{"id":72990,"date":"2001-07-01T10:00:00","date_gmt":"2001-07-01T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/07\/01\/la-maravillosa-tierra-extranjera\/"},"modified":"2016-02-01T15:23:03","modified_gmt":"2016-02-01T17:23:03","slug":"la-maravillosa-tierra-extranjera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-maravillosa-tierra-extranjera\/","title":{"rendered":"La maravillosa tierra extranjera"},"content":{"rendered":"<p>&#8220;Todo me lleva a creer que esos nativos son el pueblo m\u00e1s b\u00e1rbaro que existe sobre la Tierra. El d\u00eda 10 de noviembre, llegamos a Guanabara. En el lugar encontramos 500 \u00f3 600 salvajes, todos desnudos y armados con arcos y flechas. Esa naci\u00f3n se mantiene en estado de guerra contra otras cinco o seis. Cuando toman un prisionero, le ofrecen como esposa a la m\u00e1s bella de la tribu. Esa relaci\u00f3n es mantenida por un cierto tiempo. Expirado \u00e9ste, los nativos hacen una gran cantidad de vino de ma\u00edz y lo beben hasta el hartazgo con los amigos invitados para la ceremonia. En esa ocasi\u00f3n, el prisionero es golpeado hasta la muerte con un garrote de madera y, posteriormente, dividido en pedazos, que son asados a las brasas y comidos con gran placer.&#8221;<\/p>\n<p>Esta descripci\u00f3n es tan solo una -y de las m\u00e1s sutiles- realizada por el piloto franc\u00e9s Nicolas Barr\u00e9, en carta enviada a Par\u00eds, en 1555. Barr\u00e9 narraba la traves\u00eda del Atl\u00e1ntico y las primeras impresiones sobre la tierra y los h\u00e1bitos en la Bah\u00eda de Guanabara. Barr\u00e9 formaba parte de la comitiva de m\u00e1s de 500 hombres que acompa\u00f1aron al caballero de la Orden de Malta Nicolas Durand de Villegaignon, responsable por el \u00e9xito de una ambiciosa aventura francesa en el Nuevo Mundo: fundar la Francia Ant\u00e1rtica, a partir de la cual los franceses conquistar\u00edan el camino de las Indias.<\/p>\n<p>La empresa de Villegaignon fracas\u00f3 &#8211; Henriville, primera ciudad europea erigida en el territorio del estado de R\u00edo, fundada por \u00e9l diez a\u00f1os antes de que los portugueses fundaran R\u00edo de Janeiro, fue destruida por los lusitanos cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de construida. Pero las aventuras del caballero en los tr\u00f3picos rindieron varios relatos sobre el Brasil colonial, como el de su compa\u00f1ero Barr\u00e9, que forma parte del libro\u00a0<em>Vis\u00f5es do Rio de Janeiro Colonial &#8211; Antologia de Textos 1531-1808<\/em> (Jos\u00e9 Olympio, 261 p\u00e1ginas, R$ 25,00), del historiador Jean Marcel Carvalho Fran\u00e7a.<\/p>\n<p>La publicaci\u00f3n es el primer volumen de una antolog\u00eda de 62 textos escritos por extranjeros que estuvieron en el R\u00edo colonial. El segundo, de la misma editora, recibi\u00f3 el nombre de Outras Vis\u00f5es do Rio de Janeiro Colonial &#8211; Antologia de Textos 1582-1808 (346 p\u00e1ginas, R$ 34,00).Entre los a\u00f1os 1995 y 2000 (durante los dos \u00faltimos cont\u00f3 con el apoyo de una beca posdoctoral de la FAPESP en la Universidad Estadual Paulista\/Assis), Fran\u00e7a investig\u00f3 archivos portugueses, ingleses, brasile\u00f1os y australianos para reunir los raros y dispersos relatos de viajeros que estuvieron en R\u00edo de Janeiro antes de 1808, a\u00f1o en el cual la Corte portuguesa lleg\u00f3 a la ciudad y la transform\u00f3 en capital del Imperio.<\/p>\n<p><strong>Compilaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Su intenci\u00f3n inicial era realizar un an\u00e1lisis de la vida cotidiana de R\u00edo. Sin embargo, en raz\u00f3n de la escasez de documentos -hay m\u00e1s relatos posteriores a 1808 debido a los incentivos de la familia real-, Fran\u00e7a decidi\u00f3 hacer una compilaci\u00f3n de lo que encontrara. Con ello, adem\u00e1s de reunir subsidios para futuramente analizar el d\u00eda a d\u00eda de la ciudad, prest\u00f3 un servicio \u00fatil a otros investigadores. &#8220;Fue un trabajo pensado para especialistas, pero acab\u00f3 suscitando el inter\u00e9s del p\u00fablico en general, como lo demuestra el \u00e9xito de los libros&#8221;, observa el historiador.<\/p>\n<p>Lo que se encuentra en los relatos reunidos por Fran\u00e7a es una visi\u00f3n abarcativa de las impresiones que estos extranjeros tuvieron de R\u00edo. &#8220;La gran sorpresa es la homogeneidad de esas visiones&#8221;, dice el investigador. &#8220;Curiosamente, hombres de diferentes \u00e9pocas, nacionalidades y clases sociales, dejaron descripciones similares de la ciudad y de sus habitantes&#8221;, dice Fran\u00e7a. &#8220;Hay de todo un poco: carteristas, como George Barrington y James Hardy Vaux; grandes navegantes, como James Cook y Oliver van Noort; aventureros corajudos, como Antony Knivet y Richard Flecknoe; y cirujanos de la Marina, como John White y George Hamilton, as\u00ed como muchos marineros profesionales.&#8221;<\/p>\n<p>El R\u00edo de Janeiro descrito por ellos es bonito y agraciado con todo lo que Dios podr\u00eda dar a una urbe para tener ciudadanos pr\u00f3speros y felices. &#8220;No obstante, ese verdadero para\u00edso terrestre tiene una m\u00e1cula: los hombres que lo habitan, violentos, corruptos, vanidosos, indolentes y, fundamentalmente, sin reglas en su conducta sexual -hombres y mujeres&#8221;, observa Fran\u00e7a.<\/p>\n<p>La mayor parte de las narrativas, dice Fran\u00e7a, es del siglo XVIII y comienzos del XIX, per\u00edodo en el cual R\u00edo de Janeiro se convirti\u00f3 casi que en parada obligatoria para las embarcaciones europeas con rumbo hacia el Cabo de Buena Esperanza y para el Estrecho de Magallanes. &#8220;Hay relatos para atender a las necesidades m\u00e1s diversas de los investigadores: relatos en los cuales pueden encontrarse detalles sobre navegaci\u00f3n y comercio, y tambi\u00e9n sobre innumerables temas: cotidiano de los habitantes, arquitectura de la ciudad, etc.&#8221;, asegura el investigador.<\/p>\n<p>Entre sus viajeros favoritos est\u00e1n Barr\u00e9, &#8220;por la riqueza de detalles&#8221;, el espa\u00f1ol Aguirre (1783), &#8220;que describe con morosidad los h\u00e1bitos de los cariocas&#8221;, George Staunton (1793), &#8220;un ingl\u00e9s culto, con un sentido exquisito de observaci\u00f3n&#8221;, y James Tuckey (1804), &#8220;que traza un panorama de la vida local amplio y permeado por observaciones importantes para el estudio de la sociedad carioca a\u00f1os antes de que Don Jo\u00e3o VI y la corte portuguesa se instalaran en la ciudad&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Confiable<br \/>\n<\/strong>Las traducciones de los textos, la mayor\u00eda originariamente en franc\u00e9s e ingl\u00e9s (hab\u00eda tambi\u00e9n otros en espa\u00f1ol, uno en italiano, uno en alem\u00e1n y otro en holand\u00e9s), fueron hechas por el investigador. &#8220;Siempre que me fue posible, traduje la primera edici\u00f3n de la obra o una edici\u00f3n organizada por el propio autor, o una edici\u00f3n m\u00e1s reciente que se haya tornado m\u00e1s confiable&#8221;, explica Fran\u00e7a. El trabajo de traducci\u00f3n, seg\u00fan \u00e9l, se vio facilitado por la existencia de diversos diccionarios en Internet, que presentan los t\u00e9rminos en desuso de las lenguas.<\/p>\n<p>Internet, por cierto, hizo que esta investigaci\u00f3n colocara a la orden del d\u00eda un nuevo paradigma para la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica. &#8220;Alrededor del 50% del material fue localizado y obtenido a trav\u00e9s de la red&#8221;, cuenta el historiador. Fran\u00e7a encontr\u00f3 relatos en archivos de diversas partes del mundo, como la Biblioteca de Washington, la Biblioteca Nacional de Francia y los archivos de Sevilla, sin salir de Brasil. &#8220;Confieso que me convert\u00ed en un ardoroso defensor de las investigaciones v\u00eda Internet&#8221;, observa.<\/p>\n<p>El material no investigado virtualmente fue encontrado en Portugal (Biblioteca Nacional de Lisboa, Biblioteca de Ayuda y Sociedad de Geograf\u00eda de Lisboa) y en Brasil (Biblioteca del Instituto de Estudios Brasile\u00f1os &#8211; IEB\/ USP y biblioteca particular de Jos\u00e9 Mindlin). Ahora Fran\u00e7a pretende investigar las ciudades de Salvador y Recife.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<br \/>\n<\/strong>Visiones del R\u00edo de Janeiro Colonial; <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Beca Posdoctoral; <strong>Orientador\u00a0<\/strong>Luiz Roberto Velloso Cairo -Unesp de Assis; <strong>Investigador\u00a0<\/strong>Jean Marcel Carvalho Fran\u00e7a &#8211; Unesp de Assis<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigador compila relatos sobre la Bah\u00eda de Guanabara antes de Don Jo\u00e3o VI","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[437,785],"class_list":["post-72990","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72990","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72990"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72990\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72990"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72990"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72990"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=72990"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}