{"id":72837,"date":"2001-10-01T00:00:00","date_gmt":"2001-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/10\/01\/menos-muerte-en-el-aire\/"},"modified":"2015-02-23T13:41:16","modified_gmt":"2015-02-23T16:41:16","slug":"menos-muerte-en-el-aire","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/menos-muerte-en-el-aire\/","title":{"rendered":"Menos muerte en el aire"},"content":{"rendered":"<p>La simple reducci\u00f3n en un 10% de la concentraci\u00f3n de dos contaminantes -el material en part\u00edculas en suspensi\u00f3n (humo negro) y el ozono-, mediante tecnolog\u00edas alternativas ya disponibles a la quema de combustibles f\u00f3siles, ser\u00eda suficiente para evitar, en cuatro grandes ciudades de Am\u00e9rica, 64 mil muertes prematuras, 65 mil casos de bronquitis cr\u00f3nica y 37 millones de inasistencias al trabajo en los pr\u00f3ximos 20 a\u00f1os. Por a\u00f1adidura, esto redundar\u00eda en una importante reducci\u00f3n de los gastos y en mejoras en la econom\u00eda en general.<\/p>\n<p>La voz de alerta no proviene esta vez de los ecologistas. Son epidemi\u00f3logos de Estados Unidos, Chile, M\u00e9xico y Brasil los que est\u00e1n llamando la atenci\u00f3n hacia la necesidad de contener el recalentamiento global y sus desastrosas consecuencias, provocadas por la emanaci\u00f3n de los gases que provocan el efecto invernadero. Al estudiar los efectos de la poluci\u00f3n ambiental sobre la salud de las poblaciones de Nueva York, Ciudad de M\u00e9xico, Santiago de Chile y S\u00e3o Paulo, los investigadores demostraron que la reducci\u00f3n de las emisiones de los gases del efecto invernadero, tal como prev\u00e9 el Protocolo de Kyoto, generar\u00eda beneficios inmediatos para la salud p\u00fablica.<\/p>\n<p>El objetivo de los investigadores -que produjeron estimaciones cuantitativas a partir de trabajos ya publicados- consisti\u00f3 en reunir argumentos que ayuden a resolver el actual impasse en las discusiones sobre el Protocolo de Kyoto. Tal empresa junt\u00f3 a Luis Cifuentes, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile, en Santiago; V\u00edctor H. Borja-Aburto, de la Secretar\u00eda de Salud de la Ciudad de M\u00e9xico; George Thurston, de la New York University School of Medicine, de Nueva York; Devra Le Davis, de la Carnegie Mellon University de Pittsburgh, Estados Unidos; y Nelson da Cruz Gouveia, del Departamento de Medicina Preventiva de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM-USP).<\/p>\n<p>Para cumplir con la meta de Kyoto, los pa\u00edses signatarios tienen plazo hasta 2008-2012 para reducir por lo menos en un 5% sus emisiones contaminantes en relaci\u00f3n con el volumen emanado en 1990. Esto puede redundar en cambios en los patronesde crecimiento econ\u00f3mico en t\u00e9rminos de quema de combustibles. Con todo, pr\u00e1cticamente todos los pa\u00edses adhirieron, con excepci\u00f3n de Estados Unidos, que, aun aislado en esa posici\u00f3n, puede comprometer los objetivos de dicho acuerdo internacional. &#8220;Estados Unidos por s\u00ed solo responde por cerca de un cuarto de las emisiones de todo el planeta&#8221;, recuerda Gouveia.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n, divulgada en un art\u00edculo que el grupo public\u00f3 en la revista<em>Scienc<\/em> del 17 de agosto, muestra que si Estados Unidos redujera sus emanaciones en la proporci\u00f3n combinada en el Protocolo, podr\u00eda evitar, de inmediato, 18.700 muertes y 3 millones de faltas al trabajo por a\u00f1o.Pese a que, tanto el estudio como las proyecciones -para el per\u00edodo 2001-2020- se basan solamente en datos de las cuatro metr\u00f3polis, el debate fue ampliado con datos de otros pa\u00edses y estimaciones de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), que vaticinan 8 millones de muertes vinculadas con la contaminaci\u00f3n hasta 2020.<\/p>\n<p>Al final -y contrariando a la teor\u00eda de aquellos que pretenden descalificar los efectos de la reducci\u00f3n de emisiones por ser lentos, excesivamente caros y reducidos- ellos afirman categ\u00f3ricamente que la adopci\u00f3n gradual de tecnolog\u00edas de producci\u00f3n de energ\u00eda limpia generar\u00eda beneficios inmediatos para cerca de 3 mil millones de habitantes de los centros urbanos. &#8220;Si los pa\u00edses adoptasen hoy mismo las medidas disponibles de combate a la contaminaci\u00f3n, como la mejora del transporte p\u00fablico, el uso combustibles m\u00e1s limpios y la adopci\u00f3n de tecnolog\u00edas para la reducci\u00f3n de las emanaciones de los veh\u00edculos, comenzar\u00edan inmediatamente a salvar vidas y a prevenir un gran n\u00famero de enfermedades limitativas, que tienen serias implicaciones socioecon\u00f3micas.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Los veh\u00edculos culpabilizados<br \/>\n<\/strong>Los principales contaminantes atmosf\u00e9ricos son el material en part\u00edculas en suspensi\u00f3n (compuesto por polvo y part\u00edculas inhalables resultantes de la quema de combustibles), mon\u00f3xido de carbono (CO), di\u00f3xido de azufre (SO2), di\u00f3xido de nitr\u00f3geno (NO2) y ozono (O3), que en la alta atm\u00f3sfera protege a la Tierra de los rayos ultravioletas, pero en la baja atm\u00f3sfera es extremadamente perjudicial para el hombre, para los animales y para las plantas. En S\u00e3o Paulo, en donde circula un 30% del parque automotor nacional -y al igual que en las dem\u00e1s metr\u00f3polis estudiadas-, los mayores responsables por la poluci\u00f3n son los veh\u00edculos automotores. &#8220;\u00c9stos despiden en la ciudad el 98% del mon\u00f3xido de carbono, cerca del 60% del material en part\u00edculas y entre el 50% y el 90% de los otros contaminantes&#8221;, revela Gouveia.<\/p>\n<p>La calidad del aire de la ciudad de S\u00e3o Paulo ya ha sido peor. En la d\u00e9cada del 80, el nivel medio de material en part\u00edculas en suspensi\u00f3n era de alrededor de 75 mg\/m\u00b3 (miligramos por metro c\u00fabico), muy por encima de los 50 mg\/m\u00b3 considerados como l\u00edmite aceptable por la OMS. Con la incorporaci\u00f3n de los veh\u00edculos que utilizan alcohol como combustible, menos contaminantes, y la adici\u00f3n de alcohol anidro a la gasolina como antidetonante, en lugar del t\u00f3xico plomo tetraetila, el promedio anual de material en part\u00edculas se redujo -oscila entre 50 y 60 mg\/m\u00b3-, a pesar del aumento del parque automotor. Contribuy\u00f3 para esta mejora la resoluci\u00f3n federal de 1986, que cre\u00f3 el Programa de Control de la Contaminaci\u00f3n del Aire por Veh\u00edculos Automotores (Proconve), que impuso l\u00edmites cada vez menores de emanaci\u00f3n de contaminantes para veh\u00edculos nuevos.<\/p>\n<p>Actualmente, seg\u00fan la Compa\u00f1\u00eda de Tecnolog\u00eda de Saneamiento Ambiental (Cetesb), los autom\u00f3viles contaminan un 90% menos que en losa\u00f1os 80. Pero aun as\u00ed, S\u00e3o Paulo es unade las metr\u00f3polis m\u00e1s contaminadas: una investigaci\u00f3n del Imperial College de Londres la ubica en el quinto lugar en una lista encabezada por El Cairo (Egipto), seguida por Changai (China), Ciudad de M\u00e9xico y Karachi (Paquist\u00e1n). En mejor situaci\u00f3n se encuentran Nueva York, en el 11\u00ba lugar, y Londres, en el 12\u00ba, probablemente gracias a la buena infraestructura de transporte de pasajeros -principalmente el metro.<\/p>\n<p><strong>Circulaci\u00f3n alternada: in\u00fatil<br \/>\n<\/strong>Bajo pena de multa, desde 1996 hasta 1998 se les prohibi\u00f3 a los paulistanos usar sus coches un d\u00eda a la semana durante el invierno (una medida del gobierno del estado) de acuerdo con la cifra final de la patente. Mientras que el actual sistema municipal de circulaci\u00f3n alternada procura reducir congestionamientos, el sistema estadual pretend\u00eda disminuir la contaminaci\u00f3n. &#8220;Incluso retirando de las calles un 20% del parque de veh\u00edculos livianos por d\u00eda, la medida no surti\u00f3 el efecto esperado&#8221;, dice Gouveia.<\/p>\n<p>El investigador compar\u00f3 los \u00edndices de poluci\u00f3n ambiental de agosto en los tres a\u00f1os del sistema de alternaci\u00f3n con el de los tres a\u00f1os anteriores. La contaminaci\u00f3n se redujo de hecho cerca de un 17%, pero no necesariamente debido al sistema. Seg\u00fan este estudio, la reducci\u00f3n fue el resultado, en buena medida, de una conjunci\u00f3n de factores ambientales -temperatura, humedad del ambiente, lluvias y vientos-, que contribuyeron en la dispersi\u00f3n de los contaminantes.<\/p>\n<p>Para Gouveia, el sistema de circulaci\u00f3n alternada fracas\u00f3 por haber omitido a los mayores contaminadores, los cerca de 400 mil veh\u00edculos diesel que arrojan 12,4 mil toneladas de material en part\u00edculas por a\u00f1o en la regi\u00f3n metropolitana de S\u00e3o Paulo. La experiencia tampoco tuvo mucho \u00e9xito en la Ciudad de M\u00e9xico ni en Santiago de Chile. &#8220;Cuanto m\u00e1s tiempo dura la rotaci\u00f3n, menos efecto tiene&#8221;, dice. Pero no se descarta esa restricci\u00f3n en casos de crisis aguda, como ocurre en Par\u00eds y en otras ciudades europeas. &#8220;Pero aun as\u00ed, como medida aislada, \u00e9sta genera pocos beneficios.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Ni\u00f1os y ancianos<br \/>\n<\/strong>Gouveia concluy\u00f3 un proyecto en el que eval\u00faa los efectos en las franjas de edades m\u00e1s afectadas -ni\u00f1os y ancianos- y los resultados de la rotaci\u00f3n en el uso de veh\u00edculos a nivel estadual, comparando la evoluci\u00f3n de los \u00edndices de los principales contaminantes con las internaciones hospitalarias de ni\u00f1os de hasta 5 a\u00f1os y ancianos con m\u00e1s de 64 a\u00f1os entre 1996 y 1998. El cruzamiento de las mediciones de las 12 estaciones de monitoreo del aire de la Cetesb con los registros de las internaciones hospitalarias del Sistema \u00danico de Salud (SUS) mostr\u00f3, por ejemplo, que los mayores \u00edndices de internaciones y de contaminaci\u00f3n coincidieron con el invierno. Las bajas temperaturas favorecen de por s\u00ed el aumento de cuadros agudos y muertes por enfermedades respiratorias, y la poluci\u00f3n ambiental solamente agrava esa situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hubo un aumento de las internaciones de ancianos con enfermedades circulatorias relacionado con los altos niveles de mon\u00f3xido de carbono, que diminuye la oxigenaci\u00f3n de la sangre y puede ser mortal en un ambiente cerrado. En ni\u00f1os y ancianos, las internaciones ocasionadas por enfermedades respiratorias fueron asociadas al mon\u00f3xido de carbono, part\u00edculas inhalables en suspensi\u00f3n y di\u00f3xido de azufre. &#8220;En general, durante los d\u00edas m\u00e1s contaminados, el n\u00famero de internaciones por dolencias respiratorias crece cerca de un 10%, y la mortalidad general aumenta entre un 4% y un 6%&#8221;. Entre los picos de contaminaci\u00f3n e internaci\u00f3n, puede haber un desfase de hasta tres d\u00edas, &#8220;el tiempo necesario quiz\u00e1s para que la contaminaci\u00f3n ejerza su efecto delet\u00e9reo&#8221;.<\/p>\n<p>Otra conclusi\u00f3n: los ancianos son los m\u00e1s afectados. Excepto en el caso de la part\u00edculas inhalables, los contaminantes tuvieron efectos dos veces mayores en ancianos, para internaciones causadas por enfermedades respiratorias, que en ni\u00f1os. Como esas enfermedades se ubican entre las que m\u00e1s muertes causan en el pa\u00eds -si bien las cardiovasculares son las que matan m\u00e1s ancianos, las respiratorias se ubican en tercer lugar para \u00e9stos y en primer lugar para las ni\u00f1os-, los datos pueden ayudar en la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas de salud.<\/p>\n<p><strong>El riesgo de retroceder<br \/>\n<\/strong>Se pueden aprovechar las buenas experiencias del exterior. &#8220;Pero las medidas aisladas no van a surtir el efecto necesario&#8221;, advierte Gouveia. &#8220;S\u00e3o Paulo necesita de un plan de medidas integradas, capaces de atacar el problema en varios frentes. M\u00e1s all\u00e1 de reducir las emisiones de los veh\u00edculos, es necesario implementar la inspecci\u00f3n anual de toda el parque automotor e invertir en el transporte colectivo.&#8221;<\/p>\n<p>El peligro es el crecimiento del parque automotor. En los \u00faltimos 20 a\u00f1os, el mismo creci\u00f3 en S\u00e3o Paulo un 215%: un aumento 12 veces mayor que el aumento de la poblaci\u00f3n, que fue del 18%. En promedio, salen a andar 170 mil veh\u00edculos nuevos por a\u00f1o. Y se estima que los niveles de material en part\u00edculas en suspensi\u00f3n aumentan 20 mg\/m\u00b3 por cada 100 mil veh\u00edculos nuevos -y el efecto de la reducci\u00f3n de las emisiones de los veh\u00edculos nuevos acaba diluy\u00e9ndose. Gouveia realza la b\u00fasqueda de alternativas tecnol\u00f3gicas para la sustituci\u00f3n de los combustibles f\u00f3siles, como las c\u00e9lulas de combustible. &#8220;Son soluciones de largo plazo&#8221;, dice. &#8220;Hasta que llegue ese momento, no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras se enferma o muere tanta gente.&#8221;<\/p>\n<p><strong><em>L\u00edmites para veh\u00edculos contaminantes<br \/>\n<\/em><\/strong>El Proconve, creado en 1986, estableci\u00f3 limites para las emisiones, que deber\u00edan ser respetadas a partir de 1988 por cualquier veh\u00edculo nuevo producido en Brasil o importado. Inspirado en normativas similares vigentes en pa\u00edses desarrollados, como Estados Unidos y Jap\u00f3n, el programa estableci\u00f3 estadios diferenciados de reducci\u00f3n de emisiones para veh\u00edculos livianos (a gasoil y alcohol) y pesados (a gasoil), as\u00ed como tambi\u00e9n para \u00f3mnibus urbanos.<\/p>\n<p>Los veh\u00edculos livianos tuvieron que pasar, por ejemplo, de la emisi\u00f3n m\u00e1xima de 24 g\/km (gramos por kil\u00f3metro rodado) de mon\u00f3xido de carbono (CO) en 1989 a 12 g\/km. en 1992 y 2 g\/km. en 1997. Tambi\u00e9n se establecieron l\u00edmites para la emisi\u00f3n de mon\u00f3xido de carbono a baja velocidad y para las emanaciones de hidrocarburos o de combustible no quemado (HC) y \u00f3xidos de nitr\u00f3geno (NOx). Los coches a alcohol pasaron tambi\u00e9n a tener l\u00edmites para la emisi\u00f3n de aldeh\u00eddos.<\/p>\n<p>La reducci\u00f3n de los niveles de contaminantes fue gradualmente obtenida por medio de medidas tecnol\u00f3gicas tales como la generalizaci\u00f3n del uso del catalizador y de la inyecci\u00f3n electr\u00f3nica, la mejora de los combustibles y lubricantes y del rendimiento de los propios motores. Con las medidas del Proconve, la emisi\u00f3n de contaminantes en los veh\u00edculos automotores nuevos de todo el pa\u00eds lleg\u00f3 al 90% en el final de la d\u00e9cada del 90 con relaci\u00f3n a la situaci\u00f3n anterior al programa.<\/p>\n<p><strong>EL PROYECTO<\/strong><br \/>\n<em>Contaminaci\u00f3n del Aire, Circulaci\u00f3n Rotativa de Veh\u00edculos y sus Efectos sobre la Morbilidad de Ancianos en el Municipio de S\u00e3o Paulo<\/em><br \/>\n<strong>MODALIDAD<\/strong><br \/>\nL\u00ednea regular de auxilio a la investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>COORDINADOR<\/strong><br \/>\nNelson da Cruz Gouveia &#8211; Facultad de Medicina de la USP<br \/>\n<strong>INVERSI\u00d3N<\/strong><br \/>\nR$ 8.850,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un grupo internacional muestra los beneficios de la reducci\u00f3n de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica para la salud p\u00fablica de cuatro grandes metr\u00f3polis","protected":false},"author":143,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[458,459],"class_list":["post-72837","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72837","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/143"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72837"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72837\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72837"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72837"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72837"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=72837"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}