{"id":60312,"date":"2012-11-17T15:00:37","date_gmt":"2012-11-17T17:00:37","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=60312"},"modified":"2017-03-06T13:03:55","modified_gmt":"2017-03-06T16:03:55","slug":"la-salud-de-la-bah%c3%ada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-salud-de-la-bah%c3%ada\/","title":{"rendered":"La salud de la bah\u00eda"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_60332\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-60332\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"191\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-1-120x79.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-1-250x165.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">LUCIANO ANDRADE<\/span>Paisaje de Salvador de Bah\u00eda: atardecer en Ba\u00eda de Todos os Santos<span class=\"media-credits\">LUCIANO ANDRADE<\/span><\/p><\/div>\n<p>Eran pasadas las 11 del martes 16 de octubre cuando el barco piloteado por el qu\u00edmico Jailson Bittencourt de Andrade se detuvo junto a un banco de arena en el canal que conecta la bah\u00eda de Aratu con la inmensidad de las aguas esmeraldinas de Ba\u00eda de Todos os Santos. En la franja de arena expuesta por la marea baja, alrededor de 40 mujeres y algunos ni\u00f1os, todos de raza negra, se agachaban mirando hacia el suelo. Recog\u00edan mariscos. Con una cuchara o sencillamente con sus dedos, desenterraban un peque\u00f1o molusco al que llaman <em>chumbinho<\/em> o <em>papa-fumo<\/em> (<em>Anomalocardia brasiliana<\/em>), poco mayor que la u\u00f1a de un pulgar. Se precisan horas de trabajo, casi siempre bajo un t\u00f3rrido sol, para llenar un cesto grande con mariscos que, una vez limpios, pesan dos kilogramos y se los venden a 17 reales a los comerciantes de pescados de la zona. Como tienen bajo valor comercial, el <em>chumbinho<\/em> y otros mariscos, tales como la <em>lambreta <\/em>(<em>Phacoides pectinatus<\/em>) y el <em>sururu<\/em> (<em>Mytella falcata<\/em>), constituyen la principal fuente de prote\u00edna animal para casi 15 mil familias de pescadores y recolectores de moluscos de Ba\u00eda de Todos os Santos. Viviendo debajo de la l\u00ednea de la pobreza, muchas de esas familias se alimentan actualmente en forma similar a la de los primeros seres humanos que miles de a\u00f1os atr\u00e1s se establecieron en la costa de lo que ser\u00eda Brasil.<\/p>\n<p>Con todo, actualmente se recomienda consumir con moderaci\u00f3n los peces y mariscos capturados en Aratu, Itapagi, Suba y otras zonas muy industrializadas de Ba\u00eda de Todos os Santos. Est\u00e1n contaminados. Concentran algunos metales en niveles superiores a los aceptados por autoridades sanitarias tales como la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria. Muchos de esos metales son elementos qu\u00edmicos que, en concentraciones muy bajas, resultan esenciales para mantener la salud, pero, en niveles altos, pueden ser t\u00f3xicos. La ingesta de pescados y moluscos provenientes de \u00e1reas contaminadas algunas veces a la semana no alcanza para poner en riesgo la salud, sostienen los investigadores de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA), quienes, coordinados por Andrade, vienen mapeando durante los \u00faltimos a\u00f1os la contaminaci\u00f3n ambiental en Ba\u00eda de Todos os Santos. Pero los pescadores y recolectores de mariscos, que consumen frutos de mar casi a diario, se vuelven m\u00e1s vulnerables a desarrollar problemas de salud asociados con la exposici\u00f3n continua a elevadas concentraciones de algunos de esos metales.<\/p>\n<p>\u201cLos que corren mayores riesgos son los ni\u00f1os\u201d, coment\u00f3 Vanessa Hatje, coordinadora del Laboratorio de Oceanograf\u00eda Qu\u00edmica de la UFBA, quien acompa\u00f1\u00f3 la visita a los puntos de Ba\u00eda de Todos os Santos donde se realizaron las mediciones. \u201cSucede que la capacidad para diluir elementos qu\u00edmicos en el organismo se encuentra directamente relacionada con la masa corporal\u201d, explic\u00f3 la ocean\u00f3grafa, mano derecha de Andrade durante la primera fase del Proyecto Ba\u00eda de Todos os Santos. Este plan, proyectado para continuar hasta 2038, en el cual participan casi 50 investigadores, recaba las caracter\u00edsticas f\u00edsicas, biol\u00f3gicas, culturales e hist\u00f3ricas de la regi\u00f3n, y as\u00ed, colabora para una gesti\u00f3n sostenible de la bah\u00eda, la segunda del pa\u00eds en tama\u00f1o, tan s\u00f3lo menor que la de S\u00e3o Marcos, en el estado de Maranh\u00e3o.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/044-049_Baia_201-11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-111845\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/044-049_Baia_201-11-286x300.jpg\" alt=\"044-049_Baia_201-1\" width=\"286\" height=\"300\" \/><\/a>Entre 2006 y 2010, Hatje, el ocean\u00f3grafo Manuel Nogueira de Souza y Cl\u00e1udia Windm\u00f6ller, de la Universidad Federal de Minas Gerais, recolectaron moluscos en 34 puntos de Ba\u00eda de Todos os Santos. El an\u00e1lisis qu\u00edmico demostr\u00f3 que al menos cuatro elementos (ars\u00e9nico, zinc, selenio y cobre) aparecen en concentraciones relativamente altas en mariscos y ostras. Los moluscos m\u00e1s contaminados, seg\u00fan un art\u00edculo publicado en 2011 en el <em>Marine Pollution Bulletin<\/em>, hab\u00edan sido recogidos en Aratu, cerca del lugar en que las marisqueras trabajaban aquella ma\u00f1ana de octubre, y en el estuario del r\u00edo Suba\u00e9, al noroeste de all\u00ed.<\/p>\n<p>Hasta era de esperarse que fuera as\u00ed. La bah\u00eda de Aratu, situada unos 20 kil\u00f3metros al norte de Salvador, alberga uno de los tres puertos m\u00e1s transitados de Bah\u00eda de Todos os Santos. Se encuentra rodeada por industrias qu\u00edmicas, petroqu\u00edmicas, metal\u00fargicas y alimenticias, entre otras. A menos de 50 kil\u00f3metros hacia el nordeste, se emplaza el polo petroqu\u00edmico de Cama\u00e7ari, el mayor de Sudam\u00e9rica. En tanto, en el estuario del r\u00edo Suba\u00e9, en el extremo noroeste de la bah\u00eda, la principal fuente de contaminantes fue, durante un extenso per\u00edodo, la minera Plumbum, que fue desactivada en 1993, pero verti\u00f3 durante casi tres d\u00e9cadas cantidades significativas de plomo, cadmio, ars\u00e9nico y zinc en el Suba\u00e9.<\/p>\n<p>\u201cExist\u00edan pocos estudios, casi todos con circulaci\u00f3n restricta, sobre la contaminaci\u00f3n ambiental de la bah\u00eda\u201d, relata Andrade, quien coordina tambi\u00e9n el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda de Energ\u00eda y Medio Ambiente. \u201cEsas investigaciones se apoyaban en mediciones puntuales, que utilizaban t\u00e9cnicas distintas; ahora estamos estableciendo protocolos que permitir\u00e1n controlar su evoluci\u00f3n en el tiempo\u201d, dice el qu\u00edmico, quien a\u00f1os atr\u00e1s condujo un an\u00e1lisis de la calidad del aire en Ba\u00eda de Todos os Santos, a la que los abor\u00edgenes de la etnia Tupinamb\u00e1, que habitaban la regi\u00f3n antes del arribo de los europeos, llamaban Kirimur\u00ea.<\/p>\n<div id=\"attachment_60339\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-60339 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-2.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"153\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-2-250x132.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-2-120x63.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Luciano Andrade<\/span>Bajo un t\u00f3rrido sol: mujeres recogen mariscos en el canal de Aratu<span class=\"media-credits\">Luciano Andrade<\/span><\/p><\/div>\n<p>Su equipo de trabajo instal\u00f3 estaciones de medici\u00f3n de contaminantes en tres puntos: en la estaci\u00f3n de Lapa, una concurrida terminal de \u00f3mnibus en el centro de Salvador; en el puerto de Aratu, donde se desarrolla un intenso transporte de cargas y minerales; y en Bananeira, un poblado de pescadores con alrededor de mil habitantes situado en la isla de Mar\u00e9. El resultado, en cierto modo, sorprendi\u00f3. El aire de la estaci\u00f3n estaba m\u00e1s contaminado, como algunos pod\u00edan imaginar. Pero no se esperaba que el aire en Bananeira pudiese ser casi tan malo como el del puerto de Aratu, ubicado a cinco kil\u00f3metros. \u201cEn algunas horas del d\u00eda, parece como si los habitantes de Bananeira estuvieran dentro del puerto\u201d, dijo Andrade, se\u00f1alando un conjunto de viviendas entre plantaciones de bananos, mientras conduc\u00eda el barco por el canal que separa la isla de Mar\u00e9 y el puerto.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de medir los niveles de contaminantes en forma sist\u00e9mica y a largo plazo, los investigadores pretenden comprender la din\u00e1mica de transporte y destino de los contaminantes en la bah\u00eda y el impacto sobre los organismos vivos. Junto a Francisco Barros, del Laboratorio de Ecolog\u00eda Bent\u00f3nica de la UFBA, Hatje analiz\u00f3 la concentraci\u00f3n de metales en el agua, en los sedimentos y en la fauna de los tres principales r\u00edos que desembocan en la bah\u00eda \u2013el Jaguaripe, el Paragua\u00e7u y el Suba\u00e9. As\u00ed verificaron que Plumbum, aunque no opera desde hace tres d\u00e9cadas, todav\u00eda contamina el Suba\u00e9 y las \u00e1reas circundantes. En invierno, la lluvia lava los reservorios y amontonamientos de escoria de la antigua minera y transporta m\u00e1s contaminantes hacia el r\u00edo, que fluye a menos de 500 metros de distancia. Generalmente, los metales disueltos en el agua se adhieren a part\u00edculas en suspensi\u00f3n y se acumulan progresivamente en los sedimentos del lecho de los r\u00edos a medida que se avanza hacia su desembocadura. En algunos puntos, la concentraci\u00f3n alcanza niveles t\u00f3xicos para la fauna de bentos.<\/p>\n<p>\u201cEn una de las estaciones del estuario del r\u00edo Suba\u00e9 no hallamos seres vivos en el sedimento\u201d, dice Barros, quien ahora realiza pruebas para verificar si la desaparici\u00f3n de los bentos es consecuencia de la toxicidad del sustrato o un estr\u00e9s natural en aquel tramo del r\u00edo. \u00c9l descubri\u00f3 recientemente que los estuarios tropicales funcionan de manera diferente a los de los ambientes templados. En Ba\u00eda de Todos os Santos, la diversidad de especies de bentos \u2013moluscos, poliquetos y algunos peces\u2013 aumenta continuamente a medida que crece la salinidad del agua, mientras que en estuarios de Europa y Estados Unidos, la variedad de especies generalmente fluct\u00faa: es mayor en los tramos de alta y baja salinidad, y menor en los de salinidad intermedia.<\/p>\n<p>Como el aporte de agua de origen fluvial es peque\u00f1o comparado con el volumen total de la bah\u00eda, el intercambio de agua entre \u00e9sta y el oc\u00e9ano, debido a la acci\u00f3n de la marea, determina en gran medida la capacidad de diluci\u00f3n y dispersi\u00f3n de contaminantes y part\u00edculas de material en suspensi\u00f3n. En un intento por comprender minuciosamente la circulaci\u00f3n y el transporte de agua y materiales hacia dentro y fuera de la bah\u00eda, el ge\u00f3grafo Guilherme Lessa, experto en sedimentolog\u00eda, comenz\u00f3 el monitoreo de las corrientes que circulan en Ba\u00eda de Todos os Santos. Una vez al mes recorre 10 estaciones y mide las caracter\u00edsticas fisicoqu\u00edmicas (salinidad, temperatura y material en part\u00edculas), y recolecta plancton. En tres de las estaciones, un instrumento m\u00e1s sencillo, del tama\u00f1o de una linterna, registra permanentemente informaci\u00f3n sobre el material en suspensi\u00f3n y sobre la salinidad y la temperatura del agua. De esta manera, se espera establecer la direcci\u00f3n y la velocidad de las corrientes que mueven a las part\u00edculas en el interior de la bah\u00eda, en diferentes per\u00edodos del a\u00f1o. \u201cPretendemos verificar si en Ba\u00eda de Todos os Santos se est\u00e1 incorporando agua y material en part\u00edculas desde el oc\u00e9ano o si se verti\u00e9ndolo en \u00e9l\u201d, explica.<\/p>\n<p>Echando mano de datos de las corrientes recabados en 2003, Lessa midi\u00f3 la circulaci\u00f3n del agua entre la bah\u00eda de Aratu y Ba\u00eda de Todos os Santos. El an\u00e1lisis preliminar indica que, durante el invierno, corrientes m\u00e1s profundas trasladan agua desde la bah\u00eda mayor hacia la menor. En tanto, las aguas que originalmente se encontraban en Aratu fluyen hacia Ba\u00eda de Todos os Santos a trav\u00e9s de corrientes superficiales. Seg\u00fan Lessa, existen indicios de que en el verano el flujo se invierte.<\/p>\n<p>Todav\u00eda no puede saberse si lo que \u00e9l observ\u00f3 en esa \u00e1rea tambi\u00e9n vale para la comunicaci\u00f3n entre Ba\u00eda de Todos os Santos y el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico. Para fin de a\u00f1o, Lessa instalar\u00e1 equipos que miden el flujo de agua (corrent\u00f3metros) en dos sitios de la bah\u00eda, que complementar\u00e1n la informaci\u00f3n que se est\u00e1 recabando. \u00c9l calcula que se necesitar\u00eda recabar datos continuamente durante 15 a\u00f1os para mapear los ciclos de intercambio de agua entre la bah\u00eda y el oc\u00e9ano. Sucede que el clima, responsable de la alteraci\u00f3n de la velocidad y la direcci\u00f3n de los vientos, de las lluvias y de la salinidad en la regi\u00f3n costera, oscila en el Atl\u00e1ntico Sur seg\u00fan ciclos de 3 a\u00f1os, de entre 10 y 14 a\u00f1os y de 30 a\u00f1os de duraci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_60342\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-60342 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-4.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-4.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-4-120x132.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-4-250x276.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ruy Kikuchi\/ UFBA - Vanessa Hatje\/ UFBA<\/span>Instrumental para la medici\u00f3n de las caracter\u00edsticas fisicoqu\u00edmicas del agua (<em>al lado<\/em>) y banco de corales (<em>arriba<\/em>)<span class=\"media-credits\">Ruy Kikuchi\/ UFBA - Vanessa Hatje\/ UFBA<\/span><\/p><\/div>\n<p>Zelinda Le\u00e3o y Ruy Kikuchi, ge\u00f3logos de la UFBA que estudian la salud de los corales en la costa brasile\u00f1a, esperan que los datos sobre las corrientes marinas en la bah\u00eda ayuden a esclarecer lo que est\u00e1 ocurriendo con los corales. En Ba\u00eda de Todos os Santos existen dos grandes bancos de corales: uno en la regi\u00f3n interna, cercano a Ilha dos Frades; y otro en mar abierto, frente a la isla de Itaparica. En los \u00faltimos a\u00f1os, Le\u00e3o y Kikuchi observaron varios episodios de blanqueamiento de los corales.<\/p>\n<p>Los corales pierden su color natural y se vuelven blanquecinos cuando las algas microsc\u00f3picas que habitan en su interior, las zooxantelas, mueren o son eliminadas. Esas algas aportan el ox\u00edgeno y los nutrientes que les ayudan a los corales a producir un esqueleto calc\u00e1reo. Aunque no siempre significa la muerte del coral, el blanqueo es un indicio de que algo no anda bien. Kikuchi sospecha que el problema en Ba\u00eda de Todos os Santos radica en el aumento global de la temperatura del agua del mar, en episodios de aumento de las part\u00edculas en suspensi\u00f3n, que enturbian el agua y reducen la penetraci\u00f3n de la luz y, posiblemente, debido a la contaminaci\u00f3n qu\u00edmica. En 2011 los investigadores detectaron blanqueamiento en varios puntos cercanos al puerto de Salvador, que estaba siendo dragado. Asimismo, hace casi una d\u00e9cada constataron la desaparici\u00f3n de una de las ocho especies nativas de la costa brasile\u00f1a que habitan all\u00ed, el <em>Mussismilia braziliensis<\/em>. Recientemente, equipos de la UFBA, de la Uerj, de la Ufal y de la ONG Pr\u00f3-Mar detectaron la difusi\u00f3n del coral sol, una especie invasora adaptada a ambientes turbios.<\/p>\n<p>No es algo nuevo que las aguas y el ambiente del entorno de esa bah\u00eda pagan un alto precio por haber sido la puerta de entrada a Brasil. Desde que la expedici\u00f3n del navegante portugu\u00e9s Gaspar de Lemos ancl\u00f3 all\u00ed\u00a0 el 1\u00ba de septiembre de 1501, el D\u00eda de Todos los Santos para la tradici\u00f3n cat\u00f3lica, hubo sucesivas alteraciones. La fundaci\u00f3n de Salvador, en 1549 por Tom\u00e9 de Souza, enviado del rey de Portugal para erigir una ciudad fortaleza e iniciar la ocupaci\u00f3n de las tierras del Nuevo Mundo, aport\u00f3 los brazos y las hachas que transformaron en le\u00f1a y madera al exuberante bosque atl\u00e1ntico, ganando espacio para la ca\u00f1a y los ingenios azucareros, la unidad agroindustrial m\u00e1s avanzada del Brasil colonial. La alteraci\u00f3n m\u00e1s intensa, sin embargo, ocurrir\u00eda m\u00e1s tarde, con el hallazgo de petr\u00f3leo en la zona de Rec\u00f4ncavo Baiano y la instalaci\u00f3n, en 1950, de la refiner\u00eda Landulpho Alves, en el municipio de Mataripe, que conducir\u00eda al gobierno de Bah\u00eda a apostar por la petroqu\u00edmica como modelo de desarrollo econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Recientemente se reactiv\u00f3 el desarrollo industrial de la regi\u00f3n, mediante inversiones en un nuevo polo metalmec\u00e1nico, la ampliaci\u00f3n de los puertos y la construcci\u00f3n de astilleros. \u201cEn los \u00faltimos tiempos se han adoptado medidas de control destinadas a reducir la emisi\u00f3n de metales, pero se ha avanzado poco\u201d, explic\u00f3 Hatje al regreso de la expedici\u00f3n por la bah\u00eda. \u201cEn varios sectores, el alcantarillado termina en los r\u00edos y en la bah\u00eda sin tratamiento previo\u201d. A pesar de estos problemas, Ba\u00eda de Todos os Santos todav\u00eda conserva zonas bien preservadas, tales como la desembocadura del r\u00edo Jaguaripe, al sur de la isla de Itaparica. Su estado, en l\u00edneas generales, se considera bastante mejor que el de la bah\u00eda de Guanabara, en R\u00edo de Janeiro, que ocupa un \u00e1rea tres veces menor y est\u00e1 rodeada por una poblaci\u00f3n tres veces mayor. Pero Hatje teme que no permanezca as\u00ed por mucho tiempo. Antes que el barco ingresara en la d\u00e1rsena ella se lament\u00f3: \u201cCreo que las condiciones ambientales todav\u00eda van a empeorar mucho, antes de que comiencen a mejorar\u201d.<\/p>\n<p><strong>Un registro hist\u00f3rico y cultural<br \/>\n<\/strong>Mientras parte de los investigadores se dedica a conocer los aspectos f\u00edsicos y biol\u00f3gicos de Ba\u00eda de Todos os Santos, la etn\u00f3grafa Gal Meirelles y el historiador Caio Adan, ambos de la Universidad Estadual de Feira de Santana, se encargan, respectivamente, del registro de las caracter\u00edsticas culturales que comienzan a perderse y de datos hist\u00f3ricos desconocidos por el p\u00fablico.<\/p>\n<div id=\"attachment_60347\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-60347 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-6.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"212\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-6.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-6-120x88.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/044-049_Baia_201-6-250x183.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gal Meirelles\/ UEFS<\/span>Exhibici\u00f3n en la playa: fotos de la pesca cotidiana en exposici\u00f3n para la comunidad ribere\u00f1a<span class=\"media-credits\">Gal Meirelles\/ UEFS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Durante casi cinco a\u00f1os, Meirelles residi\u00f3 en la comunidad de Baiacu, en la isla de Itaparica, y registr\u00f3 el modo de vida y las diferentes t\u00e9cnicas utilizadas por los pescadores artesanales de Ba\u00eda de Todos os Santos, un conocimiento que parece no interesar a las nuevas generaciones. \u201cEn las comunidades falta el trabajo y los j\u00f3venes admiran la vida en Salvador, pero, si viajan a la capital, terminan en las changas y el subempleo\u201d, relata. De esa etnograf\u00eda de la pesca surgi\u00f3 el video <em>Pesca de mestres<\/em>, y la muestra fotogr\u00e1fica <em>O peixe nosso de cada dia<\/em> [<em>El pez nuestro de cada d\u00eda<\/em>], expuesta en la comunidad de los pescadores. Junto con el soci\u00f3logo Milton Moura, de la UFBA, ella trabaj\u00f3 en el registro fotogr\u00e1fico y en el video de los festejos tradicionales de la isla de Itaparica que conmemoran la independencia de Brasil.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ayud\u00f3 a Adan a investigar en archivos y museos de Brasil y de Europa. Al visitar los archivos en Bah\u00eda, R\u00edo de Janeiro, Portugal y Espa\u00f1a, ella tuvo acceso a unos 200 mapas trazados entre los siglos XVI y XX y comenz\u00f3 la documentaci\u00f3n del patrimonio cartogr\u00e1ficos de Ba\u00eda de Todos os Santos.<\/p>\n<p>En ese material hay reliquias, tales como un mapa de mediados del siglo XVII que muestra c\u00f3mo se dispon\u00edan las redes para la pesca del <em>xar\u00e9u <\/em>(<em>Caranx lugubris<\/em>), un pez grande cuya captura demandaba la participaci\u00f3n de decenas de hombres. O tambi\u00e9n una carta hallada en el archivo de Itamaraty, en R\u00edo, que indica la existencia de un canal que no se conoc\u00eda en la pen\u00ednsula de Itapagipe. Este canal, que no se sabe si efectivamente se construy\u00f3, facilitar\u00eda la navegaci\u00f3n entre la regi\u00f3n norte y el centro de Salvador.<\/p>\n<p>A partir del siglo XIX, Adan not\u00f3 que las cartas se vuelven m\u00e1s t\u00e9cnicas y espec\u00edficas. \u201cPosiblemente, para ayudar en la navegaci\u00f3n por la bah\u00eda\u201d, explica el historiador, quien proyecta describir el material recolectado y armar un banco de datos en internet, disponible para otros investigadores.<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00e9l, el an\u00e1lisis inicial de los mapas corrobora la idea de que Ba\u00eda de Todos os Santos desempe\u00f1\u00f3 una funci\u00f3n primordial para la formaci\u00f3n del estado de Bah\u00eda. Incluso durante mucho tiempo, se la consider\u00f3 como un espacio m\u00e1s amplio que el delineado por el accidente geogr\u00e1fico del mismo nombre.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nBARROS, F. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0141113612001547\" target=\"_blank\">Subtidal benthic macroinfaunal assemblages in tropical estuaries: Generality amongst highly variable gradients<\/a>. <strong>Marine Pollution Bulletin<\/strong>. oct. 2012.<br \/>\nHATJE, V.; BARROS, F. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0025326X12003165\" target=\"_blank\">Overview of the 20th century impact of trace metal contamination in the estuaries of Todos os Santos Bay: Past, present and future scenarios<\/a>. <strong>Marine Pollution Bulletin<\/strong>. jul. 2012.<br \/>\nSOUZA, M. M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0025326X11003791\" target=\"_blank\">Shellfish from Todos os Santos Bay, Bahia, Brazil: treat or threat?<\/a> <strong>Marine Pollution Bulletin<\/strong>. oct. 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Mapean las fuentes de contaminantes en Ba\u00eda de Todos os Santos","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[269,321,329,331],"coauthors":[5968],"class_list":["post-60312","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-ambiente-es","tag-oceanografia-es","tag-salud-publica","tag-sostenibilidad"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60312","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60312"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60312\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60312"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60312"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60312"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=60312"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}