{"id":72953,"date":"2001-09-01T00:00:00","date_gmt":"2001-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/09\/01\/conocer-para-preservar\/"},"modified":"2015-05-13T13:25:31","modified_gmt":"2015-05-13T16:25:31","slug":"conocer-para-preservar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/conocer-para-preservar\/","title":{"rendered":"Conocer para preservar"},"content":{"rendered":"<p>El estado de S\u00e3o Paulo tiene m\u00e1s de un mill\u00f3n de hect\u00e1reas que deben ser mejor conocidas y preservadas. Caracterizarlas, clasificarlas y analizarlas es la tarea que est\u00e1 llevando a cabo el proyecto de investigaci\u00f3n coordinado por Paulo Nogueira Neto, del Instituto de Biociencias de la USP y vicepresidente de SOS Mata Atl\u00e2ntica, en asociaci\u00f3n con la Fundaci\u00f3n Forestal y con apoyo de la FAPESP. La idea es relevar, organizar y mantener actualizados los datos de las \u00e1reas protegidas del estado, ya sean \u00e9stas p\u00fablicas o privadas -lo que permitir\u00e1 sugerir par\u00e1metros para su administraci\u00f3n y manejo que sirvan de soporte para pol\u00edticas de gesti\u00f3n ambiental.<\/p>\n<p>&#8220;Estas \u00e1reas que en el resto del mundo son atractivas para el ecoturismo y generan ingresos que permiten su preservaci\u00f3n, ac\u00e1 en Brasil permanecen generalmente cerradas al p\u00fablico y son insuficientemente protegidas&#8221;, explica Nogueira Neto. &#8220;Los \u00faltimos grandes bosques del estado est\u00e1n en la regi\u00f3n costera y lo que encontramos en la meseta son fragmentos bastante destruidos.&#8221;<\/p>\n<p>Investigaciones realizadas por el Instituto de Investigaciones Espaciales (Inpe, sigla en portugu\u00e9s) y por el Instituto Forestal suministraron datos de flora y fauna de 548 fragmentos mayores a 100 hect\u00e1reas, casi todos en \u00e1reas privadas, y de 7.500 fragmentos menores de Bosque Atl\u00e1ntico, permitiendo mapear todas esas \u00e1reas, con indicadores de tala, conservaci\u00f3n y utilizaci\u00f3n. Los an\u00e1lisis fueron efectuados comparando casos nacionales e internacionales, basados en informaciones de organizaciones tales como la Comisi\u00f3n Mundial de \u00c1reas Protegidas, el Fondo Mundial por la Naturaleza (WWF),<em>Conservation International<\/em> y la Unesco.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del inter\u00e9s del propio estado en acciones volcadas al medio ambiente, existe ahora la ley federal del Sistema Nacional de Unidades de Conservaci\u00f3n (n\u00ba 9.985, del 18\/07\/2000), que establece las caracter\u00edsticas de cada unidad de conservaci\u00f3n y prev\u00e9 la creaci\u00f3n de Comit\u00e9s de Gesti\u00f3n, formados por la sociedad civil y por el poder p\u00fablico. La segunda etapa del proyecto de investigaci\u00f3n, explica Nogueira Neto, pretende contratar a especialistas para opinar sobre los fragmentos, orientar al Estado en la reorganizaci\u00f3n de las unidades de conservaci\u00f3n y asesorar en la implementaci\u00f3n de los Comit\u00e9s de Gesti\u00f3n locales.<\/p>\n<p>Y debe tambi\u00e9n sugerir cien fragmentos como \u00c1reas de Relevante Inter\u00e9s Ecol\u00f3gico. Son zonas menores que las \u00c1reas de Protecci\u00f3n Ambiental (APAs) y que reciben un tratamiento similar al de aquellas registradas para su preservaci\u00f3n como patrimonio, pero sin expropiaciones. Pueden utilizarse (turismo, producci\u00f3n agropecuaria), pero no pueden destruirse. Quedan bajo control de organismos gubernamentales que estimulan su conservaci\u00f3n por medio de la concesi\u00f3n de premios o exenci\u00f3n de impuestos. Podr\u00e1n ser abiertas al p\u00fablico y generar ingresos que contribuyan para su adecuada administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>PauloNogueira Neto cree que el conocimiento generado por el proyecto podr\u00e1 capacitar a los empleados y t\u00e9cnicos de todo el estado en el manejo de \u00e1reas naturales y beneficiar incluso a los gestores de unidades de conservaci\u00f3n de otros estados brasile\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio mapea \u00e1reas de gran inter\u00e9s ecol\u00f3gico","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-72953","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72953"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72953\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72953"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=72953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}