{"id":72795,"date":"2001-08-01T10:40:00","date_gmt":"2001-08-01T13:40:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/08\/01\/veneno-de-larva-contra-las-trombosis\/"},"modified":"2015-07-21T15:09:09","modified_gmt":"2015-07-21T18:09:09","slug":"veneno-de-larva-contra-las-trombosis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/veneno-de-larva-contra-las-trombosis\/","title":{"rendered":"Veneno de larva contra las trombosis"},"content":{"rendered":"<p>Investigadores del Instituto Butantan lograron aislar y clonar el componente responsable de los accidentes que causan el s\u00edndrome hemorr\u00e1gico en el sur de Brasil, ocasionados por el contacto con la larva\u00a0<em>Lonomia obliqua<\/em>. &#8220;Se trata de una prote\u00edna que ha recibido el nombre de lopap&#8221;, revela la farmac\u00e9utica Ana Marisa Chudzinski-Tavassi, coordinadora del grupo. Tres art\u00edculos, suscritos por el farmac\u00e9utico bioqu\u00edmico Cleyson Valen\u00e7a Reis y otros miembros del equipo y publicados en las revistas\u00a0<em>Lancet y Thrombosis Research<\/em> en 1999 y en junio pasado, coronan el trabajo de caracterizaci\u00f3n de la prote\u00edna, que se inici\u00f3 en 1996, con la disertaci\u00f3n de maestr\u00eda de Cleyson.<\/p>\n<p>Identificada la prote\u00edna, la atenci\u00f3n de los investigadores se concentra actualmente en su posible utilizaci\u00f3n como principio activo de un anticoagulante para el tratamiento de la trombosis. &#8220;Con el extracto de las cerdas de la\u00a0<em>Lonomia<\/em>, logramos disponer de una cantidad muy peque\u00f1a de lopap. Sin embargo, ya estamos desarrollando un m\u00e9todo para producirla a gran escala, a partir de bacterias gen\u00e9ticamente modificadas. Toda la biolog\u00eda molecular necesaria para ello fue establecida en el transcurso de este a\u00f1o. Con una gran cantidad del material, ser\u00e1 posible pensar en la fabricaci\u00f3n del medicamento&#8221;, revela Ana Marisa.<\/p>\n<p><strong>Epidemia en el sur<br \/>\n<\/strong>Desde 1989, m\u00e1s de mil accidentes causados por contacto con\u00a0<em>Lonomia obliqua<\/em> fueron registrados en la regi\u00f3n sur de Brasil. Caracterizado por el s\u00edndrome hemorr\u00e1gico, acompa\u00f1ado por una dr\u00e1stica disminuci\u00f3n de algunos factores de coagulaci\u00f3n, el fen\u00f3meno se torn\u00f3 alarmante. Dolor de cabeza, n\u00e1useas, dermatitis urticante, equimosis, hematomas, sangramientos en heridas recientes, y en enc\u00edas y narinas son las manifestaciones m\u00e1s comunes. Las m\u00e1s graves incluyen sangre en la orina y hemorragias abdominales, glandulares, pulmonares y cerebrales, que pueden ocasionar la muerte. La epidemia repercuti\u00f3 en la prensa, pero se cree que su dimensi\u00f3n fue subestimada, porque habiendo sucedido en la zona rural, muchos casos no fueron comunicados a las autoridades m\u00e9dicas.<\/p>\n<p>Conocida como oruga o ruga, la\u00a0<em>Lonomia obliqua<\/em> es una larva de color verdoso, con manchas y rayas, y que muchas veces se mimetiza con las plantas en las que habita. Sim\u00e9tricamente dispuestas a lo largo del dorso, la larva tiene cerdas en forma de espinas ramificadas y puntiagudas, de aspecto arb\u00f3reo. El contacto con esas cerdas, en donde se encuentra la prote\u00edna lopap, causa los accidentes. Y \u00e9stos se tornan graves porque dif\u00edcilmente la persona toca una sola larva, sino que entra en contacto con toda una colonia. Las consecuencias dependen entonces de la cantidad de orugas, de la intensidad del contacto y de la predisposici\u00f3n del paciente.<\/p>\n<p>Pero como se sabe desde los albores de la medicina, aquello que mata tambi\u00e9n puede salvar. La trombosis es la interrupci\u00f3n del flujo sangu\u00edneo ocasionado por la presencia de co\u00e1gulos. Como el contacto con esa oruga provoca el s\u00edndrome hemorr\u00e1gico, una sustancia que impidiera la formaci\u00f3n de co\u00e1gulos, o incluso los eliminara, podr\u00eda convertirse en el principio activo de un medicamento contra la trombosis. Ser\u00eda el caso del principio activo del veneno de la larva, la prote\u00edna lopap (sigla en ingl\u00e9s de\u00a0<em>Lonomia obliqua prothrombin activator protease<\/em> &#8211; o proteasa activadora de protrombina de la\u00a0<em>Lonomia obliqua<\/em>).<\/p>\n<p><strong>Reacci\u00f3n extra\u00f1a<br \/>\n<\/strong>Los investigadores obtuvieron la lopap por la purificaci\u00f3n del extracto de las cerdas de la larva. Verificaron,\u00a0<em>in vivo<\/em>, por microscop\u00eda intravital en ratas, que \u00e9sta provoca hemorragias. &#8220;\u00c9sta activa una sustancia de la sangre llamada protrombina, produciendo la trombina, enzima que desencadena el proceso de coagulaci\u00f3n&#8221;, dice Ana Marisa. Aqu\u00ed existe una contradicci\u00f3n aparente: exactamente por estimular una coagulaci\u00f3n exagerada, la lopap sustrae de la circulaci\u00f3n una gran cantidad de la sustancia que hace que la sangre se coagule, el fibrin\u00f3geno. Se instala la llamada coagulopatia de consumo &#8211; reacci\u00f3n del organismo que priva a la sangre de aquello que la hace coagularse.<\/p>\n<p>Cleyson Reis, principal responsable por la caracterizaci\u00f3n de la lopap, describe este proceso: &#8220;La lopap activa a la protrombina, formando trombina. La trombina exige la rotura de las mol\u00e9culas de fibrin\u00f3geno, produciendo fibrina, la materia prima de los co\u00e1gulos. Eso provoca una coagulaci\u00f3n intravascular diseminada (que ocasiona la trombosis). El organismo reacciona ante la presencia de los co\u00e1gulos, promoviendo una fibrin\u00f3lisis (destrucci\u00f3n de la fibrina) secundaria. Privada de los componentes que la llevan a coagularse, la sangre se torna incoagulable. Sobrevienen entonces las hemorragias que, en los accidentes con la larva, pueden incluso llevar a la muerte al paciente, debido a complicaciones renales y cerebrales&#8221;. Sin embrago, con un control riguroso de la dosis, la lopap podr\u00eda funcionar contra las trombosis sin provocar reacciones hemorr\u00e1gicas.<\/p>\n<p><strong>Orientaci\u00f3n fatal<br \/>\n<\/strong>El grupo llama la atenci\u00f3n para el hecho de que, en los accidentes con la\u00a0<em>Lonomia obliqua<\/em>, la destrucci\u00f3n de la fibrina es un fen\u00f3meno secundario, provocado por la reacci\u00f3n del organismo y no por el veneno. Esto es importante para diferenciar los casos registrados en Brasil de los ocurridos en Venezuela. En este \u00faltimo pa\u00eds, los envenenamientos son causados por otra especie, la\u00a0<em>Lonomia achelous<\/em>, en cuyo veneno, los investigadores venezolanos afirman haber encontrado componentes destructores de la fibrina.<\/p>\n<p>Con todo, con base en el modelo venezolano, en el inicio de la d\u00e9cada del 90 se recomend\u00f3 tratar tambi\u00e9n con antifibrinol\u00edticos a los individuos afectados en Brasil. Pero dichos medicamentos impiden la destrucci\u00f3n de la fibrina (fibrin\u00f3lisis) y la investigadora cuestiona en\u00e9rgicamente tal orientaci\u00f3n. &#8220;Usar antifibrinol\u00edticos implica matar a los pacientes. Los antibrinol\u00edticos impiden que se produzca la fibrin\u00f3lisis secundaria. Los co\u00e1gulos se acumulan y la persona acaba muriendo por coagulaci\u00f3n intravascular diseminada&#8221;.<\/p>\n<p>La investigadora habla con la autoridad de quien ya ha conducido un proyecto anterior financiado por la FAPESP, justamente para estudiar el envenenamiento en pacientes (<em>Determinaci\u00f3n de los Par\u00e1metros de Coagulaci\u00f3n y Fibrin\u00f3lisis en el Plasma de Pacientes Accidentados por Contacto<\/em> <em>con<\/em> Lonomia obliqua). Adem\u00e1s, agrega, los envenenamientos en Brasil han sido perfectamente tratados con el suero que el Butantan cre\u00f3, incluso antes de esta investigaci\u00f3n del grupo, que ahora pretende dar un paso adelante. Es que el suero actual es fabricado a partir del veneno total, y el equipo ya producido un nuevo suero, basado exclusivamente en la lopap.<\/p>\n<p>Este suero ya est\u00e1 siendo testeado en animales y puede ser una alternativa m\u00e1s &#8220;limpia&#8221;, pues responde a la prote\u00edna espec\u00edfica causante de los accidentes y no al complejo paquete de prote\u00ednas del veneno. &#8220;Despu\u00e9s de inocular el suero espec\u00edfico, queremos desafiar a los animales con el veneno total, de manera tal de probar que la lopap es realmente el factor m\u00e1s importante&#8221;, dice Ana Marisa. Pero la meta m\u00e1s ambiciosa contin\u00faa siendo, a partir de la lopap, crear un medicamento desfibrinogenante para combatir las trombosis. Ana Marisa sabe que existe un largo trayecto entre la prueba de un principio activo en animales &#8211; la fase actual &#8211; y la fabricaci\u00f3n de un remedio para el consumo humano a escala comercial, pero est\u00e1 entusiasmada.<\/p>\n<p><strong>Los Proyectos<br \/>\n<\/strong>Determinaci\u00f3n de los Par\u00e1metros de Coagulaci\u00f3n y Fibrin\u00f3lisis en el Plasma de Pacientes Accidentados por Contacto con la Larva Lonomia obliqua, y Prote\u00ednas de Venenos Animales que Interfieren en los Mecanismos de Coagulaci\u00f3n y Fibrin\u00f3lisis: An\u00e1lisis de Interacciones con Receptores Celulares<br \/>\n<strong style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Modalidad<br \/>\n<\/strong><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">L\u00ednea regular de auxilio a la investigaci\u00f3n<br \/>\n<\/span><strong style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Coordinadora<br \/>\n<\/strong><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Ana Marisa Chudzinski-Tavassi &#8211; Instituto Butantan<br \/>\n<\/span><strong style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">R$ 93.000,00<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El aislamiento de una prote\u00edna del veneno de la oruga que causa el s\u00edndrome hemorr\u00e1gico puede derivar en la producci\u00f3n de un medicamento anticoagulante","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-72795","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72795","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72795"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72795\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72795"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72795"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72795"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=72795"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}