{"id":72799,"date":"2001-08-01T10:00:00","date_gmt":"2001-08-01T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/08\/01\/un-nuevo-ritmo-en-la-tercera-edad\/"},"modified":"2016-02-01T14:53:25","modified_gmt":"2016-02-01T16:53:25","slug":"un-nuevo-ritmo-en-la-tercera-edad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-nuevo-ritmo-en-la-tercera-edad\/","title":{"rendered":"Un nuevo ritmo en la tercera edad"},"content":{"rendered":"<p>Las canas est\u00e1n empezando a aparecer en las cabezas de los brasile\u00f1os. De acuerdo con la tesis intitulada\u00a0<em>Ser Anciano en el Mundo: El Individuo y la Vivencia de Actividades F\u00edsicas como Medio de Afirmaci\u00f3n e Identidad Social<\/em>, defendida en la Facultad de Psicolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), un 15% de la poblaci\u00f3n de Brasil (34 millones) en el a\u00f1o 2025 tendr\u00e1 m\u00e1s 60 a\u00f1os. En ese per\u00edodo, se registrar\u00e1 un aumento promedio anual de un 6,5% de ancianos y, al mismo tiempo, una disminuci\u00f3n en los n\u00fameros absolutos de j\u00f3venes de entre 0 y 14 a\u00f1os.<\/p>\n<p>&#8220;Con el envejecimiento de la sociedad, los brasile\u00f1os van a convivir m\u00e1s con ancianos, permitiendo as\u00ed que las generaciones que maduren tengan un paradigma sobre qu\u00e9 es ser viejo&#8221;, observa Andr\u00e9a Kr\u00fcger Gon\u00e7alves, autora de la tesis. &#8220;Los ancianos de hoy tienen que crear par\u00e1metros, porque no ten\u00edamos una referencia. Adem\u00e1s, con el avance tecnol\u00f3gico, la gente vive cada vez m\u00e1s&#8221;, prosigue.<\/p>\n<p>La propuesta de la tesis, apoyada por la FAPESP, es justamente suministrar algunas pistas acerca de c\u00f3mo relacionarse mejor con esa fase de la vida, cada vez m\u00e1s larga. La apuesta de la investigadora se inclina hacia la actividad f\u00edsica. &#8220;Considero que para combatir la inercia a la cual los ancianos est\u00e1n confinados, nada mejor que el movimiento. Es una forma de postergar el reposo absoluto&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>De hecho, la investigaci\u00f3n va a contramano del espacio que a sociedad les asigna a los m\u00e1s viejos. En la tercera edad, de acuerdo con Andr\u00e9a, existe un proceso com\u00fan de vivencia negativa: jubilaci\u00f3n (ausencia de producci\u00f3n), viudez (muerte), cambios f\u00edsicos, como arrugas y canas (desgaste) y la ausencia de un rol espec\u00edfico. Tal coyuntura ser\u00eda un camino f\u00e1cil para la imagen despreciativa de los viejos, que est\u00e1 siempre asociada a la falta de utilidad y a la p\u00e9rdida de un papel social. &#8220;Son \u00e9sos los factores que desencadenan el prejuicio relacionado con el envejecimiento, tanto por parte de la sociedad, como por parte de los propios viejos&#8221;, justifica.<\/p>\n<p>El estudio de Andr\u00e9a parte del principio deque la participaci\u00f3n en actividades f\u00edsicas podr\u00e1 contraponerse a ese estereotipo y hacer que el rumbo de la tercera edad sea m\u00e1s positivo. &#8220;El principal objetivo es rescatar la autoestima de las personas con m\u00e1s de 60 a\u00f1os, a trav\u00e9s de la participaci\u00f3n en actividades f\u00edsicas. Esto se debe a que se conf\u00eda en su influencia en la identidad y, consecuentemente, en la afirmaci\u00f3n social&#8221;, explica la investigadora. Para realizar el trabajo, Andr\u00e9a Kr\u00fcger Gon\u00e7alves reuni\u00f3 a 20 ancianos para el curso &#8220;Actividades de Movimiento para la Tercer Edad&#8221;, ofrecido en la Universidad Abierta de la Tercera Edad de la USP.<\/p>\n<p>Pese a poner el foco en la actividad f\u00edsica, el trabajo no se concentr\u00f3 apenas en la cuesti\u00f3n del movimiento. &#8220;Eso ser\u00eda una limitaci\u00f3n. El proyecto tambi\u00e9n est\u00e1 fuertemente asociado a la convivencia con nuevas personas&#8221;, explica. En ese contexto, el trabajo adquiri\u00f3 otro objetivo complementario: el de realizar una interferencia directa en la vida de los participantes. Para ello, se destacaron las actividades para la reestructuraci\u00f3n de un concepto de s\u00ed positivo por parte del anciano, lo que podr\u00eda propiciar una conscientizaci\u00f3n del papel social a partir del hincapi\u00e9 en s\u00ed mismo y en su capacidad.<\/p>\n<p>&#8220;Ese concepto de s\u00ed es fuertemente relacionado con la sensaci\u00f3n de autoeficiencia &#8211; posibilitada por las actividades &#8211; y le permite a la persona asumirse como anciana a partir de una evaluaci\u00f3n de su situaci\u00f3n real de vida, que no ser\u00e1 vista como preponderantemente negativa&#8221;, afirma. Pese a que la profesora logr\u00f3 el objetivo central de elevar la autoestima de los participantes, la mayor parte de los ancianos continu\u00f3 negando el envejecimiento y reproduciendo la m\u00e1xima: &#8220;viejo con esp\u00edritu joven&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;El problema es que la actividad f\u00edsica estimulada por nuestro trabajo a\u00fan est\u00e1 vinculada, para ellos, a la negaci\u00f3n del envejecimiento&#8221;, eval\u00faa Andr\u00e9a. &#8220;Esa no me parece que sea la mejor soluci\u00f3n, porque las personas no reconocen directamente el aspecto positivo de envejecer bien. La persona deber\u00eda asumir que tiene 60 a\u00f1os y est\u00e1 en forma, pero no es eso lo que ocurre&#8221;, dice. La investigadora rechaza vehementemente la respuesta del anciano en el sentido de negar a\u00f1os de su existencia para sentirse satisfecho consigo mismo. &#8220;Nosotros llegamos a los 60 a\u00f1os de edad y decimos que nos sentimos como una persona de 30. Con ello, estamos matando la mitad de nuestra vida. No podemos arrojar por la borda todo ese tiempo&#8221;, sostiene.<\/p>\n<p>Pese a que no haya logrado probar su hip\u00f3tesis de hacer que el anciano acepte su bienestar con su edad real, Andr\u00e9a cree que obtuvo resultados relevantes. &#8220;Ellos salieron del curso con una relaci\u00f3n m\u00e1s positiva con ellos mismos y con los viejos en general&#8221;, afirma la investigadora. Seg\u00fan Andr\u00e9a, el hecho de que los participantes del curso &#8220;Actividades de Movimiento para la Tercera Edad&#8221; se inscribieron en la Universidad Abierta de la Tercera Edad ya es un indicador de la disposici\u00f3n de cada uno para mejorar su condici\u00f3n de vida. &#8220;Partimos del supuesto de que las personas buscan, o no, un curso de esa \u00edndole por necesidades personales&#8221;, justifica.<\/p>\n<p>El criterio de selecci\u00f3n, por tanto, fue la adhesi\u00f3n natural. Para la investigadora, las personas que buscan grupos de la tercera edad se interesan en esas actividades porque quieren sentirse desafiadas. &#8220;Ellos pretenden corroborar qu\u00e9 es lo pueden todav\u00eda hacer en la vida, aun siendo viejos. Creen claramente que es necesario saber sus l\u00edmites para sentirse capaces y vivos. Esa es una cuesti\u00f3n ya verificada en muchas otras investigaciones&#8221;, afirma. El perfil de los 20 participantes es bastante variado. La mayor\u00eda estaba entre los 60 y 69 a\u00f1os, con algunos superando los 70 a\u00f1os. Dieciocho eran mujeres y dos hombres. Una de las respuestas para la escasa presencia masculina en los grupos de la tercera edad reside en el hecho de que toda la producci\u00f3n del hombre, al lo largo de la vida, se orienta al trabajo. &#8220;Ellos tienen prejuicios con relaci\u00f3n a las actividades de cu\u00f1o meramente social, que no tengan un objetivo productivo&#8221;, eval\u00faa la profesora.<\/p>\n<p>De acuerdo con otras investigaciones realizadas sobre la tercera edad, es posible detectar que existe tambi\u00e9n un comportamiento diferente entre sexos, cuando se pierde al compa\u00f1ero. &#8220;La viudez es un aspecto muy fuerte para el anciano. La mujer casi siempre tiene un c\u00edrculo de relaciones mayor durante toda la vida. Por eso, est\u00e1 en mejores condiciones de buscar apoyo fuera de casa. Pero el hombre no. En general, se casa nuevamente, o muere enseguida despu\u00e9s&#8221;, explica Andr\u00e9a. &#8220;La mujer dif\u00edcilmente vuelve a casarse. Buena parte de ellas tuvo un casamiento impuesto por la familia y muchas se sienten m\u00e1s libres con la viudez&#8221;, continua.<\/p>\n<p>De los 20 participantes en el curso, nueve estaban casados, siete eran viudos y cuatro separados o divorciados. Los dos hombre eran casados. El tiempo de casamiento oscilaba entre 30 y 54 a\u00f1os. Todos ten\u00edan hijos y la mayor\u00eda tambi\u00e9n nietos. El nivel de escolaridad tambi\u00e9n era heterog\u00e9neo: siete hab\u00edan concluido la ense\u00f1anza b\u00e1sica, ocho finalizaron la ense\u00f1anza media y cinco llegaron al nivel superior. &#8220;Pese a esas diferencias, se lleg\u00f3 a una interacci\u00f3n muy buena, cosa que yo considero que es uno de los puntos positivos del curso&#8221;, observa la investigadora.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de iniciar el curso de actividad f\u00edsica, muchos participantes comenzaron a hacer cursos de idiomas, pintura e inform\u00e1tica en la propia USP. &#8220;Una acci\u00f3n fue llevando a la otra. Se lleg\u00f3 a un punto en el cual ellos ten\u00edan actividades todos los d\u00edas. Al comenzar a ocupar el tiempo, el resultado fue positivo, pues la familia brind\u00f3 una devoluci\u00f3n para esos trabajos&#8221;, revela.<\/p>\n<p>El abordaje de este estudio, de acuerdo con la investigadora, es fundamental en los d\u00edas de hoy, porque al mismo tiempo que el envejecimiento poblacional refleja un proceso de desarrollo de una sociedad, pode implicar tambi\u00e9n un grave problema social. &#8220;Si no se producen transformaciones socioecon\u00f3micas que posibiliten una mejora de las condiciones de vida y de bienestar general de las personas m\u00e1s viejas, tendremos un cuadro sumamente problem\u00e1tico en un futuro pr\u00f3ximo&#8221;, analiza.<\/p>\n<p>Ante este panorama, es complicado determinar cu\u00e1les son las mejores condiciones para una calidad habitacional para los ancianos -sobre todo, cuando \u00e9stos se quedan viudos. &#8220;Existe una interdependencia directa entre la elecci\u00f3n de vida y la situaci\u00f3n financiera de la persona. Pero si el anciano no tiene problemas mentales y tiene disposici\u00f3n para vivir solo, \u00e9sa es la mejor opci\u00f3n&#8221;, afirma Andr\u00e9a. Pero hay controversias. &#8220;Los que viven solos se quejan porque tienen un contacto muy distante con los hijos. Y los viejos que viven con los hijos dicen que no lograron tener una vida independiente&#8221;, eval\u00faa.<\/p>\n<p>Las posibilidades de elecci\u00f3n para los ancianos en Brasil, sin embargo, est\u00e1n muy lejos de ser las ideales: &#8220;La mayor parte de la poblaci\u00f3n de la tercera edad no puede optar por vivir sola o con los hijos. Las personas son impelidas por la familia y por sus condiciones econ\u00f3micas. Son esos dos aspectos los que determinan el modo de vida de los ancianos brasile\u00f1os&#8221;, dice la investigadora. &#8220;En Europa es com\u00fan que los ancianos vivan solos, porque existe una infraestructura mayor y mayor respeto. En Lisboa, ellos ya son incluso acompa\u00f1ados por Internet&#8221;, cuenta. Andr\u00e9a identifica que el cambio del cuadro poblacional del mundo tambi\u00e9n es el resultado del aumento de la expectativa de vida actual -bien diferente a la que se ten\u00eda hace 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p>&#8220;En los pa\u00edses desarrollados, ya se est\u00e1n discutiendo los problemas de la cuarta edad, a partir de los 80 a\u00f1os&#8221;, dice Andr\u00e9a. &#8220;Desde los a\u00f1os 60 en adelante, Europa empez\u00f3 a lidiar mejor con la tercera edad. Ellos tampoco ten\u00edan esa referencia del envejecimiento&#8221;, dice. Para la profesora, ese aumento de la cantidad de ancianos ha llevado tambi\u00e9n a una mejor convivencia con la edad que las propias personas tienen. &#8220;El estigma del envejecimiento est\u00e1 disminuyendo. Las personas mayores est\u00e1n intentando hacer las mismas cosas quehac\u00edan cuando eran j\u00f3venes&#8221;, afirma la investigadora. \u00c9sa es la actitud adecuada, de acuerdo con ella, porque la persona ser\u00e1 siempre la misma, solo que viviendo diferentes momentos de su vida.<\/p>\n<p>&#8220;La dial\u00e9ctica de la vida atraviesa todas las edades. Todas esas edades muestran las dos caras de la moneda&#8221;, afirma. &#8220;Existen las ausencias de la vejez, pero es posible encontrar encantos en la falta de obligaciones de trabajo, con su rigor horario, o en la despreocupaci\u00f3n por criar un hijo, ya que la relaci\u00f3n con los nietos es solo de amor&#8221;, eval\u00faa.<\/p>\n<p>A pesar de las mejores condiciones de los ancianos, la investigadora considera que los medios tienen un papel bastante importante y negativo en el fortalecimiento de los prejuicios contra los viejos, que a\u00fan son enormes. &#8220;Los medios de comunicaci\u00f3n exacerban mucho la propaganda del rejuvenecimiento, principalmente en la cuesti\u00f3n de la imagen f\u00edsica&#8221;, analiza. &#8220;Pero la verdad tambi\u00e9n que los j\u00f3venes sufren una presi\u00f3n mucho mayor con relaci\u00f3n a ese dilema. Con poca edad, ya temen por el futuro&#8221;, concluye.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\nSer Anciano en el Mundo: El Individuo y la Vivencia de Actividades F\u00edsicas como Medio de Afirmaci\u00f3n e Identidad Social\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/87087\/ser-idoso-no-mundo-o-individuo-idoso-e-a-afirmacao-de-sua-existencia-na-sociedade\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a096\/01475-5<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nBeca de doctorado;\u00a0<strong>Coordinadora\u00a0<\/strong>Ecl\u00e9a Bosi &#8211; Facultad de Psicologia da USP;\u00a0<strong>Investigadora\u00a0<\/strong>Andr\u00e9a Kr\u00fcger Gon\u00e7alves<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La importancia de la actividad f\u00edsica para la autoestima de los ancianos","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-72799","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72799","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72799"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72799\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72799"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72799"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72799"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=72799"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}