{"id":72988,"date":"2001-07-01T00:00:00","date_gmt":"2001-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/07\/01\/los-africanos-llegaron-primero\/"},"modified":"2015-03-10T15:05:15","modified_gmt":"2015-03-10T18:05:15","slug":"los-africanos-llegaron-primero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-africanos-llegaron-primero\/","title":{"rendered":"Los africanos llegaron primero"},"content":{"rendered":"<p>Durante todo el mes de julio, una expedici\u00f3n de 25 personas encabezada por el bioarque\u00f3logo Walter Neves, del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IB-USP), realiz\u00f3 excavaciones en asentamientos prehist\u00f3ricos de la regi\u00f3n de Lagoa Santa, Minas Gerais. Situada a 40 kil\u00f3metros al norte de Belo Horizonte, el \u00e1rea proporcion\u00f3 hace 26 a\u00f1os el fragmento m\u00e1s antiguo de un esqueleto humano encontrado en Am\u00e9rica, el cr\u00e1neo de Luzia, joven que vivi\u00f3 hace 11.500 a\u00f1os y ten\u00eda rasgos similares a los de los abor\u00edgenes australianos y negros africanos. Ahora, los fragmentos de tres nuevas osamentas que el equipo acaba de encontrar, con caracter\u00edsticas semejantes a las de Luzia, alimentan la teor\u00eda de Neves, seg\u00fan la cual el territorio americano fue ocupado antes de lo que se imaginaba y por poblaciones originalmente africanas y no mongoloides, a diferencia de lo propuesto por la l\u00ednea m\u00e1s tradicional de investigaci\u00f3n en este \u00e1rea.<\/p>\n<p>Los nuevos huesos fueron descubiertos en el asentamiento arqueol\u00f3gico de Lapa das Boleiras, municipio de Matozinhos, donde existe un cementerio prehist\u00f3rico que no era excavado desde 1956. El 5 de julio, a tan solo 30 cent\u00edmetros de profundidad, hallaron un il\u00edaco (hueso de la pelvis), algunas costillas, fragmentos de huesos de las manos, pies y un cr\u00e1neo. Siete d\u00edas despu\u00e9s, rescataron otro cr\u00e1neo y una arcada dentaria. Y el d\u00eda 21, una articulaci\u00f3n de rodilla. &#8220;Por la localizaci\u00f3n y profundidad donde fueron encontradas, las osamentas deben tener cerca de 8.400 anos&#8221;, estima Neves. La edad exacta solo se sabr\u00e1 cuando se date mediante la prueba del Carbono 14. Adem\u00e1s de huesos, los investigadores desenterraron restos de hogueras, lascas, instrumentos de piedra y huesos de animales.<\/p>\n<p>Los investigadores tambi\u00e9n comenzaron a excavar otro asentamiento prehist\u00f3rico en Matozinhos, el de Lapa de Cerca Grande. Enseguida pararon: en lugar de un cementerio se encontraron con un terreno arrasado por la explotaci\u00f3n mineral de calc\u00e1reos y calcita. &#8220;Estamos muy tristes y tensos con esta destrucci\u00f3n&#8221;, lamenta Neves. &#8220;Pero como ten\u00edamos otro lugar para excavar, no perdimos las esperanzas.&#8221;<\/p>\n<p>Los fragmentos de Boleiras fueron enviados a la Base de Investigaci\u00f3n Peter Lund, situada en la Quinta do Sumidouro, en el municipio vecino de Pedro Leopoldo. El campamento base de la expedici\u00f3n, a 12 kil\u00f3metros de las excavaciones, es una casa adaptada para albergar temporalmente el material rescatado, una vez limpiado e inventariado. El nombre del campamento es homenaje a un pionero en el descubrimiento de osamentas en la regi\u00f3n de Lagoa Santa: o naturalista dan\u00e9s Peter Lund (1801-1880), que en la primera mitad del siglo XIX desenterr\u00f3 all\u00ed m\u00e1s de 30 esqueletos humanos, la mayor\u00eda enviados a su pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>D\u00eda a d\u00eda<br \/>\n<\/strong>Despu\u00e9s de una jornada de excavaciones que comenzaba a las 8 y terminaba a las 17 horas, el equipo planeaba el d\u00eda siguiente en el cuartel general de la expedici\u00f3n, el Hotel Eliana, en el centro de Matozinhos. All\u00ed se encontraban investigadores de la USP (la mayor\u00eda), Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), Facultad de Ciencias Humanas de Pedro Leopoldo y el Centro de Arqueolog\u00eda de Lagoa Santa. Tambi\u00e9n colaboraron con el proyecto espele\u00f3logos locales, que ayudaron a los cient\u00edficos a orientarse en las cuevas y grutas de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque bastante m\u00e1s recientes que el esqueleto m\u00e1s antiguo de Am\u00e9rica, las osamentas de Boleiras tienen un significado especial: son las primeras desenterradas en la regi\u00f3n de Lagoa Santa desde 1975, cuando el cr\u00e1neo de Luzia fue descubierto en la cueva de Lapa Vermelha 4, en Pedro Leopoldo.Hasta hoy, 62 cr\u00e1neos m\u00e1s o menos completos, se han encontrado en la regi\u00f3n, pero solo 12 estaban en condiciones de ser sometidos a la dataci\u00f3n por carbono 14. La edad atribuida a las osamentas que pudieron datarse oscil\u00f3 entre los 8 mil y los 11.500 a\u00f1os, y todas presentaban las mismas caracter\u00edsticas f\u00edsicas de Luzia.<\/p>\n<p>&#8220;Por una peculiaridad del terreno local, es dif\u00edcil encontrar huesos con col\u00e1geno preservado, elemento indispensable para realizar este tipo de an\u00e1lisis&#8221;, explica Neves. &#8220;Ojal\u00e1 que estos nuevos fragmentos de esqueleto est\u00e9n en condiciones de ser sometidos al proceso de dataci\u00f3n.&#8221; Encontrar m\u00e1s osamentas en el \u00e1rea es el principal objetivo de la expedici\u00f3n, financiada por el ambicioso proyecto tem\u00e1tico liderado por Neves, que propone una nueva teor\u00eda del poblamiento del continente. La teor\u00eda, amparada en los esqueletos de Lagoa Santa, sobre todo el de Luzia, sostiene que el proceso de colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica se dio de forma diferente a la defendida por la l\u00ednea m\u00e1s tradicional de la arqueolog\u00eda, influenciada por la visi\u00f3n estadounidense.<\/p>\n<p>Al estudiar los cr\u00e1neos y arcadas dentarias encontradas en la regi\u00f3n, Neves se dio cuenta que su formaci\u00f3n no coincid\u00eda con la de los esqueletos de los ind\u00edgenas de hoy de Estados Unidos. Los cr\u00e1neos brasile\u00f1os eran m\u00e1s estrechos y largos, con una mand\u00edbula prominente y rostros estrechos y cortos. En definitiva, para los arque\u00f3logos, eran los t\u00edpicos cr\u00e1neos de una poblaci\u00f3n afro-australiana y no de pueblos mongoloides, de trazos orientales, como los actuales ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>&#8220;Los estadounidenses me critican diciendo que mont\u00e9 una teor\u00eda a partir de un esqueleto que es una aberraci\u00f3n (el cr\u00e1neo de Luzia) y no representa una poblaci\u00f3n&#8221;, comenta Neves. &#8220;Esto no es cierto. Las otras osamentas de Lagoa Santa que tambi\u00e9n conseguimos datar presentan las mismas caracter\u00edsticas de Luzia&#8221;. Otro argumento a favor de su tesis: 40 osamentas humanas desenterradas en otra regi\u00f3n de Minas Gerais, la Serra do Cip\u00f3, distante 80 kil\u00f3metros del \u00e1rea de Lagoa Santa, revelaron una edad de entre 8 mil a 11 mil a\u00f1os y los mismos rasgos de Luzia.<\/p>\n<p>B\u00e1sicamente, existen dos puntos de discrepancia entre Neves y sus oponentes. Seg\u00fan \u00e9l, el poblamiento del Nuevo Mundo comenz\u00f3 hace unos 15 mil a\u00f1os -y no hace 11.5 mil a\u00f1os como sostiene antiguo modelo- y los primeros habitantes eran semejantes a los actuales africanos y abor\u00edgenes de Australia , y no mongoloides, como sustenta la mayor\u00eda de los arque\u00f3logos. PeroNeves y los estadounidenses tradicionalistas est\u00e1n de acuerdo en un punto fundamental: los pueblos prehist\u00f3ricos llegaron a Am\u00e9rica por el Estrecho de Bering, que separa Asia de Alaska. Probablemente hicieron la traves\u00eda en barco, parando de isla es isla, en una especie de navegaci\u00f3n de cabotaje o caminando sobre las aguas congeladas del estrecho que, durante la \u00faltima gran glaciaci\u00f3n (entre 1.6 mill\u00f3n y 10 mil a\u00f1os atr\u00e1s), form\u00f3 un puente natural entre los dos continentes.<\/p>\n<p><strong>Primera corriente<br \/>\n<\/strong>Pero, \u00bfc\u00f3mo se produjo exactamente el poblamiento principal de las Am\u00e9ricas? Para Neves, fue la \u00faltima etapa del primer desplazamiento de gran magnitud del hombre: su salida de \u00c1frica rumbo a otras partes del globo. Hace unos 120 mil a\u00f1os, el\u00a0<em>Homo sapiens<\/em> dej\u00f3 \u00c1frica y se dirigi\u00f3 al Sudeste Asi\u00e1tico. Hace 40 mil a\u00f1os, una parte de esta poblaci\u00f3n emigr\u00f3 hacia Australia y otra al noreste de Asia. Es en este momento de la historia cuando entra la contribuci\u00f3n de Neves: hace 15 mil a\u00f1os, dice el investigador, descendientes de estos recolectores y cazadores, originalmente africanos, cruzaron el Estrecho de Bering. Fue la primera oleada migratoria que se extendi\u00f3, de norte a sur, por Am\u00e9rica. Y dio origen a los paleoindios, que se extinguieron despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Solamente m\u00e1s tarde, hace aproximadamente 11.500 a\u00f1os, llegar\u00edan aqu\u00ed los primeros grupos de mongoloides, que tambi\u00e9n atravesaron el Estrecho de Bering. De esta poblaci\u00f3n de rasgos orientales, que lleg\u00f3 en sucesivas oleadas migratorias y tambi\u00e9n se dispers\u00f3 de norte a sur, derivan los actuales grupos ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>&#8220;Es probable que esos dos pueblos, el de origem afro-australiano y el mongoloide, hayan convivido por alg\u00fan tiempo en Am\u00e9rica&#8221;, supone Neves. Si esta visi\u00f3n fuese correcta, nuestro continente fue una sociedad multicultural en sus albores. Al menos durante alg\u00fan tiempo. Hasta que, hace ocho milenios, la rama de Luzia desapareci\u00f3 del Nuevo Mundo, tal vez subyugada por otro linaje o por cualquier otra circunstancia, dejando el territorio libre para los ind\u00edgenas de trazos orientales. &#8220;Por esto, todos los esqueletos encontrados en Am\u00e9rica con una edad inferior a los 8 mil anos no exhiben rasgos afro-australianos, y s\u00ed mongoloides&#8221;, explica el arque\u00f3logo.<\/p>\n<p><strong>Visi\u00f3n dominante<br \/>\n<\/strong>La tradicional teor\u00eda de colonizaci\u00f3n primordial, obra de los estadounidenses, suele ignorar o cuestionar todos los hallazgos arqueol\u00f3gicos con edad superior a once milenios. Esta visi\u00f3n dominante, que las tesis de Neves pone en jaque, fue construida a partir de la presuposici\u00f3n, actualmente muy cuestionada, de que el asentamiento prehist\u00f3rico m\u00e1s antiguo del continente es el de Clovis, en Nuevo M\u00e9xico, Estados Unidos, donde hace 11.5 mil a\u00f1os vivieron los primeros ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Nunca se encontraron esqueletos humanos en Clovis, tan s\u00f3lo puntas de lanza y otros instrumentos de piedra. Aun as\u00ed, los arque\u00f3logos construyeron la tesis de ocupaci\u00f3n del continente teniendo en cuenta siempre este lugar. Su razonamiento fue sencillo: si exist\u00eda una cultura en ese punto 11 milenios atr\u00e1s, fue porque la traves\u00eda del Estrecho de Bering por partede los mongoloides tuvo lugar un poco antes.Aferr\u00e1ndose a esta tesis, que s\u00f3lo comenz\u00f3 a ser cuestionada m\u00e1s seriamente en la d\u00e9cada del 90, gran parte de la comunidad arqueol\u00f3gica se niega a reconocer asentamientos y esqueletos humanos m\u00e1s antiguos que los de Clovis.<\/p>\n<p>No solo en Brasil, sino en varias partes de Am\u00e9rica del Sur e incluso m\u00e1s arriba do Ecuador se han encontrado asentamientos y huesos que derriban la antigua teor\u00eda. &#8220;En Am\u00e9rica del Norte, existen seis cr\u00e1neos con dataci\u00f3n superior a 8 mil a\u00f1os&#8221;, comenta Neves. &#8220;Y tampoco son mongoloides t\u00edpicos.&#8221;Neves defiende su teor\u00eda desde el final de la d\u00e9cada del 80. Sus ideas, constantemente ignoradas, circularon b\u00e1sicamente en c\u00edrculos acad\u00e9micos. La pol\u00e9mica lleg\u00f3 al p\u00fablico no especializado en 1998, cuando la BBC, la red p\u00fablica brit\u00e1nica de televisi\u00f3n, realiz\u00f3 un documental sobre las tesis de Neves.<\/p>\n<p><strong>Un arma de doble filo<br \/>\n<\/strong>Para el programa, el ingl\u00e9s Richard Neave, especialista forense de la Universidad de Manchester, realiz\u00f3 una reconstrucci\u00f3n de c\u00f3mo ser\u00eda el rostro de Luzia, a partir de tomografias del cr\u00e1neo m\u00e1s antiguo de Am\u00e9rica. Esa imagen, de una joven afro-australiana de no m\u00e1s de 25 a\u00f1os, con labios gruesos y nariz larga, recorri\u00f3 medio mundo. &#8220;Luzia fue un arma de doble filo en mi vida&#8221;, afirma Neves. Le dio notoriedad, pero hizo arreciar los cuestionamientos de los estadounidenses.<\/p>\n<p>&#8220;La hip\u00f3tesis de que Clovis fue la primera cultura del continente ha sido superada &#8220;, dice Hilton Silva, del Museo Nacional de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro, instituci\u00f3n que guarda el cr\u00e1neo de Luzia. &#8220;De todas maneras, todav\u00eda necesitamos m\u00e1s investigaciones de campo y estudios de laboratorio para tener informaciones m\u00e1s precisas.&#8221;<\/p>\n<p>En los tres pr\u00f3ximos a\u00f1os, siempre en julio -el mes m\u00e1s seco del a\u00f1o, ideal para realizar excavaciones-, Neves se juntar\u00e1 a su equipo y tomar\u00e1 rumbo otra vez hacia la regi\u00f3n de Lagoa Santa, con la esperanza de rescatar m\u00e1s osamentas.. &#8220;No vamos a dejar el \u00e1rea durante los pr\u00f3ximos 25 \u00f3 30 a\u00f1os&#8221;, asegura. &#8220;En cualquier momento, podemos encontrar un esqueleto m\u00e1s antiguo que el de Luzia&#8221;.<\/p>\n<p><strong>EL PROYECTO<br \/>\n<\/strong>Or\u00edgenes y Microevoluci\u00f3n del Hombre en Am\u00e9rica: un AbordajePaleoantropol\u00f3gico (II)<br \/>\n<strong>Modalidad<br \/>\n<\/strong>Proyecto tem\u00e1tico<br \/>\n<strong>Coordinador<br \/>\n<\/strong>Walter Neves &#8211; Institutode Biociencias de la USP<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>R$ 538.172,80 y US$ 76.000<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Fragmentos de tres osamentas humanas de cerca de 8. 400 a\u00f1os &#8211; que acaban de ser encontrados por un equipo paulista en la regi\u00f3n arqueol\u00f3gica de Minas Gerais de Lagoa Santa- ayudan a reforzar la teor\u00eda de investigadores de la USP sobre c\u00f3mo fue poblada A","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-72988","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72988","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72988"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72988\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72988"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72988"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72988"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=72988"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}