{"id":72905,"date":"2001-09-01T10:10:00","date_gmt":"2001-09-01T13:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/09\/01\/minerales-descubiertos-en-brasil\/"},"modified":"2015-07-21T14:29:08","modified_gmt":"2015-07-21T17:29:08","slug":"minerales-descubiertos-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/minerales-descubiertos-en-brasil\/","title":{"rendered":"Minerales descubiertos en Brasil"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_88137\" style=\"max-width: 170px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-88137\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2001\/09\/minerais.jpg\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"111\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2001\/09\/minerais.jpg 160w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2001\/09\/minerais-120x83.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">miguel boyayan<\/span>Brazilianita: un homenaje valioso<span class=\"media-credits\">miguel boyayan<\/span><\/p><\/div>\n<p>Un mineralogista del Instituto de Geociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IGc-USP) resolvi\u00f3 problemas de nomenclatura de minerales brasile\u00f1os, complement\u00f3 estudios antiguos y efectu\u00f3 un relevamiento de todos los minerales descubiertos inicialmente en Brasil \u2014 en general por extranjeros -, los llamados minerales tipo de Brasil. Daniel Atencio dedic\u00f3 cinco a\u00f1os a reunir informaciones dispersas y realizar an\u00e1lisis minuciosos, para producir el compendio\u00a0<em>Memoria de la Mineralog\u00eda Brasile\u00f1a<\/em> \u2014 su tesis de libre docencia de 1999.<\/p>\n<p>Antes de 1959, cuando la Asociaci\u00f3n Mineral\u00f3gica Internacional cre\u00f3 una comisi\u00f3n especial en la cual Atencio representa a Brasil, hab\u00eda m\u00e1s de 100 minerales que eran tenidos como descubiertos en el pa\u00eds \u2014 sin contar las variaciones ortogr\u00e1ficas o la atribuci\u00f3n de varios nombres para un mismo mineral. Siguiendo directrices que la comisi\u00f3n fij\u00f3 para validar sus nombres, Atencio verific\u00f3 que cerca de 80 minerales deb\u00edan ser rechazados \u2014 porque no eran realmente nuevos, o porque su estudio no reun\u00eda datos concluyentes. As\u00ed, la lista brasile\u00f1a se redujo a 39 minerales.<\/p>\n<p><strong>Falta trabajo de base<br \/>\n<\/strong>&#8220;Es un n\u00famero muy peque\u00f1o&#8221;, dice Atencio, &#8220;y ciertamente, \u00e9ste no coincide con la riqueza mineral brasile\u00f1a, que muchos comparan a las de Estados Unidos y Rusia&#8221;. Cada uno de esos pa\u00edses tiene m\u00e1s de 600 minerales descritos y a nivel mundial ya han sido descubiertos cerca de 4 mil. Esto sugiere que el suelo brasile\u00f1o es poco explorado \u2014 al menos cient\u00edficamente. La regi\u00f3n de Po\u00e7os de Caldas (Minas Gerais), por ejemplo, es rica en nefelina sienito, una roca alcalina en la que se desarrollan minerales raros, como el zirconio. En Rusia y en Canad\u00e1 fueron encontrados en esa roca unos 200 minerales. En Brasil, solamente 20.<\/p>\n<p>De los 39 minerales descubiertos en el pa\u00eds, 33 fueron descritos por extranjeros. &#8220;La mayor\u00eda de los alumnos solamente se interesa por la investigaci\u00f3n aplicada, pero la aplicaci\u00f3n, invariablemente, depende de informaciones que solo se obtienen con un buen trabajo de base&#8221;, dice Atencio, quien constat\u00f3 el problema al graduarse, en 1982. &#8220;Las descripciones, algunas de siglos pasados, se encontraban muy dispersas. Muchas de ellas se perdieron&#8221;. Hac\u00eda falta esfuerzo de compilaci\u00f3n de datos. Decidido a poner orden en el asunto, Atencio descubri\u00f3 errores y lagunas, ya que la mayor\u00eda de los trabajos era de los siglos XVIII, XIX y comienzos del siglo XX, cuando la tecnolog\u00eda a\u00fan no permit\u00eda an\u00e1lisis minuciosos.<\/p>\n<p>El rescate de los estudios dispersos constituy\u00f3 una gran labor. El mayor volumen fue enviado por el belga Jacques Jedwab, de la Universidad de Bruselas. Fueron localizados estudios raros, como los originales sobre el paladio, de William Hyde Wollaston (1766-1828), y el trabajo de 1833 de Lampadius e Plattner sobre la paladinita. El paladio es un metal que se encuentra en Minas Gerais, bajo la forma de granos opacos, en colores que van del blanco al gris metalizado p\u00e1lido. La paladinita es un \u00f3xido de paladio que aparece en forma de granos grises.<\/p>\n<p><strong>Yerros de an\u00e1lisis<br \/>\n<\/strong>Los errores eran comunes porque los an\u00e1lisis eran realizados por v\u00eda h\u00fameda: vol\u00famenes relativamente grandes de minerales eran disueltos, de manera tal que muchas veces los resultados no se refer\u00edan a un solo mineral, sino a mezclas. Pero con la microsonda electr\u00f3nica es posible obtener composiciones qu\u00edmicas para \u00e1reas muy peque\u00f1as.<\/p>\n<p>Uno de los equ\u00edvocos constatados involucra a la harbortita de la isla de Trau\u00edra (Maranh\u00e3o), descrita en 1932 por F. Brandt: al determinar la composici\u00f3n del mineral, el autor despreci\u00f3 al sodio y lo design\u00f3 como un fosfato de aluminio hidratado. Atencio descubri\u00f3 un estudio medio perdido en los Anales del 31\u00ba Congreso Brasile\u00f1o de Geolog\u00eda (1980): &#8220;Era de investigadores brasile\u00f1os, Marcondes L. Costa et al., que ya hab\u00edan comprobado que el mineral hallado en la isla de Trau\u00edra era, a decir verdad, un fosfato de aluminio y sodio \u2014 es decir, era otro mineral, ya conocido como wardita&#8221;. Resultado: el nombre harbortita fue suprimido.<\/p>\n<p>La chernikovita, que forma placas de color verde lim\u00f3n, fue descrita en Rusia por Andrey Chernikov (1927 -), pero era llamada hidr\u00f3geno autunita. Hab\u00eda una segunda aparici\u00f3n en la capital paulista, en el distrito de Perus, bajo la forma de bastones que ocupan cavidades de turmalina granito. Los an\u00e1lisis de Atencio revelaron que el mineral no era del grupo de la autunita, y s\u00ed de la meta-autunita, y que conten\u00eda iones (H3O)+, y no simplemente H+, como se cre\u00eda. \u00c9l renombr\u00f3 al mineral como chernikovita, en homenaje al mineralogista ruso.<\/p>\n<p>Un mineral extra\u00eddo en Po\u00e7os de Caldas, descrito en 1948 por Djalma Guimar\u00e3es (1894-1973), aparece en forma de cristales que ocupan cavidades de rocas y era llamado giannettita. Atencio analiz\u00f3 la estructura cristalina mediante rayos X y realiz\u00f3 el an\u00e1lisis qu\u00edmico puntual por microsonda electr\u00f3nica: descubri\u00f3 que se trataba de hainita, ya descrita en 1893 en la Rep\u00fablica Checa.<\/p>\n<p>La djalma\u00edta \u2014\u00a0en octaedros pardo-amarillentos, pardo-verdosos o negro-parduzcos \u2014\u00a0tambi\u00e9n fue descrita por Guimar\u00e3es, y en 1957 fue renominada como uranomicrolita. &#8220;Fue descrito como un mineral de t\u00e1ntalo y uranio, pero yo descubr\u00ed que su composici\u00f3n es muy variable. Algunas porciones son ricas en plomo, otras en uranio, otras en calcio, etc.&#8221; Su nombre, uranomicrolita, no es definitivo: depender\u00e1 de nuevos an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>Para comprobar los errores, se necesitan muestras, dif\u00edciles de obtener, sobre todo de minerales descritos cuando no era a\u00fan obligatorio enviarlas a un museo. En una de esas b\u00fasquedas, Atencio obtuvo los mayores cristales del mundo del llamado mineral X de Perus: son cristales tubulares alargados de color amarillo vivo. Descrito en 1965, no hab\u00eda sido sometido a an\u00e1lisis qu\u00edmicos cuantitativos porque no hab\u00eda cantidad suficiente. La conclusi\u00f3n de Atencio: el mineral X era furcalita, ya descrita.<\/p>\n<p>Existen otros motivos para investigar pedreras de S\u00e3o Paulo, Minas Gerais y Goi\u00e1s: &#8220;Sospecho que varios minerales tenidos como raros son mucho m\u00e1s comunes que lo que se piensa&#8221;, afirma. De la zanazzi\u00edta, por ejemplo \u2014\u00a0cristales verde oliva en forma de barriles o rosetas \u2014, descrita en 1990, se hab\u00eda registrado tan solo una existencia, en una isla del r\u00edo Jequitinhonha, en Itinga, nordeste de Minas Gerais. Recientemente, Atencio descubri\u00f3 otras dos existencias.<\/p>\n<p><strong>Ouro Preto y brazilianita<\/strong><\/p>\n<p>Atencio relata casos curiosos como el del ouro preto (oro negro). Ese curioso metal recubierto con una costra oscura es un equ\u00edvoco secular. De tan abundante que es en Vila Rica, las autoridades le dieron su nombre a la ciudad. Descrito en 1711 por el padre jesuita Andr\u00e9 Jo\u00e3o Antonil (1649-1716), que relataba las riquezas de Brasil para la corte portuguesa, era el mineral m\u00e1s antiguo descrito en el pa\u00eds. Hasta que, en 1995, fue desemascarado por los estudios de Jacques Jedwab: se trata de una mezcla de \u00f3xidos de hierro, paladio, platino, oro, cobre y manganeso.<\/p>\n<p>Esos compuestos no pueden recibir un nombre de mineral, porque son amorfos, es decir, no tienen estructura cristalina -condici\u00f3n esencial, en el 99,9% de los casos, para la clasificaci\u00f3n de los minerales. Ya que la f\u00f3rmula era incompatible con la definici\u00f3n patr\u00f3n, el ouro preto fue expurgado. Y el lugar del &#8220;m\u00e1s antiguo&#8221; recay\u00f3 sobre un mineral descrito en 1789 por D.L.G. Karsten: el crisoberilo, de cristales tabulares o prism\u00e1ticos cortos en varias tonalidades de verde o amarillo.<\/p>\n<p>Otro equ\u00edvoco result\u00f3 de una tentativa de homenagear al pa\u00eds: en 1818, se le dio el nombre de brazilianita a un mineral fibroso de C\u00f3rrego Carmo, entre Ouro Preto y Mariana (Minas Gerais). Despu\u00e9s, se vio que se trataba de gibbsita. En tanto, en 1945, ese nombre le fue merecidamente dado a una valiosa gema de cristales amarillo-verdoso, realmente in\u00e9dita, descubierta en Divino das Laranjeiras (Minas Gerais).<\/p>\n<p>A partir de su tesis-compendio, que se encuentra en la Biblioteca del IGc-USP, Atencio prepar\u00f3 el\u00a0<em>Type Mineralogy of Brazil<\/em>, un libro de 114 p\u00e1ginas publicado en 2000 por el Museo de Geociencias de la USP. Ahora Atencio se dedica a una lista de minerales sin estructura cristalina determinada o sin descripci\u00f3n completa. Al fin de cuentas, la lista de minerales tipo de Brasil necesita crecer.<\/p>\n<p><strong>EL PROYECTO<br \/>\n<\/strong>Minerais Descritos por Primera Vez en Brasil y sus Parag\u00e9nesis<br \/>\n<strong>MODALIDAD<br \/>\n<\/strong>L\u00ednea regular de auxilio a la investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Coordinador<br \/>\n<\/strong>Daniel Atencio \u2014 Instituto de Geociencias de la USP<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>R$22.539,00 y US$ 26.156,77<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un compendio que actualiza los an\u00e1lisis y corrige errores mineral\u00f3gicos acumulados durante siglos\r\n","protected":false},"author":143,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[458],"class_list":["post-72905","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72905","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/143"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72905"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72905\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72905"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72905"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72905"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=72905"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}