{"id":72850,"date":"2001-10-01T00:00:00","date_gmt":"2001-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/10\/01\/una-cuestion-delicada\/"},"modified":"2013-04-26T18:53:48","modified_gmt":"2013-04-26T21:53:48","slug":"una-cuestion-delicada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-cuestion-delicada\/","title":{"rendered":"Una cuesti\u00f3n delicada"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-90742\" title=\"\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2001\/10\/Uma-quest%C3%A3o-delicada.jpg\" width=\"160\" height=\"122\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2001\/10\/Uma-quest%C3%A3o-delicada.jpg 160w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2001\/10\/Uma-quest%C3%A3o-delicada-120x92.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">negreiros<\/span>El problema del conflicto de intereses en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, principalmente en el \u00e1rea biom\u00e9dica, comienza a movilizar a las publicaciones cient\u00edficas de prestigio. Se trata, sin duda, de una cuesti\u00f3n compleja, ya que actualmente, gran parte de esas investigaciones cuenta con el financiamiento de empresas y de agencias de fomento y es realizada por cient\u00edficos por contratados o apoyados por \u00e9stas. La posibilidad de que los intereses financieros puedan sobreponerse a los intereses \u00e9ticos llev\u00f3 a algunas revistas de prestigio a adoptar criterios m\u00e1s r\u00edgidos en la elecci\u00f3n de art\u00edculos para su publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Nature<\/em> adopt\u00f3, a partir el 1\u00ba de octubre, una serie de medidas con el objetivo de hacer p\u00fablicas eventuales situaciones de conflicto. Anteriormente, los editores de 11 de las m\u00e1s importantes publicaciones en todo el mundo ya hab\u00edan anunciado una decisi\u00f3n similar. La FAPESP est\u00e1 utilizando desde marzo el principio de la plena informaci\u00f3n para esquivar potenciales problemas \u00e9ticos.<\/p>\n<p><strong>Las reglas de Nature<br \/>\n<\/strong>Los investigadores interesados en divulgar sus papers en\u00a0<em>Nature<\/em> deber\u00e1n declarar por escrito las fuentes de financiamiento y cualquier conflicto de inter\u00e9s que puedan tener con la divulgaci\u00f3n de la investigaci\u00c3\u00b3n. Un resumen de esta declaraci\u00f3n ser\u00e1 publicado como parte del paper y su versi\u00f3n \u00edntegra quedar\u00e1 a disposici\u00f3n de los interesados en el sitio de la revista. Si el investigador prefiere, podr\u00e1 mantener esa informaci\u00f3n en secreto, pero los lectores ser\u00e1n informados sobre esa opci\u00f3n. Para<em>Nature<\/em> ,el financiamiento, el empleo y los intereses financieros personales con relaci\u00f3n a los resultados de la investigaci\u00f3n son intereses competitivos.<\/p>\n<p>Nature subraya que la nueva pol\u00edtica no se fundamenta en el supuesto de que los intereses comerciales de los investigadores probablemente llevar\u00e1n a una falta de integridad en la investigaci\u00f3n. &#8220;M\u00e1s bien, se basa en el reconocimiento de problemas potenciales&#8221;, justific\u00f3 el editor Philip Campbell, en un editorial publicado en la edici\u00f3n n\u00ba 412, del 23 de agosto de 2001. Los &#8220;problemas potenciales&#8221; a los que Campbell se refiere son las &#8220;sugestivas&#8221; evidencias halladas en la literatura, en el sentido de que las pr\u00e1cticas editoriales en investigaci\u00f3n biom\u00e9dica se han visto influidas por los intereses comerciales de sus autores, una preocupaci\u00f3n general entre los investigadores ante un posible ocultamiento de la integridad de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica debido al aumento de los lazos comerciales y sus efectos colacionados, y el hecho de que muchas instituciones est\u00e1n adoptando esa exigencia en las publicaciones.<br \/>\n&#8220;All\u00ed en donde creamos que la confianza se vio significativamente comprometida por los actos de un autor, trataremos de corregir el problema consanciones y comunicados a los lectores&#8221;, advierte el editor. Charles Jennings, editor ejecutivo de las ediciones mensuales especializadas de la revista, afirma que, en Estados Unidos, existe una fuerte preocupaci\u00f3n con relaci\u00f3n a la comercializaci\u00f3n de las investigaciones y no son raros los casos en los cuales los cient\u00edficos llegan a lucrar millones de d\u00f3lares a cuenta de patentes o contratos con la empresas. Las medidas de precauci\u00f3n adoptadas por la revista presumen que los autores declarar\u00e1n la verdad y, en caso de omisi\u00f3n, ser\u00e1n juzgados por la comunidad.<\/p>\n<p><strong>Editorial com\u00fan<br \/>\n<\/strong>El pasado d\u00eda 10 de septiembre, los editores de 11 de las m\u00e1s importantes publicaciones divulgaron un editorial conjunto con una serie de decisiones adoptadas para afrontar esta cuesti\u00f3n. Establecieron, entre otras medidas, que los autores del art\u00edculo, as\u00ed como los revisores, deben hacer p\u00fablica cualquier relaci\u00f3n que pueda ser considerada un conflicto de intereses. Los investigadores deben firmar una declaraci\u00f3n en la cual afirman que tuvieron acceso a todos los datos del estudio y se responsabilizan por la integridad de esos datos y su an\u00e1lisis cuidadoso. Firman dicho editorial los responsables de\u00a0<em>New England Journal of Medicine, British Medical Journal, The Lancet, Annals of Internal Medicine y Journal of American Medical Association<\/em> .<\/p>\n<p>En la \u00e9poca, Jeffrey M. Drazen, editor jefe de\u00a0<em>New England Journal of Medicine<\/em> , le dijo a Reuters Health que la idea de fondo del editorial hab\u00eda sido asegurar la participaci\u00f3n de los investigadores en la definici\u00f3n y el an\u00e1lisis de los tests cl\u00ednicos. Drazen cont\u00f3 que existen indicios de que algunas empresas intentaron eliminar de la publicaci\u00f3n resultados desfavorables o intentaron interpretar esos datos de manera positiva, limitando la participaci\u00f3n de los investigadores acad\u00e9micos. Considerando el hecho de que las empresas financian la mayor\u00eda de las investigaciones cl\u00ednicas, la nueva pol\u00edtica editorial, prev\u00e9 Drazen, ayudar\u00e1 a la identificaci\u00f3n de las verdaderas fuentes de datos, brind\u00e1ndole al p\u00fablico una mejor idea acerca de c\u00f3mo deber\u00edan ser incorporadas las informaciones en su rutina.<\/p>\n<p><strong>Conflicto y \u00e9tica<br \/>\n<\/strong>Pero algunos consideran que dichas medidas no surtir\u00e1n efecto. Arnold Relman, profesor em\u00e9rito de medicina de la Universidad Harvard, que ya fue editor del\u00a0<em>The New England Journal of Medicine<\/em> , entre 1977 y 1991, public\u00f3 un art\u00edculo en\u00a0<em>New Scientist<\/em> , el 22 de septiembre de 2001, criticando los t\u00e9rminos del editorial conjunto. &#8220;Los editores sostienen que la mejor manera de lidiar con los conflicto de intereses es hacer que \u00e9stos se tornen claros. Supuestamente, eso indica que nosotros podemos convivir con ellos, siempre y cuando que todo el mundo sepa lo que est\u00e1 sucediendo&#8221;, escribi\u00f3. El editorial com\u00fan, comenta Relman, parte del principio de que la revelaci\u00f3n lisa y llana puede solucionar el problema.<\/p>\n<p>&#8220;Y no puede&#8221;, garantiza. Relman cree que &#8220;llegar\u00e1 el tiempo&#8221; en el que los editores se ver\u00e1n obligados a decir: &#8220;Nosotros no vamos a admitir estos conflictos de intereses y no vamos a publicar investigaciones en las cuales este tipo de conflictos exista&#8221;. El profesor tampoco coincide con la utilizaci\u00f3n del t\u00e9rmino potencial para calificar a dichos conflictos. &#8220;Si usted acepta un incentivo comercial que lo lleva a esconder cosas en favor de su bienhechor, eso configura un conflicto&#8221;, esclarece. El potencial conflicto existe en tanto y en cuanto el lector no puede probar queel investigador hab\u00eda sido influenciado. Reconoce que una declaraci\u00f3n de \u00e9tica es mejor que ninguna declaraci\u00f3n de \u00e9tica. Y concluye: &#8220;Pero ellos optaron por el camino m\u00e1s suave&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Estrategias &#8220;complicadas&#8221;<br \/>\n<\/strong>La FAPESP adopt\u00f3, en marzo de este a\u00f1o, una serie de medidas para enfrentar potenciales situaciones de conflicto. Las mismas se basan en los principios de la plena informaci\u00f3n y la plena verificabilidad. &#8220;No solamente la comunidad de los investigadores, sino que toda la sociedad debe ser informada sobre todas las circunstancias de realizaci\u00f3n de un proyecto que puedan acarrear la existencia de potenciales conflictos de intereses&#8221;, argumentan Jos\u00e9 Fernando Perez, director cient\u00edfico de la FAPESP, y Luiz Henrique dos Santos, asesor cient\u00edfico, en un art\u00edculo publicado en\u00a0<strong>Pesquisa FAPESP<\/strong> de marzo de 2001. Ellos reconocen que el modo m\u00e1s sencillo de apartar el riesgo de una situaci\u00f3n de potencial conflicto de intereses consiste en impedir que el mismo surja. Pero \u00e9sa puede ser una soluci\u00f3n &#8220;demasiado simple&#8221;, ponderan.<\/p>\n<p>Y ejemplifican: el test cl\u00ednico de un medicamento puede no ser viable sin el apoyo de una empresa, lo que podr\u00e1 resultar en la privaci\u00f3n de acceso por parte de la poblaci\u00f3n a un instrumento terap\u00e9utico. Adem\u00e1s, contin\u00faan, &#8220;parece razonable que una buena parte de los costos del proceso de elaboraci\u00f3n de un producto comercial quede a cargo de la empresa que tendr\u00e1 beneficios con su comercializaci\u00f3n, y no, por ejemplo, por \u00f3rganos o agencias alimentadas con recursos p\u00fablicos&#8221;. Por esta raz\u00f3n, justifican, &#8220;no nos resta sino lidiar con los potenciales conflictos de intereses por medio de estrategias m\u00e1s complicadas, que muchas veces solamente pueden ser completamente definidas caso por caso&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las publicaciones cient\u00edficas buscan alternativas ante la existencia de conflicto de intereses","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[437,785],"class_list":["post-72850","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72850","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72850"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72850\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72850"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72850"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72850"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=72850"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}