{"id":60463,"date":"2012-11-17T16:20:54","date_gmt":"2012-11-17T18:20:54","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=60463"},"modified":"2017-03-06T13:31:20","modified_gmt":"2017-03-06T16:31:20","slug":"cooperaci%c3%b3n-multinacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cooperaci%c3%b3n-multinacional\/","title":{"rendered":"Cooperaci\u00f3n multinacional"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_60501\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-60501\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/066-069_Ind-Auto_201-7.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"230\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/066-069_Ind-Auto_201-7.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/066-069_Ind-Auto_201-7-120x95.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/066-069_Ind-Auto_201-7-250x198.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Laboratorio del centro de tecnolog\u00eda automovil\u00edstica de Bosch, en Campinas<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p>El sistema <em>flex fuel<\/em> fue \u00edntegramente desarrollado en los laboratorios brasile\u00f1os de la multinacional alemana Bosch y de la italiana Magneti Marelli. Esta tecnolog\u00eda, que permite que el autom\u00f3vil funcione con etanol, gasolina o cualquier mezcla entre ambos combustibles, es una creaci\u00f3n de ingenieros brasile\u00f1os y cont\u00f3 con el apoyo de las casas matrices en Alemania e Italia. Brasil, conocido por su car\u00e1cter pionero en el uso a gran escala de biocombustibles, fundamentalmente etanol de ca\u00f1a de az\u00facar, tambi\u00e9n intenta afirmarse como un polo de innovaci\u00f3n en el \u00e1rea de los componentes automovil\u00edsticos. Para ello, cuenta con el apoyo de varios centros de investigaci\u00f3n y desarrollo de industrias de autopartes instaladas en el pa\u00eds. Adem\u00e1s de Bosch y de Magneti Marelli, la alemana Mahle tambi\u00e9n trabaja en varios desarrollos, buena parte de ellos enfocados en el sector de los combustibles alternativos.<\/p>\n<p>Estos centros, en conjunto con las industrias automotrices instaladas en el pa\u00eds, desarrollar\u00e1n la tecnolog\u00eda necesaria para cumplir con el nuevo r\u00e9gimen automotor anunciado por el gobierno federal al comienzo de octubre. Por medio de ese acuerdo, los fabricantes de veh\u00edculos estar\u00e1n exentos del Impuesto a los Productos Industrializados (IPI) si presentan inversiones en investigaci\u00f3n y desarrollo en apartados tales como el de mayor eficiencia en el consumo de combustibles. Un avance que, de hecho, se reflejar\u00e1 en el futuro del sistema <em>flex<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cEl <em>flex fuel<\/em> constituye un ejemplo muy positivo\u201d, dice Celso Eduardo F\u00e1vero, jefe de ingenier\u00eda de desarrollo de los productos Bosch en el pa\u00eds. \u201cRecibo al menos una llamada por semana de gente de otros pa\u00edses indagando sobre biocombustibles. Las normas y productos para el etanol con que se rigen en el exterior, parten de Brasil. Eso significa que estamos transfiriendo tecnolog\u00eda\u201d, dice. El compromiso del sector brasile\u00f1o de ingenier\u00eda de Bosch con las tecnolog\u00edas destinadas a la utilizaci\u00f3n de alcohol combustible comenz\u00f3 en 1985, y a mediados de la d\u00e9cada siguiente la empresa instal\u00f3 el sistema <em>flex<\/em> en el primer autom\u00f3vil en el mundo (una unidad del modelo \u00d4mega, de General Motors Brasil) que pod\u00eda moverse con cualquier mezcla de etanol o gasolina. Los autom\u00f3viles <em>flex<\/em> salieron al mercado nacional en 2003, y cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, Bosch comenz\u00f3 a exportar sistemas <em>flex fuel<\/em> similares, que equipan modelos de la ensambladora de Peugeot, y se venden en Suecia y Francia. En esos pa\u00edses, la gasolina se mezcla con entre un 5% y un 85% de etanol.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/066-069_Ind-Auto_201-1_novo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-111904\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/066-069_Ind-Auto_201-1_novo-260x300.jpg\" alt=\"066-069_Ind Auto_201-1_novo\" width=\"260\" height=\"300\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Laura da Vi\u00f1a<\/span><\/a>La inversi\u00f3n en investigaci\u00f3n en la empresa recientemente condujo a una nueva bomba de combustible que se ubica en el tanque del auto para el sistema de alimentaci\u00f3n del motor. El reto de la empresa fue crear un componente m\u00e1s durable y con mejor desempe\u00f1o que el convencional \u2013Bosch controla alrededor del 80% del mercado de ese producto en Brasil. \u201cLas bombas que trabajan en motores <em>flex<\/em> sufren serios problemas de degradaci\u00f3n. El etanol es un combustible muy agresivo, que causa corrosi\u00f3n en algunos componentes del motor. Para que las bombas sean m\u00e1s resistentes, la soluci\u00f3n hallada por nuestro equipo consisti\u00f3 en aplicar un tratamiento superficial que protege a los componentes susceptibles al ataque del etanol\u201d, explica Ederson Conti, gerente de ingenier\u00eda de desarrollo de <em>software<\/em> en Bosch. Tal como ocurre con el sistema <em>flex<\/em>, la nueva bomba fue ideada por los ingenieros brasile\u00f1os, con la ayuda de otros de la matriz, en Alemania. \u201cFue un trabajo multidisciplinario y tambi\u00e9n multicultural\u201d, afirma Conti. El producto, que ya se utiliza a gran escala en las terminales instaladas en Brasil, se exporta hacia otros pa\u00edses, entre ellos Estados Unidos, Suecia y Tailandia.<\/p>\n<p>Los ingenieros\u00a0 de la divisi\u00f3n de amortiguadores de Magneti Marelli en Brasil tambi\u00e9n trabajan en conjunto con sus pares italianos en el desarrollo de nuevos productos. Uno de los m\u00e1s recientes es un amortiguador semiactivo con comando electr\u00f3nico de \u00faltima generaci\u00f3n que, desde 2009, equipa a dos modelos de alta gama del grupo Fiat, el Alfa Mito y el Lancia Delta. Lo novedoso del amortiguador semiactivo es que dota de mayor estabilidad al veh\u00edculo, pues cuenta con un centro de procesamiento y sensores ubicados en puntos estrat\u00e9gicos del auto.<\/p>\n<p>El producto comenz\u00f3 a desarrollarse en 2003 y el proyecto mec\u00e1nico de la pieza fue tarea de la divisi\u00f3n de amortiguadores de Brasil. El trabajo estuvo coordinado por la casa central, en Italia, que tambi\u00e9n proyect\u00f3 los sistemas electr\u00f3nicos y la l\u00f3gica de control. Un proveedor de Suecia fabric\u00f3 la electrov\u00e1lvula, un componente destinado al funcionamiento del sistema, y la unidad de Magneti Marelli en Polonia realiz\u00f3 el montaje\u00a0 y los ensayos finales del producto. \u201cEl centro t\u00e9cnico de amortiguadores de Mau\u00e1, S\u00e3o Paulo, es uno de los nueve centros de competencia de Magneti Marelli en el mundo. Esto se debe al hecho de que la especializaci\u00f3n en amortiguadores de nuestra unidad es antigua, incluso anterior a la adquisici\u00f3n de la empresa Cofap por parte de Magneti Marelli\u201d, comenta Luiz Bloem J\u00fanior, gerente de ingenier\u00eda de innovaci\u00f3n de la divisi\u00f3n de amortiguadores de Magneti Marelli. \u201cInteractuamos con equipos de otros pa\u00edses en proyectos de ingenier\u00eda simult\u00e1nea\u201d, dice Bloem. La empresa italiana adquiri\u00f3 la f\u00e1brica brasile\u00f1a Cofap en 1997. La multinacional controla el 72% del mercado de amortiguadores originales del pa\u00eds y produjo 29,6 millones de piezas en 2011.<\/p>\n<p>\u00c9sta tambi\u00e9n desarroll\u00f3, al comienzo de la d\u00e9cada pasada, un sistema para motores <em>flex<\/em> en Brasil, diferente de aqu\u00e9l provisto por Bosch. Mientras que el de la compa\u00f1\u00eda alemana utiliza un sensor f\u00edsico para tomar la lectura del combustible y determinar los par\u00e1metros de funcionamiento del motor, el de Magneti, denominado Software Flexfuel Sensor, emplea el recuento del ox\u00edgeno presente en los gases de escape y, as\u00ed, calibra el sistema para trabajar con las diferentes mezclas de alcohol y gasolina. \u201cLas investigaciones comenzaron en 1997 y el producto, fabricado \u00edntegramente en Brasil, sali\u00f3 al mercado en 2003. A partir de \u00e9ste, la unidad brasile\u00f1a de Magneti Marelli fue definida como un centro de referencia para el desarrollo de sistemas para combustibles alternativos. Recibimos muchas solicitudes de la matriz, y, si cualquier sucursal de la empresa en el mundo quiere realizar un desarrollo en el \u00e1rea, nos consultan a nosotros\u201d, dice Eduardo Campos, gerente comercial de la divisi\u00f3n <em>powertrain<\/em> de la empresa. Magneti Marelli tiene el 43% del mercado nacional de sistemas biocombustibles.<\/p>\n<p><strong>Para retener las impurezas<\/strong><br \/>\nEl centro de tecnolog\u00eda de la empresa Mahle, ubicado en el municipio de Jundia\u00ed, a 50 kil\u00f3metros de S\u00e3o Paulo, es considerado el centro de competencia mundial de la empresa en el desarrollo de filtros para combustibles alternativos. La divisi\u00f3n de I&amp;D de la empresa, una de las 30 mayores industrias autopartistas del mundo, forma parte de una red compuesta por ocho centros similares existentes en el mundo y est\u00e1 integrada por 230 t\u00e9cnicos e ingenieros. \u201cBrasil es el segundo mayor centro de tecnolog\u00eda de Mahle en cuanto a presupuesto, personal y productos\u201d, dice el brasile\u00f1o Ricardo Abreu, vicepresidente mundial de I&amp;D de Mahle. \u201cLa necesidad de desarrollar soluciones para el mercado brasile\u00f1o de biocombustibles hace que la unidad brasile\u00f1a cobre relevancia en t\u00e9rminos globales\u201d, dice.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/066-069_Ind-Auto_201-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-111905 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/066-069_Ind-Auto_201-21-300x177.jpg\" alt=\"066-069_Ind Auto_201-2\" width=\"300\" height=\"177\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Laura da Vi\u00f1a<\/span><\/a>Una de esas soluciones, actualmente en etapa final de desarrollo, es un filtro de combustible de nueva generaci\u00f3n para su aplicaci\u00f3n en motores <em>flex fuel<\/em>. La funci\u00f3n de estos filtros consiste en retener las impurezas presentes en el combustible que podr\u00edan afectar negativamente el funcionamiento del motor. La primera generaci\u00f3n de filtros <em>flex<\/em> estuvo lista en 2003. La segunda tiene la funci\u00f3n de duplicar o triplicar la vida \u00fatil del equipo, que actualmente es de unos 10 mil kil\u00f3metros, la mitad de la durabilidad de los filtros destinados a motores que andan \u00fanicamente con gasolina. \u201cHay tres razones para que la vida \u00fatil de los filtros de los autos impulsados con etanol o <em>flex<\/em> sea tan corta\u201d, explica Fabio Moreira, gerente de I&amp;D de la divisi\u00f3n de filtros y perif\u00e9ricos de motores de Mahle. \u201cLa primera se relaciona con la cantidad de contaminantes presentes en el etanol brasile\u00f1o, alrededor de un 40% mayor si se la compara con la gasolina. El segundo motivo radica en el consumo del veh\u00edculo <em>flex<\/em>, que es hasta un 30% mayor si se lo compara con el impulsado solamente con gasolina. Y la tercera raz\u00f3n est\u00e1 relacionada con la formaci\u00f3n de una sustancia gelatinosa en el filtro, que aparece debido a ciertas condiciones. Ese gel tapona la superficie filtrante y reduce su durabilidad\u201d, dice Moreira. Para sortear estos problemas, la empresa desarroll\u00f3 dos modelos de filtro, el Doble-Flex y el Flexible Packing. Ambos tuvieron buena aceptaci\u00f3n, pero hubo preferencia por el Flexible Packing. M\u00e1s all\u00e1 de contar con una mayor \u00e1rea filtrante y una vida \u00fatil estimada en 30 mil kil\u00f3metros, el conductor solamente cambia el cartucho del elemento filtrante \u2013elaborado con una especie de cart\u00f3n\u2013 conservando el cuerpo pl\u00e1stico del filtro. Los ensayos de durabilidad de la nueva pieza se realizar\u00e1n durante el segundo semestre de 2013 y, si todo sale bien, estar\u00e1 en el mercado en 2015.<\/p>\n<p>Pese a reconocer la importancia del trabajo de los centros de I&amp;D de algunas multinacionales del sector autopartista, el profesor Eduardo Vasconcellos, de la Facultad de Econom\u00eda, Administraci\u00f3n y Contabilidad de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FEA\/ USP), considera que a\u00fan falta mucho para que a Brasil se lo reconozca como un centro de referencia en el desarrollo de soluciones para la industria automovil\u00edstica. \u201cLas empresas de componentes automotores tienen diferentes posturas en relaci\u00f3n con el rol de sus subsidiarias en t\u00e9rminos de I&amp;D. Para m\u00ed, Brasil est\u00e1 en condiciones como para hacer mucho m\u00e1s que lo que generalmente permiten las casas matrices\u201d. El profesor Francisco Nigro, de la Escuela Polit\u00e9cnica de la USP, coincide con su colega de la FEA. \u201cNo nos estamos afirmando como un centro generador de tecnolog\u00eda en biocombustibles. Estamos intentando mejorar la eficiencia energ\u00e9tica de los motores de etanol, pero, cuando la comparamos con la de los motores de gasolina fabricados en el exterior, comprobamos que todav\u00eda estamos lejos\u201d, dice. \u00c9l se refiere, por ejemplo, a los motores de inyecci\u00f3n directa en que el combustible se inyecta a alta presi\u00f3n en la c\u00e1mara de combusti\u00f3n del motor. Esta clase de tecnolog\u00eda es se\u00f1alada como la sucesora de los motores actuales, ya que economiza combustible y disminuye la emisi\u00f3n de contaminantes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Empresas en Brasil producen autopartes con centros de I&#038;D de otros pa\u00edses","protected":false},"author":23,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[296,331],"coauthors":[116],"class_list":["post-60463","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-energia-es","tag-sostenibilidad"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60463\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60463"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=60463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}