{"id":72916,"date":"2001-09-01T11:20:00","date_gmt":"2001-09-01T14:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/09\/01\/los-pequenos-villanos-de-la-leishmaniosis\/"},"modified":"2015-07-21T14:30:14","modified_gmt":"2015-07-21T17:30:14","slug":"los-pequenos-villanos-de-la-leishmaniosis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-pequenos-villanos-de-la-leishmaniosis\/","title":{"rendered":"Los peque\u00f1os villanos de la leishmaniosis"},"content":{"rendered":"<p>Un estudio desarrollado durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os bajo la coordinaci\u00f3n del parasit\u00f3logo Jeffrey Jon Shaw, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), comprob\u00f3 por primera vez que dos peque\u00f1os roedores -la rata de monte (rato-de-mato,\u00a0<em>Bolomys lasiurus<\/em>) y la rata negra (<em>Rattus Rattus<\/em>) &#8211; son los animales silvestres que cargan naturalmente al protozoario\u00a0<em>Leishmania (Viannia) braziliensis<\/em>, causante de la leishmaniosis tegumentaria americana (LTA). Esta es la forma m\u00e1s com\u00fan de leishmaniosis en seres humanos en Brasil.<\/p>\n<p>El descubrimiento permitir\u00e1 comprender mejor el ciclo del par\u00e1sito y la transmisi\u00f3n al hombre desde el hospedador natural. Tambi\u00e9n abre el camino para llegar a nuevas propuestas de combate a la leishmaniosis, pues uno de los factores que inhib\u00eda las medidas de control era la falta de informaci\u00f3n sobre los hospedadores silvestres de la\u00a0<em>L. (V.) braziliensis<\/em>, una especie de protozoario hallada en todo el pa\u00eds. La identificaci\u00f3n de los hospedadores &#8211; tambi\u00e9n llamados reservorios &#8211; es importante, ya que en ellos el par\u00e1sito encuentra las condiciones aptas para reproducirse.<\/p>\n<p><strong>Medicamentos t\u00f3xicos<br \/>\n<\/strong>La LTA es una enfermedad de tratamiento prolongado y tambi\u00e9n dif\u00edcil, pues exige el uso de medicamentos muy t\u00f3xicos: antimonial pentavalente y anfotericina B, que pueden causar insuficiencia renal aguda, y pentamidina, asociada al surgimiento de diabetes mellitus. La LTA puede manifestarse de dos maneras: cut\u00e1nea y mucocut\u00e1nea. La primera provoca heridas en la piel, en n\u00famero y tama\u00f1o diversos: desde una lesi\u00f3n similar a un grano hasta grandes ulceraciones. La forma mucocut\u00e1nea es m\u00e1s agresiva: destruye las mucosas y los cart\u00edlagos de la boca, de la nariz y de la garganta, causando deformidades, aunque dif\u00edcilmente llega a ser fatal.<\/p>\n<p>Para la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), la leishmaniosis es una de la seis enfermedades infectoparasitarias m\u00e1s importantes. Se estima que surgen 1,5 millones de casos por a\u00f1o y existen 12 millones de personas contaminadas en el mundo. En Brasil, la enfermedad constituye un problema de salud p\u00fablica que se expande en todas las regiones: entre 1985 y 2000, afect\u00f3 a 422,5 mil personas, y en los \u00faltimos dos a\u00f1os, se detectaron 66,8 mil nuevos casos de la enfermedad, que permanece sin control.<\/p>\n<p><strong>A la caza del par\u00e1sito<br \/>\n<\/strong>Jeffrey Shaw, profesor del Departamento de Parasitolog\u00eda del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas (ICB) de la USP, estudia a los protozoarios del g\u00e9nero\u00a0<em>Leishmania<\/em> desde que se mud\u00f3 a Brasil, en 1965. Fueron 30 a\u00f1os de un trabajo que se iniciado debido a una fatalidad, hasta la reciente identificaci\u00f3n de los hospedadores naturales del par\u00e1sito, en investigaciones de campo realizadas en los estados de S\u00e3o Paulo y Pernambuco.<\/p>\n<p>Pese a que desde la d\u00e9cada del 70 hab\u00eda estudios que apuntaban a los roedores y marsupiales como posibles reservorios del\u00a0<em>L. (V.) braziliensis<\/em>, ninguno de \u00e9stos comprob\u00f3 que el protozoo encontrado en los animales fuese de esa especie. Shaw considera que el hecho de haber identificado a los dos roedores como hospedadores naturales del par\u00e1sito constituy\u00f3 una de las cosas m\u00e1s memorables de su vida.<\/p>\n<p>Entre 1965 y 1994, Shaw investig\u00f3 a las especies del protozoario existentes en la Amazonia, estudiando el ciclo de vida de esos par\u00e1sitos, sus posibles reservorios y los probables vectores, los insectos transmisores de los par\u00e1sitos. Finalmente, para estudiar la LTA causada por el\u00a0<em>L. (V.) braziliensis<\/em>, tuvo que salir de la Amazonia e ir hacia las regiones de los estados de S\u00e3o Paulo y Pernambuco, en donde la infecci\u00f3n por esa especie era end\u00e9mica y no hab\u00eda registro de la enfermedad causada por otras especies de\u00a0<em>Leishmania<\/em>.<\/p>\n<p>La tarea implic\u00f3 una cacer\u00eda en las \u00e1reas aleda\u00f1as a las ciudades de tres regiones paulistas y un municipio de la Zona del Bosque en Pernambuco. En busca del protozoo, el equipo de Shaw captur\u00f3, en dichas \u00e1reas, 770 ejemplares de animales silvestres de alrededor de 20 especies, y 79.446 insectos del grupo de los flebotom\u00edneos &#8211; los llamados vectores, pues transportan a los par\u00e1sitos de un hospedador a otro.<\/p>\n<p>El resultado m\u00e1s importante surgi\u00f3 de la parte del proyecto desarrollada en Pernambuco entre 1996 y 2000, en colaboraci\u00f3n con Sinval Brand\u00e3o Filho, del Centro de Investigaciones Aggeu Magalh\u00e3es &#8211; una unidad de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz en Recife, capital del estado.<\/p>\n<p><strong>La Zona del Bosque<br \/>\n<\/strong>Shaw y Brand\u00e3o estudiaron la leishmaniosis en el municipio de Amaraji, \u00e1rea de colonizaci\u00f3n antigua ubicada a cerca de 100 kil\u00f3metros de Recife, en la porci\u00f3n sur de la Zona del Bosque. La vegetaci\u00f3n local est\u00e1 formada por remanentes de Bosque Atl\u00e1ntico, el h\u00e1bitat original de los insectos vectores. En los \u00faltimos 15 a\u00f1os, se registr\u00f3 en Amaraji el mayor n\u00famero de casos nuevos de LTA de Pernambuco.<\/p>\n<p>Los investigadores analizaron el material extra\u00eddo de lesiones de personas y animales dom\u00e9sticos &#8211; canes, caballos y jumentos &#8211; con sospecha de LTA. En ese per\u00edodo, se registraron 309 nuevos casos en humanos: de \u00e9stos, fueron analizados 205 casos, y en 30 de ellos se comprob\u00f3 que el agente causante era el\u00a0<em>L. (V.) braziliensis<\/em>. Con relaci\u00f3n a los animales dom\u00e9sticos incluidos en la investigaci\u00f3n, el test con la t\u00e9cnica de la reacci\u00f3n de cadena de polimerasa (PCR) mostr\u00f3 que alrededor de un 20% de los 61 canes y el 14% de los 58 equinos testeados presentaron la infecci\u00f3n por\u00a0<em>Leishmania<\/em>. No obstante, los ex\u00e1menes no permitieron comprobar qu\u00e9 especie del protozoario era.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se recolectaron insectos flebotom\u00edneos, m\u00e1s all\u00e1 de los animales silvestres y mam\u00edferos que viven cerca de las viviendas. La captura fue realizada en tres espacios f\u00edsicos: en el interior de las casas, en las proximidades (\u00e1rea externa de las casas y establos) y en el ambiente silvestre (plantaciones y resquicios de bosque). Fueron capturados 588 ejemplares de roedores y marsupiales, en un total de 11 especies. La gran mayor\u00eda estaba formada por tres especies de roedores silvestres: la rata de agua (<em>Nectomys squamipes<\/em>), la rata de monte (<em>Bolomys lasiurus<\/em>) y la rata negra (<em>Rattus rattus<\/em>).<\/p>\n<p>Los investigadores extrajeron material de 460 de esos animales silvestres para ser sometido al test de la PCR, realizado en colaboraci\u00f3n con Lucile Floeter-Winter, del Departamento de Parasitolog\u00eda del ICB-USP, y Edna Ishikawa, del Instituto Evandro Chagas, de Bel\u00e9m (Par\u00e1). El resultado mostr\u00f3 que alrededor de un 18% de ellos (81 roedores) eran positivos para leishmaniosis. Pero el examen no permiti\u00f3 identificar a la especie del par\u00e1sito -apenas su subg\u00e9nero:\u00a0<em>Viannia<\/em>. &#8220;Aunque no se pueda afirmarlo, la probabilidad de que el agente causante de la leishmaniosis sea de la especie\u00a0<em>L. (V.) braziliensis<\/em> es del 99% en esas regiones&#8221;, revela Shaw.<\/p>\n<p><strong>Los culpables y el sospechoso<br \/>\n<\/strong>Para no dejar dudas, los par\u00e1sitos aislados en animales con resultado positivo de la PCR fueron testeados con anticuerpos monoclonales. Adem\u00e1s, en el Instituto Oswaldo Cruz de R\u00edo de Janeiro, la investigadora Elisa Cupolillo intent\u00f3 identificar las mismas muestras de protozoario con una t\u00e9cnica que usa enzimas espec\u00edficas para aquella especie. Los tests demostraron que en seis roedores &#8211; cinco ratas de monte y una rata negra &#8211; el par\u00e1sito encontrado era de la especie\u00a0<em>L. (V.) braziliensis<\/em>. Aunque el protozoario no haya sido aislado en la rata de agua, el mismo permanece bajo sospecha, debido a los resultados positivos de PCR.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la identificaci\u00f3n de la rata de monte y de la rata negra como reservorios, el trabajo recogi\u00f3 datos que sugieren el posible camino recorrido por el par\u00e1sito hasta el hombre. Todas las ratas de agua, por ejemplo, fueron capturadas en ambiente silvestre. Solamente unas pocas (3%) ratas de monte fueron encontradas en las cercan\u00edas de las casas. En tanto, con las ratas negras ocurri\u00f3 lo contrario: un 10% de ellas fue capturado en ambiente silvestre, un 64% en las proximidades de las viviendas y el restante en el interior de ellas.Esos datos llevan a la siguiente hip\u00f3tesis para la evoluci\u00f3n epidemiol\u00f3gica de la enfermedad: poco a poco, los insectos vectores de la\u00a0<em>Leishmania<\/em> la transmitieron de los reservorios silvestres a otros roedores que viven cerca de los domicilios. La transmisi\u00f3n prosigui\u00f3 hasta llegar a los animales dom\u00e9sticos y al hombre.<\/p>\n<p>En el caso de Pernambuco, pese a que no se consigui\u00f3 aislar al protozoo en ninguno de los 5.626 insectos flebotom\u00edneos disecados, el probable vector del par\u00e1sito es el\u00a0<em>Lutzomyia whitmani<\/em>, la especie m\u00e1s abundante en la regi\u00f3n, con un 98% de los 64.806 insectos capturados. Existen evidencias de que el hombre se contamina principalmente en las proximidadesde las casas.<\/p>\n<p><strong>Mudanza de h\u00e1bitat<br \/>\n<\/strong>La parte paulista del estudio fue desarrollada en los municipios de Ilhabela, S\u00e3o Sebasti\u00e3o, Iguape y Eldorado (en la Planicie Costera), Itupeva (Meseta Atl\u00e1ntica) y Ara\u00e7atuba y Guararapes (Meseta Occidental). Los resultados no fueron tan conclusivos como los de Pernambuco. No fue posible, por ejemplo, aislar al par\u00e1sito en animales silvestres o dom\u00e9sticos ni en el hombre. Pero el test de PCR registr\u00f3 casos positivos para\u00a0<em>Leishmania<\/em> del subgenero\u00a0<em>Viannia<\/em>.<\/p>\n<p>El trabajo, que result\u00f3 en la tesis de doctorado defendida el a\u00f1o pasado por Jos\u00e9 Eduardo Tolezano en el ICB-USP, tambi\u00e9n apunta algunos cambios en la situaci\u00f3n de la leishmaniosis con relaci\u00f3n a la primera mitad del siglo XX. Hasta la d\u00e9cada del 50, la LTA era considerada una enfermedad ocupacional en el estado. Afectaba principalmente a varones en edad productiva que trabajaban en actividades relacionadas con la expansi\u00f3n econ\u00f3mica y en la ocupaci\u00f3n del interior, en \u00e1reas taladas.<\/p>\n<p>Con todo, a partir de la acci\u00f3n humana y de la destrucci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n original, ese patr\u00f3n comenz\u00f3 a cambiar. Durante la segunda mitad del siglo, la eliminaci\u00f3n progresiva del bosque original alter\u00f3 el h\u00e1bitat del vector del protozoo y la distribuci\u00f3n del insecto. Actualmente, los brotes de leishmaniosis se producen en \u00e1reas abiertas, fuera de la selva. Con base a datos recabados en el Vale do Para\u00edba, Tolezano sugiere que, en los ambientes modificados, el probable vector ser\u00eda el insecto\u00a0<em>Lutzomyia intermedia<\/em>, mientras que en la floresta, otras dos especies &#8211;\u00a0<em>Lutzomyia fischeri y Lutzomyia ayrozai\u00a0<\/em>&#8211; desempe\u00f1ar\u00edan ese papel.<\/p>\n<p><strong>Pr\u00f3ximos pasos<br \/>\n<\/strong>La investigaci\u00f3n forma parte de un proyecto tem\u00e1tico de tres a\u00f1os financiado por la FAPESP, con apoyo del Ministerio de Salud, la Fundaci\u00f3n de Apoyo a la Ciencia y la Tecnolog\u00eda del Estado de Pernambuco (Facepe) y de la Fundaci\u00f3n Coordinaci\u00f3n del Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes), dependiente del Ministerio de Educaci\u00f3n). Ya result\u00f3 en dos tesis de doctorado y en un art\u00edculo publicado en 1999 en la revista\u00a0<em>Transactions of the Royal Society of Tropical Medicine and Hygiene<\/em>. Los detalles de este descubrimiento ser\u00e1n divulgados en un art\u00edculo preparado por Shaw y Brand\u00e3o en colaboraci\u00f3n con otros seis investigadores, que ser\u00e1 evaluado para su publicaci\u00f3n en la revista brit\u00e1nica\u00a0<em>Nature<\/em>.<\/p>\n<p>De ahora en adelante, los investigadores intentar\u00e1n aislar al\u00a0<em>L. (V.) braziliensis<\/em> en las otras especies en las que el resultado de la PCR fue positivo y evaluar la distribuci\u00f3n de los animales en las regiones en que fueron capturados. Tambi\u00e9n estudiar\u00e1n el proceso de adaptaci\u00f3n del protozoo a los cambios ecol\u00f3gicos de los locales analizados. &#8220;Ser\u00eda ingenuo pensar que en cinco a\u00f1os elucidar\u00edamos la compleja relaci\u00f3n par\u00e1sito-hospedador de una de las formas m\u00e1s comunes de leishmaniosis en Am\u00e9rica Latina&#8221;, a\u00f1ade Shaw, ya satisfecho con lo que obtuvo.<\/p>\n<p><strong><em>Infectado en Londres, fue a investigar a Bel\u00e9n, en la Amazonia<br \/>\n<\/em><\/strong>Jeffrey Jon Shaw empez\u00f3 a estudiar la leishmaniosis por casualidad. Al final de los a\u00f1os 50, era alumno de doctorado en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, Inglaterra. Como no le gustaba el fr\u00edo londinense, su director de tesis, Percy Garnham le sugiri\u00f3 que se fuera a estudiar protozoos comunes en Am\u00e9rica Central. Y Shaw acat\u00f3 la idea. Despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo en esa regi\u00f3n, surgieron en su cuello heridas que no sanaban. En busca de un diagn\u00f3stico, Shaw, por entonces con 22 a\u00f1os, retorn\u00f3 a Londres. Pas\u00f3 tres semanas internado en el hospital de la universidad de la cual era alumno, pero los m\u00e9dicos no lograron identificar la causa de las lesiones.<\/p>\n<p>Ralph Lainson, un cient\u00edfico amigo, sugiri\u00f3 que pudiera ser leishmaniosis. Los ex\u00e1menes del hospital dieron negativo, pero tests realizados por el propio investigador confirmaron la sospecha. &#8220;Estoy en una escuela de medicina tropical y nadie conoce esta enfermedad. Entonces yo voy a estudiarla&#8221;, decidi\u00f3 Shaw, quien confiesa que se apasion\u00f3 por el tema. Por sugerencia de un amigo, lleg\u00f3 en 1965 al Instituto Evandro Chagas, de Bel\u00e9m (Par\u00e1), en el cual permaneci\u00f3 hasta su traslado a la USP, en 1994.<\/p>\n<p><strong>EL PROYECTO<br \/>\n<\/strong><em>Ecoepidemiolog\u00eda de la Leishmaniosis Tegumentaria Americana en Brasil &#8211; Estados de S\u00e3o Paulo y Pernambuco. \u00c1reas End\u00e9micas de Colonizaci\u00f3n Antigua, Correspondientes a la Zona del Bosque Atl\u00e1ntico<br \/>\n<\/em><strong>MODALIDAD<br \/>\n<\/strong>Proyecto tem\u00e1tico<br \/>\n<strong>Coordinador<br \/>\n<\/strong>Jeffrey Jon Shaw &#8211; Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la USP<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>R$ 97.710,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los ratones silvestres son los hospedadores del microbio de esta enfermedad tropical","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[105],"class_list":["post-72916","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72916","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72916"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72916\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72916"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72916"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72916"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=72916"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}