{"id":73020,"date":"2001-07-01T00:00:00","date_gmt":"2001-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/07\/01\/un-patrimonio-cientifico-libre-de-amenazas\/"},"modified":"2015-02-10T14:46:31","modified_gmt":"2015-02-10T16:46:31","slug":"un-patrimonio-cientifico-libre-de-amenazas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-patrimonio-cientifico-libre-de-amenazas\/","title":{"rendered":"Un patrimonio cient\u00edfico libre de amenazas"},"content":{"rendered":"<p>En junio del a\u00f1o pasado, los 250 investigadores del Instituto Agron\u00f3mico de Campinas (IAC) celebraron los 113 a\u00f1os de la instituci\u00f3n con una marca de 400 cultivos desarrollados y lanzados en el estado de S\u00e3o Paulo y en otras regiones del pa\u00eds, con relaci\u00f3n a 130 productos agr\u00edcolas all\u00ed investigados. Sin embargo, hace cerca de siete a\u00f1os, todo el patrimonio cient\u00edfico, reunido en el IAC en m\u00e1s de un siglo de estudios, estaba amenazado, tal el estado de abandono y deterioro de los laboratorios, de su sede y de las estaciones experimentales. Muchas \u00e1reas y l\u00edneas de investigaci\u00f3n estaban paralizadas. Para revertir este cuadro, desde la primera fase del Programa de Infraestructura los investigadores del instituto enviaron proyectos de reforma y modernizaci\u00f3n de sus laboratorios. En total, en las cuatro fases, se invirtieron en los laboratorios del IAC cerca de 6.1 millones de reales.<\/p>\n<p>En un principio, se recuperaron 22 laboratorios instalados en los cuatro edificios de la sede y otros del Centro Experimental de Campinas. Se sustituyeron los tabiques divisorios de madera por paredes de cemento; se reformaron las redes el\u00e9ctrica e hidr\u00e1ulica, as\u00ed como el techo. Los bancos fueron renovados y se adquirieron los equipos fundamentales. En algunas \u00e1reas, esto posibilit\u00f3 el reinicio de las actividades, tal y como ocurri\u00f3 en F\u00edsica del Suelo, desactivada antes de la reestructuraci\u00f3n de los laboratorios de An\u00e1lisis de Estabilidad de Agregados en el Suelo, Curva de Retenci\u00f3n de Agua en el Suelo y An\u00e1lisis Granulom\u00e9trico. &#8220;No se puede concebir la evaluaci\u00f3n de un sistema de manipulaci\u00f3n sin la F\u00edsica del Suelo&#8221;, dice la investigadora Sonia Carmela Falci Dechen, de la secci\u00f3n de Conservaci\u00f3n del Suelo. &#8220;La reanudaci\u00f3n de las investigaciones permiti\u00f3 el acceso a informaciones preciosas y par\u00e1metros importantes en el estudio de manipulaci\u00f3n.&#8221; El granul\u00f3metro de l\u00e1ser, adquirido con recursos del Infra, analiza 100 muestras por hora; en el proceso manual, la media era de 50 determinaciones por mes.<\/p>\n<p><strong>Chorros monitorizadas<br \/>\n<\/strong>Construido hace 70 a\u00f1os, el edificio que alberga a F\u00edsica del Suelo, localizado en el Centro Experimental, en Campinas, pas\u00f3 a ser sede las cinco secciones de investigaci\u00f3n del Centro de Suelos y Recursos Agroambientes. &#8220;Atendemos la demanda de todo el estado en esta \u00e1rea&#8221;, resalta la investigadora. Adem\u00e1s, destaca la reforma total del campo de sistemas colectores de p\u00e9rdidas por erosi\u00f3n, en un \u00e1rea externa vecina a los laboratorios. &#8220;Tenemos el \u00fanico Sistema Colector de P\u00e9rdidas por Erosi\u00f3n funcionando ininterrumpidamente en Am\u00e9rica Latina&#8221;, se enorgullece. Los talh\u00f5es son plantaciones delimitadas por barreras f\u00edsicas, que suministran datos para orientar el manejo del suelo, con registros de p\u00e9rdidas de agua y tierra de cada cultivo, en chorros. En el IAC, estas estructuras se construyeron en 1943 y nunca hab\u00edan recibido ning\u00fan tipo de reparaci\u00f3n. Adem\u00e1s de reconstruir 80 de los 108 talh\u00f5es &#8211; distribuidos en las estaciones experimentales de Campinas, Mococa y Pindorama -, el programa posibilit\u00f3 la automatizaci\u00f3n del sistema en el N\u00facleo de Campinas.<\/p>\n<p>&#8220;La principal ventaja de la automatizaci\u00f3n es que, ahora, tengo el chorro monitorizado minuto a minuto. S\u00e9 a qu\u00e9 hora comenz\u00f3 a llover y durante cu\u00e1nto tiempo, adem\u00e1s de precisar el per\u00edodo cr\u00edtico del mismo. En outra palabras, tengo muchas m\u00e1s informaciones para indicar qu\u00e9 tipo de cultivo es mejor para cada suelo&#8221;, se\u00f1ala Sonia Duchen.<\/p>\n<p><strong>Recursos gen\u00e9ticos<br \/>\n<\/strong>Las obras estimularon tambi\u00e9n otras actividades estrat\u00e9gicas del IAC. En la secci\u00f3n de Bot\u00e1nica Econ\u00f3mica, el herbario fue protegido de hongos y el Laboratorio de Anatom\u00eda de Plantas recibi\u00f3 nuevos bancos de prueba y cabina. En el laboratorio de Biotecnolog\u00eda, adem\u00e1s de las reformas, se adquirieron dos esterilizadores y dos invernaderos climatizados para los cultivos de tejidos.<\/p>\n<p>El Proyecto Seringueira, desarrollado por el Centro de Caf\u00e9 y Plantas Tropicales, consigui\u00f3 recibir su primer laboratorio. Creado en 1992, las investigaciones solamente ser realizaban en el campo. Seg\u00fan el coordinador del proyecto, Paulo Gon\u00e7alves, fue tan s\u00f3lo despu\u00e9s del Infra que ganaron impulso. Tambi\u00e9n el intercambio de recursos gen\u00e9ticos se intensific\u00f3 con la construcci\u00f3n de un nuevo cuarentenario. Con la nueva casa de vegetaci\u00f3n, especialmente proyectada para la cuarentena de plantas, el instituto intensific\u00f3 el intercambio de germoplasma con otras instituciones de dentro y fuera del estado. Los recursos del programa tambi\u00e9n servir\u00e1n para materializar equipos que hace mucho tiempo que eran necesarios, como el sistema de riego con ca\u00f1er\u00eda central, capaz de irrigar 70 hect\u00e1reas, implantado en el N\u00facleo Experimental de Campinas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Se est\u00e1n retomando las l\u00edneas de investigaci\u00f3n paralizadas en el IAC","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73020","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73020","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73020"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73020\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73020"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73020"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73020"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73020"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}