya que el experimento podr\u00eda desembocar en resultados err\u00f3neos en caso de que algunas c\u00e9lulas recibieran m\u00e1s o menos radiaci\u00f3n que otras. Tambi\u00e9n se tuvo el cuidado de intentar reproducir las condiciones reales de una radioterapia en seres humanos, un esfuerzo in\u00e9dito, seg\u00fan los investigadores, en las investigaciones <em>in vitro<\/em>. La irradiaci\u00f3n se realiz\u00f3 mediante sesiones diarias, con el mismo aparato de radioterapia que se utiliza con los pacientes con c\u00e1ncer, con los tubos de cultivo de las c\u00e9lulas dentro de una plataforma de acr\u00edlico con agua, que imitaba a un cuerpo humano con tumores. \u201cNuestra preocupaci\u00f3n se centr\u00f3 en que fuese m\u00e1s similar posible a la condici\u00f3n cl\u00ednica\u201d, dice Andrade.<\/p>\n<p>El resultado de la combinaci\u00f3n de las terapias fue bastante alentador. Los investigadores observaron en las c\u00e9lulas tratadas una disminuci\u00f3n los niveles de dos prote\u00ednas: la ADAM17 y la EFGR, asociadas con la resistencia a la radiaci\u00f3n. Todav\u00eda m\u00e1s importante fue comprobar un descenso de m\u00e1s del 90% en la formaci\u00f3n de nuevas colonias de c\u00e9lulas tumorales luego del tratamiento conjunto. En comparaci\u00f3n con el grupo control, s\u00f3lo con la radioterapia, se redujo en un 36% la formaci\u00f3n de colonias. Aun utilizando aproximadamente la mitad de la dosis est\u00e1ndar de radiaci\u00f3n, la probabilidad de sobrevida del tumor sigui\u00f3 siendo baja. Esto indica que el empleo conjunto de la radioterapia y de la prote\u00edna que bloquea al calcio del n\u00facleo en las c\u00e9lulas cancerosas podr\u00eda combatir tumores en forma m\u00e1s eficiente, exponiendo menos al paciente a los da\u00f1os causados por el tratamiento est\u00e1ndar.<\/p>\n<p>\u201cSe trata de una prueba de concepto muy elegante\u201d, comenta el onc\u00f3logo Roger Chammas, de la Universidad de S\u00e3o Paulo. Chammas incluso pone de relieve que, pese a que en el estudio se utilizaron c\u00e9lulas del c\u00e1ncer de cabeza y cuello, la terapia propuesta podr\u00eda aplicarse, en principio, a otros tipos de c\u00e1ncer resistentes a la radioterapia. Helena Segretto, onc\u00f3loga especialista en radiobiolog\u00eda de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), sostiene que la radioterapia asociada con el bloqueo del calcio detuvo el proceso de divisi\u00f3n de las c\u00e9lulas tumorales justamente en las fases en que ellas son m\u00e1s sensibles a la radiaci\u00f3n, induciendo un aumento en la muerte celular. \u201cLa mejora en la respuesta de las c\u00e9lulas tumorales a la radiaci\u00f3n es el gran anhelo de los m\u00e9dicos radioterapeutas\u201d, afirma.<\/p>\n<p>No obstante, todos los expertos coinciden en que a\u00fan queda un largo camino por recorrer hasta demostrar la factibilidad de esta estrategia. Segretto sostiene que, antes de los primeros ensayos con seres humanos, habr\u00e1 que experimentar con animales de laboratorio, en los cuales las c\u00e9lulas tumorales interact\u00faen con las sanas, para tener la certeza de que estas \u00faltimas realmente no ser\u00e1n afectadas por la terapia. \u201cLas primeras pruebas con animales han comenzado y los convenios para futuros ensayos con equipos del Hospital de Cl\u00ednicas de la UFMG ya se encuentran en curso\u201d, dice Leite.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nANDRADE, L.M. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.arca.fiocruz.br\/bitstream\/icict\/7340\/1\/Methylation%20of%20ASC%2c%20a%20Pro-apoptotic%20Gene%20Associates%20with%20NALP1%2c%20Inhibits%20Apoptosis%20in%20Human%20Colon%20Cancer%20-%20JCST-04-131.pdf.pdf\" target=\"_blank\">Nucleoplasmic calcium buffering sensitizes human squamous cell carcinoma to anticancer therapy<\/a>. <strong>Journal of Cancer Science and Therapy<\/strong>. 25 may. 2012.<br \/>\nRODRIGUES, M.A. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/17420246\" target=\"_blank\">Nucleoplasmic calcium is required for cell proliferation<\/a>. <strong>The Journal of Biological Chemistry<\/strong>. v. 282. 8 jun. 2007.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El confinamiento del calcio de las c\u00e9lulas deja al tumor m\u00e1s vulnerable ","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316],"coauthors":[103],"class_list":["post-60230","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60230","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60230"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60230\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60230"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60230"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60230"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=60230"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}