{"id":60543,"date":"2012-11-17T19:05:02","date_gmt":"2012-11-17T21:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=60543"},"modified":"2017-03-06T13:45:06","modified_gmt":"2017-03-06T16:45:06","slug":"los-indeseables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-indeseables\/","title":{"rendered":"Los indeseables"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_60547\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-60547\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/080-083_Imigrantes_201-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/080-083_Imigrantes_201-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/080-083_Imigrantes_201-1-120x99.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/080-083_Imigrantes_201-1-250x207.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo del Museo Lasar Segall - IBRAM\/ MinC<\/span>Navio de emigrantes, de Lasar Segall (1939\/ 41), pintura al \u00f3leo con arena sobre tela, 230 x 275 cm<span class=\"media-credits\">Archivo del Museo Lasar Segall - IBRAM\/ MinC<\/span><\/p><\/div>\n<p>Cuando en 1995 se abri\u00f3 al p\u00fablico el Archivo Hist\u00f3rico de Itamaraty, parte de su documentaci\u00f3n revel\u00f3 que la instituci\u00f3n hab\u00eda participado en la pol\u00edtica racista y discriminatoria de extranjeros del Estado Novo, con lo cual se catapult\u00f3 el pasado del Ministerio de Relaciones Exteriores a la inc\u00f3moda posici\u00f3n de \u201cportero de Brasil\u201d. Una nueva investigaci\u00f3n, intitulada <em>Imigrante ideal<\/em> (Civiliza\u00e7\u00e3o Brasileira), del historiador F\u00e1bio Koifman, de la Universidad Federal Rural Fluminense (UFRF), exime a Itamaraty de toda responsabilidad por esa pol\u00edtica restrictiva. \u201cEs un equ\u00edvoco historiogr\u00e1fico, puesto que se ignora que, entre 1941 y 1945, el Servicio de Visado se encontraba a cargo del Ministerio de Justicia, el responsable real de la resoluci\u00f3n final de aceptaci\u00f3n o no de extranjeros\u201d, dice Koifman. \u00c9se fue el \u00fanico momento en la historia de la Rep\u00fablica que la atribuci\u00f3n no estuvo en el \u00e1mbito de Itamaraty.<\/p>\n<p>El investigador sostiene que es la primera vez que se analiza el rol central del Ministerio de Justicia, de su titular, el jurista Francisco Campos (1891-1968), y de Ernani Reis (1905-1954), dictaminador del ministerio, un bur\u00f3crata que, mediante su interpretaci\u00f3n, decid\u00eda, basado en la legislaci\u00f3n, qui\u00e9n ingresaba o no al pa\u00eds. Sus sugerencias casi siempre eran aceptadas por el ministro y se basaban en la selecci\u00f3n de los inmigrantes \u201cdeseables\u201d, que se encajaban en el proyecto de \u201cblanqueamiento\u201d de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a durante la dictadura de Vargas. Negros, japoneses y jud\u00edos, as\u00ed como tambi\u00e9n ancianos y deficientes, no entraban en el est\u00e1ndar instituido y eran rechazados como \u201cindeseables\u201d.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n de Koifman comenz\u00f3 cuando encontr\u00f3 el decreto ley 3.175, de 1941, que traspasaba el poder de decisi\u00f3n de las concesiones de visas del Ministerio de Relaciones Exteriores al Ministerio de Justicia. Pero el Servicio de Visado en s\u00ed no se cre\u00f3 por decreto, aunque exist\u00eda un papel firmado y todo. Sin embargo, no se lo instituy\u00f3 formalmente y su presupuesto proven\u00eda de otros organismos. \u201cSe lo cre\u00f3 para aislar a sus t\u00e9cnicos y tomar las decisiones en forma puramente t\u00e9cnica y fr\u00eda. Era m\u00e1s sencillo para ellos negar la visa que tener que decidir en el puerto\u201d, relata el historiador. \u201cTodo ese proceso no tom\u00f3 conocimiento p\u00fablico y es entonces cuando Francisco Campos le explica a Vargas por qu\u00e9 Brasil deber\u00eda restringir la inmigraci\u00f3n\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n<p>El personal de Itamaraty estaba obligado a informar al ministerio en detalle sobre las personas que solicitaban la visa y aguardar la decisi\u00f3n del ministro acerca de concederla o no. La desobediencia de los diplom\u00e1ticos a las directrices del ministerio provocaba la intervenci\u00f3n directa de Vargas, quien pod\u00eda ordenar un sumario administrativo o incluso la cesant\u00eda del infractor. \u201cEse control aument\u00f3 cuando se agrav\u00f3 la situaci\u00f3n europea debido a la guerra y a la escalada del antisemitismo en Alemania. Los jud\u00edos y los perseguidos pol\u00edticos comenzaron a abandonar Europa, generando un aumento de la demanda en los consulados. En esa instancia, la pol\u00edtica inmigratoria brasile\u00f1a se volvi\u00f3 contra ellos\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_60554\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-60554\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/080-083_Imigrantes_201-3.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"254\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/080-083_Imigrantes_201-3.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/080-083_Imigrantes_201-3-120x105.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/080-083_Imigrantes_201-3-250x219.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Maria Luiza Tucci Carneiro<\/span>Pasaporte cancelado por los nazis, pero aceptado por las autoridades brasile\u00f1as<span class=\"media-credits\">Archivo Maria Luiza Tucci Carneiro<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cAl comienzo del Estado Novo le correspond\u00eda a Itamaraty administrar la pol\u00edtica de visas, pero eso cambi\u00f3 a partir de 1941. Esa modificaci\u00f3n reflejaba el debate en la elite brasile\u00f1a al respecto de cu\u00e1l era el inmigrante \u2018deseable\u2019 para el \u2018perfeccionamiento\u2019 del pueblo brasile\u00f1o\u201d, relata Koifman. Vargas manifestaba abiertamente su simpat\u00eda por el ideario eugen\u00e9sico. En 1930, durante un discurso de la campa\u00f1a para la Presidencia, anticip\u00f3: \u201cDurante a\u00f1os pensamos en la inmigraci\u00f3n tan s\u00f3lo desde sus aspectos econ\u00f3micos. Ahora se hace oportuno obedecer a un criterio \u00e9tnico\u201d. En 1934, durante la [Asamblea Nacional] Constituyente, el <em>lobby<\/em> eugenesista, muy bien organizado, logr\u00f3 la aprobaci\u00f3n de art\u00edculos basados en las teor\u00edas racistas. El objetivo, entonces, eran los japonenses. En forma silenciosa se institucionaliz\u00f3 un sistema de cupos poe cada nacionalidad, que se manipul\u00f3 para restringir el ingreso de orientales en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u201cBrasil no fue el \u00fanico en adoptar medidas restrictivas contra los inmigrantes e incluso \u2018tard\u00f3\u2019 en implementarlas. Democracias tales como Estados Unidos y Canad\u00e1 ya lo hac\u00edan durante los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1920\u201d, recuerda el autor. Pero, una vez comenzado el proceso, fueron r\u00e1pidos. No satisfechos con las leyes de 1934, los sectores de la elite e intelectuales exigieron una mayor intervenci\u00f3n del Estado y una selecci\u00f3n m\u00e1s rigurosa en cuanto a la pol\u00edtica inmigratoria. El resultado fue el decreto ley 3.010, de 1938: se exig\u00eda al solicitante de visa que compareciese personalmente ante el c\u00f3nsul para que el diplom\u00e1tico evaluara al aspirante y acreditase si era blanco, negro, o si presentaba alguna deficiencia f\u00edsica. \u201cAlgunos sectores letrados de la sociedad brasile\u00f1a y muchos integrantes del gobierno, Vargas inclusive, consideraban que el problema del desarrollo brasile\u00f1o se relacionaba con la deficiente formaci\u00f3n \u00e9tnica del pueblo. Cre\u00edan que trayendo \u2018buenos\u2019 inmigrantes, o sea, blancos que se integrasen con la poblaci\u00f3n no blanca, Brasil, en 50 a\u00f1os se transformar\u00eda en una sociedad m\u00e1s pujante\u201d, comenta el investigador.<\/p>\n<p>El extranjero ideal era blanco, cat\u00f3lico y apol\u00edtico. Personalmente, Vargas prefer\u00eda a los portugueses. \u201cLa mayor\u00eda de los inmigrantes provenientes de Portugal era de origen modesto y contaba con una instrucci\u00f3n limitada, acostumbrados a la dictadura salazarista\u201d, dice Koifman. Eran europeos, pero sin \u201cideas revolucionarias\u201d, al contrario de los grupos intelectualizados originarios de Alemania, Francia, Austria, entre otros pa\u00edses, que publicaban reflexiones en peri\u00f3dicos y libros sobre los problemas nacionales. El ministro de justicia detestaba particularmente a los intelectuales extranjeros y lleg\u00f3 a proponer el cierre total de Brasil a la inmigraci\u00f3n mientras durase la guerra en Europa, una medida que el pragmatismo de Vargas rechaz\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cBrasil, que no fue responsable de que ocurrieran persecuciones en Europa o de las dificultades para la vida, no puede convertirse en un hospedante f\u00e1cil de la masa de refugiados. Ese <em>white trash<\/em> no nos sirve, desecho blanco que rechazan todos los pa\u00edses civilizados\u201d, arg\u00fc\u00eda Campos, a quien tambi\u00e9n se lo conoc\u00eda como \u201cChico Ci\u00eancia\u201d. \u201cUno de los inspiradores intelectuales del Estado Novo, influenciado por el fascismo portugu\u00e9s y el italiano, que defend\u00eda una legislaci\u00f3n inmigratoria calcada de las teor\u00edas eugen\u00e9sicas norteamericanas\u201d. Para Campos, a contramano del entusiasmo por la inmigraci\u00f3n en boga en el pa\u00eds desde el siglo XIX, los extranjeros s\u00f3lo retrasaban el desarrollo del pa\u00eds, eran \u201cpar\u00e1sitos\u201d que no aportaban nada al progreso nacional. \u201cLos jud\u00edos, por ejemplo, s\u00f3lo se dedicaban a actividades urbanas, al peque\u00f1o comercio. El problema radicaba en que Campos y Reis, inmediatamente se percataron que \u00e9sas eran las mismas actividades a las cuales se dedicaban los portugueses, se\u00f1alando a Vargas esa contradicci\u00f3n, para el enojo del dictador, que quer\u00eda inmigrantes de Portugal\u201d, comenta Koifman.<\/p>\n<p>Eso fue avalado por Campos, cuya ideolog\u00eda no se hallaba exenta de intereses personales. Chico Ci\u00eancia disputaba el favor de Vargas con Oswaldo Aranha, quien entonces estaba al frente de Itamaraty. Para denostar a su rival, machacaba diciendo que, pese a las restricciones, los extranjeros segu\u00edan ingresando en Brasil, lo cual era una prueba de la incompetencia de Itamaraty en la gesti\u00f3n del asunto migratorio. Y tuvo \u00e9xito: convenci\u00f3 al dictador de la validez de sus ideas y obtuvo el poder para seleccionar a los \u201cdeseables\u201d e \u201cindeseables\u201d desde su Secci\u00f3n de Visados. Sin embargo, no logr\u00f3 imponer el ideario eugen\u00e9sico que tanto admiraba, vi\u00e9ndose obligado a \u201ctropicalizarlo\u201d. \u201cLas razas admiradas por los americanos eran minor\u00eda en un pa\u00eds integrado mayoritariamente por grupos considerados \u201cinferiores\u201d, recuerda el historiador. Eso condujo a Campos a concentrarse en el combate contra los inmigrantes \u201cinfusibles\u201d que, supuestamente, presentaban un bajo grado de mestizaje y, por consiguiente, no serv\u00edan para el proyecto de \u201cblanqueamiento\u201d por mestizaje, entre ellos, los jud\u00edos.<\/p>\n<p>\u201cPero las restricciones a la entrada de los jud\u00edos, un tema recurrente en los estudios sobre la pol\u00edtica inmigratoria del Estado Novo, deben evaluarse en un contexto mayor, donde varios otros grupos igualmente fueron calificados como \u201cindeseables\u201d. As\u00ed como ser jud\u00edo dificultaba la obtenci\u00f3n de una visa, la comprobaci\u00f3n de la ausencia de esa condici\u00f3n tampoco constitu\u00eda una garant\u00eda para obtenerla\u201d, aclara Koifman. En opini\u00f3n del investigador, el antisemitismo de un fascista como Campos no era an\u00e1logo al racismo de los nazis. \u201cLuego de la Asonada Comunista de 1935, el Estado adopt\u00f3 una visi\u00f3n gen\u00e9rica de los jud\u00edos que los asociaba con el comunismo, un antisemitismo con trasfondo pol\u00edtico compartido por Vargas\u201d, sostiene el investigador. Seg\u00fan palabras de Campos: \u201cLos jud\u00edos se han aprovechado del descuido de las autoridades brasile\u00f1as. Aunque Brasil no es fascista ni nacionalsocialista, lo cierto es que esos elementos comunistas, socialistas, izquierdistas o liberales forman parte de un modelo que est\u00e1 lejos de convenirnos\u201d.<\/p>\n<p>Sin negar el antisemitismo de ciertos miembros individuales del gobierno y de la sociedad brasile\u00f1a, Koifman cree que el mejor criterio adoptado, frente a la \u201camenaza roja\u201d, era la supuesta capacidad o no de \u201cfusi\u00f3n\u201d de los inmigrantes. \u201cLa preocupaci\u00f3n radicaba en el potencial de uni\u00f3n de europeos blancos con descendientes de africanos o de abor\u00edgenes, condici\u00f3n \u00e9sta necesaria para lograr el \u2018perfeccionamiento\u2019 de las posteriores generaciones\u201d, comenta. \u201cEl Estado Novo no deseaba reproducir el racismo, por entonces muy com\u00fan en Estados Unidos y Europa. La segregaci\u00f3n deber\u00eda evitarse a cualquier costo, ya que dificultar\u00eda el mestizaje, la fuerza motriz del \u2018blanqueamiento\u2019, dice. Vargas no toleraba el racismo contra grupos \u00e9tnicos en territorio brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>Esa precauci\u00f3n tambi\u00e9n se fundaba en el mantenimiento de una buena imagen internacional, para congraciarse, especialmente con EE.UU., cuya pol\u00edtica racial para los dem\u00e1s no reflejaba su propia realidad interna. \u201cEn las d\u00e9cadas de 1930 y 1940, ser acusado de racista activo, situaba a cualquier naci\u00f3n, diplom\u00e1tico o intelectual, en una posici\u00f3n sospechosa de alinearse con las pol\u00edticas de exclusi\u00f3n de la Alemania nazi\u201d, explica la historiadora Maria Luiza Tucci Carneiro, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y autora del estudio referencial <em>O antissemitismo na era Vargas<\/em> (1987). \u201cDe cualquier manera, el Estado Novo, a trav\u00e9s del Ministerio de Justicia y con una pol\u00edtica nacionalista, no admit\u00eda fisuras, combatiendo a los grupos de inmigrantes, vistos como elementos de \u2018erosi\u00f3n\u2019. El ideal del r\u00e9gimen era la homogeneidad, en detrimento de la diversidad\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p><strong>Ambig\u00fcedades<\/strong><br \/>\nSeg\u00fan opina el brasile\u00f1ista Jeffrey Lesser, de la Emory University y autor de <em>A quest\u00e3o judaica no Brasil <\/em>(1995), hay que ser cauteloso al retratar las pol\u00edticas inmigratorias de la \u00e9poca bas\u00e1ndose tan s\u00f3lo en documentos oficiales, de Itamaraty o del Ministerio de Justicia. \u201cLos escritos constituyen una prueba de las ambig\u00fcedades que reg\u00edan esas pol\u00edticas. C\u00f3mo explicar, por ejemplo, el significativo ingreso de jud\u00edos inmediatamente despu\u00e9s de los decretos restrictivos y la singular inserci\u00f3n de esos grupos, junto con \u00e1rabes y japoneses, en el seno de la sociedad brasile\u00f1a hacia el final de los a\u00f1os 1930\u201d, se pregunta. Para \u00e9l, ocurrieron muchas incongruencias entre el discurso y la pr\u00e1ctica, generando curiosas paradojas. \u201cLos inmigrantes modificaron el discurso eugen\u00e9sico de blancura, que los discriminaba, en favor de sus intereses y lograron conquistar un espacio en la sociedad. Se dieron cuenta que ser blanco, en Brasil, era mejor que ser negro y tambi\u00e9n adoptaron la ret\u00f3rica eugen\u00e9sica\u201d.<\/p>\n<p>\u201cHay una serie de informes policiales sobre disputas entre extranjeros y negros. Los inmigrantes pobres no deseaban ser vistos como los nuevos esclavos y afirmaban sus superioridad atacando a los negros\u201d, relata Lesser. As\u00ed como los documentos cuentan una historia, en el cotidiano del Estado Novo, el movimiento xen\u00f3fobo no funcion\u00f3 tal como se pretende. El brasile\u00f1ista no niega el discurso contrario a la inmigraci\u00f3n ni el antisemitismo de la aristocracia brasile\u00f1a; empero, al estudiar casos reales, not\u00f3 que la acci\u00f3n del gobierno era m\u00e1s flexible que la letra \u201cdura\u201d de los decretos gubernamentales. \u201cUn buen ejemplo radica en que, previo a la entrada en vigencia, en 1934, de las leyes que restring\u00edan el ingreso de japoneses, el gobierno brasile\u00f1o puso sobre aviso al Ministro de Relaciones Exteriores de Jap\u00f3n. Un diplom\u00e1tico brasile\u00f1o le coment\u00f3 al ministro japon\u00e9s lo que iba a suceder y lo tranquiliz\u00f3 prometi\u00e9ndole que los orientales seguir\u00edan ingresando a Brasil, utilizando cupos de pa\u00edses tales como Finlandia, que pr\u00e1cticamente no los utilizaba\u201d, relata. Lesser estudi\u00f3 otros casos de \u201cvivezas brasile\u00f1as\u201d para sortear las trabas de la legislaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para el estadounidense, la historia m\u00e1s rocambolesca de esa flexibilidad que no est\u00e1 escrita en los archivos oficiales es la cooptaci\u00f3n secreta por parte de Itamaraty, de personal del consulado alem\u00e1n, para que falsificasen la firma del c\u00f3nsul, liberando inmigrantes para su ingreso en Brasil. \u201cEn una conferencia le endilgu\u00e9 al c\u00f3nsul su condici\u00f3n de nazi y algunos en el auditorio se indignaron, mostrando sus visas firmadas por aqu\u00e9l, a quien consideraban un h\u00e9roe, sin imaginar que eran falsificaciones\u201d, apunta.<\/p>\n<p>Koifman respeta la hip\u00f3tesis de Lesser sobre una \u201cnegociaci\u00f3n\u201d de las leyes, pero sostiene que los documentos del Servicio de Visado no avalan esa concepci\u00f3n. \u201cLa ley en efecto se aplic\u00f3, y la flexibilidad estaba condicionada al origen del inmigrante. Basta con analizar el poco conocido asunto de los suecos: ellos contaban con una colonia representativa en el pa\u00eds y tampoco manifestaban inter\u00e9s en emigrar hacia Brasil, pero el Servicio de Visado estaba particularmente interesado en su arribo\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n<p>Tal como revela el caso de un sueco que se enferm\u00f3 en un viaje, desembarc\u00f3 para tratarse y, cuando quiso darse cuenta, ya estaban tramitando su visa. \u00c9l no quer\u00eda quedarse en el pa\u00eds. \u201cSimult\u00e1neamente, mucha gente con todas las condiciones para emigrar, que contaba con los documentos necesarios, afrontaba postergaciones y opiniones que dificultaban su ingreso en caso de no encuadrarse como el \u201cinmigrante ideal\u201d. Esto demuestra que los criterios se apoyaban en la bandera de la eugenesia\u201d, explica. Para Koifman, esto desenmascara el discurso nacionalista y la flexibilidad en el cumplimiento de las leyes, lo que los reduce a su real dimensi\u00f3n: la utop\u00eda del mejoramiento \u00e9tnico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Estado Novo de Vargas ocultaba un proyecto de blanqueamiento","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[292,310],"coauthors":[684],"class_list":["post-60543","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-diplomacia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60543","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60543"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60543\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60543"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60543"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=60543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}