{"id":73011,"date":"2001-07-01T00:00:00","date_gmt":"2001-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/07\/01\/los-bases-del-sistema\/"},"modified":"2015-02-10T14:13:40","modified_gmt":"2015-02-10T16:13:40","slug":"los-bases-del-sistema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-bases-del-sistema\/","title":{"rendered":"Los bases del sistema"},"content":{"rendered":"<p>La actividad de investigaci\u00f3n para obtener resultados y competitividad, no depende solamente de la aptitud del investigador y de la eficacia de los equipamientos. Estas son, evidentemente, premisas fundamentales, pero que no pueden dejar de lado la necesidad de contar con instalaciones con una infraestructura adecuada: red el\u00e9ctrica e hidr\u00e1ulica, bancos de pruebas y ambientes climatizados, por ejemplo. Cosas aparentemente prosaicas, pero que componen los cimientos del sistema y para lo cual, hasta el surgimiento del Programa de Infraestructura, no hab\u00eda recursos.<\/p>\n<p>&#8220;Para formar el tr\u00edpode esencial de la investigaci\u00f3n &#8211; compuesto por becas, auxilios a proyectos e infraestructura &#8211; faltaba esto \u00faltimo&#8221;. \u00c9sa es la opini\u00f3n del investigador Jos\u00e9 Antonio Visintin, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de S\u00e3o Paulo, sobre el programa, opini\u00f3n que coincide con la de la investigadora Mayana Zatz, del Instituto de Biociencias de la USP. &#8220;Fue muy acertada la percepci\u00f3n de la FAPESP de que no bastaba con invertir en actividades de investigaci\u00f3n, dejando la infraestructura de los laboratorios a cargo de las universidades e institutos&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>Las necesidades eran enormes. La falta de condiciones de trabajo, como se puede observar en los reportajes y en las declaraciones de los investigadores y en la propia demanda de recursos del programa, mostrada en los gr\u00e1ficos, que presentan datos globales, abarcando todas las \u00e1reas de conocimiento. En la primera parte, el Infra I, las demandas de los investigadores fueron orientadas hacia dos m\u00f3dulos: el Infra General, que comprend\u00eda a los laboratorios en general, excepto los Bioterios, que constitu\u00edan un m\u00f3dulo espec\u00edfico. En las partes siguientes -los Infra II, III y IV- los dos m\u00f3dulos se reunificaron en uno solo.<\/p>\n<p>Para poder trazar un cuadro de la situaci\u00f3n de los laboratorios anterior al programa e informar sobre los primeros impactos que se observan con la recuperaci\u00f3n de los ambientes de investigaci\u00f3n, se escuch\u00f3 a investigadores de diversas instituciones y de varios puntos del estado, de las \u00e1reas de Ciencias Agrarias y Veterinarias, Biolog\u00eda, Salud, F\u00edsica, Qu\u00edmica, Ingenier\u00eda y Artes y Ciencias Humanas. Muchos no llegaron a ser o\u00eddos, al fin y al cabo, para la recuperaci\u00f3n de los laboratorios se liberaron recursos para 2.356 proyectos. Otros tantos brindaron sus declaraciones, pero no aparecen sus nombres por la absoluta imposibilidad de citar a todos en un reportaje.<\/p>\n<p>Sin embargo, su declaraciones fueron fundamentales para que se rescatasen las condiciones anteriores de trabajo de los investigador con el calor de las emociones puesto en juego y el primer impacto despu\u00e9s de su recuperaci\u00f3n. Este suplemento re\u00fane reportajes sobre los laboratorios de las \u00e1reas de Ciencias Agrarias y Veterinaria, Biolog\u00eda y Salud. El pr\u00f3ximo abordar\u00e1 las \u00e1reas de F\u00edsica, Qu\u00edmica, Ingenier\u00eda y Artes y Ciencias Humanas. Y, aunque sea todav\u00eda un poco pronto para evaluar efectivamente los impactos del Programa de Infraestructura en la producci\u00f3n cient\u00edfica, los reportajes no dejan lugar a dudas de que dichos impactos ya comienzan a vislumbrarse.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los bases del sistema","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73011","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73011","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73011"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73011\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73011"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73011"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73011"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73011"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}